domingo, 21 de enero de 2018

"EL PREVIO DEL OLVIDO".


A ver vayamos por parte, esto no quiere decir que se me haya olvidado lo que pasó en el previo, ni que el previo fue tan horrible como para olvidarlo, ni que se nos olvidó algo esencial durante ese previo.  Que no cunda el pánico no ocurrió nada de eso. Simplemente he hecho una especie de "juego/broma" con el título de la pieza. ¡Guau que original soy!

El previo empezó cuando llegué y digo bien, llegué, puesto que llegué yo solo a la biblioteca de Churriana este pasado viernes 19 de enero del 2018. Eran las 11:45 y yo ya estaba allí. Después de que me equivocara de parada y obligara  al pobre chofer detener el bus, para nada. Es que yo no pensaba que en una calle tan corta podría haber dos paradas.
  
Llegué a la biblioteca, me hice una foto en la puerta y entré, esta vez el personal de la biblioteca estaba hablando, entonces me vi en la obligación de decir: " Hola" lo dije, pero nadie me contestó. He de decir que a lo largo de la tarde los desencuentros entre un servidor y la chica de la biblioteca desaparecieron y cada vez que me acercaba a ella, me recibía con una enorme sonrisa. Al acabar fui a despedirme de ella personalmente, solo por ver su sonrisa. Debo reconocer que me encantaban las dos: ella y la sonrisa.
  
Pues entré en la sala de actuación, deshice los mil bártulos que llevaba, organicé o medio organicé mi vestuario, me cambié de ropa, me puse más Lolo y poco menos personaje y empecé a montar.
Siempre me gusta hacer eso. Si mis compis no están, me gusta ponerme a montar cosas y dejarlo todo medio planteado para cuando lleguen, eso hacíamos Garnú y yo en Los Timadores y yo solo en A saco.
  
Estando en mi momento de montaje solitario y oyendo copla en el mp3. Llegó la Abeja Maya, lo siento pero no recuerdo el nombre de la chica, era una amiga de Salva que le traía miel y me puse a hablar con ella. Cuando aparecieron, Anai y Salva eran las 12:04. ¡PEDAZO DE PUNTUALIDAD!. Vamos si algo se olvidó en este previo fue la típica impuntualidad.
  
Anai y yo seguimos con el montaje y cuando Maya se fue, Salva se unió a nosotros y en un plis-plas estaba todo listo. Este empezó a decorar cosas, colocar telas, sacar cajas, libros etc. Y aunque el espacio era un poco feo, no quedó tan agobiante y Salva le dio un toque coqueto que me encantó.
  
Todo montado decidimos hacer un pase. Salva nos obligó a cambiarnos entero de ropa y hacer el pase como si fuera un ensayo general. Hasta me regañó porque no quise recoger, mi ropa de los asientos del público.
  
Pues nada el pase empezó, el pase siguió y el pase acabó. Yo no me sentí mal al contrario, los cambios de ropa fueron fluidos y el texto también.

Al acabar yo le pedí a Salva que nos diera indicaciones, Anai dijo que antes de una actuación eso no se podía hacer y que no las quería. Salva concluyó diciendo que no tenía nada que comentar, solo dos apuntes más bien escenográficos que actorales. No sé si era cierto o lo hizo por seguir el consejo de Anai.
  
Recogimos, nos vestimos, volvimos a montar todo para el pase y nos fuimos.
  
Por cierto, íbamos cargados todos como burros, pero a la hora de ensayar, faltaba un teléfono que es esencial en la pieza y que debía traer Anai. Ni Salva ni yo dijimos nada, solo nos miramos con cara de pavor. Habíamos planeado donde ir a almorzar, pero si no había teléfono tendríamos que volar a casa de Anai a por él.
  
Al final era una falsa alarma y el teléfono había venido con ella, pero se había quedado en su coche descansando.
  
Y tras eso viví una de las sensaciones más bonitas del día y de esta profesión.Y es cuando estas en un sitio desconocido, has dejado todo listo para la actuación, con todo el mimo del mundo has colocado hasta la última cosa y ahora sales a la calle a comer. Vas a la aventura de buscar un sitio donde se coma bien, eso me encanta. Hay gente que te escribe esperando para ir a verte, pero tus sales a comer porque hay que comer también. No sé si me explico bien, creo que no, pero esa sensación me encanta. Es un momento de actor/humano/trabajador/nómada. No sé pero me gusta y fui muy feliz en ese momento.

Salva, nos llevó hasta la Venta Vazquez y nos pusimos hasta arriba de comer. ¡Pedazo menú por siete euros! Tras comer y una larga sobremesa, donde hablamos de todo, como siempre, nos fuimos a la biblioteca.
  
