sábado, 25 de enero de 2025

TIRANDO DE LA CENA Y LAS EMOCIONES.


Llegué a tiempo y empecé. Estaba contento, y tranquilo, sabiendo a lo que me enfrentaba y después de hacerlo la semana anterior, sin ningún tipo de estrés sino con normalidad. 

La primera canción, con la que se inicia la cena, fue un anuncio de que todo iba a ir de perlas, porque estaban arriba del todo, o sea, dispuestos a disfrutar. Esta gente mola, pensé, son participativos, lo que no sabía es que lo eran tanto.

Cuando empezó la 2, comenzamos a hablar y se oyó algún que otro comentario, después algunas voces, luego otras, algunas charlas y al final se generó un murmullo. 

Un murmullo constante, que hizo muy difícil que la escena tuviera el empaque que siempre suele tener.

La anterior, la 1, fue normal, además cumplí el proposito que me hice la semana anterior, el de ir más despacito, disfrutar, para así masticar más el texto y al personaje. Lo hice y quedó muy bien.

Al  final de la escena hubo falta de texto, que acabó en silencio.

Uno de los compañeros nuevos, no supo por donde ir, le hice una pregunta improvisada respondió, luego hubo otro silencio insistí y en vez de decir la frase final y acabar, puesto que nadie decía nada, guardé silencio, esperé y se hizo un momento incómodo sin sonido alguno y ya yo cerré la escena.

El primer acting se hizo, pero en cuando estaba en el desarrollo del mismo, sentí una tufarada de que ahí no iba a haber mucha conexión.

No sé algo sentía  de que no había una especial conexión, o no sé, sería también porque el lugar donde yo estaba había luz y muy cerca del trasiego de los camareros, no sé.

De hecho a mitad de la pieza, después de muchos acting escribí esto:

Los actings los veo muy así, hablan entre ellos mucho, se cuentan lo que pasa y se pierde la sorpresa. No podemos controlar, no he conseguido crear ambiente. " 

Repitiendo el patrón de Granada, quise iniciar los mismo de forma anónima, para luego gamberrear siendo Víctor, con los comensales y crear ese ambiente festivo, pero como ellos ya de por sí estaban tan animados me dio miedo subirlos más. 

Si cuando dije las pocas frases que hay en medido de los 2 acting de la escena 2, hablé con camareros sirviendo, otros recogiendo, gente hablando. Vaya un lío. 

Y aunque no recuerdo en qué escena fue, creo que en la 9 o la 10 o en las dos, se hizo, mientras actuábamos, un extraño y casi milagroso silencio sepulcral, parecía que estábamos en el Teatro Real de Madrid, nosotros o al menos yo ya estábamos en un nivel de grito, que no me sentía ni contento, ni dentro del personaje, no había atmósfera.

Mi cabeza y lo recuerdo especialmente en la escena 10, era: " Mira adelante, no te sientes así, inventa gestos, aunque pierdas realidad para hablar mirando adelante siempre para adelante y proyecta, proyecta, mucho para que se oiga en todo el comedor", así mi cabeza no estaba en el personaje. 

Ante el murmullo ambiente que se había instalado en el comedor, mi compañera Stela, nos repetía una y otra vez, con gestos, que subiéramos el volumen. Cuando se acercó a mí y me dijo que subiera, algo con lo que jamás he tenido problema, me disloqué.

Una de las reglas básicas de primero de teatro, es que el mensaje llegue y el público oiga sea como sea, y no cumplir ese principio me parecía imperdonable y subí.

Digo que si subí y subí y  subí y  subí la voz e inconscientemente. En las 5 escenas que me quedaban solo me preocupé por eso, por subir la voz. 

El mensaje iba a llegar sí o sí, aunque eso inconscientemente me llevara a descuidar los tonos, las entonaciones, la naturaleza del personaje o la situación que estábamos viviendo. En la diez se me fueron "s" y "z".

Por ejemplo recuerdo en la 6,  dejar de hacer unas frases que hago agachado, ponerme de pie, o mantenerme, pero mirando  hacía arriba para que se me oyera y desnaturalizando así la acción, o en la 7 recuerdo ir como pollo sin cabeza de un sitio a otro, marcando mucho el texto, pero perdiendo la magia y encanto de la misma y por último la 9 que es un crecimiento poco a poco hasta un climax de tensión, empezó tan alta que fue una pelea de gallos ( esto último lo sentí yo, pero luego sin preguntar, la compañera me hizo el mismo comentario).

Eso sí estrenamos a dos compañeros, cover de los principales, que me gustaron.

Como estaba agotado pasé la escena 4 sentado en el suelo oyendo y Martín improvisó mucho, pero no en el mal sentido, en el de meter texto extra porque no se sabe el real, sino, que lo adornó con matices y bromas. Mimó mucho el texto y lo cuidó con detalle y Carmen, los textos impresionantes como si llevara toda la vida haciéndolo. 

Asi que fue una cena buena, porque ellos lo pasaron genial, que es el fin, para mí fue agotadora porque fue dura. 



CRÓNICA DE LA CENA DE LAS EMOCIONES. SEVILLA, SABADO 25 DE ENERO DE 2025.






MI CENA Y MIS EMOCIONES.

 

Una vez más una compañera, la misma de la vez anterior en Granada, fue la que hizo la mejor descripción de la cena de ayer: " Hemos estado muy gritados, como mucho tiempo arriba" y una vez más era cierto. 

Fue una lucha constante, como ir a contra corriente. Tirar de un carro cargado con kilos de bloques de hormigón. 

A ver, los comensales pasar, se lo pasaron de 10, porque se fueron muy contentos, no paraban de dar las gracias y decir que la experiencia había sido fantástica. Y si después de 4 horas de espectáculo no salen pitando, con cara de pocos amigos y sin decir una palabra, y se quedan riendo, aplaudiendo, dando las gracias y buscándonos a todos para saludarnos y contarnos sus experiencias es porque les ha gustado de verdad y esta ocasión fue igual. Se fueron muy felices. 

