domingo, 30 de diciembre de 2018

ADIOS 2018.


Aunque no es Nochevieja, ya puedo ir haciendo balance del año, si no aparece una sorpresa muy especial, mi vida laboral como actor en este año ya ha terminado y a  nivel docente, estoy de vacaciones, así que ya puedo hacer el resumen del 2018.

Recuerdo que el primer año que actué en el Botánico, cuando acabé
, me decía: " ¡¡¡ Jo qué lástima!!! ¿ Cuándo volveré otra vez al botánico ?" Pues bien, por una cosa o por otra, estuve casi todos los meses visitando el jardín para hacer o preparar algún trabajo y no salí de él. Fue el año del Botánico, pues bien, este año se puede decir que ha sido el de La Peste,  porque por una cosa u otra, algunas veces con un tinte más positivo y otros más negativo, la serie ha aparecido en mi blog casi todos los meses.

Todo empezó el 12 de enero del 2018. Iba solo, paseando, era una mañana soleada, por las calles de Churriana, esperando a Anai y a Salva para ensayar y buscando la biblioteca municipal.

Fue entonces cuando mi cuñada me mandaba un video por WhatsApp  de cinco minutos. Era mi participación en la serie y me lo habían grabado con la tablet, directamente de la televisión para que pudiera verme. Me encantó, pero esperaba una forma más glamurosa de verlo y como soy muy exigente me saqué mil fallos.

Los siguientes días de enero y febrero estuvieron dedicados a la serie, recibía una media de dos WhatsApp diarios donde amigos y conocidos me decían que me habían visto, bueno; amigos, conocidos y  compañeros y padres de mis niños del cole y cofrades y desconocidos y hasta el farmacéutico del barrio. A ese nivel, de amigos fue todo un éxito, pero a nivel laboral, me quedé un poco desinflado pues esperaba que esos simples cinco minutos tuvieran una pequeña repercusión en mi carrera, pero ningún director, ni productor, ni compañero, ni nadie contó conmigo tras el trabajo.

Eso sí, dos veces recibí felicitaciones privadas del gran actor malagueño Salva Reina y eso me enorgulleció mucho.

A parte de eso, la promoción de la serie fue brutal y hasta marzo, no salías a la calle, no abrías un periódico o no ponías la tele sin ver algún anuncio o promoción de la serie.

Fue en abril cuando salió la noticia de que se haría una nueva entrega de la misma y que estaría basada en la Mancebía y mi personaje, os recuerdo que era el del Padre Mancebía, así que, me saltaron todas las alarmas y esperanzas internas de que yo volvería.

En junio se hace oficial el rodaje de la segunda parte de la serie y la noticia aparece en todos los medios de comunicación, yo me pongo en contacto con la productora y casi me asegura que vuelve el mismo reparto, me pide el currículum y lo mando. Días después hablo en persona, con el director, que nada más verme me recuerda, yo hablo con él de los casting de la segunda parte y un actor malagueño que estaba presente( sé su nombre pero no lo voy a decir) se dedica a dejarme muy mal frente al director.

En julio se hace oficial que no participo en la serie, de hecho me informan; la productora y la propia agencia de casting. Es en agosto y septiembre donde tanto Steven Lance como Nora Aguirre, me comentan que según un amigo muy intimo de ellos y cámara de la serie, Alberto Rodríguez se quedó muy satisfecho por mi trabajo y me recuerda como actor por mi buen saber hacer. Eso me llenó de emoción y me dio un poco de esperanza para próximos proyectos, ya en octubre se inicia el rodaje de la segunda parte y de nuevo sale la noticia en todos los medios, noticias que a mí se me clavan como puñales en el corazón.

En noviembre hablo con Concha Galán sobre el tema y ella, que es una grandísima profesional, me da un magnífico consejo. El año acaba en diciembre con la nominación a los Premios Feroz. Ha sido el año de La Peste ¿ sí o no?.
Pero el audiovisual estuvo muy presente durante el 2018: Estuve enviando material a representantes, durante todo el verano. En julio envié mi material para un documental sobre un santo y en agosto para la serie Toy boy (De ambos proyectos no me llamaron), en mayo iba a ser mi  vuelta al cortometraje con Antonio Maldonado y el titulo era Libre quiero ser, ( corto que se ensayó pero no se rodó, porque Antonio fue papá).

Participé en un anuncio de Dunkin Coffee, que fue todo un éxito, eso me hizo estar medio mes de febrero sin barba, pero pasar un día de rodaje impresionante, poder conocer a Antonio Navarro, trabajar con El señor de los videos, reencontrarme con Dita y los chicos de El cuartel y llegar a casi 2500 visualizaciones en menos de 48 horas, fue genial, además la agencia de publicidad me felicitó varias veces y por distintos medios. También iba a participar en una peli, luego obra de teatro, luego corto de terror, pero del cual prefiero ni hablar.

Pero a parte de La Peste el 2018, fue el año de Diantre teatro y de Saborearte.

Anai ( presidenta, actriz y autora), Salva ( secretario, director, actor y autor) y un servidor ( tesorero, actor y autor) fundamos después de mil paseos, citas y papeleos nuestro propio grupo de teatro: Diantre Teatro, que veía la luz por primera vez en el mes de abril del 2018.

Aunque fue en abril cuando la Junta de Andalucía nos reconoció legalmente, Diantre llevaba activo, en nuestra casita de Benalmádena, desde primeros de año y  gracias a Tonia, directora de la Biblioteca Provincial de Málaga, que nos abrió sus puertas para actuar, fuimos estrenando un show mensual según lo que ella nos demandaba: En marzo  estrenamos Las Archivadoras ( obra que ensalzaba a las mujeres, creada exprofeso para la biblioteca y partiendo de mi idea. A esta pieza le tengo mucho cariño, se podría mover mucho más pero habría que darle alguna vuelta de tuerca. Los meses de preparación fueron geniales).

