viernes, 17 de junio de 2022

BUENO GÁLVEZ, VAMOS A ALLÁ.


"El show debe continuar" es una frase atribuida a Charles Aznavour, pero que se ha convertido en un emblema para la gente de la farándula, hasta Fredy Mercury le dedicó una canción a esta frase y quiere decir que pase lo que pase siempre hay que salir a escena y darlo todo. 

El viernes 17 de junio del 2022, no solo yo, sino todo el elenco de Eventos con historia la vivió en sus carnes. 

En cuestión de una semana este proyecto que tanto me ilusionaba, ya no era ese teatro callejero y divertido realizado en una tarde de primavera previa al verano que tanto anhelaba, y donde me lo iba a pasar tan bien. 

Este se había convertido en llevar a la práctica el titulo de la canción de Queen y no era nada fácil.

Por otro lado, pensaba que con esta actuación podía tener una vía de escape. Una forma de centrar la cabeza en otra parte y olvidarme de la realidad, ya que esta no estaba siendo la mejor.

Pues pese a querer darle un color positivo a esta actuación, la realidad es que cuando me levanté del sofá para empezar a prepararme, dije lo que da título a esta entrada: " Bueno Gálvez, vamos allá."

Todo era un cúmulo de sentimientos confusos, enfrentados y de difícil manejo, pero lo dicho, había que activarse y seguir adelante.

Según Google Maps desde mi casa a la catedral, habían caminando, 15 minutos.

Si el primer pase empezaba a las 19:00 h, y yo era el segundo actor en actuar, estando a las 19:00 en el lugar de actuación iría de lujo. 

Todo ocurrió según lo previsto y sin incidentes.

A las 18:30 empecé a maquillarme. Lo hice en casa.

Aunque hacía de anciano no quise maquillarme como tal, primero porque es muy complicado y no se hacerlo muy bien, y segundo porque en una distancia tan corta queda muy falso, así que, me pinté la barba de blanco, un poco el pelo, me puse ojeras y listo, ya que con las gafas tan significativas y el vestuario el personaje estaba más que conseguido.

A las 18:49 ya estaba en la calle camino a la catedral, iba 4 minutos tarde según lo previsto, pero no había problema pues solo quedaban algunos detalles. 

Llegué, me acerqué a la esquina donde debía actuar y allí me coloqué la pajarita, la bata, retoqué el maquillaje y de pronto vi algo inaudito: 

Eran las 19:05 h, la visita llevaba 5 minutos empezada y la actriz, que hacía el primer monólogo, iba vestida de personaje junto a su novio y a María José, cruzando por delante de mis narices. ¿Dónde iban?.

Había llegado muy tarde. Lo que hacía que Edu tuviera que alargar el principio, para no dejar al público sin monólogo. La actriz tuvo que llegar por otro camino y modificar su entrada para que el público no la viera. 

Me quedé ojiplático, porque desde la organización me lo comentaron como algo gracioso. Ya se sabe; yo soy muy refranero y "más vale caer en gracia que ser gracioso".

Cuando ya estaba listo y completamente solo, fui consciente de un problema: Mi mochila con todos mis efectos personales. 

No tenia ni dónde, ni con quién dejarla. Si la ponía a mi lado, para controlarla, estaría totalmente a la vista del público, esconderla entre los matorrales del jardín, era una opción imposible, ya que el olor  a .... y los restos de.... daban como resultado una solución insalubre, y dejarla sola a mi espalda mientras actuaba, era como ponerle un cartel que dijera "Ven y róbame", por tanto, tampoco era una opción factible. ¿ Qué haría?. 

¡¡¡ Cuanto echaba de menos, en ese momento, mandar audios o mensajes de WhatsApp, a esa persona que siempre en momentos como esos, estaba ahí, para ayudarme, asesorarme o simplemente oírme.!!!.

El resto del tiempo, hasta que llegó el grupo, lo pasé haciendo fotos, tomando posiciones o calentando el personaje, pero me costaba horrores centrarme.





CRÓNICAS DEL I DÍA DE "LA VISITA HISTÓRICA TEATRALIZADA".

 

" Creo que es la primera vez en mi vida, que al acabar de actuar estoy decaído, no sé, no tengo ánimo,  ni adrenalina, ni nada. Tengo sueño y poco más. Dejadez, desgana y lo peor que mañana más. 

Dos pases he hecho, los dos creo que han sido casi idénticos. He tenido cero retroalimentación, por tanto no sé nada. Breves aplausos, un público muy, muy extendido, un personaje que habla pero que no interactúa, y la verdad que no sé por qué, pero siento frialdad, pero por parte de todos, ellos y yo." 

