domingo, 17 de marzo de 2019

TODO ERA... "DOS".


Dos fotos nuevas, entre dos antiguas, dos días, dos proyectos que se retoman, bueno varios, dos mujeres y ambas de la misma sangre, madre e hija, Anai y Natalia o Natalia y Anai tanto monta, monta tanto, además de mucho teatro didáctico.

Esta entrada debí haberla escrito hace bastante, concretamente una semana, pero por diversos temas y sobre todo por falta de tiempo y concentración la escribo hoy, sábado 16 de marzo del 2019, en la sala Rossini del Teatro Cervantes, mientras espero la rueda de prensa de la peli A pesar de todo, creo que las actrices se retrasan, son las 10:44, esto estaba previsto para las 10:30 y hace un rato ha venido el jefe de prensa del festival a saludar, creo que para hacer la pelotilla a los medios y que no se enfaden por el retraso.

Pero bueno hablemos de las fotos.

La primera que veis es del jueves 7 de marzo de 2019, por ahí iba caminando mientras hablaba con mi jefe de Teatrobus en Madrid. Estábamos negociando mis nuevas condiciones de trabajo, por fin.

Si leéis mi blog, sabréis que hacer algo en Teatrobus es complicado, fechas y horarios que cambian, show que se hacen una sola vez al año, de ahí que haya que estar con cambios de reparto y ensayos constantes y la verdad, que ya no me compensa.

Ese día sobre las 15:30, me llamaron, desde la central en Málaga, para un pase de A todo rock en un cole, cuando saben que ese espectáculo es para mayores de 18 años, luego me lo cambiaron al Quijote, después del 27 a las 12:00 pasaron a las 16:00, para luego cambiar al 26 a las 12:00, tan cansado acabé de ese estrés, que llamé a Madrid para dejarlo, pero  me ofrecieron nuevas  condiciones en mi puesto, llegando a la siguiente conclusión, ya solo se harán dos show: Erase una vez... y Los viajes del Quijote y desde ahora para la fecha de una representación primará más la disponibilidad de mi agenda que la del cliente.

Entonces acepté hacer la función y seguir con mi trabajo. Lo siguiente fue buscar a un actor.

Los viajes del Quijote, deben hacerlo dos actores y mi Juan Luna, o sea, mi Quijote está viviendo en Madrid así que llamé a un compañero para sustituirlo y nada, pero cuando me dieron el visto bueno de que podía hacerlo; un actor ( Don Quijote) y una actriz ( Sanchina, la hija de Sancho) pensé rápidamente en Natalia, porque es buena actriz, amiga, en el cuentacuentos me demostró ser trabajadora, responsable y me dijo que el trabajar aquí le encantó así que, sin dudarlo el viernes, 8 de marzo del 2019, le ofrecí el papel, ella tenía una cosa pendiente pero pese a eso, el domingo 10 de marzo del 2019, le mandé el guion. El martes 12 de marzo del 2019, me confirmó que haría el pase, puesto que había podido cambiar eso que tenía pendiente y ese día ya concretamos fechas, horario y lugar del primer ensayo, lunes 18 de marzo del 2019, a las 11:30 en mi casa. ¡¡¡ Ya os contaré!!.

A mi no me gusta hacer de Quijote…pero bueno.

El jueves hablé con la hija y el viernes, 8 de marzo 2019, con la madre. Con la primera lo hice vía Whatsapp y con la segunda en el Soho en persona y mientras nos tomábamos un té y un rico bizcocho aprovechando el tiempo primaveral en la terracita y hablando de teatro, novedades personales y proyectos ( De ahí la segunda foto.)

Días antes, Anai había tenido una reunión con Tonia, directora de la Biblioteca Provincial de Málaga, y esa tarde quedamos para tomarnos el té, ponernos al día y también para contarme los frutos de dicha reunión.

Tonia quería, pedía y solicitaba que de nuevo Diantre Teatro volviera a sus instalaciones ofreciéndonos repetir espectáculos y crear nuevos. Tres fechas nos ofrecía, una para abril, otra para mayo y la última en septiembre.

Además de que repitiéramos Las archivadoras, nos pedía para el 27 de abril, sábado, a las 11:30, que repusiéramos Cervantes nos visita.

Es un placer volver a la Biblioteca, un mayor placer reponer ambas piezas y el mejor de todos actuar de nuevo con mi Anai.

El pasado martes 13 de marzo del 2019 Tonia, me solicitó e instó a confirmarle, vía Whatsapp y mientras estaba en el gym, que la función  infantil sobre Cervantes se haría. Se lo confirmé, aunque no conté con nadie. Ayer sábado 16  de marzo del 2019 mientras celebrábamos el cumple de Salva, nuestro dire, le informé de estas funciones. Me dio su visto bueno, me comunicó que intentaría venir para hacer la de Cervantes y que para Las archivadoras  nos haría una versión para dos.

Esta mañana de domingo 17 de marzo del 2019, me lo ha confirmado Anai ( esta entrada la he escrito, como se puede leer, en dos días) así que ya es oficial. ¡¡¡ Diantre Teatro vuelve a la carretera y por petición popular!!! Je, je, je.

Ahora a preparar, ensayar y enseñar porque todas estas piezas son didácticas.




 


lunes, 11 de marzo de 2019

¡¡¡ AY ESE PLAN DE RUTA COROBÉS!!.


Salimos de Málaga con un plan de ruta ( como le gusta llamarlo a Raúl y Elena) bastante minucioso y cuadrado, nos lo mandaron el día antes. En este se detallaba de forma pormenorizada qué haríamos y donde estaríamos, en cada momento durante el viaje a Córdoba. Recibir esa ruta me encantó, porque odio, cuando viajas por trabajo, tener tiempos muertos o incertidumbre  de no saber que va a ocurrir.

Pues el plan de esa ruta era el siguiente:

A las 10:00   - Quedada del equipo.
A las 12:30   -Llegada a Córdoba y recogida de  un material.
A las 13:00  - Llegada al hotel y montaje.
A las 14:30   -Almuerzo.
A las 15:30   -Descanso.
A las 17:00   -Ensayo.
A las 19:00   - Tiempo libre, maquillaje y
vestuario.
A las 20:15   - Entrada del público.

Todo se fue cumpliendo según lo establecido, bueno solo se cumplió la primera etapa, ya que la segunda, se anuló.

