viernes, 14 de enero de 2022

EL VIDEO CLIP MISTERIOSO.

 

Estoy actualizando poco a poco este blog y como no sé si lo completaré, para hablaros bien de este proyecto debo de retrotraerme al final del año pasado. 

Concretamente a la noche del martes 21 de diciembre del 2021. Una vez acabada la primera parte de Jarabe de pico y mientras en una sala del Palacio Solecio esperaba vestido de don Anselmo a que empezara la segunda, mis compañeros iban de un lado a otro hablando sin parar, pero en cambio yo me senté a descansar, y mirar un poco el móvil. 

En Instagram vi que Fran Bravo, director de cortos que conozco de toda la vida, había colgado una historia donde buscaban actores para grabar un video clip y era remunerado. 

Él no me buscó a mí, pero como deseo basar mi carrera más en el audiovisual que en el teatro, me quité ese complejo de: "Si me conoce y no me llama es que no doy el perfil" y le escribí.

Me dijo que él no tenía nada que ver en el proyecto pero que conocía al director y era muy apañado que le escribiera.

Y sin dudarlo, vestido de don Anselmo y a las 22: 31h, lo hice. A las 12:56h, del día siguiente, el chico de la productora me respondía. Me decía que tras ver mi Instagram, había comprobado que tenía experiencia en teatro y que daba el perfil. 

Después de hablarle un poco sobre mí, mandarle mi videobook, saber su nombre, Rubén,  definir mi personaje, hablar del tema económico y explicarme que no tendría texto que solo seria realizar un acting. Rubén me ofrecía el papel y yo lo aceptaba. 

Solo quedaba pendiente saber el día del rodaje, pues aún no tenían localización. 

Pero 10 días después ya si se sabía. Grabaría el sábado 15 de enero del 2021 a las 13:00h. Bueno inicialmente me dijo a las 11:00h, pero luego rectificó. Igualmente me mandaba un mensaje con la ubicación concreta. Estaba a 20 minutos caminando desde casa y era una especie de chalet. ¡¡¡ Todo muy bien, qué extraño!!!.

Además me explicó que el acting era sencillo y se plantearía en el momento, que el vestuario debía ser propio. No tenía nada claro, pero acepté.

Confirmación que reconfirmé el martes 11 de enero del 2022, cuando me volvieron a recordar la cita y donde le pregunté sobre qué  protocolo Covic se seguiría y lo que me dijo me convenció bastante, por tanto, reconfirmé y le dije que le mandaría prueba de vestuario. 

El jueves 13 de enero del 2022, previo a salir de paseo con mi madre y en cuestión de pocos minutos, me probé el vestuario y le mandé una foto a Rubén.

A menos de 19 horas del inicio de la grabación, no había recibido respuesta ninguna, ni de vestuario, ni de nada.

Le pedí el teléfono del chico a Fran, le escribí un WhatsApp y me planteé muy en serio que si no respondía no iría a la cita. 

Pero lo hizo, aprobó el vestuario, confirmó todo y ya quedé citado para el día siguiente.

Como me hacía mucha ilusión que mi segundo trabajo del año fuera un audiovisual y cobrando, acepté pero no tenía nada claro, de nada de lo que iba a pasar. Lo mismo llegaba a la cita y el video era de Rosalía o Madonna.

 



martes, 4 de enero de 2022

SALI DE CASA EN PRIMAVERA.


Llevaba 14 días sin actuar y aunque en ese tiempo había tenido ensayos, eran ya casi 2 las semanas que no me enfrentaba al público y ya tenía ganas. 

Cuando el 21 de diciembre del 2021, acabé de actuar, estaba deseando coger estos días libres, pero ya eran muchos.

Volvía para hacer teatro de calle, algo que siempre me fascinó.

Lo haría a las puertas del Palacio Solecio, principio de calle Granada, es decir, en un entorno cargado de historia, con la parroquia de Santiago Apóstol enfrente,  las casas de alrededor, un encanto.

Cuántas cosas habrá visto esa calle,  a un Picasso de niño, procesiones, mis ferias del centro cuando era adolescente transcurrían allí y ahora me estaban viendo a mí actuar, formaría parte de su historia. 

Además yo soy muy navideño y no solo el hotel, sino la calle entera, la cafetería de La Canasta que hay al frente, todo, estaba profusamente adornado de Navidad y eso me ponía muy tierno.

