miércoles, 6 de noviembre de 2019

CRÓNICAS DEL HALLOWEEN 2019 EN EL JARDÍN BOTÁNICO.


El pasado jueves fue 31 de octubre de 2019 y como se viene haciendo desde hace ya unos cuantos años, España en general y Málaga en particular se convirtió en una sucursal de EEUU y todo el mundo celebró Halloween.

El jardín botánico de Málaga, por supuesto, también se volvió siniestro, y organizó sus jornadas de miedo para esa fecha.
Un año más tuve la suerte de estar allí, pues que cuenten contigo para un trabajo, en un lugar como ese y con compañeros como los que tengo allí, es un placer, pero también os digo que espero que llegue el día que trabaje y gane lo suficiente como para decir que no a esa americanada.

Pero vamos a lo que importa. Esa noche realizamos un total de 8 pases, todo un éxito. Pases que empezaron a las 19:30, siendo el último a las 23:00.

Por las reacciones que el público tuvo a  la salida, fue un éxito rotundo. Creo que por fin se le dio a este lo que demandaba desde hacía años: Poco texto y mucha acción.

Como dije antes, dos fueron mis personajes. Uno llamado Matías, ex socio atormentado del personaje de David, y el otro un paciente, el 520, con fotofobia. Con ellos hacia cuatro breves apariciones y tenía tres  cambios de vestuario. 

Y ahora os dejo las crónicas post-pases, reales, pues fueron escritas tras cada pase:





1.-¡¡ Ay coño‼Esta es la expresión de una señora cuando ha pasado por mi lado en mi tercera aparición. Lo cual me confirma que al menos doy miedo y ese es el fin de esta noche.

Ha sido el primer pase que siempre es el de prueba, pues es donde se ve si funciona todo. Este aún no se disfruta, ya que, solo se observa. Por ahora la prueba ha salido bien pues todo a cuadrado. Pero al hacerlo hoy, por primera vez, a tiempo y luz real, he comprobado que muchos gestos o detalles se pierden por la falta de luz y también que debo correr mucho y en exceso para llegar de un lugar a otro. De hecho cuando iba de vuelta, pensé que el corazón se me iba a salir por la boca.

Una de las cosas que más me preocupan, es el tiempo, el pase total debe durar una hora y para ello, cada pareja de actores debíamos hacer 20 minutos y puedo asegurar con reloj en mano que David y yo lo hemos cumplido, pues el pase de las 19:30, ha empezado puntual y a la 19:54 yo ya estoy en mi lugar de espera y he dejado a David acabando, así que perfecto.


Por cierto estoy sudando muchísimo, tengo mucho más calor y más agobio que en pleno verano.

Quizá el espectáculo no esté adaptado para niños y en este grupo han sido mayoría. Muchos pequeñines y  se han oído frases de adultos como : “Aquí tened cuidado que vienen niños chicos”. Igualmente la presencia de niños muy pequeños hacen que se pierda un poco el sentido de todo, pues te saludan, te tratan como personajes buenos, los padres les explican que todo es mentira o van atentos a encontrar el fallo, de hecho he oído como David iba adaptando todo a un público infantil, yo en cambio poco podia hacer sobre eso.

De los dos personajes, el 520, que montamos un rato antes de empezar y que queríamos que diera pena, por lo que se ve, ha gustado y enganchado, pues las personas en mi tercera aparición, pasaban por mi lado, y comentanban sobre mí o se pedían unos a otros que apagarán las luces de los móviles o linternas para no hacerme más daño.

Para controlar el tiempo o solucionar posibles problemas, llevaba mi móvil en una mochilita, pero en uno de los cambios de ropa la he arrojado sobre un banco, así que para evitar posibles roturas o pérdidas, he decidido dejarlo escondido en mi lugar de descanso entre las plantas.






2.- Miedo el que he pasado yo Si alguien ha pasado miedo en este segundo pase he sido yo, pues al acabar y preparar todo para el siguiente, he ido en busca de mi móvil, que pensé que había dejado debajo de un macetero y no estaba. He buscado por todos los maceteros, he recorrido aquel lugar y no estaba, hasta que fui al cuadro de luces y estaba allí escondido. Lo puse en tantos posibles lugares que no recordaba el definitivo, pero me asusté y mucho. 


De los 10 minutos de descanso programado entre pase y pase, nos quedan  4 minutos, esto significa que por muy mal que hayamos ido de tiempo, los 20 minutos los hemos completado una vez más.

Este pase ha estado más formalizado, mucho más preparado, más desarrollado, todo estaba más cuadrado y ha sido mejor. El derroche extremo de enérgica del primero, aquí se ha reducido, de hecho he corrido mucho menos y me he estresado menos.

El público era más adolescente y todo ha estado mucho más cargado de sentido y cada cosa ha tenido el efecto que debía tener, los gritos eran más reales, en mayor cantidad  y me ha gustado mucho.

Si todos van igual de cuadrados, creo que puede ser una noche muy buena.

En mi primera apareción me he sentido más metido, con más intención, las frases mejor entonadas y todo el texto más interpretado.

Me he movido de un sitio a otro y nadie me ha visto. En vez de hacer el segundo cambio de ropa casi en mi lugar de aparición, que antes me iba a provocar un infarto, lo he hecho a mitad del camino y he llegado mucho más relajado. Parte de las distancias las he hecho andando.

Mi tercera apareción ha creado el efecto esperado, la gente a reconocido perfectamente a 520 y les ha dado penita. La última ha causado miedo y gritos.

En el segundo pase se ha madurado todo y vamos genial.





3. – Todo el mundo:  En este pase hemos actuado para media Málaga, creo que ha sido un poco excesivo el número de personas que ocupaban el pase, puesto que mi compañero muchas veces ha tenido que salirse del personaje para pedir o esperar que todos se colocarán de cierta forma y pudieran vernos. Eso ha hecho que la presentación de mis dos personajes hayan sido muy lentas, con el público delante y perdiendo su efecto. 


De mi posición tres me tuve que ir antes de que pasaran todos, pues no llegaba a la cuarta. 

De nuevo muchos niños. Yo llevaba tanto tiempo en el jardín y era de noche hacía tantas horas que no entendía como tan tarde iban tantos niños al jardín, hasta que cai en la cuenta de que eran solamente las 20:30.

He podido ir muy relajado de un lugar a otro, no sé si porque ya controlo todo o porque los grupos muy grandes son difíciles de mover. Si es cierto que al ser tan grandes me han visto algunos ir de un lugar a otro, pero... 

Por cierto al volver, con el jardín sin apenas luz, y oyendo a los compis decir su texto y dándolo todo con sus distintos grupos fue una gozada.





4.-¿La voz? : He vuelto a acabar el pase con la sensación de que son las tantas de la madrugada y no son ni las 21:30, yo normalmente a esta hora ni he cenado. 

Tanto grito, pero sobre todo, tanto sudar, pues cuando llevo la capucha puesta, sudo y después, al ir desprovisto de ella el poco pelo que tengo va mojado del sudor y hace viento, además como  me he bebido todo el agua que llevaba y no tengo más  estoy seco y creo que todo esto está haciendo que mi garganta empiece a fallar. Voy a intentar ser consciente y apoyar bien la voz. 

De nuevo un grupo inmenso, ha cuadrado todo a la perfección y ya voy de un lugar a otro caminando, pero de nuevo al ser el grupo tan grande no se puede disfrutar. 

De hecho como algunos caminos son estrechos, cuando he hecho mi última aparición solo me han oído los 4 o 5 primeros, el resto no, pues iban muy lejos. Eso sí el miedo psicológico creado en mi tercera aparicion es genial, están los que se mueren de miedo y los que les da pena y me consuelan, pero eso sí todos me conocen como el 520.

