Y ¿qué pasó en esos 30 minutos de soledad, con un saco en la cabeza y dando vueltas dentro de un circulo de cuerdas, acompañado, siendo el centro de atención, pero a la vez ignorado, expuesto a todos, pero refugiado en mí? Pues muchas cosas.
Vueltas y vueltas sin salir del mismo espacio, pero mi mente sí que viajó y hasta voló.
"¿ Ha entrado ya la gente?, ¿Son pocos?, ¿ No sé mueven?, Espera piensa en el cuerpo, colócate bien, ¿ Me están mirando?, ¿ Qué ocurre con los otros?,¿ A qué hora llegaré a mi casa?, Me ha caído muy bien la chica joven, ¿Aguantaré?, ¿ Marc me moverá?, Esta tarde haré tal cosa con mi madre, debo andar doblado pero me gustaría ir más recto para que se me note el gym, pondré los brazos así, lleva el ritmo lento. "
A todo eso daba vuelta mi cabeza durante los primeros minutos. Estaba como en una transición entre yo, Lolo, que acababa de taparme la cabeza y el inicio del personaje, reloj. Estaba aquí y allí, dentro y fuera.
Hasta que al intentar seguir las indicaciones de Marc, me fui metiendo en el ritmo, en el tic-tac, en el tic-tac, este, como dije en la entrada anterior, se convirtió en un mantra y todo, mi mente y mi cuerpo, iban tan al unísono que me metí en mi mundo, desconecté de todo, de mi mente, de Lolo , de lo que ocurría a mí alrededor, había personas que se acercaban, otros hacían fotos, pero yo iba a lo mio. Esto me hizo desconectar totalmente del mundo y mi cabeza se paró, no pensaba en nada, relajación absoluta, genial.
La desconexión también me hizo meterme en mi mismo, analizarme, pensar en mí y entrar en el mensaje de la preformance, el cambio en uno mismo, caí en la cuenta que es el mismo mensaje que siempre me dice un amigo, "ser valiente y cambiar" y me dio tiempo para filosofar sobre mi, sobre donde estoy , sobre como ver las cosas etc.
Todo marchaba como un reloj, nunca mejor dicho, Marc se acercó y me dijo muy bajito, como al oído:" Esto va perfecto, muy bien" y yo que soy como soy me puse muy contento, me relajé y perdí el ritmo, creo que tropecé, je,je,je así soy yo.
No sé si la preformance hizo pensar al público o solo vio la expresión externa, pero a mí, como dije antes, sí, aunque tampoco nos vayamos a alucinar, que no me volví Sócrates, pues también estuve un rato pensado en qué bar, al salir, podría tomarme una tapita buena de ensaladilla rusa, al solecito o hacía planes para la semana o pensaba en amigos y hasta que de nuevo volvía a mí mantra. Casi al final era un ir y venir.
También debo decir que hubo momentos, donde forzaba el mantra y la conexión, porque tampoco estaba muy metido, sobre todo cuando vi que Marc realizó con los modelos, la instalación donde yo debía participar, entonces pensé que no me movería en todo el rato, que solo daría vueltas, que aún quedaban muchas, que estaba ya muy repetido, empecé a agobiarme, pero me pasé a otro pensamiento, porque en ese sitio mi mente la podía liar.
Pero quitando eso, fue un viaje interesante y como dije en la entrada anterior, breve, pero justo, más me hubiera estresado.
Málaga, sábado 18 de abril de 2026.