Ahí me estresé un poquito. La pieza empezaba a las 17:15 y a la biblioteca no podíamos entrar hasta las 17:00, con lo cual, no nos daría tiempo ir al baño a maquillarnos y el público nos vería. Yo odio eso.

Pero nos dejaron entrar antes de tiempo en la biblioteca y pudimos maquillarnos tranquilos, vestirnos tranquilos, retocar todo tranquilo y esperar.

Bueno eso de maquillarnos tranquilos es un decir, porque se me pasó coger esponjitas nuevas y cogí una de la función infantil de Navidad, que estaba un poco manchada de verde y no sé cómo la usé que de pronto vi mi nariz verde, mi frente verde. Iba poniéndome verde por momentos. Eso hizo que me echara mil capas de maquillaje, que quedara muy blanco y que me tuviera que echar, luego, muchos coloretes y quedara muy rojo. Eso me puso inseguro.
   

Igual que me puse un poco nervioso, mientras esperábamos para salir, porque Salva hizo una pequeña introducción que se alargó, un poco, un poco más y un poco más y llegó un momento que la introducción iba a ser casi más larga que la función.

Pero tras la intro, empezamos. Todo esto que os cuento pasó en casi, cinco horas, pero como siempre, con estos dos locos, a mi se me pasó en nada.


sábado, 20 de enero de 2018

"EL OLVIDO QUE SEREMOS" : YO MODULÉ Y ELLA GANÓ POR GOLEADA.


La frase con la que empiezo esta entrada la habéis leído en mi blog como unas mil veces. Lo siento pero la vuelvo a repetir: " Hay que escribir sobre las cosas cuando acaban de pasar, porque luego las cosas se olvidan. No se olvida el hecho en sí pero si las primeras sensaciones."
  
Os escribo hoy, sábado 20 de enero del 2018, tumbado en mi cama, espero para irme a mi primer acto cofrade/cuaresmero del 2018. Estoy cansado, pero con MUCHAS GANAS y mientras espero la hora de irme os escribo sobre la actuación de ayer.

  
Ayer, viernes 19 de enero del 2018, tuvo lugar en la Biblioteca Moreno Villa de Churriana el "preestreno-amistoso" de El olvido que seremos. Ahora os voy a contar como fue.
  
Las sensaciones a medida que han ido pasando las horas han sido muy diferentes. Cuando acabé, me sentía muy satisfecho, contento con la pieza y conmigo mismo, pero la retroalimentación no había sido muy directa y temía que todo fuera una especie de espejismo. Después recibí, porque yo se lo pedí, una crítica/crónica de una amiga que vino a vernos. Al oírla pensé que hablaba más su corazón que su cabeza y por ultimo nos habló el director. Más adelante os contaré. Tras leerlo a él no acabé contentísimo pero si reconfortado.

Pero hoy, cuando estaba ejerciendo de "tío-guay" y asistiendo a una firma de disco de los chicos de OT 2017 me escribió de nuevo mi amiga.

Os cuento ayer, como sabéis, la representación era para las chicas del club de lectura de Salva, pero una amiga, Gloria, cuando se enteró donde era la actuación me dijo que su padre vivía cerca y le dije que si él quería, que fuera a vernos. Al final su padre no vino, pero vino ella, con sus hijos y su marido.

Pues bien, hoy me decía; que esta mañana, de nuevo, aun hablaban de la pieza, de lo que vieron, de los personajes y de nuestro trabajo. Con ello, me confirmaba que su crítica era objetiva y no fruto de su amor.

Cuando el grupo ha oído esta nueva crítica. Se  ha planteado las ganas,  la necesidad y  la obligación de mover la pieza. Sí o Sí.

Tras el "preestreno-amistoso" había dos opciones: guardarla en el cajón o moverla y gracias a Dios, ganó la segunda. ¿Dónde? No sabemos, ¿Cuando? Tampoco, pero lo que sí es verdad es que nos hemos quedado con ganas de MÁS, al menos Salva y yo, que ya nos hemos pronunciado. Solo falta que lo haga Anai, pero supongo que estará en éxtasis después de lo que hizo ayer.

Mi amiga Gloria, en su crítica de ayer me decía que yo había estado muy bien, pero que no le sorprendía porque:" yo le gustó mucho"," sabe que lo hago bien", " soy bueno". etc. etc... De ahí que pensara que hablaba su corazón. También me decía que a Anai no la conoce de nada, ni le une nada, pero que  su interpretación la dejó muerta. Su dicción, su naturalidad, su presencia, su elegancia, su porte, su realismo, etc. Quedó impresionada e incluso se emocionó.

Luego nuestro director, Salva, dijo que ella había estado sublime. A lo que yo le corregí diciéndole que no,  que sublime era poco, que había estado magnifica, perfecta, impresionante  como lo que es, una gran actriz. Para mí, ella siempre ha sido una gran dama de la escena, pero no ha sido  descubierta  aun o no ha tenido las oportunidades o amigos necesarios.

