martes, 18 de septiembre de 2018

SOLO TRES PERO MUY APROVECHADOS.


¡Debería estar prohibido ensayar un Domingo de Ramos! ¡Dejar a la Pollinica recien encerrada para irse a ensayar, es casi un delito! Perdón ¿Hoy no era Domingo de Ramos? ¿Hoy no comenzaba la Semana Santa? Ay yo que sé. Hoy he tenido todas las sensaciones y las emociones de un Domingo de Ramos, incluso la de llegar las 18:00 horas y estar reventado puesto que llevas toda la mañana en la calle, bajo el sol y las altas temperaturas (eso el año que hace bueno claro está).

Esta mañana de domingo, 16 de septiembre del 2018, ha sido el día elegido para que la Cofradía de la Pollinica hiciera su salida extraordinaria con motivo del 75 aniversario de su Cristo. He ido casi de compromiso, pero he empezado a sentir: El olor, la temperatura, la luz del sol, las imagenes, las personas y los lugares, todos estos factores me transportaron a ese domingo especial y decidí quedarme hasta el final y además con una gran compañía: Fany, Cristian, Fali, Vero y María. Me los he encontrado en la calle y ya he pasado todo el día con ellos. 

Ha sido un día genial pero a las 18:00 cuando iba para casa, estaba tan muerto que se me cerraban los ojos, de hecho pese a la dieta, me he tenido que tomar un blanco y negro para coger fuerzas, ya que a las 19:00 tenía que estar el cementerio de San Miguel para ensayar Las noches de verano en San Miguel.

En un principio iba sin ganas y con enfado, como cuando te cortan los actos cofrades para hacer cosas habituales, pero durante el camino al cementerio, me di cuenta de que realmente no era Domingo de Ramos así que, el ensayo me vino muy bien para no en encerrarme en casa y que me entrara morriña primaveral.

Una vez más salí de casa muy justo de tiempo, pero a las 19:03, llegaba el cementerio y algo extraño, no estaba Luismi, me encontré solamente con Juanjo y con el resto de compañeros que andaban también por ahí. Pregunté por él y como nadie sabía a qué hora venía, Luisa me lío para dar nuestro paseo de oraciones y allí que nos fuimos a contarnos nuestras historias, pasear y orar por los difuntos.

Durante el trayecto nos encontramos con Manoli, con Gloria, con José Luis, con José y con Gertru. Ibamos saludando de unos a otros algo que no me gusta porque les rompes el trabajo.

Cuando llegó Luismi, dijo que tenía prisa porque a las 20:00 tenía que irse para actuar en otro lugar, así que, como eran las 19: 15 teníamos que aprovechar el poco tiempo que había. Recogí a todos y nos fuimos, a un lugar alejado y tranquilo, a ensayar.

Hemos hecho tres pases completos de la escena, más uno de calentamiento. Empezamos con el primero y noté que Luismi se trababa en el texto y su personaje no tenía el acento de la semana anterior, le pregunté y me dijo que estaba recordando texto, así que, propuse hacer un pase de texto para calentar, nos sentamos e hicimos el pase, fue rápido y quedó bastante bien.

En el transcurso del mismo, nos picaron mil y un mosquitos. Llevábamos pantalones cortos y nos comieron las piernas y quiera Dios que solo sean mosquitos, porque María José, la rebelde, me dijo que había pulgas.

A medida que repetiamos la escena iba a mejor, iba ganando ritmo y se iba creando una atmosfera , asfixiante y de tensión.

El primer pase me sirvió para asentar, por fin, el texto y tener claro cuándo tengo que hablar y cuando no. Siempre me he liado, porque no sabía cuándo me tocaba hablar pero ya por fin lo pillé ya sé lo que dicen mis compañeros y cuando son mis intervenciones.

En el segundo pase mejoré las entonaciones de este hombre, ya que, estaba más preocupado por el texto que por eso. En este pase me quedé en blanco, menos mal que Luismi me ayudó y hubo otra palabra que al decirla sonó a otra "cosa", menos más que Juanjo me lo hizo ver y hemos decidido cambiarla, lo mismo que hemos cambiado algunas intenciones, movimientos y frases y queda mucho mejor. No llevé aun las frases trabajadas una a una, pero ya van mucho mejor.

Al tercer pase vino a vernos María José, la rebelde, y una mujer más.  Yo odio que durante los ensayos haya público, sobre todo al principio que no tengo nada seguro, ni bueno que ofrecer. Me pongo muy nervioso y lo paso muy mal, pero cuando hay algo que mostrar y hay alguien mirando, me crezco, me intento lucir y eso hice. Además puse en práctica un nivel de tensión muscular tanto en el cuerpo como en la garganta que me vino de lujo, para la maldad y la frialdad de este peraonaje y me sacó totalmente de mi. Esa tensión sería horrible e imposible de aguantar en una obra completa, pero en esa escena es genial. Quitando una frase las demás se entonaron bastante bien, creo que ya tengo el personaje.

Al acabar María José nos dijo que le había encantado la escena que era muy violenta y con mucha tensión, que dejaría a la gente impactada.

Destacó especialmente y me felicitó por mi acento, decía que me parecía a él y a los dictadores que hablaban en esa época, comentario que fue confirmado y apoyado por Juanjo. Yo me sentí muy contento.  Sé que al día siguiente María José seguía hablando bien de mí acento.. ¡¡ Qué orgulloso!!.

Dicho esto, diré que ya tengo al  personaje, ahora solo tengo que afianzaelo, con repasos en casa.

Fue un gran ensayo del que no puedo decir mucho más, solo que fuimos tres personas apoyándose, ayudándose y creando una sola escena , sin egos, con colaboración y con apoyo. ¡¡ Genial!!







sábado, 15 de septiembre de 2018

"ARREMANGAOS" Y PREPARANDO LA CENA.


Todas las noches cenamos, pero no todas son la cena con las emociones. Los próximos en cenar con emoción, serán los granainos, y lo harán el sábado 29 de septiembre del 2018 en el Hotel Urban Dream de Granada. Como es nuestra primera cena, fuera de las fronteras malagueñas, hemos decidido arremangarnos y comenzar a cocinar, a preparar con tiempo, con todo detalle y cariño dicha cena. Para ello en la mañana, del sábado 15 de septiembre del 2018, hemos comenzado.

Ha sido como una prueba de exteriores de Masterchef celebrity, porque eramos tres actores, dándolo todo, sudando nuestras camisetas, currando y todo a contrareloj.

El menú lo formaba: Un entrante  (escena 2), el primer plato (escena 5) y el postre (escena 9).

Con el entrante nos hemos lucido, y a muerte, Elena nos ha valorado en un 85% de satisfacción y antes de irse la ha subido al 95%.... Ja, ja, ja, ja.

Esa escena, es la presentación de la relación entre los personajes de Raúl (José) y del mio, Victor.

Hemos comenzado haciendo un pase de texto para calentar, sin entonaciones y sin nada.
Luego, hicimos un pase real de la escena, pese a que repetimos lo que hacíamos en anteriores actuaciones,  me sentí fatal.

Esta es una escena divertida, fácil y fresquita, además siempre ha habido buena conexión entre Raúl y yo, pero esta vez me sentí fatal, inseguro, sin conexión ninguna con Raúl y sin soltura, fue entonces cuando Elena, para arreglar el desastre, nos hizo sentar y decir el texto sentados. Yo busqué un juego de acercamiento y alejamiento de ambos, según lo que iba diciendo el texto, y desde ahí me sentí mejor y todo salió rodado.

