viernes, 13 de septiembre de 2024

... LAS 4 LLAGAS: TENSION, RESPONSABILIDAD, INSEGURIDAD, TRAUMA...

 

Yo no sé si era la tensión o la responsabilidad, que según me dijo María José, se me notaba durante el previo a la actuación del Auto de las llagas de San Francisco, o las 2 a la vez. No lo sé, pero estaba hecho un flan. Realmente creo que era la inseguridad, la experiencia empírica de los ensayos y el trauma o la tarita lo que me tenía así. 

Durante todo el periodo de ensayos, ¡¡¡ Jamás había dicho el texto integro!!! Porque nos cortaban mucho y no podía meterme del todo en el personaje, por tanto, el texto no salía. Pero sobre todo era porque tampoco me lo sabía bien y era abrir la boca y no decir las palabras claras, sino un batiburrillo de ellas. 

Sin contar que con los nervios perdía las emociones de San Francisco y no colocaba ni las "s", ni las "c", ni nada. Estaba como en mis primeros años de actor y esto no podía pasarme. 

Por tanto, empíricamente todo decía que algo me iba salir mal, pero a todo esto había que agregarle un trauma grandecito. Un director demasiado "exigente" con los textos, me repitió durante todo un ensayo, que por cierto, era la primera vez que trabajábamos juntos  : " No te sabes el texto", "No es el texto", " Así no es", "Para no".

Me coartó tanto, que me generó tal nivel de inseguridad, que textos que tenía controlado como el del Cementerio inglés o el archi usado, repetido y controlado de Víctor Ferrara en Las cenas de las emociones, me hizo decirlos mal, inseguro y en momentos, nada claro. 

Pues si en textos con una seguridad aplastante estaba así, como no estaría en ese texto tan complicado, no bien estudiado y con poco ensayo, fatal. 

Mi cabeza me decía que por lógica, iba a decir el texto mal, sí o sí. En un segundo de la pieza, en mil partes o en muchas frases. Que se me iba a liar la lengua, lo tenía más que asumido. En el previo no hablé  a nadie. Era como un león enjaulado, dando vueltas y vueltas de un lugar a otro. 

En este amplio elenco estaban con los que más confianza tengo. Los que considero amigos como mi Luisa, mi Rebelde, Juanjo o las que me caen genial como Paula o Mariam, pero si no era para hablar de temas netamente del proyecto, no lo hacía con nadie. No quería desconcentrarme. 

Tampoco me ayudó el pase que hicimos, solo de movimientos de la pieza completa, nada más llegar. A ver, no se decía el texto, pero sí el principio y el final de cada escena y yo no di ni una, pero lo que es ni una. Edu tenía, a veces, que chivarme con el texto. Descubrí en ese momento que era incapaz de decirlo en voz alta y con lógica. 

Después de ese ensayo. Miguel y yo, montamos la lucha final, pues siempre quedaba muy sucia. La verdad que lo hicimos en poco tiempo, con muy buen rollo y criterio. Me gustó trabajar con Miguel.

Tras varios repasos  de ese final, y a pesar de que la hora de empezar se acercaba peligrosamente, no me puse a prepararme, sino que comencé a dar vueltas y vueltas, una tras otra por el claustro, para repasar,  y decir en voz alta todo el texto con intenciones. Recordando así mis tiempos de estudiante de Económicas, donde repasaba dando vueltas a la mesa de la cocina. 

Todo era bonito, pues el entorno era un lujo, el texto salió completo y a la perfección, con sus intenciones y todo, pero eso NO APLACÓ PARA NADA MIS NERVIOS.

¿ Me cambié con los 20 compañeros? Pues no, lo hice en una habitación contigua. Primero porque era necesario que me cambiara la ropa interior  y segundo porque no quería estar rodeado de personas, pues podrían llevarme al descontrol, perder la concentración y el texto.

Necesité la ayuda de Mariam, para ponerme el paño pureza y terminé, apartado, de vestirme. Además ella voluntariamente me maquilló.

El resto del tiempo de espera, fue dar de nuevo, paseos, caminatas y vueltas. Veía el ambiente, veía el buen rollo, el compañerismo, pero yo no, yo aparte de todos y a lo mío.

