jueves, 6 de agosto de 2020
ULTIMO DIA DEL TERRAL ANTES DEL TERRAL.
miércoles, 5 de agosto de 2020
OCURRIÓ UN MILAGRICO MUY DULCE.
Os prometo que no sé lo que pasó. Jamás en mi vida me había pasado esto. No sé si fue porque salí de casa, antes del ensayo con una muy buena intención, que no pude llevar a cabo pero que me fue recompensada o que mi Luisa es adivina, pues su predicción se llevó a cabo al 100%.
Si hasta fui al ensayo del domingo, 2 de agosto del 2020, con un plan perfectamente organizado: Haría el monologo completo, pues
tras unos cambios, donde moví párrafos, ideas y metí palabras para
hilar todo, había conseguido aprenderme el texto, pero no lo haría con acento granaino. Ya
os dije que quería hacer el texto en dicho acento, lugar de procedencia de
mi personaje, pero no me salía ni a tiros. Para ello le justificaría a Eduardo
que debido a todo el trabajo que había tenido durante toda la semana, cosa que
en cierto modo era verdad, no había podido trabajar ni el cuerpo, ni la voz y
mucho menos el acento del personaje, cosa que también era cierta, pero a
medias, porque algo si lo había trabajado, pero es que no conseguía hacerlo y
me daba corte hacer el ridículo ahí delante de todos.
El ensayo del espectáculo La Málaga dulce, estaba previsto para
las 19:30, yo tenía pensado salir a las 19:00 para llegar bien de tiempo, pero
a última hora y debido a las altas temperaturas lo cambiaron a las 20:00.
Aprovechando el cambio, salí mucho más pronto de la cuenta
para hacer algo que al final no pude hacer. Pensé volver a casa porque el calor
era exageradamente insoportable y eso unido a la mascarilla hacían que me
asfixiara, que sudara y que me quemara la piel, pero no me volví, fui valiente y
decidí bajar hasta Casa Mira, en el centro, para comprarme un blanco y negro. En
una plaza solitaria me lo comí y luego me fui al ensayo.
Llegué al cementerio, muy tranquilo, pues lo iba a hacer en
malagueño, como dije antes, lo tenía todo preparado.
Una vez allí, saludé, llegaron todos, Edu nos dio su charla y cada uno nos fuimos a nuestro lugar. En un principio se dijo que se
haría un ensayo real, o sea, cuatro pases, pero al final iban todas las
anfitrionas juntas y solo hicimos uno.
Yo me escapé y en vez de esperar en mi sitio, me fui a ver y
charlar con mi Luisa. Esta me pidió que me quedara para verla y aconsejarle pero
le dije que no, que tenía muy mal el texto y quería repasar. Igualmente me
pidió que le hablara en granadino y le dije que no, porque aún no lo tenía. Esta me dijo: " Anda ya seguro que lo tienes, veras como abres la boca y te sale".
Llegaron las anfitrionas, me presentaron, abrí la boca y
empezó a salirme un granaíno perfecto, un granadino interior, de pueblo,
masculino, con los dejes de allí, con las palabras acabadas en “ico”, las
entonaciones, vamos todo.
Sé que no era perfecto, pero yo escuchaba que salía de mi
boca, lo que tantas veces quise escuchar y no escuchaba.
Con sus gestos y caras apoyaban lo que yo hacía y eso fue muy bonito. Siempre digo que cuando hago
algo por primera vez en un ensayo o ante un director me da vergüenza, pero esta
vez me creí. La risa de Eduardo y su cara de satisfacción, la de mi Luisa mandándome
besos y diciendo que sí, los gestos de la seño Carolina dándome sus
aprobaciones y su enhorabuena, Librada con una sonrisa constante. Todos me ayudaron a que me saliera.
Javi que es tan sincero y tan claro se puso a hacerme fotos
y al acabar me dijo: "En dos palabras im- presionante."
Pensareis que acabé muy contento, pues no, ya que hubo un
comentario silencioso, algunos gestos y demás que me hicieron pensar que ese personaje, llano, divertido, buena gente y campechano quizá no iba a ser aprobado, pues se
alejaba de la línea habitual, no sé, fue mi sensación, ya os contaré.
Pero quiero acabar esto dando las gracias a Álvaro, porque
me ayudó, pero sobre todo a Carolina por su apoyo, su ayuda, sus
desvelos y sus consejos y a Antonio Maldonado, que creo que me dio la clave,
con sus miles de videos y audios de los distintos acentos de Granada. Gracias, sin vosotros no hubiera salido.
Ahora hay que asegurarlo y afianzarlo para que no sea flor de un solo día.
" EL TERRAL" MAÑANA, TARDE, NOCHE Y MADRUGADA. III.
¿Creéis que no completamos todo el soneto de Rafael de León?
Pues estáis muy equivocados, claro que lo hicimos. Esta semana también hubo
Terral por la mañana. Era el único horario que nos quedaba por completar y allí
que estuvimos todos, pero todos, todos. De nuevo en nuestro jardín favorito, ese
céntrico parque de Picasso, donde haga el calor que haga y sea la hora que sea
allí hace fresquito, nos reunimos para ensayar.
Bueno, lo del sábado fue muy sencillo. Yo diría que casi
para cubrir el expediente, se ensayó la obra de las piezas cortas.
