jueves, 11 de junio de 2020

Y YO DE CASTING, BUENO EL PLANETA DE CASTING.


Según la RAE un casting es: Un proceso de selección de actores, modelos, etc.

Y según yo, un casting es un proceso donde una persona se enfrenta totalmente desnuda, desvalida y dándolo todo, ante un jurado, a veces de una sola persona y otras de varias.

Tu llegas al casting con todas las armas que tienes, para usarlas a la vez y lo mejor que puedes, con ellas intentas demostrar lo que sabes y exponerlo de la mejor manera, y ¿para qué? Pues para conseguir un objetivo muy deseado, por el que llevas mucho tiempo luchando.

Piensas que el poder lo tienes tú, pero no es así, pues esa o esas personas que te ven, tienen en sus manos tu futuro y casi desde el mismo momento en que entras, ese jurado ya sabe perfectamente, con sólo mirarte, cuál va a ser tu destino, y tu inocentemente lo estás dando todo, cuando quien  te observa ya ha decidido.

Pues bien, sin darme cuenta, no solo yo si no todo el planeta estaba viviendo en directo y al unísono un gran casting. Todos pensábamos que con nuestras armas y nuestros conocimientos íbamos a vencer a ese virus, pero este sin decirnos nada, nos observaba de lejos, nos dejaba hacer, dejaba que sacáramos todos, nuestro ego, nuestra seguridad, nuestro humor, mientras ese jurado microscópico estaba tranquilo puesto que sabía que era él quien iba a decidir nuestro futuro. Nos miraba diciendo: " Ustedes haced lo que queráis pues aquí  mando yo y desde ahora os voy a cambiar la vida". Nosotros estábamos haciendo nuestra mejor actuación, pero él ya había decidido nuestro futuro. 

Parece ser que el viernes 6 de marzo del 2020, yo no tenía bastante con ese casting mundial, y me metí en otro.

Siempre he pensado que cuando personas que te conocen, deciden iniciar un montaje y para buscar actores convocan casting y no te llaman, es porque no les encaja en el perfil del personaje o no les gusta como lo haces, pero pese a esa teoría, decidí participar en el casting de un grupo malagueño, que me conoce. 

El viernes 6 de marzo del 2020 era mi cita para dicha prueba.

Tenía planes para después del casting, pero los tuve que suspender porque la cosa iba un poco atrasada. Durante el tiempo de espera a parte de reencontrarme con miles de amigos, me di cuenta de que no buscaban un perfil claro, pues había de un chico joven a un señor mayor, de un chico bajito y fibrado a otro chico alto y muy delgado, otro alto y corpulento….

Estuve muy bien durante la espera. Luego entré, hice dos pases de la escena y me fui.

Salí bastante tranquilo. No soy ni Amparo Rivelles, ni Freud, pero uno ya tiene un poco de experiencia teatral y de trato con personas como para saber que el  casting que hice no fue nada bueno y que la reacción del jurado fue sencillamente de cortesía, pero me quedó muy claro que lo que yo les había dado no era lo que buscaban, pero vamos  que con lo que yo había hecho no esperaba otra reacción.

Llevaba el personaje muy claro, muy montado, con sus momentos cómicos y sus momentos más serios.

Lucí lo que deseaba mostrar, pero luego me pidieron un cambio del personaje y la verdad que conforme lo iba haciendo me iba dando cuenta de que no era lo que me pidieron, así que salí con un ¡No! claro. Días después me confirmaron dicho no, pero vamos era evidente.

No puedo dejar de recordar la buena tarde cofrade y  de Medinaceli que pasé ese día, pero eso sí, con ciertas o muchas limitaciones, parecía que ese virus estaba empezando a controlar nuestras vidas.




miércoles, 10 de junio de 2020

EN LA ESAD "LA PAELLA" GENERAL.



Tenía esta entrada prácticamente lista, ya estaba escrita, corregida, con sus fotos puesta etc. pero de pronto decidí cambiarla pues en esa tarde de ensayo general pasaron cosas muy importantes que definirían nuestro futuro más próximo. En un principio apenas les di importancia pero ahora quiero dejar constancia de ellas.

Lo que os voy a contar tuvo lugar el jueves 5 de marzo del 2020, este era el gran día pues realizaríamos la pieza con todo, todo, y cuando digo todo es todo, o sea, la representaríamos tal cual la estrenaríamos en 22 días en Granada, era nuestro primer ensayo general. Esta vez el pase sería privado, solo para los dirigentes de Saborearte, Elena y Raúl, y en un espacio que nada tenía que ver con nuestro lugar de ensayo habitual, pues lo haríamos en un aula de la ESAD de Málaga.

Esa tarde fue la primera vez que hablé en voz alta y con una persona  ajena a mi familia de un tema que hasta ahora era simplemente una curiosidad, algo muy lejano, algo extraño. Pese a que estábamos en cuaresma, el tema principal de nuestros maravillosos y añorados almuerzos familiares no era la Semana Santa, ni las cofradías, sino un extraño virus que afectaba a China y a Italia, sabíamos que estaba lejos, pero nos provocaba curiosidad y por ello hablábamos de él, pero una cosa era hablar entre nosotros y otra muy distinta hablarlo fuera de casa y ver por primera vez que ese virus podía afectar mi vida.

¿Cómo me afectó? Pues así: Llegué a la ESAD, y en el aula reservada solo estaba Elena, como siempre hablamos de todo, de lo más mundano a lo más místico. Ella me llenó de sus buenas energías, con sus risas y su buen rollo.

Siempre que tenemos un espectáculo pendiente de realizar, le pregunto cómo va la venta de entradas y esta vez también lo hice. El aforo del local no era mucho pero ya estaba casi la mitad vendido “Cada semana se van vendiendo una media de 6 o 7 entradas y las peticiones de información son constantes”. Esa fue la información que nos dio Elena la ultima vez que nos habíamos visto, ese domingo en el que rodamos el teaser, pero esa tarde y solo 10 días después las noticias eran totalmente distintas, pues desde que se hablaba del virus, Elena, me informó que la venta de las entradas había quedado estancada. No se había vendido ni una más, ni siquiera llamaban para pedir información.

 Elena se preocupó y yo me cabreé, pues dicho virus podía impedir el tan deseado estreno de nuestra pieza. ¡Qué inocente éramos, ojalá el virus solo nos hubiese afectado en la suspensión del estreno!! Esa tarde tuve un pequeño anuncio de lo que se nos venía encima y de cómo nuestra vida en muy pocos días iba a cambiar tanto, pero yo esa vez no le hice ni caso.

Vuelvo a repetir. ¡¡ Qué inocente!!, pensábamos que el mundo dependía de nosotros, que éramos los reyes del mambo y que podíamos decidir sobre nuestro futuro, sin saber que el futuro y sobre todo el virus era el que iba a decidir nuestras vidas.

Recuerdo, con cierta nostalgia y cariño, ese momento de despedirnos, creo que fue la última vez que hice planes. ¡¡ Ay que añoranza!! Os cuento:  

Raúl no pudo venir a vernos, pero si vino a ayudarnos a recoger.

Ya era de noche, la furgoneta de Arantxa estaba aparcada junto al teatro de la ESAD, ella iba cargando las cosas, de la forma más conveniente para que todo quedara ordenado, mientras el director, Raúl y yo le íbamos dando las cosas que nos pedía.

