martes, 8 de diciembre de 2020

NUEVA CITA LECTORA Y CHARLATANA.


Después de muchos tiras y aflojas, muchas llamadas, cambios de días y posibilidades, se concretó el lunes 21 de septiembre de 2020 como el día para grabar la lectura dramatizada de Don Juan Tenorio.

Estaba programado para muchos días después pero cambios en la escaleta del programa nos hizo adelantar todo. Yo tenía la agenda totalmente libre, pero este no era el caso de María José, puesto que ella trabaja por las mañanas y lo tenía más complicado, así que yo le di vía libre para que manejara la cita a su manera puesto que yo me adaptaba a la tele y a ella sin problemas.

Físicamente me adaptaba a ellos, pero mentalmente no, ese adelanto inesperado me dejó un poco tocado, pues cuando se hablaba de la grabación yo pensaba: " De aquí a que eso se haga a mediados de octubre, lo mismo hay nuevas medidas, restricciones y no podemos ir". Ese pensamiento me relajaba, ya que con mi miedo reinante no estaba yo para mucho viaje, ni para relacionarme con personas nuevas, ni nada. Pero de golpe y porrazo todo cambió y me vi que en dos semanas tenía que irme a Pizarra a grabar, no tenía muchas ganas la verdad, pero debía ser valiente y no pararme. 

La solución al miedo no era quedarme en casa escondido y viendo las noticias, había que ser valiente, decir que sí e ir a esa grabación.

Dejando a un lado el tema personal y centrándonos en el profesional, había que ir preparados a la grabación y pese a que en casa me leí y repasé las entonaciones del texto varias veces, el jueves 10 de septiembre de 2020, mi rebelde favorita y un servidor, nos reunimos en su local, para volver a ensayar dicha lectura.

No recuerdo mucho de esa tarde la verdad, bueno a nivel profesional no recuerdo mucho, pero a nivel personal sí.

Recuerdo que nos fuimos a buscar una copistería que no apareció pues estaba cerrada, que la pobre María José había vuelto al curro hacía pocos días y estaba agotada, recuerdo que le conté la vuelta de Alhaurín mágico y las buenas condiciones de trabajo tras la desaparición del intermediario, recuerdo que ella me contó su gratificante actuación en un pueblo, hablamos de Laberinto, de nuestras experiencias y hasta tuve el privilegio de ver un pase privado y en exclusiva del poema de Lorca que iba a interpretar en el Cementerio San Miguel semanas después. ¡¡ Qué bonito lo dijo, tan dulce y con tanta elegancia!!. Es que ella es dulzura y elegancia en sí misma y cuando se sube a un escenario la proyecta multiplicado por mil, pero que cuando hay que cambiar también cambia, porque su duende malvado, con cuerpo deformado y voz rota es una maravilla.

Por cierto, elegancia y dulzura que trasladó también al personaje de Doña Inés, pues lo hizo genial, se notaba que todos los cambios e indicaciones hechos por Paco días antes, Mª. José los había puesto en práctica y con mucho éxito.

Si creo recordar que hicimos 2 o 3 pases, uno completo con todas las escenas y otros 2 solo con las comunes, puesto que las mayoría de los textos eran monólogos de Don Juan y lo dicho a parte de trabajar, hablamos, hablamos y hablamos una vez más y para casa.




2 comentarios:

  1. Lo primero de todo querido lo lo lo bien que hablas de mí pero gracias a ti como profesional como actor y como amigo pudo María José hacer el papel de doña Inés.
    Siempre tus indicaciones me han servido de mucho y siempre estás ahí y lo segundo lo bien que lo pasamos es verdad que hablamos hablamos y hablamos he ido conociendo poquito a poco pero ya para mí eres un gran amigo y puedo decir que no de mis amigos del alma.
    Y seguiré encantada de hacer todos los papeles que sea contigo porque tengo siempre una gran seguridad a tu lado de que todo va a salir muy bien.

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