Con decir, que perdí mi chaqueta y la tenía una comensal, diciendo que era mi fans número 1 y que la quería de recuerdo, así que mirar el buen rollo que se generó entre Víctor y ellos. 

Pero es verdad que la cena fue cansada para nosotros, bueno yo hablo de mí. ¿ Podría ser por el doblete? Podría pero no, porque en ningún momento a lo largo de la tarde me sentí cansado, creo que nos chupaban la energía. 

Me explico, ellos eran encantadores y maravillosos y lo sabía por la presentación, pero había momentos donde ellos iban hacia un lugar, la fiesta, y nosotros hacia otro, el teatro y la cena cargada de emociones. Costaba llevarlos a nuestro terreno. Era como un carro tirado por 2 mulos que intenta cambiar el AVE de dirección. 

Complicado, ¿ Verdad? Pues sí.

Y eso creo que me iba agotando la energía, y cada vez estaba más y más cansado.

En una escena me tuve que sentar, al lado de la chica nueva, Carmen.






Sevilla. Sábado 25 de enero de 2025. 






VIDEO RESUMEN DE LA JORNADA CON PICASSO.



Como ahora soy un instagramer moderno. He aprendido a hacer videos muy caseros, eso sí, de mis andanzas teatrales. Espero que os guste. 

Este es el resumen de La infancia de Picasso, para Eventos con historia, el sábado 25 de enero de 2025.




 

DIOS PROVEERÁ Y LO HIZO.


Los ensayos, las entregas de vestuario y las quedadas para actuar, no hay grupo teatral que lo organice mejor y lo anuncie con más antelación y más detallado que Eventos con historia, pero esta vez para la visita teatralizada La infancia de Picasso, lo anunciaron el día antes, más concretamente 14 horas antes de la función. ¡¡ Locura!!!. 

Yo esperaba esa información peor que un padre primerizo en un materno y nada. 

Sabía que actuaba el último, cerca de las 12:30 h, también sabía que mi tren a Sevilla para actuar en La cena de las emociones partía a las 13:24, lo que no conocía aún era el margen de tiempo que iba a tener, y como el día del sorteo de Navidad el gordo, la información, no salía. 

Hasta que salió y  saltaron las alarmas. " Lolo no llegas, Lolo no llegas". 

Ya no era ser positivo o negativo, era cuestión de física y horas. Si empezaba a actuar a las 12:45 aprox, lo cual quiere decir que podía ser antes o después, debía actuar, cambiarme, salir y llegar a Renfe, en 34 minutos y  según Google Maps había 26 minutos caminando, era imposible. 

"Me recoge mi padre y me lleva a la estación" "No Lolo no que él se lia y tardaría más", "Pillo un taxi", "No que me voy a gastar la ganancia y como está el centro tardaría más que yo andando", "Corro", "Cargado de cosas no lo vas a conseguir", "¿Y si llegas a 13:10 al cercanías?, puedes pillarlo y en 2 minutos en Renfe", "Esa sí". 

Esa fue la que me convenció, pero el plan tenía lagunas por todas partes. En 10 minutos tampoco llegaba. 

Mandé un mensaje vía WhatsApp, lagrimoso y triste a María José, que esta no leyó.

Cené siendo un puro nervio, así recogí la cocina y así me senté a ver la tele. Hasta que me dije que lo que tenga que ser será, preocuparme ahora no me sirve para nada. Mañana Dios dirá. 

Y eso hice mientras veía la tele con mi madre, mientras recogíamos, mientras preparaba todo, hasta el último detalle, para el día siguiente, mientras me acostaba, y justo en el momento que me tapé y me volví para dormir super relajado mi cabeza tocó una enorme campana de urgencia y me dijo :" ¡¡ LOLO MAÑANA NO LLEGAS A SEVILLA!! Y fin a la tranquilidad y al sueño. Dormí fatal. 

A la mañana siguiente, me desperté, miré el móvil y la cosa seguía igual, María José no me había respondido al mensaje. 

Volví a mandar otro mensaje lagrimoso y esta vez sí. Me llamó. Lo cogí y me dijo que cambiaban el orden de actuación. 

Yo sería el segundo, en el Museo Revello de Toro y como muy tarde acabaría a las 12:30 h, o sea, tenía casi 50 minutos para llegar al tren. Ahora ya sí, respiré.

Todo era ya de color de rosa, informé de ello a mí amigo José y a mis padres a los que fui a darle la gran noticia a su dormitorio, pues los agobié el día anterior. Vamos ni la mañana de Reyes. 

Pues eran las 9:45, tonteé en la cama, me levanté, me duché, me retoqué la barba, hice la cama, estuve con mi madre, desayuné. Ya todo era fácil. 

Hay tiempo, pensaba yo. Hasta que mi madre me dijo :" No lo hay vístete ya y vete".

Y eso hice, me vestí, organicé todo, cogí la bolsa con el vestuario de Joaquín Martinez de la Vega, mi mochila con mi ropa para dormir esa noche en Córdoba, tras la cena y una percha con las 2 camisas de Víctor Ferrara, una de ellas de estreno,  chaqueta y pañuelo. ¡¡ Viva el invierno!!.

Iba a actuar, todo se me había puesto en bandeja para que me saliera perfecto, así que, no podía ser tan egoísta de protestar o sentirme nervioso por actuar o por tener que viajar solo y andar por ahí, que no me hace mucha gracia, eso era de ser desagradecido, así que salí a disfrutar. 

Hablando con mi amigo Jose y grabando pequeños videos para hacer un montaje final de todo el proceso de la actuación, ahora soy un influencer moderno, el camino se me pasó volando. 


Málaga, sabado 25 de enero 2025.




DE ACÁ PARA ALLÁ PERO FELIZ.

 

Como la falsa "monea" de mano en mano. Recuerdo cuando participé en la serie La Peste, sobre todo el primer día de rodaje, que entrabas por la puerta y ya te llevaban de un lado a otro. Todo estaba organizado, tu voluntad se anulaba y era: "Ponte aquí, haz esto, te toca aquello, ahora espera aquí".¡¡ Ofú.!!