Si lo de ayer hubiera sido  un partido de futbol, habría tenido un claro ganador y sería ella, porque estuvo genial. Entre ambos hay conexión, cariño, buen rollo pero sé que actuar con ella es perder de goleada.

Como ya os dije, el espectáculo consta de una pequeña pieza y luego un debate sobre los personajes que acaba en unas improvisaciones. Para mí ese momento de improvisar fue el mejor. Allí disfrutamos los  dos a hierro. Fue como desnudarnos y ofrecernos como actores sin artificios, a pelo, cara a cara con el público y yo lo disfruté al máximo y no estaba nada nervioso.

La segunda improvisación fue muy difícil. Fue el  final del show y estuve a punto de parar el trabajo para decir:" ESTA MUJER ES UNA MONSTRUA" Estoy orgulloso porque yo fui el único que tuve el placer de disfrutar de ella tan cerca.

De mí, el director dijo:" Has modulado el personaje excelentemente" Según la RAE, modular es: “variar interrumpida y armoniosamente el tono” en este caso el tono del personaje. Después me aclaró diciendo; “Si no tienes registros no puedes modular, eso es bueno muy bueno”. Para mí eso fue como un reconocimiento del oficio, como sacarme un título de actor de oficio. No ya el título teórico o académico, sino el real del de actor con armas y oficio. ¡Qué bien!

El público fue genial. Salva nos dijo que vendrían, seguras, unas tres personas, pero al final fueron unas ocho que unidas a mis tres amigos y Salva, fueron 12 personas. Vamos todo un éxito y al parecer se fueron muy satisfechas, porque hablaron bastante durante el debate y hasta nos salió otra función, puesto que una señora del público nos ofreció su casa para una representación.

En resumen, la prueba salió muy bien y fue el empujón para decirnos:" A moverla".

Estuve todo el rato muy tranquilo, disfruté todo, especialmente las  improvisaciones. Aunque me dicen que en ellas empecé a hablar malagueño y no neutro. Jooo. Ni cuenta me di.

Y de Salva, nada que decir, solo que  ponerse en sus manos es un lujo. Que es un artista nato de ideas magistrales  y  contigo al fin del mundo.

Tras acabar y recoger, lo celebré con un paseo, tranquilo y solitario por el pueblo. Que se puede resumir en: muchas cuestas, poca luz y poca gente. Pero cumplí mi objetivo: visitar la iglesia, comerme un dulce y tener viaje de vuelta relajante  en bus.
  

viernes, 19 de enero de 2018

SIETE HORAS PARA EL "PREESTRENO AMISTOSO" DEL "OLVIDO QUE SEREMOS"


Estoy en la cama, son las 9:50 del viernes 19 de enero del 2018, en breve me iré para Churriana. Mi madre acaba de informarme que está muy nublado, solo espero que no me llueva por el camino porque voy cargado como un borrico.
  
Y mientras reposo y me recochineo en la cama que es lo mejor que se puede hacer en las mañanas de invierno, me acuerdo del pasado miércoles 17 de enero del 2018.

Ese miércoles Anai y yo quedamos para limpiar nuestras conciencias y perdonar nuestras culpas. Y esto lo hicimos ensayando, solos, en mi casa. Después del desastre del pasado viernes, algo teníamos que hacer y fue ensayar.
  
Quedamos a las 11:30 en mi casa, aunque Anai pasó por mi puerta a las 11:10, no pegó hasta las 11:40 pues estuvo casi media hora para aparcar.
  
Una vez en casa, empezamos con la tarea, organizamos y repasamos mi ropa y la suya, los cambios de vestuario e hicimos dos pases de la pieza uno a la italiana y otro tal cual.
  
Tenemos la pieza tan repasada y trillada que salió de lujo, pero creo que le faltó o le falta fuelle, no sé cómo explicarlo, le falta vida, naturalidad, disfrutar el texto de verdad y no como robots. Yo creo que lo que nos falta es concentarnos bien y meternos en los personajes antes de empezar.
  
Bueno pues tras esos pases una tapita a base de jamón, queso y piquitos que nos puso mi mamá y fin.
  
Me encantó volver a ver a Anai en casa, volver a ensayar juntos, solos, como hacíamos antes. El hecho de estar el uno con el otro y para el otro es especial. Me encanta verla hablando con mi madre, sé que ambas se admiran y eso me encanta también. No sé, me gusta sentirla dentro de mi familia, y eso que yo soy poco sociable, pero es que ella lo es, porque siempre andamos hablando de ella, comentado cosas, le tenemos cariño, es una más.

Vamos que la quiero mucho, bueno me voy a poner, ya, en marcha. 

