miércoles, 8 de septiembre de 2021

CUMPLIENDO AÑOS CON MANUEL AGUSTIN.

 

El jueves 15 de julio del 2021, a las 10:00 h. Se cumplían 45 años de mi nacimiento, o sea más coloquialmente, que era mi cumple. 

Fue un día de paseo mañanero, de recibir retroalimentación del estreno del día anterior y sobre todo grandes noticias con respecto a ciertos compañeros. 

Recuerdo que las recibí cerca de las puertas del hotel AC Málaga Palacio y pensé que ese sí que era un gran regalo, pues tras recibir el notición, me decidí divertir y pasarlo bien y claro que lo hice. Celebré el cumple con mi familia, mi tarta, la visita de mi sobrina , un video precioso que me regaló esta y nuestra comida, en casa, de McDonald's. 

Pero a las 20:00 h. era la celebración oficial, así que sobre las 19:00 comencé a prepararme. 

Tras una breve merienda y un descanso, comencé a ponerme a punto para, como digo, la celebración oficial, que tendría lugar en el paseo marítimo de Huelin, pues volvería a actuar y a meterme en la piel de Manuel Agustín Heredia dentro de Los paseos por la Málaga industrial: Huelin y sus personajes. ¿ Hay mejor manera de celebrar un cumple que haciendo teatro?.

Era el día de mi vuelta, pues el miércoles 14 de julio como estaba en Campillos no puede actuar y me sustituyó un compañero, pero además era el día de mi despedida porque esa tarde se acababan las visitas. 

Una vez más todo siguió el orden establecido y fue de nuevo como un ritual. 

Desde antes del almuerzo lo tenía todo organizado. Sobre las 19: 30h. subí a la salita de casa, revisé todo, especialmente mi mochila, me quité la camiseta, me maquillé, cosa que de nuevo tuve que hacer en el dormitorio de mis padres, porque el calor era horroroso.

Una vez maquillado, lo guardé todo, me lavé las manos, me lavé los dientes, me quité las pulseras , guardé toda mi ropa personal, me puse la ropa del personaje, coloqué mi pañuelo y revisé que el pañuelo quedara bien con el abrigo.

Ya listo, hice un repaso completo del texto, recogí todo, bajé, cerré el garaje, organicé todo, cerré la puerta y me monté en el coche con mis padres y nos fuimos para Huelin.

Lo único que modificó nuestro ritual, fue que cuando ya estaba medio vestido, mis padres me llamaron para realizar una tarea física con una alfombra, a lo cual les informé que no era el momento. Debía concentrarme y no sudar en exceso, cosa que entendieron perfectamente. Eso hizo que cuando bajé mis padres no andarán en el coche esperándome como siempre, sino en casa, terminando de ordenar. 

El viaje en coche, fue tan rápido  y agradable como siempre,  nos hicimos nuestra foto,llegamos antes de tiempo, nos paseamos y mis padres me dejaron en el lugar de actuación.

Allí todo siguió también su ritual. Dejé las cosas a Mariangeles, me hice la sesión de fotos, repasé el personaje y esperé.



 

sábado, 4 de septiembre de 2021

¡¡¡GUAU!!! COMO SE HAN DESPEDIDO DE MANUEL AGUSTÍN HEREDIA.


Todo en la vida tiene dos vertientes, dos caras, dos versiones, y el jueves 15 de julio del 2021, fue el día del inicio y de la despedida.

Del inicio porque ese día iniciaba mis 45 añitos. Ese jueves era mi cumple y qué mejor manera de celebrarlo que haciendo teatro, pues volví a meterme en la piel de Manuel Agustín Heredia, pero esa tarde fue la última Visita por la Málaga industrial: Huelin y sus personajes, por tanto mi despedida de él. 

Despedida que también tuvo sus dos vertientes. Por un lado tuvo su parte negativa, pues nada más acabar no pude irme paseando relajadamente a mi barrio o no me pude quedar en la playa con mi compi, ya que tuve que ir a Tabacalera para una sesión de fotos con todos los compañeros. Luego, algunos no se quedaron al final, otros sí y la sesión ni se hizo, ni nadie nos avisó de que no se hacía. 

Y la parte buena fue, que el tiempo de espera lo pasé con mis dos compañeras llenas de arte, Caro y Mariángeles con las que no paré de reír (ver foto del final de la entrada) y porque antes de marcharme, me paró, Fernando, el guía que hizo la visita. Este es un hombre serio, nunca me había dicho nada, pero esa tarde me buscó para despedirse así de mí. Me dijo:

" Ha sido impresionante, me encantas, siempre lo haces muy bien. He visto el monólogo ya unas 10 veces, pues me sigues impresionando y emocionando. Se te ve con mucha seguridad, mucha templanza, mucha naturalidad, mucho convencimiento. Parece que lo que estas diciendo es de verdad, que es algo tuyo. De hecho cuando acabas diciendo eso de que te quedas mirando a tus barcos y miras al mar, yo siempre miro porque lo dices de forma, que yo realmente veo los barcos. Me emocionas mucho y me gusta mucho siempre de verdad".

Yo me quedé muerto, de hecho solo me salía darle las gracias y él continuaba diciéndome cosas.

Ahora desde mi punto de vista el pase fue muy bien, pero no tanto como la última vez, puesto que me trabé un poco. Algunas se han notado y otras no tanto, pero vamos yo he seguido como si tal cosa, he mantenido la impronta del personaje, su seguridad y la mía.

Lo único malo del pase ha sido la colocación del público. Estaban muy raros. Parte estaba sentado en fila y otros de pie formando un semicírculo y los que estaban de pie tapaban a parte de los que estaban sentados. El tipo de personaje, impedía decirles que se volvieran a colocar o pasar por medio, así que la mitad del grupo no me han visto. Es más había una pareja muy separada del resto, tanto que hasta mitad de la actuación no los vi.

De hecho, aunque intenté mantener mis movimientos habituales, tuve que adaptarlos un montón a la disposición del grupo para poder llegar a todos.

Pero pese a eso me he sentido muy seguro, el juego de las manos siguiendo el ritmo y el texto, me ha salido muy natural. Ha llegado un momento en el que el texto me salía y fluía solo. No es que lo estuviera tirando o soltando sin más, es que me salía como algo mío.