Con ese juego la escena se fue llenando de ritmo, de matices, de vida y de naturalidad. La hemos repetido como unas doce veces.

Al acabar cada escena, Elena, nos iba haciendo indicaciones que ambos intentábamos seguir y poner en pie. Lo que más trabajo nos costó fue, que como, intentamos meter expresiones propias, para naturalizar el texto,  al final teníamos muletillas que repetíamos mil veces, una de ella era :" oye". Hicimos un gran esfuerzo para corregir eso, aunque nos  costaba horrores. Lo tomamos como una prueba que debíamos superar y al final la superamos.

Cuando terminamos de trabajar o emplatar el entrante, eran las 11:50 y llevábamos cocinándolo desde las 10:30 que fue cuando Elena y Raúl llegaron, puntuales a mi casa. Empezamos a currar, nada más llegar. Hubo un saludo, una pequeña charla y a cocinar.

Servido el entrante y con un grado de satisfacción de la chef de un 85 %, empezamos con el primer plato. Este nos costó más cocinarlo.

Esta escena la trabajamos igual: una primera toma de contacto soltando texto y después a hacerla interpretada, para luego matizar. Esta, según Elena, era más fácil porque siempre nos había salido bien, pues esta vez se nos atragantó.

Yo me lié en mi primera frase y entré en un bucle, en el que incluso Elena me miró con cara de:" ¡Qué torpe eres hijo!", y yo me partía de risa porque no sabía salir.

Pienso que a esa escena le faltaban matices importantes de mi compañero, creo que su mensaje llegaba, pero con un cambio llegaría más limpio, se lo dije y lo pusimos en práctica. Creo que por matizar, el pobre se lió con el texto, puesto que lo trabajamos sin el libreto, ese lío, lo llevó a la inseguridad y esta hizo que yo le hablara con mucho miedo y cuidado, para no darle un pie equivocado y liar al pobre aún más.

Por todo eso, la escena perdía ritmo y vida. Elena no entendía por qué,  puesto que siempre la llevábamos muy bien, le explicamos que era por el texto, se quedó más tranquila, nos dio el visto bueno y emplatamos, pero el primero, debo reconocer, que estaba un poco crudo y soso, le faltan más hora de cocinado.

Y como ya era tarde, llegó el momento de hacer el postre (escena 9),que es una discusión entre Elena y yo. La hicimos para recordar texto, algo de ritmo y entonación. Por falta de tiempo no hicimos nada más.
El postre estaba rico así, por tanto el día que lo cocinemos de verdad, lo haremos pronto y tendrá muy buen sabor.

Cuando acabamos el menú, eran las 13:14 aproximadamente y nos pusimos a limpiar la cocina. Ahí ya se nos fue el Santo al cielo, porque somos tres charlatanes y encima se nos unió mi vecino, colega, fisio y amigo, Jorge y ya aquello se alargó, lo más grande, pero como estamos locos los cuatro, no podíamos dejar de hablar, reír y pasarlo bien.

Por cierto, repetimos el entrante para hacer estas fotos. La pasamos sin tensión, ni presión y quedó chulísima y ahí fue donde el nivel de satisfacción de Elena subió al 95 %.

Me ha encantado el ensayo/ cocinado de hoy. Firmo, ya, por muchos más así. Buen rollo, filim con el compañero y lo mejor; tratar los textos, las frases, las entonaciones y los bloques de sentidos, con mimo, casi como si le hiciéramos una autopsia, o sea, analizando cada detalle. Con un menú así comería hasta llegar al atracón.





martes, 11 de septiembre de 2018

BESOS, TRABAJOS Y CONSEJOS EN EL CEMENTERIO.


Dos horas y poco estuve ayer, domingo 9 de septiembre del 2018, en el Cementerio de San Miguel de Málaga. La cita estaba prevista para las 19:00, pero yo llegué, como siempre, unos dos o tres minutos más tarde y para la 21:20 ya estaba en casa. Para ello, supongo que saldría como a las 21:10 del cementerio, por tanto, estuve allí, dos horas casi justas. Dos horas que fueron aprovechadas al máximo, tanto, que puedo decir que se dividieron en tres partes:

La primera se llama "La social", lo mismo que en La violetera la gran Sara Montiel repartía violetas a diestro y siniestro, yo en esta primera etapa, quise  imitarla pero repartiendo besos.

En este trabajo, Edu ha escalonado los ensayos, por grupos y horas. Mi parte comenzaba a ensayarse a las 21:00, pero Luismi, para poder actuar en otro sitio, nos pidió a Juanjo y a mí, que si nos importaba ensayar a las 19:00 y nosotros encantados.

Por tanto cuando llegué, ya estaban mis compañeros, pero también estaba otras personas que acababan de terminar de ensayar y ya se marchaban y otras que iban a empezar y acababan de llegar.

Con lo cual, aquello era un hervidero de gente, a los que besé.

Allí me encontré: con el arte, con la fuerza y con la energía que transmite Carolina, además me engordó el ego con su crítica de La Peste y su admiración por Alvin Karpis, con la alegría de reencontrarme con Gloria en el cementerio, con el abrazo fuerte, sin beso, pero sincero del Álex , con los abrazos de mis compañeros Luismi y Juanjo, con el original, artesano y genuino atrezo de Gertru y con los consejos estéticos de José Luis Zumaquero.

Pues tras los saludos, empezaron las conversaciones en la puerta de la capilla principal, cada uno iba contando su vida al compañero, porque hacía tiempo que no lo veía y en medio de todos; una silla, Luismi, Juanjo y yo, esperando para ensayar. Yo pensé:"¡¡¡ Otro ensayo así, noooo por favor !!" Hasta que propuse irnos a otro sitio, aceptaron y comenzó la segunda etapa llamada "Trabajar de verdad".

¡¡ Qué buen ensayo!!. Eso sí que fue un ensayo. Los tres solos, jugando, probando entonaciones, movimientos y gestos. No teníamos que demostrar nada a nadie porque no había nadie mirando.

El método prueba-error no se puede hacer durante  una actuación, pero es perfecto para los ensayos. A ver puedes llevar todo preparado y si no funciona y tienes oficio, adaptarte al público, pero lo que no se puede hacer es no llevar nada solido e ir probando en la misma actuación, cosa que se hace.  Y ese método, por fin, al estar solos, lo pudimos hacer ayer y la verdad que me encantó. Estábamos los tres, en una constante humildad, en un apoyo y en un consejo mutuo entre uno y otro.  Por ejemplo, nada más empezar Luismi me dijo que comenzáramos a marcar los momentos de violencia de la escena y fui aportando trucos.
Juanjo me felicitó porque dice que llevo muy bien el acento del personaje, gracias compi, eso me ayuda, también me apoyó mucho, cuando decidí decir el texto sin papel, ya que, me iba apuntando cada vez que me equivocaba. Luismi metió un acento que me pareció maravilloso, porque creo que le faltaba eso. Como digo, fuimos jugando y negociando si dejábamos o no lo que proponíamos, como cuando  dije que no me movería más, cuando Luismi aportó; que no lo tocara tanto o que la figuración debería tener más funciones y yo menos, o cuando Juanjo me corrigió una palabra que decía mal y sonaba a otra cosa etc. Esto creó una  unión entre los tres muy chula.

Repetimos la escena cuatro veces y finalmente nos fuimos a la puerta de la capilla, donde hicimos un repaso más de la misma, ya eran las 20:00 empezó a llegar el siguiente grupo de ensayos y nosotros concluimos el nuestro.