Plan de hoy: cuando esté en escena voy a ser natural olvidarme de todo y disfrutar de Anai como si estuviéramos solos.







jueves, 18 de enero de 2018

VAMOS A CHURRIANA CITY, SIN SABER COMO LLEGAR.


Ya voy en el bus camino a Churriana. ¡Ay qué nervios! Parece que voy a Nueva York, je, je, je. Sé que no lo es, pero... nunca he ido allí. Debo buscar la biblioteca del pueblo. Mis compis van en coche y yo voy solo para allá y no sé exactamente donde bajarme, si llegaré a tiempo, etc. Vamos que esto es una pequeña aventura.

  
Hace calor en el bus, voy en la línea 10 y en cuando acabe de escribir esto me pongo a oír música y a dormir.

Tenía que coger el bus que salía a las 9:58 y lo he pillado por los pelos. 

Ha sido muy interesante el paseo hasta el bus, hacía un frio seco y como quedaban pocos minutos para las diez. Ha sido curioso ver a Málaga despertar. A mi paso se iban oyendo las persianas de las puertas de los negocios subiéndose y los trabajadores de dichos negocios saludándose. Se oía a mi paso:" hola", " buenos días" ya digo ha sido bonito ver a Málaga despertar.

¿Y para que voy a Churriana? pues a ver el lugar y hacer un pase técnico del Olvido que seremos (la nueva versión de nuestras Cicatrices) y que la semana que viene estrenamos en Churriana.

Hoy viernes 12 de enero del 2018, íbamos a ensayar en casa de Anai, pero  yo he pedido ir a la biblioteca  para  organizarlo todo, ver el sitio y hacer un ensayo in situ.

Ya vamos por la Coca cola. ¡Jo ya estamos cerca y no podré dormir un ratito!
  
No dormí absolutamente nada, entre otras cosas porque como no sabía dónde iba tampoco podía relajarme mucho.

En la película española El pan debajo del brazo, Antonio Ozores dice la frase: “Como dice Encarna Sánchez, aún quedan gente buena en el mundo”. Pues eso digo yo, porque llegando a Churriana, pregunté a una chica si sabía dónde estaba la biblioteca y esta chica no solo me dijo que me bajara con ella, sino que me llevó hasta la misma biblioteca.

Una vez que llegué al sitio y viendo que no habían llegado mis compañeros, aproveché que hacía sol y me fui a visitar el pueblo.

Me encanta pasear por los pueblos y fijarme en cada rincón: la calle que no llegaba a ninguna parte, el azulejo del Cautivo puesto en una casa, los adornos en honor a San Antón. 

Estaba en pleno descubrimiento cuando me llamaron mis compis para decirme que ya estaban en el pueblo y que iban a desayunar.

Yo les dije que me uniría a ellos tras el desayuno, que quería seguir mi excursión, pero no me dejaron y me fui a con ellos a verlos desayunar, puesto que yo, ya lo había hecho.


Todo esto que os cuento estaba aderezado con llamadas telefónicas de mi hermano, que era el primero de la familia que me había visto en La Peste y me lo contaba todo con detalles.

¿SE ME HA OLVIDADO EL " OLVIDO QUE SEREMOS"?...


No, no se me ha olvidado que mañana tendrá lugar el "preestreno amistoso" de El olvido que seremos y tampoco se me ha olvidado que el pasado viernes, 12 de enero del 2018, fuimos a Churriana a hacer una especie de pase técnico in situ.

Pero antes de meterme en harina y contaros esa jornada voy a haceros una introducción, que creo que es necesaria para entender todo esto mejor.

Como sabéis El olvido que seremos es nuestra versión libre de la pieza  Cicatrices de la memoria. 

El espectáculo empieza con una versión muy libre y corta de la pieza, tras esta el publico puede hablar sobre los personajes y se establece un pequeño debate del que no puedo contar más. Con todo esto el show llega a casi una hora de duración y hace que sea interactivo.

Los que seguís mi blog, también sabréis que hemos estado haciendo pases en casa de Anai y para amigos. Siempre una sola persona. Con estos pases queríamos comprobar que la pieza se entiende y ver la reacción de esa persona.

Pues bien, mañana lo haremos en Churriana, en la biblioteca del pueblo y para las chicas del club de lectura de Salva. De ahí el nombre de "preestreno amistoso", porque este pase, de nuevo, será de prueba y con un público preestablecido, pero esta vez en un espacio nuevo, con personas que,  Anai y yo, no conocemos de nada y que están acostumbradas a debatir.

  
Será una especie de prueba de fuego, con ella nos  jugamos, que si sale bien, nos animemos para empezar a moverla y hacer un estreno oficial o que si sale mal  la guardemos en el cajón del olvido. Je, je, je.

