miércoles, 2 de octubre de 2024

ADIOS "SABOREARTE TOUR 24".


Sabéis que siempre al acabar el año, me gusta hacer una especie de resumen de cómo ha ido y demás y desde hace un tiempo a esta parte Saborearte y La cena de las emociones,  tienen un lugar privilegiado.

Pero como este año a finales de Septiembre ya dimos por acabado el tour 24, decidí y para evitar el empacho de resúmenes que tenemos a finales de diciembre, hacer mi propio resumen del 2024 en estos shows.

Y para que no fueran muy largos, hice 2.

Uno donde el único protagonista es Víctor Ferrara, con fotografías de los distintos hoteles donde ha estado ( no se pueden poner fotos de las cenas porque no nos deja la productora, además se perdería el encanto).

Y aquí os lo dejo:




Y uno segundo, donde pues por qué no decirlo, se muestra lo de atrás, pues los preparativos, las fiestas posteriores, los viajes y también las risas, los buenos ratos, la diversión y las grandes personas que me han acompañado en este 2024, como : Rosa, Silvana, José, Chiara, Dipi, Stela, Alejandra, Fran y por supuesto Raúl y Elena.






Málaga, jueves 3 de octubre del 2024.

martes, 1 de octubre de 2024

TODO CORTITO PERO DIVERTIDO


Escribo esto casi un mes y medio después de que pasara. 

Creo que he comenzado de esta forma unas 1000 millones de entradas, pero es que me pasa mucho, sobre todo últimamente, eso de escribir a diario en el blog y luego dejarlo abandonado durante meses, trae estás cosas.

Y claro cuando eso ocurre y luego debo contar un hecho sin mucha importancia como es ir a recoger un vestuario,  pues claro... No me acuerdo de mucho. 

Pues lo dicho, que estoy escribiendo esto un mes despues, o más, de qué ocurriera y ya no me acuerdo de casi nada. 

Viendo las fotos, que acompañan esta entrada, me sorprende mucho, que estén hechas a las 11:15. Edu siempre que queda por la mañana es temprano, cosa como que a las 9:00 o 9:30 como muy tarde. 

También sé, por las fotos, parezco uno del CSI, que venía del gimnasio porque mi vestuario es el que suelo ponerme, para ir una vez duchado, del gym a casa. 

Lo que no entiendo es porque llevo mochila. ¿ Vendría de otro lado? No creo, será que como ese pantalón no tiene bolsillos, para llevar las gafas, el móvil, los auriculares. Digo yo. No sé.

Por tanto, intuyo que madrugué, me fui al gimnasio, corrí, me duché y me fui a casa, allí cambié una mochila por otra y me fui a por el vestuario.

Ay, ahora que escribo esto si recuerdo cosas, como que Edu lo tenía todo preparado y localizado, por tanto, tardé muy poco tiempo.

Si hizo mucho hincapié de que estaba todo limpio pues el último en usar ese vestuario fui yo, y que esta vez no se le iba a olvidar darme la gorguera. 

Eso también lo recuerdo que todo se atrasó un poco, porque le pedí a Edu mis zapatillas que no estaban en lo que tenía preparado. Parecía que estas estaban un poco escondidas porque no aparecían. Sacaba y sacaba y ninguna eran.

Pero al final dimos con ellas. 

Ay sí, también recuerdo que fui yo solo, que fui muy puntual, y Edu ya estaba esperando en un portal cercano, mi llegada.

Fue al igual que mi personaje un momento breve, agradable y amable.

Breve era el personaje y  el vestuario que llevaba, pues todo cabía en una pequeña bolsa. 


Málaga, martes 1 octubre de 2024.





ENTRE EL FRIO Y EL CALOR. QUE ASCO FRIO.

 

Pues llega el 1 de octubre, el mes en que empiezan las extraescolares y, por tanto, el mes en que Lolo Martín ( actor) le cede más de su tiempo al Lolo, profe, maestro, seño ( al profesor), y si el 1 cae en martes, pues lo empiezo trabajando. 

Aunque desde que acaba la feria de Málaga baja la afluencia de personas en las playas, la luna aparece antes en el cielo y se empieza a notar que el verano va acabando, cuando acaba de verdad de verdad, para mí, es cuando vuelvo a los coles. 

Y ese día 1 no sólo asistí por la mañana a recoger un vestuario, sino que por la tarde empecé a impartir mis clases de inglés y de teatro.

El otoño ya había llegado oficialmente, para mí, pero como uno se resiste a qué este llegue y pasaban dos cosas, que hacía calor y que me lo merecía para que el estrés postvacacional fuera menor, llegué del cole en bus y me fui directo a Casa Mira a comerme un blanco y negro. 

No recuerdo ahora mismo si fue el último de la temporada pero podría decir que sí.

Mira gracias al teatro tengo un recuerdo gráfico se ese momento importante. Je,je, je.

Bueno, pues quiera yo o no quiera, la nueva estación está aquí y la primera fiesta importante de la misma es Halloween y aunque no me guste y la niegue, un año más, soy a afortunado, porque trabajar como actor es una fortuna y trabajo en esa fiesta fantasmal. 

Desde finales del mes de agosto, sabía que este año sería un capellán y que trabajaría dentro de la casa palacio del Jardín Botánico de Málaga. Gracias a que tengo información privilegiada.

Además desde el jueves 27 de septiembre del 2024, tenía un mail con el guión de la visita teatralizada de Halloween en el jardín, cuyo título sería, también lo sabía en exclusiva,  Terror en el convento abandonado.

Es cierto que debía tener ilusión por leer el texto. ¿ Qué haría mi personaje, cómo sería, cómo podría engrandecerlo etc.? 

Pero no. ¿Por qué? Pues porque mi cabeza y mis cosas personales no estaban para eso, porque no quería ver la realidad de que se iba el calor, porque tenía mucho que estudiar y porque odio esa fiesta. 