El director nos explicó, bastante bien y con detalles, como iría
la misma. Números musicales, presentaciones, por cierto, que yo la mía no me la
sabía, la leí y me dio indicaciones, orden, montaje y desmontaje de escenografía
etc.
En el primero pasó algo que no me gustó nada y que sabía que
iba a ocurrir. Al acabar uno de mis compañeros me dijo: " Te ha salido un
poco Gorostiza" y era totalmente cierto.
Mi personaje en la pieza larga se llama así y tanto este
como el del entremés son dos personajes muy parecidos, pero yo quiero darle un
toque claro que los distinga, pero no lo conseguí. Fui a lo fácil, tiré este
personaje por el mismo lugar que tiro con Gorostiza y se notó. Debo cambiarlo
ya y con urgencia, pero es que realmente no doy para más.
Luego se ensayó el otro entremés. Donde hubo algunos que
otros parones, pero no por mi causa. Este si lo llevó bien amarrado. Sobre todo,
porque contesto preguntas, entonces no tengo miedo de no saber dónde o cuando
me toca.
Este se repitió varias veces, lo que me sirvió para
afianzarlo todo mucho más.
Y listo repetido el segundo entremés unas 2 o 3 veces, nos
fuimos.
Llevaba una semana tan larga, que saber que a partir de ahí
no tenía nada que hacer hasta el día siguiente a las 20:00, me parecía un sueño,
así que estuve presente en el ensayo, física y actoralmente, pero mi cabeza
decía: " En un rato me voy".
Y como conclusión. Entre la mañana, la tarde, la noche y la
madruga, me quedo con estas dos últimas.
UN MINI PREVIO MUY MINI.
Últimamente los previos que estoy viviendo son bastante
cortos. Aunque os soy sincero me gustan los previos así. Odio esos previos
dónde te tiras 4 o 5 horas en el lugar de actuación, manos sobre mano,
acumulando nervios que antes no existían. Además, que eso también son horas de
trabajo que no cuentan, así que cuanto más cortitos mejor.
Como os dije en entradas anteriores, acabamos del ensayo de
El Terral pasada a las 20:00 y mientras recogimos, cogimos el coche y tal,
fuimos muy retrasados, tanto es así que cuando íbamos en el coche, mi compi Celia
y yo, camino al jardín, nos llamó la jefa para ver por donde vamos. Es más,
cuando llegamos, nos bajamos del coche e íbamos cargados, ajetreados y acelerados,
caminando para el jardín nos encontramos a la jefa en la puerta, pero nos
saludó muy amablemente, así que no íbamos tan retrasados.
Tampoco tenía mucho tiempo libre con lo cual rápidamente me
pone puse manos a la obra, pero a la vez me dediqué a estar conmigo, me metí en
un rinconcito del jardín, en unas escaleritas de piedra, rodeado de plantas,
con el sonido del agua muy cerca. Allí me quité los tenis y los calcetines para
descansar los pies y tranquilamente me puse a cenar y después a maquillarme y
ese tiempo lo aproveché para llamar y hablar con mi madre y hacer una
videollamada con mi sobrina. Me sentía una vez más como un actor profesional,
que usa un lugar de donde está, que no es suyo para convertirlo
en un rinconcito de su propia casa, porque hace tiempo que no está con su gente
y quiere estarlo.
Se fue a actuar, me vestí, me arreglé, me perfumé, recogí
todo y me fui a soltar las cosas a la casa de los administrativos, pero esta
vez como había dos grupos, pensé que me podían ver y las guardé en el museo y
me fui a mi lugar de actuación a esperar.
Allí lo que hice no fue, 1000 fotos porque ninguna me
gustaba y pelearme con el blog que no me dejaba poner el formato de las
entradas como yo quería, gracias a que lo han mejorado y han cambiado el
interfaz. No me preguntéis que es interfaz porque no lo sé
YO ACTUÉ PUESTO QUE ÉL NO VINO.
Pese a todo salí muy contento a actuar, repleto de ganas,
pero en cuanto hice el saludo, empecé a hablar y me di cuenta estaba haciéndolo
todo para que Rafael estuviera allí: La forma del cuerpo, sus movimientos, su
voz, su manera chulesca de hablar, sus chistes, bromas típicas y todo estaba
teniendo una ejecución perfecta, pero no estaba la esencia del personaje, de hecho,
no caminaba con su esencia.
La broma inicial creo que no se ha entendido, y por tanto se
han quedado un tanto cortados, o sea, que no he empezado con buen pie. Además,
estaban colocados de una manera que era difícil llegar a todos.
Hoy he mantenido muchísimo la distancia de seguridad, he
sido excesivamente escrupuloso con ello. En muchos momentos he ido el primero,
solo y sin hablar. Si hablaba, los de atrás no me iban a oír, y se podían
enfadar, así que por ejemplo al subir al mirador, bajar o por el paseo de la
ninfa, iba en silencio y cuando hablaba era en los espacios más amplios.
Aunque podría evaluar el pase con un 8 o un 9, que es muy
buena nota, es nada comparado con la semana anterior que fue una excelencia. Es
verdad que Rafael no estuvo, pero el grupo tampoco fue el de la semana pasada,
las cosas como son. Pero pese a ello, han sido muy simpáticos, agradables, pero nada que ver con
la familiaridad y el cachondeo generalizado de la semana anterior.
