Pues ahí empezó el previo guay, el de Arlequín.
Debo confesar que mi estado, en modo " guay on" y que todo me pareciera preciso, creo que también se debió a que, como dije antes, en esta ocasión no llegué justo de tiempo, sino que lo hice pronto y pude disfrutar de todo, más tranquilo, vivirlo sin prisas, apreciar detalles, no ir a lo mio y fue mejor. Lo tendré en cuenta, a partir de ahora, cuando tenga que ir a los sitio, lo haré con tiempo y sin prisas, y hablo tanto personal como profesionalmente.Hay 3 recuerdos que quiero destacar de ese previo que fue lo que lo hizo especial:
1.- Salir al escenario, tranquilo, recién maquillado, pero aún con mi ropa, exceptuando la camiseta y hablar un rato con María José y Edu.
Es extraño, pero me gustaba la sensación de ser Lolo, hablar con mis jefes pero a la vez mi cara ya no era mía, era la de Arlequín. Y me gustaba, ser yo sin serlo o ser el personaje sin serlo.
Fue en ese momento cuando Edu, me dijo que si quería me vistiera ya, y me haría la típica sesión de fotos. Lo hice. Me vestí relajado y relajado hice la sesión.
Que también me gustó mucho, ya os contaré en otra entrada por qué.
2.- Como me sobraba tiempo e iba en calcetines, me senté en el camerino, en el sofá, como recostado mientras veía a las chicas vestirse, comentando, charlando, aconsejando y luego ayudé a vestir va Ángeles. Esta chica te cuenta las anécdotas de una forma que a mí me engancha y entre pase y pase la oí embobado.Hacía mucho que no ayudaba.
Me había convertido en un actor un pelín independiente o anacoreta, a veces, repito por la premura del tiempo, creo yo.
Así que otra vez disfruté de una nueva sensación, de un jolgorio, guay y sano.
3.- En medio de todo el jaleo, dieron las 18:00h.
La función ya había comenzado es más, ya llevaba unos minutos cuando, me fui a mí lugar de actuación y me pasó algo que fue emocionante y extraño a la vez.
Cuando iba por el pasillo, de paredes blancas, puertas de color madera clara, suelo negro y plagado de cables, cajas y demás, nada que ver con la parte visitable del conservatorio llena de historia, glamour y lujo, notaba el calor de que el público ya estaba ahí, con ganas de pasarlo bien, ya oyendo la voz de Edu y yo aún estaba lejos de mi lugar, aún era Lolo.Pero iba caminando, en silencio, entrando en el recogimiento, en la concentración, con la energía al 4, descalzo, vestido de Arlequín, pronto debía ser luz, energía, color y la alegría de los presentes, mi energía estaría a 10, pero ahora iba en camino.
No sé, pero me sentí como cuando en los documentales se ve a Madonna camino al escenario, esa sensación, que últimamente la noto mucho. La de poder entrar y salir con facilidad y no sé por qué pero me está encantando.
Bueno llegando a la cafetería comenzaba mi soledad que se puede resumir en hacer muchos vídeos y fotos, organizar mis planes para después de la visita, ser una montaña rusa de sensaciones y llegar a la conclusión de que debo aparecer antes en los sitios, para no perderme nada.
Málaga, viernes 12 de diciembre de 2025.



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