jueves, 16 de julio de 2020

ASi FUE MI VUELTA A LAS TABLAS. "LAS RUTAS EX-CENTRICAS" I


Desde aquel sábado, 22 de febrero del 2020, que en Alhaurín de la Torre fui la Sebastiana, hasta hoy jueves 9 de julio del 2020 que he estado en la piel del actor divo y prepotente de la Antigua Roma, han pasado 3 meses y 17 días.

Casi 107 días sin subirme a un escenario, es decir, sin hacer nada delante de un público. Ya había hecho cosas delante de compañeros, ya había ensayado, ya había tenido reuniones, ya había estudiado y ya había preparado personajes, pero hasta ahora no había actuado y hoy se ha producido ese gran momento.

Hoy jueves 9 de julio del 2020, ha tenido lugar la primera de las dos jornadas de visitas teatralizadas que se van a celebrar por el casco histórico de Málaga. Estas están organizadas por el ayuntamiento de la ciudad y su nombre es Las rutas Excéntricas. Yo concretamente actué frente al teatro romano, justo en una de las puertas de su centro de interpretación, que parece enteramente un escenario y frente a unas vistas impresionantes. Como podéis comprobar en las fotos.

Me he estrenado haciendo un personaje muy trillado, que ya he representado antes, por tanto, lo tengo trabajado y controlado. Hacerlo es sencillo, puesto que es muy teatral y muy divertido, por tanto, me jugaba poco, solo tenía que disfrutar y dejar que todo fluyera. Además, en el ensayo general, lo hice sin esforzarme mucho, a un nivel de energía digamos de 4 o 5, y en palabras del guía fue un auténtico éxito, por tanto, era salir, hacer lo que sabía que tenía que hacer y dejarme llevar.

No ha sido una vuelta por todo lo alto, también es verdad, se podría denominar más que como vuelta, como un aperitivo, puesto que mi monologo dura 1 minuto y medio o menos, pero esta vez, no sé si porque lo he corrido mucho o porque tenía tantas ansias de actuar que me he quedado frío, deseaba más. Me ha parecido muy breve. No sé, tengo la sensación de no haber llegado ni al minuto. Cuando me percaté de que estaba actuando, el texto se me acababa y me estaba despidiendo. Me quedé con ganas de más de mucho, mucho más.

Pero bueno, se puede decir que por fin me he reincorporado a la profesión, que he vuelto a la normalidad o a lo que se denomina ahora “nueva normalidad”. Según mi opinión deberían llamarlo de otra forma, no sé cómo, pero de otra manera, porque la verdad que nada tiene que ver con lo que antes entendiamos por normalidad. 

Soy un afortunado y estoy agradecido a Dios, al universo, a la vida y por supuesto a Eduardo Nieto, por haber podido volver a actuar, pero tal como se hace ahora, es muy, muy, muy, muy, y no quiero ser pesado, pero pondría unos  mil "muy" más, frio.

Mi personaje empieza su texto de espalda y cuando me volví y vi a un grupo de personas, muy reducido, unas 15, que era lo permitido, mirándome, todos muy separaditos, muy quietos y con sus mascarillas puestas,  me pareció estupendo porque cumplian todas las medidas de seguridad que es lo que ahora mismo tenemos y deberiamos estar todos y todas obligados a hacer, pero  fue una sensación muy fria. 
No los podía ver con claridad, no veía sus ojos, ni sus bocas, ni sus gestos, no había conexión entre ellos y yo. En cierto modo, la magia del teatro está en la reacción y relación directa que se produce entre el actor y el  público. Sobre todo en este tipo de visita teatralizada donde la interactuación es la clave del exito, pues todo eso se perdió totalmente. Pero bueno es lo que nos toca, esperemos que todos seamos responsable, como fue ese maravilloso publico de esa tarde y esto dure poco.

De nuevo, quiero dejar claro que esto es una simple reflexión, para nada una queja, pues debo considerar, que como está todo, soy un auténtico afortunado y que estoy agradecido de corazón a un público tan responsable.

Y con respecto a la actuación os puedo decir que pese a lo corta que fue, solo un minuto y medio, por mi cabeza pasaron mil y una cosa, entre ellas el nombre de mi compi Zumaquero.

Como os conté en la entrada anterior, repasé el texto antes de comenzar junto a él y me trabé en la palabra “jornada” y Javi se cachondeó de mí, pues durante la actuación me acordé de él, porque me volví a trabar, en la dichosa palabrita, pero era tan corto el texto que no pude ponerme nervioso con eso, ni pararme a pensar y tuve que seguir como si nada.

Además me hice un lío con los niveles de energía. Este personaje como bien dijo el guía, durante el ensayo general, es muy histrionico y se mueve a un nivel de energía de 8. Cuando actuaba pensaba que si en el ensayo general lo hice a medio gas, un nivel 4 o 5, y el guía alucinó. Si ahora lo subía a su nivel normal de 8, lo volvería loco y me dejé llevar, pero de pronto caí en la cuenta que es tan malo no llegar, como pasarse, o sea, lo que se llama morir de éxito y quizás lo estaba llevando a un nivel 10 y eso ya era exagerar y sobreactuar, así que lo bajé un poquito y otro y otro y al final no sé sí lo suavicé tanto que lo dejé en el 3 y perdió todo su encanto.

Y ahora os preguntaréis, ¿ Pero esto es una reflexión a una actuación o un problema matemático? Pues os prometo que yo tampoco lo sé. Lo que si sabía es que al día siguente lo iba a masticar y degustar más.



