Yo tuve una vez un "director" y lo pongo entre comillas porque no es digno de ese nombre, era un auténtico impresentable, mentiroso y con una doble cara impresionante, nunca lo he dicho, ni creo que se sienta aludido pero si se sintiera así y esto llegara a su oído, yo encantado.
Pues este "señor", que tampoco lo era, decía: " Aqui todo el mundo hace teatro y presume mucho en Facebook, del teatro que hace, pero no los veo subido a un escenario, solo los de mi grupo se suben en escenario..."Con eso menospreciaba al grupo que ambos conocíamos y por ende mi trabajo y al de todos los que hacemos visitas teatralizadas, teatro callejero, en hoteles o etc. Dando a entender que si no te subes a un escenario no haces teatro.
Pues lo repito era tonto, retonto y más que tonto, pero pensándolo bien hacía mucho, pero mucho, mucho tiempo que no me subía a un escenario como tal, con su patio de butacas, a oscuras, con sus bambalinas, con sus luces etc.
Y me di cuenta mientras esperaba para salir, que mi papel como he dicho más de una vez en las entradas sobre los ensayos, era muy breve, pues pese a eso sentí un pequeño dolor de estómago, un vértigo, una ansiedad, una punzada en todo el cuerpo, un frío y unas ganas de irme que hacía mil años que no sentía.
Tengo ya una experiencia a mis espaldas más que amplia y hay trabajos como el cementerio inglés, las visitas o las cenas que antes de salir lo que hago es disfrutar, pensar en otra cosa, estar con los vídeos del móvil y cuando me toca salir respiro hondo y digo ahora a pasarlo bien, si algo falla no pasa nada y a disfrutar.
Pero en el autditorio Victoria Atencia, no, no estaba así.El sitio era una maravilla, me gustó:
Una habitación rectangular, blanca inmaculada y allí todo el elenco, cada uno en sus cosas, unos repasando, otros de pie de charla, otros sentados, algunos concentrados en exceso, otros de charla, repasando texto, leyendo texto y eso sí muchos cachibaches por todas partes.
Luego había un pasillito muy pequeño, a la izquierda una mesa larga con los mil y un elementos de utilería necesarios, al otro lado sillas y mesas, María José e Inma, al pie del cañón, con todo el atrezo y preparación de la escenografía y justo frente a ellas el escenario y las cortinas que crean las bambalinas y las calles.
Era muy bonito, esa luz blanca de la sala de espera, esa parte en penumbra del pasillo y al final la oscuridad del escenario, el silencio, la pasividad, la masa negra del público pero a la vez su calor, su latir, su sensación de estar vivo.
Pero yo estaba tenso, lo sabía, volvía a sentir sensaciones de cuando empezaba, la de me quiero ir, la de no me voy a acordar de nada, la de me voy a marear, sensaciones todas falsas pero todas muy sentidas en ese momento.
Hasta la de ir la baño sentí, esa que le entra a todo el mundo, sobre todo a los que empiezan y debes decirles que es una sensación irreal de nervios, pues hasta esa sentí, por no mencionar las 3 o 4 veces que subí a beber agua.
¿ Y el móvil? Guardado en un cajón del camerino ,de él no quería saber nada. En las cenas lo tengo hasta el segundo de bajar, pero aquí no, no quería que nada me distrajera.
Los compañeros sobre todo Parrales, Ángel y demás hablaban, o me hablaban y yo les contestaba con picardía y gracia, pero no era yo, no estaba en mí, estaba en esa tensión. A Luisa, mi Luisa que estaba frente a mí, la usé como blanco de bromas, comentarios jocosos y picajosos para liberar mi tensión.
Mucha gente dice que cuando hace audiovisual y se enciende el pilotito rojo, sienten miedo o presión, yo ni lo noto, al contrario me subo,al igual que cuando hago teatro y tengo al público delante, quizá sea más peligroso, porque si se aburren o no les gusta lo ve, lo notas en sus gestos, pero a mí me da igual porque eso me hace crecer, cambiar y reaccionar, y si disfrutan a mí me hacen hacerlo más.
Pero ese monstruo oscuro, sin cara, sin expresión, pero que te observa y esas luces dándote de pleno, pensé que ya no me impondrían, pero noté que no, que me sigue imponiendo un respeto impresionante, que me hace pasarlo mal y esta es la rama de mi trabajo que quizás menos me gusta.
Málaga, miércoles 20 de mayo de 2026.
PD: El objetivo de este blog es mostrar fotos de mi trabajo, pues he roto la esencia del blog, porque las fotos que salen son retocadas con Chatgpt y cuando este se gastó de un tal Gemini, pero me han encantado y las he puesto. Estoy enviciado.



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