Eso sí había un "graciosillo", pues al hablar de mis barcos que se veían en el mar, me contestó con un :" Yo nos lo veo". Tuvo suerte que yo no era Rafael Echevarría, si no lo hubiera puesto... Pero en este personaje no podía, así que lo ignoré y seguí.

En resumen, que me lo he pasado muy bien, me he divertido, pero debo decir que me ha dado un poco de pena despedirme de mí Manuel ahora que todo estaba muy controlado. Espero que vuelva pronto.

PD: Mi Caro me hizo un regalo de cumple.









FOTOS OFICIALES DEL ÚLTIMO "PASEO POR LA MÁLAGA INDUSTRIAL: HUELIN Y SUS PERSONAJES".

 

Y estas son las imágenes publicadas por Eventos con Historia,  de mi última actuación como Manuel Agustín Heredia el jueves 15 de julio de 2021.

Os las dejo para que las veáis.






UNA RACHA DE KMS Y CALOR.

 

Pues me gustó a mí eso de no irnos a Campillos muy temprano. El año anterior se salía de casa con el último bocado del almuerzo en la boca, pero en este primer día de función del 2021, salimos sobre las 17:00 h, con lo cual dio tiempo a almorzar, recoger la cocina e incluso descansar un poco.

El miércoles, 14 de julio de 2021, se iniciaba el festival de Candilejas de verano de Campillos 2021, y el encargado de llevarnos a dicha localidad,  fue Juan. Él que es una de esas personas que ya no quedan, es decir buena persona, salió a las 16:00 de Benalmádena, de estar toda la mañana trabajando, se duchó, se vino a Málaga a recogernos y a reglón seguido nos marchamos para Campillos y siempre con una sonrisa en la boca, buen rollo y ganas de cachondeo.

Según en Google Maps, caminando de mi casa al lugar de la recogida, la gasolinera de Las Chapas, había 17 minutos, pues alguien falló, o la aplicación calculando el tiempo, o yo que iba a un paso más lento del requerido por la aplicación o que como eran pocos minutos de camino, me entretuve más de la cuenta y salí muy justo. 

No sé cual sería la opción ganadora, pero como todos me conocéis, con seguridad fue la tercera.

Pues llegué no tarde, tarde a la cita, pero si un poco retrasado, el tiempo suficiente como para que mis compis ya estuvieran dentro del coche, menos Juan que estaba comprando una botella de agua, que previamente yo también le había comprado. 

Ocupé el asiento que quedaba y por supuesto el último hueco para guardar mi bolsa, eso por llegar retrasado,  todos dentro, emprendimos el camino. 

Pese al calor e ir cargado con una gran bolsa que contenía mis casi 10 cambios de ropa, que incluían 2 tipos de calzados, 3 pares de pantalones, camisas, corbatas, chaquetas, jersey y hasta un pijama y una bata, el camino no se me hizo, ni muy largo, ni muy pesado, creo que porque es el que hago normalmente para ir al cole, no llegué ni cansado, ni acalorado. Pero fue subirme al coche y empezar a sudar  pero a sudar, pero mucho me quedé empapado.

Menos mal que no sé en que momento, se me ocurrió echar mi pequeño abanico en el equipaje. No lo iba a echar pero lo hice, y este me salvó la vida.  Porque al estar tan húmedo me hubiera agobiado mucho y hubiesen tenido que parar, prometido. 

Luego vino el caos para salir de Málaga, porque el GPS de Juan se volvió un poco loco y nos quería hacer un tour por la ciudad, entonces Manu tomó la rienda del viaje. Salimos por el Camino Suárez, pero dicha salida fue un poco caótica. Vamos aquello era un "tonto el último", o salíamos o nos arrollaban.

En ese momento caótico, mi mente también se volvió así,  porque recibí por parte de un compañero una muy buena noticia, pero personalmente nunca llegué a saber si lo era o no.

Pues pasado todo esto y con el aire acondicionado puesto, los chicos de El Terral, pues íbamos, Juan, Álvaro, Manu y yo, iniciamos el viaje. 

Un viaje muy placentero, porque donde esté Juan presente el buen rollo es el protagonista y esta vez no fue una excepción. Hicimos un repaso con muy mala baba y mucho humor de su carrera audiovisual y sus despistes. ¡¡¡ Qué bien lo pasamos!!!.

Y casi 60 minutos después y 54 km a las espaldas , llegamos casi sin darnos cuenta a Campillos.

No iba a Campillos desde hacía 11 meses y 6 días pero parecía que no habían pasado ni dos horas, ya que Juan aparcó en el mismo lugar donde lo hizo María el 8 agosto del 2020, es decir, en un lateral del Colegio Público Manzano Jiménez. 
Aparcó, nos bajamos del coche, cogimos los bártulos y  nos fuimos para el cole.

Muestra primera imagen fue la de nuestro talismán, amuleto, fans  número uno y público de excepción, aunque es todo eso lo conocemos como el padre de Juan, que un año más había viajado desde Ceuta para ver todo el festival. Ese hombre me llenó de buen rollo y energía, porque si el hijo es apañado aún más lo es el padre. De casta le viene al galgo. 

Tantas ganas tenía de empezar que ni esperamos que nos abrieran, a voces desde las rejas del cole pedimos a los compis que estaban dentro, que nos abrieran,  pero no nos oían. ¡¡¡ Que mal proyectamos!! Así que llamaron por teléfono, dimos la vuelta y entramos por la puerta de los coches, la grande. 



EL REENCUENTRO CON "CANDILEJAS DE VERANO".


Tal como os decía en la entrada anterior, una vez en Campillos, el miércoles 14 de julio del 2021, entramos al Colegio Publico Manzano Jiménez por la puerta grande, iniciando así nuestro Candilejas de verano 2021 y viendo ese patio de recreo inmenso, todo estaba tal cual lo dejamos en el 2020, parecía que nada se había tocado desde entonces. 

El albero, seco, amarillo, símbolo del calor, la falta de aire y el exceso de temperatura cubría el suelo, un camión cisterna, regando ese albero para hacer el ambiente mínimamente agradable. El sol pegando en cada centímetro, sin el más atisbo de sombra y al fondo el escenario sin nada, solo con unas paredes blancas con distintas puertas. 