Esto fue lo único que acerté a escribir el viernes 17 de junio del 2022 tras el estreno de La visita histórica teatralizada, organizada por el Colegio Oficial de Enfermería de Málaga y lo hice después de pensar mucho y darle muchas vueltas a la cabeza. Es que no me salía nada.

Cuando me documenté sobre este señor, solo aparecían bondades de él, así que entre eso y el hecho de su edad, quise que fuera muy encantador, un abuelito achuchable, que cuando yo actuara todo se viera color rosa, oliera a melaza y la atmosfera general fuera un "¡¡Ay!!". En el último ensayo lo conseguí, pero esta vez no pasó o yo creo que no pasó. 

Es que no sé, el sitio era impresionante, al lado de la puerta del patio de los naranjos de la Catedral de Málaga, pienso que para el público sería una imagen preciosa, pero para mí no lo fue tanto, no era el sitio más limpio de aquel lugar, ni el que mejor olía.

Además, yo estaba sentado frente al público. Durante toda la presentación el público me veía con lo cual mis primeras frases que eran de sorpresa, ante la presencia de estos carecía de sentido, por tanto, ya empezaba un poco "raruno".

El público, tanto del primer pase como del segundo, eran casi idénticos, parecían estar atento, pero no sé, en sus caras no notaba ninguna conexión. 

Pensé que este personaje sería archiconocido para sus colegas y casi un referente para los de este sector, pero no sentí eso, no vi caras de conexión. Solo 2 señoras parecían estar más atentas pero no paraban de reír o sonreír, así que prefería no mirarlas porque no era un personaje cómico. 

Además desde la mitad del segundo pase hasta el final, no solo tenía que actuar, sino estar pendiente del seguridad del museo de la catedral, os cuento por qué.

Dos personas de apoyo de Eventos, venían en el primer pase con el guía, a una de estas le di mi mochila, pero con el segundo guía no venía nadie. ¿Con quién dejaba la mochila?. 

De pronto vi al seguridad del museo de la catedral, un chico súper agradable y muy amable que no puso ninguna objeción, bueno solo una, que a las 20:30 se iba.

Tenía tiempo más que suficiente, pero el segundo guía se lio más de la cuenta, tardó en llegar, hizo una presentación enorme, esto dio lugar a que a las 20:30 aún estaba actuando. El chico, se debía y se quería marchar, así que iba con mi mochila en la mano dando vueltas alrededor del grupo, y buscando mi mirada. El pobre no sabía qué hacer con la mochila.

Intentaba tenerlo controlado con la vista periférica, pero no quería mirarlo directamente a los ojos porque sabía que era capaz de decirme algo y cortar la interpretación. Menos mal que vi que la dejaba a mi espalda y que solo quedaban unos 2 o 3 minutos de monólogo, así que si la cosa iba regular, los factores externos no ayudaron.

Lo hice todo, pero sin vida, me sentía solo, el público estaba pero como si no estuviera no sentía su calor, el personaje estaba pero tampoco lo sentía. Estaba como perdido, haciendo pero no viviendo.

Al acabar, recogí todo, me cambié de ropa y me fui a dar vueltas por el centro. 

No sabía por qué había sido todo así, hasta que caí en la cuenta de que ni el público, ni la actuación, ni el lugar, ni el personaje tenía la culpa, sino la situación que actualmente estaba viviendo y contra eso no podía hacer nada, sino seguir adelante...





"VISITA HISTÓRICA TEATRALIZADA". LAS FOTOS.


Esta vez hay muy pocas fotos y no son oficiales, pero aquí os dejo algunas de las que me hicieron  en la Visita histórica teatralizada del viernes 17 de junio del 2022, donde interpreté al Doctor Gálvez Ginachero.








jueves, 16 de junio de 2022

TODO LISTO PARA METERME EN LA PIEL DEL DOCTOR SANTO.


El viernes, 17 de  junio del 2022, se llevaría a cabo el estreno de La visita histórica teatralizada, organizadas por el Colegio Oficial de enfermería de Málaga y había que prepararlo todo.

El objetivo de esta entrada no es otro que mostraros algo que me encanta y es dejar todo el vestuario del personaje, en este caso, José Gálvez Ginachero, lavado, planchado, perfumado, ordenado y colgado en la lampara de la salita de casa, listo para el día de la actuación y esta vez no fue una excepción. En la mañana del jueves 16 de junio del 2022, lo preparé todo. 