FOTOS OFICIALES DE LAS "RUTAS EX-CENTRICAS". DEL 9 JULIO.


Y para acabar la entrada sobre Las Rutas Ex-centricas del jueves 9 de julio de 2020, os dejo las fotos oficiales, o sea, las pubicadas por Eventos con Historia.



















TODO EXCENTRICAMENTE CONTROLADO.


El viernes 10 de julio del 2020, en el mismo sitio y a la misma hora como bien decía la famosa canción de Chiquitete, el actor divo de la Antigua Roma estaría en su pequeño escenario, frente al teatro romano de Málaga, para realizar su monólogo de minuto y medio.

Un día más se iban a llevar a cabo Las rutas Excéntricas, organizadas por el Ayuntamiento de Málaga y yo participaba con el elenco de actores de Eventos con historia.

Por tanto, el viernes, todo se repitió como si de un ritual se tratara, tal cual había ocurrido 24 horas antes.

Bueno igual, igual, no fue, puesto que yo ya tenía el proceso mucho más controlado. De hecho, todo lo hice con mucha más seguridad, por ejemplo, el maquillaje. Se realizó en un plis plas, además creo fue tan rápido porque cambié la forma de hacerlo. Eso dio lugar a unos mejores resultados y me evitó retocar.

Bueno al principio la caracterización fue toda una hecatombe, incluso pensé que tendría que lavarme la cara y empezar de nuevo. El viernes, me di primero con el maquillaje en crema de color blanco y en menos de 2 minutos este se extendió con total facilidad por toda mi cara, cráneo orejas y cuello, pero tanto se extendió que al verme, estaba tan blanco que pensé que más que un actor de tragedia o comedia parecía un personaje de Halloween.

El quitármelo y volver a empezar era un engorro además perdería mucho tiempo y me daba pena pues me había quedado muy bien difuminado, así que lo maticé con la base clara y me quedó de 10. Luego me oscurecí cejas y barba. Los rabillos exagerados me quedaron muy bien. El viernes incluso me hice, en casa, los pequeños y ridículos coloretes. Ya estaba listo y el maquillaje me encantaba. Ese día había quedado de 10.

De nuevo me maquillé en el salón de casa para estar más rato con mi madre, pero vaya estaba todo tan controlado que cuando llegué de un ensayo del grupo nuevo, me desinfecté, me duché, me tumbé, me comí un helado que me acababa de comprar, preparé la merienda de todos, me fui con mis padres al patio a un ratito de tertulia, a pasear con mi madre y luego comencé el proceso de preparación del personaje. Estaba tan seguro de todo que fue una parte más de mi día ya no era nada excepcional.

Con todo acabado y esta vez sí, con tiempo suficiente, me fui al museo Revello de Toro, lugar de la cita. El camino fue tan engorroso como el día anterior, pero al no tener prisa y no ir cargado con el vestuario lo fue un poco menos la verdad.

Esta vez si se cumplió mi sueño pues, tachan, tachan, no llegué el último. Este puesto se lo cedí a mi amigo Javi Zumaquero. Además cuando llegué,  todos mis compañeros actores, Edu y María José, estaban aún en la puerta del museo esperando que les abrieran, lo cual quiere decir que llegamos todos casi a la vez.

Una vez dentro del museo, el proceso a seguir fue el mismo del día anterior, pero esta vez, también,  fue mucho más fácil, rápido y sencillo, puesto que no era la primera vez. Bueno el proceso fue igual de incómodo, pero ya lo conocía y estaba acostumbrado.

Ángel de nuevo me prestó sus joyas, además de un cinturón chulísimo que evitó ponerme la tela de color oro viejo tan poco estética que usaba como cinturón. Con él y charlando de mis problemas con los relojes me pasé todo el previo. Javi me puso el mantolin, aunque debo confesaros algo que le confesé a él.

El día anterior mi gran amigo me lo había puesto con todo su amor, cariño, interés y tacto, pero yo no me quedé muy convencido. Esta vez me lo puse yo. Pero me lo puse sin exagerar unas 6 veces y me convencía aun menos. El tiempo pasaba, mis compañeros ya vestidos iban saliendo al patio, para marcharse a actuar y yo seguía con mi mantolin, así que tuve que abdicar y pedirle a Javi que me lo pusiera y así lo hizo.

Ya listo, empecé a retocar todo, cuando oí a Edu llamarme y decir:” Lolo venga ya tienes que irte a tu lugar de actuación.” Y así lo hice.

Javi y yo nos fuimos camino al lugar de actuación a comenzar el período de espera, primero con él y luego solo.






EL EXCÉNTRICO ACTOR ROMANO POSÓ PARA SU RUTA II.


Como el viernes, 10 de julio de 2020, a mi “delicado “compañero, Javi Zumaquero, no le daba vergüenza ir caminando vestido de personaje por las calles malagueñas, en vez de ir escondidos por callejones, nos fuimos por dos arterias principales, calle Cister y Alcazabilla hasta la puerta del Alcazaba.

Por allí iban, paseando, el jefe árabe y el actor romano, rodeados de personas que nos miraban. Sé que a Javi no le hacía mucha gracia, pero a mi me encantaba ir así, con la gente mirando. Cada día me gusta más el teatro callejero y más cuando vas con un compañero, pues solo da más vergüenza. Como luego comprobé.

Llegamos a la entrada del Alcazaba y subimos a la parte más alta y allí esperamos la llegada del público. De nuevo fotos, conversaciones, confesiones, planes y nervios. Esta vez los nervios eran solo míos, otra vez, por si llegaba el público y me encontraba por allí.

