sábado, 9 de septiembre de 2017

ADIÓS A JORGE LORING.



Hoy, 7 de septiembre del 2017, hemos puesto el punto y final a las representaciones de La historia jamás contada. Este espectáculo, se ha estrenado este año y tengo la esperanza de que volverá el próximo verano.

Ha sido un día muy personal, donde estaba más pendiente a mis cosas que al show. Ha sido un día raro, hemos hecho cuatro pases y no me apetecía nada.

Como ya sabéis cuando llego al final de algo, pierdo el interés y la concentración y lo hago por hacer, eso está mal, lo sé, pero ya he contado, muchas veces, que me pasa y que lo hago siempre.

Ayer no me pasó, no quería dejar a Echevarría marchar, y mucho menos si era la última vez de verdad. Pero a Jorge me daba igual. Era como acabar un trabajo más.

Quiero aclara que no hablo de la historia, ni de mis compañeros, ni de nada. Solo hablo del personaje. Ahora mientras escribo esto, pienso que Jorge es un bombón, pero yo no he sabido quererlo y mira que lo he pasado bien.

Bueno, pues hoy hemos hecho cuatro pases. Con cuatro tipo de público distinto y no sé cuál era el mejor. Si hay días que sales al cien por cien y el público te mata, hoy ha sido al revés, he salido muerto y el público me lo ha dado todo.

Me han recibido, en los cuatro pases, con tanto cariño que les he dado todo al máximo. Y puedo decir que creo que hoy han sido cuatro pases buenísimos y entre ellos el mejor de todo el verano.

He acabado sin melancolía alguna, pero luego nos hemos quedado Samu (fotógrafo) y los actores Dani, David, Úrsula, Rebeca, Juampe y un servidor, para hacernos algunas fotos de grupo y ha sido muy bonito, todos con nuestros personajes, por primera vez todos juntos, cansados, pero  muy cómplices y con algo de pena por abandonar a nuestros personajes.




1.- BUEN COMIENZO:




Andaba yo muy regulero, sin ganas de actuar, pensando en mis cosas, sin el más mínimo interés de ponerme a  hacer de Loring y en ese momento oigo a Rebeca llamarme. Me pongo en pié, cojo el reloj con la mano y salgo, directo, del sofá a la balconada.

Fue salir y poner el piloto automático, empecé sin recapacitar. Me di cuenta que estaba actuando cuando ya estaba en escena. Fue muy raro porque me entraron ganas de parar, concentrarme y volver a empezar. Pero claro está, esa idea la quité pronto de mi cabeza y seguí.

Ya desde el balcón oí risas del público, algo que normalmente no pasa, y entonces comprendí que estos ya estaban entregados.

En el salón con Rebeca, ha sido soberbio.Me llamaba la atención nuestra espontaneidad, pese a que no había repasado texto en una semana. Era como si las palabras salieran solas de la boca.

El discurso empezó bien: con aplauso y olé espontáneos, pero Rebeca con su broma los cortó.

La  primera broma, del discurso, ha funcionado magistralmente la segunda muy regular.

A la señora que cojo para que haga de anfitriona conmigo ha disfrutado mucho, bueno ella y toda su familia.

La desesperación me ha gustado sobre todo cuando al volver la gente ha empezado a consolarme.

El final también ha estado muy natural, pero le he echado la bronca a una niña pero la llamé niño, menudo observador.

Debo decir que he acabado hecho una piltrafa: el nuevo pañuelo se me había salido y al no llevar cinturón, la camisa se me salió por  detrás.


El grupo era reducido, muy atento y con ganas, por cierto, había dos chicos de mi gimnasio y una mujer con un bebé que comenzó a llorar y lo sacó del  pase. Muy bien hecho.




2.- TOS, VECINOS Y UN PUBLICO ENTRAÑABLE:




Este pase ha sido especial, la mayoría pertenecían a una asociación y las monitoras, que acompañaban a los chicos de la asociación, no paraban de mirarme y aprobar todo lo que yo les iba diciendo. A algunos de ellos, yo, los notaba un poco perdidos.

El Sr. Jorge Loring, es un personaje que pasa, en cuestión de segundos, por miles de estados de ánimos y puede descolocar a muchas personas. Es, a veces, complicado de pillar, por momentos grita mucho, otros es amistoso y cariñoso, otros violento y creo que he podido asustar a algunos de los miembros del público. Aunque al final de mi desesperación han reído mucho y yo he vuelto a la casa  tras mi salida, tocándolos,  y pidiéndoles perdón y ellos se reían mucho.

Me ha dado cierta pena, que por tener un personaje así y por el constante límite de tiempo que no me ha dejado disfrutar de ellos como me gusta y como me hubiera gustado.

Por cierto a la niña elegida para la bronca final, que iba con su madre, no le ha hecho mucha gracia y la notaba que me miraba muy seria.

Pero la gran protagonista del pase ha sido mi garganta, de pronto me entraron unos picores horribles, pero de esos que te impiden hablar y te obligan a toser. De hecho he tenido que parar varias veces para toser, esas toses cortas y frágiles. He tenido que cortar palabras y terminaciones para toser. Eso queda fatal pero no podía.

Aplausos y olé durante el discurso, hoy el discurso funciona.

En la desesperación la gente estaba muy atenta y respondía a mis intervenciones. Eso me encanta.

Pero el hecho de la garganta, las toses frágiles y una vecina que en cuanto me vio e hice la broma de los saludos, no paraba de hablar en alto diciéndome "hola" y que si yo no la conocía, me hicieron desconcentrarme y decir palabras mal o repetir trozos de textos para aclarar.


Durante el paso de una habitación a otra, si pude aprovechar mi libertad, para saludar, más cariñosamente y de forma más cercano a los miembros de dicha asociación.





3.-UNO MÁS Y TEMIENDO POR LA VOZ:





Temiendo por mi garganta y tras el susto del pase anterior, inicié este pase justificando mi " posible tos “y por ello al llegar al salón le dije a Rebeca: " Señorita Beatriz, esta tos no me deja tranquilo, sigue ahí. Tengo la garganta fatal" y ella que es una monstrua, ha improvisado de lujo echándole la culpa al tiempo. Al acabar los pases me dijo, que pensó que estaría mal de la garganta y que lo quise justificar así. Olé, tal cual. ¡Qué buen equipo hacemos!