Aquí os dejo una foto que lo confirma.







miércoles, 15 de junio de 2022

CENANDO O MERENDANDO CON CARLOS IV.


Hay una seña de identidad, que es muy representativa de Saborearte, esta nada tiene que ver ni con el estilo de teatro que hacen, ni con los componentes, ni con su filosofía, ni con nada, y son, los imprevistos. Por muy organizado y programado que esté todo, que para eso Raúl, su productor, es un monstruo, siempre puede y suelen ocurrir imprevistos, que hacen que todo deba ser modificado al instante. Eso sí, también es seña de identidad del grupo la alta capacidad de reacción y adaptación.

El jueves 15 de junio del 2022, fue el día elegido para el ensayo in situ de Las cenas de las emociones en el Hotel IPV Palacio & SPA.

Todo estaba programado. Nos esperaban a las 17:30h. Dipi y Chiara, me recogían a las 17:00 h, a Lila 5 minutos después y de ahí nos íbamos a Fuengirola al hotel. 

Pues bien, yo llegué con 2 minutos de retraso al lugar de la cita, el Banco Santander que hay frente a El Corte Inglés, avisé al grupo de mi retraso y fue cuando ocurrió el imprevisto: Dipi me informaba que aún estaban en casa pues su coche no arrancaba, no hacía nada. La batería a se le vino abajo.  

Se hicieron miles de planes alternativos, pero el que ganó fue el siguiente. Elena vendría con su coche desde Benalmádena, recogería a Dipi y a  Chiara en su casa y posteriormente a Lila y a mí en El Corte Inglés. De ahí nos iríamos a Fuengirola.  

El plan alternativo se llevó a cabo a la perfección, todo salió a pedir de boca, pero llegamos al hotel pasadas las 18:00h.

El retraso no fue una catástrofe, pues en el hotel tampoco nos esperaba nadie con mucha expectación. Nos acercamos al personal de recepción, estos nos dijeron cual era el salón donde se celebraría la cena, nos indicaron como llegar y allí que nos fuimos. 

Entramos al salón, enorme, muy, pero que muy vintage, a mí me encantó porque todo lo añejo me gusta, pero parecía que estabas en Toledo o en Versalles. Un cuadro de Carlos IV que ocupaba toda una pared, un tapiz inmenso, unos ventanales enormes. Repito, todo muy vintage.

A mis compis lo que le llamó enormemente la atención, fue la gran moqueta celeste. Fue entrar y todos al unísono se descalzaron, menos yo, claro. A mí lo que me llamó poderosamente la atención fue la calor tan sofocante que hacía en dicho lugar.

Raúl venía de trabajar, con lo cual llegaría más tarde, junto con Pablo, pero al final llegamos casi todos a la vez.

Nada más llegar fue coger mesas de la habitación contigua, 5 concretamente, y ponerlas en el salón para que tuviéramos el espacio limitado como el día de la actuación. Yo lo vi innecesario, puesto que más o menos podríamos imaginarlo sin necesidad de trasladar, abrir y colocar esas mesas tan enormes y pesadas. 

Pero también debo decir, que como quitando a Elena, Raúl y un servidor la media de edad del grupo no sobrepasa los 28, decidí hacerme el tonto ir de la estrella consagrada y no mover ni un clavo. Ya no tengo edad.

Lo siguiente que hizo fue, pedir que nos pusieran el aire acondicionado y nos trajo agüita fresquita. 

Colocadas las mesas, esperamos que Pablo pusiera el reducido equipo de sonido que traía y se sentó junto a Elena, ( en plan directora en casting o profesora de OT, como ella misma se autodenominó) Una vez todo montado y tras coger 2 sillas como atrezo, empezamos.

Me sentí muy bien. No estuve nervioso en ningún momento, tengo esta pieza tan dominada que hice todo tal cual estaba planteado o programado en mi cabeza. 

Es cierto que en la primera escena me comí una frase y un trocito, pero como ya digo esta obra la llevo tan controlada que ni se notó y seguimos. 

Lo que sí comprobé es que se habían marcado posiciones que nos hacía que estuviéramos actuando, constantemente, de espalda al público y sugerí hacerlo de otra forma. Cada x tiempo me volvía para intentar siempre favorecer al público. No nos ven pero debemos preocuparnos de que nos oigan a la perfección. 