Si recuerdo el momento antes de salir, puestos en fila, entre mi María José y mi Luisa, donde nos encomendamos a seres queridos que ya no están con nosotros. Comenzábamos, pero yo iba como pollo al matadero. ¡¡¡ Voy a que me condenen, mi vida como actor se va a llevar un hachazo!!.



Vélez Málaga, viernes 13 de septiembre de 2024.





 



.... Y POR ÚLTIMO LA QUINTA. EL VESTUARIO.


A todo los nervios explicados con anterioridad por el tema del texto, el personaje, la falta de control etc. Había que sumarle algo más, el vestuario.

Os cuento, mi vestuario consistía en un paño de pureza ( esto es, una cuerda atada a la cintura con muchas telas que enrolladas a la cuerda y entre ellas, debían taparme mi slip), unos pantalones bombachos, un jubón, un cinturón, medias blancas y unos zapatos negros. 

Como pensaba que dicha cuerda le daría mucho volumen al pantalón,  pareciendo que llevaba un pañal, decidí ofertar la opción, nada más llegar, de ponerme solo una tela enrollada que simulara un taparrabos. Mi Luisa dijo que eso quedaba fatal y que tendría que ponerme el paño. 

Pues bien, como yo a ella la creo a pies juntillas, acepté y no rechisté.

Pero claro si el pantalón me llegaba hasta las rodillas, tendría que llevar medias blancas que tapara las piernas, pero esas medias no podrían ser pantis, porque cuando me las quitara corriendo y sudado para quedarme solo con el paño de pureza este podría caer,  por tanto, le pedí a Edu unas medías largas.

Pues bien, me vestí. Mi paño de pureza, mis medias hasta las rodillas, mi pantalón y ¡¡¡ Horror!!!!.  Las medias eran cortas y se me veía la pierna. La única forma de solucionarlo era llevar el pantalón por debajo de la cintura.

Todo sonaba bien en teoría pero en la práctica no fue así. El pantalón se me caía en demasía y si me lo subía se me veían las rodillas.  

Pues durante todo el previo, no solo tenía que controlar mis nervios y me inseguridad, sino el aviso constante como un martilleo de algún compañero diciendo: " Lolo te están cortas las medias se te ve la pierna" o los que se agachaban y tocaban... Se lo agradezco de corazón a todos y todas, pero en ese momento... Ufff, me desconcentraban, cabreaban y me llenaban de inseguridad a partes iguales.

Y durante la actuación fue igual o peor, porque cuando empezando la pieza y me senté en el suelo con Luisa, vi que parecía una colegiala de San José de la Montaña,  se me veían las piernas y me sentí  ridículo.

Tuve que pasar media pieza intentando disimular, ese corte entre pantalón y medias o subiéndome el primero para que no se me cayera. 

Pero al final como podéis comprobar en las fotos, no se disimuló mucho.



Vélez Málaga, viernes 13 de septiembre de 2024.




¡¡ QUÉ BONITO TODO!!.

 

Los nervios me impedían ver lo bonito que era todo. Se auguraba que todo iba a ser bonito, siempre y cuando mi lengua no estropeara el auto sacramental.

Ese patio, ese escenario tan pequeño, los árboles, y tantas sillas, anunciaban que cuando llegara la noche, ese claustro de San Francisco en Vélez Málaga, se iba a llenar de encanto, se iba a volver muy bonito.

Y así fue. Qué bonito fue cuando salía y veía ese suelo antiguo de piedras, que te recordaba que estabas actuando en un lugar cargado de historia, y más cuando lo pisé descalzo. 

Luego subías al escenario, un escenario muy bajito, coqueto, seguro, limpio, con la suficiente altura para que te vieran bien, pero además, sin dar inseguridad y con la longitud justa para poder moverte sin tropezar, pero tampoco para  quedar desangelado. Qué bonito.

Las sillas tan cerca y en forma de “U”, hacían que pudieras ver perfectamente el rostro de los asistentes. El actuar para 3 frentes era un lujo, y si a todo eso le incluyes: Los árboles que rodeaban todo, el fresquito, el olor, los balcones del claustro, el cielo plagado de estrellas como techo. Lo dicho muy bonito.