Era un grupo, de nuevo, muy reducido pero cargado de niños. Eso sí todos muy educados, estuvieron todo el rato sentados en el suelo de los salones. Durante el discurso estaban un poco aburridos, durante mi desesperación, un poco callados, al acabar la desesperación, si estuve hablando con ellos y en el final con el hada y la bronca que les eché no paraban de reír.

El discurso ha gustado. Durante el mismo ha habido olé y dos aplausos espontáneos que yo he alimentado a más.

Las bromas muy bien, pero en la segunda broma, del discurso, muchos de los asistentes eran un poco más "pijillos" y no las han aceptado muy bien, en cambio había un chaval más de barrio que la ha aceptado de lujo.

De mi interactuación con Rebeca no tengo nada que decir, solo que ha sido perfecta. Hoy es que estamos los dos sembrados.

La desesperación muy bien, he sabido entrar muy rápido y de forma muy natural. Esta ha provocado muchas risas. Aunque al principio me costó empezar porque los chavales no paraban de hablar.

El final muy bien, los chicos han recibido mi bronca con risas. El único problema era que el banco, donde acabo, estaba ocupado y los ocupantes no pillaban que se tenían que levantar.

Ha sido un pase bueno, donde la garganta no me ha fallado mucho solo alguna tos, pero que no ha sobresalido mucho, ni para bueno, ni para malo. Uno más


Eso sí había algún que otro cofrade que conozco de vista.





4.- UN ADIÓS CON MUCHOS HOMBRES:




Sobre el último pase de esta noche, de este verano del 2017 y de La historia jamás contada, lo escribo, ahora en casa, recién llegado del jardín. Después de una charlita con mi madre y de guardar todo el vestuario y atrezo del señor Loring me dispongo a escribir. El sr. Loring ha vuelto a un cajón hasta nueva orden.

Recostado estaba en el sofá y con la cabeza echada sobre el espaldar, casi cerrando los ojos. No estaba cansado, la verdad, tampoco tenía sueño, pero es cierto que estaba así, cuando oí a Rebeca decir eso de:"Señor, señor". Creo que en este pase ha sido cuando más veces lo ha repetido de todo el verano, entre otras cosas porque, conscientemente, tardé mucho en levantarme del sofá, comprobé que todo estaba en orden y fue entonces cuando me asomé a la balconada. Empezaba el cuarto pase y el ultimo del verano 2017.

La primera intervención estuvo de lujo, yo no suelo mirar al público, solo a Rebeca, pero noté un público muy entregado. Casi todo el mundo miraba para arriba, pero eso sí había poquita gente. Salí muy contento de esa primera intervención.

Luego bajé al salón y empezamos mi parte con Rebeca. Creo que ha sido la mejor del día y de todo el verano. El público estaba entregado hasta la muerte, tenía ganas de pasarlo en grande y además Rebeca los había  colocado muy bien y teníamos mucho hueco para movernos.

Ovación para Rebeca, cosa que yo aproveché para ponerme delante de ella y agenciarme de sus aplausos. A partir de ahí le gusté al publico y ya no hemos parado de jugar e improvisar. Durante toda la escena ella ha continuado asomada a la ventana y me ha dado mucho juego y diversión al publico .

El discurso ha sido apoteósico. La gente estaba pendiente, yo le he dado, la fuerza, las pausas, la entonación y el tempo que realmente merece. Lo he teatralizado al máximo, imitando a un mal político o a un actor de los años 40. Esto ha despertado olé expóntenos, que recuerde dos, y aplausos.

Por cierto, era un grupo plagado de hombres, iban todos juntos y tenían muchas ganas de fiesta y jugaron mucho con mi personaje. Cada aplauso lo festejaban con  vítores y gritos que yo también celebraba emocionándome,  luego en las bromas respondían y jugaban conmigo. Paré varias veces mi discurso para hablar con ellos y decirles cosas, como por ejemplo el tema de la reverencia, de hecho uno hasta preguntó por mi madre.

Saqué a una señora para que hiciera de anfitriona conmigo y luego me enteré que era la madre del Gran Dani. 

El momento desesperación fue genial, miraba a las caras y la gente me seguía, esos chicos hasta comentaban y me apoyaban en todo lo que decía. Es impresionante actuar contando tu monologo a las personas y que estos interactúen tanto que lo conviertan en una conversación, donde TODOS son protagonistas.

Me han hecho jugar con el personaje e improvisar, hoy Jorge Loring ha sido un poco Don Rafael Echevarría y eso para mí es lo máximo.

El final muy bien, un poco atropellado, pero bueno, los niños han recibido mi bronca con muchas risas y eso es lo importante. El momento de ir a por el sombrero ha estado genial.

Creo, es mí parecer, pero me parece que no me equivoco, que este ha sido el mejor pase de la noche, el mejor pase de  Jorge Loring y el mejor pase de La historia jamás contada. Yo no estaba cansado al contrario, cada parte, cada momento me notaba más eufórico y más arriba.
  

Ya digo unos jueves de verano, para mí, muy irregulares pero que han acabado con un  BROCHE DE ORO Y BRILLANTES.



UN VIAJE Y UN ADIÓS POR EL TIEMPO.


Acabo de poner las velas en el Museo Loringiano. Hoy Un paseo por el tiempo, se despide de su temporada 2017  y da un poco, o un mucho, de pena.

Este espectáculo lleva ya 5 años en cartel, 3 años tal cual está ahora y dos conmigo, con lo cual, todo indica que este año puede ser último, así que, da penita.

Hoy, miércoles  6 de septiembre del 2017, puede ser un día más, pero me ha entrado mi vena dramática, quiero que todo sea melancólico y una especie de recordatorio

El viaje ha sido rápido y también extraño, estaba carente de emoción, de la emoción veraniega que siempre me acompañaba. Era todo raro, tristón.