Estábamos cansados, pero planificando todo. Yo le pedí a Arantxa que me diera el calzado de mi personaje pues el domingo tenía un ensayo general y lo necesitaba, el director me pidió que me llevara un elemento de la pieza para que fuera trabajando en casa, entre el dire y yo hicimos una apuesta, pues pensaba, según él había visto esa tarde, que me daba vergüenza la mirada del público y jugar con ellos, yo aposté que le demostraría en Granada que no es así y ambos nos dimos la mano para confirmarlo. Elena revisó el teaser con el equipo y nos contó las próximas acciones promocionales de la pieza.

No volveríamos a vernos hasta dentro de 15 días, pues en la semana que se iniciaba, mi compi recorrería media España con una gira teatral y todos le deseamos mucha suerte.

Pese a la semana de parón, previo a la actuación nos quedaban dos ensayos más.

Después de cargar la furgoneta y dejar todo muy ordenado, guardado con mucho mimo y con todo nuestro cariño, nos despedimos. Estábamos cansados, pero lleno de planes y con esas mariposas en el estómago que te genera la ilusión de un estreno y así nos despedimos. Todo había quedado organizado, ordenado y preparado hasta el ultimo detalle para los días previos al estreno. Y ahora repito ¡¡¡ Qué inocentes!!! Todo se quedó parado ahí en ese día. 

Y en cuanto al ensayo general os puedo contar que Arantxa lo pasó genial, Elena lo pasó genial y yo lo pasé genial, pero el director no estuvo muy contento con nuestro trabajo.

Si la nota media el ultimo ensayo fue de 8,50 esta vez fue de 5. Eso nos entristeció un poco.

Era la primera vez que actuábamos con todos los elementos técnicos, algunos fallaron y otros me tuvieron nervioso media pieza, así que realmente yo no estuve muy genial, ni actuando, ni pasándolo bien. 


lunes, 1 de junio de 2020

A COMERSE "LA PAELLA" Y DOS PLATOS.


A mí me encanta La Paella, pero el miercoles 4 de marzo del 2020, me tuve que comer dos platos seguidos.
Después de un día de descanso, ese miércoles, volvimos a  reunirnos los tres, y Arantxa y yo volvimos a comernos La Paella y esta vez no dejamos ni un grano de arroz en el plato, es más, como dije antes, repetimos, pues nos comimos  dos raciones y nuestro director se cruzó de brazos y hasta que no quedaron, de nuevo, los platos limpísimos no nos dejó levantarnos de la mesa, eso sí como buen padre, antes de irnos abandonó su actitud de papá malo y severo y se transformó en el papaíto cariñoso y mimoso que nos acurrucó cual gallinita bajo sus alas.

Ese miércoles no perdimos el tiempo, bueno nunca se suele perder, pues en estos ensayos trabajamos a destajo, pero esa jornada fue especial. Al día siguiente realizaríamos el ensayo general con todo el atrezo y vestuario, frente a la productora, Elena, en la ESAD y aun no se había hecho la pieza entera, sin parar y con todo el vestuario, por tanto, no podíamos perder el tiempo, así que fue llegar y  saludar. El director nos dejó libre para calentar o repasar lo que quisiéramos pues en breve empezábamos.

Nos vestimos, preparamos el resto del vestuario, el atrezo, hablamos un poco entre Arantxa y yo, calentamos algunas partes más picadas donde el texto está menos suelto, hicimos algunos ejercicios impuestos por el director y empezamos la representación de La Paella, sin cortes, improvisando, divirtiéndonos y dándolo todo.

Acabado este pase, nos sentamos, el director nos dio, casi página a página, indicaciones, algunas maravillosas otras no tanto, que ahora mismo, esto pasó hace mucho tiempo, no  las llego a recordar.

El ensayo empezó a las 9:00 y estaba previsto acabar a las 12:00 que se transformó en las 13:00.

Tras acabar el primer pase, un poco o muy cansados, pensamos que el director nos iba a decir de parar, pero nada de nada, ya que nos dijo: “Bueno muy bien, descansad unos minutos, volved a prepararlo todo y vamos a hacer el segundo pase” y así fue.

Volvimos a darlo, todo, creo que esta vez mucho más que la anterior, hubo más confianza, más interrelación, más diversión y más juego entre Arantxa y yo.

Muchas veces el director nos hacía cosas, durante la representación, para probar nuestra capacidad de improvisación, escucha, atención, reacción y por lo visto lo hicimos bien, especialmente me destacó a mí.

Concluido los pases, empezamos a recoger y almacenar todo para poder ser transportado al día siguiente al ensayo general y antes de marcharnos el director nos dijo que estaba muy orgulloso de nosotros, que tenía mucha ilusión de mostrar la pieza a la productora, que habíamos hecho una representación cuya nota era de un 8,5, que confiaba en nosotros y que nos iba a salir genial.

Me fui para casa, muy feliz y con mucha ilusión, pues tenía unas ganas enormes de meterme en mi personaje, de hacer al día siguiente la pieza y especialmente ir a Granada, no a trabajar, no a actuar, sino a celebrar una fiesta que es lo que es La Paella.

  

  



jueves, 7 de mayo de 2020

ECHAMOS EL ARROZ Y ACABAMOS "LA PAELLA".


Eso hicimos la mañana del lunes 2 de marzo del 2020, acabar aquello que se quedó a medias. El domingo eran las 21:00 cuando salí de la casa de los compis, dejando la pieza a medio terminar y no se habían cumplido ni 12 horas y ya estaba allí otra vez, pues debíamos acabar La Paella que el día anterior se quedó en el fuego.

Por todo eso, llegué a casa de mis compis, saludé, Arantxa y yo, nos pusimos los delantales, encendimos el fuego, echamos el arroz en La Paella, esperamos los 20 minutos de rigor para que este se cociera y a comer.

Bueno ahora os cuento lo mismo, pero sin metáforas, o sea, os cuento como fue la jornada laboral/teatral:

Entré a dicha casa y tras saludar un poco cansado, montamos, nos pusimos el vestuario y volvimos a retomar la pieza desde donde lo habíamos dejado el día anterior.

Hicimos más o menos desde la mitad hasta el final, lo que incluía, una parte que hago yo solo y que me salió bordada, la parte más física que no salió muy bien pero que al director le encantó. Lo importante en esa parte, según él, es pasarlo bien y, según su parecer, así lo hicimos.

La principal indicación de nuestro director, como recordaréis, en esta segunda etapa de ensayos fue:"A partir de ahora en cada ensayo tenéis que pasarlo bien, improvisar y no respetar lo marcado" pero en cambio hay una parte muy importante de la pieza que está marcada y milimétrica hasta el último detalle. En ella nos remarcó bien claro, que no podíamos cambiar ni una coma y aunque en los ensayos realizados en noviembre del 2019 esa parte estaba de lujo, el lunes nos salió bastante mal y tuvimos que repetirla varias veces, con parones, mejoras, indicaciones, interrupciones etc.

Por cierto, antes de empezar le pedimos al director recordar el final de la pieza, puesto que fue lo menos trabajado en la primera etapa de ensayos, por ello se le pidió hacerla, para refrescarla y calentarla. Estuvimos pasándola varias veces.

