Y estás son sus crónicas:
1. Pocos y nuevo:
Pocos, significa que fue un pase que no tenía un número grande de personas, eso hace que los desplazamientos sean muchos más fáciles y rápidos, así como las colocaciones, es más creo que empleé más tiempo en colocarlos que en grupos más numerosos, porque como íbamos rápido, podía perder minutos en esa tarea.
Siempre digo que somos, sin quererlo relojes suizos, porque cumplimos los horarios a raja tabla. Sin querer, a la plaza del Obispo llevamos siempre a y 40, esta vez ha sido a y 41, un minuto tarde, y a la calle Cañón llegamos en punto, siempre oyendo la catedral y esta vez llegamos un minuto antes a y 59, y oí las campanas pasando por Casa Mira y a las 21:31 h visita finiquitada.Pues lo dicho eran pocos pero bien avenidos, Había una familia con un chaval adolescente, en sus primeros años, que no pegaba mucho allí y que su posible cara de, me aburro, podría desconcentre pero el chaval estuvo siempre atento y sonriendo en cada situación, es más, respondió a mis preguntas.
La presentación, estuvo llena de nuevos gestos y formas de decir el texto que me gustó. Provocó sonrisa pero no las vi mal, al contrario, porque al ser un número reducido debía engancharlos y conquistarlos desde el primer segundo y el humor lo hace.
Y la segunda parada de la visita, es lo que da lugar a la segunda parte del título, la parte de nuevo. El texto lo tengo más que asumido, interiorizado, aprendido y naturalizado, ya tengo el control como para poderlo, parar, acelerar, repetir que no se me va.
Esta vez no estaba jugando, iba con el mayor orden absoluto, pero el texto se me iba. No que hiciera paradas o tuviera lagunas. Yo si destaco en algo, como actor, es en que no me calla nadie, si un texto se me va yo lo digo, sea como sea, pero lo digo. En este pase me ocurrió eso, modifiqué ordenes, expresiones, palabras, uniones etc. No se notó pero yo si noté que no estaba hablando literal. Me pasó a lo largo de todo el pase.Y en la parte de Carmelo se agudizó. A ver nadie notó ni lo más mínimo, pero si alguno hubiera llevado el texto en la mano...
La parte de la catedral genial pero no llegué al grado de intimidación que me gusta por falta de velocidad, hacía parones. La plaza de la Constitución estuvo deslucida, pero no por mí, sino por las 12944839 millones de personas que nos rodeaban con canto de cumpleaños feliz incluido que tuve integrar con gestos de desaprobación que desembocó en risas.
Con Beatriz me sentí menos loco que otras veces, más correctos ambos.
El bandolero estuvo de diez, más que asustado estaba extasiado al ver a Miguel de actuar.
La parte de Carmelo fue recibida con frialdad, o no llegó o no supe hacer que llegara.
Y el final, lo decía a la vez que sonaba la voz en off de bienvenida a las visitas al Alcazaba, es más tuve que interceptar al público porque se iba.
Lo di todo, eran pocos pero ahí estaba yo, lo que pasa que inconscientemente mi cabeza se iba a cosas personales y en pensar que el siguiente pase estaba lleno de jóvenes y eso me motivaba un montón y lo esperaba con expectación.
2. Jóvenes y cine, ¿ Qué más quiero?:
El segundo pase venía cargado de requisitos, era un pase especial y para un negado tecnológicamente, como yo, muy dificultoso.
Entraba dentro de una especie de plan, Alterna la noche del área de juventud del Ayuntamiento de Málaga y venían creo que eran 10 o 12 jóvenes a ver la visita. Esto conllevaba pedirles el DNI, para comprobar que el nombre del listado y el DNI debían coincidir con la persona que iba, mirar si eran menores y si lo eran y no llevaban una autorización invitarlos a irse y al final de la visita debían escanear un código QR que yo llevaba, vamos una alegría.Pero eran jóvenes, mis compañeros, antes de empezar dudaron de si mostrarían interés o no, pero yo no dudé, yo estaba deseando que llegara el pase, la idea me motivó horrores desde que la escuché por primera vez.
Actuar ante jóvenes, con ganas de ver y recibir y yo con la capacidad de jugarlos y despertarles cosas que tengo, estaba deseando, podría gamberrear.
Y para más INRI, se me acerca un hombre, antes de empezar, y me dice que por ser una actividad que apoya el área de juventud del Ayuntamiento va a grabar pues necesita hacer un reel de un minuto. Avisado a los jefes le doy el permiso.
Y ya ir todo el camino, dirigiendo a jóvenes y con un camara grabando a veces sin saberlo, a veces, delante de tu cara y no podías mirar. Ummm grandes inconvenientes para muchos compis, pero para mí, eso es una bendición.Así que salí que me rompía, por cierto, como curiosidad, los adultos que no iban en el plan del área de juventud, también me enseñaron el DNI.
Me dejé llevar. Que veía de reojillo que el muchacho me estaba grabando, durante un desplazamiento, pues no mirar y meterme como nunca.
La presentación, estuvo víva, tenía tanta adrenalina que jugué, coloqué, desplacé y aluciné con el texto y con mirar directo al público. Esta vez el texto estaba literal.
En la catedral lo di todo, de nuevo jugué y en la parte intimidatoria, la disfruté y la viví tanto, que al coger el candil y marcharme tras ese monólogo, oí el aplauso de todos los presentes resonar, nunca me había pasado y como no me veían la cara, Francisc y Lolo esbozaron una sonrisa de orgullo.
La plaza de la Constitución también la jugué, ya más coloquial y los conquisté.La voz de nuevo empezó, como aquella vez, a perderse. Con Beatriz sí hubo más juego pero estuve más en un segundo plano que nunca para que ella luciera su personaje.
La parte del verdugo, ahora sí. Además encontré una nueva colocación de la voz, donde no perdía el personaje pero tampoco mi voz. Cómo disfruté ese texto.
Y esta vez sí, mi parte favorita, la de Carmelo, brilló, lució, incomodó, desagradó y movió como debe hacerlo. En ese callejón donde se genera magia, volvió a ocurrir.
El final, esta vez no pisé a Marina la otra vez sí y último monólogo aclaratorio fue más coloquial, divertido y amigable que nunca.
Eso sí los chavales sabían qué hacer y lo del QR fue como sencillo y cumplimos su objetivo.
Crónica de Leyendas y misterios. Málaga, viernes 12 de junio de 2026.





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