viernes, 8 de mayo de 2026

"LORINGANDO" BAJO LA LLUVIA.


Qué cansina la lluvia, qué aburrimiento de lluvia, qué pedazo de m.....de lluvia, hasta las narices de la lluvia. 

¡¡¡ Por favor que pare ya de una vez!!!  ¡¡ Qué no llueva más !!!.

Hoy haciendo de Jorge Loring no es que fuera todo bien, es que iba de ensueño, me lo estaba pasando genial y ha empezado a caer gotitas y  gotitas, y más gotitas, de ahí han pasado a gotas, gotas y más gotas que se han cerrado en un chaparrón pero en un señor chaparrón, en cuestión de segundos. 

La conclusión de esto es que he tenido que hacer un final precipitado, sin perder la compostura pero sí acabar pronto y no cerrarlo con un broche de super oro, platino y diamantes como merecían estos chicos.  

En resumen, que ha parecido a las cofradías cuando llueve, he recortado camino pero no he perdido el orden en ningún momento. 

Vamos que lo de hablar de la farola o del teatro Cervantes ha quedado para otra visita. 

¿ Y por qué? Si nadie me dijo de parar, ni mi jefe me  dijo en ningún momento que si llovía se podía recortar.

¿Por qué lo hice yo por mi cuenta y riesgo? Porque me parecía un poco tonto dejar a esos chicos y chicas maravillosos bajo una lluvia para escuchar dos ideas, una que es  un poco una repetición de lo ya dicho en la visita y otra que se sale un poco fuera de lo habitual, así que no he querido que se mojen más para oír algo ya oído o para decir una idea que antes necesitaba una introducción. 

Además llovía tanto, de pronto, que comenzaron a moverse, y antes de que se formara un caos o los profes me pidieran parar, lo paré yo y así todos nos íbamos con un muy buen sabor de boca. 

Tengo la garganta bien aunque la noto un pelín ronquilla,  no sé que me está pasando con la garganta pero el monólogo lo he hecho perfecto.

La colocación del público fue regulera, eran muchos, unos se sentaron y otros, muchos, se quedaron de pie y muy pegados a mí. Era difícil colocarme porque si me ponía en un lado no me veían unos y para que me vieran todos me quedaba muy lejos y a mí me gusta la cercanía, mirar a los ojos, así que iba y venía y estaba pendiente en todo momento con moverme y colocarme bien. 

Mi presentación no fue como tengo prevista. El factor sorpresa, al encontrarlos se perdió, porque una de las niñas al verme, dijo que quién era ese señor tan elegante y mi compañero guía, me llamó y me lo hizo saber, como resultado, tuve que improvisar mi entrada y saludar a la chica y excusarme ante ella con que soy un hombre casado. 

Pues como pude enlacé y todo guay. Había una chica que tenía problemas porque se había sentado en un sitio donde se manchó y pensé que cortaría mucho el monólogo pero no fue así. 

Empezamos y aquello fue cogiendo un ritmo, una tónica, un sabor, una dinámica que fue una joya.

Lo hice despacito. Yo había esperado un montón y ahora los que vinieran detrás, también iban a esperar, despacito, separando ideas, mirando a la cara, concentrado, jugando y sobre todo en escucha activa.

El grupo me daba cosa, comentaba, hablaba, respondía, pero no en plan chulesco o de pasar, sino con lógica y metidos en el juego así que no dejé pasar ni una y el texto cobró una vida alucinante. 

Que un chaval me dice que él también sabe bailar como yo, pues hacemos una competición y en vez de bailar yo con una chica como hago siempre, lo hacemos los 2 cada uno con una pareja y luego deben elegir al mejor.

Que son de un grupo de teatro, pues al chico que saco siempre para representar a un personaje popular de Málaga, esta vez lo saqué y lo hice que el texto que yo digo lo dijera él, que por cierto, era muy tímido. 

Que la profesora en cada frase del chico anima a todos a decir :" ooooh" pues yo le pido que a mí también me lo haga. 

Ya digo vivo.

No desaproveché nada para pasarlo bien TODOS.  

Y así lo hice hasta que la lluvia hizo acto de presencia y jodió la fiesta. 

No se fueron llamando a Jorge como suelen hacer siempre, supongo que por la lluvia huimos todos, pero eso sí hubo aplausos espontáneos.



Málaga, viernes 8 de mayo de 2026.


 



 

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