En mayo celebramos un teatro-foro con El olvido que seremos ( pieza que también se estrenó allí y que tuvo su preestreno en enero en La Biblioteca de Churriana, para  mí fue un honor ver interpretar a Anai tan cerquita), luego hicimos dos infantiles, en abril  Hoy nos visita  Miguel de Cervantes ( versión libre realizada por Salva y partiendo de un monologo sobre el autor que yo escribí, la verdad que hubo muchos niños y lo pasamos genial) y en Junio El señor Mr. Vaca. C. Iones ( Monologo que interpreté, solo, ante una biblioteca plagada de niños. El texto era original de Salva).

Cuando en julio Diantre Teatro paró, debido a que llegó el verano y a que nuestro director  trasladó su domicilio a Barcelona, volvió a mi vida Saborearte, yo ya  conocía  este grupo, a través de Elena, su fundadora,  cuando solo era un embrión. Luego tuve el honor de ser el primer actor que leía el guion en su  primera versión, muy extendida por cierto . Desde un principio Elena me quiso en su equipo pero por diferentes avatares de la vida, lo tuve que dejar, a lo largo del año tocó mi puerta varias veces para que me subiera al carro de sus Cenas de las emociones y en todas las ocasiones tuve que declinar la  invitación.

Hasta que en julio me pidió actuar con ella, como un favor personal  y para una sola actuación y lo hice. Así lo cuento y así fue, aunque haya personas por ahí que piensen que hice todo un complot para hacerme con ese papel… ¡¡ Por favor!!.

La experiencia me gustó, tanto que me propusieron quedarme en el grupo para hacer más funciones y acepté. Así conocí a Cristina, a Sergio y a Raúl, no fue fácil encajar entre nosotros, pero al final con lucha y esfuerzo hemos hecho una gran familia y también gracias a la inclusión de Paula. Con ellos hice  5 cenas: 3 en Benalmádena ( 1 en julio y  2 en agosto) y 2 en Granada ( septiembre y diciembre).

Pero no solo Saborearte me tuvo todo el verano trabajando, también lo hizo el Jardín Botánico de Málaga con sus dos piezas Un paseo por el tiempo y La historia jamás contada y ya por tercer año consecutivo.

Además tuve cuatro honores este año, el primero pasar el verano allí y  poder aprovechar su energía. Segundo, volver a meterme en la piel de Rafael Echevarría, tercero disfrutar de mis compañeros y cuatro tener el inmenso honor de volver a compartir escenas con Steven Lance, honor y mil veces honor. Lo único negativo del jardín fue la extensión, este año el verano se me fue volando, prácticamente no fui consciente de su paso y por cierto debido a la lluvia en el 2018 no hubo Halloween en el Botánico.

No solo llovió en el botánico también volvió un año más Lluvia fina. Es un orgullo seguir representando una pieza que lleva ya casi 3 años en cartel, aunque en el 2018 hubo muchas novedades: En marzo actuamos en La caja blanca con nuestro guion y reparto original, en abril en La cochera cabaret con el reparto original, pero estrenando el texto, ya que hicimos un versión para adultos y la tercera fue en septiembre, de nuevo en La caja blanca, con el guion original pero con nuevo reparto ya que  Carmen Calle sustituyó a Adri que se fue a estudiar a Canadá.

Volvieron a llamar a mi puerta un año más  Eventos con historia , Marc Montijano  y  Teatrobus.

Cuatro veces tocó mi puerta Eduardo Nieto en el 2018 y tres veces le dije que sí. La primera en abril, para Las Noche de los Clásicos en San Miguel, junto a Gertru, gracias a esa pedazo de maestra pude aprenderme el texto.

Después en julio con Las Noches de verano en San Miguel ( dedicada a las cofradías) el papel era corto pero la noche con Javi, Inma y sobre todo Lulú y Toni fue impresionante y en octubre Las Noches de verano en San Miguel ( dedicada a los periodistas)   donde  hice de Queipo de Llano papel que prepare con máximo esmero y detalle pero que el público no lo entendió. En noviembre volvieron a tocar a mi puerta para participar en Monturque pero esta vez dice que no.

Con Marc Montijano fue, como siempre, una pequeña colaboración pero, como siempre también, fue un placer porque el trato fue estupendo, vamos, que me trataron como un rey. Esta vez fui ejemplo para una conferencia sobre su trabajo.

Y con Teatrobus también  fue como siempre, dolores y más dolores de cabeza. Este año se han realizado los tres espectáculos A todo rock ( en plena Semana Santa) y Erase una vez ( en los previos) como yo no quería actuar en dichas fechas, tuve que buscar actores sustitutos y montar de nuevo, para solo dos pases, ambos shows. Menos mal que conté con Inma que es una todo terreno y con un chico nuevo llamado Stivi que lo dio todo, porque también hubo otros actores... que acrecentaron mis dolores de cabeza, pero bueno ya está olvidado. Todo esto se compensa cuando toca hacer Los viajes del Quijote y compartes escena y bus con el mejor Quijote de la historia, Juan Luna, ( marzo y septiembre).

Y así se acaba el año, seguro que me faltan cosas, pero no recuerdo más, volví a ser docente, conseguí llevar al teatro del cole a mis niñas del Antonio Machado, volví a ir al Festival de Teatro Infantil del Teatro Alameda con el Colegio Salvador Allende con la pieza Lo tuyo es puro teatro, con la que ganamos 6 premios, mejorando el palmarés del 2017 y en el último trimestre me aparté un poco de la interpretación, porque he vivido una de las mejores experiencia en mi vida como actor y ha sido la de ser el artista del MUS-E del colegio Santa Rosa de Lima.

Este ha sido el resumen, si has llegado hasta aquí eres un campeón o campeona y nada empiezo el 2019, con pocos propósitos pero sí con muchas ganas de novedades y cambios


martes, 25 de diciembre de 2018

RECUERDO DE MARC Y LOLO EN EL CAC MÁLAGA.


El otro día descubrí, bueno, realmente lo descubrió mi amiga Annie, que estuvo con su hermana en el CAC Málaga y vio unas fotos. Fotos que luego me pasó y que yo el pasado domingo, 23 de diciembre del 2018, fui a ver con mis propios ojos.


Que yo sepa, (no es seguro) los artistas que pasan por el CAC Málaga, suelen dejar un recuerdo  de su paso por el local. Pues bien, Marc Montijano después de tanto tiempo realizando allí sus instalaciones Metamorfosis,  ha colgado un enorme cuadro con distintas instantáneas de sus instalaciones, los elementos que colaboran  y explicaciones.