Llegó el recién pelado Zumaquero y mi Luisa. Acompañé a esta a nuestros tradicionales paseos de oraciones y empezó la tercera etapa llamada "Consejillos", estando con Luisa, llegó Javi y luego Edu, este me pidió que viera la escena de ambos, y la vi, Luisa me impresionó sobremanera, puesto que no era ella, hace un personaje donde ella pierde toda su luz, su energía y su fuerza, está genial. Tanto Edu como Luisa me pidieron colaboración para la escena. Di algunos consejos aunque, fueron para arreglar detalles y mejorar porque la escena está ya para ser representada.

Y todas estas etapas como los mandamientos se puede resumir en dos: Uno, como bien dijo Luismi, hay que trabajar más los personajes pero vamos muy bien y dos ayer estuve muy a gusto trabajando en el cementerio. Gracias a mis dos compañeros.


lunes, 10 de septiembre de 2018

Y JORGE LORING TAMBIÉN SE FUE, PERO ESTE NO DIJO NADA.


Ayer, miércoles, tenía pena porque me despedía de Rafael Echevarría, hoy tengo otra cosa que empieza por "p", pero es menos romántica. Hoy, jueves 6 de septiembre del 2018, tengo pereza. 

Además me he sentado, un rato a descansar, y estoy muerto de sueño. Me está entrando un sueño bastante grande y peligroso. Espero, ahora en la actuación poder darlo todo, porque se me cierran, literalmente, los ojos.

La historia jamás contada, se despide del jardín y lo hace con tres pases. Más vale tarde que nunca, por primera vez en este verano, si no recuerdo mal, hacemos tres pases en una noche.

A continuación os dejo las crónicas post/pases:

Se me olvidaba... hoy me despido de Jorge Loring, me da cosilla pero, pena, pena, como Rafael...¡¡NO!!. Este da pereza.

Ahora sí estas son las crónicas:



1.- ¿A QUÉ  HORA TE LLAMAMOS?

Empezamos fuerte, con una asociación de jubilados del pueblo de Alfarnatejo. Venían con muchas ganas de pasarlo bien. Ellos iban a divertirse, a responder y a sacar broma a cada comentario que hacíamos. Al principio Loring iba a lo suyo, su texto y su actuación, hice mi discurso del balcón, como lo hago siempre, o sea, sin hacerles caso y creo que  ha quedado un poco borde, pero muy bien.

Todo el jaleo que formaban, al final ha tenido su recompensa porque Jorge tuvo que gamberrear, porque no podía pasar por alto lo que ocurría a su alrededor.

Vanesa al despedirse recibió las galanterias de un hombre, muy mayor, con el que llevaba jugando todo el pase y al irse se dieron dos besos y Jorge tuvo que improvisar y, como digo, gamberrear para separarlos, por eso, Jorge fue el corta rollo y esa fue otra razón, por la que creo que tampoco empezó cayendo bien. 

La canción una vez más fue un éxito. 

Para conquistarlos preparé una broma con Vanesa, donde ambos hablaríamos de las sopas cachorreñas, que es lo típico del pueblo, pero cuando hice el final e iba a meter la broma, Vanesa de despidió, el público aplaudió y la broma aunque se dijo, con el aplauso se perdió. En mi discurso hubo miles de "olés" y aplausos, estaban rendidos a todo.

Tanto en la broma previa al discurso, como en la última, hubo muchas, pero muchas risas y cachondeo. Este grupo venían a eso y Jorge se fue adaptando, un poco a ellos. 

Hay niños a los que los padres los llevan como si fuera el circo y nosotros sus bufones, hay quienes van a pillarte , a ser más gracioso que tú, a dejarte en ridículo y ser ellos  los protagonistas, en ambos casos no dejo pasar ni una, pero este  grupo venían del pueblo a Málaga solo para vernos y pasarlo bien, eran mayores y lo único que querían era divertirse de buen rollo, así que yo, sin dejar la esencia de Loring, me metí en su juego y les dí lo que querían.

La señora a la que saco para bromear, triunfó como los Chichos, a parte de que fue  súper bien, provocó muchas palmas, risas y comentarios de los amigos, a veces demasiados, pero bueno me daba igual.

En el salón muy bien. Relaté mi problema, mirando mucho, noté mucha atención y empatía. Al clímax llegué muy regular, la verdad, no sé pero no llegué como debía, y sonó raro. Este es un texto que nunca fue  escrito, lo digo de corrido y de memoria, pero si me salto algo, se lía y me salté una frase y ya...sonó raruno.

El público se colocó fatal para el momento del hada, la rodearon de modo que yo cuando me puse donde ella estaba, no podíamos movernos y estábamos muy forzado. La escena fue muy corta pero creo que ella la aceleró porque el grupo iba muy atrasado y por la incomodidad. Luego me lo confirmó y yo se lo agradecí. Mientras se iban con ella, hubo muchos aplausos para mí y muchas frases de despedidas, como la que da título a la crónica.




2..- EL PASE SOSO:



No pude ni descansar. Fue subir, arreglarme el maquillaje, echarme colonia, beber agua y empezar el siguiente pase. No veas que cansancio. Jorge anda menos que Rafael, pero Rafael pasea plácidamente con sus invitados, en cambio Jorge pasa por muchos estados de ánimos y casi siempre está en tensión, por ello, acabo agotado y hacer dos pases casi seguidos fue la muerte.


En el primer pase, noté que la voz iba chunga, pero en el segundo, ya estaba muy quebrada y tenía miedo a no poder llegar a cierto nivel vocal. 

Empecé la actuación, como siempre, desde el balcón, la hice más parado, más tranquilo y más real.

Abajo me fue muy bien, el diálogo y los movimientos con Vanesa fueron como debían, y de nuevo la canción ha triunfado, pero esta vez, en vez de dejarles cantar el fragmento de siempre, les hice cantar más y ya no se la sabían, solo lo hizo una mujer y llevaba la letra muy regular, así que quedó deslucido.

El discurso estuvo muy bien de nuevo se oyeron "olés" sobre todo de un señor que me dijo dos y luego yo, pedí los aplausos.


A partir de ahí todo fue muy correcto y pasó todo como debía de pasar. Las bromas se desarrollaron como debían, pero todos estaban muy serios. Cuando conté el problema, estaban menos cómplices, notaba menos ganas de oír y el clímax lo exageré mucho y volví a fallar, no quedó natural y al final con el hada, estuvo mucho mejor organizado que en el pase anterior, pero tampoco estuvo muy bien. 

Intenté darlo todo, ya que era el penúltimo pase, había que hacer a las personas disfrutar, pero eran muy sositos y quedó frío y falto de esencia. De hecho iba una amiga de teatro a la que noté seria y distante durante toda la representación.



3.- DESPEDIDA SIN DECIR ADIÓS:


Y llegó el tercer pase y el último del verano del 2018, nadie sabe que pasará el próximo verano, ¿ Si yo podré? ¿ Si contarán conmigo o no?, ¿Si se harán las visitas teatralizadas?, ¿Si se hará esta pieza?. No se sabe nada, pero también es cierto que hay más posibilidad de que todas las respuestas a estas preguntas sean positivas. Cosa que en la pieza Un paseo por el tiempo es menos probable, o sea, hay más posibilidad de que no se vuelva a repetir y de ahí que ayer tuviera más pena que hoy.  Además otro personaje al estilo Loring es más seguro que repita pero Rafael no. Por eso mientras que Rafael se despidió ayer de Antón, Jorge no hizo nada. Realicé este pase como otro más sin decir o improvisar ninguna despedida.