Al ser otro grupo enorme, he oído a mi compañero, incluso, pedir disculpas. Al volverme en mi primera aparición y ver al público, comprobé que estábamos totalmente rodeados y con casi tres filas una tras otra y pensé que no me verían bien.

Mientras iba a mi lugar de partida me he sentido como un hamster enjaulado que da vueltas en su noria, pues esto es un ciclo que repito una y otra vez y más al ser tan físico, pues corro aquí, corro allí y casi no interpreto.

Ya hemos llegado a la mitad. 




5.-Cambios: No tengo muy claro que escribir porque como dije antes esto va siendo repetitivo, ya llego de un lugar a otro sin problema, sin correr y sin cansarme.

Lo mejor, mi tercera aparición donde hay una empatia total entre el personaje y las personas, pues muchos hacen comentarios cariñosos y de consolación al pobre 520. De hecho esta vez he decidido moverme un poco más e interpretar y  le he dado vida al momento.
Parecía un grupo grande pero luego no lo era tanto, pero eso sí, iban buscando más la comicidad que el miedo y mi compi se lo ha dado. 

En mi segundo cambio, el mono se me ha resistido y me he asustado pues creí que no llegaba. Era un grupo tan tranquilo que cuando hice mi cuarta aparición solo había dos personas, por tanto, el resto ni se enteró.

Por ello mi compañero y yo, en el momento del descanso, pactamos un cambio. 





6.-Buen resultadoEl cambio ha sido muy positivo, pues me ha ayudado a relacionarme más con la gente, a que el mensaje llegue mejor, que haya una mayor conexión entre ellos y yo y que de más miedo. Y también que yo disfrute pues estaba interpretando un poco más. 

Ha sido un grupo más reducido, donde todo ha ido mucho más cuadrado, dónde han estado mucho más integrado y donde se ha hecho un todo. Yo he disfrutado el pase, ha estado muy bien y yo me lo he pasado muy bien. 

Como bien sabéis lo que seáis fieles lectores a mi blog, cuando algo está llegando al final me cansa y ya no doy lo mismo que daba al principio, no por agotamiento sino porque como ya es el final.... Pues tengo ahora esa sensación, la verdad. Tengo muchas ganas de actuar y de hacer los pases que faltan pero  no de los tiempos de espera que se me están haciendo eternos, rodeado de bichos horrendos. 

Ha cuadrado todo tanto que ya  voy de un sitio a otro caminando y cuando llego tengo  incluso que esperar. La segunda aparición ha tenido el efecto que esperábamos y la tercera de nuevo ha sido lo mejor, por tanto un buen grupo y un buen pase. 

No soy muy consciente pero mi garganta va a peor. 




7.- Sin vozMi garganta está fatal, me he dado cuenta en este pase que casi no tengo voz. Cuando me he vuelto, para hacer la escena con David, no podía hablar, no sé si me han escuchado, porque es que no me salía la voz del cuerpo. No temo por esto, pues me queda solo un pase, temo por el Don Juan Tenorio del sábado, pues el punto fuerte de mi personaje es su voz.

Espero que no sea nada y simplemente se deba a tanto cambio de frío a calor, tanto cansancio acumulado y los gritos pegados, o sea, algo que mañana con descanso y relax se arregla. 

Hoy salí de casa a las 9:00, he comido fuera y he ido enganchando un trabajo con otro. Estoy realmente agotado, de hecho entre pase y pase he estado a punto de quedarme dormido y he dado una pequeña cabezada, así que espero que todo sea cansancio y voz mañana esté ya perfecta. 

Ha sido un grupo pequeño. El golpe que doy en la  segunda aparición, ha tenido mucho efecto, el final cada vez me gusta más, porque voy andando entre la gente, echándome  sobre ellos y se asustan bastante. Ha sido un pase muy bueno. La verdad es que ha estado muy bien pero ahora mismo estoy tan cansado que tengo ganas de acabar, beber, comer y callarme. 





8.-Prueba superada fisicamente: Lo que más temía de los perdonajes que debía interpretar este año en Halloween era si los aguantaría físicamente y lo superé con matrícula de honor, que físicamente pudiera no significaba que no estuviera agotado. Pero lo que no me esperaba de ningún modo es que mi garganta no lo aguantara y acabará realmente afónico y sin a penas voz.

Lo he dado todo en este pase pero vocalmente no he estado a al altura, menos mal que hablo poco, porque lo poco que he dicho poco se oía. 

Era un grupo que buscaba divertirse, pues los  chistes han sido constantes, de hecho uno se ha sentado junto a mí en mi tercera aparición. 
Lo he dado todo, ha salido muy bien, pero estaba deseando acabar.



Y hasta aquí mis crónicas de Halloween, por cierto, miedo dais vosotros si os habéis leido esto entero. 




lunes, 4 de noviembre de 2019

CIRCULANDO SIN CASCO Y SIN CINTURÓN POR "PROYECTO VICTORIA".


El miércoles, 30 de octubre del 2019, sí fui con muchas más ganas al ensayo de Proyecto Victoria, quería hacer, aprender,  mostrar y  trabajar. 

Pero todo fue muy complicado. Lo primero que hicimos fue repasar y poner en marcha todo lo que habíamos montado  el día anterior, pero ya había que hacerlo con vida.

Creo que tanto Arantxa como yo, queríamos demostrar que teníamos tan claro lo que CHL nos había marcado, y que nos habíamos estudiado el texto que nos pudieron las prisas.

La velocidad fue la protagonista de ese repaso y por más que la intentabamos reducir y  CHL nos daba indicaciones para ello, el ritmo iba como un rayo, no dábamos  lo que nos pedía la pieza y tuvimos que repetir y repetir cada fragmento de esa parte mil veces.

Incluso CHL, nos fue marcando frase a frase. Con cada frase nos ponía un  movimientos o una acción  concreta, para frenar nuestra velocidad, poder mantener el ritmo y que no se nos fuera todo de las manos.

Una vez apuntados todos los movimientos en el libreto y trabajar frase a frase, seguimos. Fue como montar de nuevo lo del lunes, creo que eso no alegró mucho a CHL, pero pienso que trabajar tantos días a la semana seguidos no nos ayuda a asentar y digerir lo nuevo.

Con todo eso ya listo, nos dejó libertad para repasar la obra hasta lo que llevábamos montado. Pero no quedó bien, desde mi opinión, quedó fría, atropellada, sin comunicación, sin escucha y  sin relación entre mi compi y yo.

Yo estaba a gusto pero no estaba saliendo la cosa bien.

Ya casi al final de la jornada y antes de salir, el director que no estaba muy convencido con ese día de trabajo, nos corrigió e  incluso nos puso a  hacer un ejercicio de escucha y de comunicación, muy chulo. Pero ya era muy tarde y  mi nivel de concentración quedó claro que era poco, pues fallé mil y una vez.

Menos mal que nos dio el día 1 como libre, puesto que yo necesitaba reposar todo lo aprendido en Proyecto Victoria o pasaría a ser Proyecto mezcolanza. 



domingo, 3 de noviembre de 2019

¿ENSAYO GENERAL O LECTURA DE "FOTOGRAMA".?


Halloween llegó a mi vida, por primera vez,  a través del cine americano con pelis como ET. En cambio no sé cuando llegó el cine a mi vida, ya que siempre ha estado ahí, pero eso sí, cuando tuve claro que quería  ser actor o al menos empecé a soñarlo fui autodidacta y lo primero que intenté, fue convertirme en cinéfilo y para ello  empecé a comprar y a empaparme mensualmente de la revista Fotograma.