Aunque el viaje ha sido como siempre, también ha sido muy original porque, previo a iniciar nuestro camino hasta el Botánico, hemos pasado por la casa de mi sobrina para que, ella, nos saludara desde su ventana y luego hemos emprendido el viaje.

Quería empaparme de todo y he dejado el móvil a un lado.

He estado mirado por las ventanas, percibiendo el sol de otoño, la caída de la tarde, la chica del Ptv, que vende en la puerta del Mercadona del barrio, me llamó la atención, porque  ya lleva muchos meses allí, las casas de Ciudad Jardín que son todas iguales pero distintas, la gran urbanización que van a hacer en el antiguo Citesa, hasta en el azul de la fachada de la tienda del Málaga me he fijado. Y a todas  estas cosas le iba sacando un comentario, por tanto, ha sido un viaje muy distendido.

Pero también, iba recordando el verano, los viajes en bus, a mi amigo Antonio y su vuelta, el proyecto que negué, las tardes con María, a mi amigo Luis, etc. O sea, todo los temas que de una u otra manera ocupaban mi cabeza durante esos viajes de verano.

A las 19:50 y tras ir detrás de muchos ciclistas, Don Rafael llegaba, por última vez en este verano, en coche, a su finca.




UN PREVIO MANEJADO POR EL DESTINO Y ADIÓS.


Nos despedimos, también, del previo. Hoy, miércoles 6 de septiembre del 2017, será nuestro último previo juntos. ¡Qué penita!.


Bueno eso de, juntos, es relativo porque aún, prácticamente, no he visto a mis compañeros.

Llegué a las 19:50, me encontré a Juampe en la puerta, se iba para arriba, hablé con él, pero nada, medio minuto, el pobre me contaba lo malito que actuó la semana pasada.

Luego entré a la casita de los trabajadores y estaban todos en la zona de administración. Todos es todos y muy enfrascados en conversaciones, ni me apetecía cortarlos, ni meterme, así que, saludé, nadie me oyó, solté mis bártulos, cogí mis velas y me fui a decorar el museo. Como hoy quiero que sea un resumen del verano, recordé aquella gran tarde donde oí Alguien cantó y volví a poner las velas oyéndola. Puse las velas rápido, me senté en el banco de los secretos y escribí para el blog. Hoy quiero escribirlo todo aquí y no en casa. Porque hoy se cierra el verano, una etapa profesional y una personal.

Como hoy quiero que sea un día de recuerdos, pues, recordé el principio del verano, cuando se me olvidaba todo y tenía que subir y bajar mil veces del paseo de las palmeras a la entrada. Me di cuenta que se me había olvidado el sombrero. ¡Qué bien! y bajé a por él.

Es curioso el destino. Cuando subía y pasé por el museo pensé:"Mira esto, quédate con todo, porque es el último día. La última vez." Al olvidar el gorro, subí de nuevo y pensé:" Pues mira no era la última vez que subía. Nunca se puede dar nada por hecho".

Luego me maquillé. Cuando subí de nuevo, ya no tenía tan buen cuerpo, hablé con mis compis de aquí, los no actores  y ya se sabe...
Por cierto, tengo una verruga en la nariz, tal cual bruja, y no se me cae y me ha costado horrores intentar disimularla.

Maquillado y todo ordenado, me senté en el bosque, en el asiento hecho con troncos, a escribir y recordé a la rata de la última vez que me senté aquí y a parte de escribir fui pasto de mil mosquitos.

Aquí acaba la primera parte del previo.

Me dejasteis con los mosquitos a cuestas.¿Verdad? y escribiendo para el blog. Todo era muy normal, muy similar al resto de miércoles del verano, era una especie de recordatorio. Pues vuelvo a repetir no puedes jugar con el destino porque él es el que manda.

Cuando me disponía a ver a mis compis en el "baño-camerino-común" y disfrutar de ellos, todo cambió. Es más a penas los he visto.

Mientras me dirigía a verlos, llamé a una amiga y compañera que lo está pasando regular. ANIMOOO GUAPAAA Y MUCHOS BESOS. Mientras hablaba iba pasando por rincones oscuros y desconocidos para mí. Entre el oscuro de la vegetación y las sombras que generaban los focos todo era nuevo y precioso.

Llegué más tarde de lo habitual al "baño-camerino-común" y fue llegar y decirme Rebeca que hoy había sesión de fotos. Así que llegué, solté la mochila, volví a cogerla y me fui otra vez al paseo de las palmeras, me vestí y volví a la casa palacio para las fotos.

Por cierto, sudé como antaño. No recordaba esas cuestas, vestido de Don Rafael. Después de mucho correr, llego a la sesión de fotos y el hombre me hace tres y siempre acompañado, o sea, me hace las fotos de grupo, pero solo ni una y siempre  con cara de compromiso. Se ve que al hombre no le caí muy bien.

Acabada las fotos, que no sé para que corrí tanto, me vine a mi soledad. Eran las 21:40 y volvía a mi lugar de partida, vestido de Don Rafael, algo, que en el verano del 2017 ha sido totalmente nuevo.

Como veis el destino manda y hoy el previo no ha sido melancólico porque ha sido totalmente nuevo.

LA ÚLTIMA SOLEDAD DE DON RAFAEL.



La soledad ha sido rara, tan rara como para encender las velas vestido de Don Rafael y que de 32 velas solo enciendan 5. Vaya, mi compañero que también las usa los jueves, podría decir que no funcionaban.
  
Hoy, miércoles 6 de septiembre del 2017, para ser el broche final todo está raro. Hay una rama de un árbol rota que ha caído sobre una palmera aplastándola y la rama cae en medio del camino donde debe pasar el público, las papeleras están hasta arriba y todo está lleno de hojas secas. La finca está triste, también, como yo.

Luego tengo dudas e incertidumbre sobre temas y cuestiones personales que no acabo de resolver y que han ocupado mi cabeza todo el rato de soledad, lo que hace que no esté para risas, bromas ni para el buen rollo de Don Rafael.

Tras encender las velas, he cenado, mi ensalada, que hoy era grande pero no copiosa, o sea, que era un poco aburrida.

Después de cenar, hice: Nada. Pensé, medité, me pregunté. ¡Qué coraje da cuando no te contestan los WhatsApp!.

