lunes, 27 de junio de 2022

AGOTAMOS EL CEMENTERIO INGLES

 

Tres días antes de nuestra vuelta al Cementerio Inglés, concretamente el martes 28 de junio de 2022, la página oficial de Eventos con historia, nos anunciada esta gratísima noticia ( ver foto).

Es un placer actuar a sabiendas de que está todo vendido.





domingo, 26 de junio de 2022

LAS COSAS NO SON COMO PARECEN. AUTO CASTING.


El pasado 20 de junio del 2022, lunes, mientras grababa el famoso cortometraje de Alex del que no puedo, ni quiero hablar, recibí un "me gusta" o varios, no recuerdo, supongo que fueron varios porque me llamó la atención, a mi perfil de Instagram.

Como estaba aburrido. Era uno de esos momentos de espera donde no tienes nada que hacer, que me  entretuve mirando quién era. 

Pues nada más y nada menos era una productora malagueña que anunciaba el rodaje de un corto para septiembre y una convocatoria de casting, que por cierto, ya había vencido. 

Según mi cabeza loca, si recibes tantos "me gusta" de un perfil así, significa una llamada de atención  para que lo veas y lo sigas, o al comprobar que había una convocatoria de casting, entendí que me invitaban a hacerlo. ¡¡¡ Pero ya había pasado!!.

Como estaba aburrido decidí echarle cara, no tenía nada mejor que hacer, y les escribí.

Les puse que me daba pena que el plazo ya hubiera vencido y tal, y de pronto ¡¡¡ Sorpresa!!! Me contestaron en menos de un minuto y comenzamos una interesante conversación donde me invitaban muy animadamente a que participara en el casting online.

Me mandaron una dirección de mail para mandarle el video, unas fichas que rellenar y 2 perfiles, 1 de un padre ( que me gustaba) y otro de un chico en una cita ( donde no me veía).  La verdad que les vi mucho interés. 

Estuve muy liado con tantos ensayos y soy tan torpe grabando videos y demás, que hasta 6 días después no decidí ponerme manos a la obra.

Antes del almuerzo y después de hacer muchas cositas, me encerré en mi dormitorio, me puse una ropa más o menos "pijilla", busqué un encuadre donde no pareciera que estaba en mi cama y no fuera evidente que la camisa me estaba estrechísima y me grabé.

Tenía que grabarme un video en horizontal, improvisando 2 situaciones, una para cada personaje y posteriormente una presentación. Solo grabé el perfil del padre, en el otro no me veía.

Tuve que repetir varias veces porque me trababa y otra porque lo grabé en vertical. Quise darle un carácter muy natural, no tenía el texto preparado, empecé a hablar y me dejé llevar.

Sentía que habían mostrado tanto interés en mí, que pensé que el video era un mero trámite para verme actuar, pues los tenía ganado. ¡¡¡ Esto es una chulería en toda regla!!! pero realmente pensaba eso.

Una vez grabado y envidado, recibí a los 3 o 4 días un mail, donde me daban las gracias y me informaban de que no había sido seleccionado para el proyecto. 

Quizá no estaban tan interesados como yo pensaba o hice el casting muy mal, que puede ser pues no gasté muchas energías.

No me afectó mucho, pero si me dio un poco de penilla, porque me gustaba la idea de trabajar con personas totalmente nuevas y en un corto sentimental muy alejado de los géneros que suelo hacer.

Otra vez será.



EL CERROJAZO O EL SOLAZO DEL TERRAL.


Qué buena tarde eché el domingo 26 de junio del 2022, sentado en mi silla a la sombra de un árbol en el parque de San Miguel y viendo como Lorena y Juan Luna, el gran Juan Luna, montaban junto a Antonio y repasarán varias veces el entremés La carta, de la pieza Menú de  boda... menuda boda, que estrenaríamos el último día del Festival Candilejas de verano, en Campillos, Dios mediante, el próximo mes de julio. 

Le eché paciencia. Yo que suelo ser don prisas, cambié el chip y allí me quedé muy tranquilo. 

Hubiera preferido ensayar el primero, pues mi compañera más directa, Julia, no pudo ir al ensayo y después irme a la playa, pues sí, pero como este año los ensayos eran más especiales y todos debíamos apoyar y ayudar a nuestro director, allí estuve yo, callado. 

Que no os confunda el título de la entrada yo estaba muy fresquito bajo ese árbol, lo de solazo no es por el sol que me chupé,  sino por lo solo que estuve allí sentadito siendo eso sí el espectador de excepción de mis compis, y lo de El Terral, como ya sabéis, no es en este caso un estado meteorológico sino el nombre del grupo. 

Cuando llegó mi momento,  se montó y se repasó varias veces lo montado. Este era el fragmento final del entremés El Cerrojazo, donde yo actuaba con Lorena. 

Juan se fue porque ya había acabado y como me sabía el texto, para aprovechar el tiempo, Antonio ( hizo el papel de Julia, la otra compañera del entremés que no pudo venir), Lorena y yo, lo montamos entero, lo repasamos y  me dio indicaciones. 

Me pidió más postureo, más porte, mucha más lentitud en el texto ( al ser la primera vez que lo soltaba en voz alta, lo hice como los niños del cole, rápido y sin darle entonación. Siempre suele pasar eso) y que no me acercara tanto a la compañera. 

Bueno los repetimos varias veces para afianzar los movimientos, no los apunté, primero porque Antonio iba a un ritmo acelerado y  segundo porque me habían quedado muy claro, o eso pensaba yo, al día siguiente se los diría a Julia.

Eramos muy pocos los compañeros que pudimos ir ese día a ensayar, pero había que aprovechar cuando Juan tenía libre, pues su agenda laboral era muy intensa, así que, sacamos el máximo partido a  esa tarde y para casa.

¡¡¡Mañana más. !!!







viernes, 24 de junio de 2022

CAMINO A LA CENA DE LAS PRECAUCIONES Y LOS APRETONES.

 


Ya sabéis que en Saborearte siempre hay imprevistos y este viernes, 24 de junio del 2022, también los hubo, pero uno fue un imprevisto de juguete o sea, un casi nada y el otro me propuse que no me afectaría y no lo hizo.

La Cena de las emociones realmente es un espectáculo para pasarlo bien, así que antes de salir de casa, me dije: Lolo intenta pasarlo bien, no vayas cargado de miedos y disfruta. En el viaje vas a ser charlatán y crear buen rollo". 

Llegué puntual a mi cita, Dipi y Chiara, recogerían a Lila y posteriormente a un servidor, pues bien, pararon el coche, me subí y ¡¡¡Tachan!!! imprevisto, había una chica, amiga de Lila que iba de ayudante, con lo cual en el coche íbamos apretados como sardinas. Intenté disimular, pero creo que se me notó sobre todo porque nada más subirme al coche, dije: " Hola perdona, ¿ Tú quién eres?" y todos empezaron a reír. 