Como ya era el último, hice la escena del balcón mucho más relajado. Recuerdo que hace tiempo Rebeca me dijo que lo hiciera más relajado, el año pasado lo cumplí y este aunque lo intenté, casi nunca lo conseguí pero en este pase sí. Fue todo más natural, más relajado y hubo diferente entonación en cada frase. ¡ A buenas horas mangas verdes!.

La parte de abajo fue bien, pero como siempre, sin mucho que destacar. De nuevo la canción gustó, triunfó y fue cantada por el público, pero fue un pase cargado de amigos, que si Rebeca, que si amigos de ella y de Juampe, que si David, antiguo jardinero, por tanto, fue un pase, un poco de cascarilla porque todos los chistes y demás eran apoyados por ellos. De hecho mi discurso estuvo cargado de "olés" y aplausos y todos ellos provocados por Rebeca.

Esta me comentó luego, que le había encantado el discurso y que había estado como nunca, que lo había llenado de micro gestos y yo la creo, claro lo está. Debo decir para ser sincero, que cada vez le iba cogiendo más gustillo al discurso y me salía mejor y en los últimos pases lo hacía con más ganas y más y mejor entonada cada frase.

Cuando estaba terminando la broma posterior al discurso, descubrí que mi jefe de la academia ( el que me da curro de profe) estaba entre el público, lo ví contento pero, después no me mandó ningún mensaje de felicitación como con el Echevarría. Si es que el Jorge no da para más.

En el salón conté mi problema, llegué al clímax, regular de nuevo, la escena final con el hada, fue la mejor de los tres pases, pero en mi cabeza estaba que era el final y que nos íbamos, no había ni pena, ni nostalgia, ni nada, había un adiós y punto. Además vi, como siempre, que Loring gusta, pero no llega, que no emociona.

Lo mejor de la noche, la cena/ campero/  informal/ en el local de Steven y las sinceras y reales despedidas. Pero no pasa nada, el viernes nos vemos para festejar el fin de temporada y hablar, ya, de Halloween.













miércoles, 5 de septiembre de 2018

ADIÓS AL RAFAEL ECHEVARRÍA 2018.


Estoy en el Mirador, supuestamente hoy no hace tanta calor, es más hace hasta una brisa agradable, pero yo noto mucho sofoco. 

Esta noche de miércoles, 5 de septiembre del 2018, se despide don Rafael Echevarria del Jardín Botánico de Málaga. En cuatro minutos estará aquí Steven con el público, ya lo oigo venir, por tanto en breve comenzará la despedida.

Hoy he echado un día muy bueno y aunque he sido consciente de que era el último día y he hecho muchas referencias de eso a; familiares, compañeros, redes sociales y amigos, realmente no me ha preocupado el tema, pero cuando me he quedado solo, y me he puesto a comer mi sandwich, me ha entrado una congoja bastante grande. Es más, si me hubiera dejado llevar, se me hubiese escapado alguna lágrima, es que este personaje es muy especial para mí.

Ya llevan dos años queriendo quitar esta pieza y por distintas causas ha vuelto, así que este verano  puede que haya sido el definitivo.

Bueno fuera melancolía, ya se oye a Steven venir, ahora a disfrutar.

Estos son las dos últimas crónicas post-pases:



1.- TODOS SOSOS, ELLOS Y YO:


Ha sido un grupo muy pequeño y de edades muy variopintas, desde muchas parejas mayores a muchos niños. De nuevo ha sido un grupo extremadamente lento, de hecho cuando estaba en el museo, o sea, el final, parte del grupo estaba en la mitad del paseo de las fotos y como no iba a tener esperando a los que ya habían llegado, me puse a hablar a sabiendas de que muchos no me oirían, además si esperaba atrasaría más al grupo y no quería que se me pisara con el siguiente.


Ha sido un buen grupo,  divertido,  reían y estaban pendientes, pero quizás demasiado pasivos, eran demasiado parados. Esto ha hecho que Rafael hiciera sus bromas, sus cachondeos, pero no ha sido seguido por el público a su nivel y esto ha hecho que haya quedado, a veces, exagerado.

El acento, hoy, no estaba muy logrado, por eso, aunque no he parado de hablar, me sentía un poco falso y me avergonzaba hablar en exceso o bromear, por eso las bromas han sonado a marcadas. Han surgido su efecto, pero estaban más marcadas, que naturalizadas y perdían fuerza. Igualmente al ir tan separados las bromas las oían dos.

Con Steven muy bien, pero me noté un poco torpe y marcado y creo que a él también lo noté así. Entonces ha estado guay, pero no impresionante como suele ser todas las semanas. Al quedarme solo y mientras decía mi texto, noté mucha atención, pero luego fue a menos. Para la broma de la pérgola saqué a unos niños pero no me siguieron el juego.

La bajada la hice del brazo de una chica de Cádiz y de su hija y juntos hemos estado jugando todo el camino. De hecho me dio fatiga estar solo con ellas y no estar pendiente de los demás, pero como iban tan separados y  tan lentos he ido con ellas hasta el principio del Paseo de las Palmeras.

Estas me hablaban de un invento nuevo llamado, televisor, los que habían alrededor si reían y delante iba una pareja, de personas mayores y ella no paraba de volverse y comentar mis respuestas y se reía.


Como dije, no estoy contento con el acento, pero cuando bajaba del Mirador, un chaval me preguntó que cuantos apellidos vascos tenía, con lo cual, supongo que el acento o sonaba a vasco o Steven lo dijo antes o el texto le ayudó a aclararlo o no lo hice tan mal...No sé.



En el Paseo de las Palmeras he contado el resto de mi texto, pero no he notado mucha atención, más bien poca y las bromas eran muy falseadas. En el pasillo de las fotos se han vuelto a parar mucho, y yo he hecho las bromas repetidas, para que llegaran a todos pero de nuevo, no muy reales.

El final ha sido cortito, ha habido polémica pero muy corta.

Hoy no estaba Rafael en su esencia, ni con su fuerza y creo que era porque no me salía el acento y eso me avergonzaba. Pero no hay que estar así, hay que tener fuerza, es la última función del verano y hay que darlo todo. Ya  oigo a Steven,  esto empieza, voy a por todas.



2.- LA DESPEDIDA DE ANTÓN Y RAFAEL:


No sé como ha ido este segundo pase. No soy objetivo, no puedo contar nada de nada, solamente puedo contar  la despedida entre Antón y Rafael, o entre Steven y Lolo, porque creo que ha habido ahí una simbiosis total entre los cuatros, que ya no se sabía lo que era real y lo que era actuación.

Entre Steven y yo creamos una escena- diálogo-improvisación, donde Antón, Steven, estaba cansado de trabajar gratis en la finca  para Don Rafael, yo. Este estaba deseando irse a Galicia, su tierra, pero no se atrevía a decirlo a Rafael. Con la ayuda del público se animaba y se lo decía. Rafael lo dejaba marchar sin problemas pero luego, con distintas armas, lo vuelve a liar para que se quedara trabajando gratis. Pero hoy como era el último, planteamos hacer un cambio y que Rafael dejara que Antón realmente se fuera a su tierra y abandonara la finca. Cambiábamos la escena cómica por una con más ternura. Pero yo creo, que también ha sido, una despedida tierna y cariñosa, entre Steven y yo y ambos con nuestros personajes.

Cuando don Rafael le ha dicho a Antón:" Pero te vas de verdad y me dejas solo, la finca es de los dos" y Antón se ha derrumbado y lo ha mirado lleno de ternura y cariño, todo el público ha gritado un :" ooohhh". ¡¡LO HABÍAMOS CONSEGUIDO LOS HEMOS EMOCIONADOS!!.