Pues bien el pasado viernes teníamos que volver a ensayar en casa de Anai pero yo propuse ir a la biblioteca, si era posible y ensayar allí y allí fuimos.

Y ahora si os cuento como fue todo.

 Lo primero que me llamó la atención y podéis decirme "cateto" fue que entramos a la biblioteca como divas, o sea, abrimos la puerta y fuimos para dentro sin saludar a NADIE, entramos a una sala y nos dieron indicación de dónde ir. Yo saludé pero nadie me contestó.
  
Al irnos volví a decir "adiós" y nadie me volvió a contestar y fue entonces cuando caí que al ser una biblioteca  no debíamos saludar, por eso del silencio. A ver yo he ido a bibliotecas pero de esas que entras directo a la sala de lectura y por respeto guardas silencio, pero si hay un hall lo normal será saludar ¿no? vamos digo yo, pues yo saludé y quedé como un cochero. Mañana prometo no saludar a nadie.
  
Tras el no saludo, entramos en la sala de actuación, una sala inmensa, preciosa, blanca pero con blanco por todas partes, paredes, blancas, suelo, blanco, techo, blanco, ventanales enormes con cortinas, blancas y mucha luz una luz muy blanca. La sala cuenta con un pequeño escenario de color NO blanco.
  
La sala me encantó, inmensa y preciosa, pero cuando Salva nos dijo donde actuaríamos para aprovechar una puerta y poder irnos a cambiarnos de ropa me resultó un poco incómodo todo.
  
En casa de Anai teníamos al público casi encima nuestra, pero la luz, el sitio, todo era más íntimo, pero en esa sala enorme, con tanta luz, estar arrinconado y tener al público tan cerca, no me gustó nada, no me sentía cómodo, bueno Salva sabe de todo y yo me dejo hacer, pero...
  
Lo primero que hicimos fue ubicarnos, buscar paneles para crear el espacio, preparar las sillas, pensar donde y como poner el atrezo, organizar las entradas y salidas. Tras todo eso, hicimos un pase completo de la pieza. Salva iba parando para ir organizando el vestuario y apuntando en su libreta.

En un momento de la misma nos paró y nos dijo: " ¿Estáis haciendo un pase completo o un pase técnico? Porque si es un pase normal, estáis fatal" y era cierto, totalmente cierto.
  
Paramos y volvimos a empezar. A Anai le dijo que estaba seria y desganada y que yo en la segunda escena estaba fatal, sobreactuado, falso y olvidando mucho de lo aprendido.
  
A medida que iba pasando la mañana íbamos calentando y entrando mucho más, pero no quedamos muy bien y creo que Salva no estaba nada contento con lo que hicimos. Además antes de irnos hubo algunos problemas con la organización del evento.
  
Yo tenía muchas cosas en la cabeza como para concentrarme, esa misma mañana se estrenaba La Peste, estaba con el bajón post-Navidad, la noche antes apenas había dormido debido a un atracón que acabó con un dolor de estomago que me tuvo todo el tiempo preocupado y si a todo eso le sumamos que el sitio no ayudaba pues estuve para matarme.
  
Anai, puso como excusa, que era cierta, que hacíamos mil años que no repasábamos el texto, que no teníamos nada de atrezo y que los movimientos eran nuevos.
  
Ahora mismo, 18 horas antes de la actuación, no estoy nada nervioso porque sé que con el vestuario, el atrezo, el decorado y el público, me subiré y lo disfrutaré, pero la  verdad que el pasado viernes aquello fue un truño.
  
Pero como siempre, el tiempo pasó volando. Yo deseaba hacer otro pase pero cuando miramos la hora ya era el momento de irse, porque eran casi las dos de la tarde. Habíamos pasado allí dos horas y ni cuenta.
  
Mañana os lo contaré todo lo prometo.



miércoles, 17 de enero de 2018

ASI HUELE MI "PESTE".


Bueno, quizá esta entrada la estoy escribiendo un poco tarde. Hace, concretamente, cinco días que se estrenó la serie La Peste, todo el mundo está hablando de ella. Constantemente leo, en Twitter, muchas críticas sobre la serie, tanto de profesionales como de particulares, y todas son buenísimas, la promoción está siendo brutal y es raro el día que no recibo un  Whatsapp donde me dicen:" Lolo te he visto en La Peste".

Lo dicho, que todo el mundo habla de ella y, hasta ahora, yo soy el único que no lo ha hecho. Así que, por fin, me dispongo a escribir una entrada, pero no creáis,  me está costando, porque no sé si voy a contar cosas que no debo o si voy a hacer una entrada demasiado larga y pesada,  no sé, pero en este tema me cuesta resumir porque todo ha sido tan bonito.