El domingo entré y me encontré que de las 10 o 12 instantáneas, que ha dejado como recuerdo de su trabajo en el CAC, tres son colaboraciones mias. Concretamente de tres veces que hice de híbrido, o sea, que no solo posé, sino que actúe. De estas Metamorfosis tengo gratos recuerdos.


Así que ha sido un honor y un placer y gracias Marc, por haber dejado  recuerdo de tu paso por ahí y también un recuerdo de mi paso por ahí. A lo largo de la entrada os he dejado las imágenes para que las veais. Gracias.




domingo, 23 de diciembre de 2018

FELICIDADES A TODOS MIS LECTORES Y LECTORAS.


Un año más, quiero escribiros esta entrada para desearos a todos los que soléis leer, visitar o al menos habéis cotilleado alguna vez mi blog para leer mis pensamientos, mis ilusiones, mis miedos, mis alegrías, en una palabra mis rollos, pues a todos y todas: a los fans, a los fieles, a los ocasionales o a los cotillas,  os quiero desear una feliz Navidad, llena de amor, de salud, de unión, de ganas de vivir y de seguir leyéndome.

MIL GRACIAS Y FELIZ NAVIDAD


"Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor."

miércoles, 12 de diciembre de 2018

" LA PESTE" FEROZ.


Hace unos días se hicieron publicas las nominaciones a los Premios Feroz ( premios que entrega la Asociación de Informadores Cinematográficos de España). Entre los nominados están: Como mejor actor de reparto, Manolo Solo por su papel en la serie de Movistar Plus La Peste y ¡¡Oigan bien!!  la propia serie La Peste, también lo está, como mejor serie dramática del 2018.

El pasado domingo, en el Instagram de la serie, vi dicha publicación y también vi como un particular daba la enhorabuena, por su merecída nominación, a Manolo Solo y que otra persona le respondía  que el trabajo de todos era excepcional desde el primero al ultimo, y pensé :" Yo estoy también incluido en ese del primero al ultimo, aunque esté entre los últimos". Pues lo dicho aunque esté de los ultimos  puedo decir que un proyecto donde yo he trabajado está nominado a los Premios Feroz. Si se lo dan, no será gracias a mi buen trabajo y si no se lo dan, no será por mi mal trabajo, pero pienso que si la serie gana, alguna pequeña parte del premio o un poco de ayuda al éxito de la serie habrá sido mío, aunque sea infinitamente pequeño, digo yo ¿no?.

Pero  no acaba aquí la cosa. El domingo 9 de diciembre del 2018, hice una entrada muy parecida a esta en Instagram y me respondió el gran actor Salva Reina con el siguiente comentario :" De pequeña nada, estas estupendo." Si soy sincero ese comentario me alegró mucho más que la nominación de la serie.

Bueno ahora a esperar la gala de entrega de los mismos y ya os contaré.



sábado, 8 de diciembre de 2018

CENAMOS, DE NUEVO EN GRANADA.



Cuando el pasado domingo, 2 de diciembre de 2018, salíamos de Granada, con destino a Málaga, el Hotel Urban Dreams nos  pedía que volviéramos y nosotros hacíamos la promesa de volver. De hecho antes de partir, Raúl nos comentó que  más o menos se había cerrado una nueva edición de La cenas de las emociones  para, aproximadamente, el mes de febrero.

Pero el pasado martes, 4 de diciembre del 2018, Raúl nos preguntó, vía WhatsApp, si teníamos libre el sábado 19 de enero para volver  a Granada. 

El reparto al completo acepto la propuesta y pocos días después, Raúl y la página de Saborearte lo hicieron oficial y hoy sábado 8 de diciembre del 2018, lo hago yo:

El sábado 19 de enero del 2019, Las cenas de las emociones volverán al Hotel Urban Dreams de Granada y esta es ya su ¡¡¡ Tercera edición!!.

No sé las razones ni los motivos del  adelanto de la actuación de febrero a enero,  pero si puedo decir que la pasada edición acabó a la 1:00 del domingo 2 de diciembre y a las 11:00, cuando veníamos en la furgoneta de vuelta a Málaga, Raúl había recibido, ya, 2 reservas de 2 plazas cada una, para la próxima edición. Esto es que no habían pasado ni 9 horas de la finalización y ya estaban reservado 4 plazas  para la siguiente edición y con dos meses de antelación. Supongo que esto se ha repetido más veces, ya hay muchas más reservas y han decidido adelantar.

Bueno, sea cual sea el motivo, la cuestión importante es que, La cena de las emociones vuelve a la carretera y vuelve el 19 de enero del 2019, esto me asegura que inicio el año trabajando y espero que esto sea un buen augurio para este nuevo año, puesto que el 2018 aún no ha acabado y ya hay algo para el próximo y eso mola y mucho.

Gracias Raúl por confiar en mí, gracias Elena por contar conmigo y gracias Granada por querernos a todos allí otra vez. ¡¡¡ Gracias!!!




martes, 4 de diciembre de 2018

LA CENA PERFECTA DE LAS EMOCIONES.


Para los que seáis seguidores del blog, esta entradilla os sonará, porque ya la he escrito o repetido más de mil veces, pero es que es muy  cierta, siempre hay que escribir sobre una actuación en cuanto esta acaba, porque es cuando están calentitos los recuerdos y las emociones, ya que con el paso del tiempo se olvidan y no hay tanto que contar.

Os he de confesar que cuando acabamos de actuar y recogimos todo, tenía dos opciones; meterme en la cama, descansar y escribir esta crónica o irme de marcha. Iba ganando por goleada la primera opción, pero tanto Elena como su madre me incitaron e insistieron en que tenía que salir, así que, decidí irme por ahí.