Y llegada a esa conclusión, puse la música, me retoque todo y a empezar, pero, sin ganas algunas.

Además oí a Juampe, corrí, me puse de pie para actuar, pero fue una falsa alarma, porque tuve que esperar de pie y algo nervioso, cinco minutos, que se me hicieron eternos.













EL ADIOS CORTO Y FAMILIAR DE DON RAFAEL ECHEVARRIA.

  
Ayer, miércoles 6 septiembre del 2017, fue el último día de representaciones de Un paseo por el tiempo y por tanto, el último día que Don Rafael Echevarría enseñaba su casa en el verano del 2017.

Como ya dije en entradas anteriores, este espectáculo lleva ya en cartel cinco años, por tanto, es muy posible que este haya sido el último verano que este espectáculo se haga. De hecho esta temporada lo hemos realizado por petición del gerente, ya que, no lo íbamos a hacer  y por tanto, puede que haya sido la última vez que hice de Don Rafael Echevarría.

 Yo no sé si este hombre era así o no, no sé cuál sería su personalidad, pero yo he creado un Don Rafael que tiene vida propia, su propia forma de ser, sus propios recuerdos, historias, ideologías y demás cosas que lo hacen muy especial.

Al  irnos, Juampe y Rebeca me esperaban en la puerta de la finca, yo iba cargado de bolsas, ya no llevaba perchas con la ropa de Don Rafael, sino, las bolsas, donde guardaba toda su ropa y su atrezo, ya no iba organizado, ni planchado, porque ya lo llevaba de vuelta a casa y no tenía que volvérmelo a poner.

Iba contento, por el trabajo hecho, pero triste porque se acababa, no sé creo que intenté pensar en otra cosa para no ponerme más triste. Quizá no expresé mi tristeza por dejar a Don Rafael, pero me daba mucha pena dejarlo. La hora de recoger fue muy sistemática y me puse a pensar en otras cosas para que no me afectara demasiado.

Todo el mundo decía que las visitas de verano, acababan el jueves, pero para mí acabaron ayer, porque las visitas del jueves y despedirme de Loring creo que no me dará mucha pena.

Solo hicimos dos pases, nos despedimos solo con dos pases, dos grupos muy reducidos, pero muy divertidos, muy abiertos a jugar y bromear. No eran grupos de reír a voces, pero si se oían las risas constantes. Hablaban mucho y sin sacarme del personaje, bueno a veces si lo hacían.


Ayer empalmé un grupo con otro y no me dio tiempo a escribir las crónicas post-pase. Os la escribo ahora, pero ya sabéis que no es igual ni suenan igual.




1.- GRUPO RISUEÑO:



Este fue un grupo muy reducido, ya digo era la noche de los grupos reducidos, venían un grupo de adolescente, que en cuento llegaron me dijeron:"hola" y cortaron un poco mi entrada,  pero la hice tal cual está planteada, porque retuve el máximo de tiempo el volverme y como era un grupo reducido, en cuanto me volví, ya estaban todos ahí.

En la entrada anterior, dije, que no tenía muchas ganas de hacer de Don Rafael, pero fue volverme y salirme el Rafael más grande que nunca,  mi voz resonaba, mi acento  sonaba vasco, me escuché y aunque suene mal me gusté y me engrandecí aún más.

Cuando el grupo dejó a Juampe los oí aplaudir con muchas ganas pero en cambio cuando yo me volví los noté lentos y serios, tenían ganas de oír, estaban interesados pero los vi un poco paraditos.

Los adolescentes iban andando por el paseo de las palmeras y  aunque les sacaba información, no me hablaban mucho.

En el primer monólogo, me escuchaban muy atentos y empezaron a reír, pero ya digo, era un grupo que reía mucho pero sin muchas carcajadas. Eran  sonrisas silenciosas y sin mucho aspavientos.

Cuando empecé a bromear con el señor que iba el primero, el grupo se levantó un poco más. Además hablamos de si los andaluces eran lectores o no. Fui sacando bromas con el tema .Yo defendía que los andaluces leían menos y los del norte más, esto creó polémica y participación que es lo que a mí me gusta.

La subida fue más sosa, aunque el grupo andaba rápido, iban muy separados y tardaban en llegar, fuimos jugando, pero al ir  tan separados, solo jugaba con uno o dos y los demás no me oían.

Al llegar al mirador todo fluyó más, hubo bromas con una pareja de enamorados pero sobre todo lo mejor fue que todos estaban pendientes a la historia y que incluso me hacían preguntas.

La bajada fue animada pero de nuevo se me hizo un poco larga porque tuve que forzar las bromas y a veces incluso iba en silencio.

Les dejé hacerse fotos en el mirador e incluso, jugar con el banco de los secretos.

De hecho el tema de hacerse fotos en el mirador me mosqueó un poco, porque les di permiso para hacerse fotos y nadie quería y cuando dije de irse, muchos tardaron en bajar porque empezaron a hacerse las fotos.




2.- MÁS APAÑADO QUE UN JARRILLO DE LATA:




Esa fue la última frase que oyó Don Rafael Echevarría antes de perderse, en su bosque, supuestamente para siempre. Bueno eso y dos besos que se llevó Don Rafael de una señora que vino al último pase de Un paseo por el tiempo y al irse le dijo eso y le dio sus dos besos.

Esta señora venía con una muleta, desde  el primer momento la vi, pero vi que andaba a buen  ritmo y pese a tener que subir al mirador no protestó, sino que subió con ánimo y rápido. Pero en la bajada pregunté si quedaba alguien y me dijeron que sí que ella y sus hijas y fui a buscarlas. Como era el último pase de la noche y de la temporada, la cogí del brazo y la acompañé desde el final del paseo de las palmeras hasta el museo y fuimos de charla. Ella me lo agradeció al irse con ese gesto. Por cierto, durante el camino las hijas nos hicieron fotos.

Luego venían dos parejas de enamorados eran, especialmente una, que era más mayor, muy fogosos y pasionales y les tuve que llamar la atención, de broma, pero se lo dejé de ir varias veces. Una subiendo al mirador, que le di un golpe en la espalda al chico y le dije: " Un poco de respeto que vienen chicas solteras" y otra ya arriba del mirador, que les dije que venían menores. La gente y ellos no paraban de reír. Al final saqué a ambas parejas al banco de los secretos.

Cuando Don Rafael, se despidió diciendo que mañana se acababan sus vacaciones de verano y que ya se volvía a Bilbao, oí decir a los lejos: "Ay qué pena".

Durante todo el paseo, me decían:" Qué gracioso eres", "Qué bien lo haces" o comentarios en vascos.

Lo pasé muy bien, era mi último pase y quise disfrutarlo sin prisas y con ganas, además era el segundo, por tanto, no estaba nada cansado.


También estaba Lola, una señora muy alta y muy amante de la fotografía que paraba el grupo para hacerse sus fotos. Cuando llegó al mirador se subió en el templete y no había quien la bajara. La de bromas que le gasté también y siempre con buen rollo. De hecho pensaba que Úrsula, Amalia Heredia, era mi esposa y no veas la bronca que le eché. Menos mal que venía Mercedes,una señora que se había enterado perfectamente de la historia y daba instrucciones de la historia a la otra señora..¡Qué bien me lo pasé!

Lo dicho una buena despedida, para Don Rafael, un personaje que me ha  dado y me dio una vez más una gran noche.



miércoles, 6 de septiembre de 2017

VARIOS.


Os voy a poner un poco al día de distintas cositas que están surgiendo, otras que se van y otras que están volviendo:

  
1.- Ayer, martes 5 de septiembre del 2017, me llamaron de la empresa de las extraescolares, para informarme que volvía a dar clase este año a mis pequeños.

2.- Mi "nuevo proyecto" sigue en pie, porque mi "mini objetivo" va en marcha, pero ahora está un poco parado. Como dice mi hermano soy gafe tecnológico y me he comprado el DVD de la serie donde he trabajado y que necesito para mi próximo "mini-objetivo" son cinco DVD y en cada uno hay tres episodios, pues bien, el único que no se ve es el mío y concretamente mi fragmento y eso que son menos de 30 segundos...Por eso este asunto ahora está parado.
 



3.- El proyecto ese del cual, no quise hablar mucho, pero estaba a punto de decir que no, pues os informo que dije que no.


4.- Hay una compañera, actriz, que quiere trabajar conmigo en una nueva experiencia teatral y quiere que yo guionice el proyecto con ella, pero no lo veo muy claro y también he dicho que no. Sobre todo para evitar, romper una amistad.





5.- El corto de Sergio Sánchez sigue aún sin fecha de rodaje,  puesto que, este está mal del cuello.


6.- Ayer, martes 5 de septiembre del 2017, Antonio gerente del Teatro bus, volvió  a ponerse en contacto conmigo vía WhatsApp para informarme que se planea una nueva entrega de Los viajes del Quijote.

 7.- En la última entrega de El viaje jamás contado, en el Botánico, Samu, nos estuvo preguntando si queríamos participar el próximo mes de noviembre en el espectáculo de Halloween, incluso se empezó a barajar fechas para la primera reunión

Como veis son muchos proyectos, pero me gustaría que hubieran algunos más interesantes.

VUELVO AL SAN MIGUEL, SIN VISTA Y CON PICORES.



El mismo lunes, 4 de septiembre del 2017, después de mi ensayo en Benalmádena y de visitar el gym, volví al cementerio de San Miguel. Como os dije en entradas anteriores, vuelvo a las visitas nocturnas del cementerio y a trabajar con Eduardo Nieto.

Pues bien, el pasado lunes fue mi vuelta y lo hice como los niños pequeños cuando entran al colegio por primera vez, que lo hacen progresivamente. Entran al cole más tarde de lo normal y estan pocas horas, pues eso me pasó a mi.


En vez del domingo, como todos mis compañeros, yo fui el lunes, puesto que el domingo tenía cumpleaños en el Botánico. Quedamos a las 20:30 pero llegué un poco, diez minutos, más tarde. ¡Qué vergüenza!

Me sorprendí porque al llegar solo estaban en la puerta del cementerio Eduardo Nieto, Javi Zumaquero y la hija de este, pensé que esperaban a más personas, pero fue llegar yo y entramos al cementerio.

El trabajo fue mínimo, no estuvimos en el  cementerio más de veinte minutos, entramos, Edu me explicó el desarrollo de mi escena, estados de ánimos, colocación de los figurantes y la mía y me explicó un poco la vida de mi personaje. Y poco más.

Luego dimos una vuelta por el cementerio para ver las tumbas de los demás personajes.

Además de los personajes, hablamos de cofradías, recibí piropos y cariños de Edu, muy en su línea y me reí mucho con las tonterías de Zumaquero.¡Qué monstruo es!.

Por cierto, lo mejor de la tarde fue cuando de forma inesperada la hija de Javi dice: " Me encantaba tu personaje, cuando salías en el coche con Lulú y Luisa". ¡Qué grande!

Debo recordar la primera frase que dijo Edu nada más que entré en el cementerio: " No vengas más con pantalones cortos, que hay pulgas en este lugar".

No sé si fueron las pulgas o los mosquitos pero empezó a picarme las piernas y hoy tres días después sigo igual y con las piernas llenas de bultitos rojos.


Lo de sin vista, es una pista sobre el personaje, que no voy, ni puedo, decir más.

QUÉ PLACER Y QUÉ GUSTO ES HACERSE "CICATRICES".



" Creo que así la pieza puede quedar genial", " Es que no me sale lo de los cubos", " He estado dando vueltas, pero la idea de los cubos no me sale", " Ahora si me voy contento, porque no podía más", "El otro día lo comentaba con..", "He conocido a personas como Ana y Teo"...

Estas son algunas de las frases que nuestro director de Cicatrices de las cicatrices, nos dijo a Anai y a un servidor  durante el ensayo del pasado lunes 4 de septiembre del 2017.