Podría hacer, como siempre, dos crónicas post-pases de los dos pases realizados pero sólo voy a hacer una. Porque
hoy en vez de dos pases de 25 minutos, he hecho uno de 50, puesto que he
empalmado los dos. Cuando llegué al mirador pensé que quizá me estaba
alargando demasiado, pero pese a todo lo estaba pasando bien, quería
que el público lo disfrutara y para tres semanas que estoy me dejé llevar, no
corrí, la bajada hasta el museo el público fue lento y yo les seguí el rollo, no los hice correr, así que, cuando fui a buscar al segundo grupo, Celia estaba
entreteniéndolos hasta que yo lleguara. Menos mal que es muy lista y me hizo ver
claramente que ella ya había acabado, pues yo no sabía nada.
Por tanto, no sé distinguir muy bien cosas de un grupo o de
otro, primero porque se me lían los recuerdos y segundo porque los dos grupos han sido
muy parecidos.
Había un chaval que decía que no era de fiar que no lo
contratara, una mujer de Barcelona muy educada con la que charlé mucho, además
como los trataba de amigos, les decía que no le habrían cobrado entrada y eso también
nos dio para mucho juego y bromas durante el camino. Aunque también es verdad que había unas señoras que iban a su bola y cortaban el fluir normal.
Como el juego en el banco de los enamorados que acabó con
una risa generalizada. Eso solo pude hacerlo en el segundo grupo, en el primero por la falta de tiempo no. La verdad que cuando me despedí del segundo noté
caras de pena, como que querían más, caras de alegría por conocer a Rafael,
comentarios jocosos sobre lo que habíamos hablado durante el camino y un
fuerte aplauso. Ya digo Rafael no estuvo en esencia, pero fue otra gran noche.
No me dejé
llevar, sino que yo controlaba todo, pues al no estar el personaje, temía
perderlo, entonces me autodirigía y me juzgaba durante toda la actuación, que
si la voz, que si el acento, que sí...
Pero repito, fue una gran noche y el broche de oro lo puso mi
compañero Samu, de administración, cuando acabé, coincidí con él que andaba
apagando el jardín y cerrando el museo y me dijo: “Lolo que me gusta ese acento
vasco que haces, me encanta. Te he estado oyendo y siempre me ha gustado mucho”.
lunes, 3 de agosto de 2020
EL TERRAL MAÑANA, TARDE, NOCHE Y MADRUGADA. II.
El ensayo de El Terral, del viernes 31 de julio del 2020, es el ensayo de Javi Rey. Él fue el que me dio ánimo y el que me hizo pasar de ser un irresponsable a un actor muy profesional. Ya os contaré el por qué más adelante. Ahora volvamos al soneto de amor, escrito por Rafael de Leon y adaptado al grupo de teatro El Terral y a mis ensayos con ellos.
Si mi adaptación para
esta semana decía aquello de “En El Terral hay que estar siempre presente,
mañana, tarde, noche y madrugada”, el ensayo del viernes 31 de julio del 2020
fue el de la tarde, pero vamos el de toda la tarde, en él podimos ver la evolución del sol y como afecta al ser humano, porque empezó, bueno nos
citamos a las 15:00 y acabamos a las 20:00.
Viernes 31 de julio del
2020:
No me preguntéis el por qué,
pero yo tenía muy claro que habíamos quedado a las 15:00 en la casa de una compañera,
en el Rincón de la Victoria, pero tampoco me preguntéis por qué no dije nada.
De nuevo nos fuimos en el coche de una compañera y esta que es super puntual nos citó a las 14:50, a mí me pareció tarde, pero no dije nada. De hecho, cuando llegué al lugar de la recogida, dos de mis compañeros, la chica que conduce y otro más, estaban en una terraza, sentados tranquilamente, tomando café. No entendía nada, pero me senté con ellos, mochila en la espalda, mascarilla en la boca, camisa de Rafael Echevarría, pues esa noche actuaba en el Botánico, en una mano y abanico a máxima velocidad en otra. De alguna manera tenía que recuperar el aire perdido en la subida de la Calzada de la Trinidad, a las 14:50 de la tarde, bajo un sol de justicia y en pleno verano. Cuando llegó el compañero que faltaba, nos subimos en el coche y emprendimos el camino.
En esa gasolinera mis dudas se despejaron, puesto que la compañera de la casa, preguntó preocupada qué dónde estábamos, pues eran más de las 15:00 y no aparecía nadie y allí fue donde se resolvió mi enigma, pues los compañeros pensaron que habíamos quedado a las 15:30.
Pues bien, sobre las 15:30 llegamos y faltaban más compañeros. Mientras estos llegaban y como somos muy responsables hicimos un repaso completo, a la italiana, de las piezas cortas.
Yo iba muy tranquilo pues
repasaríamos la obra larga, pieza que controlo, donde salgo poco y con un
personaje más bien estático, por tanto, pasaría la tarde sentando, en la
entrada del local, al fresquito y con mi texto en el mano pendiente a cuando
debía salir y poco más, pero mis compañeros pensaron que lo mejor era ensayar
completa la pieza gestual.
Después de hablar un poco
de la organización de esta, los cambios de vestuarios, necesidades y demás.
Imaginaos sentados en ese lugar cálido, con toda la morriña del post almuerzo y
de pronto nos dicen, venga ahora a actuar.
Una pieza de 1 hora y
pico, que con parones y repeticiones duró casi dos, en ese garaje, a las 16:00
de la tarde, con un sol de justicia y saltando, corriendo, etc. Me sacaron toda
mi energía como si me la ordeñaran.
Si os digo que mi primera
aparición en la pieza es corriendo, pero vamos no llega ni a un minuto, pues
cuando lo pasamos, lo hicimos a un 50% de energía y tras ese minuto yo sudaba
más que cuando corro los 50 diarios.
Pues bien, acabada la
pieza, pensé: “Bueno a las 20:00 nos vamos y ya casi es la hora” pero mi gozo
en un pozo, no eran ni las 18:00 y yo ya estaba para el arrastre. Unos
minutitos, pocos, de descanso y a pasar la pieza larga.
Salí con ganas, pero me
hice un lio en el texto y desde ahí fui desvariando, pero vamos el nivel de desconcentración
fue generalizado. Había un rayo de sol que entraba por la puerta y que cada vez
que actuaba me achicharraba la espalda, pero yo creo que además de eso, ese sol
era un ladrón de energía, pues nos tenía muertos.
Ya no podía más y eran
las 19:50, o sea, aun no habíamos acabado y en una hora y media tenía que estar
dándolo todo en el Botánico, con un personaje jovial, alegre y cargado de energía,
fue entonces cuando pensé que era un irresponsable, puesto que había personas
que pagaban por verme y yo en vez de descansar estaba allí derrochando energía,
y en ese momento vino mi mente Javi Rey.
Cuando yo fui a rodar a
Velvet, compartí escena con él. Cuando acabamos los de producción vinieron a
buscarme y me dijeron que aligerara que el coche de producción debía salir pues
Javi debía irse ya. Ya en el trayecto de vuelta, Javi que es super simpático,
me estuvo preguntando por mi carrera y tal y él me comentó que debía llegar a
casa cuando antes, porque debía prepararse un poco, ya que esa noche tenía
función de teatro. Venía de estar toda la mañana rodando y ya eran cerca de
las 20:00.
Por tanto, me dije:" Si Javi Rey pasa la mañana y parte de la tarde rodando y por la noche actúa en el teatro y es un profesional como la copa de un pino y sabe desconectar y darlo todo, yo también, o sea, no soy un irresponsable sino un actor todoterreno. Estas teniendo vida de actor profesional como él".
Pues pese a que ese pensamiento me cargó de ánimo,
el ensayo acabo pasadas las 20:00 y mientras recogimos y demás mi compi Celia y
yo nos fuimos juntos al jardín y por cierto, muy tarde…
.
PRIMERA " EXCURSIÓN" IN SITU
Por eso creo que el
miércoles 29 de julio del 2020, cuando Dani, Emilio y yo volvimos a reunirnos y
entramos en La Finca El Portón de Alhaurín de la Torre, tras un viaje en coche
donde la risa y los abanicos fueron los protagonistas y un paseo hasta el mismo donde sudé lo inimaginable (vaya verano), todo fue muy bonito. La creatividad se me
puso a flor de piel y empecé a empaparme de todo, a no perder detalle y a
crear. Mi boca era un hervidero de ideas, hablaba y salían, iba creando,
organizando y preparando, sin pensar, las escenas, las posiciones, las ideas de dialogos y todo desde cero. Mis compis o me querien mucho o les parecía bien, pero a todo me decían que sí.
Y hablando de la entrada anterior os dije que teníamos carta blanca, que la única condición que nos pusieron fue la moraleja de la historia y, se me olvidó comentarlo, el tipo de personaje que haría Dani, pero por lo demás libertad. Antes os he mentido. No partí el miércoles desde cero para crear, pues la noche antes, tras la cita en la plaza de las Flores, esbocé una idea de historia, qa mis compis les gustó y el miércoles lo que hice fue desarrollarla.
Lo primero que hicimos fue una visita detallada con Emilio, donde nos enseñó todo el lugar, a continuación nos dejó libertad de creación y fuimos buscando localizaciones para las escenas, encuentros, saludos, despedidas, entrada del publico, juegos, enseñanzas y el final. Bueno el sitio del final fue verlo, enamorarme de él y decidir que sería allí.
Ordenamos las partes de la historia, según veíamos las localizaciones, pero Emilio después de tenerlas todas ordenadas y por un tema puramente
logístico, pidió cambiarlo todo y así lo hicimos. Reubícamos toda la historia,
cosa que hicimos en menos de un minuto y creo que al final va a quedar mucho
mejor y más bucólico con la nueva estructura.
Es un lujo cuando te
ofrecen un escenario natural, bellísimo y te dicen que es tuyo y que lo puedes usar y
montar como quieras. Pues claro te dicen eso y te sientes como un niño recién entrado a Disney
que no sabe por donde tirar, ni a donde ir, ni que mirar, pues quiere
aprovecharlo todo.
Además, tenemos la
suerte, porque yo se lo pedí a Emilio, que no se entrelazaran los grupos, sino
que hasta que no se fuera uno, no entrará el otro y eso da lugar a que los personajes puedan interactuar entre ellos.
Cuando me encargan un
proyecto, siempre, lo que me preocupa más es completar el tiempo que me han contratado.
Esta vez el espectáculo tiene que durar 45 minutos. Y la verdad que salí muy
tranquilo de la finca puesto que antes de irnos, Dani y yo, hicimos un vídeo donde realizamos el recorrido y mientras, contábamos, de forma rápida, qué escenas se realizaría en cada sitio y de qué tematica se hablaría y solo eso duró 12 minutos, así que cuando haya textos, personas, desplazamientos, entonaciones, juegos, etc llegaremos a los 45 sin problema.
Acabamos la tarde
visitando unos lugares muy característicos del pueblo. Así que entre el lugar,
el desplazamiento, las bromas y las risas con Dani y el arte de Emilio, más
que un trabajo aquello fue como una tarde de excursión.
EN LA PLAZA DE LAS FLORES NACIÓ EL PROYECTO FLOREADO.
Esto sí que ha sido un visto y no visto. Dos mensajes de WhatsApp,
una merienda en la plaza de las Flores y listo, un nuevo proyecto en marcha, y
las cosas como son, tiene buena pinta.
Os cuento con un poco más de detalles:
El Domingo 19 de julio 2020, recibimos Dani y yo, un mensaje por WhatsApp.
Pero 8 días después, el lunes 27 de julio del 2020, Emilio nos volvió a escribir para decirnos que tenía que quedar con nosotros sí o sí, pues ya era inmediato la puesta en marcha de ese nuevo proyecto.
Arreglamos nuestras agendas, miramos cuando teníamos libre y el primer día que podíamos quedar, era el martes 28 de julio del 2020, o sea, al día siguiente.
Con nuestras mascarillas puestas, nos reuníamos en la plaza de Camas, para emprender nuestra ruta hacía un lugar donde tomar algo. Emilio para sofocar el calor quería un sitio cercano, yo un sitio al aire libre y sin mucha gente por el tema de la seguridad, a Dani le daba igual, pero muy goloso, prefería una tetería con una buena carta, yo también la verdad, pero antepuse la seguridad a eso. Así que tras dar algunas vueltas acabamos en la plaza de las Flores.
El sitio fue perfecto, una terraza, poca gente y nosotros sentados muy alejados de todos, gel antes y después de la consumición y las mascarillas puestas en todo momento, solo las despegábamos para beber.
Bueno pues muy seguros y después de una pequeña introducción y puesta al día a nivel personal, empezó la reunión.
Emilio nos había adelantado algo del tema, pues nos había hablado de unas posibles visitas teatralizadas, sobre cierta temática. Nos dijo que esas se dejarían para el otoño y que para el verano y de manera inminente, quería realizar otro tipo de visitas, sobre una temática muy chula, además quería montarla, ya. Sería en un entorno muy natural, repleto de flores y jardines, además el propio ayuntamiento, habían pedido que fuéramos nosotros los actores.
Emilio nos dejó libre elección sobre la historia a contar, sobre el lugar de actuación, sobre el elenco tanto en el número de participantes como quienes serían, libertad en los elementos, accesorios a usar, el vestuario, etc.
En la misma reunión, se negoció la moraleja del show, puesto que nos han solicitado que sea un espectáculo infantil, pero a la vez para adultos, o sea, para toda la familia.
Ofrenciéndonos carta blanca en todo y esperando qué le ofrecíamos y qué presupuesto le presentábamos el proyecto inició su marcha.
El siguiente paso era visitar el lugar de actuación, de nuevo volvimos a mirar nuestras agendas, y el unico día libre era al día siguiente, así que en la plaza de Camas donde nos encontramos, nos despedimos y nos citamos para mañana.
" EL TERRAL" MAÑANA , TARDE, NOCHE Y MADRUGADA. I
"En el amor hay que estar siempre presente, mañana, tarde, noche
y madrugada”, este fragmento del poema Cuatro sonetos de amor de Rafael de León, y que tan bien recitaba mi admirada Lola Flores, viene muy bien para empezar
esta entrada y para definir como ha ido la semana de ensayos con El Terral.
Hemos quedado tres días y dicho soneto se
puede adaptar para definirlos perfectamente, diciendo: “En el Terral hemos estado siempre presente mañana, tarde,
noche y madrugada”
Bueno me dejo de sonetos y os cuento como ha ido la semana y entendereis el por qué esta introdución.
La primera reunión tuvo lugar el lunes 27 y fue la cita de la noche y la madrugada.
Lunes 27 de julio de 2020:
Bueno, pues habíamos quedado para ensayar el martes, pero a uno de los compañeros le cambiaron su horario laboral a última hora, nos pidió hacer el ensayo el lunes y como todos podíamos aceptamos y a ensayar que nos fuimos.
Este compañero no salía de trabajar hasta las 19:00, así que quedamos a partir de las 20:00 para echar todas las horas que fueran necesarias.
Se ensayó en el Rincón de la Victoria en casa de otra compañera. El sitio era impresionante, un chalecito maravilloso, con vistas al mar, con su jardín, su porche, sus árboles. Vamos una casa de verano donde pasar una maravillosa velada. Ahora eso sí el calor era horroroso.
Nos habían citado a las 19:30 para ir bien de tiempo, nos íbamos en el coche de una compañera, y para no llegar tarde, porque ella es muy puntual, me fui muy adelantado. Llegué el primero, pero sudando como un pollo, es la primera vez en todo este jaleo, que me molesta realmente la mascarilla, de camino a la cita pensé que me desmayaba.
Una vez todo el elenco reunido, entramos al lugar de ensayo, un garaje transformado en sala de piano, en sala de ensayo y clase de yoga. Aquello era un paraíso, qué sitio más maravilloso para ensayar, si no hubiese sido por el calor, el sitio era maravilloso.
Tras montar, mesas, posibles sofás y organizar qué se iba a hacer, empezamos, lo primero fue montar el final de la pieza larga. Una vez hecho se repasó unas cuantas veces y empezamos un pase completo de la pieza.
Ya era noche cerrada y nos dispusimos todos, en la mesa familiar y respetando las distancias, a cenar. Fue un momento muy bonito de elenco, de unión. Fuimos organizando cosas para las actuaciones, próximos ensayos, contamos anécdotas, ya digo fue un momento chulo, que yo disfruté a un 60%. La nueva situación que vivimos no me hacía disfrutarlo al 100%.
Acabada la cena, vino otro pase completo. Fue en ese momento donde los compañeros empezaron a decaer y yo que soy noctambulo por naturaleza, se sentí muy feliz de iniciar ese ensayo de noche.
Jamás he ensayado por la noche, pero creo que es el momento más idóneo, ya no hay prisas, no hay ruido, no hay nada, solo ensayar.
La situación sanitaria que vivimos, lo sé soy muy pesado, pero me está influyéndo demasiado, además de mi propia situación personal, me hacía no estar feliz al 100 %. Estaba pendiente de controlar todos mis movimientos, estaba sentado en una silla de donde no me quería mover, intentaba no acércame a los compañeros, no compartir nada. Estaba un poco tenso, pero pensaba: " Este ensayo nocturno pasa en otro verano, y estaría por ahí tirado, comiendo galletas, integrado al grupo y siendo el hombre más feliz del mundo". Pero también pensé: " Lolo, no seas tan miedoso, no pienses tanto en el mañana, disfruta del ahora y de esta velada teatral".
Este ensayo salió más flojo porque estábamos más cansados, bueno yo no, yo lo di todo.
Llegué a casa a las 2:00 de la madrugada, cansado, asustado y encantado.
domingo, 2 de agosto de 2020
EN MALAGA POCO DULCE Y MUCHA SAL.
Muy poco dulce hubo en el primer ensayo de la pieza La Málaga dulce. Cuando hago esta afirmación la hago un poco en general, pero muy especialmente lo digo a un nivel particular, o sea, que lo digo por mí. Pues no solo no llevé una propuesta de personaje, sino que además no me sabía ni una frase del texto y lo que es aun peor, ni siquiera me lo había leído entero.
La primera en actuar fue mi Luisa, que lo hizo ya con
personaje y sin texto en la mano, no se sabía el texto perfectamente, es
cierto, pero ya lo llevaba casi listo y después de haber dejado el nivel tan
algo me tocaba a mí. Mil veces le pedí perdón a Edu, antes de empezar e incluso
con el texto ya empezado. Es que lo único que hice fue leer, pero leer
literalmente, sin ningún tipo de entonación.
Debo deciros que hasta que no tuviera permiso para el acento,
no quise estudiar nada para no viciarlo, además que no tuve mucho tiempo para hacerlo y lo que es peor , el texto tiene un lenguaje complicado y un orden de las ideas un poco desordenado y me daba mucha pereza ponerme a estudiar, por todo eso, fui al ensayo sin haber estudiado nada.
El ensayo acabó muy pronto, por eso no hubo mucho dulce, pero sí mucha sal,
porque una vez acabado este, estuve dando consejos a dos
compañeras con sus personajes.
Como bien sabeis con esto del confinamiento, he estado mucho
tiempo sin actuar y lo echaba de menos, pero también llevaba mucho sin dirigir
a actores y esto no lo echaba de menos, pero cuando el domingo volví a
hacerlo, me di cuenta de que también echaba de menos ese momento.
Quiero recordar de esta tarde cuando llegué al cementerio que
me encontré con mi Luisa en la puerta, hacía mucho tiempo que no la veía. Me
alegró mucho verla y lo mejor fue que cuando entramos, todos habían
desaparecido y tanto Luisa como yo, nos pasamos un rato dando vueltas por el
cementerio, buscando a los compañeros. Parecía una broma que nos habían citado
y ninguno estaba ahí.
POCOS PERO BIEN AVENIDOS.
Como dije la semana pasada, con la “nueva normalidad” en el Cementerio San Miguel nada es lo que era, pero quizá este sábado, 25 de julio del 2020, como era la segunda vez que se representaba las Noches de clásicos y sabíamos a lo que nos enfrentábamos, o al menos yo, todo fue más relajado.
La semana anterior fue el shock de pasar de las fiestas y la
unión de esos maravillosos previos del cementerio a la frialdad y la distancia
actual, pero esta vez como ya lo sabíamos pues no fue nada tan destacable.
La función empezaba a las 21:00 y Edu nos citó a todos a las
20:00, o sea, solo una hora antes de empezar, con lo cual tampoco había mucho tiempo para hacer nada y menos yo que era el primero en actuar.
Esta semana, no hubo reunión, con lo cual todo fue mucho más relajado y menos tenso. Desde el primer momento estuvimos separados los actores de las anfitrionas y del equipo de acompañamiento que llegaron más tarde que los demás, con lo cual en el cementerio solo habíamos 8 o 9 personas, entre ellos, Javi y Juanjo que son con los que tengo más relación personal y por tanto, tal como dije en el titulo ese previo fue una reunión de amigos.