Así que allí sentadito y tranquilo, abrí mi móvil, mi correo, mi mail y por ser profesional, leí el guión. 

Debo reconocer que solo leí mi parte y que me sorprendió que era muy muy breve. 

Unas frases en latín, un pequeño párrafo de unas 4 frases y un acting (explicado y cargado de improvisación).

Pues ya estaba leído, me alegró mucho que fuera tan breve.

Desde aquí gracias a Dani su autor, mi amigo y mi compañero.

No le di más importancia, ya lo haría y ya me lo aprendería. 



Málaga, martes 1 octubre de 2024.




sábado, 28 de septiembre de 2024

VIAJE ARRIBA Y ABAJO.

 

Rigoberta hoy no has podido conmigo. Siempre que viajo solo en tren, me la pongo y me relajo, pero hoy ha sido el viaje de los altibajos, parecía que en vez Málaga- Sevilla estaba haciendo, los Alpes suizos. 

Bueno, importante contar como se ha quedado mi vagón vacío cuando hemos llegado al Chorro. Anda que el gusto de la gente de ir allí. 

Ahora que me queda una media hora de viaje tengo sueño. Soy lo peor.

El viaje ya digo lleno de altibajos. 

Me he puesto muy nervioso al viajar solo y no tener la llegada muy organizada, iba bajando cada vez más,  luego de pronto apareció mi animador oficial y subí a las nubes, pero una discusión o mal entendido me llevó de nuevo a los pozos. 

Me como el bocata, hecho por la mami,  pues subo al Teide, me dan a entender que miento, bajo a la cueva, que hablo con Elena pasas por el Everest, que intentas oír Rigoberta vuelves a volar.

Es cierto que si hago cuentas han sido más altos que bajos, pero la verdad no ha sido muy bien viaje, no me ha gustado. 

He ido casi todo el rato solo. Al final se ha sentado una rancia a mí lado, pero he estado solo de presencia humana, porque el señor "nervios" si se ha sentado junto a mí. 

Y ahora que estoy llegando tengo sueño, con lo que me relaja a mí dormir. 

Bueno voy llegando.


Dos Hermanas, sábado 28 de septiembre de 2024




EL VALLE DE LAS NO EMOCIONES.

 

Si el viaje de Málaga a Sevilla fue una auténtica montaña rusa, el previo al inicio de La cena de las emociones, fue como subir el Tourmalet ( para los que no entienden de ciclismo es una de las peores puertos de montaña del Tour de Francia, yo lo sé porque lo he oído decir siempre a mi hermano, pero yo de eso entiendo poco).

Bueno, fue menos montaña rusa, ya que consistió en una enorme subida, para bajar empicado y acabar en un valle, plano, soso, casi agonizante que se hizo eterno e inexplicable. Yo tampoco conduzco, pero dicen que el peor lugar para conducir es una autopista donde todo es plano y seguido, dicen que se hace eterno, pues igual fue el previo.

Era la primera vez, bueno la segunda. La primera fue en 2008 cuando viajé a Sevilla para ver a Madonna, pero hacía ya tantos años que puedo decir que era la primera vez que llegaba a Sevilla por la estación de San Bernardo. 

Salí y no sé por qué pero me llené de vida, sentí una bocanada de aire, maravillosa. Sevilla estaba veraniega, primaveral. 

No conocía a donde llegaba, calles anchas, edificios altos y modernos, otra cara de Sevilla totalmente distinta a la que suelo ver. 

Estaba solo, y no me importaba, me sentía feliz, la música en mis oídos, haciéndome fotos para Instagram y hablando por WhatsApp con el grupo y mi gran amigo. 

Según Google, en 8 minutos estaría en el hotel, pero no, mucho menos. De pronto, reconocí la glorieta que vi a lo lejos y al fondo, el rótulo del hotel. Ya había llegado. 

Era aún temprano. Mi amigo acababa de salir del hotel y el resto iba en el coche, entrando a Sevilla, así que busqué, para celebrarlo, donde comerme un buen dulce.

Iba a llegar el primero, tenía ganas de llegar y esperar, estaba eufórico. 

Solo encontré un supermercado, me compré uno. Dulce que segundos después tiré a  un jardín, aquello estaba duro y asqueroso. 

Mandé unos audios rápidos y excitado al grupo del elenco. Una foto en la puerta del hotel y entré.

Y ahí caí empicado. La acogida que recibí no fue ni mucho menos la esperada. Frialdad, seriedad y hasta quejas. Había llegado el último y alguien muy importante para mí me recibía así. 

No lo entendí. El resto de horas, 3 concretamente, hasta que comenzó mi soledad, fue ese valle, largo, plano, lento, frío y silencioso. 

Me uniformé en un rincón del hall del hotel, bajé, solo, al salón/ comedor, saludé al resto de compañeros , descargamos y comenzamos el montaje. 

El montaje se hizo en dos partes, pues las mesas no estaban colocadas como quería la organización y hubo un pequeño parón para la negociación. En ese tiempo de descanso, hubo merienda, yo no, espera y alguna desesperación, porque desde el hotel no hacían mucho caso a mis necesidades de montaje. 

Seguimos el montaje, lento, denso y sobre todo silencioso. Nada era como siempre. 

Hubo charlas, pero no sé. Todo "eso" generó un caos en mi cabeza, que no fue para nada normal. 

Y "eso" es algo de lo que no quiero hablar más, porque es personal e íntimo y depende de otras personas, pero me hizo tener un caos en la cabeza, una desubicación, un descontrol que no fue normal. Pero también, y gracias a Dios pude reponerme y seguir adelante. 