Y bonito fue, que al ser el protagonista, interactúe con todos los compañeros: Los que te caen mejor, peor, los que son amigos, compañeros, los que estás muy acostumbrado a trabajar con ellos, los que actúas por primera vez y a cada uno, de los 20 compañeros con los que interactúe, les di algo.

A todos les daba una entonación diferente ( amistad, colegueo, indiferencia, fiesta, admiración, compañerismo, miedo, temor, amor, súplica, fortaleza, humildad…) Creo que mi personaje, San Francisco, era una paleta de emociones y pasé por todas o al menos lo intenté.

Fue muy bonita la sensación, una vez acabada la pieza, de verlos y comprobar como yo había pasado por cada compañero y cada uno de ellos me había ayudado a qué mi personaje crecería y  todos me dijeron, y a todos les dije, el texto bien. Que eso fue otra cosa que quedó bonita, pero que me tenía malo, el texto.


Yo me lo sabía. Por fin, me logré aprender ese texto tan, tan, tan difícil, poético y metafórico.

Conseguí hasta darle significado, pero en mi casa, claro está, porque era empezar a ensayar y el texto se convertía en un batiburrillo de palabras sin entendimiento. 

Nunca lo dije sin tratarme. Excepto en la función, que fallé en una rima casi al final, pero ya me dio igual. 

Pues ese día salió perfecto, tal como yo quería que fuera, con sus pausas, sus vaivenes y sus intensidades. 

Lo jugué, lo mecí, lo dominé, lo controlé, la embellecí y lo lucí. Al menos yo lo vi así. Además, sin miedo, alto y claro. 

El foco que me daba en la cara, que te cegaba un poco, también fue bonito. Cuanto tiempo actuando sin focos. 

Es que repito fue todo bonito.

Cuando tú a algo no le dices, bello, ni precioso sino bonito. Pues así fue BONITO.





Vélez Málaga, viernes 13 de septiembre de 2024.



LAS LLAGAS NO, EL MILAGRO DE SAN FRANCISCO.

 

Estaba en escena, desde el principio de la pieza, mimando una acción. Cuando la Vanidad ( Luisa ) se dirigió a mí, me volví y comencé mi texto. Mi boca se abrió y el texto salió solo, con una voz firme, seria, segura, limpia y clara.

No había ni miedos, ni nervios, de pronto habian desaparecido. 

La obra fue pasando, y yo fui ganando seguridad y peso, todo iba ocurriendo con fluidez. Era la parte más lúdica y divertida de la pieza, donde interactuábamos con el mayor número de compañeros y todo pasó con el tono necesario. Miguel, Luisa y yo abandonamos la escena con aplausos.

La primera parte había acabado. 

Mi vuelta al escenario fue breve, segundos. Volvía para 2 monólogos. Era la primera vez que los decía en voz alta  y frente al público tal y como los había preparado y pensado en casa, pues hasta ese día nunca lo conseguí.

Eso sí, entre un monologo y otro, había una intervención de la Muerte, que tardó horrores en salir, pues más tardó en llegar a escena y  más en hablar. Tiempo que me dejó solo y sin texto que decir.

De nuevo salía fuera.  Me escapé al vestuario, a la silla donde tenía todas mis cosas puestas y recogí mi guion, necesitaba ver qué me tocaba en cada momento. Todo estaba controlado, pero justo antes de salir, tuve que volverme y preguntar a Inma qué tenía que decir pues mi mente estaba en blanco.

Y comenzó la parte más crítica, la más complicada para mí, esa que hacía que estuviera todo el tiempo sin salir del escenario y  llevando el devenir de la pieza.

Con San Agustín ( Miguel) estuve siempre en escucha activa a lo que me decía, dejando mi cabeza volar a la acción de la escena y no pensando en todo momento en lo que iba a venir. Era la primera vez que pasaba. 

Y llegó el momento crítico, ese donde cuando repasaba en casa, me confundía, es más, la mayoría de las veces, la saltaba  y me iba al final de la pieza. ¿ Y si me pasaba ahora?, la que podía liar era chica.