Cuando entramos a Córdoba eran cerca de las 13:00 y la comercial del hotel nos esperaba para recibirnos y organizar todo, así que como Raúl no la quiso hacer esperar, nos fuimos directos para el hotel. Nos dirigimos hacía él y con lo primero que nos encontramos fue con la vista inigualable del puente romano, la puerta del puente y la Mezquita. Me gustó verlos pero también me puso muy nervioso porque eso indicaba que ya estábamos aquí y comenzaba todo.

Durante el trayecto vi algo que me impresionó y fue un coche de caballo y su conductor ( no sé si se denomina así) llevaba: ¡¡ Todo un sombrero cordobés!!. Me encantó verlo y desde entonces me tranquilicé y me entró esa vena descubridor, disfrutón y vividor que tenía cuando era chaval e iba de viaje, hacía años que no tenía esa sensación y me encantó.

Llegamos al hotel, y como estrellas, entramos directamente en el parking ( por cierto un parking enorme que presagiaba la grandeza del lugar donde íbamos a actuar), soltamos los coches y nos fuimos al hall del hotel. Impresionante, especialmente su olor. No sé a que huele el Hotel Córdoba Center, pero a mi me provocaba una paz y una tranquilidad extraordinaria.

Me encontré, me abracé y me fotografié con una Elena totalmente emocionada y feliz por actuar en su tierra, esta empezó a enseñarme todos los detalles del hotel y comenzamos a programar por donde entraría Víctor. Debo decir que me contagió su alegría.

Después nos pasaron al comedor o sala de actuación, era precioso y lo mejor fue que : ¡¡¡ Ya estaba todo organizado!!!  Las mesas estaban montadas, por cierto, preciosas y una media de tres personas del hotel a nuestra total disposición. Yo me animé de tal manera que empecé a organizar y programar donde actuaríamos, como nos moveríamos, donde colocaríamos las cosas y empecé a hacer fotos como loco. 

Mientras Raúl se encargaba de organizar el tema del menú y el burocrático, el resto del equipo nos fuimos a descargar los coches. El hotel llamó un chico para ayudarnos. A veces nos preguntamos :" ¿ Aún existen buenas personas en el mundo?" La respuesta es casi siempre negativa,  pues puedo aseguraros que sí existen y que su nombre es Rafael, como no, y trabaja en el Hotel Córdoba Center de Córdoba. ¡¡ Qué buen chaval!!, nos conquistó a todos, él y su carrito de pelicula, y mucho más cuando dijo que conocía nuestro proyecto.

Ahí de nuevo la hoja de ruta se paró y nos quedamos anclados en el apartado tres: " El montaje", ya que estuvimos con él hasta las 16:15.

Escribo esto casi una semana después y estoy ahí estrujándome el cerebro para recordar que pasó en ese salón/comedor para tardar tanto en el montaje, cuando el tiempo previsto para esto era solo de una hora.

Sinceramente, no pasó nada realmente malo, ni bueno, no hubo grandes problemas. No trabajamos con prisas, pero tampoco hubo retrasos, la cuestión es que estuvimos tres horas con el montaje.  Si debo decir que cada paso era muy premeditado, programado, pensado y debatido, quizá demasiado.

Esta función por su propia naturaleza lleva aparejada que se tengan que tomar muchas decisiones a última hora, por ejemplo; la organización con el menú fue larga, la de donde y como colocar la música también, además la pieza exige  montar una estructura, siempre nos la suelen montar, pero esta vez lo hicimos entre Raúl y yo, y claro organizarnos también nos llevó tiempo.

Repito no recuerdo por qué estuvimos tres horas montando, pero si que recuerdo cosas tan chulas como; el colocar en una silla,  el atrezo que cada compañero usa durante la función. Adoro colocar y ordenar el vestuario de los compis. En esta no se puede pero sí el atrezo y yo lo hice con todo mimo, hasta un cartel con el nombre del actor o actriz puse en cada silla. Recuerdo el momento de montar la estructura, mientras Elena y yo repasábamos algunos diálogos de Lola Flores que hay por Internet o también me acuerdo de la camarera ucraniana, que ese día pillaba sus vacaciones y que estuvo recogiendo el menaje que sobraba en las mesas, al final acabé ayudándola porque era un encanto. Decía que su casa no estaba lejos que desde Málaga cogía un avión y en cuatro horas estaba en su tierra. Fue una mujer súper amable y que nos trató genial.

Ya digo no me gusta andar de aquí para allá, pero llegó un momento que necesitaba un kit kat, cortar un poco con el montaje, con el hotel y desconectar. El hecho de ir a comer comida casera en casa de la madre de Elena, pegarnos un ratito de descanso y darnos un agüita y volver, a parte de necesitarlo, me iba a venir de maravilla, pero no fuimos porque cuando vimos la hora, eran las 16:15 y a las 17:00 Sergio, nuestro apañado técnico de sonido, estaba citado para ensayar, así que tuvimos que improvisar un almuerzo por allí.

En Granada en el previo a la ultima función, Elena ya advirtió que no nos dejaran hacer trabajos en pareja que la liábamos. Esta vez nadie la tuvo en cuenta, no nos prohibieron nada y ahí que nos largamos los dos a buscar donde comer.

Era para vernos, ella en mallas y con su riñonera a la cintura, yo con chándal y camiseta y ambos colándonos en los restaurantes glamurosos que había por allí, mirando las cartas e investigando "discretamente" los platos de los comensales.

¡¡ Qué bien me lo pasé recorriendo aquellas calles inmensas, llenas de mastodónticos y modernos edificios, bajo un sol de primaveral!! Además como yo tenía mi afán descubridor la incitaba a ir de una calle a otra.

Al final fue "La Flaca" la que nos conquistó y aunque la chica nos advirtió que en 10 minutos cerraba la cocina, allí que nos sentamos los dos y llamamos a los compañeros.

Elena decidió pedir un flamenquín y yo que deseaba probar los productos autóctonos, la copié, además a mí los flamenquines me gustan mucho. Este me encantó, pero debo confesar que no lo disfruté al cien por cien, primero porque pensaba que los flamenquines cordobeses llevaban queso y segundo, porque aunque el jamón sabía de lujo, mientras traían la comida me puse un pelín nervioso y no disfruté el almuerzo. Por cierto, mientras comíamos repasábamos, con Paula, el origen del proyecto.

Con el flamenquín acabado, miramos el reloj y ya estaban pasadas las 17:00 h, así que nos fuimos rápidamente al hotel a ensayar. De un plumazo nos pasamos del apartado tres, del plan de ruta, al seis.