Veis os dije que era una tontería y lo fue, pero ya fui casi todo el camino en silencio, apretujado, con la ropa casi encima y mi mascarilla como pegada con cemento. De nuevo llegaron mis miedos y precauciones.

Nos dijeron por activa y por pasiva, que a las 17:30 había que estar puntual en el hotel, pues todos nos esperaban a esa hora. A las 17:22 ya estábamos ahí, pero fuimos los primeros en llegar.

Del otro imprevisto os hablo en la entrada siguiente. 

PREPARANDO UN POCO A MI BOLA LA CENA.

 

Los 5 magníficos chefs,  actores o compañeros, llegamos puntuales el viernes 24 de junio del 2022 al Hotel IPV de Fuengirola. Tras preguntar en recepción, nos acoplamos en unos sofás que había en un lateral, muy mulliditos por cierto, tanto que una persona chiquitita como yo, casi se pierde en los mismos, eso sí, perdido en ese sofá el calor era insoportable

Algunos compañeros pidieron café y estos llegaron a la misma vez, que un chico alto, delgado, elegante y educado que se nos presentó y nos llevó al comedor donde se haría la cena. 

El salón la verdad que estaba decorado precioso. El chico educado nos dijo que si nos hacía falta algo. Sé que por protocolo deberíamos haber dicho que no, pero yo le pedí agua y el aire acondicionado. El salón enmoquetado y tapizado pegaba el mismo calor que el sofá mullidito.

Como no venían los jefes, me puse a grabar un video del personaje, para así calentarlo.

Elena,sobre las 18:00 h, avisó de que ya estaba allí y comenzó el zafarrancho de combate.

Descargar, trasladar y guardar todo en el salón donde sería la cena. 

Éramos 8 personas haciendo esta labor, pero no se acababa, estaríamos más de 30 minutos. No sé el Musical de El Rey León, pero más atrezo y escenografía que La Cena de las Emociones, os aseguro que no tiene.

Algunos fueron de héroes: " Yo subo por las escaleras, es más rápido", ok, pero yo le hice un  uso al ascensor, que ni el de El Corte Inglés, el primer día de las rebajas. Bueno, Pablo también se unió a mí.

Siguiente etapa, la de montaje. Todo, desde días antes, estaba programado al dedillo, pero más que la etapa de montar fue la de dormirse en los laureles.

Dipi y yo montaríamos la estructura más compleja, Raúl y Pablo todo lo referente al sonido y las chicas el resto.  

De pronto se fue diluyendo todo, se fue creando una nebulosa extraña que con toda seguridad iba a desembocar en llegar a la hora del show acelerados, sudados, estresados y trabajando hasta el último minuto.

Mandaron a una compañera a maquillarse pues tardaba mucho y así la eximieron de su labor de montaje, Dipi y yo ralentizamos mucho nuestro trabajo pues nuestro supervisor, ante una duda en vez de resolverla, venía y lo hacía él, o se puso a montar con nosotros, eso hacia que fuéramos más lentos y que Pablo no pudiera trabajar, además de pronto comenzó una charla introductoria para el resto de las compis, que le hacían escuchar pero no montar. 

Confieso que empecé a ponerme muy nervido a protestar, gruñir y regañar entredientes.

En ese momento me hice una promesa: "Voy a cumplír a rajatabla las tareas que me han encomendado y luego me dedico a mí, con lo bien planeado que estaba todo".

Acabado el montaje con Dipi, preparé voluntariente mi atrezo y el de todos mis compañeros. Primero porque me encanta y, segundo y más importante, porque me siendo más seguro si mis cosas las pongo yo. 

Como ya había cumplido mi tarea, pedí permiso a Elena, me lo dio y me fui al salón que había vacío al lado a repasar todo el texto.

Era enorme, enmoquetado, donde entraba el sol por sus inmensos ventanales. Pensaba en la cantidad de fiestas que se habrían montado allí y ahora estaba yo solo, dando vueltas. Me sentía como un príncipe en su palacio. 

Es cierto, que me sabía el texto, pero empecé a fallar y me puse muy nervioso, sobre todo con la 9 y la 10. Se me hizo largo la verdad. Sabía que eso me daría seguridad pero estaba hasta las narices del repaso.

Una vez listo, me uní con el resto. Comenzaba una reunión previa, pero como esta se limitaba a pensar como realizar la última parte de la pieza, en la que yo esta vez no participaba por un cambio del final, me desligué y aproveché, pues ya íbamos con el tiempo justo, para, sentado en el suelo,  maquillarme. 

Mi propuesta fue que en vez de 7 personas opinando, que opinaran solo los encargados de montar esa parte. 

Después de una pequeña charla de elenco, todo vino rodado, retocar el atrezo, repaso con Chiara de la escena 10 con pocas ganas por su parte, explicar y aclarar con Lila cada acting, vestirme en el mismo salón mientras ocurría otro imprevisto del que me eximí, un malentendido con la improvisación inicial y esperar. 

De pronto nos avisó Raúl, empezábamos. Recuerdo a Lila y yo recorriendo, ya vestidos, llenos de energía, algo de nervios y mucha ilusión, ese largo pasillo. Uno al lado del otro con paso decidido y muchas ganas de enfrentarnos al público. 

Nos separamos yo subí mis escaleras y allí esperé, recuerdo que como había mucha altura me dio un poco de miedo y me fui a recorrer un pasillo y estando allí alejado sonó mi nombre. Empezábamos. 


















   

CRÓNICA DE "LAS CENAS DE LAS EMOCIONES". ( FUENGIROLA).

 

La información de esta entrada no será muy clara, pero es que en esta pieza casi todo es " top secret" puesto que de no ser así se puede perder la esencia de la misma.

La aparición de Víctor Ferrara, el viernes 24 de junio del 2022, en el Hotel IPV de Fuengirola, fue tan triunfal y casposa como tenía que ser. En cuanto bajé mis escaleras (Grandes Elena y Raúl, que siempre buscan unas para que yo entre cómo me gusta), el público me recibió bien, pero tampoco fue una explosión de júbilo. 

Comencé a hablarles y estos empezaron a animarse de una manera exponencial. Mi elocuencia fue total, no paraba de hablar, eso sí, coloqué mal alguna que otra "s" pero me dio igual, seguí adelante con la cabeza arriba y victoriosa.

Cabeza en la que estaban previstas las precauciones que iba a tomar en la siguiente etapa del show. Esa en la que yo tengo un contacto directo, personal y de tú a tú con el público.

Era inviable llevar mascarilla, pero si establecer distancias entre ellos y yo. 

En muchas de las ciudades esta parte a veces es lenta y  protocolaria, pero en Fuengirola fue la locura. Los comensales estaban que se salían, demandaban mucha diversión y Víctor se la daba.