Esta se fundó en 1946 y es la revista de cine por antonomasia, a lo largo de sus páginas te adentras en rodajes, presentaciones, estrenos o críticas del cine de ayer, de hoy, de mañana y de siempre, así como de todas las partes del mundo. Pues bien, cuando recordaba el ensayo general del pasado lunes, 28 de octubre del 2019,  para el  Halloween  del jardín botánico, fue como cuando me sentaba  plácidamente, en casa, y empezaba a  ojear y leer página a página dicha revista.

Las casi dos horas que estuvimos allí, como dije antes de irme, parecieron irreales, nos pasaron tantas cosas y todas tan raras que vivimos en mil y una películas a la vez.

Empezamos. Como era muy tarde y el camino muy oscuro, la primera que vimos fue Viernes 13. Mi padre me acercó al jardín y cuando llegamos, muy puntuales a las 21:30, no había nadie, solo mi padre y yo, en un camino oscuro y con una reja que nos impedía pasar. No había problema porque estábamos en el coche, pero el ambiente invitaba a que si nos llegamos a bajar de él,  aparece alguien con una moto sierra y hace dos de cada uno de nosotros.

Después del cine de terror más típico, previsible y de poca calidad, nos fuimos al cine con mayúscula, donde se habla de verdad, con sentimiento, con naturalismo y desde el corazón, estábamos viendo Martín Hache protagonizada por Celia y un servidor. Cuando llegó Celia, mi padre se marchó y juntos, dentro de su coche, tuvimos una conversación preciosa y llena de corazón. Como buen crítico de cine debo ser subjetivo y os puedo decir que esa peli fue la más breve de la noche, pero la única bonita y la única que mereció la pena ver, pero repito fue demasiado corta.

Luego vino Malcolm X o sea, un cine más comprometido, más reivindicativo que trataba sobre los  derechos humanos. Pero vamos, el líder americano se quedó a la altura de un tierno angelito, con lo que allí pude oír. Digo oír y no ver, porque yo no estaba en la sala de proyección, pero tampoco quise ir pues el líder reivindicativo no estaba teniendo en  cuenta los derechos de los demás. Debo confesar que no fue un momento agradable, lo vi fuera de tono, pero esa es mi opinión. No estaba la noche preparada para ese tipo de cine. Creo que sobró del programa.

Y tras estas pelis teloneras, empezamos con el programa oficial.

La primera película y la principal, para mí, fue ese musical, esa comedia, ese drama o más bien ese intento de todo que se quedó en mamarrachada, llamado Supernova. Quiso ser la entrada triunfal de Marta Sánchez en el cine y acabó siendo una ridiculez. Peso mismo fue mi paso por el ensayo general.

Cómo he explicado ya mil veces, este año en el Halloween del botánico hago dos personajes que apoyan el recorrido de David. Empiezo con A, que aparece con un mono de trabajo, luego salgo a mitad del camino de David, con el personaje B que lleva otro vestuario, luego vuelvo a aparecer, en otro lugar, como B y por último de nuevo como A con el vestuario de A.

Mi preocupación estaba en controlar los tiempos. Si me daría tiempo llegar de un lugar a otro y si me daría tiempo cambiarme el vestuario y si un vestuario podía combinar bien con el otro y etc. Para ello,llevé al ensayo, el chándal gris del personaje B, para luego  jugar con el cambio de ropa y ver si estaba cómodo y tal.

Pero cuando llego, no solo no me han buscado el mono para poder ensayar, o sea iba a ensayar sin vestuario, sino que mi compañero me comenta que no hará el recorrido a tiempo real. Entonces me dije: “ Si un ensayo general es una prueba real de todo el espectáculo, antes del estreno, para ver si todo cuadra y  lo único que me preocupa o me puede fallar a mí es  el tiempo para cambiarme de ropa o para ir de un lugar a otro y no lo voy a hacer. ¿Para que he venido aquí tan tarde?”.

Pues dicho y hecho, hicimos una prueba de la prueba, o sea nada, sin vestuario, sin intención, sin interpretación, sin calidad y sin dirección, ya que íbamos David y yo solos, sin ninguno de los jefes, por tanto, fue un amago de ensayo general, como Supernova lo fue de una película y tanto Marta como yo hicimos el mamarracho.

Después del mal cuerpo de esa pseudo pelicula llegó el momento cumbre, Las que tienen que servir, magistral película de humor clásico español, película que no puedo ver sin reír a carcajadas, pero esta vez los protas no eran Manolo Gómez Bu, ni Landa, ni Concha Velasco, ni Amparo Soler Leal, eran David y Celia, porque hicieron un ensayo de su escena en común, que fue digna de Mariano Ozores o Billy Wylder.

No me pude reír más, la lógica en ese momento estaba totalmente ausente.

Bueno, tocaba la siguiente película, Mujercitas, o sea, la parte de las chicas, pero se suspendió sin saber por qué, y la última, la de Dani y Juampe, que se planteaba un poco Lo que el viento se llevó, pero acabó siendo sólo un tráiler de este, pues cuando les tocaba, Juampe dijo : “¿ Ahora que nos toca a nosotros?, pero si lo nuestro está más que ensayado, vámonos.”

Y nos fuimos, pero antes de irnos nos aguardaban dos sorpresas más: Los otros, pues bajamos medio jardín completamente a oscuras y Perros callejeros, pues ya en el coche, una señora que guardaba no sé qué cosa, se puso a vacilarnos y el seguridad se dedicó a cortarnos  el paso y a deslumbrarnos con las luces de su coche.

Yo me vine a casa, en el coche de David, pensado que todo aquello había sido irreal, pues había sido un buen repaso del mundo del cine a través  de la revista Fotograma pero un ensayo general nefasto.





MONTANDO "PROYECTO VICTORIA" EN DISTINTOS IDIOMAS.


Aunque el viernes ensayé, el sábado por la mañana también, por la noche actué en el botánico y al día siguiente, domingo, volví a madrugar para ensayar, la tarde del domingo 27 de octubre de 2019, la pasé por el centro de Málaga con mi amigo portugués, Bruno. Hablamos tanto, paseamos tanto, reímos tanto, que no tuve tiempo para repasar, ni para leer, ni para ensayar, ni para nada que tuviera que ver con el teatro. Dicha desconexión, fue tan breve en horas, pero tan grande a nivel mental, que el lunes, 28 de octubre de 2019,  fui al ensayo de Proyecto Victoria sin ninguna gana.

Sabéis que este proyecto me encanta, es más, me apasiona, pero como el domingo había desconectado y el lunes empezaba una semana que incluía: Dos obras infantiles, un ensayo general, tres ensayos, un viaje, un Halloween y un día festivo con ensayo, la verdad que no me apetecía volver a esa rutina e iba sin ganas, parecía que iba al ensayo con una cuerda atada a la cintura de la cual me tiraban para casa.

Cuando llegué el ambiente no fue muy alentador, mi compañera había tenido bolo fuera de Andalucía y el director había dormido, debido a otro trabajo, unas 4 horas, así que estábamos los tres para acostarnos.

El programa para ese ensayo era el siguiente: Montaríamos 6 páginas más, pero el texto no era necesario saberlo hasta el miércoles, es más, el director nos dijo que era positivo no saberse el texto hasta el miércoles pues así él podría trabajar mejor con nosotros.

No fue un ensayo fácil, pues parecíamos los  protagonistas de los típicos chistes de :"Era un francés, un inglés y un español" ya que los tres parecía que hablábamos un idioma distinto, nos costaba entendernos, coincidir o seguir las órdenes.

Yo fui listo. Sé perfectamente que la falta de sueño hace al ser humano muy irascible y rápidamente caí en la cuenta y me dije: "Lolo calla, guarda silencio, sigue las órdenes y no hables, ni justifiques, pues podría caerte buena una regañina".  No sé si lo hice bien como actor o no, pero como alumno aplicado sí, pues fui muy sumiso y no recibí broncas.