Por tanto, entre el calentamiento, las repeticiones y demás, el tiempo se nos echó encima y no pudimos hacer el pase completo que estaba previsto, pero antes de irnos y para aprovechar hasta el último minuto, hicimos un trabajo muy útil e interesante. Este  fue el de buscar la impronta de nuestros personajes.

La impronta es una técnica de trabajo que di en la ESAD pero que nunca había llevado a la práctica. En ella, buscamos las caras de nuestros personales, con esto se intenta que desaparezcan las expresiones propias del actor o la actriz. El director nos anunció que los personajes se estaban pareciendo demasiado a nosotros y había que intentar evitarlo. Ademas esta técnica te sirve  por si a mitad de la pieza pierdes el personaje, te pones en su postura base, expresión de cara o corporal y ya puedes enganchar siendo él. Después de buscar las caras y hacer varias escenas con ellas, concluimos este día de ensayo.

El miércoles más.

   

sábado, 2 de mayo de 2020

"LA PAELLA" FUE MIXTA, PERO INACABADA.


Qué uno es muy capillita ya lo sabéis, pero después de haberme dedicado desde el miércoles 26 de febrero del 2020 en cuerpo y alma al inicio de la cuaresma, y de haber podido cumplir mi anhelo de hacer un pequeño parón en mis tareas laborales y tener esos días vivencias cofrades como; disfrutar de las comidas típicas de estas fechas, visitar altares, celebrar cultos con familiares, ir a otros cultos, traslados, viacrucis, conciertos, cenas con amigos, recogimiento y que encima todo saliera a pedir de boca, o sea, según lo planeado, fue algo fantástico pero ya era hora de parar y volver a la vida real.

Es cierto que en esos cinco días había dedicado tiempo a Luces y sombras y Laberinto, pero esos trabajos los controlo bien y ahora había que darlo todo, porque quedaban solo 21 días para el estreno de La Paella, teníamos muy pocos días libres para ensayar y en este grupo son muy exigentes.

Así que vacié mi cabeza de incienso, tronos y Santos, pues ya habría tiempo de volver a llenarla de todo eso en las próximas semanas y emprendí mi camino desde casa, tras el almuerzo, hacia casa de mis compis para ensayar, ahora mi cabeza estaba repleta de arroz, pimientos, tomates, cebollas etc.
   
La verdad era que en mi cabeza no había nada, pues la primavera, su olor, su luz y su temperatura, aunque oficialmente aún no habían llegado, impregnaron mi camino al ensayo y aunque mi cabeza estaba vacía mi pecho estaba lleno de energía positiva, ilusión y ganas de currar.
   
Se había planteado un ensayo largo. Concretamente desde las 17:00 y hasta las 21:00. Sería una especie de ensayo intensivo.

Si la otra vez hicimos un férreo trabajo de mesa, donde recordamos intenciones, movimientos y demás, esta vez íbamos a ponernos en pie y dar vida a todo eso que se recordó en el último ensayo y que ya se había trabajado más que con creces en los meses de octubre y noviembre del 2019.

Los actores y las actrices a veces, somos un poco pesados, muy exigentes, muy reivindicativos, muy pesaditos con nuestro "yo", pero también somos muy sentimentales, muy sensibles y a veces muy ilusorios y el ensayo del domingo 1 de marzo del 2020, fue muy especial.

Era el primero con todo el atrezo y el vestuario y, por tanto, fue un ensayo que hicimos con mucha ilusión, tanto mi compañera Arantxa como yo, parecíamos dos niños el día de Reyes, sacando todo, organizándolo, probándonos el vestuario, sintiéndonos más personajes, viviéndolo todo más real, así que estábamos muy felices con nuestras nuevas prendas y cada prueba era una fiesta.

Yo no sé si cuando a un trabajador le dan los útiles para trabajar o algún elemento nuevo lo aceptan con mucha felicidad, en mi caso cuando era contable y me compraron un ordenador nuevo, fue un engorro, pero sé que hay trabajos donde ocurre y el nuestro es uno de ellos, pues lo que Arantxa y yo recibimos fueron elementos para trabajar, pero nosotros lo recibíamos con si fueran caramelos, helados o billetes de 100 euros.

Uno de esos elementos lo tenía yo en casa y como podéis ver en la foto lo llevaba al ensayo.

Esa tarde tal como dijo el director, pusimos La paella en pie. Esta fue como una paella mixta pues tuvo de todo, ya que, previamente tuvimos que organizar el atrezo, el vestuario, probarlo etc., así que empezamos un poco tarde. Además, era la primera vez que los cambios de vestuario eran reales y eso nos fue retrasando.

 El director prometió no hablar y dejarnos hacer la pieza entera dos veces, pero como nos pidió que a partir de ahora, todo lo marcado estaba muy bien, pero había que dejar la pieza vivir, jugarla e improvisar con un supuesto público, no tuvo más remedio que meterse, para recordarnos cosas, para marcarnos otras, para hacer cambios, así todo se fue poco a poco atrasando y no nos dio tiempo ni a completar un pase íntegro, o sea, una paella muy completa pero que  se quedó a medio cocinar.

Es más, el tiempo iba pasando y avanzábamos poco, yo veía que podíamos acabar el ensayo y no hacer mi parte solo, así que pedí que si se paraba fuera tras esa parte y así se hizo. Llegamos al momento de demostrar lo que debí trabajar en casa a lo largo de los días que transcurrieron entre el 3 de febrero y el 1 de marzo. Es verdad que lo trabajé, pero el resultado fue bastante malo.
  
Mientras actuaba las indicaciones eran constantes, casi como metralletas y no podía entender nada, se me iba el texto, las entonaciones, pues las indicaciones eran constantes, la cabeza se me aturrullaba. Fue todo un fracaso, pero no me estresé, ya que era un tipo de interpretación que nunca había hecho. Esta es muy específica y para hacerla medio bien necesitaba muchos consejos, indicaciones y trabajo previo, así que fue como volverme loco, pero sin consecuencias negativas, aunque es cierto que hubo un momento que no sabía por dónde tirar.
  
El ensayo se acabó tras esa parte y la verdad que lo agradecí, porque me había dejado olvidado, el texto en casa y tenía un cambio de vestuario que no sabía cuándo lo hacía, y al no llevar el texto, no podía recordarlo y pensé que me echarían una bronca, porque el ensayo anterior fue para apuntar todo eso y si me dejé el apunte en casa... Pero me libré pues paramos el ensayo antes de llegar a ese trozo.
  
Ya empezaba anochecer más tarde y me fui del ensayo siendo noche cerrada, o sea habíamos aprovechado el tiempo. Iba agotado pero feliz, había sido un ensayo un poco bochornoso, pero era normal, pues estábamos poniendo en pie una pieza que hacía dos meses que no se tocaba y ahora le incluíamos cambios de vestuario, atrezo, música, improvisación, le habíamos metiendo cosas nuevas, vamos que llevando todo eso a la vez el haber seguido el texto ya era todo un milagro. Mañana más.




domingo, 26 de abril de 2020

"LUCES Y SOMBRAS" IN SITU Y MUY COFRADE.