Pero sobre todo estaba mi reto. 

No podía hacer el personaje ridículo y pijo que yo deseaba hacer. El emperador engolado que haría me gustaba menos, pero lo iba a usar como una forma de demostrar mi capacidad vocal y mi técnica. 

El reto era que me oyeran. Quería demostrar a algunos compañeros que se puede actuar en la calle y que te oigan, solo hace falta un poco de técnica. Yo tengo estudios, estos te dan unos recursos para poder modificar un personaje en nada de tiempo según el lugar donde actues, y armas para poder hacer que tu voz se oiga y no se pierda por actuar en una calle.

Todo eso eran puntos a favor que me hacían que la tarde del martes 4 de enero del 2022, tuviera muchas ganas de actuar, pero muchas, muchas, aunque ninguna de estas razones eran lo suficientemente grande como para que yo estuviera como una moto, pero vamos estaba a tope. 

Cuando iba por el puente de Armiñán, oyendo mis auriculares y casi levitando de energía, miré al río y caí en la cuenta, hacía un tiempo primaveral. 

La tarde no era gris, oscura, fría, triste y solitaria como son las de los días previos a Reyes, al contrario el cielo estaba azul, hacía un poquito de calor y el tiempo era el propio de un Domingo de Ramos camino a la salida de la Pollinica,  ahora sí tenía lógica mi energía en exceso. Ya sabéis que la primavera me activa y así estaba yo, hasta arriba de fuerza. 

Con razón en pocos minutos, me había levantado de la siesta, había preparado mi mochila y maquillaje que no pude hacerlo por la mañana pues estuve arreglando armarios, me había vestido, maquillado media cara, lo que me tapaba la mascarilla y ya iba por mitad del camino, claro la primavera adelantada me tenía así.

Andando por callejones vacios, oyendo música, bailando, respirando y sintiendo la primavera llegué a las puertas del Palacio Solecio.

Como dato curioso decir que a las 16:38 empecé a maquillarme y a las 17:05 ya estaba allí.

Allí esperaba Edu, tras un saludo, entré con él en el hotel.





Y LLEGUÉ AL HOTEL EN OTOÑO.

  

Como dije en la entrada anterior,  a las 17:05h del martes 4 de enero del 2022, entré en el interior del Palacio Solecio y  Edu detrás de mí.

Me acompañó a la sala que estaba destinada para cambiarnos, la misma donde lo hicimos cuando representamos Jarabe de pico. Eso me trasladó al principio de la Navidad y  me llenó de recuerdos y ternura.

En dicha sala había 4 sillas y como ya se encontraban allí,  María José, Juanjo y Luismi, estaban ocupadas y no había sitio para mí. 

Está claro que había una libre, pero tenía útiles de fotografiar de Edu. 

Faltarían sillas, pero no grados, la calefacción del interior de esa sala era la idónea para una casa en Siberia.

Después de desprenderme urgentemente del abrigo  para evitar morir de calor y como no había mucho que hacer, me dispuse a ordenar mis cosas.

La capa que era lo principal, la colgué en un burro, no se podía arrugar que para eso mi madre se esforzó en plancharla

Después sutilmente, fui ocupando la silla de Edu, que por cierto estaba pegada a la ventana y era mi lugar favorito, pues era el más ventilado.

Mientras hacía todo esto repetía una y otra vez, que parecía Semana Santa y que tenía muchooo calorrrr. 

Fue en ese momento cuando Edu, de un plumazo, deshizo mi reto y porqué no decirlo mi ego. Cosa que algunas veces, como en esta ocasión, viene muy bien. En la función íbamos a usar micros.  Mi "yo quiero demostrar", "yo puedo", "yo tengo" etc, había desaparecido y como digo me vino bien.

Ahora había miedo, ya que el micro es el mejor amigo para las cuerdas vocales de un actor, porque te evita forzarlas pero también el peor  para la paciencia de un actor porque siempre fallan mil veces. 

Por eso, aunque Edu quería hacer un ensayo a la italiana, yo propuse usarlo también como prueba de micros y no solo para evitar posibles fallos,  sino para no confiarnos y hablar muy bajo.

Cuando llegaron Melissa y Enrique. Edu con bastante prisa nos dijo de salir a hacer dicho pase a la italiana, pedí que nos entregara los micros y lo hizo. 