Directores como este hay pocos. Solo he conocido un
a directora, que teniendo una escena ya montaba y bien, pero en poco tiempo, vuelve a ensayarla durante semanas para darle algo más, decía que le faltaba algo de "chicha “o que ella misma pare un ensayo, porque su propia obra tiene lagunas o cambiar cada pase el enfoque de la misma porque hay cosas que no le cuadra. Un director que reconozca sus errores que solo busque el bien de la pieza, no su ego y que piense en su pieza 24 horas,  no se encuentra todos los días.

Solo una vez he tenido ese placer y ese placer se llama Nora Aguirre, pero es que ahora he vuelto a dar con otra fuerza de la naturaleza, con otro genio del teatro y este es Salva García, nuestro director de Cicatrices de las Cicatrices.

Ya llevamos mucho tiempo trabajando con él, casi dos años, pero la otra vez la pieza que dirigió para nosotros fue una especie de "encargo" pero esta nueva versión de Cicatrices es más suya y la está sintiendo mucho más, la está trabajando mucho  más y es un placer trabajar así.

Además como ya se sabe, el roce hace el cariño y últimamente, los tres nos vemos mucho, nos contamos muchas cosas y hay mucha más conexión, cariño y unión entre los tres.

El ensayo del lunes fue algo improvisado, Salva tenía la mañana libre y pocos días antes, nos escribió vía WhatsApp, para decirnos que el lunes podíamos quedar y ensayar.

Y eso hicimos, quedamos, después de casi una hora y media de viaje y arreglo de papeles, nos dirigimos a casa de Anai.


Salvi y yo quedamos a las 10:00 en la puerta del CAC, el solamente tenía que sellar unos papeles y nos iríamos para Benalmádena. Salvi odia la burocracia y pensaba que todo podía alargarse, pues así fue se alargó y tanto, ya que tuvimos que visitar varios lugares, ir a varias empresas y como nos perdimos, dar muchas vueltas en coche.

Llegamos a casa de Anai, cerca de las doce y como íbamos pillado de tiempo, fue llegar y ponernos a trabajar.

Antes de seguir, quiero repetir la última frase que dijo Salva tras el ensayo: " Lo siento, pero el nuevo teatro se hace así, poco ensayo y mucho trabajo de mesa", por eso dije lo de trabajar y no dije ensayar.

Es que fue así, Anai y yo  nos sentamos en nuestros banquitos frente a Salva y él en el sofá, frente a la mesa, pero nos dijo que no, que nos acercáramos a él, que haríamos trabajo de mesa.

Lo primero fue hacer, con todos los objetos que había a nuestro alrededor, una figura o una insta-
lación que representara a nuestros personajes.

Después la explicamos, la mía era más abstracta, creo que le gustó a Salva y a mí me sirvió para tener claro el nuevo enfoque y la vida de Teo, que con tanto cambio me andaba liando un poco y la de Anai era más realista pero creo que a Salva le encantó y tras eso empezamos a hablar y a hablar y a hablar.

Así hasta las 14:00, de nuevo, dos horas de trabajo sin darnos cuenta y si en la última reunión dije que no estaba contento, porque no la aproveché al cien por cien, esta vez me iba loco de contento, porque no paré de dar y aportar ideas.

Dimos un nuevo enfoque a la pieza, muy original. Anai decía que se le ponían los vellos de punta de pensar en el nuevo formato y yo mientras hablábamos no paraba de ver, en mi cabeza, imágenes de la nueva versión. Eran como flash que me venían. Fue maravilloso.

Siempre digo lo mismo, con Salva, gustará la pieza o no, ganaremos dinero o no, la moveremos o no, pero me da igual, vivir experiencias como la del lunes es más que suficiente.

Hacer teatro puro y de verdad, es impagable.

GRACIAS SALVI Y GRACIA ANAI.


PD: Tras el trabajo, nueva comilona, esta vez hindú, es que esta Anai vale un potosí, por cierto, creo que comimos siete platos...



LA BROMA DE "VELVET COLLETION".


Desde hace muchas semanas se oye en todos los medios de comunicación y en las redes sociales que vuelve la serie Velvet, que lo hace en Movistar Plus y que la nueva versión se llama  Velvet Colletion, pues bien, el estreno se acerca y ya comienzan las promociones.

Evidentemente mi personaje, José Luís, ni vuelve, ni tiene nada que ver en esta nueva versión, pero un amigo mío, un gran artista, que es un tío que me apoya mucho, me da ánimos y mucho cariño para mis proyecto y mi carrera, decidió que, yo, si volvía a Velvet.

Pues bien, cogió un cartel promocional, lo retocó y le quedó muy bien. Por eso quiero compartirlo con vosotros.

No es verdad, repito, NO ES VERDAD, no vuelvo a Velvet, ojalá, es solo UNA BROMA.

¿Os gusta?.





DEL CAOS A LA PAZ JAMÁS CONTADO.


El viaje del jueves pasado, 31 de agosto del 2017, fue un viaje por los extremos, pasamos del caos más grande y absoluto, a la paz, o mejor dicho, al silencio más solemne y sepulcral.

Después de una tarde de juegos y diversión con mi sobrina, nos fuimos a las 19:30 camino al Jardín Botánico y de nuevo llevábamos a mi sobrina a su casa.


Esta, que desde que es "mayor" quiere ir en el asiento del copiloto, se le ocurrió ir en el asiento trasero junto a su abuela, mi madre, yo le dije que no y empezamos una lucha y una carrera para ver quien conseguía el asiento deseado.

Tras un rato de luchas y peleas, nos montamos los tres en el asiento trasero del coche, mi sobrina, mi madre y yo.

Y claro aunque la distancia de mi casa a la suya es muy corta, no paramos de jugar, gritar, reír. Nos pelearnos y nos chincharnos todo el camino. No paramos de hacernos fotos haciendo el gamberro, sacando la lengua, poniendo caras. Vamos aquel corto trayecto se convirtió en una fiesta.

Una vez la dejamos en su casa, continuamos, solos, el viaje.

Hubo una pequeña charla y como dice el refrán tras la tempestad, vino la calma y los tres hicimos el viaje en un total silencio.

Yo iba liado con el móvil y escribiendo para el blog. Al final del trayecto mi madre dijo:" pero que callado estamos" y era verdad.


