jueves, 25 de junio de 2020

MI PRIMER ENSAYO CLÁSICO Y CORTO.


Y ahora, después de haberme enrollado con otros temas, os cuento cómo fue el ensayo en sí, y qué sentí el domingo 21 de junio del 2020 al volver a interpretar, bueno más que interpretar soltar texto o como se llame lo que quiera que hice en el ensayo.

Este fue mi primer ensayo después del confinamiento, pero también el primero del espectáculo Noche de clásicos y tuvo lugar, como es normal, en el mismo lugar de la función, esto es, en el cementerio de San Miguel.

Ese primer encuentro lo había visualizado en mi cabeza, un poco más relajado, pero luego, con mi apresión, la búsqueda de seguridad de esta nueva situación de "normalidad" que me provoca tanta inseguridad  y la forma en la que acontecieron los hechos, hizo que me viera interpretando casi sin calentar, pensar, repasar u organizar y que todo pasara en un abrir y cerrar los ojos.

En mi cabeza lo había imaginado así : Llegaría al cementerio,  me dirían cual era mi lugar de actuación y me iría solo hacia a allí.

El tiempo hasta que llegara Edu a verme, lo aprovecharía para decir el texto en voz alta, para asegurarlo, para entonarlo, para marcar movimientos, intenciones.

Cuando llegara Edu, llevaría unos 4 o 5 pases de calentamiento y tendría  todo ya preparado para  lucirlo, pero nada más lejos de la realidad, pues en cuanto llegué, como dije en la otra entrada, estaban mis compis esperando, Edu dijo de empezar y con dos anfitrionas me llevaron a mi lugar de actuación.

De camino le pregunté a Edu cual era mi personaje,  me dijo que el autor de la obra, un caballero.

Llegamos al lugar de actuación, le dijo a una de las anfitrionas que me presentara. Esta leyó el final de mi presentación, o sea,  una sola frase y empecé a actuar, pero así directamente, sin calentar, ni nada de nada.

Además antes de empezar quería preparerme interiormente y psicológicamente pues sería la primera vez que me quitaría mi mascarilla delante de gente y tenía que organizar mis movimientos y posiciones, en el lugar de actuación, para poder marcar las distancias necesarias con el público y estar seguro, pero al final lo que viví en mis carnes fue toda una terapia de choque.


Estaba muy contento porque el texto no era nada fácil y me lo sabía prácticamente entero y sobre todo había comprendido el sentido, por ello cuando Edu me dijo de empezar, estaba desando decirlo y muy orgulloso por demostrar que me lo sabía. 

Intenté darle entonación, que se entendiera el sentido, y mirar a la cara a los compañeros que hacían de público, pero poco más, pues no tenía ni una gestualidad, ni unos movimientos, ni nada definido.

Estaba muy contento por poder volver a actuar, pero mientras actuaba, lo que realmente sentía era mucho vértigo, pero no por miedo de volver después de tanto tiempo, sino por la inseguridad de verme sin mascarilla, rodeado de tres personas, intentando mantener la distancia y no acercarme. Era como si de pronto me quedara desnudo e indefenso delante de mil personas. Fue una sensación muy rara y ya digo no hablo de interpretación, sino por el tema de la pandemia.

Durante mi actuación, Edu aportó la idea de que interactuara con las anfitrionas. Desde aquí gracias a mi compañera Melisa, pues ella le hizo ver a Edu que yo era muy respetuoso con la distancia y no quería actuar con nadie y que por ello pedí hacer monólogos. Gracias Melisa por tu apoyo y tener en cuenta mi opinión. Al final Edu dejó su idea de interactuación y yo acepté, pero lo montaré para mantener la distancia.

Cuando acabé el primer pase, Ana, la otra anfitriona, inventó una forma original para mi aparición, a Edu le gustó y dijo de probar. Lo probamos. Yo solo dije una frase o dos, pero Edu me pidió que lo hiciera entero otra vez y así lo hice. En ese tiempo llegaron María, Caro y Julio. Ahora me veían 6 personas, podía lucirme más pero esta vez, estaba como más desganado, liado y me salió más entrecortado.

Lo bueno del ensayo, es que, entre Edu, Melisa y yo, inventamos, gestualidades, movimientos, juegos con atrezo y etc. Así llenamos de contenido mi actuación. 

Hice dos pases de mi parte que es,  como dije en entradas anteriores, un monólogo dividido en 10 estrofas y tres folios. 

Todo dura unos 4 minutos, pero como solo me sabía 8 de las 10 estrofas, mi actuación duraba unos 3 minutos y medio, previamente lo había contabilizado en casa. Como repetí  mi monologo dos veces,  actué unos  7 minutos y si a esto le sumamos 3 o 4 de descanso, charla, llegada y despededida. Mi ensayo en sí duró unos 15 minutos y Edu me dijo que podía irme  a casa.

Pensé quedarme un rato más para organizar, perfilar y mejorar el texto, pero luego pensé que para qué me iba a quedar allí si era un monologo, podría hacerlo en mi casa tranquilo y delante del espejo. Decidí no irme y quedarme viendo a mis compañeros y así empezó la segunda parte del ensayo que ya os he contado anteriormente. 







PLANTAS, VIDEOLLAMADAS, PROYECTOS, ILUSIONES, GRANDES COMPAÑEROS Y BUEN ROLLO.


El jueves 18 de junio de 2020 pasé practicamente toda la mañana al teléfono. Es lo que tiene quedar con varias personas para una reunión a la antigua usansa, o sea, sin usar ni email, ni grupo de WhatsApp, ni nada. Nos iban llamando uno por uno y según la disponibilidad de cada cual, nos volvían a cambiar todo y a llamar otra vez para informarnos , pero vaya no me quejo, bendita mañana y  bendito proyecto de reunión.

Hace mucho tiempo que pienso que el jardín Botánico de Málaga es un lugar mágico pero lo que no sabía era que si el lugar tiene un 60 % de magia el resto, nada más y nada menos que un 40% pertenece a mis compañeros y compañeras. Esto se notó cuando mi jefa me llamó para interesarse por mí a nivel personal y entre las muchas cosas que hablamos, le expresé en voz alta, mi sueño o deseo de volver este verano a ese mágico lugar.

Eso se quedó ahí, pero lo que no sabia era que unos 3 o 4 días después, ella misma me llamaría para citarme a una reunión. ¿Para qué? Pues para intentar retomar las visitas teatralizadas este extraño y original verano del 2020 en el Botanico.

Cuando me enteré, se me llenó el corazón de alegría y el cuerpo de buen rollo y energía. Ahora sí que volvíamos a la realidad. Un verano sin poder estar en el jardín y disfrutar de su magia, su amor y su tranquilidad no es verano y ahora todo era posible.

Eso sí, como con todo lo que estamos viviendo, no se sabía cómo iba reaccionar el público, así que se buscó vías alternativas, para hacer las visitas pero diferentes a como las hacemos cada verano. Entre ellas yo propuse ofrecer en vez de una historia, una mezcla de los mejores personajes y situaciones.

Me hablaron de una reunión a primeros de julio y empezar las funciones el primer fin de semana, todo era para ya y auguraba un magnífico verano.

Cómo juampe es un pedazo de compañero me propuso para que compartiera las visitas con él. Yo no entraba en un principio en el elenco pero Juampe pidió compartir entre él y yo las visitas. ¿Sé puede ser más grande y más buena gente?.

Para intentar agilizar todo mucho más. Juampe propuso realizar el viernes, 19 de junio de 2020, una videollamada y así se hizo.

Desde las 13:00 y hasta casi las 14:00 nos reunimos los compañeros participantes por medio de una videollamada, creo que es la primera vez que ese tipo de conexiones me han funcionado bien, pues no hubo ni cortes, ni errores. Nos reunimos cinco compañeros, dos desde el jardín, dos desde la playa y un servidor desde la salita de casa.

Hablamos de todo y de muy buen rollo, de horarios, fechas, personajes, espectáculos, condiciones económicas etc.

Todo estuvo lleno de buen rollo, de ganas, de ilusión y desde la organización de la empresa estuvieron muy entendíble y siempre a nuestra disposición.

Cuando colgué estaba lleno de buena energía, qué compañeros más apañados tengo, pero a la vez de menos ilusión, puesto que las espectativas ya no eran las mismas.

Ahora nos dijeron que empezaríamos  pasado mediados de julio, con posibilidad de suspensiones y unas previsiones no muy buenas, pues por ahora con el tema de la pandemia el ritmo normal de visitas del jardín estaba siendo bajisimo... Algo muy poco habitual en ese lugar que siempre es un éxito.

Así que ya veremos y os contaré.


sábado, 20 de junio de 2020

¡¡ POR FIN ESTUDIANDO!! Y VARIOS DIAS DE ESTUDIOS.



Sería muy difícil enumerar las razones por las que soy actor. Son muchas las cosas que hacen esta profesión un poco insoportable y muchas, pero muchas las que la hace fantástica y hoy voy a hablaros solo de una de ellas.

Sé, que para muchos compañeros y compañeras, sin ir más lejos Concha Velasco o mi, amada, mamá teatral Anai, el estudiarse los textos no está entre sus preferencias favoritas, pues bien, para mí ese es uno de los puntos más positivos. 

He dicho muchas veces que si fuera rico, no me dedicaría a viajar como dice todo el mundo, sino a estudiar, eso sí cosas que me gusten como historia, cocina, diseño, pintura etc.. Pues bien, mientras llega o no ese momento, satisfago ese deseo de estudios siendo actor y estudiando guiones.

Debo confesaros que en este tiempo de confinamiento, no sé si para recordarlo, para evadirme o para ejercitar la mente, he repasado en infinidad de ocasiones el texto de la pieza Laberinto, pero ahora por fin y desde el 8 de junio del 2020, tenía un texto nuevo para estudiar.
No puedo decir que texto es, pero sí que es un texto clásico, en verso y compuesto por 10 estrofas repartidas en 3 folios.

El lunes 8 de junio de 2020, cuando lo recibí vía mail, lo leí y como siempre me pasa, cuando me enfrento a un texto nuevo, odio mi inseguridad, me dije:" Es imposible que me estudie esto y mucho más que lo recuerde".

En muy poco tiempo, creo que para el martes 9 de junio del 2020, ya me sabía la primera estrofa. Esta me la estudié con total y absoluta facilidad. Tras eso fui a por la segunda, pero no la entendía. Aclaro, no entendía nada de nada, pero nada, es más de los 12 versos no llegaba a entender ni uno, pero absolutamente ni uno.

Eso me desanimó y aparqué los estudios. Tenía muchas cosas pendientes, entre ellas, cerrar una etapa de mi vida. Etapa de la que quería dejar constancia en el blog y luego buscar información de dicho texto clásico  para aclararme y si no funcionaba, llamar a mi maestra favorita,  Gertru, para que me ayudara. Sabía que ella me lo aclaría al máximo, como ya hizo en mi última participación en Los clásicos en San Miguel.

El lunes 15 de junio de 2020, mientras me duchaba, tras volver de correr, decidí buscar un audio con dicho texto clásico y ver como sonaba dicho por otro. No sé la entonación que le dio el actor del audio, pero me aclaró en un segundo el significado de dicha estrofa y en poco tiempo me aprendí los dos primeros versos.

Esa tarde la tuve libre y con mi miedo, mi apresión, mi precaución, mis cuidados, mi mascarilla, mi distancia y mi gel de alcohol, me fui al centro a pasear. También llevaba el texto en el móvil y durante el paseo no solo me estudié la complicada segunda estrofa, sino que la tercera, que era muy sencilla, también cayó.

Después, los que ya me conocéis lo sabeis, me dediqué a repasar lo ya aprendido, una, dos, tres, cien, quinientas o mil veces. Mientras me duchaba, corría, limpiaba, tendía la colada,  paseaba,  guardaba la ropa, repasaba, repasaba y repasaba.

El cuarto no era muy fácil que digamos, de nuevo se me atragantó y de nuevo lo dejé. Hasta que llegó el jueves 18 de junio de 2020,  fue ese día cuando caí en cuenta de que me quedaban solo 3 días para el primer ensayo y no podía ir a este tan atrasado, así que, que ese jueves mientras me vestía para salir, me estudié la complicada estrofa 4. La llené de  sentido y significado, aunque no sé, la verdad, si el significado que yo le di es el bueno o no.

Y esa tarde de paseo, compras, blanco y negro y de nuevo miedo, mascarilla y etc.… fue muy provechosa, pues mientras andaba por la calle, me estudié hasta la 7. La verdad que estas eran muy fáciles y lógicas.

De nuevo vinieron 100 repasos más de esas 7 estrofas. Os contaré un secreto, cuando llegué a la plaza del Pericón, esa plaza casi desconocida, que me encanta, pero donde uno siempre pasa corriendo, me detuve. Allí estaba solo, acabé de disfrutar mi blanco y negro y me puse a repasar todo lo que me había  estudiado. Delante de ese jardín vertical hice cuatro repasos.  Estaba completamente solo y aproveché, por fin, para poder moverme y oír mi voz en libertad después de mucho tiempo. Bueno os cuento otro secreto, había en la calle de al lado una parejilla muy joven dándose arrumacos, pensarían que estaba loco, pero no me importó, con la mascarilla no se me oía mucho.

Pues satisfecho con mis 7 estrofas aprendidas, solo me quedaban tres y ayer, viernes 19 de junio de 2020, cuando salí de compras, me aprendí una más. Ya solo me queda dos días para el ensayo y dos estrofas, pero creo que no me las estudiaré, prefiero asentar las que tengo.

Al final he conseguido hacerme con el sentido del texto, pero creo que se le pueden dar muy diversos enfoques, según el personaje que lo diga, así que, hasta que no hable mañana con Edu y me informe, no quiero aprendérmelos entonados y con sentimiento.







miércoles, 17 de junio de 2020

OS PRESENTO EL CARTEL DE " NOCHE DE CLÁSICOS". CUANTO TIEMPO.


En esta entrada os presento el cartel del espectaculo, Noche de clasicos.

¡¡ Cuanto tiempo sin mostraros un cartel!!, pero gracias a Dios ya estamos de nuevo aqui.

El sabado 13 de junio de 2020, nos enviaron dicho cartel via Whatsapp y yo muy orgulloso os lo expongo a continuacion.

Espero que os guste.










MI PRIMERA REUNIÓN CON PRECAUCION Y MUCHO AMOR.


No pertenezco a la familia Monster, ni soy gótico, ni nada de eso, pero cuando en plena desescalada, nos permitieron salir a correr yo salí a hacerlo, y un día estaba dando vueltas por las calles, sin rumbo fijo,  pero eso sí buscando las calles más solitarias y de pronto me encontré de cara con el Cementerio de San Miguel.

Eran sobre las 20:00 horas,aun era de día pues, el tiempo parecía de verano y me acerqué a las rejas. Desde donde me asomé, se veían los pasillos y la capilla central, estaba todo vacío, no se oía nada. De pronto mi mente los llenó de gente, de sonidos, de colores y de risas. De compañeros paseando de lugar a otro, haciendose fotos, ataviados como personajes. Me imaginaba corriendo por allí, maquillado y vestido de personaje, asado de calor y detrás de Edu para que me hiciera las fotos oficiales antes de actuar.

Ahora no había nadie, no quedaba nada. Pensaba que este verano no iba a ser tan festivo y con tanto jolgorio como otros años. Cuanto deseaba volver a entrar a ese lugar, a trabajar y reir allí.

Pues sí, este verano nada será en el San Miguel como lo fueron los anteriores, pero  lo que no sabía era que iba a volver a entrar en él, mucho antes de lo que esperaba, pues el viernes  12 de junio del 2020, 8 días antes de que comenzara oficialmente el verano, estaba de nuevo en el Cementerio San Miguel, frente a la capilla central y oyendo la voz rápida y emocionada de Eduardo Nieto.

Esta vez no fue una reunión habitual  como las  que suele hacer Edu, pues no estábamos el ciento y la madre,  no estábamos unos juntos a otros y los más "pesados", Caro, Ana, Javi, Luisa y yo, no estábamos por ahí escondidos, oyendo atentamente al jefe pero a la vez a lo nuestro, gamberreando y bromeando.

A esa reunión, cumpliendo con los requisitos de la fase 3, solo asistimos 20 personas y faltaron algunas, así que fuimos menos. Todos estábamos sentados, con sillas puestas de ante mano, para cumplir la distancia entre un compañero  y otro, todos con nuestras mascarillas puestas y sin acercamiento físico alguno.
  
Mientras estaba allí sentado, me acordé de esa tarde que salí a correr. Miré al cielo y no  podía creerme  que estaba de nuevo ahí dentro, con mis compañeros y planificando trabajos. Repito,  nada será igual, pero ahí estábamos todos reunidos y ¿por qué?.
  
Pues porque Edu ha decidido retomar los trabajos de este verano, pero claro está, adaptado a las nuevas condiciones y para empezar, decidió reunirnos en dos tandas a la mayoría del elenco para explicarnos proyectos, posibles actuaciones, papeles etc.

Del grueso de la reunión no voy a contar nada porque es top secret, pero si puedo contaros que como él bien dijo y como está el ambiente, todo es relativo, pues quitando los trabajos más cercanos, el resto  depende de cómo marche todo.

A mí nada me pilló por sorpresa, puesto que casi todo lo que se contó ya me lo había adelantado Edu por teléfono, pero si me enteré de un proyecto para agosto en el que me gustaría participar por su alegre contenido, es más, por primera vez en mi relación con Edu se lo hice saber.
  
Esta reunión para mi significó dos cosas: Una fue la de volver al mundo mágico del teatro y otra la de volver un poco a la vida real. Ir a la reunión me  daba miedo o apresión, eso de meterme tan de lleno en la cotidianidad, me asustaba. De hecho, iba con la idea de que si algo no me gustaba o me resultada inseguro me marcharía, pero todo fue perfecto. Las distancia, la relación con y entre los compañeros, la forma en que se desarrolló todo, como se aprovechó el tiempo al máximo etc. Desde aqui un 10 para Edu.
  
Como fuimos en dos turnos, no pude ver a todos mis compis, sino a unos pocos y debido a las nuevas circunstancias hubo personas con las que apenas pude hablar, como Ángel, Blas, Manoli, Inma, Mariam o Adri.
  
Pero si pude con Juanjo, que me alegró un montón verlo. Lo tenía justo en frente y me pasé toda la tarde mirándolo, haciéndole gestos y demás para que me viera, pero nada, menos mal que al final lo conseguí. Pero me dio pena no hablar mucho con él y  no poder oír su risa de niño travieso, recuerdo la mirada y el gesto de cariño de Maricarmen Rosado, el camino juntos y la broma que me gastó Librada cuando nos vimos, que casi se lleva como resultado un empujón y una bordaría.

Caro que fue la que se sentó más cerca mía y con la que tuve más conversación, siempre con su humor y su buen rollo, Ana Mate, que de verdad sigue igual de sembrada, antes de todo esto estaba a un nivel mayor y ahora menos, pero claro es normal está como todos y además ella es como yo, del grupo de las asustonas y por supuesto la rebelde, con la que sin apenas poder hablar, pues no hubo ni tiempo ni posibilidad, nos dijimos tanto con cuatro palabras y cuatro gestos.

Gracias a ella en particular y a todos en general por darme tan buena energía, tanta ilusión y tanto amor, aunque fuera en las nuevas condiciones.



martes, 16 de junio de 2020

DE PRONTO MUCHAS FECHAS OCUPADAS.


Aunque Eduardo Nieto, gerente, guionista y director de Eventos con historia, había hecho algún que otro amago de quedar y reanudar los trabajos, aunque me había dado alguna que otra noticia y me habían llegado algún que otro  rumor por ahí, las condiciones del desconfinamoento y la desescalada no le daban mucho pie a ello y no volvíamos a retomar. Si os soy muy sincero, personalmente no estaba aún preparado ni para quedar, ni para trabajar y las sucesiva anulaciones de las posibles quedadas me venían de perla y más que apenarme me alegraban.

Pero de pronto el lunes 8 de junio del 2020, mientras subía las escaleras de casa, con las dos manos ocupadas de miles de cosas, mi móvil empezó a vibrar, no vi quien era y lo cogí como pude. Desde el otro lado Eduardo Nieto me hablaba sin parar, no lo oía, pero tampoco intenté hacer nada para solucionarlo pues tal como iba o me caía yo por las escaleras, o todo lo que llevaba en las manos o se me caía el móvil, así que a voces y como Dios me dio a entender le dije a Edu que se callara que en un momento lo atendería.

Ya en la salía y después de haber soltado todo lo que llevaba, atendí la llamada y ese Edu, que es pura dinamita sin dejarme ni respirar, ni pensar, ni meditar, me preguntó cómo estaba, me dijo que cogiera papel y boli y me llenó el mes de julio, algo de agosto y finales de junio de fechas de ensayos y representaciones.

Serían dos proyectos con dos días de función cada uno donde yo participaría, después me dijo que había otro por confirmar y me convocó para una reunión.

Cuando me explicó cuales serían mis personajes, se despidió y colgó.

No me dio tiempo, ni a pensar, ni a meditar ni a asustarme, ni a decirle que no. Me pilló a traición, cosa que le agradezco, porque si llego a pensarlo, con lo aprensivo que estoy le hubiera dicho que no del tirón.

Así que sin pensarlo me vi en la salita de casa con un folio lleno de fechas. En ese momento el corazón pudo más que la cabeza y me recorrió una emoción y una ilusión muy grandes. De nuevo volvería a interpretar, a estudiar, a preparar un personaje, a actuar. En una palabra a vivir, volvía a la vida y fue tal la emoción y la carga de energía positiva que recibí que de un plumazo mi corazón lleno de ilusión, mató al miedo de la cabeza.

Y como Edu es todo ahora y ya, ese día volví a tener dos noticias más de él:

Primero por la tarde me mandaba el guión de mi participación en La noche de los clásicos en San Miguel. Despues de mucho tiempo tenía un nuevo guion. Por fin volvería a estudiar.

Y por la nochee confirmó vía mail la actuación pendiente para agosto.

Así que todo esto significaba que Lolo Martin, de la mano de Eduardo Nieto y Eventos con historia, volvía a la carga.




POR LOS QUE DE FUERON.


Y antes de seguir, recordar este tiempo de silencio y sobre todo a los que no pudieron superarlos. Vaya este homenaje por ellos y ellas y mucho ánimo y fuerza a sus familiares.








domingo, 14 de junio de 2020

TAMBIÉN CAYERON "LUCES Y SOMBRAS" Y "LABERINTO".


Todo avanzaba de tal manera, las noticias y los datos de sanidad eran tan alarmantes, los hospitales se veían tan colapsados, todo era tan nuevo y tan malo que nuestra forma de vida y nuestros pensamientos cambiaban por horas.

Si el martes 11 de marzo del 2020 me pareció buena idea suspender el estreno de La Paella pero por otro lado lo veía un pelin excesivo. En sólo 48 horas mi mente dio un vuelco de 180 grados, lo único que quería era estar en casa no salir para nada y protegerme. Deseaba estar en mi hogar con los míos, evitando así todo contacto con el exterior y ¿Qué me lo impedía? Pues mis clases en dos coles, el estreno de Laberinto y la representación de Luces y Sombras.

Ya el teatro me daba igual, prefería mi seguridad y sobre todo la de los míos, por tanto, ya no esperaba que se suspendieran estos trabajos, ni me daba pena, al contrario deseaba que esto ocurriera.

El jueves 13 decidí no volver más  al gimnasio, ese mismo día suspendieron un traslado cofrade que  hizo asustarme más. 

Ante el aluvión de suspensiones, en el grupo de WhatsApp de Luces y sombras se empezó a preguntar si se representaría la pieza o no.


Éramos muchos los que no queríamos, pero muchos más los que si querían y las voces a favor de actuar eran más numerosas y sonoras. A mí me parecía una locura.

De hecho recuerdo como antes de entrar en clase, ese mismo jueves 13 de marzo, llamé a una compañera para animarla a que me apoyara para convencer a todos y suspender la función. Ya tenía pensado que al salir de las clases hablaría con el director para aclarar esa locura, pues veía que la función se hacía, de hecho sobre las 15:45 estaba confirmada. Pero para que veáis como cambiaba todo, estando en plena clase, como a las 16:30 nos informaban oficialmente que la pieza se suspendía.
¡¡Menos mal!!.

Ese mismo día y de nuevo antes de entrar a clase se rumoreaba y mucho la suspensión de las clases, algo que yo esperaba como agua de mayo, porque me exponía mucho.
Al salir de esta ya era oficial.

Que feo fue oír a mis niños contar las instrucciones que le habían dado sus profes por si ya no volvían más al cole en mucho tiempo, todo era caos e inseguridad.


Ya solo me quedaba Laberinto. Esta al ser patrocinada por un ayuntamiento no me preocupaba, pues pensaba que se suspendería, pero no que sería tan pronto, pues el mismo jueves 13 a las 17:00 nos escribía Paco para comentarnos que desde la concejalía de cultura del ayuntamiento de Torremolinos le habían informado que hasta el 31 de marzo se cerraban todos los centros oficiales, culturales y asociaciones vecinales de dicha localidad y por tanto la pieza se suspendía.

Ya por fin, nada me unía a la calle, realmente ya nada me daba pena solo quería encerrarme y desde el viernes 14 de marzo del 2020 pude hacerlo.

Un día después, empezaba el confinamiento y el estado de alarma oficial.

Yo pude encerrarme pero otras muchas personas no y para ellos y ellas, héroes de nuestros días van estas últimas palabras. 

¡¡GRACIAS PORQUE CON SU TRABAJO Y ARRIESGANDO SU SALUD, PUDIERON HACER QUE YO ESTUBIERA CONFINADO Y MIL GRACIAS PORQUE ME AYUDARAN EN TODO LO QUE VINO DESPUÉS!!




EMPEZARON A CAER LOS PROYECTOS EL PRIMERO " LA PAELLA".


Todo empezó a cambiar de verdad, y en un tiempo vertiginoso. En días la sociedad se vino abajo y todo empezó a derrumbarse. 

Ahora sí que el virus era el total y absoluto protagonista de nuestras vidas, daba miedo ver cómo iba avanzando y pudiendo con nuestras vidas, ya no eran pequeñas cosas cotidianas las que cambiaban, sino que grandes acontecimiento y eventos que mueven a muchas personas pero también mucho dinero y transcendencia iban cayendo y siendo suspendidos, todo eso me hacía pensar en la magnitud de lo que estaba pasando y me provocaba mucho vertigo. Se suspendieron cultos de cofradías, presentación de carteles, tres días antes de su inauguración, se suspendió el festival de cine de Málaga y por supuesto a mi nivel profesional de pequeña escala también empezaron a caer cosas. 

El director de La paella es un amante del café de la mañana viendo las noticias, y el martes 10 de marzo del 2020 nos informó, vía WhatsApp, que quizá tendríamos que plantearnos, este fin de semana, qué hacer con el estreno de nuestra pieza, pues la cosa se estaba poniendo feilla

No fue necesario esperar tanto, el martes 11 de marzo de 2020, estaba en casa limpiando, cuando de pronto me llegaron avisos de WhatsApp. Era Raúl que nos informaba que tras hablar con el hotel Urban Dreams de Granada, este le habían informado de la cancelación a mansalva de habitaciones, de la suspensión de dos congresos y por tanto, la productora, pensando en posibles cancelaciones de entradas o la opción de realizar la pieza sin disfrutarla, había decidido que  lo mejor era aplazar el estreno de La Paella hasta nueva orden. 

Todo estaba tan mal que a mi compañera en un solo día le suspendieron todas las funciones que tenía programada para toda la semana por España.

Parecia que algo estaba pasando y algunas personas, como nosotros, más que por miedo, por precaución, empezaban a suspender cosas. Yo a veces lo entendía y otras veces no, a veces lo veía todo un poco exagerado y otras me moria de miedo.

En resumen mi primer proyecto en caer fue La paella.



EN TU FIESTA ME COLÉ CON ALGUNAS LUCES Y MUCHAS SOMBRAS.



Si juego con el título de la pieza, se puede decir que el sábado, 7 de marzo del 2020, y el ensayo de Laberinto estuvo lleno de luces y el ensayo del domingo, 8 de marzo del 2020, de sombras.

Como bien sabéis estoy escribiendo todo esto 3 meses después de ocurrir y no recuerdo mi día a día a la perfección, por tanto, no sé qué pudo pasar en unas 18 horas, pero pasé de vivir, el sábado, “casi normal “de estar en una discoteca hasta las 3 de la mañana repleta de gente a ir al ensayo de Luces y sombras, cargado de miedos, prevenciones y precauciones. ¿Qué pasó? Pues no lo sé.

Salí de casa con mucho tiempo, puestos que ese día era el ensayo general de la pieza y había que hacerla sin maquillaje, pero con vestuario y me quise ir con tiempo suficiente para hacerlo todo despacito, con ganas y disfrutar el momento. Esa pieza y ese personaje los controlo y las compañeras me encanta, así que, quería pasarlo bien.

Me llamó Anita Vigo, para decirme que estaba aparcando en mi barrio, que si quería nos íbamos juntos y caminando al ensayo. Le dije que sin problema y mientras nos veíamos me compré un dulce, fui a San Pablo a visitar a mis titulares y la esperé.

Como dije antes, en pocas horas había cambiado todo, pues desde que nos encontramos mi conversación con Ana no giró en torno a la pieza, ni sobre la representación, ni sobre nuestras vidas personales, todo fue virus, virus, virus, miedo e inseguridad.


Cuando llegamos al lugar del ensayo general, el oratorio de Las Penas, tuve dos sensaciones que me acompañaron durante toda la tarde y que solo mi Luisa me las quitó al final de la misma y estas fueron, sombras u oscuridad y que me había colado en una fiesta donde no fui invitado.

Nada más entrar, las habitaciones anejas al Oratorio estaban plagadas de bandejas, estantes de plásticos con copas y vasos, había ollas, máquinas para calentar comida, camareros y cofrades vestidos de gala.

Estábamos en plena cuaresma y concretamente la cofradía de Las Penas, había terminado esa misma mañana los cultos a su Cristo y tras la función principal habían ofrecido un ágape a sus hermanos. 

Cuando llegamos este estaba tocando a su fin y el trasiego de camareros recogiendo y de cofrades charlando o marchándose era total y yo en medio de todo eso me sentía como que me había metido donde no me habían llamado.

Los pobres estaban acabando su fiesta y nosotros en medio. Es más, el oratorio lucía bellísimo y aun olía a incienso. Ese lugar tan bello que por la mañana había sido muy solemne ahora estaba lleno de teatreros, disfrazados preparando su pieza y todo me sonaba raro.

Y ahora os hablo de las sombras.

Nos cambiamos en el salón de tronos de la cofradía, aquello estaba totalmente organizado y con muchos elementos que indicaban que en la hermandad estaban trabajando para la próxima salida procesional. Un lugar así para mí es como el paraíso. En condiciones normales no hubiese parado de mirar cada cosa con detalles y hacer miles de fotos, pero esta vez, pasé lo más desapercibido posible, intentando no tocar nada, no acércame a nada, pensando como cambiarme de ropa sin estar cerca de ningún compañero,  sin dejar mis cosas sobre nada sospechoso y sobre todo, en esa pieza trabajamos casi 27 personas, con todas me llevo fenomenal, pues esta vez intenté cambiarme lo más distanciado de mis compañeros, con el mínimo contacto etc. En ese momento fui consciente de que algo estaba cambiando.

Una vez vestido de Lucifer, me fui cuanto antes, al oratorio porque era un lugar mucho más amplio y ahí esperé para ensayar.

No recuerdo ya cuantos pases hicimos, pero creo que solo uno con el elenco completo, puesto que Javi, el chico que hace del ángel llegó tarde y tuvimos que empezar sin él y Luismi, el protagonista, se tenía que ir antes porque tenía actuación, por tanto, cuando el ángel llegó fue casi cuando Luismi se marchó así que no hicimos muchos pases tal cual. Lo positivo de todo esto fue que los pases no fueron muy formales y me ayudó a evitar que me acercara a mis compañeros que era algo que yo deseaba.

El ensayo general fue muy bien, aunque personalmente fue horrible.

Llevo muchos años haciendo este papel, me encanta, lo disfruto y lo paso genial con él y mis compis, pero ese domingo no estaba fino, se me iba el texto, hubo momentos donde me tocaba hablar y no lo hice etc.

Del último ensayo me fui antes de tiempo y por lo visto hubo algunos cambios en la posiciones que  yo no lo sabía, y si a eso le sumamos que muchos dieron su opinión, no muy positiva, aobre mi vestuario y depués el tema del virus, que no solo en mí, sino que estuvo latente en el resto de compi, hicieron que yo estuviera en todo menos en el personaje y que el ensayo fuera un poco cutre para mí, pero no me preocupaba nada, pues sabía que el día de la función, sacaría al Lucifer que conozco, lo pasaría en grande y saldría bien.