No sé por qué, aunque creo que el culpable fue el cansancio, pero nos costó cogernos el punto. El director quería que fuéramos a cámara lenta, para poder marcar cada gesto, cada movimiento, cada intención y nosotros corrimos más de la cuenta.

Además cada vez que marcaba algo, Arantxa y yo volvíamos al principio y repetiamos todo, y eso como bien decía el director, retrasaba el trabajo. Además al llevar los libretos en las manos, nos costaba repetir, porque no nos sabíamos el texto, cosa que tampoco gustaba al director, aunque nos pidió que no nos lo supiéramos. Vamos un caos.

Repito fue un ensayo difícil, complicado, lento, pues no pillábamos la forma de trabajar del director y no estábamos los tres para muchas florituras.

Aunque no fue un ensayo divertido, demostramos que éramos tres profesionales, pues la sangre no llegó al rio.

Por cierto, prometimos llevar todo lo nuevo, aprendido para el miércoles, a cambio de descansar el viernes, 1 de noviembre, que era el día festivo.

Así que esa misma tarde comencé a estudiar, pero a un ritmo tan rápido que me costó, y también empecé a preparar una parte individual que prometí llevar para el lunes.






viernes, 1 de noviembre de 2019

EL ÚLTIMO ENSAYO CON LAS ESPADAS, CON LOS TEXTOS, CON EL VESTUARIO Y CON EL TENORIO.


Sé perfectamente que el no conocimiento de la ley no te exime de la culpa y especialmente en este blog, donde mi más fiel lector, es la persona más puntual del mundo.

El  domingo, 27 de octubre del 2019, me levanté con tiempo suficiente para llegar súper bien al ensayo de Las cenas con el Tenorio pero cuando estaba a punto de levantarme de la cama, miré el móvil y vi que este era a las 11:00 y no a las 11:30 como yo pensaba, así que, tenía solo 25 minutos para levantarme, hacer la cama, vestirme, desayunar, asearme, arreglarme y llegar al ensayo, con lo cual llegué con 10 minutos de retraso y según me dijo mi amigo David, con quien hablaba por el móvil en ese momento, estaba en mi tónica.

Cuando llegué ya estaban todos allí y no sé si Edu se ahorró la charla introductoria  o es que ya la había hecho, pero fue llegar yo, y empezar.

La verdad es que a lo largo de la jornada, breve jornada y luego os diré por qué, pasé más tiempo fuera del local que dentro y casi todo el tiempo acompañado por  Javi Domínguez.

Este fue el primer ensayo al que Edu nos llevaba las espadas y como Javi ha hecho cursos de esgrima. Le propuse que creará, él, la lucha entre don Juan y don Luis, así que, salimos al pasillo a montarla y a ensayarla. En el siguente tiempo libre, nos fuimos a la calle, donde con un sol reinante de agosto, nos pusimos a repasar los fragmentos de textos que tenemos en común, para con ello poder afianzarlos, también me pasé tiempo solo bajo ese sol,  pues me hice una foto para el blog, donde me vi muy delgado y por eso luego, todo motivado, me hice mil fotos más.

Sabéis que este montaje consta de 7 escenas, de las cuales solo salgo en dos. Una está casi al principio y otra al final, pues todo el tiempo entre una y otra es el que pasé fuera con Javi ¿ Y cuando él ensayaba?  Pues me quedaba dentro con mi móvil y mis cosas.

¿Cómo me sentí durante el ensayo de esas dos escenas? Eso os lo contaré más adelante,  porque ahora quiero hablaros de la coreografía de esgrima.

La coreografía se montó pronto, es muy fácil, la aprendí rápidamente y a la perfección. Quedó bonita y sobre todo muy efectista. La repetimos  unas cuatro veces y muy bien, pero cuando la repasamos en la calle y después en escena, no me acordaba de nada, pero de absolutamente nada. Vamos quedé fatal.

Para los trabajos de cuerpo siempre fui “malillo” y esta afirmacion  quedó clara y patente en la escena de la lucha. Espero que el sábado la ensayemos 1000 veces, antes de empezar, y quede decente, pues yo no soy muy amigo de coordinar manos, pies y piernas.

Y ahora ya sí. En cuanto a las escenas, tenía cierto morbillo por ir a este ensayo.  El domingo pasado cuando salí del centro de ciudadanos Antonio Sánchez, en la barriada de Nueva Málaga, el montaje era un prado verde,  repleto de frondosos árboles verdes, con montañas plagadas de flores y follaje verde, quería ver como en una semana aquello había avanzado y  la verdad, es que parece que la cosa va un poco mejor. Si en los siete días que faltan todos ponemos de nuestra parte, saldrá muy bien, pues se vieron ramalazos de cosas muy buenas, pero pese a ello se respiraba, con respecto al texto, cierto aire de inseguridad, del cual en mi primera escena me vi afectado, no me sonaban las rimas y me liaba. Espero que no pase el sábado, en cambio mi segunda escena si quedó muy bien. Eso sí, de nuevo no trabajé al 100%, pues  sé que lo controlo y el sábado ya lo estaré.

Lo que sí me dejó un poco sorprendido fue que tras el pase completo del montaje, el ensayo se acabó. Yo pensé que por ser el último se haría otro más.

El día anterior fue el programado para ir a recoger el vestuario, pero como yo no pude ir, acabé la jornada en el almacén de Eventos con historia, junto a Edu, Mª José y Olga recogiendo el mío.

La verdad que me lo pasé muy bien, pues me reí mucho, pero eso sí, debo decir que mi traje rojo de don Luis me gusta mucho más que el de esta vez.



ESPERANDO Y ESPERANDO A LA JUVENTUD.


Fue un previo muy corto, con muchas tareas que hacer eso sí, pero de las que hice pocas. Me pasé más tiempo esperando, que haciéndolas, entre otras cosas porque al final me quitaron la mayoría. También es cierto, que al estar tanto tiempo esperando casi hizo que me cogiera el toro.

Tenía pensado llegar al jardín un poco antes de las 21:00 puesto que el primer pase comenzaba a las 22:00, y a mi no me llegaría el público hasta las 22:20 aprox. Con lo cual tenía casi más de hora y media para, llegar, exornar la casa, poner las velas en la escalera, preparar mi vestuario, vestirme, maquillarme, ensayar un poco con los compis, cenar y empezar. Iba más que sobrado de tiempo. Lo que no había tenido en cuenta, era que iba a tener que esperar para todo, y que una vez pasado el tiempo de espera, la mayoría de las tareas me las quitarían.

Yo iba a un ritmo de visita teatralizada de verano, hasta que comprobé que el ritmo de las de otoño era otro mucho más relajado.

Algo de ello tuve que intuir cuando llegué, pero no lo hice, no me llamó Dios por el camino de inspector de policía, pues no pillo las pistas. Al llegar, la decoración típica veraniega en el hall del jardín era nula y el trasiego de compañeros corriendo de un lugar a otro también, pero como digo no intuí nada.

En el jardín ya era completamente de noche, cosa que en verano tampoco suele suceder. Me recibió un entrañable y como siempre adorable Dani y entré en la casa de los administradores. Allí estaba, en modo también relajado y zen, ese gran descubrimiento, llamado Celia, esta estaba adaptando su cabellera a la de Amalia Heredia. Yo tras coger mi atrezo, pues el vestuario lo llevaba desde casa, la incité a que se viniera conmigo al “baño-camerino común” y así lo hizo. Cuando nos disponíamos a ir a dicho lugar, nos encontramos a Juampe que llegaba cargado con un hermoso campero, dispuesto a cenar.

De camino al “baño-camerino común” repasamos nuestro texto, pero entre lo relajante que se encontraba el jardín, el modo zen de ella y la semana tan tremendamente agotadora que ambos habíamos vivido, parecíamos dos tortugas afónica repasando, tardamos horrores, sin ritmo y sin decir las palabras exactas que decíamos en verano.