Es cierto que la imagen invitaba a salir corriendo, pero yo ya sabía, por el año anterior, que unas 4 horas después y debido a la magia del teatro, ese paisaje sería este:

Como techo las estrellas y la luna, el escenario desnudo con su fondo negro y las preciosas luces de candilejas al borde del mismo, que da nombre al festival y  que recuerdan  a los escenarios de los años 30 y a aquellos que yo dibujaba cuando pequeño. Frente a este, las filas de sillas blancas que se pierden en la vista y ese aire fresco que por la noche hace siempre en Campillos.

Todo eso nos hace parecer a nosotros, esos cómicos ambulantes, que antaño iban de pueblo en pueblo y a mí esa sensación me encanta.



"MALA RACHA " DE PENSAMIENTOS Y EL ENSAYO PA´CUANDO.


El miércoles 14 de julio del 2021, tras cruzar el patio del colegio nos fuimos directamente al hall donde había un batiburrillo de todo tipo de cosas. Allí se acumulaban las escenografías de los 5 días de funciones. Para nosotros aquello era un jaleo pero Antonio lo tenía todo perfectamente controlado. Ese hombre tiene un gran merito.

Yo iba de subidón, con la adrenalina a tope. Estaba deseando que se pusiera en marcha toda la maquinaria, estaba tranquilo, feliz y satisfecho. 

Sabéis que no me gusta nada estar totalmente estático sobre un escenario, me suele poner nervioso, pero en la pieza que estrenábamos esa noche esto no ocurría. Estaba compuesta por sketches muy dinámicos y muy breves. Pasaba pocos minutos en escena y casi siempre moviéndome, es decir, que no había nervios. Mi única intención era  pasarlo bien. 

Además los personajes eran mucho más ricos y con más matices que los del año anterior. Eso me hacía sentirme más integrado en las piezas y más contento como actor, si Antonio me había dado más responsabilidad quizá era porque le gustaba mi trabajo, ¿no?.

Solté mi maquillaje y mi vestuario en el comedor del cole 
como el año anterior y fue entonces cuando todo cambió, Antonio nos convocó al equipo completo para una reunión urgente. 
En esta nos informaba, que debido a un hecho externo a nosotros, las normas y medidas anti Covid se debían extremar de manera exhaustiva. A  partir de ese momento me asusté terriblemente. 

Ya solo me preocupaba aislarme de todo el mundo, mantener distancias, no tocar nada y limpiarme las manos.

En un segundo veía que todo pasaba a mi alrededor como una película y yo era alguien externo, un mero observador. Estaba allí, pero no estaba, quería huir, me sentía muy, muy raro. De hecho mientras Antonio gestionaba distintas cosas, Juan, María y yo aprovechamos para repasar, y yo no daba pie con bolo. Al acabar, le comenté a Juan, que no tenía la cabeza en el teatro y él me dijo que lo sabía y lo entendía.

Tras algún que otro repaso más, me dispuse a preparar toda mi ropa en el escenario.

Después de solucionar todas las gestiones eran las 19:30 h, y de nuevo Antonio nos convocó en un área de sombra del patio, para realizar el ensayo de la escenografía. Cada sketch necesitaba una, y aquí vimos qué había que poner, quién montaba y quién desmontaba cada escena. Yo como tenía muchas escenas seguidas y con grandes cambios de vestuario, no me encargaron nada, mejor. Tras informarnos se hizo un repaso de estos cambios.

Yo lo controlaba todo, menos los miles de cambios de vestuario,  no sabía si me daría tiempo, por eso deseaba empezar el ensayo general en el escenario, para ver la obra con el espacio y el tiempo real, y así saber si eran materialmente posible dichos cambios, pero muchas barreras empezaron a separarme de ese ensayo soñado. 

La primera fue que se rompió el ordenador, con lo cual no teníamos música para la obra, Antonio entro en pánico, yo intenté mínimamente, dentro de mis bastos conocimientos, ayudar, Juan lo hizo más activamente y Manu lo solucionó magistralmente. Ese chico es muy resolutivo.

Cuando Antonio volvió a la vida tras arreglar el ordenador, empezamos dicho ensayo. 

Yo seguía anhelando hacerlo sobre el escenario, pero de nuevo dos cosas me separaron de él: El sol que caía a pedazos sobre el escenario que unido al calor, hacían que si ensayábamos allí nos íbamos a achicharrar literalmente, y los técnicos, que al ser el primer día de festival estaban aún colocando los focos. El único interés de ese ensayo para mí era probar los cambios de vestuarios, quise probarlos aunque se hiciera fuera del escenario, pero se me invitó a no hacerlo.

Se hizo el ensayo y salió bien, bastante bien. Como dije anteriormente tenía cero nervios, pero si es cierto que ese nivel de adrenalina y disfrute con el que llegué, seguían transformados en miedo y precaución.

Recuerdo que al acabar una de mis apariciones. Un pequeño monologo que tenía que empezar feliz y acabar destrozado en el llanto, mi compi Marisol, lo definió como: "Lolo es que lo has hecho demasiado bien", puesto que al acabar, la indicación que me hizo Antonio fue que lo llevara por la comedia que ese era el fin de la pieza.

Sobre las 21:00 h, el ensayo había acabado y los técnicos también, ya no hacía tanto calor, pero hubo otro hecho prioritario a mi, dichoso, ensayo para probar los cambios de vestuario y fue el sonido.

Nos empezaron a microfonar, hicimos pruebas de sonido etc. En resumen, que ese ensayo con vestuario pasó a la historia, se me dijo que me fuera adaptando a las circunstancias. También es cierto que tras el ensayo, me hice una composición en mi cabeza sobre como hacer los cambios, pensé que podría llegar a todos y ya estaba más tranquilo.

Después llegó un tiempo de descanso que aproveché para hacerme con el escenario, repasar cosas, hablar con casa y aislarme. Tanto me aislé que hasta las 21:30 h, no empecé a vestirme y a maquillarme, es decir, cuando ya todos mis compañeros habían terminado y podía hacerlo solo, tanto apuré el aislamiento, que subí al escenario unos 10 minutos antes de empezar. 

Ahora había que olvidarse de todo, porque el show debe continuar.


     




"EL TERRAL" Y " LA CUBANA", BABETH Y LOLO, CAMPILLOS Y BARCELONA.


En febrero del 2018, mi madre teatral, Anai de Miguel me invitó al teatro Cervantes a ver a La Cubana, con su pieza Adiós Arturo. Ya los conocía pero Anai me insistía que tenía que ir a verlos en directo y así lo hicimos. La verdad que iba un poco exceptivo, pero al minuto de estar en el teatro y sin haber visto nada, ya me sentía rendido a los pies de este grupo catalán. De hecho al llegar a casa bicheé en Internet sobre el grupo y su elenco.