Ya en el interior del hotel y oliendo su maravilloso olor, pidieron café, saludamos a Sergio, hablamos con él, se probó el sonido, se debatió sobre un cambio, en resumen que el tiempo iba pasando y el apartado seis tenía toda la pinta de que iba a comerse al siete y pasar directamente al ocho que ese si era de obligado cumplimiento.

Así que metí presión para comenzar el ensayo, además yo necesitaba ese ultimo repaso que me da la seguridad de que controlo el texto, sé que me lo sé, pero necesito esa seguridad.

El ensayo empezó, Paula y yo en la segunda frase nos liamos y volvimos a empezar y esa fue la tónica del mismo. Voy a haceros spoiler de la entrada de la actuación: La función fue perfecta, pero el ensayo fue patético. Ya se sabe :" Mal ensayo general, gran estreno". 

Todos deseábamos actuar, salir y darlo todo. Pero estábamos muy cansados y no podíamos más, ese ensayo nos iba chupando energía como un parasito y más que ayudar nos quitaba recursos y ganas para la función.

Yo ya no podía más, necesitaba esa hora y cuarto de descanso, para maquillarme, vestirme,  prepararme y descansar. Así que, cuando sobre las 19:00 el ensayo se paró por algo, yo cogí a Paula repasé la escena 10 que era la única que me faltaba por repasar, pillé mi maquillaje, mi vestuario, mi mochila, le dije a Raúl si me necesitaba para algo y tras la respuesta negativa de este, por mi cuenta y riesgo, concluí la etapa seis del plan de ruta y pasé a la séptima.



NADA ES LO QUE PARECE...


...Pero daba juego para pensar muchas cosas.

Os comento:

¿ Qué pensarías si entras al baño publico de un hotelazo de cuatro estrellas y te encuentras una mochila y una bolsa de aseo en el poyete de los lavabos, unos tenis en el suelo, un porta traje en el pomo de un baño, en el otro una camiseta y un tío sin ella, con chándal y sin zapatos, frente al espejo maquillándose?

¿ Y si entras al almacén de camareros donde sueles soltar tus cosas antes de trabajar y te encuentras a una rubia con unos pantalones negros en la mano cosiéndolos y un tío junto a ella, con chaqueta de esmoquin, palomita, camisa blanca, calcetines negros, sin zapatos , ni pantalones y con unos slips rojos?.

Pues ese tío que menciono en el cuestionario era yo, en las instalaciones del Hotel Córdoba Center el pasado sábado 2 de marzo del 2019 y aunque no lo creáis todo tenía su explicación y repito nada era lo que parecía.

Aunque teníamos dos lugares para cambiarnos; uno era el pequeño almacén de los camareros  y el otro la sala de actuación, yo decidí hacerlo en un baño. Si me cambiaba en alguno de esos dos lugares  podía hacerlo con los compis, crear elenco y demás pero yo deseaba y necesitaba estar un rato a solas, así que me fui a la cafetería del hotel a por un magnifico dulce , sabía que no iba a ser barato pero necesitaba ese momento de descanso, azúcar y glamour.

Y muy glamuroso me senté en esa cafetería, en la barra, pedí un trozo de tarta y tranquilamente desconecté. Dediqué ese tiempo a disfrutar del dulce, responder Whatsapp, empaparme del tiempo primaveral y de conversar con la camarera que era una chica excepcional, me estuvo preguntando por la pieza, por nuestro trabajo etc.

Descubrí que justo al lado de la cafetería había un baño publico del hotel. Llevaba allí todo el día y no me había percatado en él, estaba arrinconado, algo oscuro y pensé que sería el lugar idóneo para cambiarme ya que no molestaría ni me molestaría nadie. Le pregunté a la camarera si podía cambiarme allí y me dijo que sí.

Al abrir la puerta del supuesto “baño” había un largo pasillo que si me llevó al baño. Estaba tan escondido que sabía a ciencia cierta que ahí no podía entrar nadie.

Me puse cómodo, solté las cosas y empecé a maquillarme y entró un hombre muy pijillo, su cara era un poema al verme descalzo, sin camiseta, con todo por medio. Yo le intenté explicar que no era lo que parecía, que no era un indigente que se había colado en el hotel, sino unos de los actores de esa noche, luego entró Sergio, que mira que estaba escondido el baño pues dio con él y por último entró otro muchacho y a este ya directamente no le dije nada y le dejé libre para que volara su imaginación.

Durante el tiempo de maquilarme, vestirme,  recoger y arreglarme, estuve acompañado, vía Whatsapp, por mi amigo Edgar y por el cuarto de baño, que tenía vida propia y me estaba haciendo la mía imposible. Tenía  las últimas tecnologías a su alcance y eso hacía que tuviera unos sensores que ponía todo en marcha sin tocarlo, así que cada vez que me movía, el grifo se ponía a echar agua y cuando lo necesitaba para mojar la esponja del maquillaje o lavarme las manos no tenía narices de conectarlo, cada vez que soltaba algo en el poyete, el secador de manos se ponía en marcha sin esperarlo, con el consecuente susto de no esperar su " agradable" sonido, hasta la mochila se me manchó de gel de manos, puesto que la solté junto al lavabo y puso en marcha sin querer el sensor y eso empezó a soltar jabón sobre la mochila y ya el colmo fue cuando voy a coger del pomo de la puerta la camiseta y salta la cisterna del baño. ¡¡¡ Ya digo, entre las visitas inesperadas y la vida propia del lugar, no ganaba para sustos!!.


Una vez listo, me fui al almacén de los camareros solté mis cosas y pasé al salón/ comedor, ya estaba a oscuras, con sus velas y empecé a relajarme y fue en ese momento cuando noté un pequeño agujero bajo el bolsillo izquierdo del pantalón, se lo mostré a Elena y por lo visto era un señor agujero, pedí hilo y aguja en la recepción y nos fuimos al almacén de los camareros a coserlo y Elena me pidió que me los quitara. En ese momento llegaron dos camareros a dicho almacén y se lo tomaron a broma. Un momento después la mismísima directora del hotel  fue la que nos vio y según palabras de Raúl no sabía donde meterse.

Una vez ya todo solucionado volví a la sala a pensar, relajar, meterme en el personaje y disfrutar ese momento único de ilusión y ganas de empezar.

domingo, 3 de marzo de 2019

LA SOLEDAD DE VÍCTOR FERRARA.