A lo largo del enorme pasillo donde se desarrollaba, apareció el Víctor juguetón, el tierno, el profesional, el gamberro y hasta el más pícaro, me adaptaba a ellos. 

Ese pasillo aparte de ser testigo de las diferentes versiones de Víctor, fue una esponja de miedos, absorbiendo todos los míos y llenándome de ganas de sentir, de conectar y de disfrutar. Olvidándome de las distancias. 

Cada vez que Víctor se acercaba al grupo, o había palmas espontáneas o pedidas por mí, había bromas o cachondeos.

Recuerdo la familia que venía expresamente de Ceuta para vernos, otros que eran primos, el señor que me dijo que venía a disfrutar y se dejaría hacer lo que fuera, la que se puso a improvisar porque era actriz y quería trabajo, la señora que iba sola, o las amigas, donde una era muy escéptica y con 4 frases le di la vuelta y la hice mía.

Lo de ella fue impresionante, pues durante la cena, fui muchas veces a verla y casi al final se salió, la busqué y la pillé llorando, me dijo que estaba perfectamente, que le habían vuelto muchas emociones olvidadas y me dio mil veces las gracias. 

Tras la parte del pasillo, entré en el salón como un caballo desbocado, me quité la chaqueta, bebí un poquito de agua, me puse mi mascarilla y a empezar. 

Las 10 escenas y los 10 acting, se fueron sucediendo en una noche inolvidable. Di gracias a Dios por estar ahí, a Elena por su insistencia por meterme en ese proyecto y a Raúl por aguantarme y oírme en todo momento.

El Urban Dreams de Granada, siempre nos ofrece unos maravillosos San Franciscos, a mí me vuelven loco. Esta vez no  había, pues bien, Raúl le pidió a hotel el favor de que nos lo hicieran para que su Lolo no se quedara sin él. ¡¡¡ Oh me llegó al corazón!!.

El nuevo Víctor que propuse, más divo, más femenino,  más tranquilo, con más matices y estados de ánimo, salió, gustó y a mí me encantó. Era mucho más real. 

Cuando llegamos a las escenas 9 y 10, sé que falló el texto pero también sé que no se notó. Tanto Lila, como Chiara,  como yo, seguimos adelante, sin parar, sin perder la esencia y las escenas triunfaron. 

Creo que los fallos fueron míos, me salté algo. 

También tuvo sus oscuridades. Hubo una pequeña confusión, pues había una parte musical, que era nueva, pensé que la olvidaría, pero la hice, pero debí haberla olvidado, porque por un pequeño retraso de los camareros, se debió obviar, me hicieron señas pero no me enteré o cuando improvisé texto, en una escena en la cual no estaba, para evitar que se notara un olvido de los compañeros.

Bah, pecata minuta, fue una noche inolvidable. El nuevo elenco fue un acierto, los comensales fueron estupendos, pues generé con ellos una relación casi " personal" y gracias a Elena y Raúl por todo, ¡¡¡PUES VOLVÍ A VIVIR!!!. 



 






LA CENA DE "MIS" EMOCIONES Y MI LIBERTAD.

 

Hubo un momento en la noche, concretamente a mitad de la misma, mientras la música sonaba en aquel inmenso salón en penumbra, que viendo a tantas personas disfrutar y comprobando que todo marchaba de lujo, me sentí tan bien que me dije: " Creo que debería decirle a Elena que esta noche no voy a cobrar, sino a pagar porque hoy quien está disfrutando de verdad soy yo."

Durante La Cena de las emociones en el Hotel IPV de Fuengirola, la noche  24 de junio del 2022, volví al mundo real, me reconciliaé por unas horas con el ser humano ya no eran mis enemigos y también me reconcilié con la vida y conmigo mismo. 

Desde que se inició la pandemia en marzo del 2020, no había vuelto a sentirme libre, siempre tuve miedo de todo, de relacionarme, de tocar, de acercarme a las personas, pero esa noche sentí una autentica explosión de alegría. 

Llevaba 2 años sin ir de fiesta y como todo iba tan maravillosamente bien, la gente era tan especial y se había creado una conexión de energías entre todos,  una sensación de diversión tan sana y en comunidad, no me veía que formara parte de la organización, sino que sentía que yo uno más de los fiesteros. 

Aclaremos que pese a la euforia ,no me olvidé en ningún momento de las precauciones con respecto al Covid:

Me busqué mi propio espacio alejado del resto, tenía mi propio vaso y mi propia botella de agua. Tras acabar cada escena me ponía mi mascarilla y no me la quitaba hasta la siguiente en que me tocaba actuar y después de los acting me limpiaba, concienzudamente las manos con gel hidroalcohólico, pero pese a eso me liberé mucho, pues tuve mucho contacto con personas.



jueves, 23 de junio de 2022

¡¡¡¡ VAMOS A LA PLAYA OOOO!!! ( A ESTUDIAR).

 


Entre que el miércoles 22 de junio del 2022 tuve mi tarde "apretá" y el viernes 24 de junio del 2022 tenía actuación en Fuengirola con La cena de las emociones, el jueves 23 de junio del 2022, lo dediqué para mí, para descansar y para ir a la playa.

Por cierto, muy para mí, para mí, tampoco fue, pues quedaba solo un mes para empezar el Festival Candilejas de Verano 2022, en Campillos, donde de los 5 días de festival, trabajaba en 3 piezas:   Última llamada, Como se dice, señor presidente, y ¡¡ Menú de boda!!... menuda boda. 

La primera pieza era complicadísima, duraba casi una hora. Totalmente coral y todos teníamos miles de frases, a veces muy lógicas, pero la mayoría no lo eran. Había intervenciones del tipo "Si", "Yo también", "Eso", etc y era muy complicado de seguir. El texto iba muy picado y a veces podía ser un caos completo, por tanto había que estudiarlo muy literal, sin saltarse una coma, para no perderte, ni perder a los compañeros.

La segunda era de pequeños sketches. Salía en 6 Dos eran diálogos, 1 un monólogo de 3 frases, otro una presentación y 2 muy corales con pocas frases.  Estos eran sencillos de estudiar, pero iba muy picado, no se podía fallar, había que darle vida pues muchas frases eran muy similares.

En los entremeses salía en 2. El "Cerrojaso" y "La Escuela de don Silvestre". Eran fáciles, más intervenciones que en las piezas anteriores, pero más lógicas. 

Además en 20  días comenzaban las visitas teatralizadas en el botánico,tanto la histórica como la fantástica, y aunque de la primera tenía el texto desde hacía ya una semana, no me había puesto aún a estudiarlo, vamos ni casi a leerlo.

Yo vendo mucho que me encanta estudiar, que deseo estudiar, que me pasaría la vida estudiando, pero al ser tantos textos a la vez y a contrarreloj, me estaba costando mucho. 

Así que esa tarde de playa, la dediqué prácticamente a estudiar.