De lo primero que quiero hablar es del tiempo. Aparezco en la serie unos cinco minutos, de nada, pues bien, eso lo rodamos en dos jornadas. La primera en febrero, concretamente en el segundo día de rodaje de la serie, y la segunda en abril.

En mi primera sesión solo rodamos la entrada de Teresa en la mancebía (durante tres horas, de 15:00 a 18:00 si no recuerdo mal) y en la siguiente jornada rodamos el resto (desde las 10:00 hasta cerca de las 20:00) fueron casi 13 horas de rodaje para cinco minutos.Y puedo asegurar que fueron horas de trabajo, ya que,  pese a haber allí  mil personas trabajando, estaban muy coordinados, todo se hacía tal cual estaba programado y los tiempos de espera fueron mínimos.

De lo siguiente que quiero hablar es de mi gran amiga y directora  Nora. Ella  me dijo dos cosas que quiero contar aquí. No supe de ellas hasta que no me las dijo, las pensé y me di cuenta que eran ciertas.

En primer lugar, me dijo, que estaba orgullosa de mí, porque  estaba en esa superproducción y  había llegado, ahí, yo solo, sin ayuda, sin representante, sin agencia, sin enchufe, sin amigos, sin nada, solo con mi trabajo y mi esfuerzo. Lo habré hecho  bien o no, pero  todo lo he hecho yo solito.

En segundo lugar me dijo que  en esas superproducciones, no se andan con tonterías y si algo no queda bien, lo cortan y a mí no me han cortado nada. Es verdad que no aparecen ninguno de los primeros planos que me grabaron hablando, pero si aparecen planos cortos de gestos, posturas y miradas que yo improvisé en el rodaje y que por lo visto gustaron.

Por ejemplo, mi postura inicial, fue invención mía y a la hora de rodar Alberto Rodríguez dijo:" grabar es postura que me gusta" realmente me hicieron un paneo que no está en el montaje final, pero bueno, mi postura se ve.


De lo siguiente que os hablo es de la magia del cine, me sorprende la diferencia entre lo que grabas y lo que se ve después. Como espacios que eran muy pequeños aparecen en pantalla enorme y al contrario.

Una cosa que me preocupaba era el hecho de mantener el arco del personaje. Toda mi escena ocurría a tiempo real y en pocos minutos. Me preocupaba si se mantendría el raccord, físicamente, pero sobre todo me preocupaba que al grabar con una diferencia de dos meses y a lo largo de más de diez horas, mi nivel de energía fuera igual a lo largo de la secuencia.

Pues una vez vista la secuencia, creo que lo conseguí. Intenté poner la misma intención y el mismo nivel de energía cada vez que oía la palabra: “Acción”.

Yo intenté mantener la energía, pero el raccord físico lo consiguió el magnífico equipo de peluquería y caracterización que hicieron que mi barba y mi pelo se mantuvieran. Eso sí me tuvieron tres meses, luchando por mantener el peso y sin afeitarme, ni pelarme. La gran Yolanda me decía: “Por favor no te peles ni te afeites, que como adelante el rodaje y no estés igual a mí me matan”. Ya en Carmona, el segundo día de rodaje, la gran Yolanda, mientras oíamos a un volumen altísimo, las canciones de  reguetón que nos ofrecía Celia desde su móvil, me retocó.

Y entre mi trabajo, el de Yolanda y su equipo y la magia del cine, el paso del tiempo no se nota en toda la secuencia y eso me hace muy feliz.


Y ahora os voy a hablar de “estar allí”, porque en esta serie he tenido el placer, el privilegio, la inmensa suerte de “estar allí”. Era increíble la cantidad de equipo técnico, cables, focos, pértigas, cámaras, personas,  etc, que estaban en el set de rodaje, pero como desaparecían gracias a  la ambientación. Esta era tan buena, pero tan tremendamente buena, que no los veías, te envolvía toda la escenografía de una manera que el resto, lo técnico o todo lo actual desaparecía.

Recuerdo, la figuración que no paraba de actuar en todo momento. Los detalles, sobre todo, me fijaba en los detalles, las calles repletas de tierra, de frutas, montones de frutas podridas por las calles y los rincones, el chico que abría el grifo de la garrafa de agua, cada vez que decían acción y hacia un pequeño rio que comenzaba a caer por la calle e iba generando  barro, andabas en un barrizal constante, las gallinas, los burros, las paredes de las fachadas manchadas. A veces tenía que desconectar, porque me hubiera pasado horas viendo cada detalle y casi se me hubiera olvidado actuar.

Y el segundo día de rodaje cuando entré en ese convento abandonado y vi lo que allí había montado, enloquecí, un hospital, una mancebía, un palomar, un patio con los efectos de la peste. Cuando vi de rodar una secuencia sobre los efectos de la peste en el pueblo, estuvieron a punto de saltarme las lágrimas, era como ver una película en tres dimensiones. ¡Era demasiado!