El mío daba algo de error y me lo cambiaron por el de Enrique que hablaba menos. 

Enrique que fue el último en llegar,  no es muy bromista, pero al entrar nos dijo que estaba lloviendo.

Nadie le hizo mucho caso. Lo volvió a repetir, yo por educación  sonreí. La tercera vez que lo repitió, pensé:" Vale como broma esta bien pero tampoco el chiste es tan bueno como para repetirlo 3 veces". 

Salimos al ensayo y el cielo estaba totalmente negro, la calle chorreando, hacía bastante frío y estaba chispeando. Lo de Enrique no era broma, era verdad, pero ¡¡¡ ¿ Cómo había cambiado el tiempo tanto en solo 10 minutos?!!!.

Escampó, salimos, hicimos repaso sin texto  controlando movimientos, posiciones, entradas y salidas. Unos 3 minutos. 

Creo que fui el único pero probé mi micro.  Gracias Melissa por ser mi oyente. De nuevo comenzó a llover y rápidamente nos fuimos para dentro. 

Eran las 17:24, o sea, teníamos 36 minutos para preparar todo. 

Entramos a la sala y comenzamos a vestirnos. 

Como hacía más de 15 días que no nos veíamos y había pasado una Nochevieja por medio, pedí hacer un repaso completo del texto mientras nos cambiábamos. 

Melissa, pese a estar muy atareada, aceptó por nosotros y creo que hicimos 2. 

A las 17:34 ya estaba prácticamente vestido y maquillado, fui al baño para retoques y las 17:44 ya estaba listo y me hacía fotos mientras esperaba a los compis. 

El momento de actuar se acercaba, salimos a recepción, nos asomamos por un gran ventanal y llovía. En la calle no había nadie.

En  los 4 o 5 minutos previos a salir decidí recuperar, aunque a penas lo ensayé, mi emperador pijo y casi me quedo sin trono por culpa de la lluvia. 

Las campanas de la iglesia daban las 18:00 empezamos.





ESTAS SON LAS LUCES DE " EL TRAJE DEL EMPERADOR".

 

Martes 4 de enero del 2022. El año lleva ya 4 días estrenado, para hasta este día no lo he estrenado yo sobre las tablas, bueno sobre el suelo mojado de la calle Granada, representando a las puertas del Palacio Solecio, el cuento infantil de El traje del emperador.

No era la primera vez que hacía ese cuento, ya lo hice hará 2 años, con el mismo texto, pero otro reparto totalmente distinto y con un montaje también muy diferente, así que aunque nada era nuevo, si te podía considerar que esta función era un estreno. El estreno de la versión 2022 de El nuevo traje del emperador.

Dos pases hemos hecho, uno a las 18:00 y otro a las 19:00. Uno lleno de luces y otro de sombras. En esta entrada os contaré las luces. 


Ambiente, público y lugar mágico:


"La verdad es que se me vino el mundo abajo cuando uno o dos minutos antes de actuar, debido a la lluvia, vimos por las ventanas del hotel que no había nadie en la calle, pero nadie es nadie. Una compañera y su sobrina.

Una vez que Melissa, la narradora, salió a la calle y comenzó la función, yo me coloqué en mi posición de salida junto a una pared,  ya no veía nada. 

La ilusión se transformó en: Sal, actúa y listo, no hay más.

Pero lo mismo que en cuestión de segundos la situación meteorológica pasó de un cielo azul y una temperatura primaveral, a una tarde fría y lluviosa de otoño. El público pasó de 2 personas a casi 3 filas repletas, por tanto, cuando salí y los vi fue un subidón total. 

Además, en las caras de todos se veían muchas ganas, mucha ilusión y me vine arriba. Sobre todo cuando el emperador se sentó en su trono y se oían risas y comentarios del tipo, "Mira el emperador", "Vaya pinta el emperador" etc. 

Por cierto, que el trono era un sillón bajito. Yo no sabía su altura así que más que sentarme me empotré en él, pero a la vez era tan cómodo con su espaldar semicircular que me instalé de tal manera que estaba retrepado. Eso venía muy bien para un emperador pasota, pero  a veces me iba tan para atrás se me abría la capa y se veía lo que no se debía ver, o sea, el traje invisible que llevaba debajo de esta. 