No sé si Steven es muy buen actor,  bueno si lo sé y lo es, pero hoy en ese final los ojos le brillaban demasiado, así que, o es muy buen actor o se ha emocionado un poquito. Yo cuando lo vi así, no pude apartar mis ojos de los suyos. Me contuve para no llorar. Yo no soy tan buen actor, yo lo iba a hacer de verdad. Después otra duda, tampoco sé quién me abrazó ¿Steven o Antón? pero sí sé que yo, era Lolo y abracé a Steven. Además el abrazo se prolongó y fue bien apretado.

Un abrazo de despedida, digno del verano que me ha dado, que si el estrés con la puntualidad, que si la prisa porque recogiera, nuestras excursiones, nuestras confesiones, nuestros encendidos de velas, nuestros sueños y miedos, nuestras bajadas a la salida sin luz, nuestras caminatas al Botánico y sobre todo nuestros encuentros teatrales en el Mirador ¡¡ Como se disfruta cuando tu compañero es profesional, es bueno de verdad, es bondadoso, altruista y te lo da todo en escena!! Esos momentos han sido los mejores, teatralmente hablando, del verano 2018, pero eso sí Steven: El santo y a saco,¿ pa' cuando?.


Después de eso, poco más que contar. Lo dejamos muy alto, para Steven fue su broche de oro, pero yo empezaba ahora el pase y ¿Cómo  mejoraba yo eso?.

No lo he mejorado, he hecho lo que don Rafael sabe hacer: tontear, contar historias, bromear, soltar borderías a sus invitados y por otro lado dar cariño y confianza

De nuevo no notaba un buen acento y su esencia tampoco estaba. A ver ha estado todo muy bien, pero no magnífico. Hoy he actuado yo y no ha sido Rafael el que ha vivido de verdad. El público de nuevo: poca cantidad, mucha lentitud y participación pero cortita.

En el banco de los secretos no pude jugar mucho, porque no sé que lumbreras, lo había regado, estaba mojado y no se podían sentar. La pareja que he sacado ahí, ha sido muy graciosa, porque no se coordinaban y yo bromeaba por la falta de comunicación y el público se tronchaba. Me han gustado mis salidas de humor, pero de nuevo, el acento: ¡¡¡No!!!


Poco más que decir, poca polémica en el final, muy lentos en el paseo de las fotos, en la bajada he intentando ennoviar a una chica soltera, en el Paseo de las Palmeras logré unificar al grupo pero los tuve que parar y los textos, sobre todo en el Paseo, fueron bien, pero no fue el grupo de amigos y Rafael en medio charlando, fue todo más protocolario: yo hablo ellos oyen.



Lo he pasado bien, bromas, juegos, pero nada espectacular, por un lado lo agradezco así me da menos pena.

Había pensado hacer una despedida final, pero no la he hecho, creo que tras la que hice con Steven, sería abusar. Yo tenía un profesor que me decía :" Lolo no seas cómico viejo" pero es que lo soy, me encanta eso de improvisar y variar cosas según el día, por ejemplo la despedida de hoy. Así soy yo: "El teatro vivo y gracias a Lina Morgan (maestra)".

Bueno despedido uno, mañana otro. Mañana don Jorge Loring.











SIMÓN TAMBIÉN VUELVE.


Siempre se dice que septiembre es el mes de las vueltas a todo: al trabajo, a la rutina, al cole, al otoño, a la vida normal etc. Creo que sabéis que no me mola mucho el otoño y este año, espero que me llamen para incorporarme a los coles como profesor, aun no lo sé, me debo sentir afortunado por eso, pero hay un cole que me da cierta pereza o miedo.

Como dije antes, es el mes de la vuelta a la rutina y tengo el honor de mete de nuevo en  dos personajes que pensaba ya olvidados y que han aparecido de nuevo; ayer me enteré que volvía Sancho Panza y hoy  que lo hace, Simón de la pieza Lluvia fina. Ambos me han trasladado al invierno y me he dado cuenta que son dos personajes que solo suelo trabajar durante el invierno. Volver a esa rutina es un placer.

Es una maravilla tener personajes que vuelven cada invierno y más que ya lleve trabajando con ellos tres o cuatro inviernos. ¡¡¡ Esto sí es una buena vuelta a la rutina!!.

Esta mañana, miércoles 5 de septiembre del 2018, en el grupo de Whatsapp de la pieza, Fernando nos ha informado que el 26 o 27 de septiembre tenemos actuación de Lluvia fina en La Caja Blanca, mola.

Septiembre se presentaba como un mes un poco soso y ahora resulta que voy a pasar por miles de personajes en pocos días:

- Hoy miércoles 5 seré el vasco terrateniente Rafael Echevarría.

- Mañana jueves 6 seré el marqués Jorge Loring.

- El lunes 10 seré el escudero simplón Sancho Panza.

- El jueves 27  seré el hippie guay Simón.

- El viernes 28 seré el asesino Queipo de Llano.

-El sábado 29 seré chef casposo Victor Ferrara.


martes, 4 de septiembre de 2018

VUELVE "VIAJANDO CON EL QUIJOTE".


No estoy muy puesto en la materia, pero creo que el próximo lunes, 10 de septiembre del 2018, comienza el curso escolar en Málaga y si nada cambia, nosotros también empezaremos nuestro curso escolar 2018/19 en Teatrobus y con la representación de  Viajando con el Quijote.

Esto puede sonar como un triunfo y un buen augurio. El mismo día que comienza el curso, empezamos con el Quijote, parecen muy buenas noticias; si llevamos un día de curso escolar y  un dia de actuaciones, esto puede significar que nos espera un buen curso. Pues no, porque esto es ya casi una tradición, empezamos el curso con mucha fuerza, en unas dos semanas hacemos muchas actuaciones y después ya no hacemos más en todo el curso. 

De hecho hoy, martes 4 de septiembre del 2018, nada más levantarme me han dicho que se harían dos pases y al segundo que  solo uno... Así que lo mismo ni ese.

Pero si es así será un honor volver a trabajar con Juan Luna.




lunes, 3 de septiembre de 2018

¡¡DIANTRES, NO ES UNA SEPARACIÓN!!.


Si ni siquiera ha habido un adiós, besos muchos, pero no nos hemos dicho adios,  nos hemos dicho:" Nos vemos el 17 de septiembre" todo esto significa que Diantre Teatro no se separa, sino que simplemente espaciaremos nuestras quedadas, o al menos a ese acuerdo tácito  hemos llegado.

Mañana  Salva,  director de Diantre, se marcha a Barcelona para iniciar una nueva vida y hoy hemos quedado para almorzar. Como siempre se ha celebrado un almuerzo típico de Diantre, es decir, con calidad y muy copioso.

Hoy, lunes 3 de septiembre del 2018, ha tenido lugar en un buffet asiatico. A Anai le ha salido caro pues solo ha comido, verduras, frutas y pescado a la plancha, pero Salvi y yo casi arruinamos el local, yo sobre todo en los helados.

Pues bien, todo ha transcurrido muy relajado, ha habido; charlas, cotilleos, proyectos, puesta al día y mucho más, pero cuando estábamos a punto de irnos, nos hemos puesto a hablar de teatro, una conversación sobre un local, nos ha hecho hablar del gusto del espectador y de ahí hemos empezado a fantasear y a esbozar un espectáculo de humor, que creo que puede ser la mejor pieza, que hasta ahora, ha hecho Diantre Teatro.