Mi descubrimiento fue la actriz que hacía de malagueña. Pensé que era una chica contratada para la ocasión, pero no, descubrí que se llamaba Babeth Ripoll y que era catalana, pues bordó el acento malagueño. Desde ese día me hice seguidor de ella en Instagram.

Eso era actuar en mayúsculas. Actuaban unos 10 actores y actrices, pero hacían más de 50 personajes y cada personaje era totalmente distinto. 

Pero volvamos a nuestra historia, al miércoles 14 de julio del 2021, a Campillos y a las 21:15 h,  yo seguía con mi cantinela de que no había ensayado con el vestuario,  pero cuando reorganicé todas las prendas en una silla y pegué el cartel/chuleta con todas las escenas donde participaba (ver foto que acompaña a la entrada), mi mente se transformó de pronto. 

Sin ser consciente de ello, viví eso que dicen de: "Si la vida te da limones hazte una limonada". 

Mis limones eran los cambios de vestuarios y la limonada el grupo de La Cubana. 

La mañana anterior, había telefoneado a Antonio y le ofrecí hacerle cada personaje, con un cuerpo, una voz, un vestuario y una forma de hablar diferentes y  aceptó

Así que esa noche iba a hacer muchos personajes distintos, con cuerpo, voces y look distintos, o sea, ¡¡ Sería como un actor de La Cubana!!!.

Así que de pronto el problema y la pena, se transformó en un lujo y una oportunidad, salvando las distancias, hoy me sentiría como ellos. 

Pero la cosa no acaba ahí, publiqué la foto del cartel, en Instagram, donde mencioné a Babeth a y de pronto el mapa se plegó y Campillos y Barcelona se juntaron, los  976 km que separan esas dos ciudades desaparecieron, pues cuando entré al comedor del cole para maquillarme y vestirme, leí una respuesta a mi entrada de Instagram: "Puedes con eso y con más¡¡¡". ¿Quién la había escrito? pues nada más y Babeth Ripoll.

Os puede parecer una tontería pero para mí, fue importante que ella que tiene una carrera mucho más amplia y pública que la mía me respondiera, me hacía su igual, sentía que ambos estábamos uniendo dos grupos de teatro La Cubana y El Terral.

Así que salí al escenario con las energías de Babeth, las ganas de que el público disfrute de El Terral y La Cubana y por supuesto la valentía   Antonio Guerrero, Vicky Plana y Jordi Milan de crear sus propios grupos ¿ Con todos esos avales no iba a salir a comerme el escenario?.  



 





ESTRENO DE "MALA RACHA" EN CAMPILLOS.


Al final todo salió a pedir de boca.

Los cambios de vestuario se realizaron sin ninguna prisa. Es más, las posibles sustituciones de algunas prendas y algunos planes B que tenía con los compis para que alargaran el principio de ciertas escenas, no se usaron. Incluso me cambié tranquilo y contento, pues todo iba ok. 


Eso sí, por ejemplo en el primer monólogo del hippie manifestante, llevaba 3 capas de ropas de 3 personajes distintos y en otro que salía en bata y zapatillas, debajo de esta, llevaba la ropa de la escena siguiente, pero eso sí con el pantalón remangado. Gracias a Dios que no se bajó y se vio el truco. 

Y los personajes también estuvieron, todos, unos con sus más otros con sus menos pero aparecieron todos. 

Recuerdo ahora mismo por ejemplo mi primera aparición, donde tuve que cambiar la voz del personaje tímido y empollón porque fue abrir la boca y el micro no se oía, así que sacrifiqué la esencia del personaje por el entendimiento del público.

Mi compañera Marisol que estaba como público, al acabar la función hizo notar el fallo del micro, pero me felicitó con un: “Pero no hubo ningún problema porque sacaste el vozarrón que tienes y todo se oyó perfecto".


El que más disfruté fue el sketch del Ahorro energético. Me dejé llevar, no lo tenía previsto, pero me salió el marido calzonazos que tanto gusta y que manejo tan bien. Esta no era la opción del director, pero es que me salió. Estaba en bata, tan bien, deseando hacer que el público se divirtiera, que fue oír el tono de mi compi María y salirme eso.

A última hora se decidieron ciertos movimientos, que se perfilaron ya en escena, mi compi se sabía el texto en esencia, pero no literal, así que me dejé ir y las risas del público no paraban de oírse. Es más noté a ese personaje vivo de verdad. Creo que el único.


Si seguí las indicaciones de Antonio en el segundo monólogo del hippie. Me pidió que lo hiciera menos bien, es decir más cómico, (leer entrada anterior). Lo empecé como un hippie malaguita guay y lo acabé casi en un clown lloroso.  Si lo conseguí o no, no lo sé, pero también lo pase bomba. Tenía todo el escenario para mí, veía al público, controlaba la noche, los tiempos y el cambio del personaje. 

Recuerdo dándolo todo, como personaje borde, desde mi mesa de despacho en Los tipos de despidos, pero realmente me sentía muy encorsetado. Primero porque el traje me estaba muy justo, temía que saltara el botón del pantalón, y la petaca del micro andaba suelta en el interior del mismo y podía romperse. Y segundo porque era un texto muy similar y si no lo hacía bien, podía confundir a Juan y dejarlo vendido, así que iba cuadrado. 


Mi sorpresa fue cuando en un momento de la escena que Juan estaba arrodillado y me acerco a él, se puso a improvisar. Me quedé un poco pillado, respondí pero encaucé rápidamente.

Trasladé al Pantalone de la Commedia dell`arte al inmobiliario usurero de Se queda sin su casa


Como era un personaje estático y estirado, le pedí a Antonio, cambiarlo por el personaje del viejo tacaño del teatro italiano y aceptó. No sé si pegaba o no, pero yo lo disfruté como un niño chico, recuperando a este personaje después de años y haciendo lo que quería. Di hasta saltitos.

Luego venían mis figuraciones, una recogiendo cosas del suelo, nada que destacar, otra donde tenía el reto de decir "recalifique" fue todo un éxito porque no me trabé, como siempre, y en el de La hipoteca que hacía de aval. Un personaje estático, casi estatua que debía provocar risa.