Yo debía llamar a la Humildad y la Pobreza ( Ángeles y Marta) para que me cantaran. Previamente miré al lugar de donde salían los actores, para ver que ambas estaban preparadas y asegurar que ese era el momento exacto de llamarlas, pero no las veía.

Yo lo hice, pero no salían. ¿Me había equivocado? No, fue simplemente que regiduría no las llamó a tiempo. ¡¡¡ UFFF !!! Menos mal.

La relación con Junispero ( Luismi) fue preciosa, reflejaba una amistad y compañerismo real.

Me quedé solo de nuevo, otro monólogo más, que de nuevo fluyó por mi boca, sin nervios, sin dudas, con seguridad y según lo planeado. Esa noche estaba siendo mágica por algún motivo.

¿ Como podía sentirme tan bien, tan seguro y con tanta presencia?.

De hecho una de las asistentes me dijo al acabar: " ¿ Pero como te creces tanto en escena? Si ere igual de bajito que yo ¿Cómo te puedes hacer tan grande?".

La escena con Santo Domingo ( Juanjo) fue toda sentimiento, dulzura, cariño y serenidad, creo que fue un fiel reflejo del que ambos nos tenemos.

Una salida más, breve pero muy lucida, que de nuevo no entendía cómo me había salido tan clara.

Cuando abandoné de nuevo la escena me fui diciéndome: " Lolo lo has conseguido, ya lo que queda son, el éxtasis y la lucha y ambas escenas aceptan trabarse o repetir, con lo cual, prueba superada lo que queda es pan comido".

Eso sí, para la siguiente escena debía quitarme toda la ropa y quedarme solo con el paño de pureza. Pues fue entrar en el vestuario quitarme la ropa y el paño se me cayó.

Debía volver a escena en un par de minutos y allí estaba yo en slips y todas mirando a mi alrededor. Hasta que de pronto entró Luisa de escena y grité: " Luisa esto se me ha caído".

A ella no le importó, ni que venía de escena, ni que iba a volver en breve, se olvidó de la actriz, de la Vanidad y se convirtió en la Luisa de años atrás que vestía a las modelos. 

Le pegó un tirón al nudo del paño de pureza, me lo quitó. ¡¡¡ Me dejó en slips y en un minuto tenía que salir!!!. Pues en ese minuto volvió a hacer el nudo, fuerte, me arregló el paño, ocultando los slips.

¡¡¡¡ GRACIAS LUISA ERES GRANDE!!!.

Comenzaba el extasis.

Debo decir que iba sin ropa, exagerando la respiración y gimiendo. Por problema logísticos, tardaron en taparme el pecho más de lo esperado y de respirar así, hipreventilé y comencé a marearme.

Pero me gustó mucho esa parte. Fue un reto personal,  exponer mi intimidad: Gemidos, casi sin ropa, extasis...Creo que gustó pues hubo mucho silencio.

La lucha salió según lo montado minutos antes por Miguel y un servidor. 

Eso sí al final hubo un poco de lio, pues se hizo el silencio cuando no se debía. Resultado: que me moví antes de lo previsto.

Pero vaya ese pequeño detalle no puede enturbiar esa noche llena de serenidad, compañerismo, unión, limpieza, fluidez, vida, disfrute y triunfo. Y sobre todo SEGURIDAD Y SATISFACCIÓN.


Crónica de Auto de las llagas de San Francisco. 

Vélez Málaga, viernes 13 de septiembre de 2024. 




FOTOS OFICIALES DE "EL AUTO DE LAS LLAGAS DE SAN FRANCISCO".

 

Y como siempre para acabar las fotos oficiales publicadas por Eventos con historia. 

Esta vez son muchas, pero me encantan. 

Os recomiendo que empecéis a ver de la última a a la primera.


" San Francisco vence al mundo"


"San Francisco lucha contra el mundo"


"San Francisco pide protección en la lucha a Santo Domingo y Santa Clara"

" Fuerzas que luchan contra el mundo."


"Junípero se sorprende tras el éxtasis de San Francisco".

"El serafin pone las llagas a Francisco".