Todo se fue desarrollando bien, en las escenas que no salía me sentaba en el suelo, en un rincón bajo la atenta mirada de Carlos IV y dejaba el tiempo pasar. En otras condiciones hubiera estado metiendo baza, pues noté realmente muy sorprendido, que las escenas donde yo no salía, las cuales nunca vi ensayar, estaban mucho más verde, pero exageradamente más verde en cuanto a ritmo, texto, entonación o interpretación que las otras, pero preferí estar solo y apartado. 

Hice un esfuerzo para estar en el texto y en el personaje cuando me tocaba, pero el resto de la tarde me sentía como el protagonista de Ghost, todo pasaba por medio sin ninguna afectación, las cosas pasaban a mi alrededor, pero yo me sentía como acartonado, nada me afectaba, pasaba por mí, pero no me producía sentimientos. 

Además de las escenas, se repasaron las músicas, se ponía el principio y el final de cada canción. Era la primera vez que oía música desde el domingo, no me apetecía nada, era algo como que me aturdía, me parecía ruido. La música me sacaba de ese lugar insensible donde quería estar.

Fue una tarde muy larga, 3 horas de ensayo, pero en la que no perdimos ni un minuto de tiempo. No dejamos de trabajar en ningún momento. Sobre las 21:00 h, nos fuimos a casa. Fue extraño volver a la vida "normal".


 





martes, 14 de junio de 2022

NECESITABA JUSTO LO QUE ME DIERON, LA ROPA Y NADA MÁS.

 

Nunca tuve más ganas de asistir a un ensayo de Eventos con historia que el martes 14 de junio del 2022. No sé la razón pero cuando Eduardo me convocó y me dijo que tras el ensayo nos iríamos todos a recoger el vestuario a su local, pensé que me decía de hacer la visita por el centro de Málaga, todos juntos, y realizar las paradas establecidas donde cada actor o actriz representaría su monologo, es decir, lo que se llama una especie de simulacro de la visita o ensayo general. 

Lo necesitaba, necesitaba evadirme, pensar en otra cosa, hacer algo que me hiciera ocupar la mente y además quería estar rodeado de personas que sentían lo mismo que yo. 

Sería un ensayo donde deberíamos estar pensando en lo que hacíamos, pero no como siempre, sino  de una forma distinta pues todos tendríamos un pensamiento común y una persona en mente. 

Volvía al teatro tras 3 días de descanso, donde pensaba disfrutar de la familia, los amigos y el relax, pero habían sido 3 días de tristeza y dar vueltas a la cabeza y los recuerdos.  Algo se había roto, algo había hecho crack por dentro. Ya nada se veía igual. 

Este blog no es personal, es profesional, así que no me gusta hablar de cosas personales, y mucho menos si se refiere a otra persona, de la que públicamente siempre he querido proteger su intimidad, pero en esos 4 días alguien muy importante de mi vida,  amigo y compañero, se marchó y nada fue igual. 

Así que cuando en el grupo de WhatsApp recordaron la convocatoria a dicho ensayo y nos informaron que se realizaría en el cementerio San Miguel, decidí no ir. Eso era lo que no necesitaba, un largo trayecto solo, un lugar lleno de recuerdos, e ir allí, para hacer mi monólogo y luego oír a los demás con la cabeza dando vueltas, así que preferí quedarme en casa e ir solo a recoger el vestuario. 

Para que Edu no pensara mal de mí, le ofrecí la opción de hacer el monólogo en el almacén del vestuario. Eran escasos 3 minutos, podría llegar el primero, hacérselo, recoger la ropa, que era poco, una bata de medico, los zapatos y marcharme. No me dijo nada, pero una vez en la puerta del local cuando le volví a ofrecer esta opción me dijo que no. 

Y la recogida no pudo ser mejor, fue justo lo que  necesitaba, solo se hablaron de temas profesionales, nada personal.

Con Librada que era la compañera que llegó antes que yo, solo hablamos de los ensayos y cuando llegó Eduardo, me dijo que no me preguntaba como estaba porque lo sabía, entramos, hablamos del personaje, del atrezo que necesitaba, me dio la ropa, me la probé, la guardé en la bolsa y ya digo, sin hablar de nada, con respeto y silencio, me marché. 

Gracias Eduardo, porque era eso lo que necesitaba. 





viernes, 10 de junio de 2022

ME VOY DE RODAJE Y POCO MÁS PUEDO DECIR.

 

El viernes 10 de junio del 2022, de nuevo a las 17:00 h, debía ir a ensayar La Cena de las emociones, en Beworking y de nuevo, debía irme a las 18:30 por un tema personal, pero no, ese día cancelé todos mis planes porque me fui de grabación.