Es una mezcla entre autobiografía, piezas de humor de autores consagrados, teatro historico, homenaje a los clásicos españoles, locura, diversión, música y sobre  todo interpretación: dos actores en el escenario dándolo todo, frente al espectador y solo con sus recursos y el vestuario, sin más escenografía, accesorios o artificos. Actores desnudos demostrando su arte.

No sé si saldrá o no, o cómo saldrá, pero si sale creo que puede ser muy bonita y muy fácil de mover y vender. De hecho ya tenemos tarea, Anai y yo leer y recortar una pieza, Salvi adaptar otra y los tres buscar  esos momentos clásicos que queremos que aparezcan. Por cierto, esta  tarde en la playa, yo he leído la pieza, ahora solo me queda leerla con Anai y convencerla porque sé que a ella no le va a convencer.

Y tenemos titulo :

 " HOY ESTAMOS ANTIGUAS". 

(A mí me encanta y ¿a tí?)



domingo, 2 de septiembre de 2018

EL CEMENTERIO DEL BIEN Y DEL MAL.


Ya he cenado y estoy tumbado, en el sofá de casa,  junto a mi madre, con el aire acondicionado puesto, viendo la serie Una aldea francesa, bueno viéndola ella, yo no y si os digo la verdad, ya estoy muy tranquilito y más relajado, porque he venido del cementerio un poco retorcido.

Como os comenté en la entrada anterior, hoy, domingo 2 de septiembre del 2018, ha tenido lugar en el cementerio de San Miguel, el primer ensayo de la última Noche de verano en San Miguel, la dedicada a los periodistas, este se ha hecho escalonado, a las 19:00 han ensayado las anfitrionas, a las 20:00 las escenas y a las 21:00 la escena final, o sea, la mía junto a Luismi y Juanjo. 

Y como digo he vuelto retorcido, muy removido por dentro, me he sentido durante el ensayo bastante raro, muy  descolocado y eso en cierto modo me lo he traído a casa.

Ha habido cosas buenas  y malas. Empiezo por lo bueno; como os dije, quería hacer una recreación lo más real posible, siempre teniendo en cuenta los pocos datos que tengo del personaje y mis limitaciones como actor, de Queipo de Llano. Esperaba que Edu me dijera que no lo quería así, pero al final me ha dado el visto bueno, he hecho una muy pequeña aproximación del personaje, bueno, solamente, de su voz y por lo visto, a Edu le ha gustado y me ha dado su aprobación ¡¡olé!! y eso que era un simple boceto, aun me queda mucho por hacer, naturalizar mejor la voz, afianzarla, pillarla bien, entonar como él hace y crearle un cuerpo, gestos y movimientos.

La única indicación que me ha dado Edu, ha sido, que lo haga más frio, más distante, como diríamos en Málaga, más suavón. Le dije que sí, es más, de hecho yo pensaba hacerlo así, frío y calculador, puesto que hay audios de él en Internet donde dice barbaridades sin inmutarse y su entonación es muy plana. Edu  también me lo ha señalado o indicado hoy y en todo estoy de acuerdo y me comprometo a trabajarlo para el próximo domingo.

Eso ha sido lo bueno, lo malo ha sido; como dije anteriormente el ensayo de hoy ha sido escalonado por grupos y a las 21:00 solo quedábamos por ensayar nosotros. 

A las 21:01 estaba a tres metros de la puerta del cementerio y fue cuando me llamó Edu preguntándome que dónde estaba, luego me llamó un compañero para confirmar si iba, me pareció muy fuerte tanto marcaje, de hecho pedí perdón cuando los vi, no comprendía la prisa, pero al entrar me quedé muerto y lo entendí.

Todos los actores  acababan de ensayar y estaban frente de la Capilla, con Edu y personas totalmente desconocidas para mí, mis compañeros ya estaban en sus posiciones y en cuanto entré, Edu me abrazó y dio indicaciones para comenzar nuestra escena. Si entré a las 21:03 a las 21:05 estaba actuando y no digo ensayando, digo actuando, porque se ha hecho toda una representación teatral completa de mi escena, con personajes, textos, entonaciones, movimientos, gestos.

Me quedé muerto. ¿No era el primer ensayo?, ¿ En un primer ensayo, lo primero no es leer el texto para oir a los compañeros?, ¿ No calentamos antes?, ¿ No hablamos antes entre los compañeros?, ¿No se marcan movimientos? Ya digo no daba credibilidad a lo que veía y mucho más, cuando en pleno ensayo de una escena bastante dura, empecé a escuchar chistes y bromas de los espectadores, ahí ya no pude más. 

Como se suele decir en los debates:" Respeto tu idea pero no la comparto" pues yo hice algo parecido: participo en el grupo, cumplo las ordenes, pero no las comparto, así que, salí a ensayar, a hacer un primer ensayo, pero no a actuar, por tanto, lo que hice fue; leer el texto, desde el móvil, con mi voz, sin gesticulación y marcando los movimientos. Fue mi toma de contacto con la escena, con los compañeros, con el texto y como tal lo tomé. Que no actué bien, normal tampoco lo pretendía y si no gusté, digo lo mismo, tampoco lo pretendía. Tenía un personaje muy bocetado que presentar y cuando no tengo los personajes claros, no me gusta que los vea nadie, nada más que mis compañeros y el director, por ello, tenía mucha inseguridad, mucho miedo y mucha vergüenza. Temía salir a escena, deseaba marcharme, lo pasé fatal. ¡ Qué corte!.

Cuando ya todos se fueron, nos quedamos solo los tres y Edu nos hizo una, muy interesante, aproximación a la escena, explicándonos la historia real, en que momento nos encontramos, qué había pasado antes, qué va a pasar, todo me sirvió mucho y me pareció muy interesante. Luego hicimos dos nuevos pases, en ellos ya sí intenté sacar la voz de Queipo o al menos una primera aproximación, afiancé los movimientos y fuimos tomando ritmo.

Tras eso nos fuimos, después de una hora el ensayo, este acabó y como veis fue un buen y un mal ensayo.

PD: Estas fotos son gracias a Javi Zumaquero. Gracias chaval.





SUDANDO Y ESTUDIANDO.


El pasado lunes, empecé una dieta estricta y un buen plan de entrenamiento, pero he de cofesaros que entre el viernes y el sábado perdí todo el esfuerzo, porque había perdido un kilo que creo que recuperado con creces.

Pues bien, el pasado viernes 31 de agosto del 2018, por la mañana fui al gym y como estaba un poco cansado decidí no salir a la calle a correr y andar a ritmo acelerado en la cinta, pero ¡¡¡ horror!! se me había olvidado los auriculares en casa, no podría oir música mientras caminaba, como no sabía que hacer decidí estudiarme siete, de las nueve intervenciones que tiene mi personaje de Gonzalo Queipo de Llano.

Hoy domingo, 2 de septiembre del 2018, tengo mi primer ensayo del personaje, en un rato me ducharé y saldré para el cementerio y luego os contaré como me ha ido, algo que dice que no muy bien.

El pasado jueves, 30 de agosto del 2018, al volver del jardín tuve una conversación vía Facebook con Eduardo, donde me citaba para el ensayo, en dicha conversación le dije que deseaba intentar hacer un acercamiento al personaje real, él me dio luz verde, pero luego poco a poco me fue persuadiendo de que era un hombre muy malo y quería mostrar esa maldad, eso me asustó un poco a la vez que me preocupó, todos sabemos que este hombre, era todo un asesino, pero ya que es real y casi contemporaneo yo quiero hacer una aproximación real a él y no un villano de pelicula infantil. Por las palabras y respuestas de Edu creo que eso es lo que el busca, pero la verdad que si me obliga a hacer eso, este reto se va a convertir en todo un aburrimiento sin emoción ni interés.