Son las 20:50, tengo cero hambre  y el estomago que parece  que me he comido un caballo, es que hará una hora que me zampé un pedazo de tarta de chocolate adornada con fruta escarchada y montecito de nata riquísima y eso unido a que hemos acabado de almorzar sobre las 17:00 hace que ahora previo a la actuación de La cena de las emociones, en el hotel Córdoba Center, esté lleno hasta arriba, además  tengo mucho sueño, menos mal que donde estoy hoy, sábado 2 de marzo de 2019,  esperando para recibir al público, está al lado de la sala de los trabajadores del hotel y de vez en cuando entra o sale alguno y  me entretengo, por ejemplo ahora, han encontrado una silla de ruedas sola en el hall  y no saben que hacer con ella, me han estado preguntando a  mi, pero ya se han ido, así que, sigo con mi letargo.

Estoy sentado en una silla de oficina de esas que también tienen ruedas, pero está muy alta y  me chorro, así que estoy retrepado en la silla, con la ropa arrugada y las piernas tensas para hacer fuerza y no caerme. Ya la he bajado y estoy un poco mejor. Ahora como estoy cómodo me está entrando aun más sueño… es que el día ha sido muy largo…Demasiado.

Estamos muy cansados, bueno, tanto yo como mis compis, pero al personal del hotel si se le notan los nervios y la emoción, en cambio yo estoy como digo en stand-by no quiero desperdiciar la poca energía que me queda, pero estoy deseando que me escriba Elena por el Whatsapp y  me diga que vamos a empezar.

Yo mientras estoy en el gym, casi a diario, y desde diciembre, repaso este texto y ahora, pues estoy deseando soltarlo con sentido, levantar al personaje de Víctor e intentar conquistar Córdoba, ya que es la primera vez que actúo aquí.

Me sudan las manos, además de sueño tengo nervios. En cada ciudad que visitamos y dependiendo como sea el hotel, Elena y yo inventamos por donde y cómo entrará, el divo de Víctor Ferrara, para encontrarse con sus comensales y  hoy se ha pensado que mi personaje entre de la calle, ya que hay unas escaleras y un hall muy amplio por donde puedo andar y mientras pedir los aplausos y que me hagan el pasillo.  Es un poco arriesgado, sobre todo en el momento de escaparme del hotel, para volver a entrar y que no me vean,  a ver como sale, espero que bien.

Elena acaba de escribirme, en dos minutos  empezamos, dejo esto, me voy a levantar, calentar y salir a la calle. Luego os cuento más.

La sala donde me ubicaba estaba muy bien colocada respecto al hall así que salí a la calle y nadie me vio y ahí me encontraba yo, solo, en plena calle, de noche, vestido de Víctor y esperando.

Aviso a Elena que ya estoy en la calle. Misión cumplida, nadie me ha visto. En ese instante me comenta que hay un cambio de ultima hora, los comensales no estarán en el hall sino en el piano bar, así que vuelva a entrar al hotel y me vaya para el piano bar.

Entro de nuevo, en secreto, al hotel y desde dentro le escribo que si me voy allí que me verán y ella me dice, que vuelva a salir a la calle y entre por la puerta que usamos esta mañana en cafetería cuando fuimos a almorzar y que por allí no me vería nadie.

De nuevo empieza la mi misión imposible, salir a la calle sin que me vieran y luego dar la vuelta al hotel. Que adrenalina, pensar que todos tus compis están ya preparados, esperando en sus puestos, los comensales deseosos de empezar y yo en la calle dando una vuelta al edificio, todos dependen de mí. ¡¡Adrenalina!!.

Entré a cafetería, le escribí a Elena, me pedí un vaso de agua, porque entre el flamenquín, la tarta y la aventura mi boca era una zapatilla, por cierto que cuando Elena vino a por mi, me encontró vestido de Víctor, frente a la barra, bebiéndome de un sorbo un vaso lleno de un liquido transparente. Vamos fuera de contexto es causa de despido procedente.

Elena me recogió, nadie me había visto, dijo mi nombre y comenzó el espectáculo.




CÓRDOBA TE DEBO MIS EMOCIONES.


No puedo dormir y voy a aprovechar para  escribir la crónica de: ¡¡¡Esta noche inolvidable en Córdoba!!!. Una ciudad que se ha portado magníficamente con Saborearte y que me ha dado mucho más de lo que ella pueda pensar, casi se puede decir, que me ha reconciliado con la profesión. ¡¡¡Gracias Córdoba!!.

Estoy desvelado, no me puedo dormir. Es curioso porque hace unos minutos estaba que me caía por los rincones y ahora que son nada más y nada menos que las 3:44 de la madrugada no puedo. Estoy  "durmiendo" o intentándolo, en Córdoba, concretamente en casa de la madre de Elena, por cierto, ahora también tengo hambre. ¿ Sabéis por culpa de quién me pasa todo esto? ¡¡ Por culpa de Rafi!!.

Veréis lo que me ha pasado, he salido de la actuación de Las cenas de las emociones, hoy, sábado 2 de marzo del 2019, en el Hotel Córdoba Center, reventado, pero a nivel, últimos días de Semana Santa, hasta me había quedado sin voz. Y no porque la hubiera forzado durante la actuación, sino porque el nivel de agotamiento y el gasto de energía ha sido enorme.

Al acabar todos estábamos con la adrenalina a tope, nos hemos despedido, hemos recogido etc. Pero después hemos esperado mucho rato sentados, ya que había “muchossss” tramites que acabar y ese tiempo, creo que me ha matado, me ha entrado el bajón y ya no podía ni con mi alma, los ojos se me cerraban y deseaba dormir, hasta el hambre se me quitó.

Al final llegamos a nuestro destino, la casa de Rafi, madre de Elena, me senté en un sofá y no podía ni hablar, pero la madre de Elena tiene tanto arte, pero tanto que se ha puesto a hacer bromas, a contar anécdotas, historias y yo no podía parar de reír. ¡¡ Qué arte más grande!! Me entraron ganas de decirle:” Quítate el pijama y vámonos de paseo por ahí”. Así que ahora estoy espabilado y no me puedo dormir. Por tanto aprovecho y os escribo la crónica de hoy y así no olvido nada:

La ultima frase de esta noche en Las cenas de las emociones, la he dicho yo y ha sido la siguiente:" Sois el mejor publico de Andalucía". No sé si debí hacerlo, pero es que cuando  vi a todo el publico en pie aplaudiendo, tan felices y con tantas ganas, no me pude retener, tenía que soltar eso que ellos me habían hecho sentir durante toda la noche.

