sábado, 7 de marzo de 2026

REFLEXIONES NOCTURNAS... Z,Z,Z

 

Llevo en el asiento de al lado a la protagonista mala y rica de una novela turca, es más, eso es lo que está viendo en su móvil y lo que creo que verá durante todo el viaje. La muchacha incluye, pelo negro zaino, pieles, bolso enorme y perfume exageradamente oloroso...Y yo pensando que el bus iba a ir vacío y podría dormir a mí bola, pues no, esto parece una estampida de Granada, va abarrotado. 

Estaba a tope de energía pero ha sido meterme en el bus y entrarme un sueño enorme, creo que voy a aprovechar el viaje para dormir pero por otro lado, no quiero, porque no quiero que el dia de hoy se acabe. 

Voy mirando por la ventana y vamos pasando, Granada se va quedando atrás y voy resacoso, y no porque me haya ido de fiesta tras acabar la cena, con mi amigo David, sino porque llevo una resaca emocional, la cena ha sido inolvidable. 

Tengo la sensación de haber dejado felicidad en Granada, de haber dejado a 40 personas satisfechas, con un recuerdo que mañana contaran a sus amigos o familiares y lo habremos hecho nosotros. 

Me sentía lleno... Lleno de sueño pues aquí acaba esta entrada.  Quería escribir en la soledad del bus, en mi tranquilidad, pero como no estaba cómodo, puse música y me quedé frito. 

Tenía unas ideas muy claras de como me sentía y lo que quería contar, y ahora casi 14 horas después y mientras espero para entrar en el ensayo de Eduardo, intento recordar la emoción y no me sale igual, joooo.

Ayer nadie estaba trabajando, ayer nadie tenía la posición de pasividad, ayer todos estábamos disfrutando de nuestra labor, pero porque los comensales eran disfrutones y no estábamos activos porque nos lo  demandaran,  si no que su energía nos contagió a todos y nos metimos en una espiral de buen rollo y fuerza desbordante. 

De hecho en un momento de la cena, casi pasada la mediación, le comenté a mí compañera Stella,  esto está tan genial, hay tanta energía, tanta fuerza moviéndose, que como se alargue alguna música sin actividad, esta energía del público puede estallar y se pierda todo lo que se ha creado. 

Es que era muy grande y una fuerza enorme la del público, yo lo veía como, esto es una metáfora, una olla de presión llena de rayos de colores, que iban moviéndose de un lado a otro, y que en algún momento podría explotar, nosotros éramos como pequeñas hadas, que con nuestras varitas teníamos que controlar y relajar dichas fuerzas, soltarlas cuando nos convenía, porque nos venían bien a la pieza y otras veces para dejarles la libertad que necesitaban o podían explotar y luego otra vez las reteníamos. 

No podíamos dejarnos llevar o poner el piloto automático, teníamos que estar alerta siempre, y darlo todo, pero sin esfuerzo alguno, no éramos conscientes de lo que estábamos haciendo, sino que nos dejamos llevar por ese ambiente tan bonito y lo dimos todo.



Entre Granada y Málaga. Domingo 8 de marzo de 2026.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario