miércoles, 29 de septiembre de 2021

ESTRENO DE "EXITO" EN CAMPILLOS.


El pasado 16 de julio de 2021. ¿Fue un éxito el estreno de Éxito?. Pues no lo sé la verdad. Fue todo muy raruno. No tengo una opinión clara. 

No la tengo porque hace casi 2 meses que se estrenó y no tomé ni una nota previa, pero es que cuando bajé del escenario mi cabeza era un caos, y la retroalimentación posterior, tampoco fue muy despejada, así que no sabía ni qué poner, ni qué pensar.¿ Os cuento todo lo que viví y ya sacáis vuestras conclusiones.?

El único fin de Éxito era hacer reír al público, que lo pasara de escándalo, cantando y bailando las canciones de la pieza y que se divierta con la singularidad del texto ( no puedo decir más), para ello contaba con 7 canciones y 19 escenas.

Unas escenas presentaban la cruda realidad de los personajes, otras las situaciones idílicas que ellos imaginaban, además se repetia el principio y el final pero vistos desde distintos ángulos y yo creo que el público no llegó a entenderla bien. La vio, la disfrutó, pero no la comprendió. Con deciros que fue la primera vez en 15 años de carrera, que se acabó la pieza,  todo el elenco nos colocamos en el proscenio del escenario,  para recibir el aplauso final y ¡¡¡ Nadie aplaudió!!. 

Puede ser que la pieza no  gustó nada, cosa que es poco probable, pues siempre se aplaude aunque sea poco o como yo creo, que no se enteraron de que era el final, porque no sabían si estaban en la realidad, en un sueño, en parte de la pieza o en el final autentico.

Lo que sí sé es que me descoloqué un montón, me sentía muy vulnerable, tanto que tenía ganas de decir:" Oye que nos vamos, si no queréis aplaudir no importa, pero hemos acabado".

Como digo la pieza no era fácil de entender, pero creo que tampoco la supimos explicar, ni imprimir el carácter festivo que merecía.

Había mucha inseguridad con algunos pies de textos,  eso hizo que muchos de mis compis salieran a escena encogidos y con un nudo en el estómago. Vamos no estaban para disfrutar. 

Los personajes eran muy tipos y estaban muy definidos, pero en los ensayos no se trabajaron lo suficiente, porque se machacó mucho el asegurar dichos  pies de textos y dar un poco de ritmo. 

Además en la última mitad de la pieza, nos acompañó, como en las tragedias griegas,  un coro. De pronto estábamos actuando y se empezaron a oír voces extrañas que se solapaban con las nuestras. No sabíamos de donde venían, hasta que ¡¡¡Tachan!!! Un grupo de "adorables adolescentes" se habían subido a un tejado del colegio donde actuábamos y estaban comentando la pieza en voz alta y puedo asegurar que no eran comentarios del tipo: " Qué bien lo hacen",  "¡¡Viva la cultura!!". Así que otra cosita más.

De las 19 escenas, las 6 primeras eran los casting individuales de los personajes. La forma de andar de mi personaje como un Travolta trasnochado, gustó bastante a la gente, pues se oyeron risas y comentarios, además como era una escena breve lo pasé bien y todo perfecto.

Tras un número musical de introducción, donde me perdí bastante, empezaba la pieza en sí.

En la primera escena coral estábamos todos. El texto era muy  picado, había que estar muy atento y los movimientos eran nulos.  Yo hablaba poco, por tanto, debía estar muy quieto, de pie en proscenio, callado y sin mucho en que pensar, o sea, lo que me pone más nervioso en la vida. Llevaba todo el día tenso por ese momento y al final no lo llevé muy mal, pero debo reconocer que  para relajar un poco, me cambié alguna vez de sitio, toqué a los compis y demás.

Tras una canción donde yo no estaba, venía mi escena. Todo giraba en torno a mí, intentaba ligar con Arantxa, María y Juan y concluía con una versión cómica de Sexbomb que cantaba en solitario.

El director la esperaba como agua de mayo, me pidió que jugara con el público, pero no lo conseguí. Por el protocolo Covid, no podía bajar al patio de butacas, este estaba muy oscuro, el escenario era muy alto dando esto lejanía y no se podía improvisar, así que exceptuando a una señora, no enganché y creo que no divertí a nadie. 

Ahora, personalmente como cantante fue un gran triunfo ( No sé cantar y seguramente sonó como si la cantara una rata mojada) pero para mí, el hecho de no olvidar la letra, que seguir la música y no hacer cortes, fue un éxito porque  no lo había ensayado con la música real ni una vez, por tanto, era jugármelo a todo o nada.

Ya de vuelta, en casa y  mientras me comía los restos de mi tarta, el director me comentó la canción con un:" La has defendido, anda descansa", o sea....

En cambio dicha escena creo que estuvo bien, hice de galán teatralizado de los años 40, y como controlaba yo, y había movimiento, la disfruté mucho. 

Aunque  quedaban muchas escenas donde estaba en silencio y estático, no las temía tanto, bueno algo sí, pero las llevé muy bien, estas iban pasando y yo las sentía fluir, eso hizo que me creyera un súper hombre, pues controlaba mis nervios y hasta me parecía poco. Al acabar la pieza, el director nos visitó tras el escenario, y mi serenidad no se debía a un control de los nervios sino a que la pieza había ido realmente muy rápida, sin tiempo a pensar, escuchar, reposar y vivir. 

La realidad, por lo visto, era que habíamos ido a unas cuantas revoluciones por encima de lo previsto. De hecho el director señaló claramente a quien marcó ese ritmo acelerado y que los demás fuimos detrás.  

Mientras que la reacción del director, el martes, fue de euforia, la del jueves fue de "bueno, vale". No siempre se puede tener tanto Éxito.






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