Entré al cementerio, esta vez si fui oyendo música. Una vez dentro me fui directamente a la puerta de la sala donde nos cambiamos. Empecé a saludar y bromear
con Javi, este me llamó y fuimos a ver a las Animas y ya que estaba allí,
alejado de todos y cerca de un banco, procedí a cambiarme de ropa, a ponerme
la del personaje, a organizar mis cosas y quedar completamente listo. Fue un proceso rápido puesto que los leotardos y el maquillaje lo llevaba preparado desde casa.
Una vez que acabé, solté mi ropa en la sala donde nos
cambiamos y de nuevo me fui al aire libre, llevé mis
pertenencias más personales al lugar de actuación donde suelo descansar e hice poco
más.
Tampoco hubo mucho tiempo libre, pues estuvimos solo una
hora, pero el poco que hubo, lo dedicamos a hablar tranquilamente, a reír,
a contarnos cosas, siempre guardando las distancias, con las mascarillas puestas
y con mucho relax. Estábamos muy bien, sobre todo Javi y yo que no paramos de
hacer bromas. Me reí mucho pero sin la alegría que normalmente nos solía embargar.
Casi sin darnos cuenta dieron las 20:50, quedaban solo 10
minutos para empezar así que me fui a mi lugar de actuación a probar la voz,
hacer fotos, repasos y esperar.
Este previo fue como esas tardes de domingo cuando uno era joven que tras pasar la noche de fiesta con tus amigos, al día siguiente quedabas otraz vez con ellos para irte de teteria. Estabas muy bien acompañado, charlabas y eso pero ya el cuerpo y la atmósfera en general no era tan abierta y festiva, era ya solo algo íntimo para nosotros, pues este previo fue así.
sábado, 1 de agosto de 2020
CRÓNICAS DE NOCHES DE CLÁSICOS II
Y el sábado 25 de julio del 2020, en el Cementerio de San
Miguel, tuvo lugar la segunda de las Noches de Clásicos.
Una vez más, y por segunda semana consecutiva, me metí en la
piel de Jorge Manrique.
Hicimos cuatro pases.
Cada vez que acaba un
pase, vólvía al lugar de actuación, recogía unas monedas que tiraba al suelo,
las metía en su bolsita, me colocaba la bolsita en el cinturón, volvía a mi lugar de descanso, me desinfectaba
las manos, me ponía las gafas, bebía un poco de agua y dictaba en el móvil las crónicas
post-pases. Crónicas que ahora podéis leer, si queréis claro está:
1. Con mascarilla:
" He actuado con mascarilla, sí lo que oís, dentro de todo este batiburrillo de novedades donde vivimos, está la de haber actuado con mascarilla.
Si la semana pasada me preocupó la voz, por si estaba
demasiado baja, esta semana con el tema de llevar mascarilla, la voz me ha
preocupado mucho más. Lo principal para mí era que la gente
me oyera y que se entendiera lo que decía. Hoy a mi deseo de que el mensaje se comprendiera se le ha unido el de que se oyera.
Debido a eso, he subido demasiado el volumen de voz y creo que por ello, no me he metido realmente en el personaje del soldado triste,
derrotado y penoso. He sido más el profesor, que hacía al principio,
que más que interpretar, contaba el texto.
Para llegar más al público, he mirado mucho a la gente, pero
esta estaba muy seria. El grupo estaba un poco mal distribuido.
Mientras esperaba para salir, empezaron a llegar personas
por todas partes. A este grupo han llegado muchos tarde y han
empezado a venir por los pasillos hasta llegar al lugar donde estaba la
anfitriona, muy cerca de mí, por ello, me han visto mientras esperaba y por más
que me escondía me seguían viendo.
Entre la mascarilla, la gente que me había visto ya y el
tipo de mascarilla que llevaba, un poco viejuna, he salido nervioso a actuar y
en un momento pensé que iba a quedarme en blanco otra vez.
No he sentido que actuaba, sino que soltaba el texto.
Agradezco actuar con mascarilla, puesto que es mucho más seguro, pero se pierde. Creo que debo actuar como siempre, pues, aunque no me vean la boca,
debo darlo todo, quizá más que antes para que con mis ojos, tonos, gestos y
movimientos exprese lo que se pierde al llevar la boca tapada.
2. Matizando y disfrutando:
Esta vez me he dejado llevar, lo he llenado de matices nuevos, que hasta ahora, no había hecho jamás. He querido llenarlo de realismo y para eso he hecho titubeos, he pensado qué decir, he repetido palabras, como con dudas. Con todo esto he ido dándole una tonalidad al texto grandiosa e impulsado la pena, he mirado con pena y los nuevos movimientos del personaje me han gustado.
Lo he hecho todo mío, no he seguido los tonos, los
movimientos y las entonaciones que tenía tan marcadas. No he seguido las instrucciones,
sino que he estado viviendo el texto y me ha gustado.
De nuevo he visto al público muy frio, aunque había algunas
personas que hacían movimientos de afirmación cuando yo hablaba. Al acabar he oído
un aplauso muy grande.
Me ha gustado mucho el pase y lo he pasado muy bien.
