Aunque no lo creáis, entre plan y plan gamberro, entre subir y bajar, dar vueltas, correr y estar tumbados... ¡¡¡ Actuamos !!!. ¡¡ Si lo hicimos,!!!. Hicimos dos pases que fueron así.
Realmente escribo esto 5 días después, así que me muevo por recuerdos y me debo forzar porque tengo la cabeza loca y porque era tan breve que tampoco da para mucho más pero os cuento:
1.- Se cumplió la profesía:
Sí, Jesús fue prendido, pero no en Getsemaní, sino en el palacio episcopal de Málaga. Yo espero que esto que estoy escribiendo no sea una herejía pero el proceso tuvo que ser muy similar a lo que hicimos.
Es una broma, seguro que no se pareció ni en lo más mínimo, pero siento que el nivel de miedo, amor y resignación que Pepe puso en su Jesús y la pena, el remordimiento, el amor, el arrepentimiento y el dolor que puse en mi Judas, tuvo que olerse y sentirse en ese huerto de los olivos muy similar a lo que inundó la sala del museo.Es que no daba tiempo a más: 8 frases minimamente breves que decía yo en un monólogo inicial, luego un diálogo de 6 frases, yo, 6 Pepe iguales de breves, quizá las de él un poco menos y luego la aparición de Enrique, 2 de él también breves y una un pelin más larga de Pepe y fin.
De ahí no se puede sacar más de lo que hay, pero nosotros sacamos, y mucho y bien.
Yo salí sin prisas, pese a una presentación no muy ortodoxa, el vestuario, con lo que lo he criticado antes, me sirvió y mucho para la debilidad el personaje. Hice pausas, muchas pausas, creo que todas llenas, no podía parecer que las usara para alargar segundos.
Salí muy tranquilo y lo di todo o lo expresé todo segun lo marcado. Tenía mucho miedo eso sí a tirar del llorón, del tono melodramático añejo, o de la pena de un niño pequeño, o algo irreal.Eso me asustaba y especialmente cuando le hablaba a Jesús, pero no pasó, no ocurrió. Los ojos de Pepe, de los cuales hablé antes, me llevaron a un lugar desde donde el texto salió natural sin colocarlo, creo que eso le hizo reaccionar tambien a él y que las emociones surgieran a flor de piel. Esto hizo que la atmósfera lo inundara todo, llegara y se clavara.
El llanto final de Judas que también me daba miedo hacerlo muy: " bua, bua, bua". Lo llevé arriba, a soltar todo lo que hay dentro, sin llorar, solo desesperación ( algo que pensé estando solo en la tienda del museo, justo antes de salir) y me gustó.
La oscuridad de la sala, la atención del público, que por cierto, no estaba muy bien colocado y me tuvo al principio un poco en dos cosas a la vez, actuar y pensar donde moverme y colocarme para que me vieran, bueno todo eso generó una atmósfera de tensión, pesadez, que se cortaba con una tijera. Creo que triunfamos.
2. Se cumplió y punto:
Cómo la larga espera seguía, nos fuimos todos con Luismi, a su sala, a hablar con él y mientras la chica del museo, la espía, nos contaba cositas.
Estábamos muy relajados, y de pronto se abrió la puerta y era Edu con el grupo, menos mal que él iba el primero y la chica como que le impidió un poco el paso, así Enrique, Pepe y yo pudimos remangar de nuevos muestras túnicas e ir a posiciones.Nos dió tiempo a relajar y meternos en lo nuestro, porque debo decir también, que pese al pedazo de primer pase, en el descanso inmenso, hicimos un nuevo repaso de la escena.
Bueno, llegó el momento, y Edu presentó a Judas, previa broma que hizo de Jesús. Yo me tomé mi tiempo para salir con mi peso, pero reclamaron con un tono de broma mi presencia, este tono, al salir provocó sorpresa y risas en los presentes y cortó un poco el rollo.
Bueno, salí, hice mi monólogo, siguió la escena, todo se hizo como estaba previsto, Jesus fue prendido, Judas lloró su pena y la escena terminó.Yo incluso iba andando un poco sin fuerzas y me apoyé en la pared para caminar. Creo que fue un último gesto improvisado para dar empaque a algo poco brilloso.
Cuando entré en la tienda de donde estaba el resto de compañeros, Pepe me recibió con alegría pero no con la euforia anterior.
Nos miramos y lo reconocimos, había salido muy bien, muy, muy bien, pero rápida, un poco automática y sin la esencia anterior. Le faltó y ambos lo notamos.
PD:
Eso sí la retroalimentación del primer pase fue absoluta, cuando íbamos en el ascensor a por agua, nos encontramos a Pedro Olaya, director del Paso de Casarabonela, y amigo de Pepe que vino a verlo y nos dijo a los dos, que habíamos hecho algo muy grande y me miró a mí y me dijo que yo muy bien, muy bien, iba a ver a su actor no tenía porque decirme nada y lo hizo, además ese hombre dirige a Steven, o sea, un honor de piropo.
O el hombre que al salir del primer pase, nos vio por la ventana del obispado y nos pidió una foto y nos dijo que éramos los mejores.
O una amiga que fue a verlo y lo definió así: " Haces de Judas. Me quedé, como siempre, impresionada con tu representación. El más natural. De eso se trata. Vi a Judas, sus dudas y remordimientos. Genial".
Crónica de "El viaje de la luz". Málaga, miércoles 10 de junio de 2026.



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