Pero antes de irme dejé los deberes hechos. Mientras Paula se ponía el pijama en el baño, yo me desprendía, en la habitación 106 del hotel, de lo que me quedaba de Víctor Ferrara, esto era su pantalón negro y su camisa blanca, ya sudada y sacada fuera, pues mientras me desprendía de todo eso y me ponía la ropa de Lolo, quise retener ideas, recuerdos, conceptos y sensaciones de la noche, pero es que no me salía nada, todo se reducía a una palabra y es la que da titulo a esta entrada.
Si me pongo ahora, fríamente, a pensar en la cena del pasado sábado en plan delicado, exquisito y detallista podría sacar unos 10 fallos, bueno  o 100 o 1000 o incluso 1.000.000 de fallos pero no solo míos, sino míos, de mis compañeros, de los cocineros, de la música, de los ayudantes, de todo. Pero vamos a ver, es que si queremos ser exquisitos hasta a un espectáculo de Madonna( de la que soy fans) que están medidos, estudiados y ensayados milimétricamente se puede sacar 1000 fallos, pero es que esta vez no era el caso. Mientras recordaba la actuación o intentaba resumirla solo llegaban a mi cabeza ideas como:" Ha ido perfecto", "ha estado perfecto", "todo ha salido perfecto", así que no puedo decir nada más que : PERFECTO.

Creo que como no era la primera vez, los camareros cuadraron cuando servir y recoger cada plato, porque ya sabían como trabajar, la cocina fue de 10 como siempre y pude oír a más de un comensal decir:" ¿Más comida? Pero si ya no nos cabe más", los ensayos previos se notaron un montón y las escenas fueron muy seguras y sonaban a lo ensayado, la reunión previa sirvió para mucho y los ayudantes lo hicieron genial, la coordinación de todos fue estupenda, por tanto, nos fuimos apoyando unos a otros y se creó un engranaje donde , incluyendo al público, todo cuadraba, todo funcionaba muy bien y dio como resultado un producto perfecto. ¿ Se puede este mejorar? Por supuesto. ¿ Hubo fallos? Por supuesto. Pero La cena de las emociones del sábado 1 de diciembre del 2018, celebrada en el Hotel Urban Dreams de Granada fue un 98 % idéntica a lo que planeamos, por tanto, repito por tercera vez fue perfecto.

Lo que le faltó a la noche del sábado fue emoción y que esto no siente mal. Todo los trabajos previos de ensayos y preparación dio muy buenos resultados. Antes siempre llegábamos a las funciones muy apurados y con bastante tensión, con lo cual cada escena era como enfundarte tus mallas, tus zapatillas y salir a hacer equilibrios sobre la cuerda floja y sin red, por tanto, cada vez que acababa una escena y sonaba la música era un subidón de adrenalina y un respirar tranquilo porque habías salvado la vida y esa sensación se repetía 10 veces a lo largo de la noche y acababas muerto, pero esta vez debido a los ensayos y creo que sobre todo a Paula, nuestra nueva incorporación, cada escena se convirtió en un paseo tranquilo por la playa, una soleada tarde de primavera, por eso acabamos menos reventados y todo fue más disfrutado. Cada escena sonó como en los ensayos, ya no íbamos sin red, ya llevábamos una red y bastante fuerte.

Ahora sí, también debo decir que hemos llegado al clímax de la pieza, es decir, a su punto máximo, ya hemos dado todo lo que se puede dar, porque ha sonado a lo que queríamos. Después de este punto máximo pueden pasar tres cosas: confiarnos y que todo se descoloque y retroceda, acomodarnos y que la función sea una rutina para nosotros y para el público o empezar a disfrutarla, esto es, olvidarnos del texto, de los miedos y de las inseguridades porque ya está superado y empezar a jugar, disfrutar y dejar vivir solos a los personajes. Yo creo que empecé a hacerlo metiendo gestos, movimientos y acciones nuevos. Espero que sea la tercera opción y desde ahora cada actuación sea un juego.
Me pidieron no gritar mucho, lo controlé al máximo, pero al día siguiente, Elena, puso un audio de la función y me noté gritado, no sé si lo hice bien o me fui mucho, pero es que también había que proyectar  para llegar a todos. ¡¡ Qué lio!!.

Lo dicho, creo que disfruté a Víctor, aunque no al cien por cien, pero en la próxima función si lo haré.

Mi sensación tras las escenas, sobre todo las primeras fue de satisfacción, me decía :" Joder que bien va esto". Quizá a la 7 le faltó más alegría y en la última el publico andaba muy animado e hizo que la escena perdiera un poco su esencia y yo también.

Otro acierto de la noche fue el principio y el final de la pieza, no voy a revelar nada, pero ahí es donde está la mayor originalidad de la misma aunque siempre las he visto  muy extensas, tanto para el público como para los actores. Raúl y Elena también pensaban lo mismo y tras darle muchas vueltas, lo han mantenido, pero han reducido un montón el tiempo y creo que ha sido todo un éxito.

El publico fue otro de los atractivos de la noche, porque dieron todo lo que se le pedía en cada momento: risas, alegria, dejarse llevar , emociones, silencio o atención.

Quizá lo único que le falto a la noche, que es lo que me hizo acabar con la sensación de que todo fue perfecto y no espectacular, fue el final, pero al hablar del final, hablo del fin, o sea, de los últimos 10 segundos del show.

Algo se nos fue de las manos que impidió acabarlo por todo lo alto, con aplausos a los actores, saludos y demás. Me apuesto lo que queráis que con lo bien que fue la noche si el final hubiera sido por todo lo alto, todos hubiéramos levitado y en vez de una noche perfecta, hubiera sido de ensueño, pero fue un final frio y yo me fui  con esa sensación, fría, de perfección.

No quiero enrollarme más, porque esto es ya enorme, pero no quiero dejar pasar dos sensaciones muy chulas y son: La entrega y el cariño de Paula que a parte de darlo todo como actriz, cada vez que nos cruzábamos, me sonreía, me cogía de la mano o me abrazaba y así da gusto currar y la otra es: Yo salía a actuar por unas escaleras que estaban justo al lado de mi habitación, vamos eso no lo hace ni Antonio Banderas, asi  que yo esperaba en un sofá de super lujo que me avisaran para salir, pero mientras, si necesitaba un pipí, beber agua, retocar el maquillaje o arreglarme la ropa, entraba a mi habitación y lo hacía. No me sentía desangelado como suelen ser los previos a salir a actuar, sino como en casa.

La Agrado decía :" Una es más autentica cuando mas se parece a lo que ha soñado de sí misma". y yo concluyo así: “ La cena de las emociones del sábado fue autentica porque fue muy similar a lo que se soñó que fuera”.

PD: ¡¡¡ Gracias a los miembros de cocina por ofrecernos una vez más unos refrescantes San Francisco!!.





lunes, 3 de diciembre de 2018

¿ "SABORARTE U ORGANIZARARTE EN FAMILIA.?


Llegó un monento en el que no sabía si estaba trabajando con Saborearte o con Organizararte, porque todo estuvo organizado a las mil maravillas. Fueron muchas horas de preparativos, pero todo iba surgiendo y fluyendo a un ritmo muy bueno, sin esperas, sin errores, sin parones, sin estrés, sin correr, sin malos rollos, sin agobios, sin perder el tiempo  y de nuevo, todo con muy buen ambiente y con ganas. Parece que todos los cocinados previos que hemos hecho, no solo han servido para mejorar el menú y afianzar los platos, sino también, para crear un buen equipo y un engranaje perfecto donde trabajar todos a una.

Pero vayamos por orden,  nos habíamos quedado en que mientras Raúl hablaba por teléfono, yo me salí de la furgo y me dispuse a entrar en el hotel. Me sorprendió un montón que en cuanto llegué a la recepción, el chico , que era el mismo de la visita anterior, me sonrió y me saludó diciendo que se acordaba de mi. Es más, recordaba que la habitación de la primera planta era la mía( por el asquito a las alturas) y que mi personaje se llamaba Ferrara, además me comentó que cuando yo hice mi presentación, en la visita pasada, él estaba trabajando y le gustó mucho. ¡¡ Salí a por mis compis con el ego por las nubes!!.

Una vez todos en el hotel, nos registramos en recepción y subimos a las habitaciones. Yo compartí con la cocinera nueva, Paula, pues bien colgué, en el armario, la ropa de actuar, para que no se arrugara y bajamos juntos, al salón/ comedor/ escenario para currar.

Entramos y aun no habían  llegado ni Elena, ni Raúl , pero para no estar parados nos pusimos a ordenar y organizar todo el atrezo de cada actor, en eso llegaron y nos dijeron que preferían primero hacer un  ensayo/ repaso previo , para luego montar todo, tomarnos un pequeño descanso, arreglarnos, cenar y actuar.

Eran las 15:00 h, quedaban casi seis horas y media para que comenzara la función, así que no había  ningún problema, tendríamos un rato para el “deseado” descanso. Deseado por todos, menos por mí,  ya que a mí descansar antes de actuar me mata, porque o me entran los nervios y me pongo como una moto, o la pereza se apodera de mí y me quita la ganas de salir. Pero vamos, que según el programa previo y todos los comentarios,  el descanso no nos lo quitaba nadie, de hecho yo pensé en salir a correr en ese tiempo.

Eso sí, fue entrar en el salón comedor del hotel y nos pasó como a Cenicienta a las 00:00, perdimos nuestra condición de cocineros. Tantos trabajos previos, tantas citas anteriores, tantos mancharnos el delantal y no nos sirvió para nada, porque allí había buenos y grandes profesionales de la cocina, que se encargaron del magnífico menú que degustaron los comensales de Las cenas de las emociones, en el Hotel Urban Dreams de Granada, el pasado sábado 1 de diciembre del 2018. Como ya no podíamos ser cocineros, nos convertimos en actores y actrices ¿ Qué podíamos hacer?  Además fue la mejor opción, que cada uno hiciera eso que sabe hacer.
Así que mientras Raúl se encargaba de aparcar la furgoneta, nosotros nos pusimos a acotar y definir los lugares de actuación. Algo que hasta ahora nunca se había hecho y que creo que fue un éxito. Una vez llegó Raúl, ya que no podíamos cocinar nos pusimos a ensayar.

Ensayamos la escena 1, o sea nuestro número estrella, y salió muy bien, de ahí pasamos a la 2 que con la nueva ubicación ganó mucho, pero mucho, la siguiente fue la 3 en la cual se hizo algunas observaciones de movimientos, mientras hacían esa escena empezaron a llegar los camareros, la chica de la limpieza y etc. Fue entonces cuando pregunté una duda logística a Raúl, Elena se nos unió y dejamos sola a la pobre Paula haciendo su monologo, la cual, nos reclamó nuestra atención. Seguimos con la 4 y Elena y yo comentamos algunos problemas de movimientos.

Al elenco de personas que andaban por el salón, mientras ensayábamos, se nos unió, recién llegado de la calle, el técnico de sonido,  que reclamó toda la atención de Raúl. Aquello era ya un batiburrillo de personas de un lado a otro, así que decidimos cortar el ensayo e hicimos lo que dice el refrán: “ Si no puedes con tu enemigo únete a él”.

Y nos unimos a él, pero esta vez había dos enemigos, dos bandos, bueno más bien eran dos familias y me uní a ambas,  para ello dejé de ser actor y me metí en la familia hostelera del Hotel Urban Dreams y de llamarme Martín para apellidarme Montes y poder entrar en la otra. Al final los tres bandos nos unimos creando una sola familia.
La otra vez que actuamos en Granada, por un lado estábamos nosotros que éramos los actores y por otro los miembros del hotel, pero esta vez como había más confianza todos fuimos uno. Me sentí especialmente bien tratado por todos los miembros del Hotel Urban Dreams de Granada:  Primero por los jefes de sala que me dieron mucha confianza a la hora de cargar el móvil o beber agua, me sentí muy apoyado por los camareros y camareras con sus sonrisas y su colaboración, muy  ayudado por Antonio, el director comercial, que fue uno más de Saborearte, ya que, estuvo cargando y descargando sillas con nosotros y al terminar me dio  hasta las gracias o por el cariño de la chica de la limpieza. Esa mujer es genial, nos llenó de cariño, atenciones, historias, comentarios y sobre todo piropos. Aunque el ensayo se suspendió, Elena decidió que ensayáramos la escena 9, que es una discusión entre ella y yo.  Al acabar, la chica de la limpieza, nos confesó que lo pasó mal pues pensó que era real,  y lo mejor fue el momento de ver como colocaban los sobre manteles rojos que estaban enrollados en un tubo. Me pareció muy divertido y ayudé a poner uno y hablando de ayudar:

Para aliviar a Raúl de trabajo, decidimos que la tarea de organizar la colocación de los comensales lo hiciéramos entre todos. Elena y yo nos encargamos de la mesa 2 y me lo pasé genial, me reí lo más grande. Lo dejamos perfecto pero he de confesar que lo conseguimos al tercer intento, porque antes estuvimos  cambiado tarjetas con los nombre de los comensales y sillas tres horas. Como dijo Elena:” Ponernos juntos tu y yo no es buena idea , porque somos igual de gamberros y la líamos", pero vaya que de todo quiere el Señor, trabajo y risas.