A lo tonto a lo tonto llevo casi nueve meses metido en este proyecto y puedo asegurar que como el público de esta noche ninguno, es más, hasta interiormente, como actor, habrá un antes y un después de la función de Córdoba y la canción La gata bajo la lluvia, siempre será el recuerdo de esta experiencia maravillosa.

Esta noche es que han pasado tantas cosas por mi cabeza, ha sido un cumulo de sensaciones tan extraordinario. Muchos son los culpables de esto, pero creo que el equipo de camareros  y cocina del hotel ha sido uno de ellos. Nos han tratado como reyes, pero cada uno en su sitio. Me explico,  a la hora de empezar,  los camareros iban por su lado y nosotros, los actores, por el nuestro y creo que esto ha creado un nivel de separación que ha hecho que cada uno se concentre en su tarea  y todo cuadre como un reloj.

El otro factor y el mejor de todo, sin lugar a dudas, ha sido el público,  se lo ha pasado bomba, ha estado al cien por cien, todo era una fiesta, un jaleo, pero cuando se exigía silencio, parecía que la sala estaba completamente vacía porque el silencio era total y si alguien o algún grupillo no guardaba silencio con un simple "shuuu" se callaban. Han sabido meterse en el juego, dejarse llevar, disfrutar y sobre todo respetar nuestro trabajo, que eso a veces es muy difícil de recibir y por ello me han tenido media noche emocionado.

Debido a la estructura de la sala, he me sentido un poco alejado de mis compañeros, iba más a mi rollo, pero creo que eso me ha servido también para estar más metido en mi personaje y no estar entrando y saliendo o contaminándome de otras sensaciones externas. De hecho en las escenas que no salía me iba a un habitáculo que había junto a nuestro lugar de actuación y descansaba, repasaba y vivía al personaje.

Pero pese a eso, antes de empezar recibí un fuerte abrazo de Paula que previamente me había preguntado si estaba nervioso, le dije que sí, pero mentí, bueno medio mentí, no estaba nervioso, al contrario, deseaba actuar y soltar a ese Víctor, pero por otro lado estaba tan deseoso de actuar y  tan seguro, que en el ultimo momento sentí un poco de vértigo por si esa sobre seguridad o esas ganas,  me hacían descontrolar la energía y que se me fuera todo al traste. Después a lo largo de la noche, Paula y yo cada vez que nos encontrábamos, en los descansos, no hemos puesto a bailar, a besarnos, a abrazarnos y a festejarnos. Creo que los dos estábamos muy felices con los cordobeses y había muy buen rollo entre ambos.

Mi personaje recibe al público y fue genial. Cada vez que mi egocéntrico personaje pedía aplausos sonaban y fuertes. De hecho me coloqué, de forma improvisada, en el centro de un sol que había dibujado en el suelo del hall del hotel. Todos tenían ganas de pasarlo bien ya que, crearon diálogos con mi personaje pero repito siempre con mucho respeto.

Es verdad que me trabé un poco en mi presentación pero eso no me restó ganas de actuar, se hicieron todos tan cercanos,  durante la presentación que cuando estaba actuando, ya en el interior de la sala, parecía que actuaba para amigos.

Empezó la pieza, y el silencio fue tal que creo que me crecí, me noté  muy a gusto y  tranquilo. Sentía que todo estaba bajo mi control, especialmente el personaje y podía llevarlo por donde quisiera y lo paseaba, lo colocaba y lo disfrutaba a mi antojo. Además, el publico al ser tan bueno, me hizo crecerme más.

La segunda escena creo que estuvo muy  bien, como siempre, trabajar con Raúl es un enorme placer. Esta es éxito seguro, pero esta vez la reacción fue más fría y creo que se debió a que no supe colocar bien los toques de humor. En un momento de clímax de esta escena y ya  casi al final fue cortada por  aplausos. Esto a mí me subió el ánimo por las nubes, no solo estábamos ante un público respetuoso sino que también eran agradecidos.

Además de esta escena, fueron aplaudidas dos más y aunque la pieza no es cómica, tiene ciertos golpes de humor, que hoy han sido recibidos con risas autenticas. Es que no sé, hay tanto que contar, es que todo ha sido un como un sueño.

La parte musical hoy se ha modificado un poco y creo que ha sido un acierto, por ejemplo en la nueva parte musical de la escena dos yo estaba, ya, casi en éxtasis.

La tres ha sonado más fluida que nunca, en la cuatro no salgo yo, así que estaba al otro extremo, sentado oyéndola. Esta escena suele ser un poco parada, empezó así, pero acabó, creo, mejor que nunca y Paula y Raúl estuvieron geniales. El principio de la cinco fue apoteósico, ¡¡¡Como nunca!!! De hecho estaba actuando y a la vez pensando en lo maravilloso que estaba saliendo todo.

La sexta fue muy bien y el fin de esta provocó otro aplauso y una fiesta entre todos.

Llegó un momento de fiesta, donde quise  compartir mi alegría con todos, con mi compañera Paula y hasta con la comercial del hotel.

Las muestras de cariño hacía el público han sido sinceras y constantes y el agradecimiento de ellos también.

La escena siete ha estado genial, como siempre, aunque es verdad que esta vez mis fuerzas empezaron a flaquear, me sentí cansado y con muchísimas calor.

Con la ocho llegábamos al final y no me podía aguantar más y tuve que escribí en Instagram lo feliz que me estaba haciendo Córdoba.

Por cierto al terminar la escena 8 tuve un percance (por llamarlo de alguna forma ya que no puedo dar datos reveladores de la pieza)  con una comensal donde no hemos parado de reír.

La nueve estuvo muy bien aunque me sentí un poco raro, porque  durante los ensayos intentamos darle un nuevo  toque con menos intensidad y creo que la hemos hecho muy alta, además en algún momento me sentí inseguro. Llegamos a la diez, la más complicada,  en la que Paula y yo damos más, la que normalmente cuesta pillar porque el publico suele estar demasiado animado, pero que esta vez la han aprovechado al máximo quizá no ha sido la vez que la hemos hecho mejor,  pero ha estado genial.

Quiero dejar de escribir ya, porque no quiero alargarme y porque son cerca de las  cinco pero tengo tantas sensaciones y emociones que contar, ha estado todo tan cuadrado, tan bonito, que los cordobeses me han hecho disfrutar cada segundo y hacer,  yo,  y no ellos todo un viaje emocional.