"Los serafines visten a Francisco".

"Francisco en pleno éxtasis es revestido".

"Francisco se ve aturdido por la tentación"


"Francisco oye los engaños del mundo".

" Francisco pide bendición a Santo Domingo"

"La humildad reconforta a Francisco"


" Cánticos de la humildad y la pobreza".

" Cánticos de la humildad y la pobreza".

"El amor entrega sus armas a Francisco".

" Francisco recibes instrucciones de San Agustin". 

" Francisco recibes instrucciones de San Agustin". 

" Francisco conoce el verdadero amor"


"El miedo de Francisco ante el mundo". 

"Turbación de Francisco"

"Francisco mundano se ríe del ayuno".

"Francisco se divierte con la gula".

"Francisco se divierte con la envidia".

"Francisco se divierte con la vanidad"


" El mundo busca a Francisco."

Vélez Málaga, viernes 13 de septiembre de 2024.




viernes, 9 de agosto de 2024

Y EL PIE CON SUS PUNZADAS. AHM Y SUDANDO. PREPARATIVOS.

 

Que esta entrada sirva como homenaje a todas las personas que tienen alguna dolencia o padecimiento y siguen haciendo su vida normal. Son unos héroes y así se lo hice saber a mis padres en cuanto llegué a casa.

A finales del mes de julio fui a pasar unos días a Torre del Mar y allí hice ejercicio con unos tenis que no debía y me dice unas rozaduras. Hasta ahí todo normal o medio normal, pero es que fueron  6 repartidas en los 2 pies. Esto me hizo estar casi 3 días sin hacer vida normal.

Realmente os estoy hablando de una tontería, es más me siento un egoísta y un desagradecido por hablar así y contar esto, porque con la de cosas que se oyen cada día y la cantidad de personas que están enfermas, hablar de esto es casi una frivolidad, pero debo decir, que la mañana de la actuación tuve que caminar y a mediodía el pie comenzó a darme punzadas. 

De nuevo me ha había salido otra rozadura, justo pegada a la anterior, a la más grande y a la que estaba más fea. En plena planta del pie, estas me impedían andar con normalidad y el dolor  y las punzadas eran constantes, pues era casi una herida abierta.

Yo que deseaba que llegara este día, porque era un papel sencillo, era mi vuelta a actuar en la calle, poco tiempo, después tendría libertad para pasearme por ahí etc., pero el pie me tenía preocupado por si empeoraba o me impedía actuar bien y "jodido" porque no me dejaba libertad, casi no podía caminar.

Me maquillé en casa, pero al llegar al museo Revello de Toro, donde tenía que cambiarme, lo único que deseaba era quitarme el zapato y descansar.

Pese al dolor, yo quería mirar todo con positivismo y hacer que todo fuera de color de rosa, pero no. Dicen que si piensas las cosas buenas te vienen, pues esa tarde no me venía nada bueno. 

La chica de la entrada no sabía muy bien donde colocarme, me dijo que me fuera al baño, pero el baño no era el lugar más cómodo para cambiarme, el museo andaba lleno de gente.

Me metí en la habitación oscura y repleta de sillas donde siempre nos cambiamos. Solté todas mis cosas, bien ordenadas, me quité los zapatos y me dije: " Ay, ahora descansa el pie y relájate un poquito antes de empezar a vestirte",  pues en esa aparece la seguridad y me dice que allí no puedo estar. Solo me ofrece el baño, pero ¿ Qué hago yo allí? Le pedí otra opción y me ofreció el cuarto donde se cambia el personal, lo acepté.

Me dieron la llave y me fui muy feliz allí, lo imaginaba confortable. Pero acabé en un cuarto minúsculo, rodeado de taquillas, paquetes, cajas, zapatos, ropas, perchas, una fuente de agua, sin espacio para colocar mis cosas y casi para sentarme.

A todo esto hay que sumarle que allí no había aire acondicionado y que sudaba como un cochino. Mi ropa estaba literalmente chorreando. Y el pie con sus punzadas. Ahm y sudando.