Ya solo me quedan dos pases, pero estoy feliz, porque ya le he pillado el punto. Ya sé lo que hay que hacer y quiero disfrutar los dos pases que me quedan.
Eso sí me he equivocado en una palabra, rio, que he tenido
que repetir, pero me da igual, porque ha quedado muy bonito. Si el público
solo se queda con ese fallo, es que se han quedado en la superficie y no han entrado
en la esencia, con lo cual me da igual.
Hoy no me siento tan triste, quizá la semana pasada asuntos
personales me hacían interpretar un hombre triste pero al acabar me seguía sintiendo así .Hoy
solo lo interpreto.
Por cierto, antes de empezar el pase, la vela con la que
salgo se me ha roto, la he tenido que dejar en el suelo y justo antes de salir
me he dado cuenta que tenía un chorreón de cera en el zapato y me he tenido que
poner a limpiarlo.
Al acabar, María José se ha acercado para arreglarme el
cuello y me he asustado porque pensé que había hecho algo mal.
Estoy deseando empezar el siguiente pase.
Mi compañera ha hecho una introducción diferente a la prevista, estaba esperando un poco a mi bola y de pronto ha hecho mi presentación, me ha pillado a destiempo y he tenido que salir corriendo.
Creo que este pase también ha salido bastante bien yo me he
sentido muy integrado, muy motivado, muy metido. Vamos que ha ido estupendo, la
verdad.
Ha habido un momento en el que he notado la boca
excesivamente seca y no sé fue raro, pero por lo demás ha ido muy bien.
Me he visto un poco más fuerte y menos triste que la vez anterior,
pero he vuelto a hacer mis parones, mis pensamientos, mis repeticiones…
He hablado muy directo a la gente, había algunos que estaban
muy quietos, otros muchos han asentido con la cabeza y estaban muy metidos en
lo que yo les decía.
Me he sentido a gusto, la verdad, lento, pero a gusto,
sereno y tranquilo. Claro está ,con las limitaciones de actuar con máscara, pero muy
bien.
4.- Qué bonito:
He acabado mi relación con Jorge Manrique y las Coplas a la muerte de su padre, oyendo un:” Qué bonito” Esto ha sido lo que he oído al acabar. He terminado mi monologo, e he ido a mi lugar de descanso y he oído a una señora decir esta frase y a continuación ha comenzado el aplauso.
Este era un grupo cargado de niños, con lo cual, sabía que
mi monologo no era lo más idóneo para ellos, pues no era ni divertido, ni fantástico,
ni estupendo ni nada, pero esto no me ha coartado en ningún momento, me ha
hecho crecerme, desconectar y seguir a lo mio. Es más, para atraerlos de alguna manera ,los he mirado mucho a
los ojos y les he hablado directamente a ellos. Por cierto, en primera fila
había una señora super atenta a mí y que asentía cada una de mis ideas.
He estado muy tranquilo, he hecho menos pausas que la otra
vez, pero he ido muy tranquilo. He estado muy relajado y disfrutando cada parte.
La tristeza no ha sido muy exagerada, he estado más sereno, pero creo que la
voz y el mensaje han llegado y yo lo he pasado muy bien."
FOTOS OFICIALES DE " NOCHE DE LOS CLASICOS " II.
CAMINO DESCONECTADO HACIA LA MAGIA.
Tarde del viernes 24 de julio de 2020, primera visita
teatralizada en el jardín botánico de Málaga y primera de este extraño verano
de la “nueva normalidad”.
Por todo ello decidí ir caminando. Pese a ir cargado con el
vestuario, el calzado, el maquillaje, el bocata, los accesorios y el calor, me
fui andadito. Según el Google Maps, de mi casa al jardín hay una hora y un
minuto de camino.
Como Soraya, la “jefa”, me había dado el visto bueno para
llegar a las 20:00, salí de casa a las 19:00, con tiempo más que suficiente,
pues bien, ahora que escribo esto son las 19:59 y aun me queda por caminar el último
tramo, o sea, el que hay desde la parada el bus al jardín. Ahora mismo estoy pasando
por la parada, pero como os dije antes no me he venido en bus sino a pie.
He pasado calor, sí mucha, pero os tengo que decir de
verdad, que tampoco he pasado tanta como esperaba.
El camino se me ha hecho relativamente corto, sobre todo
porque he estado pendiente al móvil. He pasado todo el camino, escribiendo, releyendo,
corrigiendo, mejorando y terminando entradas para el blog.
Esto ha hecho que me haya centrado en él y también me ha
permitido, inconscientemente, desconectar de todo, de quién se me acerca, quién
lleva mascarilla, quién no, cumplir distancia etc. He ido caminando, como digo,
pendiente al móvil y no me he dado cuenta de nada, ni del camino que andaba, ni
del calor que hacía, ni de las personas de mi alrededor. Esto es, he desconectado
de todo y me ha venido muy bien.
"El ultimo tramo hasta el jardín lo voy a hacer relajado y
oyendo musiquita". Esto fue lo que pensé antes de iniciar el camino, pero al
final la vida te da sorpresas, pues mientras caminaba, se paró una moto a mi lado, era mi compañero
Álvaro,que me invitó a subir, e hice ese ultimo tramo a moto.





