Pues hoy en el previo de la visita teatralizada de La infancia de Picasso, me he sentido un poco así. 

Cuando actuo, me gusta llevar todo organizado,  controlado y hoy  ha sido improvisación, tras improvisación, iba de un sitio a otro, haciendo todo lo que tenía que hacer y era necesario pero sin planificarlo, ni pensar. Ha sido: "hago esto aquí y ahora me voy allí y hago lo otro y luego allí".

Pero bueno ha ido  bien,  sobre todo gracias a mi madre que casi me echa de la casa a patadas.

Como siempre tuve mi visión positiva del tiempo y como empezaba a actuar a las 12:15 y en el Museo Revello de Toro, pensaba salir de casa a las 12:00 ( no lo pensaba realmente, pero mi biorritmo de tranquilidad, lo parecía) y sentía que siempre era pronto. 

Bueno, a las 11: 39 entraba en el Museo Revello de Toro, lugar donde debería cambiarme y transformarme en Martínez de la Vega. 

Este no era el lugar donde debía hacerlo. Mi lugar de actuación fue el conservatorio María Cristina, pero era materialmente imposible, empezar a las 12:45 h, hacer el monólogo, cambiarme, irme a Renfe y subirme al tren antes de las 13:24 h. Cuando caminando del conservatorio a la estación había 26 minutos. ¡¡ Imposible!!.

Pues como me  adelantaron el orden de actuación, modificaron también la ubicación. Ahora lo haría todo en el Revello de Toro.

Entré y me sorprendió muy agradablemente las personas que allí estaban. Guardia de seguridad y chicas de recepción. 

Normalmente, suele ser como un atraco a mano armada, no saben muy bien lo que queremos, les pillamos de imprevisto y no suelen responder muy allá. 

Pero hoy el chico lo dio por hecho y la chica fue muy amable, ofreciéndome el baño o la sala audiovisual  que yo le solicité para cambiarme. 

Además cuando al acabar le pedí que me guardara mis cosas tras su mostrador, me ofreció un cuarto especial para ello. Ya digo amabilidad absoluta. 

Pues bien, pasé directamente a la sala del vídeo. Un vídeo sobre la vida de Pedro de Mena con un lenguaje muy retórico me acompañó todo el rato. Qué mareo de video, hay que saber castellano antiguo para entenderlo. 

Qué si no hacía cristos, sobre todo hacía dolorosas, qué si se puso malo, qué si quería que la gente pisara su tumba etc. 

Bueno eso en bucle. 

Yo llevaba muchas cosas; las mías, las de  Martínez de la Vega y las de Víctor. No podía permitirme el lujo de mancharlas, perderlas o mezclarlas. 

Lo primero que hice fue desvestirme y vestirme, allí mismo en la sala, con las puertas de par en par y con el museo abierto. Me podían ver pero no iba a arriesgarme a ir al baño, mezclar, manchar o perder algo. 

Bueno, ya vestido del pintor o mal vestido. Me voy, todo arriesgado y valiente, porque podía entrar alguien y mangarme, al baño, donde dejé cargando el móvil y empecé a maquillarme, o sea, poco, ojeras, raya roja en el ojo y la nariz rojilla también. 

Listo en menos de un minuto, otra vez a la sala de video, a terminar de recoger y vestirme y en eso aparecen un conjunto de señoras mayores que vienen de visita y a descansar, viendo el vídeo. Si llegan a venir 6 minutos antes ven otra cosa que no es el vídeo, algo más real.

Recojo rápido y me salgo para no molestar y que no haya quejas. 

Una vez en el pequeño patio que separa los baños de la sala, hago videos, recojo todo, me perfumo de vino blanco y me salgo.

Disfruté mucho el momento de vestirme, de buscar la forma de ponerme la camisa medio metida y que no sonará a falso o forzado, las maneras de arrugarla con las manos para que quedara mal, la forma de mal ponerme la chaqueta y llevaba en un bote de spray con vino blanco que usé como perfume e incluso me eché dentro de la boca. 

Dejé las cosas a la chica, con bastante fatiga, pues mis pintas y sobre todo porque apestaba a vino, me dio un poco de corte y me salí al patio. 

Y no sabía ní cuanto me quedaba, ní si iba bien de tiempo. No tenía ganas de grabar y me puse a repasar, pero no me salía bien, tenía el cuerpo como tenso. 

Estaba feliz, contento, eufórico. Tenía muchas ganas de hacer este personaje y el hecho del cambio de lugar me hacía sentirme feliz. Nada nervioso ni por la actuación, no por el viaje posterior que siempre me pone nerviosillo, pero eso me sacaba del personaje. 

En medio del ensayo y sobre todo del calentamiento del cuerpo, se abrió una puerta y apareció Inma que me dijo:" Ya vienen". 



Málaga, sábado 25 de enero de 2025. 






POR FIN ENTRO EN "MI" MARTÍNEZ DE LA VEGA.

 

Con aplausos he despedido hoy a Martínez de la Vega,  eso es algo normal, casi una cortesía del público que siempre ocurre, pero lo curioso es que al  al acabar y meterme al museo donde me he cambiado, he sido recibido por aplausos de la recepcionista que se ha asomado a verme y me ha recibido así. ¡¡ Qué chulo!! 

Voy nervioso, empiezo a escribir esta entrada con nervios y un poco de expectación, voy en un tren y este tren parece algo divertido. 

No es normal escribir la crónica de una actuación, nervioso, lo normal estarlo antes de actuar, pero es que hoy tengo doblete y ahora voy solito en tren hasta Sevilla.

¡¡ Vaya tontería pensaréis todos!! Pues sí lo es y a un nivel enorme, pero a mí estas cosas me ponen nervioso ¿ Qué hago?.

Bueno pero vamos a lo que vamos, a mí actuación como Joaquín Martinez de la Vega, en la visita teatralizada La infancia de Picasso, para Eventos con historia.

Hará menos de una hora que la he acabado así que esta entrada está hecha casi en directo, pero voy a parar, pues debo hacer algo importante, ahora sigo.

Ya estoy escribiendo de nuevo. Debido a la premura de todo, no me ha dado tiempo a repasar el texto íntegro antes de salir. 

Es más tenía la cabeza en mil cosas aún, y no me salía, repasaba pero se me iban ideas, el cuerpo lo notaba tenso y erguido y no caído sin fuerza ni control, como debe tener una persona que se ha pasado en el consumo de alcohol, mi personaje está así, pero festivo no pesado, ni degradado. 

Aunque es cierto que quizá mi vestuario lo era, pero estaba deseando presentarme así ante el público. Con lo que me gusta ir así, llevo mucho tiempo ya de caballeros, reyes, señores y divos. 

Pues estaba en mitad del repaso y ha llegado Inma para decirme que empezaba, que el grupo se acercaba. 

Como bien sabéis y debido al cambio de orden de actores que ha tenido lugar, para que yo acabara antes y pidiera pillar mi tren a Sevilla, para actuar esta noche, he sido el segundo y lo he hecho en la puerta del Museo Revello de Toro, ese no era mi lugar.

Siempre me ha apasionado este personaje, deseaba hacerlo, y ahora que me habían cambiado el orden y me habían dado la posibilidad de disfrutarlo, no iba ni a dejarlo pasar, ni ha defraudar a Edu, ni a los presentes. 

Volvía a Martinez de la Vega y tenía que demostrar que era el mío y que no debí perderlo jamás. 

A pasarlo bien, a disfrutar, pero mi batiburrillo de cabeza me hacía ir de un lugar a otro y no asegurarme o amarrarme bien, nada de NADA. Con lo que a mí me gusta actuar sobre seguro y con todo te controlado.

Pues bien, pensaba que Edu me llamaría y yo saldría del interior del museo y listo, pues no, según Inma yo debía estar en la calle. ¿ En la calle, pero donde ? Al final me escondí tras el monumento de Mena que hay en la puerta del museo, pero me gustó la postura que puse así de tarambana y me dije :" Pues sí voy a estar en la calle que me vean y me pongo en el lateral con esta postura que me ha encantado y a tirar". 

En tercero de carrera, estudié los gestos, microgestos y las fotografía de los personajes que es, buscarle una posición o una estructura corporal de movimiento y de ahí tirar. 

Pues eso ha sido mi posición. En el monumento ha tenido lugar  el pistoletazo de salida de Martínez de la Vega. Pese a que Inma me hablaba de otros temas, que me informaba de como iba la visita, que le pedí foto y etc. El personaje me fue poseyendo. 

Empecé a entrecerrar los ojos, a moverme descoordinado, a mirar sin mirar, a estar en el sitio, pero mi mente en un lugar de fantasia, a no ser presente, a salirme el habla lenta y me dije:" Ufff, Lolo esto es, aprovecha". 

Llegó Edu y no habló mucho, me presentó directamente y empecé, pero en vez de ir directo al publico, he dado una vuelta al monumento y ya fluyó todo. 

Pero ha fluido todo y tanto, que pensé que me había comido medio texto. Al llegar a los dos últimos párrafos pensé como diciendo que me estaba dejando la mitad sin decir y Edu me iba matar , pero no, ahora al comprobar lo he dicho todo perfecto.

La gente sonreía, estaba atenta, pero no ha habido risas y tal. Gracias a Dios, quería darle el punto de persona divertida porque está pasada del alcohol, pero a la vez es algo habitual en esa persona y ya le impide comportase normal y es algo que molesta y creo que he conseguido ese nivel. 

Por un momento, me he olvidado de todo y el texto ha ido solo, me trabado en las palabras más complicadas, sin pensarlo es que casi salían solas, mi cuerpo estaba débil, mi lengua torpe, mi vista casi perdida. He entrado o me sentido tan dentro del personaje que ha salido muy bien para que mentir. 

Es que este personaje me encanta y que bien que he podido hacerlo, sin la prisa de tener que irme.

Me lo han regalado y  he sido agradecido disfrutando. 



CRONICA DE LA VISITA " LA INFANCIA DE PICASSO" EN MALAGA EL SABADO 25 DE ENERO DE 2025.





domingo, 19 de enero de 2025

HOY SÍ ERA EL ENSAYO.

 

Pues ahí estaba yo llegando 8 minutos tarde al ensayo, bueno realmente, debí estar muy contento, porque por fin se llevaba a cabo ese ensayo al cual asistí con una semana de antelación.

Una semana esperando, así que tuve que llegar al ensayo tirando serpentinas y papelillo, pero no, llegando vivo y con no dormirme por el camino tenía suficiente. 

Venia directo de Córdoba y el procedimiento fue el mismo de la semana anterior. Llegar justo de tiempo a Málaga, caminar a casa, saludar a los papás, estar un rato con ellos, cambiarme la ropa porque aquí no hacía tanto frío, soltar la mochila, despedirme de los papis y emprender camino al ensayo.

Y esta vez cuando entré al centro cultural de Nueva Málaga, si estaban los que tenían que estar. Ana Mate en el escenario hablando algo con Edu, este sentado en primera fila argumentando con ella, Miguel de traje en dicha fila y atrás revisando el texto, Inma. 

Pedí perdón al entrar, pues pensé que había cortado a Ana, pero esta me dijo que no, que me había visto llegar desde el escenario por la ventana y me esperó.

Edu comentó que sabía que llegaría más tarde o incluso muerto por el palizón del día anterior. 

Y empezamos. Ana hizo su monólogo, que me encantó. Ya lo había visto antes hecho por otra actriz, pero ella le dio una dulzura, dando a cada frase un sentido, unos tonos distintos  que me pareció un dulcecito. ¡¡ Ay que ver lo que ha mejorado esta mujer!!.

Luego le tocó el turno a Miguel, que ha lo había visto anteriormente y lo hizo muy similar.

Por último yo. 

Capataz, la palabra capataz la llevó ahí marcada a fuego en mi mente, no sé por qué pero se me suele olvidar en los repasos y en el ensayo también me ocurrió. 

Eso sí, el personaje lo noté vivo y real. Estaba en lo que tenía que estar, fue fluido y natural. No lo noté forzado, ni exagerado. 

Acabamos y nos fuimos a recoger el vestuario. 

Fuimos caminando, Edu, Miguel e Inma. 

Hablamos de la visita de la Victoria a las iglesias, de una santa que han robado de la de San Pablo, del montaje de Los 3 mosqueteros y alguna cosa más. 

Yo estaba cansado, más bien atontado, pero qué alegría de sol y tiempo primaveral en contraprestación con Granada y Córdoba. 

Llegué y entré el primero al almacén de vestuario de Edu, pero me fui el último. 

Aunque me planteé a Edu un vestuario diferente al que siempre llevo, este me tenía preparado el habitual, se lo recordé y aceptó. 

Buen rollo y buen ambiente, pero debo confesar que... Me preocupa mucho la actuación del sábado por el horario previsto y la hora a la que debo coger el tren para ir a La cena de las emociones. 



Málaga, domingo 19 de enero de 2025. 





LOS TRES ENSAYOS. ESTE ES EL SEGUNDO.

 

Avisé que llegaba tarde. La reacción o más bien la respuesta creo que no fue la que yo esperaba, pienso que no gustó mucho mi anuncio. Recibí un "ok" que a mí me sonó a resignación.

Es que estaba reventado. Yo no salgo hasta más de la mitad de la pieza y los ensayos suelen ser muy extensos, por los parones, que hacen que mi subida al escenario suela ser más tarde de lo planteado inicialmente, por tanto, imaginé que si robaba unos minutos al ensayo en favor del sofá, no se iba a notar. 

Esta vez también fue así. 

Llegué como 10 minutos tarde. 

¿ Está mal hacerlo? Pues claro que sí, porque es un elenco extenso y eso es una gran falta de respeto. Dejas tirado a tus compañeros y ellos empiezan su jornada antes para luego esperarte a tí.

¿Se notó? Pues no, nada. Porque cuando llegué la pieza iba aún más atrasada de lo que pensaba. Iban por el inicio de la escena 1. 

Entré discretamente. Yo no quería ver el ensayo, yo quería repasar mi texto con mis compañeros y que la escena cogiera más vida. Que no hubiera solo el repaso en el escenario, sino que hubieran más, pero claro no quería molestar durante el ensayo. 

¿Pero qué ocurrió? Pues que me fui a sentar al final y justo delante mía estaba mi compañero,  Luismi, por tanto, no tenía que ir muy lejos para hablar con él. Este me dijo que sí quería repasar. 

En ese momento se paró el ensayo, así que, me adelanté hasta Isa, así no molestaba, la invité a salir y aceptó.

Y salimos los tres a ensayar.

Hicimos un primer pase que quedó fluido y bien. Ya estábamos listos , pero como yo soy tan pesado, pedí otro, lo hicimos quedó igual de bien y nos metimos a la sala a ver el ensayo y esperar. 

De nuevo me senté al final y fui a lo mío. Hice una historia en Instagram y empecé a escribir la crónica de La cena de las emociones del día anterior. 

Es el segundo ensayo de esta pieza a la que voy ,y gracias a Dios anestesiado, debido al cansancio, no soy yo, soy mi versión zombie. Repito gracias a Dios porque no reacciono a mí alrededor, me encierro en mi mismo y listo, sino sé que me cabrearía y mucho. 

Llegó nuestro turno, subimos, esperamos y empezamos. Salió bien, pero esta semana iba a ocurrir lo mismo de la anterior, algún comentario de los que esperan iba a interrumpir, había amago de eso, así que, pedí silencio e hicimos la escena. Salió muy bien, la verdad, o al menos yo la vi así, fluida y sin interrupciones. 

Luego volví a sentarme y esperar. Hoy íbamos más rápido, acabaríamos antes. 

La última escena se hizo, es fácil, y luego el saludo final, donde comenzaron las dudas, las distintas propuestas etc y todo se fue atrasando. 

Ahí el zombie despertó, pues hice comentarios que no debía, pues hablé de que la semana anterior se hizo otra cosa etc. Y la verdad que debí callarme, pero no lo hice. 

Al final se montó un nuevo saludo final y a casa. 

Ya solo nos quedaba un ensayo previo al estreno....


Málaga, domingo 18 de enero de 2025.



 

sábado, 18 de enero de 2025

DE MALAGA A GRANADA PARA CENAR.

 

Como una imagen vale más que mil palabras. ¿ Para qué os voy a contar como fue mi viaje de Málaga a Granada, caminado, en bus y en metro? Mejor que lo veáis ¿No?, pues aquí os dejo un resumen de mi viaje. 

Viaje que pasé hablando por WhatsApp con mi amigo José, como siempre dándome ánimos y buenos consejos, con Elena riéndonos sin parar y diciéndonos "tonterías" y con el móvil haciendo este video. 

Espero que os guste.




De Málaga a Granada, sábado 18 de enero de 2025. 





4 MESES DESPUÉS, VUELVE VICTOR FERRARA.


"Uy qué raros están colocados, la mitad no me ve y los otros los tengo encima". Esa fue mi primera impresión mientras bajada las escaleras del hotel Urban Dreams de Granada. 

El hall del hotel tiene una especie de sofá, macetero, cheslón en medio que separa, por decirlo de alguna manera, la zona de la recepción de la de entrada. Normalmente los comensales están en la zona de la recepción, recogidos y formando como un circulo donde yo actuo, pero está vez no. 

Estaban como repartidos por todo el hall. Unos lejos, otros sentados tapados por un grupo, a cada extremo de la sala, 2 grupos bien diferenciados, uno de más mayores y otros más jóvenes, después tres o cuatro fila de personas pegadas a la recepción y otros sueltos junto a la puerta, que por cierto, cada vez que se abría, hacia un frío descomunal. 