A parte de todo eso,  hicimos un repaso de nuestros textos, pero esta vez al unísono y en mi caso metiendo los movimientos nuevos que me había marcado.

Estábamos relajadamente hablando, cuando ¡¡¡ Horror!!! Javi me dijo que los 4 o 5 escalones que debía subir para actuar, estaban repletos de personas sentadas. ¿Cómo llegaba yo allí y les decía a esas personas, vestido de romano, con mascarilla y sin verlos porque iba sin gafas, que se fueran?

En ese momento apareció la compañera, Melisa, que en esta ocasión hacía de coordinadora. Nos informó que el público ya venía de camino y que en 6 o 7 minutos estarían allí. Cuando le dijimos lo de las escaleras ella me preguntó que si me acompañaba y agradecido le dije que sí.

A pesar del breve trayecto que recorrimos, fuimos parados por varias personas que por mi atuendo, nos preguntaban cosas, luego al llegar a mi “escenario“, nos encontramos con el final de una visita turística que tuvimos que oír, a continuación, Melisa, pidió amablemente a los que se quedaron en las escaleras que la abandonaran, ya me subí al escenario y me quedé solo. Veis, en esos momentos es cuando ves que en el teatro callejero es mejor ir acompañado, porque sino ese trayecto hubiera sido una odisea.

Y cuando me quedé solo tampoco fue mucho mejor, pues me pasaron cien cosas más. Menos mal que como estaba en alto controlaba las situaciones y sobre todo las distancias.

El viernes, estaban montando no sé qué exposición callejera, por tanto, tenían casi un 70 % de esa inmensa calle vallada, así que, todo el mundo pasaba por un pasillo estrecho que habían dejado y que estaba muy cercano a mi “escenario”.

En ese momento comencé a calentar la escena y el personaje, pero me interrumpieron mil veces, que si personas mirando, que si niños a los que tenía que saludar, que si otros preguntando, hasta un grupo de jóvenes quisieron una foto conmigo, yo acepté, pero ellos querían hacerla junto a mi y yo les dije que de eso nada que se respetaban las distancia, yo me quedaría en mi “escenario” y ellos abajo. Parece ser que al interesado en la foto no me gustó mi propuesta y se marcharon. Pero nada de eso me agobiaba, lo hacía el trasiego de gente a mi alrededor.

Luego vino otra pareja que empezaron a grabarme y allí se quedaron hasta que acabé el monólogo, es decir, grabaron el previo, la preparación, el ensayo y la función.

En eso llegó Melisa, me dijo que el público estaba cerca, como se quedó conmigo, pude ensayar con tranquilidad. Ella me informó que se iba porque el público ya venía hacia mí.

Gracias a que el aviso de la llegada del público fue mucho más concreto y certero que el día anterior, pude dar la espalda al público y meterme en los antecedentes del personaje, que hacía como que ensayaba una escena.

Volviéndome e acabando ese falso “ensayo” comenzaba la actuación.








ASI FUE EL SEGUNDO DIA DE LAS "RUTAS EX-CENTRICAS".



Vuelto de espalda y metido en los antecedentes del personaje, esto es, repetir la misma frase con distintas entonaciones, distintas voces y diferentes estructuras corporales como en bucle, inicié mi actuación, en la segunda noche de Las Rutas Excéntricas, la del viernes 10 de julio del 2020.

Esta vez lo tenía todo más marcado, más organizado y más controlado. Como dije en la entrada del jueves, este personaje lo tengo muy trillado, sé manejarlo, no me plantea ninguna dificultad, y lo hago sin problemas, pero el jueves lo dejé tan libre todo, que no fui consciente de que lo estaba haciendo y cuando me percaté ya estaba acabando. Pues esta vez no quería que me pasara igual y trabajé para ello.

Durante la mañana me marqué unos pequeños movimientos y una gestualidad. Esto lo repasé varias veces. Quise ponerlo en práctica por la tarde. Y la verdad que lo hice.

Como dije antes, empecé de espalda al público, repitiendo en bucle la misma frase de distintas formas. Al principio a un volumen inaudible y luego, cuando supe que el público estaba delante, mucho más alto. Por cierto, no sé si porque me vio actuando, pero el guía no me dio la entrada para empezar o yo no la oí, así que me volví por intuición cuando noté la energía, el calor y la presencia del publico.

Esta vez metí dos cambios: Uno fue que al volverme, aún no presenté al personaje, sino que hice lo que se llama, meta teatro, o sea, teatro dentro del teatro.

Lo primero que el público veía era un romano duro, tosco y guerrero (esto era el personaje que hacía mi personaje), y tras percatarse de la presencia del público si llegaba el actor, divo, creído, soberbio y amanerado. A mí me gustó el cambio, no sé si el público lo entendió, porque fue todo muy rápido pero creo que sí, y lo segundo, fueron dos palabras que no estaban en el guion, pero con las que reté al público.


Fui mucho más consciente del público y aunque de nuevo eran pocos y no notaba su reacción por las mascarillas yo los hice mucho más partícipes. Ya me había acostumbrado a verlos así y los hice estar. Pero claro el juego acción reacción se perdió.

Esta vez no me trabé, hice pausas, cambios de sentidos, cumplí los desplazamientos y gestos marcados y me sentí mucho más cómodo jugando con el mantolin.

En resumen. Mientras que el jueves vi que el personaje y la escena pasó por mi, esta vez fui yo el que la guie, la llevé y y el que mandé.

Creo que soy muy analista porque de un minuto de actuación poco se puede sacar y yo lo he hecho. Je je je.

