jueves, 31 de octubre de 2024

EL CAPELLAN Y NO YO ( PREVIO)


Al capellán se lo comían los demonios cuando cruzó el  umbral de la puerta trasera del jardín botánico de Málaga. Entró por atrás y de strangi.

Si él quería purificar y sacar el mal a todos, esta vez el mal estaba en su interior. 

Como dije en la entrada anterior el vigilante no pudo ser más desagradable por teléfono,  por tanto, aunque estaba feliz porque había llegado a tiempo, el párroco entró  al jardín como si se tratará de una gran diva del pop, directo, rápido y sin mirar a nadie. 

Por supuesto se cuidó la garganta porque ni un hola, ni un gracias salieron de la boca del sacerdote rarito. Anda ya. 

Se preguntaba una y otra vez:" ¿ Por qué las personas tienen que ser tan desagradable?".

Al no saludar, el capellán, también se arriesgó a tirar por el camino más largo para llegar a la Casa Palacio, pero le dio igual, lo hizo y eso que el tiempo era justo, quedaba escasos 20 minutos para comenzar la visita. 

Aunque tuvo que volver sobre sus pasos, pues se lio, llegó a tiempo. Qué pena ir tan rápido y no disfrutar de ese entorno.

En el trayecto se encontró con una monja, una compañera, que junto a Marta, la nueva jefa,  estaban organizando un nuevo recorrido. Las lluvias torrenciales  caidas días antes habían imposibilitado el paso por unos caminos y estaban organizando una visita alternativa.

Se saludaron brevemente pues ellas querían aprender el camino y el capellán llegar a su capilla. 

Si, si, si hablo en tercera persona, como si estuviera loco,  pero debido a mí premura de tiempo, iba completamente vestido de capellán, así que el que entró en el jardín fue él y no Lolo. Para no perder ni un segundo llegaba ya el sombrero y hasta el rosario en la mano.

Llegué a la casa palacio y ya todo se relajó. Ya estaba allí, tarde, muy tarde quedaban unos 6 o 7 minutos para empezar el pase. 

Había mucho que hacer aún, soltar mis cosas, ordenarlas, hacerme con el espacio, un pequeño ensayo, retocar el maquillaje y vestuario etc.

Pero ya todo eso era secundario. Yo ya estaba allí y si había que empezar, en un segundo, y no tenía todo eso hecho, daba igual porque estaba capacitado para ello.

Así que en soledad, miré mi capilla. Dani me la había decorado a la perfección, con sus luces rojas, sus cruces, la cabeza, el mantel. Precioso la verdad. 

Tras la mesa de altar, solté, ordenados, mis efectos personales, entre ellos, mi bocata, mi móvil cargando y mi camisa,muy bien colocada, porque luego me iba de fiesta. 

Y como estábamos en Halloween en ese mini previo me llevé 2 sustos.

Uno con Dani que había desaparecido. Yo estaba deseando llegar para estar con él, pero no había forma de verlo y de pronto ¡¡PUM!! apareció. Qué susto me pegó, je, je,je.

Y el segundo, fue de órdago. Faltando como 2 minutos para empezar, me fui al baño para retocarme todo un poco y veo que estaban allí todos mis compañeros. 

¡¡ Pero aún están aquí!! Yo nervioso porque iba tarde y ellos aún ahí dándose los últimos retoques de tranquileo. No entendí.

Todo listo me fui a mí capilla a esperar. Esta vez no hubo soledad, porque como una chica nueva, muy silenciosa, Lorena, Dani y yo actuábamos muy cerca, pasamos el previo, hasta el último segundo y algunos descansos entre los pases, juntos de charla.



Málaga, jueves 31 de octubre de 2024.




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