Por cierto, llegamos un poco más tarde y me bajé corriendo del coche, olvidando hacer nuestra foto tradicional y por eso, hoy, os ofrezco una nueva versión más original.

martes, 5 de septiembre de 2017

EL PREVIO MÁS TARDE JAMÁS CONTADO.



Esto ya no es un previo, ni es nada. Esto es un posterior, un muy posterior, es un recuerdo más que otra cosa.

Como digo en la entrada publicada esta mañana. Por culpa de visitas realizadas a y de familiares, cumpleaños en el Botánico que he realizado, ensayos varios y alguna que otra cita social, no he tenido tiempo, alguno, de escribir sobre el previo del pasado jueves 31 de agosto del 2017.

Además en su día, no escribí el borrador, que suelo escribir los días de actuación, así que, hoy, 5 días después, solo os puedo contar recuerdos. Son recuerdos reales de hechos vividos con personas, con nombres y apellidos, es decir, no os haré una cronología, ni un listados de sensaciones…Os escribiré o más bien, me escribiré, hechos que quiero mantener ahí para que con el paso de los años no desaparezcan y se conviertan en recuerdos.

El primero se llama Y mañana que... que no solo fue protagonista de la tarde el jueves, sino que lo fue en los cuatro días siguientes. No me quitaba ese nombre de la cabeza. Por lo visto ese es el título de un libro sobre la vida del cantante Raphael, que yo, supuestamente, tengo en casa. ¿Pero dónde concretamente? No sé. Cuando hablé de ese libro, de manera totalmente imprevista, con mi compi Dani, que es el fans más fans de Raphael de todos los tiempos, se le iluminó la cara. Por lo visto es un libro muy difícil de conseguir y estaba dispuesto a comprármelo por un buen " pellizco". Desde que se enteró de su existencia estuvimos hablando sobre él y fue muy divertido ver su cara de ilusión. Yo que también soy un friki-fans sabía perfectamente cómo se sentía y trataba de calmarlo por si no lo encontraba. Desde el jueves lo busco por toda la casa y aunque sé que lo tengo, no doy con él.
 
El segundo se llama, La rata de Úrsula, ¡Qué momentazo! Úrsula, se estrenaba como Beatriz y se pasó casi todo el previo ensayando en el cenador.  Fui a visitarla y empecé a oír voces que decían: “¿Lolo eres tú?”, “¿Lolo estas cerca?”, “Lolo ven, ven.”, pensé que era broma, pero cuando me acerqué, estaba realmente nerviosa puesto que había una rata, enorme, subida en el techo del cenador, mirando como Úrsula ensayaba. Nosotros la mirábamos y la queríamos echar, pero ella estaba en su casa y nos miraba con cara de asco, como diciendo:” ¿Qué pasa?, que no me voy, que estoy en mi casa, dejadme en paz”. Pero oír a Úrsula peleando con la rata era para comérsela.

El otro se llama La rata de Úrsula 2, este recuerdo es el momento en el que Úrsula, ya vestida, de la estirada institutriz Beatriz, vio a Dani, que tiraba su pantalón de trol, al suelo y lo restregaba, para ensuciarlo de arena y en ese momento, Úrsula perdió la cabeza y se fue a saltar y gritar, sobre los pantalones de Dani y de verdad que no podía parar de reír.
  
El otro Los tres tenores,  estos somos Úrsula, Dani (ya maquillado de trol) y yo,  ambos fuimos de nuevo al cenador en busca de Úrsula para asustarla, pero nos pilló nos puso verde y nos pusimos a gamberrear por allí.

Otro fue La cena en la distancia. La soledad de Jorge Loring, fue casi nula, porque no estuve a penas solo, es más, durante mi cena, una ensalada con más cosas, esta me tuvo que aportar más calorías que un potaje con chorizo y morcilla, pero eso sí, estaba de lujo, pues me la tomé, virtualmente, junto a la Úrsula (Hada) Ella estaba en la planta baja vistiéndose y yo arriba en mi sofá, cenando y de charla con ella.

La soledad, este es el último recuerdo, la soledad o falta de soledad, porque el jueves no tuve ninguna soledad. Únicamente el momento de maquillarme, antes de ir al “baño-camerino-común”, o el momento de las mil y una fotos que hice, al personaje de Jorge y a los muebles antiguos de la finca para enseñarlos a un amigo, estuve solo, porque el resto del tiempo, ya digo, estuve acompañado.

Eso es todo lo que recuerdo. 

Como conclusión diré  que lo pasé muy bien. El previo  no fue como suele ser siempre, fue original, divertido, infantil.  Jugamos y gamberreamos mucho  y como digo me lo pasé muy bien, con la buena compañía de mis compis y las ganas de hacer el “chorra”.

LA HISTORIA MEJOR CONTADA JAMÁS.




Gran día el del pasado jueves 31 de agosto del 2017, os escribo esto, cuando han pasado cinco días, sé que son muchos pero es que tampoco mi agenda ni mis compromisos profesionales y familiares me han dejado tiempo libre para escribir esto antes.


Puedo decir que,  a voz de pronto, considero que el jueves fue uno de los mejores días de La historia jamás contada.

Por primera vez, acababa los pases y notaba que Jorge Loring, existía, que mientras actuaba mi cabeza no estaba en dos cosas a la vez, sino que se apagaba para dar paso a la de él y sus conflictos. Cuando me levantaba del banco, era como que soltaba a Jorge y empezaba Lolo, pero también, es verdad, que cada vez que acababa me daba más pena. Ahora que le pillaba el punto a este señor, se estaba acabando.

Ha sido una noche tranquila, con buenos grupos, reducidos pero buenos, divertidos y amables. Además el personaje de Beatriz lo ha hecho Úrsula que es una gamberra, me ha dado mucho juego y yo lo he pasado muy bien.


No me enrollo más, porque tampoco tengo mucho más que decir y os dejo con las crónicas post pase de esos tres pases realizados:




1.- QUÉ CONTENTO ESTOY:



Para los más viejos  que leen el blog recordaran esta frase, que decía la famosa marioneta de Macario y que a mí me gustaba tanto.


Pues así he acabado el primer pase, muy contento, lo he disfrutado al máximo, he sentido a Jorge Loring más vivo que nunca.