Bueno ese seguir adelante se podría traducir como que tenía la esperanza que de pronto todo iba a cambiar y volvería a subir a lo más alto del monte y ser como siempre, pero no fue así. 

Valle, valle y más valle, silencio, silencio y más silencio. 

Acabamos pronto, sobró tiempo. Como en la cena anterior hubo algunos líos con los textos, nos reunimos en un salón a ensayar. Se hizo repaso entero de texto. Por cierto, me gustó hacerlo porque después de la pasada visita a Córdoba se había creado un muy bien rollo con los compis. 

Entramos tras el ensayo y Elena se reunió conmigo, para hablar. Ella es jefa, pero también compañera y amiga. En esta ocasión demostró sobre todo su tercera faceta. A mí me vino de lujo. 

El tiempo apremiaba y llegó la hora de vestirme y maquillarme y ahí empezó mi soledad.


Sevilla, sábado 28 de septiembre 2024. 





THE SHOW MUST GO ON.

 

Mi soledad en Las cenas de las emociones, comienza, oficialmente, o siempre ha comenzado, también dependiendo de la ciudad, cuando mis compañeros se quedan en el comedor y yo ya me voy a mi lugar, secreto, desde donde realizaré la salida sorpresiva y espectacular de Víctor Ferrara.

Pues en esta ocasión comenzó antes. 

A ver aclaro, en otros tiempos, u otras etapas de este espectáculo, donde había otros elencos, solía maquillarme y vestirme solo, o bien en mi habitación del hotel Urban Dreams o en algún lugar apartado. Era mi momento, donde ponía música, repasaba y me encontraba conmigo mismo. Me gustaba esa situación, pero esta vez, no fue una soledad voluntaria.

Informé a mi jefa y al elenco, de que YO, me iba a vestir y eso hice, me fui, YO solo, a hacerlo.

En los últimos tiempos, siempre me he vestido acompañado, más bien, alguien me ha vestido, me ha maquillado, me ha aconsejado, me ha arreglado, me ha fotografiado, me ha alentado, me ha hecho reír, me ha hecho planes, me ha comentado todo, me ha divertido, me ha dado seguridad, me ha dado fuerza y me ha dado cariño y sobre todo me ha perfumado,  pero esta vez no, esta vez estaba solo. 

E hice lo que tenía que hacer: maquillarme y vestirme, sin más. Lo hice como un automata. Me tomé algunas fotos y volví al comedor, donde estaban el resto de compañeros. 

El valle de agonía seguía adelante, aunque se supuso que yo me había "perdido" un poco al vestirme....

Como el Hotel Giralda Center es muy difícil, ya que donde yo espero es donde el público pasa al comedor, decidí irme pronto, además mi cabeza  necesitaba aire o iba a estallar. 

Me despedí de todos. De algunos en personas y de otros por WhatsApp porque no sabía dónde estaban y me subí al hall y de allí me fui a la calle. 

Vi a los influencers que esa noche vendrían a la cena, grabando su entrada en el hotel, mientras intentaba esconderme para que no me vieran. 

Arriba y faltando a mí norma, me salí a la calle y allí, llamé a casa. Casi todo el tiempo de espera lo hice allí, necesitaba respirar, estar fuera, ver el cielo y el aire puro.

Di la vuelta la hotel y paseé varias calles, tipicas sevillanas, con sus casas bajitas, blancas, sus balcones y hasta vi una boda de empaque. 

Me vino muy bien hablar y sobre todo caminar por las calles, necesitaba, caminar, libertad, caminar, pensar, caminar. 

Fue una irresponsabilidad, si pasaba algo estaba fuera del hotel, si me pasaba algo estaba lejos de mis compañeros e iba vestido de Víctor, o sea, exponiendo el vestuario. Pero lo necesitaba.

Viendo esas calles, de nuevo pensé y tuve la esperanza de que ese valle iba a desaparecer, y volver a perfumarse todo de alegría y diversión pero no fue así. La hora de la actuación se acercaba y entré al hotel.

Había que empezar a actuar, ahora lo unico era La cena de las emociones y eso era lo importante, debía ceder mi cuerpo y mi voz a Víctor Ferrara, pero no lo conseguía, "eso" de lo que hablé en la entrada anterior, no me dejaba pensar con claridad, ni disfrutar el momento. 

Yo sabía que controlaba el texto, el personaje y la cena, pero la situación de mi cabeza no sabía por donde podía estallar.

Pero la voz de Lola se oyó, había que bajar las escaleras y eso hice, pues pase lo que pase de THE SHOW MUST GO ON. 



Sevilla, sábado 28 de septiembre 2024.






PORQUE SEVILLA ES ASÍ.


El otro día vi una entrevista de Rocío Jurado que decía que cuando se separó de su marido, en una ocasión, antes de salir a actuar se miró al espejo y dijo:" Soy un payaso porque estoy mal pero ahora tengo que salir a hacer disfrutar a la gente".

Pues ahora a toro pasado pienso que me sentí un poco como ella en el previo de Sevilla de La Cena de las emociones.

Fue una cena/ reto que en cierto modo y si soy sincero, me gustó, porque fue bajar esas escaleras del hotel Giralda Center, oyendo los vítores del público, los vivas y los aplausos ( siempre pedidos por mi compañera, que quede claro) y decirme :

"Ahora bajas y tienes que conquistar a estas 35 personas, cada una trae su problema, su preocupación del día a día, su enfermedad, su hipoteca, sus hijos etc y tú tienes que hacer que se olviden de todo y para ello lo primero que tienes que hacer es coger una buena soga y domar al caballo desbocado que es ahora tu cabeza. No desviarte y centrarte en esto". 

Y lo conseguí, y eso que un principio parecía un auditorio difícil y mi cabeza estaba en unos asuntos personales bastantes raros.

Pese a la euforia del aplauso inicial, y mi presentación, que estuvo bien realizada, aunque me trabé una vez. Esta estuvo acompañada por la atención de los comensales, pero no tanto como otras veces. Además estaban colocados de una forma extraña muy esparcidos y me costaba hacerlo como siempre

Pasada la presentación, que ya digo fue bien, llegó el momento de la acción que hago con todos y cada uno de los comensales, pues bien, no hubo conexión, me costaba sacar bromas o pinchar, porque no reaccionaban como suelen hacerlo en otras ciudades y no podía tirar de mi repertorio de bromas habituales que siempre triunfan. He tenido que preguntar cosas de la vida privada de todos y sacar y sacar información y de ahí dar caña a diestro y siniestro.

He rozado una linea muy fina, porque me estaba metiendo en cosas personales, pero vamos que no paraban, todos, de reír.

Además yo no estaba anímicamente bien. 

Pues nada, había que seguir. Hoy no estaba siendo nada como suele ser habitual y la presentación iba por el mismo camino.

No me quería rendir, y no lo hice, seguí en mis treces de hacer que la gente se lo pasara bien y al entrar al comedor con la segunda o tercera pareja que no estaban muy por la labor, me encontré, donde los comensales esperaban,  a un señor solo, la esposa estaba en el baño. Ahí vi la mecha, saqué la cerilla, encendí el artefacto y ¡¡¡PUM!!!, la bomba festiva explotó y ya  no hubo narices de parar aquello, tan bonito y tan loco que se había creado.

Mi nivel de concentración, atención e improvisación, fue el máximo porque como dije antes, no funcionó lo de siempre, todo era nuevo.

He escuchado muchas risas, me lo he pasado de lujo, aunque por dentro lo veía todo negro. Cada vez que volvía del comedor y tenía que entrar en el salón donde estaban todos y debía volver a ser divertido, necesitaba respirar hondo. 

De hecho que creado momentos en los que incluso Elena ha tenido que salir a buscarme, a ver qué pasaba porque estaba parando el ritmo del show y era porque el nivel de fiesta reinante lo exigía.  

Me he metido con la profesión de 3 influencer que estaban presentes, he jugado con la edad de otra señora, he llevado a un hombre corriendo por el pasillo desde la entrada, a la sala de recepción para que le cantaran cumpleaños feliz y lo mejor, bailé una sevillana, cantada por sevillanos, en Sevilla y una sevillana de la Macarena con su medallita incluida. Una influencer llamada Natalia, qué grande como me aguantó las bromas toda la noche. 

Cómo me dijo Elena una de las veces:" Víctor que tienes con Sevilla, qué te gusta Sevilla que es llegar aqui y perderte". 


Sevilla, sábado 28 de septiembre de 2024. 





  


LA LUCHA DE LAS EMOCIONES.


Más que una cena fue una lucha constante, ahora que de las emociones si lo fue, pues hubo emociones de todos los colores, especialmente la frialdad, la soledad y muchas más .

No estoy hablando del espectáculo en sí, sino de mi interior. 

El espectáculo o la cena fue maravillosa, creo que de las mejores que ha habido jamás. 

Pero en mi interior seguía con mi lucha. 

Empezaba una nueva fase de la pieza, la que consiste en actuar y hacer los acting.

Esa es más "fácil", entre comillas, pues es siempre lo mismo y puedes poner, más, el piloto automático. Cosa que por mis narices y pese a mis asuntos personales, hoy no iba a poner, ni loco. 

Pero esta vez nada iba a ser igual y lo sabía. 

Y claro que no lo fue. Entré un poco nervioso, porque a mí que me gusta tenerlo todo ordenado, organizado y hacer las cosas como si de un ritual se tratase. Está vez no lo pude hacer pues no sabía a qué me iba a enfrentar, no hablo de compañeros, hotel o publico sino de asuntos personales, pero fue bien. 

"Asuntos personales" es algo que no voy a aclarar porque es algo privado y fuera del mundo de la actuación, pero que reinó en la cena y desde ahora lo denominaré así. 

Toda la cena siguió siendo un reto de concentración y de mirar solo por el espectáculo, pero creo que lo conseguí, aunque hubo momentos que me costó mucho o muchísimo,  sobre todo cuando miraba a ciertos lugares y me veía totalmente fuera o no había mirada cómplice. 

Fue como esas primeras cenas, con el elenco anterior, donde aún estaban los resto del COVID y yo me organizaba mi propio y pequeño espacio alejado del resto y  allí, una vez que hacia las escenas, me sentaba a descansar, hacía los acting y volvía a actuar y de nuevo a mí silla alejados de todos. 

A ver qué hablé con los compañeros del elenco, creo que más que nunca, como los cotilleos constantes con Estela, Jose que me dio un bocata o el abrazo que recibí de Alejandra justo antes de empezar o el pico de esta, al final de la función, pero...me... faltaba... algo. 


Tenía energía en escena, luché para que no se me bajarán ni una milésima de segundo. Pero fuera la tenía bajita. 

Debo decir que eso, esperar sentado en las escenas que no salgo,  me hizo oírlas y algunas como la 4, la disfruté un montón. Hacía años que no la oía así. Creo que fue la primera vez que la vi viva y me tenían con la boca abierta. Los personajes eran reales de verdad y en el final de la 2 Alejandra estuvo de premio Max. 

Fue un trabajo duro, porque era estar dentro de la escena y de pronto en la vida real, con los asuntos personales y de nuevo en un acting, luego de nuevo en escena y de nuevo en la vida real. Ufff. Pero bien. 

La concentración se apoderó de mí y para delante. 

Tampoco fue muy fácil la escena 1 pues el sonido del público era demasiado abrumador, parecía que iba a costar tenerlos callados, pero luego hubo escenas, como la 7, la 8, la 2 y unas cuantas más, donde el silencio fue absoluto, tanto que parecía que en vez de un comedor o una cena, estábamos en un teatro.

La escena 10 fue cortada a la mitad por aplausos, al igual que al acabar otra, creo que la 2 o la 5, comenzó un amago de aplausos y yo dije: " Si quieres aplaudir, aplaude" esa persona comenzó y el resto del auditorio continuó.

En el final de la, 8 Estela y yo conseguimos un silencio sepulcral. Había que llegar al clímax de la escena, pero Estela llevaba mucho tiempo con un alto volumen vocal, así que yo, para responderle airado tuve que subir muchísimo más mi volumen, por encima de ella, y se hizo el silencio absoluto, con algún que otro comentario de sorpresa. La verdad que quedó muy bien.

Las escena 2 y 5, que hago con Fran, salieron muy bien, porque la naturalidad y capacidad de improvisación de este, hizo, que todo que la escena quedara muy autentica y real.

Mis compañeros estaban muy naturales y realistas, demasiado. Yo notaba mi personaje, como más gritón, más teatralizado, más personaje y menos persona normal.

Cuando empezaba a hablar lo notaba más marcado y que iba mucho más rápido que el resto y no sabía si mi mensaje estaba llegando.

Creo que todos los chistes de la pieza. Todos, los escritos, los que son simples chascarrillos y los improvisados fueron acompañados de risas por parte del público. Este era de 10.

Y como eran de 10 los acting fueron de lujo. 

De nuevo no se delimitaron las zonas de trabajo por comensales sino que nos dejamos un poco de trabajar todos con todos. Yo me limité a una zona más concreta y cerca de mi silla.

Antes me prohibían hablar con los comensales, pero estos eran tan chulos, que me salté un poco la norma y les hablaba, les comentaba cosas y como ellos, de la parte anterior me conocían, los hacía reír, creando un filim muy interesante. También debo confesar que me moví más de una vez, sobre todo para atender a los influencers que les daba mucha caña y no paraban de reír.

Con aplausos, besos, muchos abrazos, enhorabuenas y más fotos que nunca, por parte del público, se acabó esa cena en Sevilla, la última de la gira 2024 y la última de, porque se intuía mucho, una etapa. Una etapa inolvidable  y  muy bonita... 

Gracias amigo por esas cenas, esa compañía, esos consejos y tu ayuda.


Sevilla, sábado 28 de septiembre de 2024.





domingo, 22 de septiembre de 2024

VUELVE ARLEQUIN. ¡¡¡ QUÉ ME GUSTA ESTE PERSONAJE !!!.

 

Pues sí y a su habitat natural, el antiguo Conservatorio María Cristina. Con motivo del nacimiento de Picasso, la fundacion Unicaja, prepara unas visitas teatralizadas a dicho lugar y Eventos con historia la monta.

Para la ocasión son 3 personajes los que intervienen y el ultimo de ellos es el arlequin. Y ¿ Quién hace de arlequín? Pues yo .

Sí ese personaje vuelve y vuelve conmigo. 

Esta visita tendrá lugar el próximo 4 de octubre y y el pasado domingo se llevó a cabo el primero de los 2 ensayos previstos. 

Cómo siempre nos reunimos en el Centro de Ciudadanos Antonio Sánchez en Nueva Málaga.

A las 12:30 era el ensayo y a las 12:34 h entraba yo por la puerta. 

Saludo general y petición de que no me abrazaran porque venía muy sudado del camino. Iba cargado de mochila, porque pasaría la noche en Torremolinos con mi amigo Jose, el cual me esperaba en la estación de bus a las 14:00 h.

 Había tiempo más que suficiente.

Una vez que yo llegué estábamos ya todos y Edu explicó un poco el proyecto. Atendí detalladamente.

Ese elenco, ese proyecto, el lugar donde se va a hacer, mi compi de asiento, Melisa, el hecho que luego me iba de relax, todo eso me hizo estar tranquilo, atento, participativo y a gusto

Bueno comenzamos el ensayo. 

Mi compañero hizo su monólogo, me gustó su presencia, luego salieron 2 chicas que hicieron algo que no quiero desvelar, pero lo que hicieron me dejó impresionado. De verdad que no podía apartar la mirada, me gustó y mucho. De hecho al acabar lo comentamos.

Llegó mi turno, salí y lo hice. Sin problemas, sin trabarme, seguro, respetando los movimientos y entonaciones de la otra vez, etc. Fue un recordatorio perfecto, volver a refrescar lo hecho.

Eso sí vacío y un poco muerto, porque al ser un personaje que necesita, totalmente de la retroalimentación del público, ensayarlo sin estos, lo hace más frío, más falso y más vacío.

Acabamos y como era pronto Edu pidió otro pase más. Y lo hicimos. 

He de confesar que esta vez no estuve tan atento y si más al móvil. Entre otras cosas porque me escribió una de mis jefas para decirme que quería retomar un proyecto.

No me afectó lo más minimo, ni me hizo sentir preocupado ni nada, pero es cierto que en este segundo pase estaba más desconcentrado, debido a esa llamada. 

No fui consciente pero estaba actuando y pensando en eso. De hecho me equivoqué en una frase que repetí,  tuve que parar y empezar ese fragmento de nuevo.

Pero cero problema, porque tengo el personaje tan pillado, que aunque nunca se sabe lo que puede pasar, ese error no me preocupó nada.

Terminamos y comenzamos unas charlas personales, pero tuve que disculparme y marcharme porque sino llegaba tarde a mí quedada. 



Málaga, domingo 22 de septiembre de 2024.




martes, 17 de septiembre de 2024

YA VIENEN NUEVO PROYECTO.

 

Quiero que volváis a empezar a leer de nuevo esta entrada, empezando por el título, pero leyendo el mismo con la sintonía del villancico: " Ya  vienen los Reyes Magos". ( Este primer párrafo es una pista, así que espero que estéis muy atentos).

