Segundo día que me metía en otro hombre y este era nada más y nada menos que George Washington en una visita que hacía mil que no realizaba.
Me desperté seguí la norma Verdú que es ducharme antes de ir a actuar, luego estuve con mis padres organizando cositas y después preparé las mías.
Bueno antes me maquillé, esta vez no sabía que hacerme. Este personaje siempre ha llevado peluca pero esta vez no la llevaba y entonces no sabía que maquillaje usar. Me puse la cara palida y un poco destacado los mofletes, pero la verdad que poco y al salir a la calle no se notaba nada. Maquillaje fallido.
Lo tenía todo hecho, podría haberme entretenido más pero pensé que para qué, algo me decía de irme ya. Lo hice porque algo me impulsaba a hacerlo, ya sabéis que soy muy de apurar minutos, pero esta vez, algo me decía de irme y menos mal que lo hice y ya lo entenderéis en entradas posteriores.
Y nada cargado como un borrico, porque llevaba todo el vestuario en partes para que no se mezclaran olores, me fui a la calle, fue salir y ver el cielo negro y entrarme frío, tanto que tuve que cerrarme la chaqueta.
Iba cerca y bien de tiempo, tanto que me senté un ratin a hablar con un amigo y a grabar videos a la bajada de la tribuna de los pobres.
Y ya decidí irme a mí lugar de actuación la casa hermandad de la cofradía de las Penas.
Y aquí os dejo un vídeo de lo que pensé al salir de casa:

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