Como tras la suspensión de Luces y sombras se programó rápidamente una nueva fecha de actuación y todo fue sorpresa, ninguno estábamos preparados y no teníamos las agendas muy libres para ocupar las nuevas citas de ensayos que la pieza nos exigía.

Supuestamente, el 29 de febrero ya estábamos libre de este proyecto, pero no fue así y la función se pasó al domingo 15 de marzo del 2020, ese día lo tenía libre, por tanto para hacer la función no tenía problema, pero para el tema de los ensayos lo tenía más complicado.

Se habían puesto dos ensayos. Uno el domingo 23 de febrero al que ya asistí, en Nueva Málaga, o sea en el local de ensayo y otro el domingo 1 de marzo del 2020 por la mañana. Este sería el último y el único que se haría en el lugar de actuación, pero yo tenía una cita cofrade a las 12:00. Esa fecha la tenía reservada desde hacía mucho y deseaba con todas mis ganas ir, así que avisé que no podía asistir al ensayo y Edu lo entendió, pues el ensayo coincidía en hora con mi culto cofrade.

Días antes del mismo, nos citaron para las 11:00 de la mañana, mi culto cofrade empezaba a las 12:00 y la distancia entre el ensayo y mi cita, la podía recorrer en 10 minutos. Me parecía poco responsable no ir, sobre todo porque era el último ensayo, además mi presencia podría dar seguridad a mis compis, pues todo era nuevo y así nos quedaría a todos, todo mucho más claro, entonces le propuse a Edu que llegaría puntual, pero a las 11:40 me tendría que marchar, así que le pedí que se ensayara mi parte lo primero y así podría marcharme con las cosas claras y casi dos pases realizados, este aceptó.

Y así la mañana del domingo 1 de marzo del 2020, madrugué, desayuné y emprendí mi camino al oratorio de la Cofradía de las Penas de Málaga, lugar de nuestra actuación y último ensayo.

Entré por la plaza de la Virgen de las Penas, pensando en que me tenía que ir a mi cita cofrade. Yo como dice mi amigo José cuando llega Cuaresma me pongo en el modo capillita y no conozco a nadie y si encima se trabaja para Eventos con Historia, que casi siempre está relacionado con cofradías y en su equipo la mayoría son más capillita que yo, pues todo esto no me ayuda mucho a desconectar del tema y yo encantado y para que veáis que no miento os dejo como muestra un botón, bueno tres:

Al primero que me encontré nada más llegar, aún en la calle, fue a Riki, el cari de Caro, que me estuvo hablando del Viacrucis oficial de la Agrupación de Cofradías, luego entré y una Caro super ilusionada me hizo revivir como realiza cada Jueves Santo, la colocación de sus nazarenos de la Cofradía de la Cena en el patio del patronato de Turismo, me encantó como lo vivía, lo hacía con tanta intensidad y realismo que yo estaba viendo de verdad, aquella plaza, ese pasillo y ese patio lleno de nazarenos tanto rojos como azules, ordenándose, arreglándose el cíngulo y con el nervio y la ilusión previa a una salida procesional, fue un momento emocionante pero también muy surrealista pues un señor que desconocíamos totalmente, se metió en la conversación  y se dedicó a desmentir a Caro en todo momento y yo no paraba de reír al ver la cara de esta.

Nos dijeron de entrar al oratorio de la Cofradía para saludar a los compis y empezar el ensayo, la primera que me saludó fue Ana Luz, me senté con ella y de nuevo enganché con otra conversación cofrade, esta vez sobre la venta de unas sillas y sobre las hebillas de los zapatos de los nazarenos.

Como dije antes, llegué muy puntual al ensayo, pero no conté con que la puntualidad no es el protagonista de dichos ensayos, por tanto, mi excesiva puntualidad no iba servir para mucho si los demás llegaban tarde… De hecho estábamos todos sentados en los bancos, para empezar pero no lo hacíamos pues faltaba gente. 

Poco a poco fueron llegando los compis y nos fuimos saludando, Ana con su excesivo cariño, mi Luisa con sus cosas, ellas que hablan poco y a mí que no me gusta hablar... Vamos que nos unimos el hambre con las ganas de comer y estuvimos dándole a la hebra, pero en ese momento fui consciente de que el tiempo iba pasando y si yo no metía prisa mi plan no iba a salir muy bien. Así que corté las conversaciones y fui en busca de Edu para decirle que si no empezábamos ya el ensayo, no me iba a dar tiempo a ensayar.

Así que dejé mi momento favorito de socializar y “cofradializar” y le metí un poco de presión a Edu para empezar y así lo hicimos.

Pero empezamos y este comenzó a explicar las características de la localización, las entradas salidas de los actores y actrices, los lugares de espera, etc. y yo que veía que el tiempo iba pasando y por tanto, volví a meter presión a Edu y este decidió empezar el ensayo.

Hicimos un solo pase, donde nos paramos mil y una vez y casi todas las paradas fueron debidas a la localización y colocación de los compañeros, especialmente,  yo y mis compañeras que no atinábamos en colocarnos, o nos íbamos muy adelante, o muy atrás, o nos tapábamos, o tapábamos al público, la verdad que no estaba yo muy acertado y como yo suelo ser el que controlo, aquello fue un poco caos y creo que se debió especialmente a mí. De hecho, hubo momentos donde me tocaba hablar y yo andaba con la colocación de las compis. A la pobre Caro la teníamos loca, pues cada vez la escondíamos más.

El tiempo seguía pasando y debía irme. Yo predije un ensayo rápido y fácil donde lo tendría todo controlado, pero no fue así, yo me descoloqué un montón. Me quedó claro lo qué había que hacer y cómo, no preocupaba que el estreno fuera mal, pero es verdad que ese ensayo no lo aproveché mucho.

En cuanto se acabó el pase, dejé a los compis trabajando y casi sin despedirme me fui. Es más, debía salir de escena corriendo y aproveché mi salida para corriendo tirar de mi chaqueta que estaba apoyada en un banco y marcharme. En la plaza de fuera estaba mi gran amigo Javi Zumaquero y no solo no lo saludé como merece, sino que le hablaba mientras me iba marchando.

Acabé del ensayo más tarde de lo previsto inicialmente, pero llegué a tiempo más que suficiente para mi cita cofrade y pude disfrutar de ella, pero eso sí, de pie, pues ya no quedaba asientos libres.


martes, 14 de abril de 2020

LOS DOS MALOTES DEL "LABERINTO".


Mi Luisa me venía diciendo desde hacía mucho tiempo que Javi Domínguez  era muy buena persona. Pude comprobarlo cuando lo conocí en el cementerio de San Miguel durante un ensayo y luego confirmarlo, y con creces, gracias a los encuentros que hemos tenido en el interior de nuestro Laberinto.  Él es lo que se llama un buen tío, una personal legal de las que  no abundan, y yo, aunque suene mal que lo diga, tampoco soy muy malo del todo y ¿Qué ocurre cuando dos personas que son buenas hacen algo mal y asumen que los van a pillar? Pues que no saben disimular, que se asustan y se encojen esperando la merecida regañina.