Ahm, aclarar también, que no hay un error gramatical. El principio es en plural para recordar al villancico ( Repito es una pista) y el resto en singular porque no son 2, ni 3 proyectos los que vienen sino solo uno.

Todo se fraguó la tarde el lunes 16 de septiembre del 2024, mientras iba por calle Trinidad, camino al centro. 

Me llegó un mensaje de mi compañero y amigo, Fran Camacho. 

Me hablaba de un proyecto nuevo, procedente nada más y nada menos que de Madrid, un proyecto teatral para realizar en Málaga y Torre del Mar. 

Me hablaba de 3 ensayos y de las condiciones económicas. Además de un teléfono de contacto, fechas y el título de la pieza. Esta es archiconocida, pero no puedo decir, porque no creo que aun deba ( nadie me ha dicho que no lo haga, pero por si... yo chitón).

Fran me dijo que él simplemente era un transmisor de la información y que hiciera lo que yo viera. 

Lo medité un poco y cuando iba de vuelta a casa, ya sobre las 21:00 horas, le escribí al chico de contacto mandándole mi material: Fotos, enlace a mi videobook, curriculum y un audio de presentación.

¿ Respuesta? Ninguna. 

Tampoco me preocupé, pero el martes 17 mientras estaba de paseíto por Torremolinos, sí me respondió. Casi 21 horas más tarde.

La respuesta fue tardía, pero el ritmo de la misma no. 

Al muchacho que le escribí tampoco era el definitivo, este era otro transmisor de información, pero...

Me dio datos, me envió el texto, me explicó qué era y para qué y me pasó otro teléfono de contacto al que me dijo que yo debía llamar. Bueno, me lo dijo y me insistió también un poco. 

Esa tarde la necesitaba para pasear, pensar y meditar y no le presté mucha atención. Ya había esperado yo, ahora le tocaba a él.

Pero ya de vuelta, y por cortesía, para que no pensara que pasaba del asunto, le mandé un audio al nuevo contacto, al tercero y definitivo, este señor de acento madrileño marcado y maravilloso, era el director. 

Le mandé un audio de presentación y comunicándole que hablaríamos mañana, pero tenía el mismo interés por hablar que el chico anterior que me dijo de conversar en ese momento. 

Eran cerca de las 21 horas y lo llamé.

Tras 20 minutos de charla, volvía a tener el texto, ya había sido aceptado para participar en la pieza y encima tenía hasta papel y uno de los 3 protagonistas. 

¡¡ Qué modernos somos!! ¡¡ Entrevista laboral vía teléfono y punto!!.

Me habló de la atmósfera que quería darle a la pieza, de cómo era mi personaje y del idioma. No es en un idioma distinto al castellano pero tiene tantos años que.... ( Otra pista y la última).

En resumen, trabajo nuevo, con gente nueva y ya os contaré más.  Me sorprendió que me eligiera tan rápido.


Málaga, martes 17 de septiembre de 2024.


 

viernes, 13 de septiembre de 2024

YO EMPECÉ CON EL EXTASIS, LUEGO...

 

25 o 26 de julio de 2024, feria de Torre del Mar y mi amigo Jose y yo en la playa. 

Esta atardeciendo, estamos los 2 solos, tranquilos tras un día de fiesta, y este me enseña a lo lejos, pero muy lejos, un faro. Yo le pregunto si es Nerja y él me dice que no que Nerja está más lejos.

Yo de nuevo vuelvo a preguntar, me puede la curiosidad, si desde Torre del Mar a Nerja se puede ir andando y este me dice que sí. Allí mismo, los dos locos, nos retamos a  un día de excursión, para mí, para él de senderismo, donde vayamos andando de un lugar al otro.

Aquello quedó ahí aparcado, hasta que este me lo volvió a proponer.

Llamadme inconsciente, irresponsable, loco, poco profesional lo que queráis. Ahora que lo pienso fríamente, tendríais razón, porque podría haberme pasado algo, no sé, caerme, perder el bus, que hubiera caravana, que me sentara mal la comida, no sé, mil cosas y no llegar al estreno del Auto de las llagas de San Francisco.

Pero como dicho estreno era en Vélez Málaga, le propuse a mi amigo: Dormir el jueves 12 de septiembre de 2024, en su casa y al día siguiente por la mañana hacer la excursión, y ya por la tarde, volver a casa de mi amigo, ducharme, recoger el vestuario e ir en bus a Vélez y actuar.

Vuelvo a pensarlo y me parece una autentica locura, porque si llego a llegar muy cansado... o lesionado... pero es que realmente para mí eso fue una muy necesaria, DESCONEXIÓN.

Con el nivel de nervios que llevaba en mi interior, si llego a pasar ese viernes en casa, hubiera acabado subido por las paredes, dándole vuelta a la cabeza y diciéndome una y otra vez : " Lolo hoy actúas", "Lolo te va a salir mal", " Lolo repasa una vez más".etc.

Eso sí, en casa lo hubiera repasado mil veces, pero si hubiera fallado en algo, me hubiera muerto y me hubiera comido la cabeza hasta la extenuación.

Pese a eso, en el trayecto desde Málaga a Torre del mar en el bus, repasé. 

Desde la estación de bus hasta la casa de mi amigo, repasé. 

Antes de dormir en casa de mi amigo, repasé, bueno lo intenté  porque me quedé dormido. 

Mientras estaba en la playa mandando unos videos profesionales, repasé. 

Y en el bus desde Torre del Mar a Vélez, repasé,  bueno, en ese trayecto lo hice más de 3 veces.

Así que llegué al estreno muy repasadito, pero sin los nervios agobiantes de haber estado en casa, sino relajado y feliz.