Tenía 5 personajes: Un vendedor serio y maduro, un asesor de protocolo nervioso y friki, un periodista curioso, un señorito andaluz y un profesor malhumorado. 

Pues esa tarde me estudié completo el señorito del El Cerrojaso, el periodista, que eran 3 frases y el asesor de protocolo. Bueno de este me faltó la escena coral. 

Por tanto pude decir, y dije en Instagram que ya tenía listo 3 de los 5 personajes. Era cierto, pero a la vez un poco mentira pues aún me faltaba mucho que trabajar con ellos y los llevaba con alfileres. 

Debo decir que del maestro no estudié nada,  intentaba ponerme, pero no sé por qué no me ponía, me desmotivaba. Es más no lo leí ni entero y eso que era muy breve.

 





miércoles, 22 de junio de 2022

LA TARDE "APRETÁ" I. INTRODUCCIÓN.

 

El martes 21 de junio del 2022 amaneció nublado y este hecho sin importancia desembocó en una tarde "apretá" de narices.

A las 12:00 Alex me confirmaba que esa tarde a las 17:30 grabaría una secuencia en exteriores, pero a la hora del almuerzo me dijo que como estaba nublado se suspendía la grabación. Era ya la tercera vez que por causas ajenas a mí, se suspendía dicha grabación.

A reglón seguido me pidió fervientemente que le hiciera el enorme favor de grabarla el día 22 de junio, ya que debía devolver el equipo de sonido.

Le informé que esa tarde tenía el estreno de Málaga ciudad de arte.

Igualmente le comenté que el lunes 20 de junio, Elena, directora de La cena de las emociones,  nos había mandado un audio pidiendo al elenco que no faltáramos al ensayo del miércoles 22 pues era el último antes del estreno y el empujón final.

Yo ya había dejado claro, desde hacía casi 2 semanas, que no asistiría a ese ensayo, pero respondí a su audio diciendo que si era muy imprescindible que fuera, iría, pero si no, preferiría no ir, que me dijeran algo. 

Alex, me propuso grabar de 16:00 a 18:00, le dije que terminara un poco antes, a lo cual él me respondió, que para no pillarse los dedos, lo haríamos de 15:30 a 18:00. Siempre a expensa de La cena

Una hora después de la conversación con Alex mandaban un mensaje al grupo de WhatsApp de Eventos con historia, donde nos citaban a las 19:00 en el Museo Revello de Toro.

A todos les dije que era a las 18:30 para jugar siempre con media hora de margen.

Bueno pues llegamos al soleado mediodía del miércoles 22 de junio del 2022, a las 13:40, Alex me pide cambiar el horario de 16:00 a 18:00 pues todos vienen de trabajar y a las 15:30 es muy apretado. Acepto.

Pues 40 minutos después escribe Elena, al grupo de WhatsApp de Saborearte, para citarnos a las 16:45 para ensayar  La cena y pide puntualidad pues yo a las 18:00 me voy.

De pronto me veo en la tesitura de que he quedado para grabar de 16:00 a 18:00 y para ensayar de 16:45 a 18:00 y el tema de la ubicuidad aún no lo controlo.

Rápidamente llamo a Alex para ver si puede volver a adelantar la grabación a las 15:30 me dice que es imposible, le digo a Elena que no sé si puedo asistir al ensayo pues yo dije que no iba, y debido a la falta de respuesta de mi audio de hacía 2 días entendía que no era necesario que fuera, esta me pide que vaya. 

La única solución fue robar y negociar. Le quitaba a Alex una hora, solo grabaría de 16:00 a 17:00 y a Elena le robaba el tiempo de llegar, o sea, no sería puntual. 

Y así es como se confeccionó esta tarde tan "apretá" que a continuación os relataré por capítulos.

Rápidamente almorzamos mis padres y yo, recogí la cocina, preparé todo, organicé mi mochila y a las 15:35 salí de casa, hacía el IES Jesús Marín.

Si todo marchaba bien a las 16:05 estaría allí. La tarde "apretá" comenzaba. 





LA TARDE "APRETÁ" II. RODANDO, RODADO.


Os dije que no hablaría del corto de Alex hasta que no estuviera estrenado por si contaba cosas que no debía, pero hoy voy a hacer una excepción, no por nada, sino porque esta serie de entradas de la tarde "apretá" no tendría sentido. 

La tarde del miércoles 22 de junio del 2022, llegué al IES Jesús Marín, muy bien de tiempo. No era la primera vez que iba, así que entré por allí, como si estuviera en mi propia casa, me dirigí al lateral de recepción y ahí estaba parte del reparto. 

Éramos muy pocos los habíamos llegado puntuales, pero al segundo nos dijeron que saliéramos fuera que allí estaba el resto y así fue, nos dirigimos juntos a la calle, a la puerta lateral del colegio y ya se encontraban allí, los extras, el chico de sonido, la de la chaqueta, el cámara, los de iluminación, los chicos del making of,  Alex, por supuesto y hasta sus padres.


¡¡¡ Qué ilusión me hizo ver a Gloria!!!. La madre de Alex, a Juanjo, su padre,  también, pero yo siempre tuve predilección por esa mujer  y hacía más de 3 años que no nos veíamos. 

A partir de ahí no sé lo que pasó, a mi alrededor ocurrían mil cosas, pero yo estaba aislado. Gloria y yo nos habíamos creado una burbuja donde nos encerramos y no parábamos de hablar y contarnos cosas. 

Quiero dar las gracias a Alex porque tenía muy presente mi falta de tiempo. Llevaría solo unos minutos hablando con Gloria, cuando me pidió que me cambiara. 

Como se rodaba en el interior de un coche, solo me cambié de camisa y lo hice en mitad de la calle, me metí en el interior del mismo, oscurecí mi barba y empezamos a trabajar. 


El coche se cargó de gente, que si Alex, el cámara, con ella a cuestas, el chico del sonido con todo su equipo etc. Se comenzaron a hacer pruebas y fue cuando vi en el espejo retrovisor que tenía una enorme mancha roja en la nariz, que no había tenido nunca. 

Llamé a la chica de la claqueta que dijo que siempre llevaba maquillaje por si hacía falta, le pedí que me tapara con base la dichosa mancha, lo hizo, probamos que no se veía en cámara y a trabajar. ¡¡¡ Gracias, la chica fue muy servicial en todo momento!!!.

A partir de ahí, todo fue rodado. Solo había que grabar dos frases o tres, y no hubo problema, se hicieron, a Alex les gustó y a partir de ahí todo fue repetir usando distintos planos que Alex iba sugiriendo al momento. Eso llevaba planificación, prueba y grabación. Sin perder ni un segundo, algo poco usual en el mundo del audiovisual.


Me encantó la profesionalidad del chico de la cámara, que para algunos planos tenía unas posiciones imposibles, encima el coche estaba cerrado y hacía un calor horrible, pues siempre estaba dispuesto, contorsionándose para poder cumplir el deseo de Alex, sin rechistar, siempre con una enorme sonrisa y amabilidad.

