Dos pases se han hecho de Leyendas y misterios.
1.- Reestreno:
La visita se estrenó en junio, pero por una cosa o por otra yo no lo hacía desde hacía 2 meses, por tanto, mi cuerpo, interiormente, estaba como en un estreno.
Llevaba toda la semana repasando el texto íntegro una vez al día, pero en la visita era volver a decirlo por primera vez en voz alta y es un texto complicado.
Yo le he metido a Francisc un ímpetu y una velocidad que hacen necesario llevar el texto muy suelto y hacía mucho que no lo representaba, además una ex compañera de trabajo, ya amiga y más que amiga, Chari, venía con su marido y todo eso siempre mete presión.
Por todo ello ¿Estaba nervioso? Sí, salió muy bien pero para qué mentir, algunas frases no las dije literal, pero tiré hacia delante, nada de inseguridades, no me afectó nada, es más le puse un empeño grande, no lo sé pero lo sentí como nunca, lo llené de matices, subí y bajé entonaciones, hice pausas, me dejé de llevar en los gritos, etc, cosas que casi nunca había hecho tan detalladamente, pero es que empezó el pase y fue como una explosión.
Fue un pase completísimo, 30 personas, eso también es un hándicap, pues debes mover a más personas y despertar su atención.
Además iba una señora con un bastón que hacía que nuestro ritmo de desplazamiento fuera más lento y tuviéramos que esperar a que llegara, pero al final le dediqué un aplauso, porque la mujer fue una heroína, no puso ni un mal gesto, ni una protesta, como una jabata iba a su paso y colocaba su sillita al llegar, siempre atenta y en primera fila. Chapó por ella.
A mi amiga Chari la miraba de vez en cuando, no quería mirarla mucho, para no ponerme nervioso y sobre todo para no agobiarla, no me gusta cuando viene un conocido, estar pendiente de esa persona y obligarla, sino dejarla libre y que disfrute o no, según le guste jejeej.
He sentido a Francisc empoderado, como con poderes, notaba mi composición corporal, muy recta y con presencia, echando pecho. Creo que el no llevar el candil en la mano, me hacía ir más recto, más poderoso, controlando todo y mis gestos, eran más solemnes, más despacito y eso se reflejó en la forma de hablar, más pausado y repito más matizado.
De hecho Marina la acabar ha dicho que no sabía si era porque estaba mi amiga, pero le dijo a ella, que me había visto mucho más fuerte, dándolo todo y poniéndole más intensiones a las frases.
No sé si lo dijo, por quedar bien, pero yo lo sentí así, fue como una especie de shock y la postura me hizo entrar de lleno en Francisc, vivirlo como nunca y sentirlo.
En la parte de Carmelo, el silencio, fue sepulcral, parecía que estábamos en una sala de ensayo pues no se oía nada, ni una mosca, en mitad de la calle 30 personas y el silencio era absoluto. Impresionaba.
En esta vez había dejado, en muchos momentos de ser Lolo para ser Francisc, la visita se me hizo corta.
2.- Frialdad y a darle fuerza:
Este pase era mucho, pero mucho más reducido, y cuando he empezado, ya mucho más tarde, con menor temperatura y muy poquitos, comparado con el otro pase, sentí frío, pero en todas sus opciones, el físico, el mental, el actoral, todos.
El inicio me salió en un plis-plas, el texto estuvo perfecto e integro, pero más automático. Cuando iba de camino a la segunda posición, iba metido en el personaje, pero no notaba ni el poder, ni el encanto, ni la solemnidad, ni la magia del primero. Es que el primero fue excepcional.
Empecé un poco con la intensión de "bueno vale" además los notaba menos participativos, pero nunca hay que dejarse llevar, mi filosófia es la siguiente, si ellos están más fuera yo les doy mucho más, no me dejo contagiar, al contrario, y el final de esta parte, no sé cómo la vivieron, pero yo la disfruté como loco y me regodeé, además hubo muchas caras de miedo, desagrado y tensión, en ellos, o sea, estaba consiguiendo mi fin, estaban muy metidos.
Eso sí al ser menos, hacer más frío y caminar a más velocidad, pensé que íba muy rápido, pero para nada, los controles horarios eran exactos, es más por la catedral íbamos un minuto más atrasado que en pase anterior y cuando acabamos, mi compañero Miguel, destacó que en ambos pases coincidieron los horarios a la perfección.
De nuevo estábamos en plena calle y la parte del personaje Carmelo fue un silencio sepulcral, me ha sorprendido mucho que ambos pases se haya conseguido esa atmósfera de impresión. De nuevo caras de desagrado. Me encanta.
Lo maticé en cada momento y de nuevo hubo un Francisc más tétrico, sádico, coloquial, divertido, temeroso etc y la cara del público, iba cambiando según la naturaleza de este.
He acabado contento, ha sido divertido, bueno muy divertido no, porque este personaje no lo es, pero ha estado guay. Me sentido muy fuera de mí y cuando volvía a casa, no sabía muy bien qué hora era y me extrañaba ver gente cenando, gente de paseo etc, pero es que aún no era yo, todavía estaba saliendo del mundo Francisc.
Crónicas de Leyendas y misterios, sábado 28 de febrero de 2026.