Qué mal colocados estaban. Me descolocaron hasta a mí. Que hice la presentación sin saber donde ponerme y tuve que meterme entre ellos. 

Bueno, acabada la presentación y una relación con Stela que me encantó. Comenzó mi acting con los comensales, con todos ( es que no puedo contar lo que hago).

Pues bien, fue iniciar ese momento y los grupos de amigos se pusieron hablar. Los maduros un poco a lo suyo, pero el de los jóvenes se cerró en si mismo creando un círculo y comenzaron a hablar. 

No a cuchichear y eso, sino a hablar de sus cosas personales, en voz alta, con el móvil, haciendo sus planes... Estaba claro que aquello se me podía ir de las manos en un segundo. 

Pero pese a que no me metía en Víctor desde hacía casi 4 meses, la experiencia es un grado y centré toda mi atención y la maldad de Víctor en ellos, los hice durante un rato el centro de mi atención y los calmé. ¡¡ Qué bien sé manejar el cotarro!!.

Lo que ocurre es que la lengua de Víctor habitualmente es como un embalse. Comienza la cena, se abre el embalse y su lengua corre libre y fluye sin que nadie la pare y esta vez no. 

Noté que tenía que tirar de todo, que había que levantar el ambiente y buscar donde picar y con quién meterme. 

Estaba siendo divertido, pero no una fiesta como otras veces, tenía la sensación de que no éramos un todo, por mi actuación y también por la colocación, estaban demasiados disgregados y los chistes no llegaban a todos. Tenía la sensación de que no lo pasaban bien o los obligaba. 

En cambio, cuando estaba solo con las parejas ( ya digo no puedo contar nada) todas iban riendo o diciendo que lo estaban pasando genial, que se estaban riendo un montón, que momentos más bueno estamos pasando me dijo una señora y que por ahora la cena iba genial, que yo era muy malo y estaba haciendo que lo pasaran muy bien. 

Debo decir que nunca me han repetido tantas veces esas sensaciones, por tanto, lo que yo sentía no era la realidad. 

Víctor ha sido picante, sarcástico, borde, a veces, rozando cosas personales, como intercambios de parejas o regañando. 

Ya digo todo ok, pero chistes que salen solos esta vez los he creado yo. 

Eso sí hubo historias muy interesantes, como la de la pareja que nos había visto ya en Córdoba y repetían, el chico guapo al que Víctor quería conquistar, la pareja de Croacia e Irán que se conocieron en Granada estudiando, a estos últimos los llevé del comedor, donde ya estaban, al hall para contar su historia, etc. 

Mención especial a una pajera donde el chico era muy tímido y se agobiaba cada vez que estaba cerca de él, de hecho lo vi en el pasillo del baño y me evitó agachando la cabeza y acercándose a la pared.

Esto lo estoy dictando justo después de acabar la presentación, ya en el comedor y con ropa cómoda, pero no pienso en los nervios de la obra, en lo único que pienso ahora mismo es en qué ¡¡ TENGO MUCHA HAMBRE!!.


Granada, sábado 18 de enero del 2025. 





 

LOS EXTRAS O APERITIVOS DEL FERRARA.

 

Muerto, con 2 horas de sueño entre sábado y domingo, 2 ensayos el domingo y 1 cena en Granada, así empiezo a escribir la crónica de ayer. 

Esta vez no fui escribiendo la crónica en los ratos libres, o en las escenas que no salgo ya que todo iba pasando normal y esta iba a sonar a las de otras veces, por tanto, no me animé a hacerlo.

Lo hago ahora, a ver qué os cuento. 

Lo primero es que el día siguiente a una cena, la resaca me la provoca el previo que es donde disfruto mucho y voy recordando cada segundo, cada broma, cada persona. De esto ya os hablaré en otra entrada. En esta os hablo de la cena en sí.

Como digo fue muy normal, todo pasó según lo establecido. 

Es cierto que estrenamos un elenco extra, es decir, el elenco de actores fue el de siempre, pero no así los extras o colaboradores, que fueron un chico y una chica que servirán como cover y apoyo. 

Pues bien, lección de matemáticas: Si éramos 6 personas haciendo los acting y los comensales 42, cabíamos a 7 personas por mesa.

Eso trajo dos consecuencias positivas: Una, que el trabajo era más relajado, y dos y la mejor, que creábamos una relación muy íntima con los mismos, al menos yo. 

La pareja encantadora donde ella todo lo disfrutaba al máximo y su chico fantástico, la chica sonriente con su novio francés al que apodé como Machu, la pareja de chicos tímidos, que pasaron de una absoluta serenidad a risas y animación y la del guapo y Penélope Cruz, que eran geniales, hasta acabamos bailando. 

Tuve suerte. En el inicio Víctor tuvo mucho filim con estas parejas, que le dieron mucho juego y luego en la cena fueron los que me tocaron y, por tanto, supe desde el primer momento que lo íbamos a pasar genial y así fue. 

Es más, intenté empezar con el máximo anonimato, pero en el tercer acting ya les hice ver que yo era Víctor, las referencias y bromas con sus nombres fueron ya habituales, con el constante buen ambiente que esto genera. 

Además sé que me salté algunos acting pero generé una fiesta con bailes incluidos.

El equipo de camareros, como siempre, fue un placer. 

En Granada y en Hotel Urban Dreams, los actores nos convertimos en camareros y los camareros en actores. No son ellos y nosotros, sino que somos un todo, por ello, el Urban es nombrado como nuestro hogar. 

Además, está vez estaba como camarero Óscar, que se dedicó a realizar mi gran y especial San Francisco, a estar atento todo el rato a mí, a hacernos bromas, a reír, y comentarios amables y cariñosos. Un placer, gracias tío. 

Bueno, entro en materia. Os comentaréis, habla de la cena en sí de una vez, pues os dejo con la intriga eso lo haré en la próxima entrada.

Esta más bien ha sido un recordatorio de todo lo que rodeó a esa cena granaína.




Granada, sabado 18 de enero del 2025.





AHORA SÍ, CENEMOS EN EL FERRARA.


Pues sí, ahora sí os hablo de la cena, pero antes de empezar, decir que nosotros también cenamos.

Esas hamburguesas especiales son un bocato y de cardinale, y gracias a la petición de Raúl yo me comí 2. Ummmm.

Sentí a Víctor muy bien, no perdí, como muchas veces me pasa, su feminidad, la cual creo que potencié bastante. Eso molaba. 

Aunque esta vez, las bromas locales, no provocaron ninguna reacción, solo una y eso me cortó un poquito. Me hizo pensar:" ¿ Algo estoy haciendo mal?".

Circunstancia personales, buenas y positivas, me impidieron salir a correr esa mañana y repasar el texto. Cosa que había hecho durante toda la semana, pero no el mismo día. 

El no repaso me daba inseguridad y aunque sabía que me lo sabía, justo antes de comenzar, estaba pegado a una pared y me concentré en la idea: " Lolo te lo sabes más que bien, no te pongas nervioso por no haberlo repasado" pese a todo  empecé inseguro. 

Un compañero o compañera, no quiero dar pista, respondió ante  la pregunta de la jefa, de cómo se sentía al final de la pieza con un: " Bueno, bien".

Ese fue, por lo visto, su mejor resumen y también el mío. 

Creo que Víctor triunfó y conquistó en los actings y en la introducción, pero en las escenas no sé, no sentí conexión. También es cierto, que el ruido ambiente fue la tónica general y nos impedía crear esa atmosfera íntima. 

Al acabar la cena, mi jefe me comentó que en los ensayos con los nuevos, un compañero me sustituyó e intentó imitarme y lo hizo bien, pero claro, menos rápido. Una de las indicaciones iniciales que me dio la dirección era que Víctor está siempre estresado y habla rápido, pero quizá creo que debo bajarlo, lo he viciado, y así  podré enganchar más con los comensales. La próxima semana lo hago en Sevilla. 

Y en cuanto a las escenas, o mi impresión, decir que a partir de las escena número 6, en los actings o momentos de espera me sentí muy agotado, pero en las escenas bien. 

Eso sí en la parte musical del segundo acting de la escena 2. Fue un sueño, me sentí que volaba y eso que no se sabían el tema, pero yo lo disfruté. Qué lo echaba de menos y qué bien me lo pasé. Me sentía libre, mandando, cantando, disfrutando.

Es cierto que hubo algunos problemas de texto, ajenos a mí, en la escena 1, que logré solucionar, en la 7 también los hubo, no voy a detallar más, pero eso hizo que se perdiera la magia de la escena y en otras también los hubo, pero en esos casos se creó un ambiente de naturalidad y relación real entre  un servidor y el compañero que fue brutal. 

La 2 con Fran, quizá no generó las reacciones habituales, como dije antes el ruido ambiente era fuerte, pero habló durante unas frases mías y creó una cosa natural chulísima y en  la 5 y sobre todo el final fue una maravilla de juego, improvisación consciente y naturalidad. Es que Fran es un bicho en escena y estar con él es un placer. 

La 8 con Estela realmente la disfruté un montón, qué tía. Qué bien conseguimos el climax y los comentarios necesarios en dicho clímax. Lo disfruté y me dejé llevar. Cuando acabamos, me fui a por ella a abrazarla porque guau, se creó el momento que la escena exigía.

Y la última con Alejandra se llenó de ternura, y pese a algunos saltillos en el texto, se creó, frialdad, ternura, cariño y miedo. Emociones que se esperaban en la escena y hubo hasta comentarios sorpresivos en los momentos que así se exigía. 

Ya digo todo bien, pero no acabé realmente exaltado de emoción. ¿ Quizá me vi automatizado?, ¿ Tocado de la última vez? No sé. Pero en cambio la reacción del público al despedirse, fue de agradecimiento, de enhorabuenas, abrazos y venir a buscarme para despedirse y comentar. Creo que fue como nunca, así que lo que yo sentí no cuenta, lo importante es cómo lo pasó el público y fue de 10.


CRONICA DE "LA CENA DE LAS EMOCIONES" GRANADA. SABADO 18 DE ENERO DE 2025.




domingo, 12 de enero de 2025

MI PRIMER NO ENSAYO DEL 2025.


Mi amigo: " ¿Nos vamos este sábado, en plan aventuras, salir de juerga y fiesta por Sevilla?.  Tenemos 2 opciones: Quedarnos a dormir o irnos directamente en el primer tren para Málaga."

Yo: "Irnos en el primer tren para Málaga que tengo ensayo a las 12:00  para Eventos con historia" ( Después de faltar a 2 ensayos de otra pieza, pese a avisar de antemano,  no era plan empezar a faltar en un proyecto que se iniciaba. Además era mi vuelta a Joaquín Martínez de la Vega, a ese personaje atormentado por sustancias malas y alcohol que tanto me encanta hacer y que por fin volvía a mí.¡¡ Ya era hora!!)

Días después.

Mi amigo: "Mira Lolo por cancelación, hay  una habitación por solo 50 euros la noche. 25 cada 1 ¿ Nos quedamos a dormir.? Y el domingo desayuno y paseíto".  

Yo: "No que tengo ensayo a las 12:00 h. con Edu.".

Bueno, pues nos vamos y ya estando en Sevilla, de madrugada, de fiesta en la discoteca  Itaca, nos encontramos al dueño del hotel y nos dice:

 "Pero,¿ por qué os vais? La habitación  sigue libre, ya no la va a ocupar nadie, os la doy gratis y podéis  dormir."

Mi amigo:" No que mi amigo tiene trabajo por la mañana temprano".

Pues nada, mi amigo, José, y yo a las 7:00 h de la mañana, ya estábamos montados en el tren.