De pronto al ver tanto público,  la pasividad se transformó en energía. Creo que en demasiada energía pues tras mi primera aparición, volví a la recepción del hotel y noté que había estado como muy precipitado. El texto había ido muy corrido y a penas miré a los compañeros. Lo había hecho todo, pero con mucha rapidez. En la segunda parte debía disfrutar más, hacerlo más calmado y buscar más la diversión.

Y  la disfruté mucho más, la llené de gestos, de poses... Conseguí reconducir el personaje, sin darme cuenta se me estaba yendo al emperador egocéntrico y engolado, y conseguí volverlo al pijo y lo difruté mucho más. 

La cara de los niños, el cielo nublado, el aire de una tarde de lluvia, el azul precioso de la fachada del edificio de enfrente, las ganas de actuar. Todo se convirtió en mágico. Disfruté muchísimo, era mi Disney particular.

Al final del cuento he vivido un momento inolvidable, pues todos se han dejado llevar y esa calle se ha convertido en toda una ovación al emperador, que por supuesto él mismo había solicitado.

Es muy bonito cuando un personaje que no ha roto en ningún momento la cuarta pared, ni ha tenido contacto con el público, se empieza a relacionar con este y este se lo da todo. 

Es algo muy especial pues sientes que han estado ahí. 

El momento de salir con todos pendientes a mí,  ver la cara de esos niños mirando ilusionados, ese emperador que nada más salir, aún en el humbral de la puerta pide aplausos y todos empiezan a hacerlo. Luego con un gesto de manos pide más y suben más y pide más y suben más y llegan, como dije antes, a una ovación. Vivir eso no tiene precio. Se oía el jaleo que estábamos montando en toda la calle y molaba mucho. Es Navidad, se acercan los Reyes y hay que dar diversión y alegría. 

En ese momento final estoy solo y es idéntico al que hacía en La Consula, con lo cual ahí no había ni duda, ni inseguridad, ni nada. Ahí sabia muy bien controlar la situación y qué debía darle al público para que gustara. Lo di, y gustó.

En las frases previas al momento de mostrar el traje se creó un vinculo entre el emperador y un chico de unos 20 años. Este se mantuvo hasta el final de la pieza, improvisando gestos y comentarios entre los dos. La pieza estaba viva.

Y se acabó. Lo he disfrutado mucho, porque al final pude hacer el personaje pijo que deseaba, porque hubo mucho público, porque este lo pasó bien y porque no llovió.

Salió muy bien, pero lo vi un poco descolocado todo. Yo necesito tener las cosas muy marcadas, gestos, movimientos, desplazamientos,  etc. Una vez acabada la función,  compruebo si se ha cumplido lo marcado y así puedo evaluar. Esta vez era todo más improvisado, se decidía al momento. A groso modo todo estaba marcado, pero los pequeños detalles no y por eso me descolocaba."




LAS LUCES DE " EL TRAJE DEL EMPERADOR" VISTAS POR JAVIER ZUMAQUERO.


El martes 4 de enero del 2022, tuvimos tanto en el pase de las 18:00 como en el de las 19:00 horas, un espectador de excepción, para El traje del emperador, este era mi gran amigo Javier Zumaquero. 

A parte de un gran cantante, actor y mejor amigo es un fotógrafo de primera y nos hizo una macro sesión de fotos de ambos pases. 

Como son muchas y me gustan todas, he decidido que os las voy a mostrar en 2 tandas. Las del pase de las 18:00 y las de las 19:00 horas. 

Estas son las del pase de las 18:00 h, donde ocurrió algo mágico y estuvo lleno de luz:
























ESTAS SON LAS SOMBRAS DE " EL TRAJE DEL EMPERADOR".


Y a las 19:00 h. del martes 4 de enero del 2022, tuvo lugar en la puerta del Palacio Solecio, el segundo pase del cuento infantil El traje del emperador.

Ya era de noche, por tanto, cuando salí todo estaba mucho más oscuro, pero no por eso lo llamo el pase de las sombras, sino por algo que ocurrió durante el mismo.

