Viva el compañerismo. Con la compañera de Entre leyendas Málaga, es la segunda vez que trabajo, es muy risueña, tiene una sonrisa preciosa y constante, emana buen rollo y energía guay, pero yo, aunque suene muy mal, anhelaba quedarme solo.
Cuando vimos al público venir y tuvimos que huir, para irnos a nuestro lugar de actuación, nos fuimos juntos. Yo sabía que tenía tiempo más que suficiente para llegar, ultimar todo y concentrarme, pero repito, anhelaba quedarme solo, para prepararme.
Es más, para aprovechar el tiempo, durante el trayecto, acelerado, con ella, me puse el pañuelo, cosa que no sirvió de nada, porque ya en el lugar de actuación, me lo tuve que quitar y poner de nuevo, estaba fatal, me cerré el chaleco y me coloqué la chistera, o sea, que dejé al personaje listo, durante el trayecto, pues deseaba llegar y no tener que hacer nada, dedicarme a mí, a prepararme, anhelaba quedarme solo.
La chica es de fuera y la otra vez la acompañé hasta su lugar de actuación, pues no se localizaba bien. Mi intención era repetir la jugada, pero al llegar a la estatua de obispo Herrera Oria, me comentó que si no necesitaba nada, ella iba a cortar camino, le dije que no y que cortara. ¡Ay qué bien! Con lo que yo anhelaba quedarme solo para prepararme.
Ya por fin estaba solo. Con lo que anhelaba quedarme solo para prepararme.
A ver soy un fantasma, ni que fuera a hacer de Simba en el musical del Rey Leon, eran solo 4 pases de algo que iba más que controlado.
Os confieso que os he mentido un poco, no anhelaba quedarme solo para preparar nada especial, qué iba a preparar en un trabajo tan sencillo, sino para disfrutar del momento.
Ni necesitaba prepararme, ni concentrarme, ni nada parecido, pero sí quería estar allí, de tranqui, disfrutar del momento, aprovechar, masticar lo que pasaba. Era una mañana chula, aunque fría, y quería sentir cada segundo.
Encontrarme con Jorge Loring, en la catedral, con todo ok y todo eso quería disfrutarlo.
Lo primero tomar posición. Dónde mejor, dónde me escondo, dónde los coloco a ellos, dónde escondo mis cosas, etc.
Lo segundo, hacerme fotos para las redes, pero esto me llevó a quebraderos de cabeza. Mucho gimnasio y dieta pero me veía más escurrido que nunca, no tenía hombro y ninguna foto me gustaba.
Lo cuarto, ultimar todo y repasar. Eso es lo lógico, pero lo tenía todo tan seguro, que no quería repasar, para no perder frescura. Pero lo hice.
Y ahí esperando, me escribieron que venían y que comenzaba la funcion. Ganas tenía ganas.
Málaga, jueves 4 de diciembre 2025.


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