Llegando a Málaga a las 10:30 h. Hora justa para llegar a casa, cambiarme de ropa, un poco de agua en la cara, saludar a mis padres y correr para el ensayo.

Ensayos de la visita teatralizada de La infancia de Picasso con Eventos con historia.

Es verdad que debido a un resfriado y a mi agenda personal, no había estado muy pendiente a este proyecto. El texto ya me lo sabía, con mucha resignación me lo había estudiado.

Pues debo confesar que me llevé una sorpresa, no muy positiva. No era el texto del personaje hundido, sino del borrachín. ¡ Qué desilusión!

Y cuándo iba de camino al ensayo, como digo estaba muy desconectado del proyecto, miré el grupo de WhatsApp, simplemente para ver los compañeros que había y estos eran Miguel Juárez, Ana Mate y yo.

A las 12 era el ensayo, llegué a las 12:03 h, entré  a centro cultural de Nueva Málaga y me encontré en la sala, ensayando a  Librada, Mario y Ángeles. ¿ Qué hacen ellos aquí?, me pregunté. Rápidamente mi mente me dijo que eran de un ensayo previo que aun no habían terminado. 

Tomé asiento, vi se ensayar a Mariángeles, me encantó. Eduardo se alegró sobremanera de verme allí, cosa de la que informó a María José y que yo personalmente no entendí. 

Acabaron, Edu comentó algo y Mario preguntó por la recogida de vestuario. Edu le respondió que se irían a continuación.

"Hola ¿ No me veis?" Pensaba yo. " Y mis compis no vienen, yo aquí solo. " ¿ Debo esperar a que vengan tras el reparto de vestuario? Me niego." 

Yo reclamé mi poquito de atención y Edu, el suyo de incomodidad al no entenderme y no saber qué hacer conmigo.

Entonces preguntó a su esposa qué cuando había puesto el ensayo. 

Está respondió que el día 19 y yo repetí que eso, eso el 19. 

" Pero es que hoy es 12" Concluyó Edu.

Mi primer ensayo del 2025, había sido una quimera. 

Eso sí ya que estaba allí, Edu me invitó a hacer mi monólogo, le dije que no, pero ante la insistencia de mis compis me levanté y lo hice. 

Breve, rápido, seguro y pase a no estar muy trabajado, bien y el personaje dentro. Perfect.


Málaga, domingo 12 de enero del 2025.




PRIMER ENSAYO, AHORA SÍ, DEL 2025.

 

Ni 1, ni 2, ni 3, pero sí casi 3 horas, duró mi primer ensayo oficial del 2025, digo oficial porque el otro como ya os conté, fue un ensayo voluntario. Casi 3 horas. Je, je, je. 

Bueno la pieza dura, según Eduardo, una hora y diez minutos, pero el ensayo se alargó todo ese tiempo. 

Ay, nos he dicho el nombre de la misma, es, Los tres mosqueteros y es para Eventos con historia, está tendrá lugar a finales de enero en el Conservatorio María Cristina, mi papel es muy breve. Una escena corta a mitad de la pieza y una frase al final, tampoco lo dije, soy el rey.

Por cierto en ese ensayo me enteré que hay ya un 70 % de las entradas vendidas, va la cosa muy muy bien. 

Está pieza se iba a hacer en octubre, creo, del año pasado, pero al final no se hizo. Yo llevaba el texto con alfileres, y como hacía tantos meses que se dejó apartada, lo había olvidado por completo, pero como eran solo 14 frases entre las 2 escenas y a veces monosílabos,  en una tarde lo recordé. 

Ya lo tenía recordado, pero no sabía ni los pies de los compis, ni lo tenía asegurado, así que nada más llegar, hablé con mis 2 compañeros, Isa y Luismi, les propuse irnos solos, fuera, a repasar y aceptaron.

Oímos la charla inicial de Edu, que fue muy breve, me pidieron que viera la primera escena, por algo que al final no hice. Me pidieron que diera  consejos que acepté, pero luego decliné la invitación y nos fuimos.

3 veces la pasamos, 1 para calentar y las otras 2 para afianzar. Ya estaba seguro. 

Llegó mi turno, me convocaron en el escenario, subí y comenzamos. 

Lo hice, quedó claro que nos sabíamos el texto, aunque mi voz, debido a la juerga del día anterior, no estaba, ni muy clara, ni limpia, ni con fuerza.

Contar que tuve que parar  porque un compañero, que no le tocaba salir, estaba hablando a un volumen muy alto, en el escenario a menos de un metro de mí, estaría haciendo alguna broma, que pensé que me estaba indicando algo y paré para preguntar qué quería y también hubo una frase que se me olvidó cuando la decía. 

Pero vaya bien, todo tiene solución, es más, inventé en el camino de vuelta, algunos movimientos, intenciones o relaciones entre los personajes, para que sea una escena breve pero brillante. Además pensé hacer un rey muy pusinalime.

Luego cuando llegó la escena final, donde estamos casi todo el elenco, si pedí silencio más de una vez, eso y que dejaran que solo dirigiera el director. Era una escena muy simple, pero donde hay mucha gente y si había mil voces mandando, pensando y organizando, algo que podría durar, 5 minutos de montaje podrían ser 20 y yo ya eran casi las 21 y me quería ir a casa. 

El resto de la tarde, ¿ Qué hice? Pues nada. Me senté al final, me armé de paciencia, porque sabía que me haría falta y esperé.

Nada más, escribí en el móvil, creé historias en Insta y como estaba agotado, eché alguna cabezadita y esto último es real. 

Y no os creáis que pasó nada raro en el ensayo, se hizo solo un pase completo de la pieza, pero con mil interrupciones. Estás ocurrían por mil y un motivos que no voy a enumerar, porque me cabrean y porque no es de mi incumbencia.

De hecho iba a pedir que me hicieran fotos del momento ensayo, pero me dió cierto corte y además estas fotos representan más la realidad, yo sentado esperando. 



Málaga, domingo 12 de enero de 2025.