Yo me sentí muy bien, pues repetí las entonaciones, los gestos y las miradas casi de forma milimétrica en cada repetición y eso que esa secuencia solo se ensayó una vez, me gustó la gestualidad del personaje, no me sentía que fuera yo y sobre todo me gustó las pausas, en audiovisual no suelo ser pausado.

Se iban acercando las 17:00 horas, ya los que grababan eran mis compañeros, empecé a impacientarme, ya si se cuidaban los planos o se ponían un extra podían grabar sin mí, le dije a Alex que ya casi era la hora y me dejó ir, por si hacía falta el extra, les dejé mi camisa.

Me cambié, cogí mi mochila y dando las gracias mil veces, pero sin casi despedirme, emprendí mi camino al ensayo. 







LA TARDE "APRETÁ" III. ENSAYANDO LA CENA.


El miércoles 22 de junio del 2022 me convocaron para el último ensayo de La Cena de las emociones antes de su estreno en Fuengirola, aunque yo sabía que mi presencia no era ni esencial, ni necesaria, también sabía que tanto la dirección como los compañeros se quedarían más tranquilos si iba, así que me comprometí a ir y fui.

No entendía  por qué se priorizaban tantos mis ensayos o por qué era tan importante mi presencia en los mismos.

El día del  Hotel IPV,  comprobé muy sorprendido que en las escenas donde yo no salía, hacían falta bastantes ensayos, ya que se perdía el ritmo y faltaba seguridad.

Aconsejé que aprovecharan esas 2 horas para afianzar las escenas más flojas, me dieron la razón, me dijeron que sí, pero al final me convocaron. 

Como ese día me transformé en el conejo de Alicia en el país de las maravillas, preocupado todo el rato por el tiempo y el reloj, acabé la grabación del corto, miré la hora y empecé a andar, lo importante era andar, dirigirme al siguiente destino pero iba totalmente "ennortao", no me paré a pensar dónde iba, andaba por andar.

Así que casi sin querer, caí en la cuenta de que era un poco "suertudo" pues ambos lugares estaban muy cerca, y había seguido la dirección correcta. Fue 1 km, o sea, 10 o 12 minutos andando, pero me confié, me hice un lio y tiré por el camino más largo, estaba al lado pero parecía que no llegaba. 

A esta etapa de la tarde, no le temía nada, pues era un simple ensayo y además todo estaba más que controlado. Pero todo, todo, el personaje, el texto, las escenas y si me apuras tenía control hasta en el ritmo de trabajo, los compañeros y el tiempo. 

No voy de "chulito" pero en Saborearte tengo confianza suficiente para meter caña y para si la cosa se lía poder decir :" Lo siento me tengo que ir". 

Llegué, Elena bajó a abrirme y recuerdo cómo me decía por las escaleras:" Lolo  ahora pon un poco de orden, que están ahí todos de charla con el técnico y así empezamos ya". Veis.  

Pero no hizo falta, parecía que había como una especie de  pacto de silencio, era como si tuvieran interiorizado que yo iba con prisa, pues casi sin saludarnos, nos pusimos manos a la obra. 

Ya no recuerdo todo perfectamente, pero pienso que se pasaron todas mis escenas, o sea, la 1, 2, 5, 7, 9 y no recuerdo si 10, pero creo que sí y luego se hicieron  en las que tengo pequeñas partes , es decir, la 3 y 6, pero esto último no sé si es seguro. 

Fuimos tan bien, que salí del ensayo como unos 10 minutos antes de lo previsto y me sobró un ratito incluso para hablar con los compañeros.

En cuanto al ensayo, pues me sentí bien, hice lo que estaba marcado, pero a un 50%, o sea, no lo di todo. 

Fue un ensayo para asentar, para dar seguridad a Elena de que nos lo sabíamos, a los compis de que todo estaba controlado y porque no decirlo a mí, porque todo lo que yo haga para asegurar siempre me viene bien que para eso soy de naturaleza poco segura. 

Ahora a actuar.








LA TARDE "APRETÁ" IV. CORRE ROMANO


Oyendo música, aliviado, satisfecho, dando gracias y con el trabajo hecho, salía de la Avda. Andalucía 36, del ensayo de La cena de las emociones. Todo había cuadrado: Horas, distancias, trabajos y lo mejor, los compañeros, todos se habían adaptado a mi apretada agenda. 

Ya lo que quedaba era lo de menos y lo de más.  Me dirigiría a la mejor parte a ¡¡¡ actuar!!! Por eso era lo de más.

Y era lo de menos porque ahí ya no tenía presión, ni problemas. Estaba todo controlado. El fin de este  personaje es divetir. Ahora empezaba la etapa de pasarlo bien.  

Eran las 18:20 aproximadamente, así que me quedaban 40 minutos para llegar a casa, recoger todo y  dirigirme al museo Revello de Toro donde nos citaron. 

Según Google Maps, del ensayo a mi casa había 7 minutos caminando y de mi casa al museo 9. Me esperaban 15 minutos de caminata, por tanto si tenía 40 para llegar a la cita, había  más que suficiente para cumplir el plan.

Iba firme y vigoroso pero a la vez mi pequeña mochila parecía que iba cargada de sacos de piedras. Había algo que me pesaba, me ralentizaba y me agotaba. No eran las horas de trabajo, sino el impresionante calor que hacía. 

Sudaba como no es posible ni imaginarlo, tenía mucho calor y la boca realmente seca. 

Aunque lo había dejado todo preparado en la entrada de casa para no perder ni un minuto, debía hacer una parada obligada en la cocina para beber mucha agua, lo cual, como siempre,  me haría sudar mucho más.

No veía normal,  ni ético para mis compañeros ni para el público el hecho de cambiarme o actuar el triple de sudado de lo que estaba. Además maquillarme en esas condiciones sería difícil y con malos resultados, así que pensé, que si tenía  casi 25 minutos libres, por qué no me duchaba y me maquillaba en casa, así llegaba fresquito, limpio y casi listo al museo.

¿Podía llegar más tarde de lo previsto? Sí pero yo no empezaba hasta las 19:45 y solo me quedaría ponerme las sandalias, la túnica, el cíngulo y dos collares. ¿ Qué iba a tardar?.

Llamé a María José y me dio permiso pero haciendo mucho hincapié en el tiempo. 

Todo ocurrió según lo establecido.

A las 19:08,  ya duchado, me estaba maquillando, a las 19: 11 iba de camino y a las 19:26  salía, ya vestido y listo, para mi lugar de actuación.

Salía 4 minutos antes de que empezara el pase y 20 antes de empezar yo, por eso, nunca entendí por qué me metieron tanta prisa. 