Nunca olvidaré esa luz roja del palomar, como entraba la luz por las rendijas del techo, como todo aquel espacio estaba iluminado solamente por velas, que encendían y apagaban en cada toma. Esas prostitutas (figurantes) que tenían comida y todos los útiles necesarios para su aseo o como entraba en el interior de la casa, la luz del sol (falsa) por la ventana, que creaba un aspecto impresionante, esas telas, esos figurantes con la mesa llena de pan que comían de verdad, tantas, pero tantas cosas….

Y si hablo de nosotros, suciedad a no poder más, manos, uñas, pelo con grasa, barba con grasa, hasta había una persona que te iba ensuciando la ropa cada x tiempo.  Por todo eso debo dar las gracias a DIOS y a Alberto Rodríguez por ofrecerme la posibilidad de haber vivido eso, que jamás volveré a vivir. Espero estar en otros rodajes,  que serán mejores o peores, pero IGUALES NO, COMO ESE JAMÁS.


Y acabo ya, no os aburro más. Ahora quiero dar las gracias a  todos han hecho que me sienta en  Carmona como un rey y que me fuera la estrella del rodaje aunque solo fuera algunos minutos. No sé, quizá es solo mi impresión pero creo que, personalmente, caí bien porque todos me recordaban, me hacían comentarios, bromas, etc.



Cecilia Gómez: La conocí el segundo día del rodaje y me pareció un "bicho interpretativo". Con ella no tuve mucho trato, pero quiero mencionarla porque es impresionante.

Paco Tous: Tuve el honor de actuar, de enfrentarme cara a cara con él, de recibir sus consejos, de aprender, mirandolo, de impresionarme por la naturalidad y templanza con la que actúa, de felicitarle por su papel  en Dios dame paciencia, de reírme con él, de sus anécdotas,  de sus  bromas respecto a lo bien que yo subía una escalera  y sobre todo tuve el placer de sentarme en su regazo.

Patricia López: Fue mi recepcionista de lujo, ya que fue la primera persona con la que hablé nada más llegar el primer día al rodaje. Me apoyó cuando le dije que era mi primer día, es más, me confesó que también era el suyo y que se sentía como yo. Luego nos fuimos apoyando y quitando los nervios mutuamente. Recuerdo cuando la felicité y me apretó fuertemente la mano.

Fernando García: Solo puedo recordar  el mimo con el que trataba  el vestido de Patricia cuando la vistió por primera vez. Fue un privilegio estar ahí. Además siempre me trató de muy buen rollo. Recuerdo que en la puerta de la mancebía y tras un comentario mío me dijo: " tu eres el mejor de todos".
De su equipo no puedo decir nada que no sean elogios. En la prueba de vestuario hubo una chica, que no recuerdo su nombre, de la que me enamoré nada más verla, o más bien, nos enamoramos. Posteriormente me vistió en Carmona con un mimo inmenso. El segundo día no pudo estar conmigo pero me buscó para saludarme.

Yolanda Piña: Otro genio de su trabajo. Siempre pendiente, hasta el último detalle, de todos nosotros. No se le iba nada, pero eso sí, siempre con una sonrisa y muy buen rollo. Grande.

Alberto Rodríguez: Para el final dejo al director. Siempre sonriente y educado. Tenía a su cargo a mil personas, pero jamás tenía un gesto serio, o una frase dura.


A mí, actor de reparto, me trató como una estrella, sus indicaciones eran muy educadas y siempre me las daba él personalmente. Nada de asistentes o pasar del actor pequeño, al contrario, el último día de rodaje, antes de irme, pidió un aplauso del equipo para mí y otro compañero, pero de mi recordaba el nombre. Llevábamos más de once horas de trabajo, él llevaba dos rodajes simultáneos y se acercó a su ayudante y le dijo: “Es el último día de Lolo hay que pedir un aplauso” creo que eso solo lo hacen los grandes. Cuando tiempo después escribí, a la ayudante de dirección, para dar las gracias, me dijo que Alberto estaba muy contento con mi trabajo, espero que así sea. Porque yo solo debo de darle la GRACIAS.

Leire y Yolanda: Las dos grandes directoras de casting que me demostraron una vez más que los más grandes son los más pequeños porque hicieron que mi casting, aquella mañana fría de diciembre en Sevilla, fuera una fiesta y lo pasara genial olvidando, así, mis nervios. GRACIAS

 Manolo Caro: Por ese abrazo de  ánimos. MIL GRACIAS.

María del Mar Peláez: Mi gran maestra, mi gran profesora. GRACIAS por pasar dos mañanas de tu vida, pese a los pesares,  preparando mi personaje y ayudándome.

Javier Vazquez: Otro de mis profesores que perdió minutos de su descanso para ayudarme en el casting .