Pues dicho esto, tanto Javi como yo llegamos a Torremolinos para el ensayo de Laberinto, el sábado 29 de febrero del 2020, con esa cara de felicidad sobreactuada que intentaba reflejar un “aquí no pasa nada”, o sea, esa expresión que todos hemos puesto alguna vez delante de nuestras madres cuando hacíamos algo mal. Queríamos disimularlo, pero era entrar, vernos nuestras madres y preguntarnos:” ¿Qué has hecho ya?”  y nosotros agachábamos la cabeza y nos decíamos : “Vamos a aguantar el chaparrón”, pues así llegamos Javi y un servidor esa mañana soleada, sonrientes, saludando a todo el mundo, oyendo el recibimiento de Paco, todo muy normal, por fuera claro,  pues para todos era un ensayo más, pero por dentro ambos sabíamos que iba a ser el ensayo definitivo y eso nos provocaba ilusión, debido al gran cambio que íbamos a proponer, pero también nervios por si no era aceptado y un poco de miedo por si nos caía la regañina esperada. 

Y ahora hablando más en serio y desde un punto más profesional, el último ensayo de Laberinto fue para los dos como ponernos frente a un espejo y ver la realidad.

Si sois seguidores del blog sabréis que vino a vernos alguien ajeno a la pieza y nos dio su parecer, que, por cierto, era muy similar a lo que yo solía pensar y reflejar en este blog, o sea, eso de que el arranque de la pieza me resultaba frío o lo que es lo mismo, que me costaba enganchar con el personaje, con la situación, con mi compañero etc. Esa era mi sensación, la cual habéis leído aquí como mil veces, pero el hecho de que esto fuera confirmado por alguien externo, fue un pequeño “palo” y no podíamos lamentarnos había que hacer algo.

Y lo hicimos, porque sin informar al director, el miércoles 26 de febrero del 2020, Javi y yo nos reunimos en Café con Libros para afianzar el texto y hacer varios pases del mismo, pero también yo, autor de esta cita o reunión, quería hablar de la pieza, conocer la opinión de Javi sobre esa visión externa y sobre todo quería ahondar más en nuestros personajes, en la obra, en nuestra interrelación y sobre todo en el punto de partida de la misma.

Ambos llegamos a la misma conclusión, al inicio de la pieza debíamos cambiar nuestras actitudes, así nuestro comportamiento variaría, lo malo era que nos haría adquirir un punto de partida que estaba muy distantes del que se estaba trabajando semanalmente, pero era el que nos gustaba, nos ilusionaba y nos hacía empezar cómodos.

Aunque no venga a cuento quiero detener este relato para decir una cosa, el repaso de texto en el salón del fondo de la tetería fue maravilloso. Siempre he pensado que Laberinto es una pieza muy intimista y en la intimidad de ese lugar, ambos tan cerca y mirándonos a los ojos, la pieza cogió intensiones, matices y una intensidad hasta ahora inédita.

Y ahora viene la maldad, para mostrar ese cambio de actitudes, decidimos por nuestra cuenta y riesgo modificar al principio nuestro comportamiento, nuestros movimientos y nuestra relación, para ello, tras la merienda, nos fuimos al Pasaje de Campos y allí, en ese callejón estrecho y solitario, repetimos varias veces el inicio de la pieza, pero no como lo hacíamos en los ensayos, sino dejándonos llevar por nuestras nuevas actitudes. Salieron cosas chulísimas y entonaciones naturales que luego no me han vuelto a salir.

Pese a ser de día, a que de vez en cuando pasaba gente y a que no estábamos dándolo todo, el resultado fue genial. No fuimos tan malos destrozando todo lo montado por Paco, sino que sobre lo suyo modificamos y lo hicimos dejando su base de movimientos, pero cambiando cosas, según nos lo pedían los personajes y los antecedentes de la escena, esto nos hizo llenar todo de vida, pero también hizo que la primera imagen que el público se iba a llevar de la pieza cambiara radicalmente con respecto a lo marcado por Paco.

Y ahora volvemos al sábado 29 de febrero del 2020. Laberinto es una idea de él, guionizada por él, montada por él y dirigida por él, por tanto, lo tiene todo muy claro y por eso tanto Javi como yo pensábamos que nos habíamos metido en su terreno, eso no le iba a gustar y mucho menos nuestra variación, pero había que mostrarla.

Cuando estábamos en el escenario a punto de empezar, con el mobiliario colocado, el utillaje en su sitio, vestidos con las prendas de ensayar, Paco en el patio de butacas con el libreto en la mano y Javi y yo listos para empezar, tras haber realizado el calentamiento, Javi me miró con cara de "Vamos ahora es el momento, hagámoslo." Y yo sin pensarlo dos veces me lancé, abrí la boca y dejé fluir mi argumento. Le dije que habíamos cambiado un poco el inicio para sentirnos más cómodos y como resultado obtuvimos un inicio más vivo.

Paco es un hombre alto, fuerte, grande, con una voz grave, sabe lo que quiere y como, así que impone y por ello, respiré hondo esperando su respuesta, pero esta fue, decirnos que no quería explicaciones que quería verlo, que se lo mostráramos y eso hicimos.

Al terminar de nuevo volví a retener la respiración. "¿Qué pasará?", pensé. Pues nos dijo que le había encantado, que a veces ha trabajado con actores que se dejaban hacer, que no buscaban, que no pensaban en los personajes, ensayos donde no había debates pues todo lo que él decía se aceptaba sin más, así que el hecho de que nosotros hubiésemos ido más allá, hubiésemos oído a nuestros personajes, hubiésemos ahondando en ellos, hubiésemos buscado lo qué y cómo sentían, le parecía estupendo. Le gustaba el cambio, le gustaba lo que hacíamos y concluyó diciéndonos que no podía decir nada más, que estaba muy contento de nuestro trabajo y desvelo por la pieza. Resumió diciendo que había un aspecto que quería mostrar más tarde y nosotros lo habíamos hecho antes pero que le parecía perfecto. A continuación, nos pidió que lo hiciéramos otra vez y ya engancháramos con el resto de la pieza.

No sabéis con qué ilusión volvimos Javi y yo a bambalinas para volver a empezar, porque ahora haríamos lo nuevo mucho más contentos y más tranquilos. Trabajar con un director así es un placer y un honor, son pocos los directores que aprueban un cambio así. Que tienen las cosas clarísimas en su cabeza, pero aceptan, escuchan y tienen en cuenta la opinión de los actores. Ese día me sentí orgulloso una vez más por trabajar con un director así.

Y ya el resto de la jornada transcurrió con normalidad, buen no con tanta normalidad, pues el nuevo punto de partida, nos hizo empezar con un nivel de energía que se notó a lo largo de toda la representación, pues Paco siempre nos decía que la primera parte de la pieza estaba llena de buen rollo y jocosidad y en ese ensayo fue donde por primera vez, fui consciente de que se llegó a dicho nivel, esa parte pasó  de forma rápida, divertida, fluida y me lo pasé bomba y  luego se pudo comprobar el cambio de la pieza  y se reflejó  claramente el arco de emoción de ambos personajes y su forma de ser. 

Ese inicio llenó a Javi de una energía y una personalidad arrolladora, era todo vitalidad, ganas, ilusión, es verdad que habló demasiado rápido y a veces no se le entendía bien, pero esa velocidad me encantó. Creó un personaje muy atractivo. 