Tampoco puedo analizar mucho la retroalimentación del publico, puesto que mi monólogo acaba de una forma que no permite y corta los aplausos del publico, así que…

Tras la actuación, me fui con Javi al patio del museo, donde tuvimos, guardando las distancias, una maravillosa conversación de verano, hasta que llegaron los compañeros para realizar el saludo final. 

En dicho saludo no se por qué me sentí muy torpe, bueno si lo sé, el lugar era pequeño y salía sin mascarilla y eso me agobió.







FOTOS OFICIALES DE " LAS RUTAS EX-CENTRICAS" DEL 10 JULIO .


En esta entrada os muestro las fotos oficiales publicada por la web de Eventos con historia de Las Rutas Ex-céntricas del viernes 10 de julio del 2020. Son las mismas de la entrada de la actuación, pero esta vez sin recortar.







ORGULLOSO DE LLEVAR ESTE ANILLO.


El viernes, 10 de julio del 2020, el divino actor del Imperio Romano, o sea yo, llevaba algo nuevo en su vestuario, algo nuevo y a la vez prestado, como las novias y esa pieza era... un anillo. Os cuento, antes de empezar la función, yo llevaba uno súper cutre, de disfraz de todo a 100, y Javi Zumaquero el suyo, pues mientras nos preparábamos, este me dijo que si los intercambiamos para la actuación  y yo acepté.

JJavi Zumaquero es un carnavalero de pro. Desde hace años participa en el mismo, en una murga muy conocida, tiene hasta premios. Cuando habla del carnaval y sus personajes o sus tipos ( no sé si lo llaman así) lo hace con mucho cariño. Siempre comenta  que guarda los disfraces de sus personjes, donde se los hicieron, etc. Me da la impresión de que guarda sus disfraces como reliquias. Pues bien, ese día llevaba nada más y nada menos que el anillo que usó, cuendo hizo del príncipe gitano con su murga. Y yo que soy muy fetichista pensar que iba a llevar ese anillo, significaba como llevar en mi dedo, no sé, el anillo del Papa.

Una cosa es que te haga falta una pieza de atrezo o vestuario, le preguntes si tiene, él te diga que sí y te la preste y otra que él te pida que lo lleves. Quizá sea una tonteria, pero para mí fue muy importante llevar ese anillo. Fue todo un honor llevar el anillo que con el que Javi recorrió las tablas del Teatro Alameda, del Teatro Cervantes y seguro que las calles de Málaga haciendo de su príncipe gitano y más porque él me lo pidió. 

Gracias tio.


sábado, 11 de julio de 2020

¿ VUELVE "LABERINTO"?.



Os pido perdón pero voy un poco atrasado con las publicaciones. El título de esta entrada  tiene signos de interrogación porque el sábado 4 de julio de 2020, habíam rumores que hablaban de la vuelta de Laberinto .
  
Desde el 4 a hoy, sábado 11 de julio del 2020, las interrogaciones sobran, y ya os lo pudo contar por qué.
  
El 4 de julio del 2020, Paco, autor y director de Laberinto se puso en contacto con nosotros, vía WhatsApp, para decirnos que el ayuntamiento de Torremolinos estaba preparando la agenda cultural para el otoño/invierno de 2020 y le habían preguntado, que si después de haber dejado colgado el estreno de la pieza por el tema del confinamiento,  seguíamos interesados en estrenar Laberinto. 

Paco nos informaba de esto y nos daba mano libre para poner la fecha que Javi y yo dicidiéramos.
  
Días después mi compañero  y yo  hablamos del asunto, sin llegar a ninguna conclusión. El plazo para programarnos concluía el viernes.

El jueves 9 de julio del 2020, me llamó Paco, para conocer cómo iba nuestra negociación, habiamos hablado es verdad, pero sin ninguna conclusión clara.
  
Paco nos propuso unas fechas para diciembre, Javi yo aceptamos y el viernes, 10 de Julio de 2020, Paco informó de estas al ayuntamiento y este aceptó.
  
Ahora solo queda que el ayuntamiento lo oficialice para hacerlo yo, pero si puedo deciros, que si todo va bien y la situación de España no vuelve a cambiar, en los 15 primeros días de diciembre de 2020, Laberinto, verá por fin la luz, eso sí, haremos dos días consecutivos, debido a eso de la mitad del aforo por temas de seguridad, pero bueno, hay que ver el lado positivo. Volvemos.






LA MAGIA DEL JARDÍN LLEGÓ HASTA LA REUNIÓN.



Ayer, jueves 9 de julio del 2020, a las 17:20, llegué al jardín Botánico de Málaga con las manos vacías y con expectativas de nada. Este año, entre la crisis sanitaria y mi agenda laboral, auguraba que iba a visitar pocas veces ese mágico lugar. Más que como un currito camino a una reunión laboral, con sus temas para negociar, sus expectativas y sus notas, iba como un acompañante de mi compi Juampe y a despedirme de mis otros colegas, puesto que este verano no iba poder actuar allí.
  
Una hora y pico después, sobre las 18:40 salía de allí, de nuevo acompañado de Juampe, pero esta vez llevaba las manos cargadas de fechas, de actuaciones, de trabajo y, además, que también es muy importante, de risas, de buenos momentos, de cariño y de la buena energía y la magia que nos regala ese lugar encantado.
  
Como os comenté en anteriores entradas, este año con todo el tema de la crisis sanitaria no me planteé trabajar en el jardín botánico, pero luego y casi por arte de magia, me llamaron y me convocaron para una reunión, ya que un año más, el proyecto, aunque fuera de forma muy especial, se iba a poner en marcha. ¿Recordareis que después tuvimos una reunión por videollamada y que esta no fue muy halagüeña?