Si queréis saber el por qué aquí os dejo la crónica escrita tras acabar el pase:



 Me metí tanto que me salí:


" Esta vez salí muy motivado. De nuevo fuimos puntuales como relojes suizos, pero al salir, el público no era el mismo que en el primer pase. Faltaba la emoción del primero, eran  todos más adultos y se les notaba más serios. Era un público que iba a ver una actuación pero se notaba, como luego confirmé, que no iban a integrarse mucho. Solo había un niño muy pequeñín al que saludé al salir, pero era tan pequeñín que casi no se dio cuenta.

La silla que me pusieron esta vez para que hiciera de trono, era mucho más recta y me vino mejor para mantener las compostura. 

En esta ocasión todo se llenó de matices, metí un montón de morcillas para hacer el texto más mío, expresiones y dejes mucho más pijos. 

Me dejé llevar, dejé sentir  al personaje y la situación. Miré, toqué, interactué con los compañeros y estuve en escucha activa con ellos en todo momento. Hubo muchos gestos de conexión con Enrique, mi criado, y jugué mucho más con respecto al púbico.

Pero hubo un momento que estaba todo tan perfecto, estaba tan metido en todo, que se me fue la cabeza y me quedé en blanco.

Hay una escena donde los sastre, gritan : ¡Viva el emperador!, y animan al público para que también lo haga. Lo hicieron mientras me escoltaban y yo saludaba con cara de soberbia al público.

Tras eso, debía ir hacía mi trono y decirle a mi criado que me trajera el traje pues ya quería presentarlo, pues bien, tan metido estaba en todo, que después de los "vivas", me quedé quieto, nadie hablaba y estuve a punto de irme al interior del hotel, pensando que no saldría hasta más adelante.

Nadie hablaba, fui consciente de que  había un silencio, no fue muy largo, pero cuando me di cuenta de él, pensé  que al que le toca hablar no se acordaba o si me toca a mí se me había ido la olla, así que sin pensarlo 2 veces me dirigí al trono, llamé a mi criado y le pedí el traje.

No sabía si era eso lo que tenía que hacer o no, pero lo hice, para salvar al supuesto compañero que se había quedado en blanco o si era yo  para salvarme a mí.

Camino al trono me temblaba el cuerpo, pues no sabía si estaba fastidiando la pieza. Desde ese momento todo fue como en piloto automático, hablaba, me movía, hacía cosas, pero no era consciente, todo lo veía con inseguridad y me temblaba hasta el alma. Menos mal que fueron unos 2 minutos o menos.

Tenía la sensación de que estaba liando a todos mis compañeros y Edu me iba a matar. 

Tantas ganas tenía de que todo pasara que me marché de escena sin oír la respuesta de Enrique a mi última frase. Mientras me iba la oí y sentí en mi interior un : "Tierra trágame."

Ya en la recepción, pude relajar y tomar de nuevo control de la situación, pedí perdón a Enrique por haber cortado su frase, este me dijo que no tenía importancia.

En cuanto entraron Luismi y Juanjo, casi literalmente me arrojé a los brazos de este último para decirle que me había comido un parte y había acortado el texto. Este me dijo que para nada que todo había ido bien.

Es cierto que solo fue un lapsus, no me había saltado nada. De hecho tras la función estuve mirando el texto y comprobé que no me había comido nada. 

Ese momento en blanco, ese perder el control por un momento me dejó marcado. Tras la función me fui a comprar los últimos regalos navideños y tenía como el cuerpo cortado, no estaba tranquilo, pues solo le daba vueltas al momento.

Pues nada llegó la parte final. El emperador salió de nuevo a la calle, ya relajado, para lucir su nuevo traje, volvió a pedir un aplauso, se lo dieron, pero a años luz del pase anterior. 

Cuando pidió con sus manos que esos aplausos subieran, no ocurrió, noté que el público no estaba tan involucrado como el de las 18: 00 h,  y si seguía insistiendo les iba a cansar, así que fui rápidamente a por el final y el cuento concluyó.



 





LAS SOMBRAS DEL " EL TRAJE DEL EMPERADOR" VISTO POR JAVIER ZUMAQUERO.


El martes 4 de enero del 2022, tuvimos tanto en el pase de las 18:00 como en el de las 19:00 horas, un espectador de excepción, para El traje del emperador, este era mi gran amigo Javier Zumaquero. 

A parte de un gran cantante, actor y mejor amigo es un fotógrafo de primera y nos hizo una macro sesión de fotos de ambos pases. 