Y que decir de la familia Montes. En el equipo de apoyo llevábamos: a la madre de Elena, que conmigo se portó como tal, se  nos nota un cariño mutuo y especial, a Carmen, hermana de Elena, que tiene arte para dar y regalar y Antonio su novio. Había que vernos a todos, es decir, siete personas, montando una simple estructura que necesita la escenografía.

Al final el tan “ deseado” descanso no se llevó a cabo, puesto que tras montar todo y dejarlo listo. Los siete participantes, nos reunimos en una exhaustiva reunión. Fue como si se planeara asaltar el congreso: sincronizamos acciones, funciones, colocaciones, relojes etc. Esa reunión nos hizo acabar a las 19:15, cuando a las 20:00 estábamos citados para empezar. ¡¡ Bien nos quedamos sin descanso!! Pero creo que esa reunión fue la base y lo que aseguró el éxito posterior.

Así que  en 45 minutos, nos fuimos a las habitaciones. Yo me duché, me vestí, me maquillé. Algo que me costó horrores, pues la base de maquillaje era nueva y no se me notaba, en cambio,  luego me vi marrón. Por cierto, no se la causa, pero en ese momento me sentí muy, muy nervioso.

Y el ultimo detallazo del equipo del hotel fue dejarnos campar a nuestras anchas por el buffet. Yo me "hinché" de cenar y lo pongo entre comillas, porque yo tenía hambre y ganas de comerme medio buffet, pero antes de actuar no es bueno, pero queso, ensalada exótica, pollo al horno y muse de chocolate, no faltó en mi dieta. Ya que estaba todo preparado, no podíamos mancharnos y al no tener donde apoyarnos todo quedó muy cómico puesto que comer vestido de smoking y con el plato sobre las rodillas no quedaba bonito.

Tras comer, Raúl me informó que eran cerca de las 21:00 y ya me fui a mi soledad y tiempo de espera.





sábado, 1 de diciembre de 2018

¿ "PA" DONDE ESTÁ GRANADA?


Si partimos del Centro Comercial Rosaleda, yo entiendo que Granada está, de la glorieta del final del centro comercial a la derecha, bueno eso es lo que yo creía y Elena y Paula y todos los que íbamos en el coche camino a Granada, pero parece ser que todos, todos no, pues Raúl, el conductor, pensaba lo contrario y tiró para la izquierda camino a Torremolinos y que yo sepa Torremolinos y Granada no están cerca. Es broma Raúl no te enfades. ¡¡Ehm!! Que te lo digo con cariño.

Pues bien, ya Raúl sabía que se había equivocado, es más Elena se lo confirmó, pero durante el tiempo que tardó en arreglarlo, se lo comentó unas seis veces más. Supongo que por si no era consciente de ello.¡¡ Vamos hasta que no pilló el camino de vuelta a Granada se lo fue recordando!!.

En la furgoneta Mercedes no se qué,  pero de color blanco donde hemos viajado, digo no se qué, porque no me sé el modelo, ya que no entiendo de eso, pero por lo visto es bastante buena, pues bien, en dicho vehículo me dieron el puesto de honor, el del copiloto. No sé por qué, pero me dieron ese lugar, que era el más amplio, espacioso y cómodo del vehículo.

Durante el trayecto, Paula durmió, por lo visto la noche anterior había sido un poco larga.
Raúl fue atento a la carretera y Elena no paró de hablar; que si la ESAD, que si el bolso de IKEA, que si las palabras típicas cordobesas y que si todas las folletas ( homenaje a Granada, ciudad a donde íbamos) que se le ocurrieron,
pero eso sí, hoy estaba sembrada y lo único que yo hice durante el trayecto fue reír.

Agradecí mi puesto de honor como copiloto, pero no es donde suelo ir y por tanto, no iba en mi salsa, o sea, en predisposición para dormir, así que he visto todo el paisaje y he disfrutado con él, porque por cierto, estaba precioso. Había mil tonos de verdes.

Hora prevista para recogerme: las 12:00 aproximadamente, del sábado 1 de diciembre del 2018 y yo he llegado a las 12:09, ya me esperaban, me he subido y hemos emprendido el camino a Torremolinos, bueno perdón a Granada.

Pues cuando llevábamos una hora y muy poco de viaje hemos parado a almorzar en Riofrio. Me ha recordado mi adolescencia y cuando iba ahí con mis padres y mi hermano.

Ahora mismo mientras escribo esto, estoy esperando para salir a actuar. Estoy en un hotel de Granada de cuatro estrellas, con el smoking negro, la pajarita, perfumado, maquillado y empezaré bajando unas escaleras de mármol gris como todo un divo o incluso podríamos decir como toda una diva. Algunos pensarán :" ¡¡ Qué guay los actores son todo glamour!!." Pues si llegan a vernos almorzar. Hemos parado al lado del bar de las truchas de Riofrio y en medio del campo, hemos desplegado la mesa de la playa,  Elena se ha puesto a prepararnos bocatas de tomate, jamón y queso, con patatas de paquete, tuper de rusa y humus y para acabar mandarinas, o sea, muy poco glamour.
Que esto no suene a una critica, al contrario, forma parte de las aventuras y entresijos del mundo del actor. De pronto tienes el honor de sentirte una vedette y bajar las escaleras como Celia Gámez, o también el de revivir las andanzas de los cómicos  de la peli: Viaje a ninguna parte. Ellos estaban en plena postguerra  y lo nuestro era la versión siglo XXI. También me sentí rociero, porque me recordó una " pará" en el camino, solo faltaba el ángelus.