Yo suelo ser muy bueno para recordar textos. En los días anteriores al sábado 26 de octubre del 2019, quise repasar el de Loring y no me salía, lo dejé por imposible y ahora al hacerlo con Celia, tampoco me sentí muy orgulloso.

Por tanto, al llegar a nuestro destino, soltamos nuestras cargas y yo le pedí a Celia que mientras se maquillaba, volviéramos a repasar dicho texto a un ritmo más fluido y así lo hicimos. Esta vez fue un éxito pero cuando miré la hora ya era casi las 21:30 y no había hecho nada, así que me fui a la Casa Palacio, que previamente me habían informado que estaba abierta, a decorarla.

Celia me pidió que no tardara mucho que
no le apetecía estar allí sola. Pues fue dicho y hecho. Sus deseos fueron ordenes para mi, pues fue llegar a la casa, ver que la mayoría de las puertas estaban cerradas y que no podía entrar al armario donde se guarda la decoración de la misma, llamé para que me abrieran y me volví al “baño-camerino” con ella y allí vi pasar el tiempo, mientras esperé, esperé y esperé a que me avisaran de que estaba abierto y a que me reclamara Juampe para ensayar. Pero las 22:00 se acercaban y nadie me decía nada.

La hora de inicio de la función se acercaba peligrosamente, había llegado con tiempo para hacerlo todo, pero aún no había hecho ¡¡NADA!!. Así que a las 21:35 decidí, pasar de todos y comenzar a maquillarme y vestirme.

Fue en medio de ese proceso y cuando estaba sin vestir y sin desnudar, o sea, a medio camino de todo, cuando Juampe me llamó para ensayar, le dije que no podía, en otoño no iba a ir andando a medio vestir por el jardín para pillar un resfriado, que me esperara un poco. Me dijo  que eran ya las 21:38 y que no podía esperar, lo invité a subir al “baño- camerino común” y eso hizo  y mientras yo me vestía, hicimos dos veces el texto y nos salió de corrido, con ritmo y perfecto.

En eso llegó Dani le comenté mi preocupación de que la Casa Palacio estaba sin decorar y las escaleras sin iluminar porque el armario estaba cerrado. Su respuesta fue la siguiente:" Déjalo hoy no se decora nada", así que estaba intranquilo y esperando para nada, dos tareas menos que hacer.

Con tanta inútil espera, estaba apurado de tiempo, pues era realmente tarde. A las 21:47 ya vestido, me dispuse a cenar mi pequeño bocata. Listo y cenado les desee mucha mierda a los compis y me fui a la Casa Palacio.

Eran las 21:57 quedaban tres minutos para que empezará todo, y me fui a la casa, por fin me habían abierto el armario y pude sacar el atril, esencial para la función, poner algo de decoración, poquita, a última hora transformar el recorrido por la casa pues el de verano no se podía realizar ya que esta no se encontraba en todo su explendor y por último me hice unas cuantas fotos para este blog.

Los últimos momentos, ya vestido de Jorge, cómodo porque había perdido kilos, sin calor porque era otoño, con todo controlado, sin nervios, con ganas, preparando todo y ultimando como todo un actor profesional, fue un momento muy bonito. Es una chorrada, pero para mí fue algo para recordar. Iba tarde, en 3 minutos  empezaba el show, estaba pensando en otras cosas, pero me daba igual, pues todo estaba bajo control, pese a llevar dos meses sin hacer este personaje, ni calentarlo en exceso,  sabía que en un chasquido de dedos me metería en Jorge y ofrecería lo que el público demandaba pese a  que unos pocos minutos antes era Lolo.

Cuando la función llevaba ya 7 minutos empezada y con 13 minutos de adelanto para que empezará mi personaje, llegué a mi lugar de actuación a esperar a Juampe. 

Al final y gracias a que me quitaron tareas, porque con el tiempo que me tuvieron esperando para hacerlas, no hubiese podido, todo salió a pedir de boca, pues me dio tiempo, una vez allí, a escribir WhatsApp, a colgar fotos en Instagram y a calentar el personaje antes de empezar.




martes, 29 de octubre de 2019

LA JUVENTUD LLENÓ EL JARDÍN BOTÁNICO DE VIDA Y PAZ.


Llevo tres años, ya, haciendo de Jorge Loring, dos con un mismo espectáculo y el otro con uno diferente y hasta el pasado sábado, 28 de octubre del 2019, no lo he disfrutado de verdad, no lo he vivido, no lo he pasado bien y no lo he sentido. 

Es verdad, que por cuestiones de textos, las visitas del pasado verano no las trabajé todo lo a gusto que suelo hacerlo en el jardín. Además tampoco hubo nunca, una muy buena conexión entre ese personaje y el público, pero lo del sábado fue distinto, fue mi reconciliación con el personaje y con el lugar, que por cierto estaba precioso.

El sábado realizamos dos pases del espectáculo El Origen que estrenamos el verano pasado. Hicimos un pase a las 22:00 y otro a las 22:30 para el Área de Juventud del Ayuntamiento de Málaga dentro del plan Alterna la Noche. 

El tiempo acompañaba pues hacía un poco de frío y mi ropa de invierno me venía de lujo, los kilos que he perdido me hacían sentir más cómodo en el vestuario que normalmente me impedía algunos movimientos, el jardín estaba precioso con una magnífica iluminación, no estaba nada oscuro y se veía todo precioso, además estaba muy en silencio y como era una visita para el ayuntamiento y para la juventud el nivel de presión ejercido a los actores era muy poca, por tanto todo eso dio como resultado un ambiente de paz, tranquilidad y relax que hizo que la noche fuera muy especial.

Y ahora os dejo las crónicas post-pases que son reales pues todo fue tan bonito y tan relajado que entre pase y pase me dio tiempo a hacer la primera y la segunda la hice tras la actuación, vestido aun  de Jorge y sentado en la biblioteca.



1.- Muy bien, muy bien y muy bien pero  ¡¡Cómo corren! :



¡¡¡Horror me he equivocado en una palabra!!!. No me salía la palabra, ambrosía, pero ha sido tan grande el olvido que incluso me he quedado pillado. Se ha notado tanto, pero tanto, que lo he hecho evidente y me ha salido un “Ay”. En otras circunstancia eso hubiera sido un drama, pero hoy iba todo tan bien y estaba quedando tan bonito, que no es eso lo que destaco del pase, ni ha sido algo  esencial. 

Partía con un pase un poco improvisado porque mi primera parada, de la ruta, este verano, la realizaba junto a la fuente del Tritón, es más el resto del texto lo enlazaba desde ahí y hablaba mucho de él, pero como hace unos meses un coche de una empresa se catering se empotró contra él y ahora el pequeño dios de las profundidades marinas está malito y en fase de restauración, la fuente no existe y por tanto, no podía hablar de ella, así que, tuve que improvisar el texto, pero creo que me vino muy bien. Durante el verano tenía poco recorrido y mucha información, y ahora como tenía menos, creo que todo se entendió más, fue más fluida,más clara y más real. 

Al tener que dar menos datos, iba más tranquilo, más relajado y todo fluyó muy despacito, muy dulce y muy bien explicado. 

No había tenido, previamente, en cuenta el problema de la fuente, así que no me replanteé como decir las cosas, por tanto, al tener en mi mente un cajón desastre cargado de datos e historias, los fui soltando como pude, cuando pude y de la forma que lo vi más conveniente y eso lo impregnó todo de un realismo muy bonito.

He intentado hablar en castellano perfecto y eso, cuando improviso un texto, que no está perfectamente marcado me da mucha inseguridad, hoy pese a pasarlo muy bien, en el fondo la sentía por si se me iba algo en andaluz, pero he salido victorioso, pues no hubo ningún seseo. 