Feliz después de un día de caminatas, desayunar frente al mar, de ver salir el sol junto a unas guiris, de pasear por la playa de noche, de visitar iglesias, de que nos lloviera en un puente, de ver restos romanos, de hacernos fotos, de contarnos secretos, de andar entre rocas, de superar vivir un huracán y un maremoto, de visitar la casa de los Reyes Magos, de merendar en un precioso jardín, de recoger vírgenes montañeras, de andar entre montañas, de sentirse negramente acorralado o de comprar magdalenas. Incluso nos tiempo para grabarme un castíng para un anuncio y realizar una sesión de fotos para mi amigo ( somos profesionales hasta de descanso).

Mi cabeza se sentía limpia y libre para enfrentarme a San Francisco.

¿ Fue una inconsciencia? Pues sí, ¿ Fue positivo, necesario, me vino bien, me desconectó y me ayudó a ir seguro, superar retos e ir con fuerza a por San Francisco? Pues SIIIII.

Fue mi éxtasi particular, porque en el bus, camino a Vélez, me sentía seguro y empoderado. Iba solo e independiente a Vélez, eso sí iba un poco tarde.

Al llegar todos me miraban y esperaban para el ensayo de posiciones que hicimos nada más llegar.

Pasado mi éxtasi, empezaban mis llagas.


Vélez Málaga, viernes 13 de septiembre de 2024.


 

 

 

... LAS 4 LLAGAS: TENSION, RESPONSABILIDAD, INSEGURIDAD, TRAUMA...

 

Yo no sé si era la tensión o la responsabilidad, que según me dijo María José, se me notaba durante el previo a la actuación del Auto de las llagas de San Francisco, o las 2 a la vez. No lo sé, pero estaba hecho un flan. Realmente creo que era la inseguridad, la experiencia empírica de los ensayos y el trauma o la tarita lo que me tenía así. 

Durante todo el periodo de ensayos, ¡¡¡ Jamás había dicho el texto integro!!! Porque nos cortaban mucho y no podía meterme del todo en el personaje, por tanto, el texto no salía. Pero sobre todo era porque tampoco me lo sabía bien y era abrir la boca y no decir las palabras claras, sino un batiburrillo de ellas. 

Sin contar que con los nervios perdía las emociones de San Francisco y no colocaba ni las "s", ni las "c", ni nada. Estaba como en mis primeros años de actor y esto no podía pasarme. 

Por tanto, empíricamente todo decía que algo me iba salir mal, pero a todo esto había que agregarle un trauma grandecito. Un director demasiado "exigente" con los textos, me repitió durante todo un ensayo, que por cierto, era la primera vez que trabajábamos juntos  : " No te sabes el texto", "No es el texto", " Así no es", "Para no".

Me coartó tanto, que me generó tal nivel de inseguridad, que textos que tenía controlado como el del Cementerio inglés o el archi usado, repetido y controlado de Víctor Ferrara en Las cenas de las emociones, me hizo decirlos mal, inseguro y en momentos, nada claro. 

Pues si en textos con una seguridad aplastante estaba así, como no estaría en ese texto tan complicado, no bien estudiado y con poco ensayo, fatal. 

Mi cabeza me decía que por lógica, iba a decir el texto mal, sí o sí. En un segundo de la pieza, en mil partes o en muchas frases. Que se me iba a liar la lengua, lo tenía más que asumido. En el previo no hablé  a nadie. Era como un león enjaulado, dando vueltas y vueltas de un lugar a otro. 

En este amplio elenco estaban con los que más confianza tengo. Los que considero amigos como mi Luisa, mi Rebelde, Juanjo o las que me caen genial como Paula o Mariam, pero si no era para hablar de temas netamente del proyecto, no lo hacía con nadie. No quería desconcentrarme. 

Tampoco me ayudó el pase que hicimos, solo de movimientos de la pieza completa, nada más llegar. A ver, no se decía el texto, pero sí el principio y el final de cada escena y yo no di ni una, pero lo que es ni una. Edu tenía, a veces, que chivarme con el texto. Descubrí en ese momento que era incapaz de decirlo en voz alta y con lógica. 

Después de ese ensayo. Miguel y yo, montamos la lucha final, pues siempre quedaba muy sucia. La verdad que lo hicimos en poco tiempo, con muy buen rollo y criterio. Me gustó trabajar con Miguel.

Tras varios repasos  de ese final, y a pesar de que la hora de empezar se acercaba peligrosamente, no me puse a prepararme, sino que comencé a dar vueltas y vueltas, una tras otra por el claustro, para repasar,  y decir en voz alta todo el texto con intenciones. Recordando así mis tiempos de estudiante de Económicas, donde repasaba dando vueltas a la mesa de la cocina. 

Todo era bonito, pues el entorno era un lujo, el texto salió completo y a la perfección, con sus intenciones y todo, pero eso NO APLACÓ PARA NADA MIS NERVIOS.

¿ Me cambié con los 20 compañeros? Pues no, lo hice en una habitación contigua. Primero porque era necesario que me cambiara la ropa interior  y segundo porque no quería estar rodeado de personas, pues podrían llevarme al descontrol, perder la concentración y el texto.

Necesité la ayuda de Mariam, para ponerme el paño pureza y terminé, apartado, de vestirme. Además ella voluntariamente me maquilló.

El resto del tiempo de espera, fue dar de nuevo, paseos, caminatas y vueltas. Veía el ambiente, veía el buen rollo, el compañerismo, pero yo no, yo aparte de todos y a lo mío.

Si recuerdo el momento antes de salir, puestos en fila, entre mi María José y mi Luisa, donde nos encomendamos a seres queridos que ya no están con nosotros. Comenzábamos, pero yo iba como pollo al matadero. ¡¡¡ Voy a que me condenen, mi vida como actor se va a llevar un hachazo!!.