El público era buenísimo, las risas eran constantes. Como tampoco tenía el miedo y la prisa, del tiempo, de los minutos, de montarse los grupos etc. Ha hecho que primera vez haya actuado sin estrés, sin nervios, sin prisas, sin miedo. He dejado al personaje fluir y me he empapado de la gente, de la situación, de lo que me daban y de lo que les daba y he acabado, repito, muy contento.

Y pese a que no he corrido y he ido a buen ritmo el pase a durado 17 minutos, una vez más, regalo tres.

No he calentado nada. Me parecía egoísta usar ese primer pase como una especie de "calentamiento", pero es que no me apetecía nada ponerme a dar vueltas por la sala y calentar, tampoco este personaje hace nada extraño como para calentarlo, tanto, previamente.

Pero ya digo pese a no calentar, ha salido perfecto, ha sido un gran pase.

La primera parte del balcón, era la primera vez, que lo hacía con Úrsula y también ha sido su primera vez, pues ha quedado muy natural, el texto lo he dicho muy tranquilo y súper seguro. Mientras bajaba las escaleras, tras la escena del balcón, estaba muy contento.

He esperado poco para entrar en el salón y una vez  allí, con Úrsula, de nuevo, muy natural, ha sido una parte muy tranquila. Ella hablaba poco y solo hablaba yo.

Úrsula, ha incorporado una cosa nueva, una niña me ha traído una flor, no supe cómo reaccionar. Úrsula me había dicho algo de traerme una flor y le dije que la tiraría, pero al entregármela una niña, no sabía qué hacer con la flor y  como reaccionar. No la tiré pero Loring la despachó mal.

El discurso, corto, pero sin prisas, muy tranquilo, muy bien entonado, la gente estaba muy atenta y yo lo he dicho todo muy claro y me sentía muy feliz diciéndolo. Las bromas del discurso han funcionado perfectamente, con muchas risas.

En el momento de mi desesperación, hubo mucha complicidad en los ojos del público, estaban con Jorge y sentían lo que él contaba, repito, eran muy cómplices con él. El final con Úrsula muy corto y totalmente lleno de sentido y muy limpio.

Un público divertido, risueño, atento y con ganas de divertirse, ya digo ha habido una conexión visual  muy fuerte y las risas eran constantes. Úrsula me ha calentado muy bien al público porque ya venían riendo mucho.

Había niños pero muy educados. Una vez más digo que ha sido UN GRAN PASE.




2.- LORING EL LENGUA DE TRAPO:




Este pase también ha estado muy bien. Era un grupo mucho más reducido y muy bueno, pero esta vez me he notado mucho más torpón.

He estado mucho más torpón, especialmente con la boca, que parecía un estropajo. Fallaba en el texto, en algunas palabras descoloqué las "s". Vamos que el Loring estaba, los textos estaban, los estados de ánimos estaban, pero metí la pata una y mil veces.

Empecé muy bien, desde el balcón, lo que pasa que quizá me noté un poco gritón y el personaje muy nervioso como en los primeros pases, algo que ya habíamos cambiado.

Luego entré en el salón y había pensado que cuando la niña me volviera a dar la flor, le diría un texto algo borde y medio improvisado, eso hice, pero la niña me dio la flor en medio de un parlamento, lo corté, metí el texto nuevo y seguí. Pero ya seguí un poco descolocado, me confundí con una expresión y a partir de ahí empezó todo el lio.

Con el discurso me llevé un olé de un asistente y de nuevo me sentí muy bien. La primera broma del discurso ha gustado y con la segunda han alucinado.

Durante la desesperación vi caras cómplices y atentas y otras no tanto, creo que algunos no lo han entendido bien y me miraban raro, aunque si debo decir que el mayor grado de complicidad ha sido al final de la desesperación.

La señora  que yo saco para que haga de anfitriona conmigo, ha reído mucho y ha disfrutado, incluso le han hecho una foto.


El grupo ha sido bueno pero más raro que el anterior y yo me he notado bien pero menos natural y más forzado, por cierto, huelo fatal a sudor. ¡Qué asco!




3.-EL TERCERO EL MEJOR DE TODOS:




Esa era la tónica general que tenían todos mis compañeros cuando acabamos,  hasta Dani dijo que con grupos como el tercero, él sí quería hacer teatro, las Úrsula decían que se oían las carcajadas desde lejos o que ese grupo les había dado todo.

Yo le respondía a ellos defendiendo mucho más el primer grupo, pero nadie me hacía caso, es más de vuelta a casa por más que pensaba...y ahora mientras escribo de este grupo... no saco nada limpio, es decir, no recuerdo nada especial, que lo haga distinto al resto.

Fue un grupo muy reducido y debo admitir que muy bueno y muy bien avenido, no sé si se conocían o algo pero había mucha unión y buen rollo entre ellos,  pero para mí, no fue el mejor de la noche.

Si es verdad que crearon muy buen rollo entre ellos y de ellos con nosotros.

Volví a disfrutar mucho de Jorge Loring, es más, acabé el pase con bastante pena, porque esto se acaba.

El principio desde el balcón, estuvo, de nuevo, muy bien. Úrsula en cada pase iba metiendo cosas nuevas y cada vez más cómicas, por ejemplo, como la forma de llamarme.

Esta vez, en el salón fue ella la que me regaló la flor y la tiré mientras le regañaba. La gente se quedó cortada.

Ha sido muy divertido trabajar con ella. Yo iba más sobrado y por tanto, mucho más tranquilo, disfrutaba más y me dejaba ir. Al despedirse su personaje del mío, le di las gracias por esa noche.

El discurso muy bien, hubo hasta un olé espontaneo. Las bromas fueron muy bien recibidas y salieron muy bien.

Pero ya digo, o yo les caí mal a este grupo o es que todos se portaron muy bien conmigo y con mis compañeros no, porque yo no vi a este grupo mucho mejor ni mucho peor al resto.


La desesperación me salió muy rápida, muy natural y noté de nuevo aceptación por parte del público.

Repito un gran grupo, una gran noche, pero vuelvo a decir, que cabezón soy, para mi este no fue el mejor.