He estado todo el pase, en la rectitud del Marqués pero siempre con simpatía y muy  agradabilísimo y eso se ha notado muy positivamente en el público. 

La parte  con Celia ha sido muy bonita y con Juanpe ha estado muy bien, quizás un poco lenta. 

Es una alegría cuando tienes a gente joven como público pues  se mueven con una rapidez extrema por el jardín. Era un grupo reducido y muy bonito, y ya digo se movían con mucha rapidez y eso le daba mucho más dinamismo a la historia. No había terminado de invitarlos a pasar cuando ya estaban dentro. 

La verdad es que ha sido bonito, he acabado muy satisfecho.
Me lo he pasado muy bien, lo he visto muy bien y creo que ha estado…  muy bien. 


2.-Increiblemente maravilloso:



Qué maravilla de pase, qué recuperación de la esencia del jardín. Ha sido como volver a los primeros años, donde mi personaje, el vasco, enganchaba con el público y no hacía una visita teatralizada, sino una fiesta entre amigos y el grupo éramos un todo. 

Esta vez ha pasado igual, entre otras cosas porque era un grupo, fantástico, eran todos gente joven muy educada, alegre, atenta, pero con ganas de cachondeo de buen rollo, con ganas de aprender pero también de  pasarlo bien, muy interactivo, no solo querían escuchar, querían formar parte de la historia y lo han hecho, pero tanto que cuando les hablé de la muerte de la reina María de las Mercedes,  ha habido todo un diálogo preciosl con una chica,  pues me seguía el rollo todo el rato, además después seguí usando mi relación con ella a lo largo del camino. Todo lo que decía lo confirmaba o comentaba con alguien del público y siempre recibía una animada repuesta e incluso cuando hago el vals con Celia, que invitamos a salir, hoy lo han hecho tres parejas y eso es algo inaudito. 

En cuanto he empezado a discutir con Juampe, al inicio de mi escena con él, he notado que iban a ser un gran grupo, puesto que he oído como se ponían a comentar y a reír. Me he  dicho: “Esto está ganado” y así  ha sido, el pase ha estado, ganado ganadísimo. 

Qué gente más guay, qué maravilla. 

Creo que se ha creado una cosa especial entre Juampe y  yo y con Celia igual. 

Cuando hablaba, yo, o algunos de mis compis, notaba que todos estaban atentos, siempre, además el texto iba fluido, no rápido pero si a un buen ritmo, sonaba sincero, natural, realista, sin cosas raras, sin extrañezas todo súper bien.

La parte del texto sobre política, ha sido genial, porque me han acompañado con toda la ironía. 

Con mis compis genial, con el público genial y con mi personaje más genial aún, pases así haría 10 diarios. 

Vamos ha sido sin lugar a dudas, para mí, el mejor pase del 2019.






domingo, 27 de octubre de 2019

UN "LABERINTO" REAL, LLENO DE LÁGRIMAS Y EMOCIONES.


Pensé que ayer, sábado 26 de octubre del 2019, iba a ir perdido por el Laberinto. Estaría como el conejo de Alicia en el pais de las maravilla, corriendo tras el reloj que se ve desde el ecenario y controlando el tiempo,pero nada más lejos de la realidad, fue la emoción la que guió mis pasos en esa mañana de montaje  y no fue  hasta casi el final de la jornada cuando tuve consciencia de la existencia del reloj y lo miré. 

Entré llorando al Laberinto y llorando salí de él. No os alarmeis, todo esto es una exageración, ya os dije que era muy dramático.

En la redonda del Continente Rosaleda un sábado más, y ya por segunda vez, Javi Domínguez me recogió con su coche. Me escribió que iba muy retrasado, pero a las 11:03 ya estaba en el lugar de la cita, o sea, solo se había retrasado 3 minutos. Los dos estábamos en el mismo lugar pero no nos vimos y por eso hasta las 11:08 no me subí en su coche y nos fuimos.

El trayecto fue, como siempre, muy ameno, charlando, comentando y conociéndonos. Una vez más ese lazo de unión que se creó durante el trayecto, se reflejó después sobre el escenario. Eso sí, esta vez hablamos mucho de penas, dramas y cansancio. Los dos estábamos agotados después de varias semanas sin descanso, nos hacía falta parar.

Llegamos puntuales al Centro Cultural de Torremolinos, allí estaba  esperándonos, como siempre, Paco, pero esta vez lo acompañaba una chica, que luego descubrí que se llamaba Pilar y que seria en un futuro próximo nuestra apuntadora.

Debo confesar que antes de salir del coche, respiré hongo y me dije: “Lolo vamos allá”. Es que estaba realmente agotado y no a nivel físico, sino a nivel mental. No paro de ensayar, de leer, de preparar clases, de ir de un sitio a otro y de un personaje a otro y necesitaba desconectar un poco, hacer otras cosas, ver a otras personas, hacer un poco de deporte o aprovechar la mañana de verano que hacía el sábado, así que como los niños cuando vuelven al cole me faltó poco para llorar.

Pero no podía ser, nos saludamos, entramos y Pilar me comentó que me conocía de la ESAD, nos pusimos a hablar de amigos comunes y Paco nos echó la bronca: “Aqui venimos a trabajar así que arriba”. Subí al escenario, Javi ya estaba allí, volvimos a hacer ejercicios para calentar la voz y relajar y eso junto a la relación previa de nuevo nos vino de perlas y empezamos.

Comenzamos desde lo último que se montó la semana anterior. Estuvimos montando todos los movimientos de la pieza excepto las 4 últimas páginas.

Bueno pues  de pronto y no me preguntéis por qué, he entrado  de lleno  en la emoción del personaje y de la obra. Todo lo que decía mi compañero me llegaba, todo lo que le respondía estaba lleno de sentido y eso que lo estaba leyendo. Creo que le he dado mil matices al personaje que me han encantado.

Una vez todo montado se han hecho dos repasos completos de esas partes y sin parar, la verdad que ha sido sublime. Ya he entendido el tipo de teatro y actuación que le gusta a Paco y el matiz que quiere darle a esta pieza, por tanto, le he hecho un monólogo, siguiendo ese estilo y al acabar me ha dicho: “Olé tus cojo… piii” él lo ya dicho tal cual pero yo lo he censurado.

Además de eso en otras partes de mis monólogos y en momentos  en común con Javi, Paco nos ha aplaudido, nos ha dicho bravo y mucho más. Creo que ya le he pillado el punto de lo que quiere y desde ahí para arriba.

En cuanto a Pilar,  nos ha confesado que se ha quedado sobrecogida al vernos actuar, nos ha echado muchos piropos, nos ha dicho que somos muy buenos, con todo esto hoy a Paco le notaba muy satisfecho.

Como siempre he dicho, esta obra me mueve mucho por dentro, pero también es que  Javi me da mucho en el escenario y eso que solo lo miro de vez en cuando, porque ambos leemos el libreto, pero sus ojos dicen mucho y hoy todo me ha llegado y me he emocionado de verdad, se me han puesto los vellos de punta y he sentido lo que decía.

Cuando Pilar se marchó, Paco nos dijo de montar las cuatro últimas páginas que quedaban de la pieza y lo hicimos. Paco quiso volver a repetir y hacer más trabajo, pero ya eran las 14:00 estábamos agotado y le pedimos amablemente  que no.

Pero debo confesar que acabé con un gran nudo en el estómago. Paco me dijo que si estaba llorando, le dije que no, pero que si me rascaba un poco lloraría como una Magdalena. De hecho tuve que pasear un rato por el escenario para recuperarme.

Queda pendiente el próximo ensayo, pues este fin de no podemos.

Cuando nos estudiemos bien el texto y lo llenemos todo de sentido, esto va a ser otro “obrón”.




sábado, 26 de octubre de 2019

AHORA EL "PROYECTO VICTORIA" EN CINCO CAPÍTULOS.