Pero la sombra del virus poco a poco se estaba apoderando de nuestras mentes y sin ser conscientes, las relaciones entre nosotros estaban cambiando. El ensayo empezó a parecer una prueba de supervivencia, donde cada uno intentaba defenderse del otro, buscando separaciones, evitando contactos físicos, mirando al prójimo casi como un “enemigo. Mi inocencia poco a poco se estaba acabando pues ya estaba viendo que el virus nos estaba empezando a controlar, pues el buen rollo que inunda siempre los ensayos de Eventos con historia , ahora estaba lleno de sombra, oscuridad, separación, independencia, de verdad se notaba un ambiente raro.

Solo al final de la tarde, ya acabada de ensayar nuestra parte me senté en el mismo banco de mi Luisa, pero no pegado a ella y con su humor no pude parar de reír, tampoco sabía que iba a ser la ultima vez que me reiría con tantas ganas.

Tras el ensayo me desvestí lo más pronto posible y casi sin despedirme de nadie, salí rápido del ensayo. Era temprano, hacía sol, el tiempo primaveral, que tanto me gusta lo invadía todo, pero en vez de darme un paseo, me fui lo más rápido que pude a casa y por el camino más corto, todo estaba cambiando...  






sábado, 13 de junio de 2020

UN " LABERINTO" DE PAZ E ILUSIONES.


En todos los desiertos hay un oasis, bueno o eso se supone, ¿no? o quizá no es así, no lo sé la verdad, lo que yo quiero decir con este inicio de entrada es que si el jueves, 5 de marzo del 2020, hablé en público por primera vez de ese virus, en solo 48 horas estaba empezando a ser el protagonista de mi vida. Cada vez eran más cosas cotidianas las que se iban adaptando o condicionando a él. Es más, de vez en cuando uno empezaba a pensar que todo estaba pasando, ya, a un plano un "pelín" raro.

Pues en medio de todo ese mundo de adaptaciones, separaciones y preocupaciones, el sábado 7 de marzo del 2020, Paco, Javi y yo, nos metimos en nuestro propio mundo, en un espacio particular donde nada de todo esto nos afectaba. Eran las 10:00 de la mañana  cuando entramos  en el teatro de la Casa de la Cultura de Torremolinos, en nuestro propio Laberinto y nos olvidamos del resto.

Como es habitual, llegamos, nos saludamos, nos abrazamos, algo que ese día no tuvo la más mínima importancia y que hoy al escribir esto lo veo como un gesto en extinción, y sin perder el tiempo, nos subimos al escenario, que ya estaba completamente montado, bravo por ese Paco tan apañado, y empezamos a trabajar.

Yo me cambié de ropa, preparé todo el atrezo y a currar. 

Esto lo estoy escribiendo casi 3 meses después de que ocurriera, por tanto, es evidente que no recuerdo todos los detalles. Aclaro, no recuerdo cada sensación, cada frase o como me sentí en cada fragmento de la pieza, pero también es cierto que no pienso en ese ensayo ni con tremenda alegría, ni con profunda tristeza así que supongo que fue bueno, pero sin nada que destacar, ni para bien, ni para mal.

Solo recuerdo, muy claro, una cosa que me dejó pillado y me encantó. Justo antes de empezar, el director nos dijo que le había gustado tanto nuestro nuevo enfoque que quería ver mucho más y nos pidió que lo hiciéramos más evidente y lo empezáramos a un nivel 8, pues la semana anterior lo hicimos a un nivel 6. Yo me quedé muerto, de alegría claro, pues con el miedo que llevábamos la semana anterior dicha propuesta y  ahora Paco nos pedía más. ¡¡Qué bien!!!!

Después iniciamos la pieza, hicimos dos pases completos, a mitad del primero llegó nuestra fiel apuntadora, llamada Pilar y desde ese momento  el elenco estaba listo y ya podíamos empezar a actuar más relajados pues ella no nos lleva el texto tan a rajatabla.


Como digo no recuerdo mucho, bueno si recuerdo tres cosas, que os cuento ahora y concluyo la entrada.

La primera de todas es, que como dije antes, no tengo grandes recuerdos de este ensayo, pero creo que nos fue muy bien, que los dos pases se hicieron completos y sin ningún tipo de parones por el texto, que llegamos a los niveles de emoción exigido, que hubo una conexión entre Javi y yo estupenda, que me sentí realmente bien y que entré en todas las emociones necesarias, especialmente cuando más lo necesitaba y lo mejor fue que me salieron solas porque me dejé llevar por lo que iba ocurriendo en escena.

Eso sí,  aun nos faltaba darle una vueltecita más a la pieza, es decir, unos cuantos pases más para empezar a disfrutarla y llevarla viva al estreno. Creo que necesitábamos justo los 4 pases que nos quedaban.

Nos quedaban 4 pases para el estreno, esto se traduce en 2 días de ensayos y 18 días libres, y aun no habíamos ensayado ni con el mobiliario, ni con el atrezo real, ni mucho menos con el vestuario. Habíamos hablado mucho de todas esas cosas, pero no se había concretado ni cerrado nada, yo aun no tenía vestuario concreto, era consciente de ello, pero no sé por qué no me preocupaba.

Mi amigo Jorge me dice que soy “perfecto” y cuando me dice esto no lo hace porque yo lo sea, sino por burlarse, en broma, de mí.

Soy una persona a la que le gusta llevar siempre todo muy amarrado, no dejar nada a la improvisación. Me gusta que todo esté previsto, saber lo que voy a hacer en cada momento, y si hablamos de trabajo, esto se traduce en tener todas las cosas (vestuario, texto, organización y demás) muy controlado y preparado desde muchos días antes, pero esta vez había muchas cosas que no estaban detalladas y me daba igual, no me preocupaba lo más mínimo, primero creo que porque confiaba en Paco y segundo por una excesiva tranquilidad que no entendía.

Ya me ha pasado con anterioridad, muchas veces veo que hay cosas que se acercan y yo que soy tan previsor, no las atiendo, y las dejo pasar, pues bien, cuando eso ocurre, estas cosas, que se acercan nunca llegan a su meta y parece ser que esta vez el caso iba a ser muy similar pero yo no era consciente de ello.

Es más, tenía organizada en mi cabeza, toda una campaña de invitaciones al estreno para personas que podían venir muy bien para el futuro de la pieza y 20 días antes de este no había llamado a ninguno…

Y la última cosa que recuerdo, es de nuevo la inocencia, todos éramos muy inocentes.

Cuando nuestra vida estaba adaptándose a ese extraño virus, cuando se tomaban precauciones o se hablaba mucho de él, ni a Pilar, ni a Paco, ni a Javi, ni a mí nos afectaba lo más mínimo.