En la puerta del museo, por parte de la organización recibí un comentario, regañoso, sobre la hora. Entré como un rayo, y me encuentré, en la sala, a los compañeros sentados, relajados, sin vestir, otros maquillándose...

Seguía sin entender esa prisa o presión. Pero si dias antes llegó una compañera con la visita más que empezada y no pasó nada. No entendía. 

Listo, me salí al patio y con la velocidad de la luz vinieron muy alarmados hacía mí, para comprobar cómo iba, pero si yo ya estaba listo y esperando. 

Rápidamente y diciendo que el pase estaba más que empezado (aún no eran ni las 19:30) me llevaron a calle Alcazabilla. Le pedí a mi compañera que viniera a avisar antes de que llegara el grupo, me dijo que sí y se marchó.

Por fin, sin prisas, me hice con el sitio y ensayé. 






LA TARDE "APRETÁ" V. ¡¡ SOLEDAD DE VERDAD!!.


Empecé mi soledad con la promesa de  la coordinadora de que vendría a avisarme cuando llegara el grupo. 

Hice el monólogo varias veces, marqué posiciones y  mientras, los turistas no paraban de grabarme o hacerme fotos.  Al acabar, yo también me hice unas cuantas y grabé algunos videos. 

Pero viendo que se podía acercar la llegada de Edu, puse el móvil en modo avión, lo guardé y de espalda al publico empecé a hacer como que ensayaba, pues así era como empezaba mi actuación. 

Yo esperaba y esperaba y esperaba pero no venía nadie. 

Pensaba: "Si me han metido mucha, pero muchísima prisa para que me fuera al lugar de actuación porque el pase ya había empezado y muy pronto estarían donde yo actuaba. ¿Por qué no venían? Si yo era el primer actor en actuar ¿Dónde estaban? ".

Llegó un momento en el que después de estar un buen rato simulando ese ensayo que presidía la actuación, empecé a estar preocupado por si había pasado algo.

Como tenía la seguridad de que la coordinadora me iba a avisar, decidí ver qué pasaba. Me levanté la túnica y del bolsillo del pantalón, saqué el móvil, quité el modo avión, miré el WhatsApp del grupo, vi que no había ningún mensaje, me volví y sorpresa, Edu venía hacía mí.

(Tiempo después descubrí que sí había un mensaje, pero si la única forma de comunicación era por WhatsApp, era lógico que tenía que estar pendiente al móvil).

Me horroricé. ¡¡¡¡Pero como iba a venir Edu hacía mí si nadie me había avisado!!!. De pronto me bloqueé, pero en un segundo reaccioné. Casi temblando y como pude guardé el móvil, me bajé la túnica y me volví de espalda al público para tomar así la posición de inicio de mi monólogo.

Parece que lo estoy viendo, cargado con su mochila y un polo verde y yo con el teléfono en la mano y la túnica levantada. ¡¡¡ Qué miedo!!!.


Mi única esperanza fue que como los chicos eran jóvenes y no sabían que yo estaba allí, supuse que no estarían mirando hacía donde yo estaba y no me habían visto.

Pero la cosa no mejoró, pues me puse de espalda dispuesto a empezar, llegó Edu, noté su presencia, la llegada del grupo y ya no pasó nada más. 

Estaba de espalda, no sabía lo que estaba ocurriendo, Edu no hablaba, no decía nada. 

¿Qué pasaba?, ¿ Han llegado y estan esperando a que yo empiece?. ¿ Por qué Edu no hace una pequeña presentación como hizo las veces anteriores?, ¿ Eso quiere decir que ya puedo empezar?, ¿ Y si no han llegado todos y te adelantas?, ¿ Y si Edu está esperando algo y yo hablo y lo dejo a medias?, Todo eso pasaba por mi cabeza, mientras estaba de espaldas y ya actuando.

Era evidente que no sabía como empezar, pero como no se me dio pie, ni nada para que lo supiera,  decidí volverme y empezar. 

Así de forma abrupta acababa la soledad y empezaba el pase. 





LA TARDE "APRETÁ" VI. CRÓNICAS DE "MÁLAGA CIUDAD DE ARTE".

 

A continuación os dejo las crónicas post-pases de  Málaga ciudad de arte. Fueron 2 y tuvieron lugar la tarde del miércoles 22 de junio del 2022.


1.- Soledad y pena: 

 

"Como dije en la entrada anterior, con todo el batiburrillo que tenía en la cabeza y por mi cuenta, asumí todos los riesgos y  decidí empezar

Este monólogo creo que no llega ni a 2 minutos, pues más corto se me hizo a mí.

No sabía lo que hacía. Hablaba, iba de un lado a otro, según lo que me había marcado, pero no tenía un dominio de la situación como para poder vivir el personaje, tomar conciencia de lo que hacía, disfrutar o controlarlo, era un poco autómata. 

Creo que me faltó alguna frase, o la dije mal, de verdad, no lo sé.

Aunque yo en mi interior me autoconvencía de estar muy tranquilo, no era así, pues notaba como no me movía con naturalidad, perdía el equilibrio en algunas poses, no utilizaba los brazos como solía hacerlo, un caos.

El personaje estuvo bien,  pero creo que ni de lejos se acercó al que hice en otras ocasiones. 

Cuando dije la última frase, mi mente reaccionó con un :" Lolo has terminado ya". No era consciente de nada.

No pude crear un lazo de unión entre el actor/divo y los chavales, normal, si ni yo mismo lo tenía con él, pero el público tampoco ayudó. 

que me enfrentaba a adolescentes que por naturaleza pasan de todo, pero pensé que al ver a este divo ridículo engancharían rápido con el cachondeo, pero no.

Sentí como que me miraban raro, algunas de esas miradas llegaron a intimidarme. 

Analizando después, creo que por su corta edad no entendieron lo que hacía. No veían a un actor viejo,  declamando, pagado de sí mismo, divo y  exagerado, sino un actor antinatural que lo hacía muy mal. Tampoco les ofrecí la mejor versión del personaje.

Yo salí victorioso, pues algunos compañeros, y que no suene a ego, quizá no hubieran reaccionado en esa situación.

Pero al segundo la victoria fue empañada por la pena. No entendía por qué estuve tan solo y tan poco apoyado en esta actuación. 

¿Nadie pensó que yo estaba solo?, ¿ Por qué siendo evidente que no sabía cuando empezar, no recibí ningún tipo de señal? Sé que todo fueron simples coincidencias, pero de verdad me dio todo mucha pena".



2.- Voy a por ti:


"Esta vez sí. Nada más acabar el primer pase escribí pidiendo ayuda y la tuve.

Mi compañera
 llegó, me avisó, me volví de espalda al público y empecé mi acting de presentación. 

Noté que llegó el guía, con él el grupo, hubo silencio, él habló me dio la entradilla, me presentó y yo empecé. Ahora sí.