Aunque ya llevaban creo recordar un día de rodaje, yo me incorporé ese  viernes al famoso corto de Alex del que os conté el casting. Tenía muchas ganas y me encantó, aunque no fue ni breve ni fácil. 

Del corto de Alex, que tiene nombre, que ya está en fase de montaje y del que sé todo, no os voy a hablar por ahora, puesto que era todo muy confidencial y vaya a meter la pata. Además, tampoco tengo fotos, pero han realizado un making of chulísimo, así que cuando ya esté estrenado y disponga de todo ese material os escribiré las entradas. 

Eso sí deciros que grabé el 10 de junio, el 20, el 22 y el 30, más muchos otros días que se programaron y luego se suspendieron, pero ya digo cuando se estrene os contaré. 




miércoles, 8 de junio de 2022

NO SE JUEGA CON LA COMIDA PERO SI CON VÍCTOR.

 

Y llegamos a otro miércoles de junio del 2022, concretamente al miércoles 8, y de nuevo en Beworking a las 17:00h. nos reunimos el elenco de Las Cenas de las emociones, para ensayar, o cocinar.

Recuerdo de ese día pues que hizo una calor exagerada, casi inhumana, con deciros que la última hora de clase que impartí esa mañana, la tuve que concluir como unos 10 minutos antes porque los chavales estaban literalmente desfalleciendo, que debido a una película de Karina, que estaban echando en televisión mientras almorzaba y que estuvimos viendo mi madre y yo, hice todo el trayecto de casa al ensayo oyendo Las flechas del amor y que cuando llegué me encontré a Lila que había sido la primera en llegar, sentada en el escalón del bloque esperando al resto, me senté con ella y como tardaban nos pusimos a repasar el texto de la escena 9.

Tampoco se me puede olvidar el momento cumbre de la llegada a la sala. Ese día nos dieron una nueva y la búsqueda fue como una película de terror, pues no dábamos con ella e íbamos uno tras otro agrupados, entrando con mucho miedo por esos pasillos, abriendo puertas, hasta que por fin dimos con la sala.

Entramos y empezamos a ensayar.

Los ensayos anteriores, fueron tan significativos y tan destacados, que los recuerdo perfectamente, pero este la verdad que ya no tanto.

Los primeros fueron de toma de contacto, fue la novedad y me calaron, ahora lo que hacíamos era repetir las escenas para darle ritmo, afianzarlas, coger seguridad en ellas, en los compañeros y sobre todo y más importante empezar a disfrutarlas.

Ya digo no me acuerdo de mucho, pero creo que como yo me iba antes y Dipi llegó más tarde por tema laboral, no se pudo cumplir el deseo de Elena de pasar la pieza cronólogicamente, sino que la fuimos haciendo según disponibilidad, primero 1, 7, 9 y 10 las que estoy con las chicas, luego mis pequeñas partes, 3 y 6 y por último las de Dipi, 2 y 5, que fue llegar del curro y actuar. Pobre

Aunque parecía que todo estaba ya hecho y solo había que afianzar, para nada.  

Yo quería hacer un Víctor más real, menos gritón , que no estuviera instalado en un constante estrés,  así que aprovechando la naturalidad de Lila, la capacidad de adaptación de Chiara y el nuevo enfoque de Dipi, no me dediqué a repetir sino a jugar al personaje. Sacando matices nuevos, creando expresiones, gestos o palabras que antes no había.

Y así hasta las 18:30 que de nuevo me fui y los chicos siguieron con el ensayo. Gracias Elena.


 


domingo, 5 de junio de 2022

CARTEL DE LAS VISITAS TEATRALIZADAS AL CEMENTERIO INGLÉS.

 

Cuando en abril participé en la primera visita teatralizada en el Cementerio Inglés, no sabía si volvería a trabajar allí.

Al final si pude repetir, pues el viernes el 27 de mayo del 2022 Edu me invitó a volver, pero no pude porque ese día estrenaba El sueño de una tarde de teatro, pero me ofreció otra oportunidad para el Viernes 1 de julio del 2022, y a esa si pude decir que sí.

Y el lunes 6 de junio del 2022, se hizo oficial la realización de esa visita con la publicación en las redes sociales del cartel.

Cartel que a continuación os dejo aquí:





sábado, 4 de junio de 2022

PUES TENEMOS A GALVEZ CONSEGUIDO.