Esta es una profesión dura, llena de altos y bajos, muchos sinsabores, muchas veces  quieres tirar la toalla, últimamente más,  ves que no encajas en los perfiles que salen,  ves que a veces no te llaman porque no eres muy amigo de.... o al contrario felicitan tu trabajo porque eres amigo de... cuando ves que para trabajar debes andar viajando siempre, cuando piensas que lo importante es el audiovisual y no te sale nada de trabajo ahí, etc. A veces la profesión te cansa, pero cuando ves que llegas a lugares como Córdoba donde no conoces a nadie, ni te conoce nadie, llegas humildemente, haces tu trabajo y esta gente sin perjuicios te reciben con el corazón,  se entregan, te ayudan, te dan energía para actuar, refuerzan tu trabajo y disfrutan y te hacen disfrutar. Esto genera una magia que hoy me ha hecho reconciliarme con mi profesión, volverme a re enamorar de ella, coger seguridad y reafirmarme en que quiero ser actor porque vivir esta sensación ,aunque sea de tarde en tarde, merece la pena todo. Eso me lo ha enseñado CORDOBA Y SU GENTE.

¿ COMO UN SITIO DESCONOCIDO PUEDE ACOGERTE TAN BIEN Y HACERTE SENTIR EN FAMILIA?

GRACIAS CORDOBA

ADIÓS CÓRDOBA LA LLANA.


Esta mañana, domingo 3 de marzo del 2019, a las 11:00 ya estaba todo el equipo de Saborearte en pie, teníamos que recoger toda la escenografía que estaba en el almacén del hotel, cargar los coches y  volvernos a Málaga.

Pero yo no he llegado a casa hasta las 16:40, porque además de estas obligaciones, hemos aprovechado el tiempo para disfrutar de algunos de los encantos, de la cultura, de las costumbres y de la gastronomía de Córdoba.

Lo primero fue desayunar en la Avda. del Aeropuerto. Me he tomado una rebanada de pan con tomate, aceite cordobesa, queso curado y jamón, que estaba de lujo. Vamos que me ha tenido alimentado casi todo el día y también he tenido el honor de comer unos boquerones fritos y aliñados de la madre de Elena que estaban de lujo.

Hemos visto desde unas murgas carnavaleras vestidas de legionarios, al paso de la cofradía de la Sagrada Cena, listo para los ensayos. De hecho he visitado, junto a Raúl, la capilla de dicha entidad.

Después Elena, como jugaba en casa, nos ha hecho algo de turismo. Nos ha llevado a ver las vistas de la Mezquita desde el puente romano.

Me ha encantado ese momento, todo el equipo de Saborearte, un día primaveral, bueno no era primaveral, la calor era de pleno verano, el sol picaba con maldad, pero a mi como esa temperatura me encantaba, las vistas impresionantes, la felicidad del éxito de anoche, la alegría de que todo salió a la perfección y la lección de historia que me ha dado Elena, todo me ha hecho disfrutar y aprovechar mucho  ese momento.

Además, como no podía darle las gracias a todas las personas que estuvieron ayer en el espectáculo, he aprovechado un instante de tranquilidad, para mirar al conjunto del Guadalquivir, del puente romano, de la torre de la Calahorra, de la puerta del puente y sobre todo de la Mezquita, como monumentos más representativos y emblemas de la ciudad para darle a ellos, como representantes de la ciudad, la gracias por el trato y la acogida recibida ayer.

Tras la Mezquita nos fuimos a despedirnos y dar las gracias al otro emblema de Córdoba, Rafi, madre de Elena, que tan bien nos ha cuidado, qué tanto nos ha mimado y tanto me ha hecho reír.

Una vez despedidos de ella, hemos pillado los coches y para Málaga, el viaje se me ha hecho larguillo y eso que iba muy bien acompañado por Raúl y nos hemos pasado todo el trayecto hablando, pero estaba muy cansado.

Ahora os dejo algunas de las fotillos de lo que hemos hecho y visto hoy.












lunes, 25 de febrero de 2019

ERASE UNA VEZ... UN VIAJE, UN SUEÑO Y CALOR


El sueño se apodera de mi por momentos. ¡¡¡¡ Qué sueño más grande tengo!!!. Hoy, viernes 22 de febrero del 2019, viajo a Teba con el Teatrobus, junto a Natalia, como es su estreno no quiero abandonarla y dejarla sola en un día como hoy, pero la verdad es que me tiraría en los asientos y me quedaría frito.

Estoy tan cansado que no quiero pensarlo pero son las 15:54, en 20 minutos empezamos la actuación y aun andamos campo a través, por cierto el bus no es el mejor del mundo pero Diego le está metiendo bastante caña, o llegamos a tiempo o se nos hace pedazos por el camino. La verdad que no se ve nada, así que parece que vamos destino a ninguna parte.

Tengo muchas cosas que acabar, antes de la actuación, realizar las fotos para el blog, maquillarme, empezar a escribir en el blog, pero tengo tanto sueño que digo como Scarlata Ohara: “Ya lo pensaré mañana.” Y mucho más cuando Diego me acaba de informar que empieza la peor parte del camino, la subida y las curvas, así que no me voy a arriesgar a levantarme.

Natalia anda dando vueltas por el bus se le ve excitada y feliz por su estreno, yo también lo estoy. Actuar en Teatrobus me encanta y aunque no se me note mucho tengo ganas de actuar.

Natalia ha vuelto a mi lado, estaba maquillándose, ¡¡ Qué apañada es!!. Me reitero en el tema de que  me encanta actuar en Teatrobus, pero los previos suelen ser feotes. Nada más subir al bus, donde el gran Diego nos esperaba y a donde Natalia a entrado como si fuera una niña en Disney, este nos informaba de que el bus tenía un sonido bastante feo y que no sabía si podría quitarlo durante la actuación… Y cuando íbamos ya de camino, me ha entrado un “ agua Levante” como decía mi abuela, porque han comprado unos monitores nuevos y al intentar pasar las canciones, en los videos, era imposible y pensé que de nuevo teníamos que improvisar el show y me cabreé mucho, pero mucho, pensé hasta en abandonar. Empecé a amargarme pero Natalia solucionó el problema y eso me relajó. Yo como coordinador, soy el que debería arreglar los problemas, pero en los previos, suelen aparecer tantos que ya la verdad pierde uno un poco la emoción de arreglarlos ¡¡¡ Menos mal que estaba ella!!.