Desde esa reunión por videollamada a hoy, me han surgido muchos trabajos, con distintos grupos y en distintos lugares. Fue entonces cuando pensé que como las visitas del 2020 las iba a compartir con   Juampe y ahora yo tenía tanto trabajo, le cedería todas mis visitas del jardín a él. Además, los días que se habían programado inicialmente las tenía ocupados.
  
Llamé a Juampe para comunicarle mi despedida y posteriormente pensaba llamar al jardín para informarlos de que no actuaría este año, pero Juampe me pidió que fuera con él y eso hice.
  
Como digo llegamos juntos, pues me recogió y me trajo a casa. Muchas gracias.

Es cierto que llegamos un poco más tarde de lo inicialmente planteado. Nos esperaban, en la entrada del jardín, todos los compañeros, iban con sus mascarillas y cumpliendo todas las normas de distanciamiento. ¡¡Qué alegría! Tras un brevísimo saludo, parecía que todos teníamos las mismas ganas de ser eficientes y acabar la reunión cuanto antes, yo quería acabarla entre otras cosas porque a las 20:00 tenía trabajo.
  
Entramos, nos sentamos, la jefa me hizo una pregunta personal antes de empezar, que le agradezco mucho e iniciamos.
  
No me dio tiempo comentar nada. En un principio nos habían dicho que el jardín este año estaba libre para nosotros y por ello eligieron todos los sábados de julio, esto es; el 18 y 25, y el 1, 8, 15,22 y 29 de agosto. De estas 7 fechas solo podría trabajar 2, por eso, decidí ceder mis fechas. Al empezar la reunión todo fue diferente. La organización del jardín ya había ocupado fechas y nos dejaban libre los viernes.

Y de todos los viernes que se planteaban como posibles actuaciones, menos 1, podía hacerlos todos.
  
Tras las fechas, expresamos nuestras disponibilidades y de las 6 fechas planificadas, las que yo no puedo hacer, las puede hacer  Juampe y viceversa. Por tanto, yo hago las 3 primeras y él las 3 ultimas. Además, voy a volver a meterme en Rafael Echevarría. Vamos todo un lujo.

Si se compara con otros años, estaría muy enfadado por tener solo tres fechas de actuación en el jardín, pero este año con lo mal que está todo, me siento feliz de ser una vez más el dueño de ese maravilloso lugar.

Este año, las actuaciones son más que un trabajo, una especie de muestra de amor al lugar, una forma de decir: "Pese a todos los pesares aquí seguimos un año más, honrando a las personas que han pasado por aquí, enfatizando este lugar malagueño para darlo a conocer y hacer a la gente pasarlo bien."
  
Acabada la reunión, Celia necesitaba comprobar su vestuario, y subió con Dani a la escuelita, yo los acompañé y al rato se nos unió Juampe. El paseo por el jardín, tranquilos, mirando, observando todos esos tonos de verde, todos juntos, charlando, sanos y comentando cosas. Hizo que nuestras cabezas volvieran, aunque solo fuera por unos minutos, a la normalidad real y ya pasada.
  
Por cierto, que Dani me hizo reír como hacía tiempo que no lo hacía. ¡¡¡ Gracias Dani, que grande eres!










ESTE SI FUE "EX-CENTRICO" HUBO GENTE, POLICIAS, CONOCIDOS, PIROPOS, ETC.



El martes 7 de julio del 2020 parece ser que fue el día elegido por todos los grupos de Málaga en los cuales participo para convocar ensayos.

De 16:00 a 19:30 ensayé en ese parque fresquito con el grupo nuevo y a su vez Eventos con historia había convocado al elenco de actores a las 19:00 en su local para recoger vestuario y a las 20:15 en el museo Revello de Toro para realizar un ensayo general.

Al no tener el don de la ubicuidad, es evidente que no pude ir a recoger mi vestuario, pero mi amigo y compañero Javi Zumaquero lo hizo por mí. A lo que si pude ir y debía ir era al ensayo general y allí que me fui, empalmando un ensayo con otro.

Como leísteis en la entrada anterior, acabé el ensayo del grupo nuevo, lleno de planes, pero un poco desganado porque había “descansado” demasiado.

Para poder llegar despejado al ensayo de las rutas, me quedé un pequeño lapsus de tiempo hablando con mis compis, Álvaro, Celia y Juan, con sus charlas y buen rollo, desconecté y me fui renovado a mi nueva cita. Pero el cargarme de energía hizo que tuviera que abandonar todos los planes. Uno era fotocopiar un guion, pero cuando llegué ya habían cerrado y el otro comerme un helado de la heladería Casa Mira, que hay justo al lado del lugar de mi cita el museo Revello de Toro. Cosa que tampoco pude hacer puesto que cuando llegué, me encontré de bruces a todos mis compañeros sentados en una terraza, charlando y esperando mi llegada.

Bueno es que este ensayo general se puede definir como el de los encuentros, puesto que nada más llegar, no solo me encontré, con Edu, el personal de apoyo, los actores y el guía, me encontré a mi amigo Miguel, que se estaba comiendo un helado con unos amigos, después cuando iba a mi lugar de actuación me lo volvía a encontrar,  luego a  unos vecinos sentados en el poyete cercano de mi lugar de actuario, vamos por encontrarme me encontré  hasta la policía. Justo cuando iba a empezar mi monologo de un minuto y pico, me quité la mascarilla, empecé a meterme en el personaje y apareció un coche de policía, que empezó a reducir su marcha a mi altura, le pregunté a Edu si paraba y me ponía la mascarilla, me dijo que no, pero yo empecé a ponérmela y a reglón seguido él me pidió que lo hiciera. Pasaron de largo, todo quedó en una anécdota.

