Tenía que hacer 8 cosas, solo 8, antes de partir a Sevilla, a realizar La cena de las emociones, algunas se pueden contar, como teñirme la barba o hacer la maleta y otras forman parte de mi vida privada y no las voy a decir.
Pero vamos que tiempo había más que suficiente, además entre esas 8 cosas no se contemplaba la de almorzar, que era la que más tiempo me hubiera llevado. Mi bus destino a Sevilla, salía a las 14:30 h, es decir, podía salir almorzado, pero como tenía el estómago chungo debido a una empachera, decidimos que lo mejor era no cargarlo y llevarme un pequeño, casi minúsculo bocadillo de jamón para el almuerzo y comerlo cuando el cuerpo me lo pidiera.Pienso que se debió a que tuvimos una visita y me relajé mucho quedándome un rato hablando con ellos y otro tumbado en la cama, pero eran las 13:40, estaba en el salón de casa, con la maleta recién hecha, corriendo de un lugar a otro, con el tinte en la barba recién echado, debía tenerlo 10 minutos y el mini bocata aún sin hacer.
No quería agobiarme, sé que tengo visión positiva del tiempo y creo que en un minuto puedo hacer cosas que necesitan 3, pero lo que estaba ocurriendo era ya evidente, no tenía tiempo.
Si salía a las 14:00 de casa, podría llegar bien al bus, si todo estaba a mí favor, pero como hubiera un contratiempo despídete, de lo que ya me había despedido era de ir paseando, oyendo música, haciendo videos o salir a las 13:45.
La cosa pintaba mal, me hice el bocata en un segundo, me quité el tinte de la barba, cogí dinero, el cargador, me vestí y cuando iba a ponerme las gafas. Pum estás habían desaparecido.No estaban, me recorrí varias veces la casa y nada, pero nada. Hasta opté por irme en gafas de sol y pasarme el día y la noche así, es que el bus se me iba.
No hay nada peor que un miope, buscando las gafas, porque de lejos no ves.
Pues nada, las encontré y a las 14:03 salía de casa.
Mira que me molesta el ruido de las ruedas de las maletas en el suelo, pues vamos, yo sonaba que ni la carrera de cuadrigas de Ben Hur, ni música, ni sol, ni nada, corre que te corre.
Si a las 14:10 iba por el centro comercial Málaga Plaza, todo ok, había recuperado el tiempo perdido como decía Willy Fog en los dibus de la tele, mientras daba la vuelta al mundo.
Lo conseguí con infusión, para el estómago y discusión, en la Granier, con una empleada...Sabía que iba justo, pero ya llegaba, aflojé pero de pronto mi mente pensó:" Y si este bus es como el de Torre del Mar o el de Granada y puede salir unos minutitos antes" otra vez a correr.
Llegué pero a mí que me gusta, en el trabajo, hacerlo todo por pasos como si de un ritual se tratara, fue imposible. Todo lo hice a salto de mata y sin protocolo alguno.
Tenía que pasar casi 2 horas y 45 minutos de viaje y otra solo por Sevilla y el móvil a un 60%, pero lo cargaría en el bus. Pues, no, listo pues no, el bus era antediluviano y no tenía cargador, bueno a duras penas tenía espacio entre mi asiento y el de delante, eso sí polvo, ácaros y cortinas con pelotillas las que quisiera y una compañera de viaje que parecía un lienzo, no se movió en todo el camino.
Y como no podía "gamberrear" por el móvil, ni oir música, me dediqué a cumplir lo prometido, que era escribir 3 de las 7 escenas, escribir no, desarrollar el texto, de la obra que voy a montar en marzo con los niños del cole de La Palmilla.Listas en nada de tiempo, el protocolo y la tradición no vinieron, pero la inspiración sí, porque en menos que canta un gallo, tenía las escenas listas y enviadas a la directora del cole, luego sin ganas almorcé el bocata, dormí, vi un poco el paisaje oí la música del conductor entre ellas Super estrella, es verdad, que la música era la caña y cuando menos lo esperaba, veo unos edificios que me suenan.
¡¡ Ostras ya estoy en Sevilla!! Media hora antes, tenía que llegar a las 17:15 y eran las 16:48.
Antes de bajar del bus llamé a casa y me quedé "citado" con una compi que ya estaba por allí y me bajé.
Tomaba tierra. Welcome to Sevilla.
Entre Málaga y Sevilla, sabado 21 de febrero de 2026.




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