Si me enteré de este proyecto por WhatsApp, me interesé por él en idéntico medio, me hicieron la entrevista por teléfono, me aceptaron en la misma conversación y el texto me lo mandaron por mail, el primer ensayo no pudo ser menos original y tecnológico que el resto.
Así que el primer ensayo de El auto de los Reyes Magos tuvo lugar por teléfono.El director en Madrid y yo en mi cama, tapado con una manta, con mi pijama y con la luz encendida.
Eran solamente las 17 horas pero entre el cambio de hora y que podía llover de un momento a otro, había que encender la luz.
Tampoco era todo tan romántico, porque mi cabeza estaba en un constante: " Que acabe esto ya porque tengo que irme a recoger el vestuario de El convidado de piedra".
No fue un ensayo en sí, fue una lectura de texto y no por mi parte, sino por la del director.
El texto es en castellano antiguo y el director quiere que se diga tal cual, por tanto, ese ensayo solo fue una conversación telefónica, donde el muchacho iba leyendo el texto muy despacio y yo iba transcribiendo el mismo a rotulador marrón, fonéticamente, para saber cómo decirlo, poco más.
La mayoría se decía igual, o sea, solo había algunas palabras que cambiaban y no eran muy complicadas. Solo había que estudiar.
A parte de eso, hablamos de posibles ensayos por teléfono, de un ensayo presencial y de vestuario.
Este último tema me dejó un poco cuajado, puesto que me pidió que el vestuario lo pusiera yo y eso no me gustó mucho la verdad.
Debo decir que me quedé un poco sorprendido y porque no decirlo desilusionado con el proyecto.
Málaga, lunes 28 de octubre de 2024.
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