Esta vez tenía todos los movimientos y la gestualidad muy marcados. En el tiempo entre pase y pase lo organicé todo al dedillo.

Empecé bien pero de nuevo la reacción del público fue muy extraña, caras de sorpresa exagerada, como de echarse para atrás etc.

En especial había una chica que nada más volverme y oír mi primera frase empezó con esa típica risa exagerada, comentarios focosos, secretitos,  queriendo ser el centro de atención con sus comentarios etc.

Estaba claro que iba a ser otro pase difícil. Hoy no era mi día, además el personaje no volvía a estar muy allá.

Para 2 minutos de monólogo que me quedaban podría haber pasado y dejar que ella se luciera, pero como soy un luchador decidí tirar de oficio e ir a por ella. 

Bajé los 3 escalones que nos separaban, le hablé cara a cara y la dejé en silencio. Con esto le daba su poquito de gloria que era lo que pedía, le demostraba que había que respetar y le daba a entender que el que mandaba era yo.

El resto lo hice también hablado de tú a tú a sus compañeros, romper la cuarta pared es un recurso que siempre es éxito seguro.  

Esta vez si había ido bien, creo que conseguí un poco de conexión con los chavales, pero tampoco para tirar cohetes, no acabé muy allá, pues no hubo realidad."


Pd: Parece una tontería pero creo que el personaje perdió fuerza al no llevar la toga, esta me daba mucho juego y reportaba  la grandilocuencia y la elegancia que este requería. 


 




LA TARDE "APRETÁ" VII. LAS FOTOS.

 

Perdonad que haga un pequeño parón en la larga crónica de esa tarde tan "apretá", pero quiero dejaros una entrada que esté dedicada solo a fotos de ese actor/ divo que representé en calle Alcazabilla, la tarde del miércoles 22 de junio del 2022, dentro de la visita teatralizada Málaga ciudad de arte

No son fotos oficiales, porque al director de Eventos con historia no le gusta mostrar fotos de representaciones que son más particulares.

También debo aclarar que no son de la actuación en sí, sino de unos videos de calentamiento que grabé antes de empezar, pero quiero publicarlas, porque creo que reflejan muy bien la personalidad del mismo. 

No escribo más, espero que os gusten: 










LA TARDE "APRETÁ" VIII. LA RECOMPENSA.


Todo lo realizado la tarde del miércoles 22 de junio del 2022 iba a tener su recompensa en forma de experiencia, de dinero o de ambas a la vez, perfecto, pero necesitaba mi propia recompensa personal y de pronto, mientras iba de vuelta a casa tras el ensayo de La cena de las emociones, me vino a la cabeza cual podía ser: LA PLAYA. 

Si todo salía bien me  recompensaría este día con un ratito de playa que para eso el verano cumplía su primer día de vida. 

De hecho cuando paré en casa para preparar al actor romano, eché en la mochila una toalla y un bañador. 

Todo iba tan bien que esperaba que el broche fuera de oro. 

En cambio entre la actitud de los jóvenes y todo lo ocurrido en el primer pase, acabé con muy mal sabor de boca. Se me cortó el cuerpo, las ganas de hacer cosas se fueron, era como que no me lo merecía.

De verdad, no me apetecía, pero como decían en el Un, dos, tres :" Unas veces, se gana y otras pierde" Mi hermano incluye que otras se empata. 

Esa tarde había jugado 3 partidos y perdido solo uno, así que no tenía que preocuparme, sino seguir con el plan.

Todo ocurrió según lo previsto. Me cambié en el museo, mientras  charlaba con Ángeles ( ella no estaba en el plan pero fue bienvenida), me compré mi blanco y negro en Casa Mira y me fui por calle Alcazabilla disfrutando, con ella, del helado y la tarde. Ya en la plaza de la Merced, cobré, devolví el vestuario, y me fui a la playa. 

Llegué a las 21:15. Como  dijo mi amiga Gema, no me iba a quemar con el sol, pero ese baño, ese poquito de música y de estar tumbado en la arena, me sirvió para analizar todo lo ocurrido, dar las gracias por tener tantos proyectos, por hacer lo que me gusta, por tener salud yo y los míos, porque todo cuadró y por estar allí. 

Cerré mis ojos y con esta recompensa acabé esa tarde apretá.
 



martes, 21 de junio de 2022

SIGO EN ROMA, AHORA CON ROPA.


Al día siguiente del ensayo en el San Miguel, o sea, el lunes 20 de junio del 2022, era el día elegido por Eduardo Nieto para la entrega del vestuario de la visita teatralizada privada para el IES de Salamanca, pero como yo tenía rodaje del cortometraje Interludio (del que os dije que no os contaría detalles hasta que no de estrenara)  yo y otra compañera que andaba fuera concursando en un programa de tv, fuimos a recoger nuestro vestuario el martes 21 de junio del 2022.

Fue una entrega de vestuario vespertina. 

Después de una visita a un amigo de fuera y un paseo por iglesias del centro, me encaminé a la recogida del vestuario. Fue una entrega sencilla sin mucho que destacar pero de la recuerdo 4 cosas. 

Cansado de la típica foto en la calle con el vestuario en la mano, le pedí a Eduardo hacerme una foto dentro de su almacén, probándome. Es la primera vez que me hago una foto ahí. 

Previamente, claro está, le pedí permiso a Edu  este me lo dio pero me dijo que él no salía porque era muy respetuoso para esas cosas. No entendí a lo que se refería con ese término, pero me las hice y aquí están. 

Si debo decir que si fue muy respetuoso, en cuanto a lo personal. Esto es lo segundo que destaco, pues todas nuestras conversaciones fueron alegres y sin trascendencia. Me gustó muchísimo que no tocara temas tristes que nos haría mucho daño a los dos.  ¡¡¡Gracias Eduardo!!!.

En tercer lugar decir que estrenaba túnica. 

Túnica que le pedí  previamente que quería probarme, pues con mi aumento de peso no me fiaba. Creo que me probé 3 y la última me la quedé, eso sí era estreno.

Y en cuarto y último lugar, os diré que esta vez no llevaba toga. Con lo que a mí me gusta la toga, en primer lugar porque sí, porque me gusta llevarla y en segundo lugar porque para un personaje tan divo, me da mucho juego y ahora me vería un poco soso. 

Él me lo justificó con que como era un simple actor y no un romano de clase alta, pero luego descubrí que era porque casi todas sus capas y telas iban para otro espectáculo. La verdad, que me probé algunas de las que tenía por allí y entre ambos decidimos que ninguna me quedaba bien. Así que, solo túnica. 

Me dio un cíngulo,  joyas y sandalias y a casa. 

Llegando Miguel por el vestuario de su chica yo me marché. 

Fue una recogida como digo breve y sencilla. Con muy buen rollo y conexión. 





domingo, 19 de junio de 2022

EL OSCURO ACTOR ROMANO.