 

Cuando tienes un trabajo pendiente de estreno con Eventos con historia. ¿ Qué haces los domingos por la tarde? Pues ir a ensayar al Cementerio de San Miguel y ¿ Qué hice yo el domingo 5 de junio del 2022? Pues ir a ensayar al Cementerio San Miguel.

Y esa tarde lo logré, a 14 días del estreno, el Doctor Gálvez ya era mío, si, sí tal cual.

Fui consciente que lo había logrado, cuando tras hacer mi monólogo, todos mis compañeros se quedaron quietos, en silencio, como paralizados, pero con una sonrisa en la cara, no una sonrisa de comedia, no, sino con una sonrisa de cariño, entrañable. Eso era la que yo quería conseguir.

Aunque lo tenía todo en mi cabeza, no tuve mucho tiempo de practicar.

Eso sí antes de empezar, doblé un poco el cuerpo, acorté los pasos, endurecí la voz, cambié el ritmo de respiración, la velocidad en el hablar, usé ese gesto de limpiarme la boca con el pañuelito y empecé.

Cuando terminé a mí mismo me sobrecogió, no pensé que había logrado mi objetivo, tan rápido y de una forma tan exagerada, pero fue así. Pienso que en ese momento todos tenían a su abuelo o a su abuela en la cabeza y ese era mi objetivo. Conseguir despertar su ternura porque pienso que ese hombre era todo amor.

Me quedé un  poco impresionado, porque había podido transmitir con mi cuerpo emoción a los presentes, pero también alivio porque Gálvez ya estaba logrado.

Hice lo que quería hacer, pero no era consciente que podía tocar tanto y tan pronto.

Ay qué pesado soy con la retroalimentación, pero veis lo importante que es la reacción del público. Es el indicador de si se ha cumplido el objetivo o no.

El gesto de limpiarme la boca con el pañuelo fue primordial para conseguir a este anciano.

Inma al sentarme me dijo: " Eso es, qué bien lo has hecho, me encanta tu gesto con el pañuelo". 

Bueno pues otro trabajo listo.


 



LA " VISITA HISTORICA TEATRALIZADA" YA TIENE SU CARTEL.


Pues que los días 17 y 18 de junio el 2022, me metía en la piel del Doctor Gálvez Ginachero, para participar en una visitas teatralizadas organizadas por el Colegio de Enfermeras de Málaga, se hizo oficial el lunes 4 de junio del 2022. 

¿Cómo se hizo oficial? Pues como siempre, presentando su cartel en redes sociales. Cartel que para no perder la costumbre aquí os dejo:








viernes, 3 de junio de 2022

¡¡¡ GUAU!!! ESTO SI QUE ES UN ENSAYO DE LA..... EMOCIÓN.



"A las 18:30h", " Perfecto pero a las 18:30 h. yo me tengo que ir", " Si yo estoy pero solo hasta la 18:30h." , " Uff, vale pero, ¿Cómo lo hacemos? porque yo me voy a las 18:30h."

Cada vez que en el grupo de WhatsApp de Las Cenas de las emociones, se hacia algún plan o se trataba algo para el ensayo del viernes 3 de junio del 2022, yo remataba con algunas de estas frases, y creo que así quedaba claro a la hora que me debía marchar ese vienes del ensayo ¿no?, pues parece que a Raúl no le quedó muy claro.

Ahm, se me olvidaba deciros el viernes 3 volvimos a reunirnos todo el elenco de Las Cenas de las emociones para echar, en Beworking, otras 2 horitas de ensayos, bueno yo hora y media porque me iba a las 18:30 h.. 


En este encuentro, el 5º ya, vino por primera vez el otro jefe, el otro chef, Raúl, que en uno de los parones entre plato y plato preguntó: ! Lolo, ¿ Tú hoy te ibas antes? pero ¿ A qué hora era?". Yo puse cara de póker, pero por dentro empecé a hervir desde las plantas de los pies a la cabeza, hasta que se echó a reír. Todo había sido una broma debido a mi insistencia, qué pardillo fui caí en la trampa.

Es verdad que fui pesado, pero este fue un método que usé una vez en el jardín Botánico, quizá influenciado por mi hermano, que suele remachar mucho cuando queda contigo. Fue un gran éxito, no dudé en usarlo aquí y oye otra vez triunfó.

Bueno anécdotas aparte. ¿Qué deciros del cocinado de ese viernes? Pues que si el pasado fue una explosión de colores y energía este fue un dulce.