Llegamos a muchas emociones nuevas y llegué al clímax de la pieza sin esfuerzo solo dejándome llevar por la situación. De hecho, salieron muchos movimientos nuevos, no planteados, que de nuevo llenaron la pieza de vida.

Debido a la cercanía del estreno, Paco nos propuso que los ensayos se hicieran desde ahora de 10:00 a 14:00 y así se hacían dos pases completos de la pieza, ese día fue la primera vez que hicimos dos, pero teníamos tantas ganas y estábamos tan contentos por las novedades que para nada nos costó hacer los dos pases y los dos se hicieron con el mismo nivel de energía, con los mismos cambios de los personajes y la misma emoción.







miércoles, 11 de marzo de 2020

CARTEL DE "LUCES Y SOMBRAS".



Este año la Semana Blanca, esa semana de vacaciones que se supone, digo supone porque no lo sé a ciencia cierta, que solo disfrutamos en Málaga, tuvo lugar entre los días sábado 22 febrero y domingo 1 de marzo del 2020, o sea, un total de 9 días de vacaciones, pero yo entre los ensayos de Laberinto, la gala drag, el rodaje del teaser, los ensayo de Luces y sombras y  La Paella, solo pude disfrutar de 4 días libres  y el primero de ellos fue el martes 25 de febrero del 2020.

Pues mientras yo intentaba disfrutar de ese primer día libre, a las 17:00 horas en la casa de hermandad de la Cofradía de las Penas, Eduardo Nieto, acompañado de parte del elenco, de miembros de dicha corporación nazarena y de representantes  del Ayuntamiento de Málaga, hacía la presentación oficial de las funciones de la pieza Luces y Sombras y del mismo modo presentaba el cartel anunciador de dicho evento y que  yo a continuación os paso a mostrar. Espero que os guste.



¡¡¡ YA ESTÁ AQUÍ EL PRIMER TEASER DE "LA PAELLA".!!!


Y ese mismo martes, 25 de febrero del 2020, en el inicio de esos 4 días de descanso, seguía dándose a conocer mis futuros trabajos.

Esta vez  le tocó el turno a La Paella pues desde primeras horas de la mañana, Raúl uno de los productores de la misma, comenzó a invadir con este chulísimo teaser, la redes sociales así se anunciaba el estreno de esta pieza el próximo domingo 22 de marzo del 2020 en el Hotel Urban Dreams de Granada.

Espero que os guste, a mí sí me gusta y mucho. Aquí os dejo el enlace para que lo veáis si queréis. Os recuerdo que fue rodado el domingo 23 de febrero del 2020 y en una sola toma.



¿ ME PAREZCO?.


Y como no hay dos sin tres, el domingo 23 de febrero del 2020, antes de irme de traslado con Dani, mi compi Ana Vigo, la buenaza de Ana, me hizo un regalito y era la talla de ese señor, lector, solidario, delgado, loco, aventurero, fantasioso llamado Don Quijote de la Mancha.

¿Me parezco?.

Cuando era pequeño en la planta baja de El Corte Inglés vendían cosas típicas de España y entre ellas me llamaba exageradamente la atención unas imágenes, vestidas, de la Virgen del Rocío de Almonte, unas muñecas de Lola Flores y éstas tallas metálicas del caballero de la triste figura. Siempre quise tener en mi casa una de cada y mirad por donde, gracias a Anita, ya tengo al aventurero. Ahora solo me queda Lola y la Virgen del Rocío. Se aceptan voluntarios. 


¡¡¡GRACIAS ANITA ERES UN SOL!!!.






"LUCES Y SOMBRAS" EN EL ENSAYO DEL MISMO NOMBRE.


La función del Auto de la fe prevista para el 29 de febrero del 2020 por causas ajenas a nosotros, quedó suspendida, pero eso no hizó que la pieza se anulara y que las horas de ensayos, estudios y esfuerzos quedarán en saco roto, pues Edu, como  el ave fénix, en menos de 5 días reapareció, nos buscó un nuevo lugar de actuación, una nueva fecha y  hasta un nuevo nombre.

Esta se hará el domingo, 15 de marzo del 2020, en el oratorio de la Cofradía de las Penas, ha reducido la duración de la misma pero pese a eso mi participación sigue siendo idéntica aunque con cambios de posiciones, la entrada ahora es totalmente gratuita, seguiremos haciendo dos pases, uno a las 12:00 y otro a la 13:15 y lo más importante es que se ha cambiado el nombre de la pieza por el de Luces y sombras.

El domingo 16 de febrero del 2020, hubo una reunión informatiba a la que no fui y el  domingo, 23 de febrero del 2020, hubo una nueva convocatoria. Esta fue ya para un ensayo efectivo y allí estuve yo.

Llegaba muy contento pues me había dado tiempo a todo. Además fui al ensayo oyendo música, paseando y oliendo a azahar.

En el trabajo de la mañana era donde me jugaba mucho, pues iba a ser grabado y por tanto quedaría para siempre, el nivel de exigencia era muy alto y estábamos muy limitados de tiempo, en cambio por la tarde, todo era más tranquilo, menos exigente y más familiar. Esto sería coser y cantar.
Llegué  casi puntual, me senté, Edu realizó su charla introductoria y después a ensayar. Hicimos 2 pases completos de la pieza.

Si Edu hubiera puesto el nuevo nombre un día después de este ensayo, yo, pensaría  que se inspiró en él.

Pues un pase estuvo lleno de luz y otro de sombras.

El primero fue el de las sombras.

Al tener una nueva ubicación, había que adaptar un poco las salidas, entradas y posiciones al nuevo lugar, pues eso se convirtió en todo un mar de dudas, preguntas, comentarios, opiniones, inseguridades. Vamos en vez de cambiar la salida, parecía que Edu nos había dicho que lo hiciéramos en arameo antiguo.

Luego nos colocamos y empezamos, pero se habían olvidado muchas de las cosas marcadas, se reubicaron muchas actrices, cosa que ya es habitual en cada ensayo y después empezamos otra vez, y una cosa que no excederá unos 20 minutos, duró  casi 40, pues cada frase conllevaba una reflexión, comentario y broma de los compañeros. Aquello era interminable, los chistes, las bromas y sobre todo las indicaciones de unos a otros,  sobresalían frente al texto.

Así ni te metías en el papel, ni tenías escucha, ni interactuacion ni nada.

Acabado ese pase, el de las sombras, muchos compañeros pedimos hacer otro más, pues este había sido un "calentamiento" y poco más.

Hubo compañeros muy interesados en otro pase, a  otros les daba igual y algunos se negaban pues con el anterior tenían suficiente.

Al final hicimos un segundo pase pero antes de empezar yo pedí en un tono profesor, nada agradable y poco autoritario, silencio, respeto a los compañeros y nada de bromas y chistes, que por favor fuera un ensayo serio.

Algunos me miraron pensando que de qué iba yo, en cambios otros me aplaudieron, pero la cuestión es que en este segundo pase la gente estuvo callada. Se hizo del tirón, se consiguieron atmósferas, reacciones, interactuaciones, nos metimos en el papel todos y todas y por primera vez sonó a lo que tenía que soñar. Ese pase fue el de la luz.

Personalmente Inma, la rebelde, Anita Vigo, Ana Mate y Ana Luz volvieron a robarme el corazón.