Casi no lo había ensayado, pero hasta ese lo disfruté, pues me puse a hacer mucha gestualidad exagerada y notaba a la gente reaccionar según mis gestos. No me ponía nervioso estar de estatua porque entraba y salía con mucha frecuencia.

Y el último se llamaba El concurso, pero bien podría ser el del buen rollo. Era un sketch coral donde estábamos todos y lo pasamos genial. Antonio nos pidió pasarlo bien, dejarnos llevar y divertir al público. Y eso hicimos. En este sí que me dejé llevar, ¿Quizá me pude pasar de gestos, reacciones o energía? Lo mismo sí, casi seguro que sí, pero lo estaba pasando en grande y poniendo el colofón de oro a una tarde dura y una noche brillante. 


Cuando tras la función Antonio, subió al trasero de la escenografía donde estábamos, si no llega a ser por las normas Covid, creo que nos hubiera comido a besos a todos. Venía eufórico, lleno de buen rollo y muy buena energía, que era lo que por lo visto, habíamos desprendido todos desde el escenario, o sea, se había cumplido el objetivo. No paraba de darnos las gracias

Yo os voy a confesar la verdad, estaba muy feliz y muy orgulloso por mi trabajo y por el cambio en cada uno de mis personajes. Es verdad que hubo cero retroalimentación por parte de todos, nadie me hizo ver que lo había notado, ni que me felicitaron por ello, ni todo lo contrario. Con lo cual, ¿o no se notó o no gustó?, pero ya digo no sé cuál sería la respuesta, pero a mí me encantaron y lo pasé genial. Suena muy egocéntrica esta reflexión, pero es real, me sentía satisfecho de mi trabajo.



Estreno de Mala Racha, miércoles 14 de julio del 2021. Campillos (Málaga).


  




viernes, 30 de julio de 2021

NO HABIA "MALA RACHA" DE VESTUARIO.

 

El miércoles, 14 de julio del 2021, se iniciaba en Campillos el festival de teatro: Candilejas de verano 2021. Eran 5 días de teatro organizados por el Ayuntamiento de Campillos y llevados a cabo por el grupo malagueño El Terral y en donde por segundo año consecutivo, yo iba a participar.

De las 5 obras que se iban a representar 4 eran estrenos y yo participaba en 3.

La primera de ellas era, Mala Racha. 

Este año iba a tener el honor de abrir el festival, pues bien, esta pieza, donde en clave de humor se tratan diferentes aspectos de la crisis económica, esta está compuesta por 20 sketches.

Yo participaba como actor en 8 y como figuración en 2 y necesitaba 10 cambios de vestuarios muy diferentes. Para 5 de ellos tenía tiempo entre un sketch y otro, porque en medio había algún tipo de escena, presentación o canción, pero los otros 5 los hacía seguidos. Era actuar, salir de escena, cambiarme en menos de un minuto y entrar otra vez.

Así que aunque el martes 13 de julio lo tenía libre y por la tarde me dediqué a hacer un ensayo completo con vestuario.

Lo hice yo solo, frente al espejo del armario del dormitorio de mis padres. Con ello quería asegurarme el orden, ver que estaba cómodo con la ropa y comprobar cual sería la forma más fácil de hacer los cambios. 

Pero como soy muy precavido, pese a tener el martes libre,  la mañana del lunes 12 de julio del 2021, la dediqué a buscar dicho vestuario, a probarlo, a hacerme fotos con él y a mandárselas a Antonio para que me diera el visto bueno. Por si surge algún imprevisto, siempre me gusta tener el vestuario listo 48 horas antes.

Aquí os dejo una muestra de la locura de cambios de vestuario que tenía.




  

HAN VENIDO TODOS AL PREVIO MENOS DON MANUEL.


Hoy, lunes 12 de julio del 2021, el previo de El paseo por la Málaga industrial: Huelin y sus personajes, ha sido el más largo de la historia, pues ha empezado a la hora del almuerzo. Es broma, no ha sido tan largo, pero si fue durante el almuerzo cuando mi madre me informó que entre mi padre y ella habían decidido que como hacía mucho calor me llevarían de nuevo, en coche a la actuación. 

Yo no quise, me negué, debido a dicho calor, pero insistieron y como a nadie le amarga un dulce, me gusta que tengan iniciativa  y tampoco les viene mal salir, acepté. 

Todo esto hizo que el previo fuera distinto a los anteriores pero muy similar al del último día. 

Tras una merienda y un poco de tele con mi madre, subí al cuarto de baño, donde me maquillé tranquilamente, hice un repaso completo del texto, arreglé mi mochila, me vestí íntegramente, lo preparé todo y bajé.

Mis padres ya listos me esperaban en el coche. Como siempre digo todo iba ocurriendo como si de un ritual se tratara. Ya en el coche emprendimos nuestro camino al paseo marítimo de Huelin.

De nuevo llegamos pronto a la cita y nos fuimos con el coche hasta final de Sacaba, por cierto, en el trayecto de vuelta, mi madre urdió un plan para poder recogerme, pero estaba tan cogido en alfileres, que amablemente lo rechacé. Pero cada vez hacía nuevos planes improvisados, que hicieron que me bajara del coche riendo y con ganas de empezar. Eso sí, tras un malentendido sobre donde debían dejarme.

Siguiendo el ritual, dejaría mi mochila a Mariángeles con el tiempo justo, de hacerme una sesión de fotos, repasar 2 veces el texto, concentrarme y empezar. 

Pero donde realmente acabé fue sentado en un banco del paseo marítimo. Y ahí me ves, con un calor y un terral horrible, vestido de Manuel Agustín Heredia, con pañuelo al cuello y abrigo incluido y mi mochila gris en el regazo. 

Me sentía un poco fuera de lugar, no me daba vergüenza, pero es que no pintaba nada ahí. Cuando estoy de pie y ensayando, la gente puede deducir que voy a actuar o algo parecido, pero allí solo, sentado y con dos ancianos en el banco más cercano. Parecía que acababa de salir del manicomio, pensaba: "O se para la policía  y me pide los papeles o alguien me da una moneda." 

Evidentemente mi mente estaba en todo, menos en el personaje y así hasta que vi aparecer a mi salvadora, la compi. Le di mi mochila y la empecé a preparar a Manuel.