Bueno me voy a duchar luego os contaré más.

Este finde he intentado estudiar el resto y llevarlo al personaje pero he de confesar que no he hecho nada.


EL PENULTIMO PASEO POR EL TIEMPO.


Un miércoles más dentro del verano del 2018, y en mi caso ya van tres veranos , hemos representado dos pases de la pieza: Un paseo por el tiempo  y este miércoles ha sido el penúltimo.¡¡¡ Qué pena!!!. Aunque tengo la sensación de que el verano aún no ha empezado y ya se ha marchado.

Esta noche, miércoles 28 de agosto del 2018, y es extraño porque siempre suelo coincidir con los compañeros, nuestra opinión de los grupos no ha coincidido  en nada,  dos de los compañeros, los únicos con los que he hablado, me han dicho que los grupos eran muy sosos, lentos y con pocas ganas, pero el primer grupo a mí me ha gustado mucho y el segundo aunque lo he notado un pelín más soso, también me ha gustado porque  Rafael ha sabido buscar a la persona idónea con la que bromear, despertarla y despertar al grupo y que haya risas y diversión durante todo el camino.

Bueno dicho todo esto, os dejo los resumenes de los dos pases realizado:



1.- RONCO Y TERESA:



El pase ha sido muy largo. He acabado a las 23:15 y el público tenía  que irse a las 23:00. Mientras volvía al mirador, para esperar al segundo grupo,  escuchaba a Steven acercarse con él, sabía que tenía que correr y que no podría casi ni descansar,  pero me daba igual porque estaba contento, lo había pasado tan bien que me daba todo eso igual. Hubo momentos en los que el público se me paró y en vez de decirles de seguir, me paré con ellos y les hablé, quieto y tranquilo para que me oyeran bien.

Eran un grupo muy apañado y ya que eran así los tenía que aprovechar. Era largo y muy lento, pero muy gracioso, estaban pendiente en todo momento a todo. Es más, en mi primera escena con Antón nos rodearon, para vernos bien. Era muy buen grupo, pese a que lo primero que oi fue, tras presentarme, a  una señora mayor que me dijo que era muy pequeño, cuando ella lo era  aún  más, con lo cual, cuando ya estaban todos, aproveché el descaro de Rafael, para soltarle mi primera puya y hacer a todos reír, incluso a Antón, que hoy casi se le escapan dos risas con mis tonterias. Pues con la señora iba un niño,  que no ha parado de hablar en todo el camino. Todo el rato  preguntándome por un duende, que había visto un duende, que donde estaba el duende, que en mi casa había  duendes, menos mal que lo he sabido torear, aunque alguna que otra vez lo he mandado a callar, porque es que sino no podía seguir con mi texto, es más me movía, me iba a otra parte del grupo, se venía detrás y se ponía a mi lado y de nuevo a hablarme del duende.


Ahora estoy ronco y he notado que me he quedado ronco durante la actuación, por cierto, al llegar al museo loringiano, la palabra mosaico, se me ha atravesado y no había 
manera de decirla bien. 

Empecé con Steven, súper bien, aunque creo que se ha bajado un poco el ritmo, porque estábamos hablando tan bien y bromeando tanto con el público que casi que se nos ha ido lo que tenemos que contar, pero ha quedado súper guay. Yo me lo he pasado muy bien. Una vez que Steven se fue, dije mi texto. La bajada al museo ha ido muy bien, porque  he ido casi todo el rato hablando con el niño de los de los duendes, lo cual, me ha servido mucho, porque me ha dado mucho juego.


Al llegar al Paseo de las Palmeras,  ya me he puesto hablar en serio y he ido contando mi texto a la gente, este ha gustado. Hoy Rafael no ha parado de hablar todo el rato. Además había una mujer llamada Teresa que se metía en todas las conversaciones y yo he estado tirándole todo el camino, sobre todo cuando la vi con su marido y no iban agarrados del brazo, después los comparé con una pareja joven que si lo iban,  a todo esto ella reía. Cada poco tiempo la llamaba y ella respondía con bromas y risas que contagiaban al grupo. Casi terminando, me han vuelto a decir que me imaginaban más alto y más gallardo a lo cual he contestado.... 

Eran un grupo muy activo que quería jugar,  que quería hablar, he estado jugando y hablando todo el camino sin parar, pero sin parar. Ha sido enorme, dije el texto porque pensé que algunos creerian que no conté nada serio, pero no porque lo deseara, yo deseaba jugar. He vivido el pase como una distracción, como una diversión, porque el texto lo he dicho bien y ellos estaban atentos. Creo que las bromas finales no han tenido mucha repercusión, porque no querían oir historias, querian jugar, tontear y reírse. 

Por todo el camino oía como decían mi nombre y comentaban, divertidos, todo lo que yo decía o hacía. Lo he pasado genial porque ha vuelto a sentir en mí a un Rafael de verdad.


2.- OTRO GRAN GRUPO, PERO MÁS SOSO:




Este grupo era más reducido, pero también más sosos. Estaban como más dejados, más relajados, más tranquilos,  si decía alguna tontería me la contestaban pero educadamente,  de buen rollo pero no queriendo entrar al trapo, ni jugando, simplemente repito, contestando educadamente.

Hasta que descubrí a una señora que me dijo que su marido fregaba los platos en casa y ya  hemos empezado a hablar del machismo y del feminismo respecto a la época en la que yo estoy y a la que está ella, luego la mujer me dijo que había visto una ninfa, la tomé por loca y a partir de ahi he ido bromeando con ella durante todo el trayecto y  su risa gritona,  fue animado, primero, a los de alrededor  y al grupo después.

Durante este pase he ido paseando y hablando con la gente, contando cosas y  charlando con todos, por ejemplo; había una mujer, con perlas, que decía que era amiga de los Loring,  después había una chica, con la que he jugado mucho, porque cuando se ha subido a la pérgola, no quería irse porque le impresionaba el sonido que generaba y yo le he hecho varias bromas, la gente se ha reído.

En el Paseo de las Palmeras he hablado y la gente se ha parado a oirme y hemos decidido ir en grupo, charlando, luego cuando ya había dicho el texto, he bromeado; como cuando un hombre iba solo, me dijo que iba siguiendo las luces y yo le respondí que luces las suyas  por ir solo y correr el peligro de perderse, la gente se reía.

Tanto el grupo como el pase, me ha gustado mucho, pero me ha costado más llevarlos,  mantener la atención, pero me han seguido el rollo, eso sí no he notado muy bien el acento vasco, pero si la esencia del personaje así que el acento me dio igual y disfruté del personaje.



sábado, 1 de septiembre de 2018

EL PENÚLTIMO YIN Y YANG JAMÁS CONTADO.


Hoy, jueves 30 de agosto del 2018, hemos concluido otro mes de representaciones de La historia jamás contada, ya solo nos queda septiembre y en él solo actuaremos dos días, miércoles 5 y jueves 6, por tanto, hoy ha sido nuestra penúltima actuación.

Y ambos pases han sido un poco como el yin y el yang y ¿ por qué? pues porque uno ha sido un autentico desastre, todo muy raro, pero esta vez, debo confesar, que el raro no era el personaje, ni el público, el raro era yo. Luego os contaré que me pasó y el segundo pase fue todo lo contrario, ha ido genial, se ha confabulado o cuadrado todo para realizar un pase perfecto.