Este espectáculo ya se estrenó hace tiempo, así que, no fue un ensayo general en sí, fue como una excusa para que el guía supiera donde estaba cada actor y qué decíamos. Esta vez el guía no eran actores, sino una persona externa y debía saber bien que iba a pasar para así adaptar su trabajo.

Pensé que el guía nos explicaría el contenido integro de su charla, pero no fue así, simplemente iba diciendo por encima la temática de la misma. Lo que si se hizo tal cual fueron nuestros breves monólogos.

Durante el primero, aproveché para hacerme fotos con Javi Zumaquero y para echarme un poco de colonia. Había empalmado un ensayo de 16:00 a 19: 30 y bastante físico, con una caminata de 15 minutos así que, olía demasiado a “ensayo” y con la colonia como los “puercos” lo intenté disimular. Después vino el de Javi que aproveché para colgar las fotos anteriormente realizadas, en Instagram y a continuación vino el mío.


El monologo es tan breve, lo tengo tan trillado, tan pillado y lo he hecho tantas veces, entre ensayos, preparaciones y actuación, que me subí en mi improvisado escenario, puse la pose del personaje y lo hice, pero tampoco me metí demasiado. Lo hice y punto, sin darle más de lo que es, ni recudirlo en plan pasé técnico.

Acabé y me iba a marchar, pero como iba la cosa rápida y estaba todo muy guay me quedé. Menos mal que me quedé pues antes de irnos el guía comentó un poco que le había parecido todo y empezó a lanzarme una cantidad de piropos, pero muchos y muy directos. Es más, en ciertos momentos me dieron hasta vergüenza y disimulé, pero luego ya me puse a oírlo. Me dijo que estaba muy metido, que lo vivía, que le impresioné un montón, que parecía que veía a Calígula, que era muy histriónico. Vamos yo que había salido desganado del otro ensayo, me fui por las calles que no cabía de orgullo. Gracias a este señor que quizá no sabía todo lo que me ayudó.

Pues poco más que contar, creo que para 1 minuto de monologo he contado bastante.

Os confieso que el sentido real de esta entrada es mostrar las maravillosas de fotos que me hizo Javi y comentar lo bien que me lo pasé. Fuimos deambulando con el grupo, por el centro de Málaga, al anoche de una fresca jornada de verano, viendo esos colores de Málaga, esa gente de Málaga, esa alegría del verano. Vamos algo que antes era mi día a día pero que ahora se ha convertido en algo excepcional y digno de destacar.

Y ahora las fotos chulas:


















ADAPTANDOSE, APRENDIENDO Y HACIENDO TEATRO.


Un día, no hace mucho, hice una entrada donde os contaba, de forma muy sutil y disfrazada que iba a formar parte de un nuevo grupo de teatro, que tenía nuevas actuaciones, que me iba a meter en nuevos personajes y qué tenía muchos textos por estudiar. Pues bien, esta entrada es para volveros a hablar de ese proyecto.

La verdad que aún no os voy a contar mucho, no por nada, sino porque no sé si puedo, ya que todavía no he preguntado al director qué tipo de publicidad se puede hacer de este proyecto, así que no puedo poner mucho más. Además de los 6 compañeros que tengo, incluyendo entre ellos al director, hay  3 con los que trabajo por primera vez. Esto quiere decir que no nos conocemos de nada y no quiero empezar a pedir fotos, a publicarlas, a hacer promoción de las actuaciones, etc.

Además, trabajamos muy a contrarreloj, es decir, llegamos, nos saludamos y empezamos a montar, casi ni nos hablamos. Todo es trabajo, trabajo y trabajo, eso me encanta, pero a veces me siento como el "nuevo", no sé por qué, pero no llego a sentirme dentro del equipo al 100 por 100, o sea, no tengo tanta confianza como para pedir fotos o dar a conocer mi blog.

Cuando empecé, lo hice con tanta ilusión que quería escribir cada parte, cada quedada, cada estudio, hacer una entrada de cada cosa que ocurría en este trabajo, pero tanto mi vida personal, como la forma en que se están desarrollando los hechos, ha hecho que lleve 4 ensayos y aún no haya escrito nada. Además, escribir sin fotos y sin poder dar muchos datos tampoco me incita a hacerlo, por tanto, en esta entrada hablaré en conjunto. 

Aunque no puedo contar mucho, algo sí:  Este es un grupo con solera en Málaga, que suele tener muchos proyectos a lo largo del año. En agosto tienen 5 días de funciones en un pueblo de Málaga donde se celebrará, Dios mediante, un festival de teatro estival. De los 5,  yo participo en 3.

Un día con una obra gestual, otro con dos pequeñas piezas de humor y el último con una pieza larga de enredos, pues bien, ya se ha montado la pieza gestual y las dos cortas. Estos montajes se han hecho en 4 jornadas que os paso a relatar, muy brevemente.


-Miércoles 1 de julio del 2020: 

Fue el primer día. Estaba lleno de ilusión, era el empezar, el darnos a conocer, el pillarnos el punto, pero como dije antes, fue llegar y ponernos a trabajar casi sin darle tiempo a uno a ubicarse, bueno antes de empezar hubo un pequeño encuentro o inicio, donde los primeros en llegar eran todos los actores y actrices que no conocía y claro fue un poco difícil para mí que soy de naturaleza tímida.