Esa mañana, supongo que en algún momento hablaríamos de él, pero no fue el tema principal, nosotros solo estábamos pendiente de nuestro estreno. Había cosas que estaban cambiando pero con nuestro estreno nadie iba a poder, pensabamos. Hasta nos hicimos una foto con nuestro cartel que estaba en la fachada de la Casa de la Cultura y en ningún momento dudamos.

¡Qué ganas tenía de estrenar nuestro Laberinto! Y sobre todo de moverla después, puesto que el escenario del estreno no era mi favorito.

No sé lo que ocurrió ese día, si fue el efecto del ensayo/oasis de Laberinto, o si fue como un día de descanso por lo que se aproximaba, ni idea, pero ese día fui en Nueva Málaga a una misa multitudinaria, comulgué, vi una procesión, cené con mi amigo Miguel y después nos fuimos de marcha a una discoteca, todo esto que parecía que era nada más que un preludio de la próxima Semana Santa y primavera que se avecinaba, fue la despedida, durante mucho tiempo, de todas esas cosas: Procesiones, bailar en un local, cenar en la calle…etc.



jueves, 11 de junio de 2020

Y YO DE CASTING, BUENO EL PLANETA DE CASTING.


Según la RAE un casting es: Un proceso de selección de actores, modelos, etc.

Y según yo, un casting es un proceso donde una persona se enfrenta totalmente desnuda, desvalida y dándolo todo, ante un jurado, a veces de una sola persona y otras de varias.

Tu llegas al casting con todas las armas que tienes, para usarlas a la vez y lo mejor que puedes, con ellas intentas demostrar lo que sabes y exponerlo de la mejor manera, y ¿para qué? Pues para conseguir un objetivo muy deseado, por el que llevas mucho tiempo luchando.

Piensas que el poder lo tienes tú, pero no es así, pues esa o esas personas que te ven, tienen en sus manos tu futuro y casi desde el mismo momento en que entras, ese jurado ya sabe perfectamente, con sólo mirarte, cuál va a ser tu destino, y tu inocentemente lo estás dando todo, cuando quien  te observa ya ha decidido.

Pues bien, sin darme cuenta, no solo yo si no todo el planeta estaba viviendo en directo y al unísono un gran casting. Todos pensábamos que con nuestras armas y nuestros conocimientos íbamos a vencer a ese virus, pero este sin decirnos nada, nos observaba de lejos, nos dejaba hacer, dejaba que sacáramos todos, nuestro ego, nuestra seguridad, nuestro humor, mientras ese jurado microscópico estaba tranquilo puesto que sabía que era él quien iba a decidir nuestro futuro. Nos miraba diciendo: " Ustedes haced lo que queráis pues aquí  mando yo y desde ahora os voy a cambiar la vida". Nosotros estábamos haciendo nuestra mejor actuación, pero él ya había decidido nuestro futuro. 

Parece ser que el viernes 6 de marzo del 2020, yo no tenía bastante con ese casting mundial, y me metí en otro.

Siempre he pensado que cuando personas que te conocen, deciden iniciar un montaje y para buscar actores convocan casting y no te llaman, es porque no les encaja en el perfil del personaje o no les gusta como lo haces, pero pese a esa teoría, decidí participar en el casting de un grupo malagueño, que me conoce. 

El viernes 6 de marzo del 2020 era mi cita para dicha prueba.

Tenía planes para después del casting, pero los tuve que suspender porque la cosa iba un poco atrasada. Durante el tiempo de espera a parte de reencontrarme con miles de amigos, me di cuenta de que no buscaban un perfil claro, pues había de un chico joven a un señor mayor, de un chico bajito y fibrado a otro chico alto y muy delgado, otro alto y corpulento….

Estuve muy bien durante la espera. Luego entré, hice dos pases de la escena y me fui.

Salí bastante tranquilo. No soy ni Amparo Rivelles, ni Freud, pero uno ya tiene un poco de experiencia teatral y de trato con personas como para saber que el  casting que hice no fue nada bueno y que la reacción del jurado fue sencillamente de cortesía, pero me quedó muy claro que lo que yo les había dado no era lo que buscaban, pero vamos  que con lo que yo había hecho no esperaba otra reacción.

Llevaba el personaje muy claro, muy montado, con sus momentos cómicos y sus momentos más serios.

Lucí lo que deseaba mostrar, pero luego me pidieron un cambio del personaje y la verdad que conforme lo iba haciendo me iba dando cuenta de que no era lo que me pidieron, así que salí con un ¡No! claro. Días después me confirmaron dicho no, pero vamos era evidente.

No puedo dejar de recordar la buena tarde cofrade y  de Medinaceli que pasé ese día, pero eso sí, con ciertas o muchas limitaciones, parecía que ese virus estaba empezando a controlar nuestras vidas.




miércoles, 10 de junio de 2020

EN LA ESAD "LA PAELLA" GENERAL.



Tenía esta entrada prácticamente lista, ya estaba escrita, corregida, con sus fotos puesta etc. pero de pronto decidí cambiarla pues en esa tarde de ensayo general pasaron cosas muy importantes que definirían nuestro futuro más próximo. En un principio apenas les di importancia pero ahora quiero dejar constancia de ellas.

Lo que os voy a contar tuvo lugar el jueves 5 de marzo del 2020, este era el gran día pues realizaríamos la pieza con todo, todo, y cuando digo todo es todo, o sea, la representaríamos tal cual la estrenaríamos en 22 días en Granada, era nuestro primer ensayo general. Esta vez el pase sería privado, solo para los dirigentes de Saborearte, Elena y Raúl, y en un espacio que nada tenía que ver con nuestro lugar de ensayo habitual, pues lo haríamos en un aula de la ESAD de Málaga.

Esa tarde fue la primera vez que hablé en voz alta y con una persona  ajena a mi familia de un tema que hasta ahora era simplemente una curiosidad, algo muy lejano, algo extraño. Pese a que estábamos en cuaresma, el tema principal de nuestros maravillosos y añorados almuerzos familiares no era la Semana Santa, ni las cofradías, sino un extraño virus que afectaba a China y a Italia, sabíamos que estaba lejos, pero nos provocaba curiosidad y por ello hablábamos de él, pero una cosa era hablar entre nosotros y otra muy distinta hablarlo fuera de casa y ver por primera vez que ese virus podía afectar mi vida.

¿Cómo me afectó? Pues así: Llegué a la ESAD, y en el aula reservada solo estaba Elena, como siempre hablamos de todo, de lo más mundano a lo más místico. Ella me llenó de sus buenas energías, con sus risas y su buen rollo.