Pero el destino me guardaba una húmeda sorpresa. De pronto habían aparecido 4 aspersores donde yo suelo actuar, y como siempre pasa, no solo regaban la tierra, sino todo lo que había a su alrededor, es decir, el lugar donde se sienta el público, el suelo y hasta a mí me caía agua. Hacía un calor horrible, pero no era plan de que el público estuviera con los pies mojados o se mojaran el culete.

Rápidamente busqué un plan B y llamé a la coordinadora para que lo viera y se lo dijera al guía. Informé para que no hubiera lio, pero lo que desplacé mi actuación fueron 3 metros, justo a donde está el busto de Antonio Molina. 

La coordinadora se acercó, minutos después a dicho sitio, ambos dimos el visto bueno y empecé la sesión de fotos y el repaso. 

Repaso que no me sirvió para nada.

Repasé dos veces el texto, pero sin mucho ahínco, no conseguí ni el cuerpo, ni la voz, ni la presencia del personaje, porque estaba pendiente a todo menos a la actuación. 

El viento soplaba de una forma totalmente desagradable, además, había tanta gente pasando a mi alrededor, que parecía que ensayaba en mitad de un pasillo de El Corte Ingles, el lugar que elegí coincidía con la salida y entrada a la playa. 

Al rato se me acercó un chaval joven, muy simpático, por cierto, para informarse de donde había sacado mi vestuario, luego llegó una muchacha, con dudosa higiene  que se sentó justo en el poyete donde yo pensé que podía ponerse el público, a cambiarse de ropa y sin mascarilla, a reglón seguido, llegó una pareja, también sin mascarilla con un perro bastante grande y sin amarrar. Todo apuntaba que cuando empezara la actuación, esa muchacha empezaría a protestar o el perro se vendría hacia mi y por supuesto esa pareja no lo pararía porque yo querría coartar su libertad.

Con todo eso, de nuevo decidí cambiar otra vez el lugar de actuación, y volver a mi sitio habitual, ya nos defenderíamos de los aspersores como fuera.

Fue entonces cuando vi de lejos que el público venía hacía mí. Yo no estaba preparado para eso, estaba haciendo de todo, menos prepararme para la actuación. A ver este personaje no es Hamlet, pero al ser tan serio y riguroso, necesita  una solemnidad y concentración que yo no tenía.  

Rápidamente me quité la mascarilla y me puse a mirar al mar, pero tampoco me pude concentrar, pues el tiempo que dedico a esperar al público y estar en el personaje, lo utilicé para aprovechar cuando Edu se acercara e informarle que había cambiado otra vez de sitio y que tuvieran cuidado con los aspersores.

Vamos un caos.



PERO SI QUE VINO A LA FUNCIÓN..

 

Y el caos continuó en esa tarde de lunes, 12 de julio del 2021. Estaba mirando al mar, pero mis 5  sentidos y si llego a tener 6 los pongo los 6, estaban en la presentación que hacían de mi personaje. No lo oía bien, el volumen era muy bajo y el ruido de ambiente muy alto. Además el guía era nuevo, yo no conocía su presentación y fue extensa, por tanto, no sabía cuando me tocaba empezar y estaba alerta.

Así que mi cabeza no estaba ni en el personaje, ni en la situación, ni en nada, mi cuerpo físico estaba mirando al mar, dando la espalda al público, como siempre hago. Si bien,  físicamente estaba el personaje,  internamente no. En mi cabeza estaba el Lolo actor y  director intentando ver como escapar de este pase lo menos herido posible.

Es más,  llegó un momento en el que me rendí y me dije:" Lolo hoy hay que salvar esto, y nada más, hay días que se está bien, otros que regular, otros mal y hoy vamos a salvar esto como sea. Eres consciente de que no estás, de que en tu cabeza está todo menos la actuación. Pon todo tu ser para no despistarte  más y que no te influyan más cosas externas, suelta tu texto lo más decentemente posible y fin, mañana será otro día".

Entonces oí que acababa la presentación, me volví y empecé a actuar. 

Empecé a hablar, sin pensarlo, me vi obligado a ello y creo que ha sido el mejor día, me he sentido como nunca.

En ningún momento hubo dudas, no tengo nada que contar porque no hubo ningún problema.

Ha sido como todo un mitin político, dicho con mucha fuerza,  con una voz muy entonada, casi engolada. El cuerpo estaba pleno de seguridad, en los movimientos había fuerza, presencia, todo tal cual estaba marcado. Me noté con una especie de chulería, de seguridad, de  saber estar , que creo que tiene que tener todo político para convencer a la gente y yo lo tenía, por eso pienso que estuvo muy bien. 

Al acabar me he sentido como cuando hago de  Rafael Echevarría, que me había olvidado de mí mismo,  que todo lo que había alrededor desapareció, para centrarme en eso. Lolo había desaparecido para aparecer Manuel Agustín.

Estaba el personaje, era él hablando, contando su historia, con su solemnidad y con su fuerza, como político.

En cuanto al público, les he hablado mirando a los ojos. Los había muy atentos que comentaban, otros muy fríos, pero yo me he sentido muy bien.

Al acabar me han abrazado y me han dicho :" Muy bien como siempre, eres un monstruo, el mejor".  Pero vaya era una compañera, no hay tener en cuenta su crítica, pues entra el cariño.

Creo que ha sido el mejor día, de todos con diferencia, tanto ahora como cuando lo hicimos en diciembre. 

En fin, yo me he sentido pleno haciéndolo, perfecto, salí muy  satisfecho, vamos muy contento. Mi vida había desaparecido durante 5 minutos, para ser este señor. 

Y la mejor manera de retomarla, fue volviendo, a casa caminando, comiéndome un dulce y oyendo música, volvía levitando.




MARATÓN DE TERRALMIX.


Bueno, el broche de oro, real, del doblete del día 8 de julio del 2021, fue que tras la actuación, estuve cenando con mi amigo Emilio, Ángel y mi súper compi Dani, que llegué a casa, que me duché, que lo recogí todo, que me acosté y que como estaba muy sobresaltado por lo vivido, me puse a oír música. 

En resumen, que me dormí cerca de las 3:00 h, y que al día siguiente, viernes 9 de julio del 2021, para ir a ensayar con El Terral,  me levanté antes de las 9:00 h, así que imaginaros el nivel de resaca con el que llegué al maratón de ensayos. Resaca física por la falta de horas de sueño, y mental porque mi cabeza aún estaba en la euforia del  día anterior.