 

Cuando me llama Eduardo Nieto para un nuevo proyecto de Eventos con historia, siempre es por la mañana temprano y siempre hablo con él desde la cama y esta  vez no fue menos.

El sábado 4 de junio del 2022, muy temprano, me llamaba y me comunicaba que volvería a meterme en la piel de ese actor divo, altivo, soberbio y teatralizado que representé hace ya años a los pies del teatro romano.

Se iban a realizar unas visitas históricas teatralizadas por el centro de Málaga, dentro de unas de las muchas actividades culturales que un IES de Salamanca había organizado para sus alumnos, que venían de viaje de fin de estudios a la capital de la Costa de Sol.

Me gustó la idea, este personaje amanerado y soberbio siempre enganchó mucho con el público y creo que con unos adolescentes iba a cuajar muy bien.

El texto sin mucha gestualidad, ni entonación, no llega ni al minuto, es excesivamente breve, pero por muy breve que sea, hacía tanto tiempo que no lo trabajaba que le pedí a Eduardo, por favor, que me lo volviera a enviar y el domingo 5 de junio así lo hizo.

El miércoles 8 nos metieron, como es tradición, en un grupo de WhatsApp donde informaron de la cita para el primer ensayo. Al que yo no podía acudir y que al final quedó suspendido. ¡¡¡ Ay amigo!!!.

El siguiente se programó para el domingo 19 de junio del 2022, era el último y por cierto el único, y ahí deberíamos ir todos y fuimos. 

Tuvo lugar a las 21:00h. En el cementerio de San Miguel y allí asistimos todo el elenco.

Días antes me aprendí el texto sin problemas, ya dije que era muy corto, además el personaje lo tengo súper cogido, lo repasé un poco y listo. 

No iba a ser fácil volver a entrar al San Miguel, faltaba un compañero, que para mí era mucho más, un gran amigo. Hice un gran esfuerzo mental antes de entrar. Allí iba a trabajar y eso haría, trabajar y no recordar. 

Lo hice, lo conseguí, pero el ambiente no podía ser más feo, se notaba y mucho que todos estábamos haciendo el mismo esfuerzo. 

Se palpaba la falta de ganas generalizadas, las risas, las bromas y las conversaciones divertidas eran totalmente forzadas y marcadas por un falto postureo. 

No hubo una extensa charla previa, yo calenté un poco el personaje y poco más.

Como era el primero en actuar, fui el primero en ensayar. Lo hice sin mucho ánimo, no tenía ni poses, ni movimientos marcados, ni mucho menos ganas de meterme en la comedia o de hacer reír. 

Ensayo a Edu le gustó, me corrigió una palabra, me dijo que en vez de señora al final de debía decir señor y listo.  

Fue tan breve que no puedo decir más, solo que no lo tenía tan pillado como otras veces, ni me sentí tan estirado, ni con esa entonación basada en Ursula la de La Sirenita.

Vi al resto de compañeros ensayar y a casa.

Pd: Las fotos me las hice después en mi balcón, ni de eso había ganas. 






viernes, 17 de junio de 2022

A VECES LOS IMPREVISTOS SON MARAVILLOSOS.

 

En el previo del sábado 18 de junio del 2022, pasaron 2 cosas que cambiaron totalmente el rumbo de la tarde, de mis sentimientos y por supuesto de mi actuación.  

Uno de ellos fue un WhatsApp de mi sobrina. 

Como bien sabéis no estaba viviendo un buen  momento personal, todo lo contrario, pero ese día se celebraba en mi barrio, el de la Trinidad, una verbena para recordar aquellas ferias de antaño. Por un lado deseaba ir, pero por otro debido al miedo al Covid y a mi situación personal no estaba muy animado. 

Antes de salir de casa, incité a mi madre a ir y esta no muy animada me dijo que sí. Pero de pronto en el trayecto de casa al lugar de actuación, se me ocurrió una locura, invitar  también a mi sobrina, previamente visité la verbena para ver si era segura. 

Pues bien, una vez en el patio de los naranjos de la catedral de Málaga, vestido de Gálvez y mientras calentaba un poco el personaje, recibí varios mensajes de mi sobrina, donde me decía, que a qué hora acabaría pues no solo venía ella, sino que también nos acompañaba a mi madre y a mí, mi padre. 

Aquello me llenó de energía y de buen rollo, me hizo ver todo de otro color, de otra forma, me llené de positividad. 

Me hizo desear actuar, querer dejar a Gálvez en lo más alto y después irme a disfrutar con la familia. 

Hasta ese momento todo había sido similar al día anterior, pero eso sí, mucho más fácil pues todo era repetido y le había cogido el truquillo. 

Tras el almuerzo, una siestecita, merendar con mi mamá, a las 18:23h, al baño a maquillarme, que como digo ya controlaba y fue muy sencillo, me vestí muy fácilmente y a la calle. 

Todo marchó sin incidentes con decir que a las 18:59 ya estaba en el patio de los naranjos poniéndome la pajarita y a las 19:15 repasando. 

Ahora bien, el momento de terminar de vestirme  fue todo un espectáculo.

La entrada a la catedral era un jubileo, con decir que mientras ultimaba los detalles,  tuve como testigo de excepción nada más y nada menos que al mismísimo señor obispo de Málaga don Jesús Catalá. Me miraba de reojo como diciendo:"  Este ¿Quién es?".

De pronto aquello era un trasiego de personas, miembros de bandas de música con sus instrumentos, otros calentando, curas, y yo allí. 

Sabía que eran las vísperas del Corpus, pero no que había todo un programa de actos para esa tarde. 

Iba a lo mio, calentando, repasando, pero por un momento pensé que alguno de los viadantes me iba a pedir que me hiciera una foto con ellos.

El doctor Gálvez aparte de un excelente médico era una grandísima persona, vamos está en proceso de beatificación y pensé: " A ver si se van a creer que el obispo a montado una especie de parque temático para el Corpus, donde distintas personas disfrazadas de Santos dan vueltas por los alrededores de la catedral para animar a los asistentes".

Es una pequeña broma pero si hubo algún momento donde me sentí fuera de lugar y pensé que mi pensamiento se podía materializar.

El tiempo avanzaba, cada vez venía más gente  y más gente y fue entonces cuando ví que de un momento a otro iba a empezar algún culto, que vendrían más y que lo mismo las bandas llegaban tocando para dar lustre a la fecha que se acercarba. 

Con todo esto escribí al WhatsApp de la organización, para contar lo que estaba viviendo y pronosticar que mi actuación no iba a hacerse en las mejores condiciones. 

Me avisaron que venían a por mí pues me iban a cambiar de sitio. 

¡¡¡ Gracias Dios por este cambio !!! Nunca mejor dicho porque por su festividad me fui a actuar a un sitio infinitamente mejor.

PD: No quiero hacer spoiler pero en la verbena me lo pasé fenomenal, vamos, fue algo inolvidable.