A las 12 horas de haberme quitado el personaje del actor divo y prepotente de la Roma Clásica, me estaba enfundando el de Proyecto  Victoria, ya que, a las 10:00 y  puntual como un reloj, el viernes 25 de octubre del 2019, volvimos a reunirnos el elenco de esta pieza, para un ensayo más. 

Este se nos antojaba corto y sencillo, ya que  CHL, al concluir el ensayo anterior, nos dijo que acabaríamos la parte vocal, haríamos dos pases completos y si estaban  bien nos iríamos a casa, pero como somos unos trabajadores natos, fuimos sumando una cosa a otra y acabamos a las 14:00 y por si nos parecía  poco, yo pedí repetir lo último que habíamos hecho para poderlo afianzar y eso hicimos.

Eso sí, normalmente montamos, repetimos y más o menos en eso, se nos va todo el ensayo, pero esta vez nos dio tiempo a todo. CHL lo dividió en partes bien diferenciadas, hasta hubo tiempo para un relaj. Fue como un libro con 5 capítulos, un epílogo y un descanso.

El primer capítulo se titulaba: El trabajo vocal. Lo que hicimos fue repetir lo del día anterior y avanzar un poco más, pero la cosa fue más seria, chunga y exigente.

Esta ha sido la primera vez que he sido consciente de que la voz por la mañana no funciona igual, porque mi cuerpo estaba en el barrio de la Victoria, pero mi voz estaba casi en Antequera y no tenía narices de traerla o de llegar a las tesitura donde llegué en la sesión anterior y por más que me esforzaba nada de nada. Es más hubo un momento donde CHL me dio unas indicaciones y tras intentarlas poner en práctica y no salirme, creo que me dejó por imposible, pero si os soy sincero, no es que no supiera hacer lo que me dijo, es que no lo entendía, mis conocimientos en ese tema no llegaban a tanto y ambos lo dejamos por imposible, también es verdad que hubo otra parte donde me dijo que estaba perfecta y a la primera.

Capítulo 2: La parte física. La trabajamos de una manera muy original, pues la hicimos totalmente muda. Fue un trabajo de concentración y de unión con mi compañera Arantxa muy fuerte, pero a la vez muy bonito. Esta etapa comenzó con un poco de tensión, pero acabó como una gran enseñanza, pues de nuevo me demostré a mi mismo, que puedo hacer cosas nuevas y que no pensaba que podría ejecutar.

Lo siguiente fue el descanso. Descanso patrocinado por la Constitución  y la democracia española.

El capítulo 3, fue el de la magia. Pues CHL, nos dejó libres para hacer un pase recordatorio de todo y a nuestra bola antes de hacer el pase bueno. Arantxa y yo lo empezamos muy bajito de voz, sin tensión, probando y de pronto se creó una magia impresionante, los  personajes nos poseyeron y la obra fue surgiendo sola, tanto en texto, como en entonaciones, como en  movimientos,  como en relación y en escucha. Mi compañera y yo hicimos un todo. La obra empezó a fluir sola, nosotros no hicimos nada, solo dejarnos llevar. A veces yo mismo me asustaba porque era consciente de lo bien que estaba saliendo, pero yo no estaba haciendo nada para conseguirlo, solamente dejarme llevar.

Hubo momentos mágicos y si alguna vez fallé, creo que dos,fueron porque era consciente de lo que estaba pasando y me salía de esa pompa de magia. Cuando lleguemos a esos niveles, vamos a hacer un obrón. Ese capítulo genial se cerró con un trabajo para perfilar la edad de los personajes no menos genial.

El cuarto fue la representación teatral y eso hicimos un teatro, ya nada era fluido, ni real. Ahora teníamos que demostrar que somos buenos actores, que sabemos hacerlo muy bien, que sabemos lo  que hay que hacer en cada momento y que somos geniales. Tan geniales que yo no me sentí dentro en ningún momento, las entonaciones me sonaban tan falsas como las del primer día, es más tuve miedo de haber caído en el  viciado el texto…

No me gustó, ni me gusté, ni creo que gusté, pero vamos que pasar del estado del capitulo 4 al 3, es fácil y solo tiene un camino, trabajo en casa, así que ya lo sé. 

Luego vinieron las indicaciones, algunas muy claras y directas hacia mí. No trabullarme y cuando pregunté qué era, yo lo sabía pero para asegurarlo en este caso, me dijo que era, no atropellarme en las ideas y no empezar una sin acabar otra. 

Y en el último capítulo trabajamos una parte que yo hago solo y es complicada y donde CHL me fijo como estudiar el texto. Esta parte es una especie de monólogo, pero esta vez, CHL, le dio parte del texto a Arantxa para aligerarme tarea.  Esa fue lo que pedí repetir. 

Y hubo epílogo, porque al acabar en vez de irme, nos tiramos un rato  hablado del futuro de la pieza, de nuestros trabajos, de teatro etc. Parecía que después de 4 horas juntos nos sabían a poco y no queríamos separarnos. Es que ya nos estamos cogiendo cariño y todo. 

Salí contento del ensayo pero algo descolocado, porque hubo indicaciones muy directas para mí, sobre temas que debo modificar y trabajar ¡¡YA‼, porque si no presiento regañinas claras a mi persona. 





UN PASEO POR EL PRE-PREVIO DE LA HISTORIA Y UNA CARRERA EN EL PREVIO.


El previo fue cortisimo pero no el pre-previo y os lo quiero contar.

Después de una semana larga de ensayos, clases y demás, el jueves 24 de octubre del 2019, a las 17:00 horas, terminaba mi semana laboral y por todo lo alto, puesto que en los dos coles, donde doy extraescolares, acabé muy bien y en el tercero, que es el mejor colegio del mundo, mis alumnos, los mejores del mundo, habían creado, gracias a la técnica del mimo, momentos mágicos, así que salí, con la energía por todo lo alto. Ahora me tocaba lo mejor, disfrutar de un personaje facil, gracioso y divertido en Un paseo por la historia. Iba con tiempo más que suficiente y lo quería masticar y disfrutar paso a paso, quería pasear cada etapa.

El camino del cole a casa, lo hice, oyendo música, repasando el texto y los gestos, mejorando cosas, escribiendo para el blog y comiéndome un helado de trufa en la Jijona que puede que haya sido el ultimo del año.

Después de una visita al Cautivo y la Trinidad, llegué a casa, saludé a los papis y muy tranquilamente, con ellos y siguiendo los consejos de mi madre me hice la prueba de vestuario, que no me había dado tiempo hacer en toda la semana, y de ahí a la ducha. 

Cantando y bailando a María Jimenez, Alaska o La Cabra Mecánica, sin prisa alguna me afeité, me duché y como no sabía en  que condiciones estaríamos en el Museo Revello de Toro, lugar donde nos íbamos a cambiar, me maquillé. Quise hacerlo muy blanco para parecer un actor antiguo. 

Por cierto, acabo de recordar que cerré la semana, mandando documentación de los coles.

Al final  disfruté tanto de cada paso y cada momento, me paseé tanto por Málaga, mi baño y mi casa que el resto del previo fue una carrera, ya que se me hizo tarde. ¿Os suena esto?.

A mí sí. Yo que quería ir paseando, oyendo música, para llegar pronto y  estar conversando con los compañeros. Llegué muy tarde pues la sesión de fotos, previa a la actuación empezaba a las 19:30 y yo entraba en el museo a las 19:27.

Así que caminé a paso ligero y entré en el museo sin apenas saludar. Corriendo dije hola a Edu y me fui al lugar donde nos cambiamos los hombres, la sala de proyección, allí me lo quite todo, me puse la ropa, los accésorios y el calzado. 