Sobre las 14:00 subimos al coche para seguir el trayecto, por cierto, Elena y yo nos hemos confesados historias familiares interesantísimas.

Sobre las 14:40 entrabamos a Granada capital, todo recto, poco a poco iba reconociendo espacios, dentro de ese conjunto de bloques marrones que forman la entrada a la ciudad, hasta que recordé la entrada del Metro y a su lado el Hotel Urban Dreams.

Habíamos llegado a nuestro destino, comenzaba la segunda parte del viaje: La preparación. Esta se atrasaba porque Raúl andaba hablando por teléfono, así que yo por mi cuenta y riesgo me bajé de la furgo y empecé, solo,  esa nueva etapa.





viernes, 30 de noviembre de 2018

COCINANDO A PAULA.


Me tumbé a dormir la siesta, me desperté a la hora planeada, merendé y a las 16:30 salí de casa camino a mi nueva cita con el cocinado. Cuando llegué a la ESAD, pues el pasado viernes 24 de noviembre del 2018 cocinamos allí, por los pasillos ya empecé a oler a comida y vi que salía humo por la ventana, y es que claro mis compis llevaban 10 minutos, ya, cocinando. Llegué tarde, a las 17:10, pero no porque me desentendí, sino porque calculé muy mal los tiempos y organicé mal los horarios.

Pero pese a todo eso, pienso, que para lo tarde que salí, llegué muy bien de hora, por cierto, que fui oyendo un concierto grabado en directo del grupo Mecano en Valencia en 1984.

Cuando entré a la cocina, Elena estaba ejerciendo de maitre sentada en su mesa y Paula y Raúl andaban sudando la gota gorda frente a los fogones, con sus cuchillos, los trapos y el plato 8 en las manos.

Sutilmente saludé, sutilmente solté mis cosas, sutilmente puse a cargar el móvil, sutilmente me senté en el suelo en un rincón y como no me pidieron que opinara, cosa que agradecí porque estoy a un paso de convertirme en el compañero odioso, me puse a informar, por Instagram, de que ya estaba cocinando.
Tanto Paula como Raúl recibieron mucha caña, los pobres ya no sabían qué condimentos echar o qué alimento cocinar, así que Elena les dio un respiro. Salieron a seguir cocinando mentalmente y de forma teórica su plato. Apagaron sus fogones , pero Elena y yo encendimos los nuestros y cocinamos nuestro plato 9.

Fue curioso porque yo empecé a dudar y prácticamente hubo pasos de la receta que no me acordaba y varias veces tuvimos que repetir el plato mirando la receta. Después de ese tropezón ya lo hicimos perfecto, yo deje de dudar, gracias a Dios y pasamos al siguiente plato.

Se volvió a repetir el plato de 8, y habían mejorado muchísimo. Yo propuse hacer el 7, el 8 y el 9 y ya trabajar el 10 que era el que nos quedaba  por tocar más.

Paula propuso hacer un cocinado del 10 para recordar, con la receta en la mano, se siguieron los pasos y fue muy bien, hasta que la maitre decidió quitarle a Paula la receta de las manos.

Esto hizo que se repitiera una y mil veces cada paso del cocinado y que se comenzara a repetir casi sin sentido, la pobre Paula se llevó alguna que otra regañuza. El cocinado llegó a ser una repitición constante de cada paso.

Esto para ella fue una presión y para mí agotador, pero hay que ser positivo y lo usé como un entrenamiento para el audiovisual.

Todo el mundo dice que el audiovisual es más fácil que el teatro, porque en el audio se puede cortar.

Para mí siempre ha sido lo contrario, porque en el teatro cuando empiezas ya no acabas y las situaciones, los textos y los compañeros te llevan a un viaje emocional, pero en el audiovisual, debes pasar de una emoción a otra, según lo que se vaya a grabar en ese momento, sin continuidad, sin nada previo y debes repetir lo mismo, con movimientos y gestos idénticos mil veces, así que como repetimos tantas veces los mismos fragmentos lo usé, ya digo, como entrenamiento audiovisual.

Paula estaba muy presionada, todo giraba en torno a ella y en que consiguiera el nivel que se le exigía, la pobre ya no podía más y yo pedí hacer el plato 1, que controlamos perfectamente, para relajarla. Así fue, ya más tranquila, empezamos a cocinar, en  serio, y repetimos mil veces el plato 10.

Por cierto, una de las veces me pareció oír a Elena decir, tras uno de mis cambios de emociones: " ¡¡Qué bueno es!!."

Una vez el plato 10 cocinado, pese a las horas que eran, tuvimos el valor de cocinar el menú completo y sin parar, por cierto, que yo descubrí y encendí unas luces, en la cocina, que daban un aspecto muy teatral al cocinado. De hecho, me recordaba a mis años en la ESAD y al principio me puse un poco nervioso.

Seguimos adelante y a las 22:00 h. con un fuerte aplauso, concluimos el cocinado. Yo estaba tan reventado que a veces pensaba si me mantendría en pie.

Por cierto, ese ensayo tan machacón para  Paula, me sirvió para acercarme por primera vez a ella, porque muchas veces la abracé, le cogí de la mano o la animé. Cosa que ella me agradeció sinceramente y eso nos unió.

Fueron cinco horas de cocinado dándolo todo.


lunes, 26 de noviembre de 2018

ARDE BENALMADENA Y SUS COCINAS.


De nuevo he vuelto a cocinar, pero que no os asuste el titulo de la entrada, que ni a mí ni a ninguno de mis compañeros se nos ha ido la pinza mientras estábamos en la cocina y como resultado, todo se ha llenado de llamas, ¡¡¡nooo!!! y eso que el ritmo y el nivel de trabajo de hoy, sábado 17 de noviembre del 2018, ha dado para eso y para más. Hemos echado más horas que un reloj, pero como los cuatro somos muy profesionales y currantes, hemos cocinado dándolo todo, al máximo nivel de esfuerzo, sin desconcentrarnos y lo más importante sin perder la sonrisa y el buen rollo.