Francisco Rodríguez: Que me hizo el gran favor de acompañarme el último día de rodaje. GRACIAS

Mi madre: Que rezó y pidió a mi Cautivo y mi Trinidad para que me dieran el papel y todo saliera bien. GRACIAS

Y A TODOS VOSOTROS POR APOYARME Y POR HABER LEIDO HASTA AQUI.

Y A SEGUIR VIENDO ESA PEDAZO DE SERIE.








miércoles, 10 de enero de 2018

MÁS Y MÁS "LA PESTE". ¡¡ QUÉ GUAI!!.


El otro día me mandaba fotos mi amigo David desde Granada, pero es que ayer, martes 9 de enero del 2018, cuando salía de casa para ir a trabajar, con mi atuendo, mezcla entre Doña Rogelia y un esquimal, me encontré que muchas marquesinas de Málaga han sido contagiadas por "La Peste". ¡ QUE ILUSIÓN!.


Y hoy, miércoles 10 de enero del 2018, tras el almuerzo, abro las noticias de Google y veo que una periodista, para escribir sobre el papel de la mujer en la serie, habla de mi personaje y me parafrasea. No dice nada a mi favor ni en mi contra, pero yo con el hecho de que hable de mi ya soy feliz.



viernes, 5 de enero de 2018

AMIGOS YA ES HORA DE REMANGARSE.


Ya está bien de turrones, comidas, salidas, horarios cambiados y descanso. Aunque si digo la verdad esta Navidad ha estado llena de momentos magicos, pero también de otros complicados, la gripe a acampado a sus anchas por mi casa y nos ha quitado muchos momentos de diversión, de salidas, de juegos, de libertad...

Pero ha sido buena, además esta noche es la noche mágica, vienen los Reyes Magos, así que aun no ha acabado oficialmente la Navidad y aun teneis que pedir vuestros deseos.

Pues bien, pese a todo eso y antes de ir a vivir la mejor cabalgata de reyes de mi vida, con risas, merienda, compras y paseos, lo dicho, antes de todo eso me he puesto a " trabajar".

Lo pongo entre comillas porque es verdad que he empezado con mi tarea "teatril", pero la tarea "teatril" de los viernes, o sea, la magnifica que hago con Anai y Salva, pero que es por amor al arte y preferiría empezar el año con un trabajo con menos amor y más remuneración.



El próximo domingo , 7 de enero del 2018, nos volveremos a reunir. Como bien predije el 4 no quedamos. Pues nos volveremos a reunir para empezar nuestro trabajo de
mesa y elección de subtemas o argumentos sobre el tema principal,la amistad, que nos interesa contar, para ello cada uno debía llevar sus propios argumentos o subtemas a tratar.

Y hoy, viernes 5 de enero del 2018  tras el almuerzo me he puesto a ello. No estaba muy inspirado y he llenado una página entera... si de aquí al domingo me concentro más... no quiero pensar lo que puedo rellenar.

Para este nuevo, novedoso y seguro que interesantisimo trabajo, he estrenado una libreta chulisima que hace dos años me regaló mi amigo Diego.

jueves, 4 de enero de 2018

SORPRESA Y MÁS SORPRESA CON " LA PESTE".

  
Ayer, miércoles, 3 de enero del 2018 (¡Uy iba a poner 2017!) empecé el año con una gran sorpresa. Si  el año pasado me tocó la Lotería de Navidad, este he recibido los regalos de Reyes Magos por adelantado.

Estaba acostado, de madrugada, miré no sé qué cosa en Twitter y vi un tweet sobre La Peste. Era el enlace de un artículo de prensa, entré y había un video sobre " Como se hizo La Peste", duraba 21 minutos, comencé a verlo, la verdad, que un poco desganado. "Con tantas horas de metraje grabado no iba a salir yo", pensé, pero cuál fue mi sorpresa al ver que salía casi cinco veces y con el gran actor y compañero Paco Tous, gracias por todo. ¡ Qué grande!. 
  
Como un loco empecé a hacer capturas de pantallas, que ahora os muestro súper emocionado. ¡Qué ganas tengo de que llegue el día 12!

Anoche fue muy especial, de pronto me llené de emociones y de sensaciones, oír la voz de Alberto Rodríguez diciendo: " Corten", ver a Yolanda Piña ( jefa de maquillaje y caracterización) haciendo su trabajo, oír su forma de hablar, ver los lugares donde yo estuve, ver al equipo técnico con el que yo trabajé, ver a Fernando García ( jefe de vestuario) vistiendo a los actores etc, me hizo recordar lo que yo viví  esos días en Carmona y me llené de emoción e ilusión. ¡Loco estaba!
  
Bueno no me enrollo más y os dejo con las fotos del "Como se hizo".