Se puede decir que cocinamos el postre del menú, no solo porque cocinamos el último plato, o sea, la última escena, la 10, sino porque fue muy azucarado.

Esa escena la he hecho con 4 personas distintas metidas en la piel de Lucia. 

La primera mejor ni hablar, se sabía todo el texto a su manera y en esta parte donde Lucia tiene párrafos completos y muy complicados, aquello era un desastre y a mí, que me estrenaba como Víctor, me volvía literalmente loco.


Después vino otra chica, responsable, trabajadora y luchadora. A la que admiro y sigo, pero para ella  esta escena también era su talón de Aquiles, por tanto, le cogí un poco de tirria a la 10. En esta parte la pieza llega a su clímax, pero debido, no sé a qué, es donde se pierde todo el fuelle.

De la tercer no quiero hablar porque la pobre, debido aún imprevisto, se incorporó rápido y tuvo que estudiarse toda la obra en cuestión de días, así que bastante hizo la jabata. Otra tía a la que admiro.

Y llegamos al 2022, al 3 de junio y a Chiara, que realiza un prologo a la escena en la que cuenta que no se la sabe bien y que tiene el texto con pinzas, o sea, más de lo mismo, pensé yo.


Pero para eso habíamos quedado, para hacer la "maldita" escena y había que echarle bemoles al asunto. Después de dejar unos minutos para que Chiara le diera un repaso al texto, Elena dio la indicación y  empezamos.

Para mayor seguridad, hicimos la escena sentados, tras una mesa, así podía tener el texto a mano por si fallaba, yo de paso también me puse el mío por si acaso y como buscaba un Víctor nuevo decidí hacer como que leía, bueno empezamos y....

... Y aquello fue un sueño. Se rompió la maldición, la escena llegó a unos niveles de cariño, aprecio, naturalidad, sentimientos, complicidad, conexión. De pronto, había como todo un pozo de relación, recuerdos y vivencias entre ambos que jamás había ocurrido. Sin un largo trabajo previo, parecía una relación real. La escena tuvo unos matices impresionantes. Aquella posición, la sillas y la mesa, crearon una atmosfera desconocida hasta ahora.


Hubo miradas, sonrisas, risas, acercamientos, nos tocamos, silencios, repeticiones de palabras, vamos una naturalidad impresionante. Yo que soy el actor más teatral del mundo, me sentí por primera vez en mi vida, extremadamente natural, gracias Chiara por eso.

Creamos como una especie de burbuja donde solo estábamos nosotros.

Fue muy bonito la verdad. 


Elena acabó llorando, Raúl emocionado y Dipi y Lila que estaban a lo suyo pararon para estar atentos a nosotros.

Después no recuerdo mucho más, se nos pidió repetirla, pero había quedado tan real, que si la machacábamos podría perderse ese matiz. Creo que se hizo otra vez, pero más avanzada la tarde. Supongo que se repitieron escenas como la 1 o la 7 que siempre caían  y creo que intenté algo con Dipi, pero no lo recuerdo.

Eso sí a las.... ¡¡¡18:30 !!! me fui, y con la preocupación de Elena que de que no me fuera tarde, grande.





ENSAYANDO " LAS CENAS DE LAS EMOCIONES".


No suelo hacer esto muchas veces, pero es que Elena ha estado realizando unas fotos muy chulas de todos los ensayos de La Cena de las emociones y quiero dejaros estas, del ensayo del viernes 3 de junio del 2022.













martes, 31 de mayo de 2022

COCINANDO LAS CENAS CON UN TORBELLINO.


El miércoles 1 de junio del 2022, volvimos a reunirnos para cocinar poquito a poco y a fuego lento nuestras Cenas de las emociones, pero fue imposible hacerlo, cocinamos sí, pero para nada a fuego lento ni en la olla de barro, aquello fue una explosión de modernidad, de vida, de fuerza y energía.

En un principio y después de muchos mensajes y negociaciones vía WhatsApp, se dijo de volver a cocinar los platos 1 y 7 y estrenarnos con el 9. Se hizo, digo que si se hizo, bueno se elaboraron esos platos y en las 2 horas que estuvimos cocinando también se repasaron los platos 2, 5, 3 y creo que el 6. Aquello fue un no parar, la clásica venta de los montes donde se cocina con leña de pronto se convirtió en un restaurante de fast food.


Bueno no, esa definición no ha sido buena, porque la calidad de la comida de los establecimiento fast food no son extraordinaria, los precios son muy altos y últimamente tienen poco de fast, porque son lentos de narices.