A continuación, como una bala, subí con Zumaquero a matizar el maquillaje, Mari Carmen Rosado me prestó un perfilado, me hice una exagerada linea de los ojos y a reglón seguido, Edu grabó mi monólogo, suerte que me salió a la primera, pues otros compis tuvieron que repetir, nos hicimos mil fotos y me sobró tiempo para esperar, pero por disfrutar tanto el pre-previo no pude hacerlo del previo, del entorno tan original y de los compañeros. 

Sobre las 20: 15 Javi y yo salimos para nuestro lugar de actuación, esperamos un rato charlando. Javi vio acercarse el público, el paseo comenzaba.



" UN PASEO POR LA HISTORIA" Y OTRO POR SU CRÓNICA


Han sido: 5 pases realizados a 2 minutos por pase…. 10 minutos ( a los que leáis esto, os pido que ahora hagáis la fanfarria del programa Un, dos, tres) y tras recordar al conocido programa de televisión continuaremos  en nuestra infancia, bueno al menos en la mía, yo tampoco sé la edad de los que leéis esto, pero ahora nos vamos a un aula de nuestro cole a recordar una clase de matemáticas que dice: Si un actor hace 5 pases y en los 4 primeros, entre pase y pase, descansa unos 3 y en el último casi 6. ¿Cuántos minutos descansó en total? Descansó 18 minutos.

Pues si sumamos los 10 minutos de trabajo, más los 18 de descanso, el resultado es el tiempo total que ayer, jueves 24 de octubre del 2019, estuve en la tarima del centro de interpretación del Teatro Romano de Málaga, en plena calle Alcazabilla y junto a dicho teatro, haciendo de un actor divo, prepotente y un poco amanerado de la Roma Clásica, para el montaje de Eventos con historia, Un paseo por la historia. 

Fue nada lo que actúe, pero lo disfruté mucho, ese lugar y ese entorno. Cuando en un momento del texto, que miraba al público me volvía y de pronto veía ese teatro romano con ese alcazaba encima, con el juego de luces, eso era impagable y como el personaje que creé me permitía actuar libre, sobreactuado, teatralizado, o sea de un modo donde lo exagerado nunca estaba de más. Eso era un lujo pues era dejarte llevar, liarla, lucirme al estilo de una Gloria Swanson en El crepúsculos de los dioses o al de una Margarita Xirgu y a mí eso me gusta mucho.

Además al ser exagerado, mi voz también lo era. Sonaba muy grandilocuente, muy  engolada, muy proyectada y oír mi voz, que aunque suene  mal que lo diga,  es un poco torrente, retumbar en ese lugar y en plena calle, me elevaba a las nubes. Cuando empecé en el teatro, abusaba mucho de esa voz, súper engolada de actor antiguo o cantante de zarzuela, pero debido a los estudios, a la naturalidad que se me exige en el trabajo y demás, la tenía olvidada, pero el otro día en Proyecto Victoria la usé para un ejemplo y gustó, así que ayer decidí recuperarla para este personaje y vamos disfruté de lo lindo, sintiéndome un actor de los años 40.

Bueno antes de seguir, es más, esto  debería haber sido el inicio de esta entrada. Mi mayor preocupación del día anterior no tuvo consecuencia alguna. Una vez más esto me demuestra que no hay que preocuparse por las cosas hasta que no lleguen. Puesto que ayer, con dicha túnica casi transparente, con ese escote tan exagerando, las sandalias y las mangas cortas, no pasé nada de frío, pero nada, y cuando digo nada es nada, es más la temperatura era casi de una noche primaveral.

Es cierto que cuando salí de dar clases a las 17:00 no hacía frío, pero el viento era demasiado exagerado y desagradable, al igual que cuando salí del Museo Revello de Toro tras concluir la función y haberme cambiado, eran aproximadamente las 22:00, pero desde las 21:00 a las 21:25 que actué  la primavera fue la protagonista, pues la temperatura fue perfecta, el viento nulo y hoy mi salud sigue intacta.

Lo mismo que el viento se detuvo, también lo hizo un chaval que estaba tocando y cantando en plena calle Alcazabilla. Durante el tiempo de espera no paraba de tocar, pero fue irme a mi lugar de actuación, subirme en mi tarima y dejar de hacerlo. Volvió al empezar el cuarto pase, pero yo ya estaba calentito y ya no me paraba nadie y mi voz en esos dos pases sobrepasaba su música.

Recuerdo que en el previo Zumaquero repasaba su papel una y otra vez para recordarlo y centrarse, pero me confesaba que no estaba nervioso, en cambio yo  recordaba y  controlaba el texto perfectamente, pero si  estaba nervioso, pero no por inseguridad o miedo, tenia los típicos nervios del niño pequeño la Noche de Reyes o un día de feria, tenía nervios de ilusión, de ganas de empezar, de poner todo en marcha, de empezar a disfrutar y de que no ocurriera nada malo y que todo fuera perfecto. Tenía gana de soltar al toro que llevaba dentro y que no lo aguantaba más en el chiquero.

A última hora pensé que la primera frase la diría como un anciano, y después lo cambiaría al actor divo, y así haría como un actor ensayando su papel. Eso me llevó a estar emcorbado casi todo el tiempo, puesto que desde que el grupo aparecía por la casa hermandad de la Cofradía del Sepulcro, ya podían verme y yo me metía en la piel del anciano.

Y ahora unas crónicas muy breves por pases y no post-pase, porque donde estaba no podía tener el móvil para escribir:

1.-EL OLÉ: Fue el primer pase donde me dejé llevar, lo solté todo, lo pasé bien. Fue el pase del  empezar y soltar la energía, pero es cierto que no respeté mucho los gestos marcados, estos se me fueron con la emoción de empezar. Energía desatada. Por cierto, cuando me di la vuelta desde el público al teatro, oí un "olé".

2.-ESA BOCA: Me había marcado un personaje con una dicción exagerada y perfecta, que marcaba mucho las "s" y "r" pues al decir "ese escenario" dije un "eze" y pensé: "tierra tragamé", pero continué muy digno. Nos habían avisado de que los grupos serían grandes  y yo deseaba que así fuera para lucir mi personaje, pero este grupo era excesivamente reducido y no me moló.

3.-CREANDO: Este pasé lo preparé más, lo organicé más, y salió todo mucho más cuadrado y ordenado, hubo risas, aplausoss y caras de atención.

4.-NUMEROSO: Fue el primer grupo numeroso de verdad, donde de nuevo lo disfruté al máximo, donde hubo risas, aplausos y miré más directo al público y donde me salieron gestos improvisados que venían muy bien al personaje.

5. - DESDE EL BALCÓN: Mucho público pero no me pude lucir como quería porque se colocaron en un lateral y tuve que adaptar los movimientos a su posición, e hice todo el texto desde un pequeño balcón. Fue distinto pero me gustó. Vi mucha atención en el público y de nuevo risas y aplausos.

Como el público era muy numeros, aún metido en mi personaje de divo, bajé de mi tarima y me fui caminando por calle Alcazabilla, cuando ya no me veían fui a un paso más rápido hasta donde estaba Zumaquero, el show había terminado.

En cuanto a la retroalimentación; Del público sólo tuve sus risas, pero muchos de mis compañeros me dijeron que les gusté mucho, que les molaba mi personaje, que el público se había reído y lo había pasado muy bien con él.

Por cierto, que entre pase y pase se me acercó un muchacho y se  puso a hablarme como si yo fuera un centurión romano y luego en latín, a mí que me gusta tanto interactuar con el público reconozco que me quedé muy cortado. Pero fue por dos razones: Una, los grupos venían muy seguidos y no quería que me vieran hablando con gente de la calle y dos estaba trabajando y ese señor quería verme actúar para él, pues que pasara por taquilla.