Empecé cortado y la cosa no mejoró mucho. Empezamos a montar la pieza gestual, esto significa que solo ibamos a trabajar con el cuerpo, expresar con él de  una forma ligera y cómica. Ese nunca ha sido mi fuerte, por tanto, me sentía como una barra de hierro en una corriente de aire rodeada de plumas y si a eso le sumamos que era la primera vez, después del confinamiento, que tenía un contacto tan real y cercano con personas que a penas conocía, no me ayudó. Todo lo miraba con lupa, miraba cada gesto de los compañero, dónde tocaba, cómo tocaba, dónde se sentaban. Más que sentirme libre para actuar, era todo un investigador privado observando todo lo que ocurría a mi alrededor.

Cuando acabé me fui rápidamente a compra un helado, mi cuerpo necesitaba azúcar y agua, el nivel de tensión había sido alto y necesitaba organizarme.


-Lunes 6 de julio de 2020: 


 Decidieron cambiar el lugar de ensayo. Desde ahora en adelante ensayaríamos en  un parque cercando al centro. Quedamos muy temprano, a las 16:00 horas, y estuvimos ensayando hasta cerca de las 20:00. De camino el sol caía a maldad, pero hay un lugar en ese parque donde el fresco y la buena temperatura es constante. De hecho, algunos compañeros, tenían hasta frio. La verdad que ese lugar deberían ponerlo en las guías de ocio. Hay como 5 grados menos que en el resto de Málaga.

Esé día recordamos un poco la pieza gestual, montando algunas partes nuevas, muy pocas, por cierto, que fue empezar a repasar la pieza gestual y doblarme un tobillo.

Luego empezamos con las obras cortas, son dos y montamos las dos. Una la repetimos como tres veces y la otra solo dos. El teatro textual es mucho más fácil para mí y pude defenderme mucho mejor. Incluso serví de ejemplo alguna vez. 

De hecho, creé un personaje más naturalista para la primrea pieza y otro mucho más teatral para la segunda. Mi papel en la segunda es muy corto, pero creo que al ser tan teatralizado, gustó y mucho. De hecho, le puse un acento y el director me pidió que lo intensificara más, mucho más.

Acabamos sobre las 20:00 y el resto de la tarde lo dedicamos Juan, Álvaro y yo a  andar, pasar calor y buscar un lugar donde fotocopiar.


-Martes 7 de julio del 2020: 


Comenzamos de nuevo a las 16:00 acabando sobre las 19:30 pues yo debía marcharme a otro ensayo.

Ese día no fue  fácil para mí. Se siguió montando la pieza gestual hasta acabarla y mi participación fue muy poca. De hecho, pasé parte de la tarde sentado y no sé me sentí un poco raro.

Acaba la pieza gestual, volvimos a repasar las piezas breves, en una de ellas le pregunté al director si podía cambiar mi personaje natural por otro mucho más exagerado, teatralizado, gruñón y chulesco, me dijo que eso era lo que esperaba de él. Lo hice y no me dijo nada  por tanto supongo que le gustó.

 La verdad que lo noté rápido y gritón, quizá haya que suavizarlo y matizarlo más. Repetimos varias veces la otra pieza y por último vino una compi que llegaba más tarde y para ella repetimos todas sus partes.

Cerca de las 19:30, me quedé un rato hablando con los compis antiguos sobre la profesión y me vine al otro ensayo, iba cargado de planes y un poco desganado, en ese ensayo habia "descansado" demasiado.


-Viernes 10 de julio del 2020:

Volvimos a reunirnos en dicho parque fresquito. Esta vez, nada más y nada menos que a las 15:30 pues un compañero debía marcharse a las 17:15. De nuevo el calor era sofocante, pero en ese oasis, ni sudamos.

Hicimos repaso completo de la pieza gestual y después parte de una de las piezas cortas. Esta vez fue repetir y repetir, así que no hay mucho que destacar, quizá mi memoria pues era de los que más recordaba todo.


Pero si algo debo decir de este ensayo, es el arte de Celia. Estuvo presente toda la jornada y no pude reírme más, observar más, aprender más y admirar más que el trabajo de esa mujer, pasaba de unos personajes a otros, con una facilidad, con un cambio total, casi sin pensarlos y yo no podía más. Es más, una de las escenas, totalmente improvisada, tras acabarla no pude hacer más que ponerme a aplaudir. ¡¡ Qué artista‼.










miércoles, 8 de julio de 2020

EL "EX-CENTRICO" ENSAYO II PARTE.



El domingo 5 de julio de 2020, tuvimos un testigo de excepción en el ensayo de Las rutas excéntrica y fue la tumba del pintor Muñoz Degrain.

Dejé la entrada anterior paseando por el cementerio San Miguel, mientras colaboraba con Caro, María y María José, y  Edu me llamó para ensayar las rutas. Ya eran las 21:00, estaban mis compañeros allí y había que trabajar.

Empezamos a ensayar junto a la capilla central, pero como se estaban simultaneando dos ensayos a la vez, molestábamos y nos fuimos a ensayar a la tumba del pintor Degrain.

Una vez que llegué, a mi cabeza vinieron miles de recuerdos, pues en mayo del año pasado allí me metí por primera vez en ese pintor llamado Joaquín Martínez de la Vega y que tanto me dio. También pensé en cómo habían cambiado las cosas en 14 meses.

Bueno, sin esperar un segundo, nos pusimos a ensayar. Tras una mínima explicación de Edu, ensayamos.

Primero pasó mi compañero Ángel, después venía Javi, pero como estaba en el otro ensayo, pasaron a mí.