Cuando llegué al lugar de ensayo, el parque Picasso, ya estaban allí, Juan, con un nivel de sueño y resaca, debido a su curro, aún peor que el mío, y Álvaro que se contagió un poco por los dos. La verdad que el ánimo anunciaba unos ensayos poco provechosos. Pero como somos unos profesionales y Antonio se retrasaba, pese al nivel de energía 0, aprovechamos el tiempo y  empezamos a repasar los textos de las escenas en común, entre Juan y yo, que eran casi todas las mías.  

En eso llegó Antonio y comenzamos oficialmente el maratón de ensayos con El Terralmix. Pero antes de seguir os cuento el por qué de estos nombres. 

Llamo maratón a dicho ensayo porque lo comenzamos Juan, Álvaro y un servidor a las 10:30 ensayando Mala racha, sobre las 13:00 se unió Arantxa con la que hicimos un pase completo de Éxito, acabando este sobre las 14:30 h, a esta hora paramos para almorzar.

Volvimos a las 16:00 h, para repasar Ganas de reñir con María. Media hora después se nos unían Juan, Marisol, Arantxa y Manu para hacer dos pases completos de Éxito, uno con canciones y otro sin ellas. Durante los descansos o en medio de una cosa y otra, se iban repitiendo escenas de El día del estreno o Mala racha. Acabando sobre las 21:15h.

Se entiende ya lo del maratón ¿no?. Y lo de El Terralmix no creo que haga falta explicarlo, puesto que fueron 3 obras ensayadas a la vez.

Del ensayo solo lo puedo definir como mucho trabajo. Repeticiones y pasar de un texto a otro y un personaje a otro sin descanso, es más, a veces Antonio, nos ofrecía descansar, y no queríamos. Cuando se ensaya con profesionales y personas que saben de teatro y se dedican a ello de forma seria y por vocación,  se nota mucho, se trabaja a otro nivel de exigencia. Los ensayos son un aprovechamiento constante del tiempo, son un no parar, no hay celos, sino colaboración, creatividad y un apoyo de uno a otro constante, la verdad que es un lujo.

Y no quiero cerrar esta entrada sin recordar 3 cosas: 

Primera, el descubrimiento de Arantxa. Ya la conocía desde hace mucho tiempo y a punto estuvimos de estrenar una pieza juntos, pero esta fue la primera vez que la veía currando de verdad, más en plan guerrilla y creo que no he visto a nadie que ame más el teatro que ella. Su seriedad, su efectividad, su minuciosidad, sus consejos y su ilusión por todo, cada bolo o trabajo para ella es una fiesta. En sus ojos vi teatro puro y duro.

Segunda, lo que aprendí de ella. Yo no sé cantar y en Éxito debía hacerlo. Cada vez que debía pasar mi canción me ponía muy nervioso y buscaba excusas para no hacerla y me dijo: "Qué más da Lolo, tú hazla, salga como salga. Cuanto más veces la haga es mejor para ti más seguro estarás". Y me hizo cambiar de chip y no ver el pasarla como un martirio sino como una posibilidad.

En tercer lugar, recuerdo que mientras hacía Ganas de reñir, tuve la sensación, no sé si es cierta o no,  pero me pareció que  Antonio hablaba con ella y le decía que estaba muy satisfecho con mi personaje en esa pieza y parecía que Arantxa confirmaba mi vis cómica y eso me gustó.

Antes de acabar quiero recordar también, el momento de ensayar mi parte de La consulta con Marisol,  delante de mis compis, pues después de hacer esa parte bucle, Juan dudó si habíamos improvisado y le dije que era estudiado. Eso me pareció un logro por parte de ambos.









jueves, 22 de julio de 2021

DOBLETE I PARTE: UN PREVIO ANTIGUO PERO NUEVO.


El jueves 8 de julio del 2021, se celebró una vez más, a las 20:00h, Un paseo por la Málaga industrial: Huelin y sus personajes, pero una hora después, a las 21:00h, se reestrenaba en el verano del 2021,  El origen en el Jardín Botánico de Málaga y yo participaba en los dos montajes.

Era un día especial, pues iba a hacer doblete.  No era cuestión de broma, si algo fallaba podía liarse y bien. En Huelin no tenía claro dónde actuar y al jardín podía llegar tarde y dejar una función colgada, pero no era muy consciente de ello, me podía más la emoción, el morbillo de estar en dos sitios a la vez, de cambiarme de ropa en el coche, de pasar de un personaje a otro en una hora, de sentirme vivo como actor etc. Así que de cara a la galeria estaba como preocupado, pero por dentro estaba feliz y con ganas.

A las 18:30 h, estaba tranquilamente en casa viendo tv con mi madre, y  de nuevo con tiempo más que suficiente, empecé a preparar todo. 

Al ir sobrado de tiempo y ser actividades ya muy repetidas, todo fue fluyendo con facilidad. Me maquillé en pocos minutos, ya le tenía pillado el truco, además esta vez no me oscurecí la barba en negro, puesto que después, para hacer de Rafael Echevarría debía disimularla, así que, solo me eché la base. Igualmente pude repasar el texto con tranquilidad.

Pero cuando iba a vestirme, al ir en coche me iba a vestir íntegramente en casa, surgieron cosas externas, que perturbaron mi paz, tuve que detener el proceso y me acabé vistiendo de prisa, pero como estaba todo ya controlado, no fue problema. 

Sin prisas, pero sobre todo sin pausa a las  19:30 h, nos montamos en el coche, mi madre, mi padre y yo. 

Para poder hacer el doblete alguien debía trasladarme de un sitio a otro en coche y ¿Quién iba a hacerlo por mí? Pues mis padres. ¡¡¡ Gracias no solo por esto sino por todo lo que hacen cada día.!!!

Lo que vais a leer ahora, os parecerá algo muy extraño en mí, pero salimos con tiempo más que suficiente, quería ir relajado, y cubrirme las espaldas ,por si algo fallaba, nos perdíamos, había tráfico etc. Ya correría riesgo en el traslado al botánico que si sería a contrarreloj.

Pero al final exageramos tanto, que estábamos en el paseo marítimo, casi 15 minutos antes del inicio de la función, por tanto, aprovechamos para pasear un rato, en coche claro, porque la temperatura no estaba ni para hacerlo andando ni para esperar dentro del coche.

