sábado, 18 de abril de 2026

"EL TRABAJO DEL TIEMPO: LA PRACTICA DEL CUERPO".


Muy bien, la mente trabajó mucho pero ¿ Y el cuerpo? Pues el cuerpo también. 

Pese a la transparencia del saco, no veía muy claro el círculo de cuerdas, así que no sabía si iba bien o no, si el círculo que estaba haciendo era muy amplio o estrecho, por tanto, disimuladamente cuando posaba el pie izquierdo en el suelo, intentaba rozar las cuerdas y así saber si iba por buen camino. 

Yo pensando que mi cuerpo era un compás y estaba haciendo la circunferencia perfecta, pero de pronto oigo la campanita sonar. Esta estaba en el centro del círculo, y si había sonado era  porque yo la había rozado con el pie, lo que significaba que estaba pegado al centro y haciendo un círculo minúsculo. Desde ahí intenté ubicarme de nuevo, tocando las cuerdas con el pie, aunque había un momento donde no tocaba cuerda alguna, eso me producía algo de vértigo, pues no sabía por dónde iba, y otras las pisaba de lleno, tanto, que parecía un medieval haciendo penitencia. 

Al acabar la instalación noté que la cuerda ya no era un círculo perfecto, como yo pensaba, sino un burruño que había creado con mis pies. 

Cuando Marc se acercó y me dijo que no diera más vueltas, que me quedara quieto hasta que me avisara para que diera la última, tocando la campana, en el sentido contrario de las agujas del reloj y así cerrando la instalación, llegué a la conclusión de que se había acabado y que me había encantado la experiencia. Había sido un reto, un aprendizaje y una vuelta al teatro de cuando estudiaba, del moderno, del corporal. 

Pues ya está todo hecho y  había salido bien, solo me quedaba ir al lugar de partida, acompañado por Marc. Prueba superada, ¿ Nada podía pasar?

Pero hasta el rabo todo es toro dice el refrán, pues así fue, porque cuando ya la instalación estaba vacía de modelos, cuando ya solo quedaba yo y todos me miraban, me dispuse a ir con Marc y no me podía mover, la cuerda se había metido entre mis dedos , uno y dos del pie, o sea, el gordo y su compañero ( acabo de saber por Internet que no se llaman igual a los de la mano, no tenía ni idea, por lo visto estos solo se numeran...) pues eso que no podía andar y Marc se tuvo que agachar a quitármelo. No quedó limpio la verdad. 

Justo cuando un hombre me grababa, eso ya me había pasado antes y fui yo el que me la quité.

Debo destacar que esa fue la única vez que moví mis brazos pues el resto de la instalación solo movía las piernas y los pies, de hecho hubo un momento en el que sentí las manos como hinchadas por la falta de circulación. 

Y también sentí frío, pese a estar vestido y con un saco en la cabeza, sentí frío y pensé en mis compañeros que como estaban sin ropa estarían congelados, es más sentí hasta que corría el aire, cosa que agradecí, pero conforme pasaba el tiempo la temperatura subía y sentí calor, eso me agobia más, en las actuaciones prefiero frío a calor, pero de pronto, frío de nuevo creo que pusieron el aire acondicionado y ya feliz. 

 


Málaga, sábado 18 de abril de 2026.



 

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