Si por la mañana había grabado un video disfrutando de los preparativos de mi vestuario con mi madre, intenté hacer lo mismo con los preparativos del personaje durante la tarde, pero los videos no se podían hacer por falta de espacio. El móvil estaba sin almacenaje y no podía grabar videos, con lo cual tenía que ir borrando, pero tampoco podía la cobertura era mala. Y el pie con sus punzadas. Ahm y sudando. 

Las estampas del vino de Málaga, estaban en marcha, todos mis compañeros estarían preparándose, la gente llegando con ganas de ver la visita, los turistas dando vueltas por el museo y yo solo, encerrado, sudando y con la punzada en el pie. Más que un actor listo para actuar, me sentía una escoba en el cuartillo de la limpieza.

Bueno desistí de lo del video, era imposible hacerlo. 

Intentando controlar al máximo mi pie y sudando como un autentico pollo, comencé a vestirme. Si habéis visto el final de la escena del camarote de la película de los Hermanos Marx, Una noche en la opera, creo que no debo contar mucho más de como me vestí. 

Medio vestido, salí al baño, para poder ponerme el cinturón, porque el pantalón se me caía, el chaleco, la chaqueta y la peluca. No tenía donde colocar ninguna de las 3 cosas y si buscaba  donde ponerlo, se caía, lo ponía en otro sitio y se caía, así una y otra vez. Y el pie con sus punzadas. Ahm y sudando.

Pues sudando y con las punzadas, coloqué mis cosas en el cuartillo del personal y salí al patio, ya vestido de George Washington. Solo quedaba esperar que me llamaran para empezar a actuar.



Málaga, jueves 8 de agosto de 2024.



 

 

¡¡¡¡ HOLA ESTOY AQUI!!!. SOLEDAD DE GEORGE.

 

110 metros y 2 minutos caminando,  según Google Maps, separaban el Museo Revello de Toro, donde me vestí de George Washington, de mi lugar de actuación, por tanto, había repetido por activa y por pasiva, no sé unas 1000 veces que cuando la visita fuera por el Hotel AC Málaga Palacio, me avisaran las coordinadoras vía WhatsApp, para soltar mis cosas y e irme a los jardines de la Catedral a esperar mi turno de actuación, que sería breve.

Le informé el día del ensayo general a mi compañera Susana y luego por el grupo de Whatsapp de la función lo puse como 3 veces.

Pues bien, la visita comenzaba a las 19:00 horas, y como a las 19:12 horas, seguía esperando en el patio del Museo y por grupo nadie puso que la visita había comenzado, pensé que había ocurrido algún contratiempo. 

Pregunté y me dijeron que ya había empezado, es más que ya había acabado el primer personaje su monólogo. ¡¡¡ Ostras!!!. ¡¡¡ Si yo era el segundo!!!, volví a informar que me avisaran antes, pero como eran cerca de las 19:25 horas y nadie me respondió decidí irme a mi lugar de actuación.

Y ¿ Qué pasó antes de todo esto? Pues nada. Cuando solté mis cosas en la habitación de empleados del museo, me fui al patio, me hice algunas fotos, que por cierto, no salían bien pues la iluminación allí no es muy buena, repasé el texto, creo que 2 veces, y poco más. Tampoco quería moverme mucho, por el dolor de pie.

Bueno y cuando llegué a mi lugar de actuación, los jardines de la catedral. ¿ Qué pasó?, pues tampoco mucho más, que había una pareja de negritos, muy "tiktokeros" ellos. No hacían otra cosa que moverse, hablar, colocarse o posar, pero eso sí con la camara del movil en marcha.

Estaban justo en el lugar de donde yo debía salir, por tanto, cada vez que yo me acercaba a dicho lugar, me miraban como si fuera un marciano que los molestaba. De ambas cosas tenían razón. No iba yo vestido de manera muy común y les jorobaba la filmación.

Hice un pase de repaso de texto y casi movimientos. Y un grupo de niñatos se acercó para "hacerse " una foto conmigo. No les respondí, solo los miré con tanto asco que se fueron por donde vinieron.

Nunca entendí por qué cuando actuamos en la calle, no tenemos un personal externo de apoyo, porque la situación es un poco conflictiva y provocativa de follones.