Yo hubiera hecho otro pase más, ya que estábamos animados, pero algunos tenían  otro ensayo, otros se tenían que ir, así que nos fuimos todos a casa, bueno yo no, yo me fui de traslado con Dani al Calvario.









lunes, 9 de marzo de 2020

COMPRANDO ARRROZ PARA "LA PAELLA".


No hacía ni 12 horas que me había quitado el sujedor, la peluca y los tacones y ya estaba en la puerta del Hospital Civil enfundado en un pantalón negro y una camisa blanca para emprender una nueva aventura. Esta vez sería audiovisual. 

Los componentes de La paella, y no me refiero al pimiento, al arroz o a los mejillones, sino a los dos productores, al autor y director, a mi compi y a un servidor, estábamos citados, el domingo 23 de febrero del 2020, muy de mañana, a las 10:00, para grabar unos teasers promocionales de la pieza.

Pues la mañana os la voy a sintetizar en  como iba durante el trayecto de ida y como durante el de vuelta y sería una cosa así : Me sentí como la canela, que me fui molida y volví en rama,  sé que la frase original es al contrario, pero  al igual que los cocineros modernos y debido a que la obra va sobre cocina, yo os he hecho mi propia reinterpretación de la frase.

En una localización y a una hora diferentes a las establecidas originalmente, mis compis me recogieron en su coche y juntos nos fuimos al lugar de grabación.

Cuando me subí al coche, a parte de estar asado pues el sol picaba con maldad, estaba reventado, en mi cabeza aún no había hecho el cambio de chip a La paella, seguia anclado a la gala drag de la noche anterior, en las reacciones de Instagram sobre las fotos de ayer y en que ese domingo iba a ser un domingo cofrade y por esta grabación me lo habían cambiado (y a un capillita esos cambios cerca de cuaresma casi duelen). El cuerpo me pedía horas de sueño pero también horas cofrades y regodearme en "La Juana".

A todo esto se le sumaba que tenía el domingo perfectamente organizado y cuadrado, si algo fallaba todo se iría al traste y en el mundo audiovisual se más que por experiencia, que para todo se tarda horas y horas y casi nunca se cumple lo establecido, así que algo me auguraba que la mañana no iba a ser muy buena y que pasaría algo que trastocaría todo, o se liaría el trabajo o  el horario, no sé algo.

Por todo ello iba un poco vegetal, contestaba si me preguntaban y poco más, pero no es que fuera apático, es que mi cabeza no estaba aún en nada. De hecho Elena en cuanto llegamos a la primera localización me preguntó si estaba bien de salud o me pasaba algo. Le dije que no, pues no me pasaba nada pero no era yo.

En cambio el viaje de vuelta desde Benalmadena pueblo a casa, lo hice con el mismo pantalón negro, la misma camisa blanca, el mismo coche, los mismos compis, pero yo era otro. Hablaba como un papagayo e iba sentado de tal modo que no me perdiera las vistas y  aprovechara el sol.

Todo había cuadrado, todo se había hecho muy orgánizado. Se habían rodado en unas 4 horas casi 6 teaser, el ambiente había sido genial, el resultado pintaba muy bien, el compañerismo había sido muy bueno. Éramos 5 personas, todas unidas con un fin común, con muy buen rollo y ganas, pero sobre todo con la responsabilidad de hacer un trabajo concreto, bueno y sin irnos por las ramas.

Además volvía a tiempo para almorzar en casa, con la familia, para hacer mis cositas cofrades, para estar con mi sobri, para llegar a tiempo al ensayo de las 17:00 de Eventos con historia el cual  habían puesto a esa hora por mí y hacia un tiempo primaveral, que como sabéis me encanta. 

Y entre viaje y viaje, ¿Qué pasó? Pues la grabación.

Rodamos en tres espacios diferentes (como ya los habeis visto los puedo contar):

- El rastro de Málaga, que fue el mejor y donde improvisamos lo más grande. Rodamos dos teaser donde nos dijeron lo que teníamos que hacer. Nos daban una pauta y ya nosotros éramos libres para actuar. En el último, que aún no se ha públicado, lo pasé genial y luego Raúl rodó un plano secuencia de más de 15 minutos donde no había marcas era todo libre e improvisado.

- El segundo espacio fue la casa de Elena y Raúl, en Benaldamena, era quizá el más breve, el más técnico y el que más nos costó realizar casi 7 u 8 tomas hicimos.

- Y el tercero fue el que ya se ha publicado, en la puerta de la casa, cargando la furgoneta. Dos repeticiones hicimos nada más, pues había tan buen rollo, tan buena conexión entre mi compi y yo, que tras una simple indicación hicimos el teaser tal cual.

Solo se repitió porque había un ruido, porque el director pensó un nuevo final y porque luego se grabó desde fuera.

Así que lo que yo auguraba no ocurrió, nos volvimos a casa con un gran volumen de material y con calidad como para hacer bastante promoción, pero yo también me volvía con un agradecimiento al director. Debido a su apretada agenda no sabía si podía venir y menos mal que lo hizo, puesto que organizó muy bien el trabajo para no perder el tiempo, casi todos los teaser son ideas suyas, se notaba su experiencia, sus consejos y su conocimiento, pero sobre todo marcó muy bien los tiempos

Y gracias también a mi compi, recuerdo cuando nos cogimos del brazo, a la entrada del rastro, que de pronto nos transformamos en nuestros perdonajes. Además creo que nos vino genial el rodaje pues dejamos a nuestros personajes solos, ser ellos, darles vida y ese ejercicio o juego, sin querer, nos creó un poso, unas vivencias, unas relaciones y unas experiencias que luego nos vino muy bien para el trabajo de la pieza.

También agradezco la efectividad en el trabajo de Raúl, puesto que es muy activo y reacciona rápido y con buen resultado, no pierde el tiempo y a los cuidados casi maternales de Elena y sus constantes bromas.

Además en casa de Elena vivimos como una noche de reyes, pues  pudimos ver en directo todo el atrezo, vestuario y elementos de caracterización que habíamos visto solo por fotos en el grupo de WhatsApp. ¡¡Qué ilusión!!.











lunes, 2 de marzo de 2020

¡¡¡QUÉ NO LLEGO A ALHAURÍN!!!.


Siempre he pensado que una gala drag se celebraba a altas horas de la noche y primeras de la madrugada, por tanto, no me entraba en la cabeza que la de Alhaurín de la Torre empezara a las 19 horas y tuviera previsto su fin sobre las 21:30, de hecho cuando acabó aún no habían dado ni las 22 horas, pero yo tenía la sensación de que eran las tantas.

Pero vayamos por el principio y no adelantemos acontecimientos.

Cuando salí, el sábado 22 de febrero del 2020, del ensayo de Laberinto, todo iba a contrarreloj, de hecho me dio tiempo hacer todo lo que quería pero debido a ciertas cosas, salí muy, pero que muy retrasado de casa.

Iba a pasar casi toda la tarde en Alhaurin, en una jaima, como camerino, para hacer un trabajo sencillo y  muy divertido, junto a Dani que es comedia pura y  en un clima casi primaveral, por eso este trabajo me lo quería tomar casi como una tarde de vacaciones, excursión y relaj, pero entre que salí tarde, me cambiaron la hora de partida de las 15:00 a las 14:30 y el lugar de recojida era muy lejano a mi casa, salí con el rabo muy retorcido.