También debo contaros que hoy, no tengo ni idea de lo que ha pasado en la casa-palacio con Internet, pero no he tenido conexión en toda la noche y esto ha hecho que no pueda escribir, las crónicas post-pases, tras acabar cada actuación, así que aunque ahora os escribiré una crónica para cada pase y contaros cómo me fue, debo de confesaros que las escribo al día siguiente y desde la playa.

Yo nunca os engaño aquí van las crónicas:


1.- EL PASE YIN:



El yin es el lado femenino, la pasividad y otras cosas más. La pasividad era yo.¡ Vamos  pasividad absoluta!. Se podría haber caído la casa-palacio sobre mi cabeza  y ni me entero o mejor dicho ni me importa.

Como bien sabéis, para mi como actor, no es lo mismo meterme en Rafael (vida, energía, fuerza, naturalidad, realidad) que meterme en Jorge (seriedad, formalidad, seguir lo marcado) por ello, pensando que  solo quedaba un día y que nada de lo que iba a pasar me iba a sorprender,  divertir o impactar, estaba como desganado. Además creo que la dieta estricta, que empecé el lunes, me tenía bajo de fuerzas y si a todo eso le unimos que me maquillé sobre las 21:00 y  luego me fui a hablar por telefóno con mi Luisa. Cuando volví a preparme para actuar estaba desconectado y sin el estrés  (emoción) de la duda eterna:"¿ Me dará tiempo arreglarme antes de que me llame Vanesa?" puesto que solo me quedaba vestirme y en eso tardo tres minutos.

Cuando me vi en el espejo, pensé, y no esta bien que lo diga: "Ofú otra vez estas aquí Jorge,¡ Qué me aburres!. Y con ese pensamiento me senté a esperar a Vanesa.

La oí llamarme y con la misma pasividad que tenía, salí a actuar. Solté mi texto como el que suelta el listado los ríos de España y cuando estaba acabando esa parte, me di cuenta de que me confundí en varias palabras y me olvidé decir una, que hizo que se perdiera un chiste y que dejara a Vanesa un poco colgada con otro que ella hace y que es continuación del mio.

Al bajar, la espera se me hizo eterna, lo único que deseaba era irme.

Después la conversación con Vanesa, como siempre, hasta que llegó el momento de la canción que fue mágico. Empecé a cantar, el público me siguió, yo me callé y ellos la cantaron solos, corté donde siempre corto, pero noté que querían seguir, paré el texto, le hice el gesto de que continuaran y cantaron un buen trozo de la canción. ¡¡Fue precioso!!.

Y tras esa maravilla volvimos al desproposito. Me percaté de que había dicho la frase :"¿ Pero cuantos invitados hay?" sin ni siquiera haber mirado al grupo y a partir de ahí vinieron mil y una más: Durante el discurso me lié con la expresión "loringiano", tuve que repetirla y hasta pedir perdón, por el rango de edad de las personas del público y su colocación, tuve que improvisar la primera broma que hago tras el discurso, y noté que hablaba de la gente sin haberla visto previamente, era evidente que adelantaba cada gesto, cada movimiento, cada emoción, nada era real, durante el problema estuve exagerado y gritón, el clímax fue un desastre porque me volví a liar con las palabras y repetí " politico" tres veces, llegué falseado. Lo dicho ¡¡ Un desastre!!.

El final con Úrsula sí salió muy bien.

Menos mal, que tengo oficio y lo digo a boca llena y logré hacer ese desastre, totalmente ido, pero con el piloto automático puesto y eso hizo que pudiera seguir adelante sin ningún problema y disimular todos los fallos de manera excepcional, también me ayudó que había un buen público, que lo disfrutaba y agradecía todo, si llegan ser más expertos notan los fallos, pero al no serlo, lo pasaron bien y eso es lo importante. Allí yo era el único que sabía  la cruz que estaba llevando, porque ellos se divertían.




2.- EL PASE DEL YANG:



Cuando subí, tras el pase anterior, y me puse frente al espejo para secar mi sudor y echarme colonia, me miré y me dije : " Lolo esto jamás se  tiene que volver a repetir en tu vida de  actor y menos aquí , así que ahora lo das todo sí o sí".


Y entonces me poseyó el yang (que es la actividad) y me convertí en una maquina. Es verdad que entre pase y pase me senté en el sofá y no calenté, ni afiancé el texto, pero fue oír a Vanesa, salir como un rayo al balcón, con la elegancia de don Jorge y darlo todo, creo que esa escena ha sido la mejor del verano, porque he mirado sin mirar, porque la he hecho sin tanta prisa, haciendo pausas, porque ha tenido mucho sentido y mi última frase ha sido muy solemne y por primera vez he demostrado mi poder, como hacía con Rebeca, de hecho tras esa última frase oí comentarios del público. Cuando volví a entrar a la habitación, antes de bajar, me dije :" Ahora si, esto va perfecto".

Esperé mi entrada, mientras Samu observaba entre dos puertas y pensé para mí: " Es bueno, que ahora ahora que voy a darlo todo, el jefe esté cerca ".


Entré muy animado y el público me recibió aun más. Era un público entregado, lo daban todo, lo comentaban todo. Cualquier cosa, gesto o detalle lo tenían en cuenta y se reían, yo me lo pasé genial. El pase salió fenomenal pero fue sobre todo porque el público nos dio mucho. 

Además por primera vez Jorge Loring interactuó,  improvisando con el público, según lo que este le daba, por ejemplo: Llamó la atención a un niño que dio una palmada de más, se apoyó sobre el hombro de un hombre, en la escena con Úrsula, para presumir junto a él de su balaustrada, puesto que antes el hombre comentó algo sobre el palacio, se negó a salir de pareja con otro hombre, puso a todos a rezar por el alma de la Reina y cuando una mujer le dijo que a la finca le faltaba amor, frase de Jacinto, la invitó a salir de su casa y ya entró en el embrollo de su problema sin necesidad del texto previo, ese era el objetivo inicial de mi frase, pero nunca se cumplía porque casi nadie lo dice, pero esta vez eran tan perfectos que lo hicieron.


Tan grande fue el pase que hasta Vanesa habló en el " dialogo" que hacemos juntos y donde siempre, solo hablo yo, pues ayer ella dijo la última frase, a punto estuve de aplaudir. Así quedó mucho mejor. En cuanto a la canción, cantaron menos que la otra vez, pero quedó perfecta de nuevo.

Todas las bromas previas al discurso fueron reídas, comentadas y celebradas. Mientras lo leía,  lo disfruté y lo saboreé. Hasta corto se me hizo. El "olé" fue dicho por distintas personas  y debido a eso yo los incité a aplaudir y al final hubo otro " olé" más. ¿ Qué más se puede pedir?. 

La broma tras el discurso fue seguida por todos y muy bien acogida, las caras de buen rollo, ilusión y alegría rodeaban a Jorge y eso  hizo que me sintiera muy arropado y aun más animado y con más gana de darlo todo.

En el salón se mantuvo el mismo  buen rollo y el problema lo conté mucho más cercano, sin teatralizar, mirando, tocando y lleno de naturalidad y realismo, lo disfruté muchisímo y al clímax llegué como hay que llegar, con el ritmo y las fuerzas necesarias. El público, tras el mismo, no paraba de reír, comentar y apoyarme.

En el final con Úrsula no solo improvisé, sino que payaseé y me lo pasé genial. 

Acabé muy contento porque la noche Yin  y Yang hizo que los dos pases se completaran e hicieron que yo viera las dos caras de mi profesión. El primero me sirvió para aprender y el segundo para pasarlo bien porque fue de los que hacen historia. Era como una reunión de amigos de verdad, donde Jorge era el eje, el centro de la misma y del buen rollo generado.