Creo que la mejor comparación es la siguiente, pasó de una venta en los montes de Málaga, a un chiringuito de playa en agosto en hora punta, de esos donde la comida es genial pero se sirven mil platos en 2 horas, ese fue nuestro cocinado.


Teníamos la mesa preparada con su mantel blanco, todos los platos apilados y brillantes, las ollas y sartenes relucientes y ordenadas según su tamaño, la verdura en sus cajas separadas por colores, el pescado con su hielo y la carne puestas en sus bandejas, tanto, Dipi, como Chiara, como un servidor lucíamos nuestra chaquetillas impolutas. Todo estaba listo hasta que Elena dijo que comenzaba el cocinado.

Y empezamos, todo iba muy bien, como siempre, hasta que le llegó el turno a Lila, ella cogió su batidora, la puso a mil por hora y empezó a cocinar.


A partir de ahí ya no se cocinó más de la manera tradicional, ya solo hicimos purés, mayonesas, cremas y batidos o sea, todo aquello que necesita batidora para su elaboración, pero eso sí sin cuidado, salpicando todo de esa fuerza, esa energía, ese color y esa alegría que esa batidora o mejor dicho que ese torbellino llamado Lila imprime cuando trabaja.

Era una Lola totalmente nueva, es cierto que después de 5 años oyendo la voz de Elena darme la replica, cuando oí la suya, me quedé muy pillado, porque no sabía reaccionar me sonaba muy raro, oír otra voz que no fuera Elena, pero me adapté al segundo. ¿ Quién no se va a adaptar cuando tienes a un bicho de la escena a tu lado?. Lo que hay es que aprovecharlo y disfrutarlo.

Al acabar el primer plato fue como, ¡¡¡ Guau!!! ¿ Qué ha pasado?.

Era una Lola nueva, descarada, callejera, moderna, sexy, gamberra, irónica, abierta que me volvió totalmente loco.


A continuación se cocinó el plato 9, no quiero hacer spoiler, bueno un poco sí, es una discusión. Aquello llegó a unos niveles impensables. Una chica joven, ella, que se estaba enfrentando a alguien mucho más mayor, yo, que ya llevaba mucho tiempo haciendo la pieza y la controlaba, y esa muchacha en ningún  momento se achicó, y eso me daba morbo, me obligaba a no parar, a estar arriba. La nueva estaba llevando la escena y yo debía estar ahí. Incluso cuando se equivocaba con el texto el nivel de energía estaba a tope.

Ese primer cocinado del plato 9 fue una pasada. Yo lo disfruté a lo grande.

Este era el 4º día de ensayo con el nuevo elenco, a los 2  primeros no pudo asistir Lila, el 3º yo y en este era la primera vez que nos encontrábamos.

Todos conocían a Lila, Elena por trabajos anteriores, Raúl por el mismo motivo y el resto del elenco Dipi y Chiara, porque tienen una estrecha amistad. Todos hablaban muy bien de ella.  Este ensayo era muy importante porque la relación entre los personajes de Lola y Víctor ( ella y yo) es muy intensa y había que ver si cuadrábamos. 

Pienso que interpretativamente por supuesto que cuadramos y personalmente para mí fue todo un reto. Al salir, me fui con la sensación de que ante tal torbellino de fuerza, había tirado del Víctor fácil del de siempre del que controlo, el gritón, estresado y mandón. 

La energía absorbente y el inmenso carisma de Lila, no me había achicado pero si me había hecho ir a por lo seguro, lo que sé hacer, el nuevo Víctor plagado de matices se había perdido. Ante ese maremoto me agarré a una tabla segura que es el antiguo Víctor.  Esto implicaba trabajar más al personaje y subirlo un escalón más y eso me encanta.


Tan pronto acabamos los platos 1 y 9 y con tan buen resultado que tras repetirlos 2 veces, se repitió el 7 y las chicas se pusieron a repasar sus propios platos, o sea, el 3 y el 6. Como algunos  pasos de esas recetas se atrancaron yo me fui con Dipi a un rincón de la sala a repasar nuestros platos en común el 2 y el 5 que por cierto, salieron super bien pero luego cuando se los dimos a degustar a la chef Elena no quedaron tan lucidos.

Una vez todo los platos cocinados, se pidió hacer una cata cronológica completa; 1, 2, 3, 5, 7 y 9 pero ya era tarde, habíamos dado mucho y se decidió que lo mejor era recoger y volver a casa, pero yo me fui con Diego a Torremolinos a ver el pregón de María Peláez.