Pues aunque, mientras veía los restos de la Expo desde el bus, esa visión de hierros descoloridos y oxidado que me dan tan mal rollo, me puse nervioso y me dije :" Estás llegando a Sevilla y vas a estar más de una hora solo"...
No sé si fue que sabía que estaba una compi ya en Sevilla y me quedé citado con ella o que la primavera me tira mucho y fue bajarme del bus y notarla, pero fue poner un pie en Sevilla y se me fueron los nervios, estaba en la estación, como si fuera mi casa. Controlaba el espacio, la situación y mis nervios.Y tranquilo salí.
Según Internet, de Córdoba a Sevilla hay 1'45 horas de viaje en coche y Elena me informó a las 16:18 horas, que estaban en el coche, por tanto, supuse que llegarían a las 18 y algo, así que lo que era un horror de una hora solo se transformó en ¡¡ Sólo tengo una hora!!.
Decidí ir andando, desde la estación de bus en Plaza de Armas, hasta el hotel Giralda Center, en San Bernardo, media hora de camino y según toda la información que había recolectado, el camino no era realmente bonito, pero decidí ir caminando.
Sí, todo marchaba bien, iba oyendo Sevilla de Miguel Bosé, bueno todo no, porque los auriculares no paraban de cortarse y oírse, bajito, la perfección no existe, pero de pronto todo se iba a mejorar.
Pues tras la última parada, para arreglar los auriculares, la calle me llevó a doblar a la derecha, hasta hora el ambiente primaveral era maravilloso pero las calles estaban desiertas, y de pronto llegué a la calle San Pablo, donde la Iglesia de Magdalena, y allí se produjo la explosión.
Ese cielo, esas terrazas, ese ambiente, las colas en las heladerías, los carteles cofrades, las iglesias abiertas y gente mucha gente. Me relajé pero como hacía tiempo que no me pasaba y como jamás me ha pasado en un viaje solo, relajación, control y lo más importante aprovechar el momento y la situación. Ahora es que no quería irme.
No os voy a contar más porque contar la ruta sería pesado, pero me gustó verme en lugares, recordar momentos vividos, ahora en soledad pero seguro, os dejo el video para que veáis por donde pasé, solo decir que el paseo de feo nada, ni el taxista, ni el cura sevillano, ni mi amigo José acertaron, solo mi hermano, el camino era precioso.
Pero cuando estaba a los pies de la Giralda y vi montarse una banda de cornetas y tambores, me escribieron:" Lolo ya estamos aquí" .
¿Cómo podrían haber llegado si eran las 17:30? No quería irme. A partir de ahí la paz se perdió y corrí al hotel.
Yo tenía previsto llegar a las 18:00h. Que era cuando pensé que llegarían ellos y a las 18:02 cruzaba el umbral del Giralda Center y me dirigía escaleras abajo al salón Hispalis a nuestro salón el previo comenzaba.

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