Demasiado retorcido llevaba el rabo, pero como al salir de casa, pedí que me recojieran más cerca y la persona que lo iba a hacer me dijo que iba muy atrasado, supe que llegaría, más que a tiempo y sin correr, al lugar de recojida así que, hice un rápido cambio de chip y de nuevo me puse en modo excursión.

Es cierto que el camino, andando, desde casa a la comiseria de Málaga, casi  2,5 km, con el vestuario en la mano, a un ritmo rápido y con la calor no fue muy agradable.

Llegué al punto de partida justo, cuando vi un coche venir donde iban mis colegas, los paré y me subí. ¡¡¡Ya estábamos Dani, Emilio y un servidor juntos‼!. ¡¡¡ Ya no había problemas. Ahora sí comenzaba la excursión, la experiencia de ser mujer y la diversión‼!.

El viaje fue una mezcla entre  charlas, preparativos, conversaciones cofrades y muchas risas y en menos que canta un gallo ya estábamos en Alhaurin de la Torre, fuimos en primer lugar a casa de Emilio a recojer unas cuantas cosas y de allí directos al lugar de actuación. Cuando llegamos eran las 15:24.




PREPARANDO A JUANA EN UNA PRIMAVERA ADELANTADA.


El sábado 22 de febrero del 2020, cuando llegamos en Alhaurin de la Torre y concretamente en la plaza donde se iba a celebrar la gala drag, el tiempo era buenísimo, yo esperaba aprovechar esos rayos de sol y esa buena temperatura para estar al aire libre y empaparme de todo, incluso del concierto de Los Rebujitos que había, previo a la gala, pero no fue así, pues al llegar nos metimos en la jaima y salimos en contadas ocasiones.

Allí estaban todas nuestras cosas y la seguridad del sitio  no era extrema así que nos pasamos la mayoría del tiempo en dicho lugar.

Cargados de cosas, entramos en la jaima, lo soltamos todo y Emilio salió a organizar, cuando volvió lo primero que hicimos fue ordenar todo y  empezar con la peluquería. Este sacó las pelucas que traía y empezamos a probarnos cual nos quedaba mejor, Dani elegió una que él mismo había traído y yo una castaña y larga de Emilio. Terminado el tema peluca, Emilio cojió tres sillas, puso la canción que íbamos a interpretar en el móvil e hicimos, como chicos responsables que somos, tres pases del número musical.

Emilio tuvo que volver a su casa, pues había olvidado ciertas cosas, tiempo que aprovechamos Dani y yo para pasar por la sesión de calzado.

Teniamos tres pares de tacones donde elegir. ¡¡¡Qué impresión me llevé cuando me vi enfundado en unos tacones de aguja‼. ¡¡¡Tenía unas piernas larguísimas, mi cuerpo estaba recto y tenía hasta porte‼! ¡¡¡Ay que ver como cambia el cuerpo con unos buenos tacones‼.

De los tres pares, uno no servía pues nos quedaba grande a los dos, y los de otros, unos eran altos pero muy cómodos y los otros incomodisimos. Dani como es muy bueno, un caballero y  un gran compañero me dejó los más cómodos a mí que tenía  que andar entre el público, más pasos baile y desplazamientos que él. ¡¡Gracias Dani‼.

Cansados de estar allí solos, Dani y yo cogimos nuestras cosas de valor, vimos que fuera había un seguridad y tras cerrar la jaima decidimos inspeccionar el lugar.

Salimos a la plaza, vimos por dónde llegar hasta el público, por dónde subir al escenario, como era este, por cierto que era muy pequeñito, yo lo imaginaba más grande y nos paramos a ver un ratin la prueba de sonido de Los Rebujitos.

Me encantó esa imagen de la plaza del pueblo preparada para la fiesta. Si mirabas a tu derecha había casas, a tu izquierda campo, el escenario muy cercano a un árbol que casi servía de techo a este, personas del pueblo que iban llegando y ocupando su lugar. No sé era todo muy de los cómicos  antiguos y  me gustaba actuar en ese lugar y de esa forma. Además al ser una colaboración, mi nivel de responsabilidad era nulo e iba a pasarlo bien, con cero nervios y tensión. Solo tenía que dejarme llevar y disfrutar cada momento.

Me faltó visitar los puestos medievales con lo que a mí me gusta comprar pulseras en ellos, y escaparme para comprarme un dulce, pero yo  conozco un poco el pueblo y creo que la confitería más cercana, estaba bastante lejos y no quería alejarme del lugar.

Sobre las 16:00 estábamos de vuelta en la jaima y aprovechamos para repasar unas 3 veces nuestra participación. Nos habían hecho cambiar muchas cosas a última hora y quisimos afianzar todo muy bien. En ese momento llegó Emilio y nos invitó a salir. Iba a hacer la prueba de la música, a ver como organizarnos etc. Yo en ese momento eché de menos subirnos al escenario para hacernos un poco con él, pero támbién es cierto de que en ese momento estaba toda la banda de Los Rebujitos montada y no era plan de estropear algo.

Me sentí un poco perdido, no perdido en sí, sino que yo que soy que soy tan activo me sentí que no tenía nada que hacer. Entonces me hice algunas fotos y Dani y yo nos sentamos en la jaima a descansar y charlar. Como Dani es arte puro, ese rato de charla fue un rato donde echamos muchas carcajadas.

En ese momento ya empezaron a llegar  gente de la organización, llegó María la compañera de Emilio, llegó una muchacha muy joven y muy alta pero de una extrema belleza y muchos más.

El horario se cumplió escrupulosamente y a las 17 horas, la chica alta y guapa entró en la jaima para maquillarnos. Emilio no quería empezar tan pronto porque quería ir más justo, a Dani le daba corte empezar, así que lo hice yo, sobre las 17:10 esta chica empezó a maquillarme.

Para no tener problema a la hora de vestirme, primero me puse el vestido, me tapé el cuello de este con un pañuelo y empezó la sesión de maquillaje que duró casi una hora.

A mi el hecho de que me maquillen me relaja mucho y aunque al rato llegaron dos amigas de Emilio que empezaron a maquillar a mis compis y miles de visitas, que hicieron que la jaima fuera un hervidero de gente yo seguía en mi pompa y hablando con esta chica que era todo dulzura. Me contó que era modelo curvi, secretos de belleza, que tenía una agencia etc.

Sobre las 18:20 ya estaba listo y me dediqué a hacerme fotos con Dani, a vestirme, a ultimar todo, a charlar con la madre de Emilio, qué encanto de mujer, a reír con Dani, a ayudar a vestir a Tridilola, a saludar a otras drag y a observar el río de gente que era nuestra jaima.

Tridola vestida se fue a la calle, yo también, pero era tal el jaleo, entre la televisión local, los fans de Los Rebujitos que hacían cola para pedirle un autógrafo, los fans de las drags que venían a lo mísmo y demás, que me metí en la jaima, donde pasé los últimos minutos, recogiendo todo, hablando con Dani y descansando los pies.

Se acercaba hora, la gala iba a empezar y decidí salir a la calle. El show Juana comenzaba.