Seguimos corriendo y sin llegar.

Creo que vamos tarde pero tampoco hemos salido muy atrasados, es verdad, que nada más subir al bus, sobre las 15:00, le dije a Diego si podía esperar que nos vistiésemos porque con el bus en marcha me suelo marear. Así que, saqué el atrezo, lo coloqué, saqué los vestuario, me puse el micro, me vestí  y guardé mis ropas. Yo ya estaba ultimando cuando Diego nos dijo que ya debíamos salir y nos fuimos, me senté y  me entró el calor y la morriña.

Hoy hace calor en el bus pero es que mi vestuario es gordísimo así que una vez vestido me quité la parte superior.

Además de pelearnos con el mando a distancia y los videos, Natalia y yo fuimos ordenando las ideas, los cuentos y las canciones en nuestra cabeza, ya que ella me dijo que no necesitaba un repaso completo del texto, ¡¡¡ Menos mal!!.



Cuando empecé a activarme el bus se paró, pregunté a Natalia que pasaba y me dijo que habíamos llegado.

Me acerqué a Diego y estábamos frente a un mirador precioso desde donde se divisaba un monte con mil tonos de verdes, pero daba miedo.

Diego estaba telefoneando a la organización, esta le decía que ya estaba todo listo y que subiéramos a la plaza. Durante la subida me maquillé, organicé las mochilas, probamos micros y listos.

Llegamos a la plaza, la chica de la organización nos esperaba, los niños también estaba todo listo, nos saludó, nos dijo que ya podíamos empezar, le pedí que esperara que me quitara mis dos pulseras, lo hice, ella de bajó, Natalia ocupó su lugar, yo el mío, Diego abrió el bus y comenzó Erase una vez




domingo, 24 de febrero de 2019

ERASE UNA VEZ....UN CALOR.


Ya huele a Cuaresma, y aunque vengo reventado, voy caminando hacía un recorrido de capilleo por el centro. Son cerca de las 19:35. Vengo directamente de Teba y he pasado 4 horas y media entre autobuses y coches.

De estas, tres han sido viajando, y una parado dentro del autobús rojo de Teatrobus. Concretamente en la Calle Herradores, frente a la Plaza de la Constitución y el ayuntamiento de Teba. Localidad donde hoy, viernes 22 de febrero del 2019,  Miko (Natalia) y Alki (un servidor) hemos representado el cuentacuentos; Érase una vez…

El ayuntamiento de Teba anualmente nos llama para que le hagamos algunos de nuestros shows. Llevamos ya tres años visitándolos. Son muy apañados. Las dos chicas de la institución que nos han acompañado, nos han felicitado por nuestro trabajo, pero eso sí, la morfología y las construcciones de la localidad, hacen imposible que el bus se mueva por sus calles, ya que, se podría quedar atrancado en cualquier esquina o plaza, por tanto, durante la hora que dura el espectáculo, el bus ha estado parado en el lugar que os he dicho anteriormente.

No hacía mal día, al contrario, el sol era maravilloso y reinaba de tal forma, que parecía primavera, pero el buen tiempo ha hecho que el Érase una vez… tenga un nuevo protagonista. Además de Miko, Alki y el publico, ha habido otro más y bueno este nuevo protagonista casi se ha hecho el rey del espectáculo y ha estado apunto de acabar con la salud de algunos de nosotros y este fue: El calor.

En el lugar donde estaba el bus aparcado, daba el sol de pleno, eran las 16:15 horas y como las ventanas del bus está totalmente cerradas y tapadas  con unas cortinas gordas de terciopelo, se generó en el interior un efecto invernadero que subió la temperatura del bus una barbaridad.

Aunque el aire acondicionado estaba puesto y a tope, no se notaba nada, especialmente en una mitad del bus. En una parte hacía calor, pero en la otra era horroroso. A medida que los grados iban en aumento, tantos los niños como los adultos iban perdiendo concentración y  aumentando el rojo de su piel.

Para acabar el tema de la temperatura, decir que cuando abrimos el bus para hacer una parte que representamos en la calle, unos 8 o 9 niños abandonaron la representación en busca de aire fresco para respirar y ya no volvieron. ( También hay que decir que su edad era quizá un poco elevada para este show).

Mi puesto en Teatrobus es el de actor, pero también el de coordinador, por tanto, en todos los shows tengo organizado que yo sea el que abre los espectáculos, para así ser el primer contacto con el público y con ello saber como es, solucionar posibles problemas, organizar todo un poco etc. Pero esta vez le encargué ese "mochuelo” a Natalia.

Así que a las 16 :17, casi puntuales, se abrían las puertas del bus, los niños y adultos se encontraban con Miko y el show comenzaba. Pese a la cantidad de publico, el bus estaba a rebosar, hasta niños sentando en los escalones había, a un pequeño lio con la organización, a un fallo técnico y unas personas que llegaron tarde y cortaron la actuación y a no tener música ambiente, Natalia demostró ser una currante, una tía responsable y una amante del teatro y de los niños, puesto que en todo momento estuvo dándolo todo, creó un ambiente chulísimo, conquistó a los niños nada más salir y puso el nivel muy alto.

Los espectáculos en Teatrobus deben durar una hora. Este como es más de juegos, hay que improvisar mucho para poder completarla y para que no se haga monótono. Yo le pedí a Natalia, que improvisara mucho y no estuviera muy amarrada al guion, pues bien me hizo tanto caso, que la pequeña introducción, duró casi 9 minutos, de modo que cuando me tocó salir a actuar, ya, solo quedaban 50. ¡¡¡ Olé Natalia!!.

Alki salió y como Natalia me había dejado el público arriba me  los metí en el bolsillo en el segundo uno, los vi con caras de ilusión, con ganas de oír y con mucha atención, tras mi primer saludo, llegó mi interactuación con Natalia,  que casi no estaba ensayada y quedó perfecta.

Luego vino el primer cuento, ¡¡ Qué encantó!! Pero también, y hay que decirlo porque es verdad, nos salió muy bien, por ello, al acabar, despertó el aplauso del público. Disfruté mucho haciendo el inicio del cuento y vi como los niños y adultos lo pasaban muy bien ya que hice mil cambios de registros.

Después vino la primera canción. Como yo veía que debido a la edad, al calor que ya se empezaba a notar y a la cantidad de publico, este no iban a permanecer mucho tiempo callado o en su sitio, decidí sacarlos a bailar, al pasillo del bus, lo que animó mucho el ambiente, además como el bus no se movía se pudo hacer.