Al rato llegó María José, me explicó un poco como estaba marchando la visita, me hizo una foto, tomé posiciones, concretamente al lado de la parejilla, que se encontraba en el clímax de su video pero que al verme a su lado se marcharon. Je,je,je.

Por cierto, a parte del dolor del pie, algo calmado con los zapatos que llevaba, estaba un poco inseguro, porque no me había visto en el móvil, justo antes de salir y no sabía si llevaría bien el vestuario y la peluca, pero por el resto estaba deseando empezar y con cero nervios.

A lo lejos vi venir el grupo, María José, también me avisó y comenzaba el pase. 



Málaga, jueves 8 de agosto de 2024. 

 




VOLVEMOS A LA CALLE. POR FIN.

 

" Sigo en pie, ufff, corre a quitarte los zapatos y a controlar ese pie, que se vaya a poner peor la nueva rozadura ( y ya van 8 en 13 días). Esa fue realmente la primera sensación que tuve en cuanto acabé la actuación y me dirigía al museo Revello de Toro a cambiarme.

Realismo dentro de lo que cabe.

Para lo poco real que era todo: las circunstancias, el lugar de actuación, en mitad de la calle,  el texto, el personaje en sí, el vestuario y  sobre todo la peluca, yo he intentado hacerlo lo más real posible. 

No he querido soltar el texto por la boca,  sino hacer diferentes entonaciones, repetir palabras,  trabarme, parar, pensar, todo eso para que pareciera más un pensamiento del momento que un texto aprendido. Creo que ha quedado bien.

De hecho esta vez he mirado mucho, he señalado y le he hablado al público. Este personaje siempre lo he hecho como para mí, como si fuera un pensamiento o un texto contando pero a nadie, similar a contar un cuento, pero esta vez he querido contarlo a los presentes.

También es cierto, que no he notado mucha conexión, ni reacción del público. He mirado a los ojos, he insistido en mirar y mirar, pero las miradas no estaban, se desviaban o no reaccionaban a lo que les decía,  solamente casi al final 2 muchachos, asentían, sonreían y me dediqué un poco más a ellos. Y un señor que respondió algo que  dije, yo también lo hice y se echó a reír, no esperaría respuesta. 

Me ha costado enganchar con el público, pero tampoco era algo esencial, puesto que este personaje no es muy interactivo, así que bien.

Eso sí eran muchos más de los esperados. Estos taparon mi salida, cosa que tuve improvisar, y se colocaron en circulo, asi que, no he parado de moverme en todo el rato, intentando con esto cubrir todos los campos de visión, aunque solo fueran unos segundos. 

Casi al final comprobé un espacio libre donde podía ponerme y que me vieran todos, pero estaba alejado y quedaba muy estático, así que volví a ir de un lugar a otro. 

El texto bien lo he dicho como he querido y sin problemas. 

Cómo bien sabéis había cambiado el orden original de los párrafos, pero en casa antes de salir había pensado un cambio más, lo he hecho y ha quedado muy natural. 

Ha habido nervios iniciales, alegría de lo que se cuenta, curiosidad y bondad para acabar de nuevo con nervios. 

Distintas emociones y formas de hablar que creo que se ha notado y que han hecho el monólogo más divertido. 

Es un texto corto, pero creo que lo he disfrutado y lo he masticado. 

Este tipo de actuación se hace para ensalzar el vino de Málaga y yo esta vez le he dado un gran protagonismo a la copa que llevo en la mano. La he mirado, abrazado, acariciado y bebido en muchas ocasiones.

Para acabar deciros que ha sido un Washington nuevo. Siempre suelo hacerlo viejuno de voz aguda, pero hoy calentándolo antes de salir, ha aparecido una voz más grave y he decido usarla, pues el viejuno sin arrugas y la barba negra quedaba muy artificial". 

Esto está escrito momentos después de la actuación. Pues nada mañana más y mejor. Eso espero




  Crónica de Estampas del vino de Málaga.

Málaga, jueves 8 de agosto de 2024.




jueves, 8 de agosto de 2024

VIDEO DE LA MAÑANA DE PREPARATIVOS.