Vélez Málaga, viernes 13 de septiembre de 2024.





 



.... Y POR ÚLTIMO LA QUINTA. EL VESTUARIO.


A todo los nervios explicados con anterioridad por el tema del texto, el personaje, la falta de control etc. Había que sumarle algo más, el vestuario.

Os cuento, mi vestuario consistía en un paño de pureza ( esto es, una cuerda atada a la cintura con muchas telas que enrolladas a la cuerda y entre ellas, debían taparme mi slip), unos pantalones bombachos, un jubón, un cinturón, medias blancas y unos zapatos negros. 

Como pensaba que dicha cuerda le daría mucho volumen al pantalón,  pareciendo que llevaba un pañal, decidí ofertar la opción, nada más llegar, de ponerme solo una tela enrollada que simulara un taparrabos. Mi Luisa dijo que eso quedaba fatal y que tendría que ponerme el paño. 

Pues bien, como yo a ella la creo a pies juntillas, acepté y no rechisté.

Pero claro si el pantalón me llegaba hasta las rodillas, tendría que llevar medias blancas que tapara las piernas, pero esas medias no podrían ser pantis, porque cuando me las quitara corriendo y sudado para quedarme solo con el paño de pureza este podría caer,  por tanto, le pedí a Edu unas medías largas.

Pues bien, me vestí. Mi paño de pureza, mis medias hasta las rodillas, mi pantalón y ¡¡¡ Horror!!!!.  Las medias eran cortas y se me veía la pierna. La única forma de solucionarlo era llevar el pantalón por debajo de la cintura.

Todo sonaba bien en teoría pero en la práctica no fue así. El pantalón se me caía en demasía y si me lo subía se me veían las rodillas.  

Pues durante todo el previo, no solo tenía que controlar mis nervios y me inseguridad, sino el aviso constante como un martilleo de algún compañero diciendo: " Lolo te están cortas las medias se te ve la pierna" o los que se agachaban y tocaban... Se lo agradezco de corazón a todos y todas, pero en ese momento... Ufff, me desconcentraban, cabreaban y me llenaban de inseguridad a partes iguales.

Y durante la actuación fue igual o peor, porque cuando empezando la pieza y me senté en el suelo con Luisa, vi que parecía una colegiala de San José de la Montaña,  se me veían las piernas y me sentí  ridículo.

Tuve que pasar media pieza intentando disimular, ese corte entre pantalón y medias o subiéndome el primero para que no se me cayera. 

Pero al final como podéis comprobar en las fotos, no se disimuló mucho.



Vélez Málaga, viernes 13 de septiembre de 2024.




¡¡ QUÉ BONITO TODO!!.

 

Los nervios me impedían ver lo bonito que era todo. Se auguraba que todo iba a ser bonito, siempre y cuando mi lengua no estropeara el auto sacramental.

Ese patio, ese escenario tan pequeño, los árboles, y tantas sillas, anunciaban que cuando llegara la noche, ese claustro de San Francisco en Vélez Málaga, se iba a llenar de encanto, se iba a volver muy bonito.

Y así fue. Qué bonito fue cuando salía y veía ese suelo antiguo de piedras, que te recordaba que estabas actuando en un lugar cargado de historia, y más cuando lo pisé descalzo. 

Luego subías al escenario, un escenario muy bajito, coqueto, seguro, limpio, con la suficiente altura para que te vieran bien, pero además, sin dar inseguridad y con la longitud justa para poder moverte sin tropezar, pero tampoco para  quedar desangelado. Qué bonito.

Las sillas tan cerca y en forma de “U”, hacían que pudieras ver perfectamente el rostro de los asistentes. El actuar para 3 frentes era un lujo, y si a todo eso le incluyes: Los árboles que rodeaban todo, el fresquito, el olor, los balcones del claustro, el cielo plagado de estrellas como techo. Lo dicho muy bonito.

Y bonito fue, que al ser el protagonista, interactúe con todos los compañeros: Los que te caen mejor, peor, los que son amigos, compañeros, los que estás muy acostumbrado a trabajar con ellos, los que actúas por primera vez y a cada uno, de los 20 compañeros con los que interactúe, les di algo.

A todos les daba una entonación diferente ( amistad, colegueo, indiferencia, fiesta, admiración, compañerismo, miedo, temor, amor, súplica, fortaleza, humildad…) Creo que mi personaje, San Francisco, era una paleta de emociones y pasé por todas o al menos lo intenté.

Fue muy bonita la sensación, una vez acabada la pieza, de verlos y comprobar como yo había pasado por cada compañero y cada uno de ellos me había ayudado a qué mi personaje crecería y  todos me dijeron, y a todos les dije, el texto bien. Que eso fue otra cosa que quedó bonita, pero que me tenía malo, el texto.


Yo me lo sabía. Por fin, me logré aprender ese texto tan, tan, tan difícil, poético y metafórico.

Conseguí hasta darle significado, pero en mi casa, claro está, porque era empezar a ensayar y el texto se convertía en un batiburrillo de palabras sin entendimiento. 

Nunca lo dije sin tratarme. Excepto en la función, que fallé en una rima casi al final, pero ya me dio igual. 

Pues ese día salió perfecto, tal como yo quería que fuera, con sus pausas, sus vaivenes y sus intensidades. 

Lo jugué, lo mecí, lo dominé, lo controlé, la embellecí y lo lucí. Al menos yo lo vi así. Además, sin miedo, alto y claro. 

El foco que me daba en la cara, que te cegaba un poco, también fue bonito. Cuanto tiempo actuando sin focos. 

Es que repito fue todo bonito.

Cuando tú a algo no le dices, bello, ni precioso sino bonito. Pues así fue BONITO.





Vélez Málaga, viernes 13 de septiembre de 2024.