Como son muchas y me gustan todas, he decidido que os las voy a mostrar en 2 tandas. Las del pase de las 18:00 y las de las 19:00 horas. 

Estas son las del pase de las 19:00 h, o más conocido por mí como el pase de las sombras, no solo porque era de noche sino por mis olvidos.

Espero que os gusten a mí me vuelven loco.
























FOTOS OFICIALES DE " EL TRAJE DEL EMPERADOR".


Pienso que las tradiciones jamás hay que romperlas, por eso, como en cualquier proyecto que hago con Eventos con historia, la última entrada dedicada al mismo es para mostrar las fotografías oficiales publicadas por la productora.

Y estas son las de El traje del emperador, representado el martes 4 de enero del 2022 a las puertas del Palacio Solecio.

























 

lunes, 3 de enero de 2022

EMPEZANDO EL AÑO ENTRE BROCHES, PLANCHAS Y VOCES.


El miércoles 4 de enero del 2022 volvería a enfundarme en la piel del emperador de El traje del emperador.  Dicha actuación sería mi primera experiencia interpretativa y laboral del 2022.

Pero antes había 2 cosas que arreglar. Poner al día el vestuario y preparar el personaje,  así que los 3 primeros días del año fueron de  preparativos.

No llevaba el año ni 12 horas de vida cuando mi madre y yo, el sábado 1 de enero del 2022, tras la realización de sus ejercicios, nos dispusimos a ver en qué condiciones se encontraban el vestuario del emperador.

Eran solo 3 piezas. Una camiseta, un calzoncillo y lo más importante una capa. Todas llevaban conviviendo juntas en una bolsa bastante pequeña durante 22 días, así que cuando las vimos nos quedamos impactados. A la camiseta le hacía falta un pequeño retoque de plancha, al calzoncillo nada, pero la capa era un acordeón. En mi vida había visto más arrugas por centímetro de tela. 

Yo aposté que si se dejaba colgada se le irían quitando. Mi madre, sabia como siempre, me dijo que habría que plancharla y bien. La verdad, que cuando la colgué en la lampara donde suelo hacerlo, la imagen de la capa me dio realmente pena.

Y ya metidos en faena, mi madre y yo seguimos trabajando. Lo siguiente fue buscar en su armario, chaquetas que ella debía probarse y  broches para el emperador.

La función de la capa era la de cubrir la sorpresa final, o sea, mi nuevo traje. En La Consula, la cerraba  con mis manos, pero en esta ocasión al tener que interpretar varias escenas debía sujetarla mejor. En un principio Edu propuso usar velcro, pero no se hizo. Yo opté por imperdibles, pero al final se me ocurrió la idea de usar broches de mi madre. La búsqueda de estos nos hizo pasar una mañana muy divertida. 

Y como la desaparición milagrosa de las arrugas no ocurría, la mañana del lunes 3 de enero del 2022, mi madre en un trabajo arduo y lleno de cariño, pasión y detalle, dejó la capa hecha un primor. Nadie pensaría que anteriormente hubo alguna arruga en ella.

Felizmente la colgué en la lampara que antes os dije y su peso tiró de la lampara rompiendo 2 de sus 5 plafones. Una pena pues tiene casi 50 años.

¡¡¡ Gracias mamá siempre gracias, mil gracias por todo!!!. Por cierto, la foto de la plancha fue todo un éxito, recibió un aluvión de comentarios en Instagram.

El personaje del emperador nació en el ensayo del domingo 26 de diciembre del 2021 y murió 4 días después en el hall del Palacio Solecio, después de ver a unos compañeros actuar en la puerta de este local y tener serías dificultades para oírlos.  

La voz del emperador pijo, blandengue y poco espabilado que iba a trabajar en estos días para llenarla de matices, gestos y tal, era la menos idónea para ser oída en tales circunstancia. 

Me dio pena, pero creo que antes está el público y que se entienda la historia al ego del actor, pues en ese hotel vi a compañeras mantenerse en sus trece y seguir actuando igual que lo hacían aun sabiendas de que no se les oía, aluciné.

Así que opté por un personaje altivo de voz engolada y como esos los tengos más que pillados, muy poco lo trabajé.

Me dio pena pero por otro lado lo vi como un reto donde demostrar y demostrarme que  mi técnica vocal  y actoral se adapta a cualquier circunstancia sin problema.