Después vino el segundo cuento. Este solemos teatralizarlo y suele salir muy bien, pero creo que esta vez no estuve muy acertado eligiendo a las personas del publico que nos ayudaron, puesto que no nos dieron mucho juego, es más no ayudaban y  creo que se hizo largo y no tuvo el efecto esperado, además el publico ya estaba muy alborotado, menos mal que Natalia me apoyó en todo momento.

El siguiente lo hizo ella sola y como ya hacía tanto calor y mi vestuario no ayudaba mucho, decidí salir de escena y quedarme delante con Diego, el conductor, desde dentro escuché como Natalia hacía el cuento y sonaba maravilloso. Además el público interactuaba mucho con ella. En ese tiempo de espera, me bebí casi una botella de agua y miré el cronómetro del móvil, quedaban 25 minutos, ibamos muy bien pero cuando me tocó salir, no sé a qué botón le di, que el cronómetro se puso a cero y perdimos el control del tiempo. Menos mal que estaba Diego que nos ayudaba.

Después vino otra canción Disney, dónde saqué a medio autobús para hacer una coreografía en el centro y Natalia a otros tantos y lo pasaron muy bien. Improvisé el baile, porque había un niño que ya estaba aburrido y se quería ir y con esto lo animé.

El siguiente cuento, era el del rey y el mago, mio. Este es bastante aburrido y triste la verdad, como los chavales estaban muy alterados y hacía mucha calor, lo conté lo más rápido posible.

Después vino la entrevista al público y el momento de salir a la calle a preguntar a la gente del pueblo. La verdad que la entrevista estuvo bien pero en cambio al bajarnos había poca gente en el pueblo y poco animadas a participar.

Me salté un cuento y eso hizo que pasáramos al penúltimo. Este es un cuento en el que suele interactuar mucho el público y suele gustar. Acertamos y triunfó una vez más.

Y llegó el ultimo cuento en este  Natalia, me hizo una señal diciendo : "Venga cuéntamelo rápido" Esa es la indicación  que nos dice que estamos agotando el tiempo. Me lo dijo una vez y no lo pillé pero la segunda sí. Conté el cuento lo más rápido posible y concluimos.

Gracias a Diego por avisar a Natalia que estábamos completando el tiempo. Al final hicimos una hora y cinco, así que perfecto.

Pese al calor, a la cantidad de público y al alboroto reinante,cosa lógica debido a la reducida edad del público, creo que el espectáculo fue un éxito.

Como siempre digo a mí me importa la retroalimentación, y esta vez fue muy buena, ya que  los niños, al bajar del bus, no salieron corriendo, deseando abandonar, si no que nos decían "adiós", despidiéndose de nosotros con una sonrisa, con cara de ilusión, incluso una niña me abrazó y los adultos, igual, sonrientes y dándonos las gracias, así que, había gustado.

La noche anterior estuve de juerga y apenas dormí, por tanto, estaba agotado y reventado entre eso y el calor, en cambio Natalia estaba con la adrenalina está arriba y me pedía más y más y más actuaciones.









martes, 19 de febrero de 2019

ERASE UNA VEZ...¿ UN ENSAYO?.


Esta entrada la hago porque me gusta, como sabéis, contar todos mis pasitos antes de una actuación, pero debo ser sincero y deciros que esta entrada la hago por cumplir el expediente, ya que hay poco que contar y veréis por qué.

Yo lo tenía todo planificado, esta tarde de martes, 19 de febrero del 2019, habíamos quedado Natalia y yo, para hacer un ensayo del cuentacuentos Érase una vez... de la actuación del próximo viernes en Teba con Teatrobus, pues bien, yo tenía todo el ensayo organizado en mi cabeza.

Sería un ensayo corto pero muy trabajado, primero haríamos un repaso rápido y solo de texto, lo que se llama a la italiana, después otro donde yo le explicaría a Natalia las interactuaciones entre nosotros, acciones y movimientos y ya por ultimo un pase completo, con texto, con movimientos a tiempo real y cronometrado.

Pues al final todo el plan se ha ido al traste y la culpable ha sido mi compi, Natalia y su comportamiento y postura ante el trabajo.

Al salir del cole, me han recogido ella y su "churri" en su coche. ¡¡Gracias!! Y nos hemos venido para casa. Llegando a las 17:30 aprox.

Nos hemos ido a la salita, donde tantas veces yo he ensayado con su madre, Anai. Os confieso que tengo ganas de volver al Teatrobus, de actuar con Natalia, de pasarlo bien, de divertirnos juntos y estar con el publico, pero esta tarde tenía cero ganas de ensayar y de ponerme a darlo todo en un ensayo.

Así que ella sacó el guion y nos pusimos a charlar del curro y de nuestras cosas, pero veía que no arrancábamos, es que yo no quería, pero claro había que ponerse en marcha y decidí empezar.

Empezamos con el repaso de texto, tirar texto por tirar, hicimos la introducción. Tras ella, empezamos el primer cuento, el cual compartimos, lo inicié yo (por cierto que algo sosón) después empezó Natalia con su parte y ¡¡¡ Se lo sabía de memoria y lo contó con un ritmo, una dulzura y una voz!! Me dejó impresionado y me dije:" Guau, aquí sentados, primera vez y sin calentar  y está perfecto, no veas esta niña lo que va a dar el viernes. La compro".

Seguimos con los demás cuentos y la verdad, que me vi más suelto a medida que iba contando los mismos.

Le dije a Natalia que no debía aprenderse, si no quería, los cuentos de memoria, pero se los sabía todos los textos tal como son y perfectamente.

Hubo cuentos que había que improvisar ,pero también se los aprendió de memoria y cuando le dije de improvisar, lo hizo y lo incorporó en nada.

Tan bien acabamos y yo estaba tan contento que lo único que quería era que llegara el viernes para actuar y dejar ya de ensayar.

Nos pusimos en pie y pasamos al pasillo, para simular la forma del bus, marcamos un poco la forma de trabajo, movimientos básicos y listo. Los detalles ya se los daría el propio viernes.

A las 18:40 aprox. Natalia salía para su casa y el ensayo concluía.

Y como veis no hay mucho que contar porque no hay nada que destacar, ya que Natalia lo ha hecho todo fácil, sencillo y sin necesidad de repetir o machacar nada.

El viernes nos vemos en Teba y a disfrutar.