Mi monólogo, al igual que el de mis compañeros, dura 1 minuto o minuto y medio, así que no hay mucho que contar. Además ese personaje lo tengo ya muy asentado, por tanto, simplemente ocupé mi lugar y lo hice. A lo largo de la semana había marcado algunos gestos o movimientos del personaje que puse en práctica y que salió muy bien.

Al acabar me despedí de mis compañeros y a casa que ya era hora.






martes, 7 de julio de 2020

OLÉ, OLÉ Y OLÉ. EL CAMBIO SE NOTÓ.


¡¡¡Notaron el cambio‼ y con esto no tengo nada más que añadir. 

Con la frase anterior esta entrada estaría más que lista. Creo que aquí ya podría finiquitarla, puesto que solamente diciendo esto, estaría contando lo más esencial de la tarde, del ensayo y de mi trabajo como actor.

A ese ensayo llegué muy relajado, pero cuando acabé el primero de los tres pases que hice de mi monologo y fui consciente de que se había notado el cambio, me dije: “Esto ya está chupado” y si antes estaba relajado, ya se puede decir que empecé a volar.
  
Si recordáis, en mi última entrada os conté que quería darle un matiz nuevo al personaje de  Noches de clásicos, pasarlo a un hombre más triste y melancólico.

Como también dije anteriormente, ese cambio se debía a la información que sobre el autor había encontrado en Internet. A lo largo de la semana repasé mil veces dicho monólogo, con ese nuevo enfoque, tanto corporal, como en entonaciones, como en intenciones. 

Además, el domingo 5 de julio del 2020, previo a dicho ensayo, estuve en la playa con mi amigo Miguel.

Miguel, aparte de actor, director y escritor de teatro, es profesor de literatura, por tanto, tumbados en las arenas de Torremolinos tuvimos una pequeña clase.  Donde le pedí consejos e información sobre el texto y el personaje. Llegamos a la conclusión de que sí, de que podía dar ese toque melancólico, puesto que le pegaba bastante. Luego en el ensayo, después de este consejo, estaba mucho más seguro y lo puse en práctica.

Así que entre el relax que me produjo el día de playa y la medio vuelta a la normalidad, puesto que almorcé en un chiringuito y con ello me sentí persona después de 4 meses, llegué al ensayo a muy buena hora y sobre todo muy relajado.


En la puerta me encontré con Adri y Carmen. Con ellos entré al cementerio. Después de un rato caminando nos encontramos a parte del elenco: Melisa, María José, Julio, Anita, Javi etc. y empezamos con el cachondeo. Fue entonces cuando me dijeron que Edu me había pedido que fuera al lugar de actuación y allí fui.

Este grupo de compañeros me siguieron y me dijeron, sin que estuviera Edu delante, que les hiciera el monologo y aproveché la coyuntura de que el jefe no estaba y que era todo muy poco oficial, para hacer la nueva versión del monologo.

No lo tenía excesivamente marcado, no lo exageré demasiado, pero probé lo montado durante la semana y cuando acabé y oí a Melisa decirme: “Le has dado un nuevo enfoque al personaje. ¿verdad?, como más serio, más melancólico, más triste, me gusta así mucho más” y a continuación apostilló María José con un:” Sí es más real, más sereno, más sentido, con mucho más sentimiento, menos expositivo”.

Si leísteis la entrada del ensayo anterior, dije que había explicado muy bien el sentido del texto, pero tan bien, que parecía un profesor o maestro dándole clase a sus alumnos y eso quería cambiarlo. Además, en el debate playero, mi amigo Miguel me advirtió que tuviera cuidado y no cayera en el actor/profesor. Yo le respondí que ya había caído pero que intentaría cambiarlo y por lo que se ve lo conseguí. Ya estaba muy contento, ya se podía decir que tenía el texto, el personaje y la escena. Ahora solo me faltaba mucha repetición para coger seguridad, naturalidad y disfrutarlo. Eso ya estaba chupado. ¡¡ Qué peso me quité de encima‼

El resto de la tarde fue disfrutar.

Y eso hice disfrutar. No hacía ni tres minutos que había acabado el monologo, cuando llegó Edu, y me dijo que ahora quería verme haciendo el monologo solo con él, pero en ese momento llegaron las otras anfitrionas y su escoba y lo hice otra vez para ellos. Esta vez lo disfruté y mucho.

Después me quedé repasando un poco, pero casi sin respirar, volvieron a aparecer esas mismas anfitrionas. La dulce María, la artista de pies a cabeza, Caro y la escoba, esta vez no actúa, pero ella es un hacha actuando, mi amada y rebelde María José.

Cuando me presentaron me dijeron de hacerlo otra vez. Bueno la que realmente me dijo de hacerlo fue M. José y yo como ya estaba seguro, quería remarcarlo y entrenarlo lo hice otra vez.

Acabado este tercer pase, Caro y María me pidieron algunos consejos para su actuación y ya me volvió a salir mi vena, de director de actores, de montador de acciones y de escenas de mis coles. Labor que este año se quedó a medias en el mes de marzo, con lo bien que lo estaba pasando.

Con las tres pasé el resto de la tarde, hasta que dieron las 21:00, estábamos llegando a la capilla central y Edu preguntó por mí, me reclamaba para el segundo ensayo de la tarde el de las Rutas ex-céntricas.

Pues bien, ese momento con esas tres mujeres, fue maravilloso, paseando tranquilos, oyendo músicas de Disney, creando, riendo, elaborando personajes, jugando. Fue genial. Gracias chicas.