Siempre que tenemos un espectáculo pendiente de realizar, le pregunto cómo va la venta de entradas y esta vez también lo hice. El aforo del local no era mucho pero ya estaba casi la mitad vendido “Cada semana se van vendiendo una media de 6 o 7 entradas y las peticiones de información son constantes”. Esa fue la información que nos dio Elena la ultima vez que nos habíamos visto, ese domingo en el que rodamos el teaser, pero esa tarde y solo 10 días después las noticias eran totalmente distintas, pues desde que se hablaba del virus, Elena, me informó que la venta de las entradas había quedado estancada. No se había vendido ni una más, ni siquiera llamaban para pedir información.

 Elena se preocupó y yo me cabreé, pues dicho virus podía impedir el tan deseado estreno de nuestra pieza. ¡Qué inocente éramos, ojalá el virus solo nos hubiese afectado en la suspensión del estreno!! Esa tarde tuve un pequeño anuncio de lo que se nos venía encima y de cómo nuestra vida en muy pocos días iba a cambiar tanto, pero yo esa vez no le hice ni caso.

Vuelvo a repetir. ¡¡ Qué inocente!!, pensábamos que el mundo dependía de nosotros, que éramos los reyes del mambo y que podíamos decidir sobre nuestro futuro, sin saber que el futuro y sobre todo el virus era el que iba a decidir nuestras vidas.

Recuerdo, con cierta nostalgia y cariño, ese momento de despedirnos, creo que fue la última vez que hice planes. ¡¡ Ay que añoranza!! Os cuento:  

Raúl no pudo venir a vernos, pero si vino a ayudarnos a recoger.

Ya era de noche, la furgoneta de Arantxa estaba aparcada junto al teatro de la ESAD, ella iba cargando las cosas, de la forma más conveniente para que todo quedara ordenado, mientras el director, Raúl y yo le íbamos dando las cosas que nos pedía.

Estábamos cansados, pero planificando todo. Yo le pedí a Arantxa que me diera el calzado de mi personaje pues el domingo tenía un ensayo general y lo necesitaba, el director me pidió que me llevara un elemento de la pieza para que fuera trabajando en casa, entre el dire y yo hicimos una apuesta, pues pensaba, según él había visto esa tarde, que me daba vergüenza la mirada del público y jugar con ellos, yo aposté que le demostraría en Granada que no es así y ambos nos dimos la mano para confirmarlo. Elena revisó el teaser con el equipo y nos contó las próximas acciones promocionales de la pieza.

No volveríamos a vernos hasta dentro de 15 días, pues en la semana que se iniciaba, mi compi recorrería media España con una gira teatral y todos le deseamos mucha suerte.

Pese a la semana de parón, previo a la actuación nos quedaban dos ensayos más.

Después de cargar la furgoneta y dejar todo muy ordenado, guardado con mucho mimo y con todo nuestro cariño, nos despedimos. Estábamos cansados, pero lleno de planes y con esas mariposas en el estómago que te genera la ilusión de un estreno y así nos despedimos. Todo había quedado organizado, ordenado y preparado hasta el ultimo detalle para los días previos al estreno. Y ahora repito ¡¡¡ Qué inocentes!!! Todo se quedó parado ahí en ese día. 

Y en cuanto al ensayo general os puedo contar que Arantxa lo pasó genial, Elena lo pasó genial y yo lo pasé genial, pero el director no estuvo muy contento con nuestro trabajo.

Si la nota media el ultimo ensayo fue de 8,50 esta vez fue de 5. Eso nos entristeció un poco.

Era la primera vez que actuábamos con todos los elementos técnicos, algunos fallaron y otros me tuvieron nervioso media pieza, así que realmente yo no estuve muy genial, ni actuando, ni pasándolo bien. 


lunes, 1 de junio de 2020

A COMERSE "LA PAELLA" Y DOS PLATOS.


A mí me encanta La Paella, pero el miercoles 4 de marzo del 2020, me tuve que comer dos platos seguidos.
Después de un día de descanso, ese miércoles, volvimos a  reunirnos los tres, y Arantxa y yo volvimos a comernos La Paella y esta vez no dejamos ni un grano de arroz en el plato, es más, como dije antes, repetimos, pues nos comimos  dos raciones y nuestro director se cruzó de brazos y hasta que no quedaron, de nuevo, los platos limpísimos no nos dejó levantarnos de la mesa, eso sí como buen padre, antes de irnos abandonó su actitud de papá malo y severo y se transformó en el papaíto cariñoso y mimoso que nos acurrucó cual gallinita bajo sus alas.

Ese miércoles no perdimos el tiempo, bueno nunca se suele perder, pues en estos ensayos trabajamos a destajo, pero esa jornada fue especial. Al día siguiente realizaríamos el ensayo general con todo el atrezo y vestuario, frente a la productora, Elena, en la ESAD y aun no se había hecho la pieza entera, sin parar y con todo el vestuario, por tanto, no podíamos perder el tiempo, así que fue llegar y  saludar. El director nos dejó libre para calentar o repasar lo que quisiéramos pues en breve empezábamos.

Nos vestimos, preparamos el resto del vestuario, el atrezo, hablamos un poco entre Arantxa y yo, calentamos algunas partes más picadas donde el texto está menos suelto, hicimos algunos ejercicios impuestos por el director y empezamos la representación de La Paella, sin cortes, improvisando, divirtiéndonos y dándolo todo.

Acabado este pase, nos sentamos, el director nos dio, casi página a página, indicaciones, algunas maravillosas otras no tanto, que ahora mismo, esto pasó hace mucho tiempo, no  las llego a recordar.

El ensayo empezó a las 9:00 y estaba previsto acabar a las 12:00 que se transformó en las 13:00.

Tras acabar el primer pase, un poco o muy cansados, pensamos que el director nos iba a decir de parar, pero nada de nada, ya que nos dijo: “Bueno muy bien, descansad unos minutos, volved a prepararlo todo y vamos a hacer el segundo pase” y así fue.

Volvimos a darlo, todo, creo que esta vez mucho más que la anterior, hubo más confianza, más interrelación, más diversión y más juego entre Arantxa y yo.

Muchas veces el director nos hacía cosas, durante la representación, para probar nuestra capacidad de improvisación, escucha, atención, reacción y por lo visto lo hicimos bien, especialmente me destacó a mí.

Concluido los pases, empezamos a recoger y almacenar todo para poder ser transportado al día siguiente al ensayo general y antes de marcharnos el director nos dijo que estaba muy orgulloso de nosotros, que tenía mucha ilusión de mostrar la pieza a la productora, que habíamos hecho una representación cuya nota era de un 8,5, que confiaba en nosotros y que nos iba a salir genial.

Me fui para casa, muy feliz y con mucha ilusión, pues tenía unas ganas enormes de meterme en mi personaje, de hacer al día siguiente la pieza y especialmente ir a Granada, no a trabajar, no a actuar, sino a celebrar una fiesta que es lo que es La Paella.