Es un día de actuación. Hoy seré George Washington en el centro de Málaga, dentro de Estampas del vino de Málaga para Eventos con historia.

Y aunque no lo creáis, actuar da lugar a unos previos y unos preparativos. Algunos personajes necesitan más y otros menos. Este entra en los de más. 

Pues bien, ha necesitado mucho y aquí os dejo un vídeo de mi mañana y tarde de preparativos.

1. Limpiando la copa que uso como atrezo. 

2. Revisando el vestuario y colocándolo bien. 

3. Limpiando una mancha del vestuario.

4. Peinando y repeinando la peluca.

5. Dejando todo preparado para la tarde.

6. Repaso de texto.

7. Preparación del vino casero que usaré en la función. 



HE HECHO UN VIDEO CON TODO ESTE PROCESO. ESPERO QUE OS GUSTE. 







 Málaga, jueves 8 de agosto de 2024.





miércoles, 7 de agosto de 2024

CALOR + MALURAS + VISITA = ESTUDIOS.

 

Si de la feria de Torre del Mar vine con los pies destrozados por rozaduras que me tuvieron casi sin poder caminar y la celebración de un cumpleaños familiar acabó con un empacho bastante importante, el martes 6 de agosto de 2024, fue un día de stand-by.

Si a todo eso le sumas que no podía estar en el salón o comedor de casa porque había visita y yo estaba para pocas fiestas y por último sumas que el calor reinante era sofocante. 

Todos estos factores me hicieron que pasara todo el día en mi dormitorio, con el aire acondicionado puesto y estudiando mi nuevo proyecto S_ _ _A.

Estudié pero estaba poco concentrado y no adelanté mucho la verdad.





VUELTA GENERAL A MI BLOG.

 

Llegamos Edu y yo, solos, tras una interesante conversación sobre la filoxera, el vino de Málaga y algunos temas más. 

Me explicó donde iba a actuar, tomé posiciones y estuve a punto de empezar, pero me pidió que esperara al resto de compañeros que harían de público. 

No tenía ningunos nervios por empezar, pero si ganas, puesto que no sabía cómo podía reaccionar mi cuerpo y por ahora iba bien. 

Estábamos junto a la cruz que hay en el patio de los naranjos de la Catedral de Málaga, esperé, llegaron los compañeros e inicié mi monólogo del personaje George Washington. Comenzaba, para mí, el ensayo general de Estampas del vino de Málaga. 

Hice el monólogo sin ningún problema, se me olvidó una frase que metí después y quedó bien, y Edu me cortó para hacerme una indicación sobre un gesto que había hecho y él no vio.

Como había cambiado el orden original de los párrafos metí algunas palabras nuevas de enlace y poco más. 

Los días de actuación ( 8 y 9 de agosto) lo haré con menos velocidad, mayor entonación y distintos bloques de sentido.

No tenía ánimos, ni ganas de darlo todo, ese personaje está ya más que hecho, Edu y yo sabemos que lo controlo, así que no iba a dar el 100 por 100.

Salió bien, a los compañeros le gustó. Los que estuvieron pendientes porque otros ni caso ( pero no lo digo como mal, porque yo a otros tampoco los escuché mucho).

Y poco más.

Fue más un soltar texto, un marcar un poco todo, pero no lo hice de verdad, el jueves espero hacerlo bien y real. 

El ensayo general consistió en ir por el centro, siguiendo el recorrido que hará Edu y viendo los monólogo de los compañeros. 

En el primero estuve atento pero no mucho, pues el olor a vino del local, me hacía pasarlo mal, puesto que llevaba el estómago fatal. 

Segundo fue el mío, el tercero no lo vi porque estaba hablando con mi amigo José de algo importante.

Durante el cuarto, que tuvo lugar en la iglesia de Viñeros, medité sobre lo efímeros que somos y como no nos preocupamos de lo esencial y me acordé mucho a mí amigo Javi. 

El último no lo vi completo porque me encontré un antiguo alumno por la calle y no estuve atento porque me dolía un montón un pie ( llevo unos días con problemas en los pies debido a rozaduras horribles).



Málaga, martes 6 de agosto de 2024.