Mientras estábamos de paseo, Eduardo Nieto, me telefoneó, al final no actuaría en mitad del paseo marítimo, a la altura del monumento del copo, sino frente a la playa, en una especie de plaza, que hay a la entrada de una urbanización. Me pareció una genial idea.

Pero claro eso acarreó los constantes líos de, "¿ Paro aquí o allí?", " Me has dicho aquí", "¿Sigo para allá?", " Mejor paro aquí", " Es que me has dicho que...", etc., todo eso hizo que no disfrutara del paseo, ni del momento que estaba viviendo. Yo y mi vehemencia me impidieron disfrutar ese momento.

Finalmente llegamos al lugar de actuación, la hora se acercaba y no había donde aparcar, así que mis padres me dejaron en dicha plaza y se fueron a buscar un lugar. Me quedé allí solo, rodeado de gente y  empecé a ensayar, quería adaptar mis movimientos a la nueva localización.

Y en ese momento aparecieron mis padres, en el coche, y aparcaron justo frente mía. Al acabar podría salir corriendo e iban a verme actuar. ¡¡¡ Todo perfecto!!!.

A partir de ese momento, me dediqué a ensayar, por cierto, había un señor con sus hijos sentado en la escalera donde yo estaba, que no me quitaban ojo y se les notaba en sus caras la idea de: "¿ Qué hace el tonto este en nuestra urbanización?" . Es cierto, que la sensación no era muy agradable, me llegó a provocar incluso vergüenza pero seguí a lo mío.

Al rato llegó la coordinadora y entre los dos decidimos como sería la actuación. Empezaría en una pequeña balconada mirando al mar. El público se coloraría en la acera, frente a mí y una vez que estuvieran allí, yo bajaría por unas escaleras hasta llegar a la acera. Tendría total libertad de movimiento.

Cuando ella se fue, volví a repasar el texto unas dos veces más y sobre todo lo llené de movimientos, realizando una nueva partitura, adaptada al lugar, al balconcillo, a la escalera, a la altura y totalmente distinta a la habitual.




miércoles, 21 de julio de 2021

DOBLETE II PARTE: EL EMPRESARIO TRASLADÓ SU INDUSTRIA..


Hoy, jueves 8 de julio de 2021, Manuel Agustín Heredia, volvió al paseo marítimo de Huelin y como ha hecho en muchas ocasiones ha contado su vida, pero esta vez todo ha sido diferente. Hoy el sitio donde Manuel se ha dirigido a sus oyentes no era el de siempre, eso ha hecho que todo huela o se sienta como nuevo y en algunos momentos incluso extraños.

Pero antes de seguir, lo primero que tengo que hacer es dar las gracias a Eduardo Nieto, por ayudarme y facilitarme el camino para hacer doblete esta tarde.

A las 20:15 estaba en el paseo marítimo y a las 21:33 h, debía empezar en el Jardín Botánico de Málaga y si he podido hacerlo ha sido gracias a él. Cuando le conté la opción de hacer doblete, me dio la posibilidad de adelantar mi actuación del tercer, al segundo puesto. Eso conllevaba cambiar mi ubicación. 

Hoy Manuel ha hablado a la entrada de una urbanización. Debo ser sincero y decir que ha sido raro ver a Manuel actuar tan lejos del mar. 

En la foto de abajo podéis ver exactamente donde actué. Para  poder irme antes era un sitio perfecto, pero bonito, bonito no era. 

Cuando esperaba para empezar, y como pudisteis leer en la entrada anterior, llegó la coordinadora y entre ambos decidimos como iba a actuar, e incluso hice varias pruebas, pero justo cuando iba a empezar y estaba en la pequeña balconada que se ve en la foto, asomado viendo el mar, noté como el público en vez de ponerse frente a mí, en la acera, se pusieron a mi espalda, en la placita que se ve la foto, al final de esa escalera.

Pero como me encantan los retos, no hubo ningún problema, en una micra de segundo lo cambié todo y me hice una nueva partitura, todo lo que había pensado, esa libertad de movimientos ya no se podía hacer, si tenía al público a mi altura y colocados semicircularmente detrás de mí, lo que tenía que hacer, era volverme y  hacer  la partitura de movimiento habitual, pero un poco adaptada a las circunstancias.

Así que me volví enérgicamente para empezar y de pronto veo algo que se me acerca a toda velocidad y que se cuela entre mi cuerpo y la baranda de hierro, era un niño  de unos 7 años que intentaba bajar corriendo, por donde yo estaba, pero ni me inmuté, lo ignoré y seguí adelante como si tal cosa. 

Al igual que ignoré cuando empecé a hablar y de pronto, parecía que estaba actuando en el recreo de un colegio. Se abrieron las rejas de la urbanización, y salieron como unos 8 o 9 niños con una señora, cargados de útiles para la playa, corriendo, hablando y sobre todo gritando. Tampoco me amedrenté, al contrario, subí la voz y para adelante. De hecho tuve un tono de voz muy alto a lo largo de todo el monólogo, es más, hablaría de una voz, muy proyectada, modulada y casi engolada. El sitio no sería el idóneo, pero el público no se iba a ir sin oír el mensaje.

Como dije antes, los movimientos fueron los habituales, pero adaptados. El público se colocó como separado en subgrupos, supongo que serían núcleos familiares y con una distancia más que respetable entre núcleo y núcleo, así que para que todos me oyeran, debía ir de un lugar a otro y dedicar al menos una parte a cada familia.

No ha habido problemas con el texto, es más, he hecho muchas más paradas y más transiciones de lo habitual, quería en todo momento evitar la impresión de que iba más acelerado porque debía irme.

Creo la presencia y la fuerza del personaje estaba y que ha ido bien. Ha sido una actuación más que solvente y me he esforzado porque el mensaje se entendiera, por cierto, al acabar, las rejas de la urbanización estaban llenas de público. 

Y antes dejar de escribir, dar las gracias a todos mis compañeros por las molestias que dicho cambio haya provocado. Especialmente a Mariángeles pues la he hecho actuar más tarde y sobre todo principalmente y de corazón a Keko que le he hecho correr en el primer tramo de su labor como guía,  le he hecho cambiar la ruta e incluso lo que hablaba en cada parte y todo lo ha hecho sin rechistar, al contrario, ayudando, apoyando y  con una sonrisa. ¡¡¡ Gracias!!!.