¿Entonces a qué viene ese titulo? Pues viene a que hoy no hemos trabajado en unas cocinas profesionales como las de la ESAD, hoy hemos cocinado en una privada o particular, es decir, la de la casa de Elena y Raúl en Benalmádena. En dos partes se ha dividido el ensayo: antes y después del almuerzo, pues bien durante el almuerzo, ha ardido el televisor de Elena y Raúl, su salón, Benalmádena entera y sobre todo mi corazón, porque hemos comido viendo dos capítulos de la serie Arde Madrid.

Desde aquí quiero dar las gracias a Raúl porque él, está siempre muy pendiente de nosotros, y porque tuvo un detallazo conmigo. Días atrás habíamos hablado de la serie Arde Madrid, le comenté mi deseo de verla pero que no  podía, pues no tenía Movistar Plus, él me dijo que la estaba siguiendo y que le encantaba.

Pues bien, hoy, nos sentamos, Paula, Raúl y yo a tomar unas tapas mientras Elena hacia el almuerzo y de pronto enciende la tele y me pone el primer capítulo y me dice: "Toma Lolo para que veas Arde Madrid".  Me pareció, ya digo, todo un detallazo.

Me dio tanta envidia sana e insana esa serie, pero por todo: por no haber vivido esa época del famoseo gamberro de Madrid, por no trabajar en una serie así, que pienso que para todos y todas ha sido un autentico privilegio, por las interpretaciones tan naturales de todos, por tantas cosas. Me metí en la serie y no salí de ella.

Queda muy mal lo que voy a decir y lo sé, pero me metí tanto, que durante el almuerzo mis compañeros hablaban, comentaban cosas, pero yo intentaba no hacer ningún comentario para no perder detalle. Es más  tras el almuerzo, Raúl se echó una cabezada, Elena y Paula tuvieron una conversación muy transcendental y yo, seguía en mi mundo viendo a Ava, Inma y Paco. ¡¡¡ GRANDES TODOS!!!. Quedé un poco antisocial pero ...

Bueno y antes y después del inmenso plato de espagueti con tomate, atún, pimiento, cebolla,  queso y rosco del Mercadona que nos ofreció Elena, por cierto, suena sencillo pero estaba muy rico, pues bien antes y después del almuerzo fuimos nosotros los que cocinamos.

Llegué a la estación de tren de Benalmádena a las 11:05, todos me esperaban en el coche, me recogieron y me llevaron, oyendo una alabanza al rastro de Fuengirola, a la cocina de Elena y Raúl. Ahí, perdimos el tiempo justo de decidir donde cocinábamos, soltar los efectos personales, ponernos el delantal y empezar. No se perdió ni un minuto ya que a las 11:30 ya estábamos preparando los entrantes.

Comenzamos, para calentar, con el plato 1. Una vez las cocinas en marcha y nuestros delantales manchados, pasamos al plato 7, este no se había trabajado desde el día del menú degustación, se hicieron unas 4 raciones y a cual mejor.A la primera le faltó chicha, pero luego fuimos cada vez mejor. Elena nos dio algunas indicaciones de como condimentarlo y para adelante, en la última ración nos felicitó. Para que yo descansara un rato, según me dijo Elena, pasamos al plato 8, donde yo no salgo.

Me quité el delantal y me senté en la mesa de camilla. Nublado, cansado y con esta delante, me hubiera quedado allí a dormir y hubiera pasado de cocinar y más cuando Elena me incitó a taparme. "Como lo haga no me levanto más", le dije.

El plato es otro fast food
, puesto que su cocinado dura un minuto y poco, pero al ser la primera vez que Raúl y Paula lo cocinaban y por ejemplo que yo lo probaba, dio lugar a muchas repeticiones. Mil y una vez se apagó la candela, para volverse a encender e intentar hacer una buena elaboración. Tanto que hacer dio este plato, que hasta tuvimos  una especie de charla/ experiencia personal de la maitre, Elena.

De ahí pasamos al plato fuerte del menú, el 10. De nuevo solo cocinamos Paula y yo. De este se hicieron varias raciones, tuvimos muchas indicaciones y tras una cata con resultado más o menos decente, paramos y almorzamos de verdad.

Tras el almuerzo, la serie, el éxtasis, la charla y demás, volvimos al trabajo, empezamos, para abrir boca, con algo sencillo y alegre, el plato 7 y de ahí al 10 que lo trabajamos a fondo. Después de varias raciones, Elena quedó contenta y nos embarcamos en un repaso completo del menú.

Todo a fluido muy bien, vamos a las mil maravillas, pero al llegar al plato 5 hemos tenido que parar porque Raúl y yo habíamos perdido el ritmo del cocinado, tanto ha sido así, que mientras Elena cocinaba el plato 6, nosotros nos hemos salido a la terraza a analizar el nuestro y volver a repasar, paso a paso la receta y mirar el por qué de cada paso. Pero también es cierto, que noté en Raúl su cara de cansancio y yo me oí pesado con tanto consejo. Ya estábamos sacando platos sin ton ni son, ya era cocinar por cocinar y comer por comer, íbamos,  por momentos, pasando de un restaurante estrella a un chiringuito de playa en agosto y a hora punta.

Entramos, volvimos a cocinar el 5, pasamos al 6 con indicaciones por mi parte y concluimos el menú con el plato 8, 9 y 10.

Cuando acabamos el 10 fuimos aplaudido por Elena y Raúl.

Eran cerca de las 18:30, llevábamos desde las 11:30 casi sin parar, cerca de 7 horas de trabajo bien aprovechados, con buen rollo, buen ambiente pero sin descanso.

Mi cabeza era un batiburrillo de ideas y al final ya estaba realmente cansado y creía que ya no daba lo que tenía que dar, el plato 10 fue aplaudido, pero pensé que no yo no llegaba.

Se ha decidió que el domingo se descansaba y menos mal porque pegarnos otra vez el mismo palizón sería entrar en bucle y no aprovechar. Pienso que han sido tantas indicaciones, que cada uno debe irse a su casa, asimilarlas , cocinar en su cocina y adueñarse de cada plato en su interior y luego venir a mostrarlo.

Así que ya casi a oscuras, reventaos , nos quitamos los delantales y cada uno a su casa a descansar, bueno yo de pijama party con mi sobri.