sábado, 30 de diciembre de 2017

ADIOS 2017


Ayer estuve hasta las tantas de la madrugada escribiendo una entrada para despedir el 2017. Todos los años hago un análisis de cómo han ido los últimos 365 días, pero este año no sé qué me pasa no me sale nada, no me inspiro. La entrada de ayer la he eliminado totalmente y hoy, 30 de diciembre del 2017, vuelvo a decirle adiós a este año y a ver cómo sale.


Ahora creo que tengo claro el por qué no me animo a escribir o por qué no me sale nada y es porque este año si soy sincero y escribo como ha ido todo, no me va a salir una entrada bonita.
  



Todos los años cuento los éxitos y las maravillas vividas, pero este ha sido un año de mucho pensar, han pasado cosas muy buenas y otras no tanto y por ello no quiero escribir, porque va a ser una especie de confesión. Voy a sentirme un poco desnudo ante todos vosotros y me da un poco de corte.

Este año han pasado cosas muy importantes. 






No va a sonar nada humilde lo que voy a contar, pero para un actor el hecho de tener dos obras pequeñas pero que son dos grandes obras. Dos obras con textos impresionantes, uno escrito por Paco Bernal y Nacho Albert y el otro por Nora Aguirre, ambas dirigidas por dos grandes; Nacho Albert y Nora Aguirre y con grandes actores/compañeros como Pepa Acosta, Adriana Cura, Fernando Jiménez o el gran Steven Lance, pero con poco presupuesto, poca producción y poca promoción y que lleven ya Lluvia Fina, dos años en cartel y A saco con la psico, tres años en cartelera. Eso es un triunfo y algo que no todo el mundo puede decir.

Este año   A saco con la psico, me ha hecho volver a La Cochera Cabaret e ir a Granada. La noche en La Cochera fue mágica y si en 2015 hubo A saco, en el 2016 y en el 2017 también, espero que en el 2018 también haya. Estar con Steven Lance, en el escenario no es trabajar es vivir y disfrutar y este año lo volví a repetir  y la salida de La Cochera rodeado de fans/amigos, pidiendo autógrafos, fue una sensación inolvidable.

Y Lluvia Fina, también me hizo moverme, me llevó dos veces al colegio de los Olivos, una al colegio el Limonar, casi seis veces a la Caja Blanca, otra a Granada y la última a Alhaurin de la Torre, pero ahí no fue igual, nos faltaba alguien. Alguien muy importante, vamos el principal. Pero este año, ha sido cuando por fin, me hice amigo de Simón, mi personaje, por fin consiguí su objetivo. Eso de salir a La Caja Blanca y que todos los chavales te aplaudan y te griten piropos es muy emocionante. Por fin, he conseguido que los niños conecten con mi personaje y se lo pasen bomba con él. Ese era el propósito para el que crearon mi personaje, así que, este año por fin me hice con Simón.

Y lo más importante del 2017, ha sido ponerme delante del objetivo de una cámara a actuar, mientras al otro lado, viendo mi trabajo, desde una pequeña pantalla de televisión, estaba el grandísimo Alberto Rodríguez.
   
Este año he trabajado en una gran superproducción, la serie de Movistar+  La Peste. Aunque los días previos a cada cita eran horribles, porque sentía mucho miedo y me ponía muy nervioso, pero cuando estaba en el set de rodaje sentía que volaba.

Nunca olvidaré esa prueba de vestuario en Sevilla, aquel 17 de enero, donde conocí a la chica de vestuario que siempre me trató como un Rey y que me hizo que convenciéra al mismísimo Fernando García, ganador de un Goya y responsable de vestuario de la serie, para que yo llevara el vestuario que más nos gustaba a los dos o como confundieron la profesión de mi personaje y no sabían que ropa ponerle y llamaron a Alberto para aclarar el tema.
  
A Alberto Rodríguez, lo vi en televisión recogiendo Goyas el sábado 4 de febrero, y el martes 7, tres días después, estaba frente a él dándole la enhorabuena y él diciéndome que hiciera mi personaje igual a la prueba puesto que le encantó. Ese día conocí a Paco Tous, al cual me enfrenté, como actor y con el que tuve, el segundo día de rodaje, mucha conexión, a la actriz Patricia López, mi gran confesora, ambos nos confesábamos nuestros miedos, al actor Manolo Caro, que me dio un abrazo grafíticamente, para quitarme mis miedos e inseguridades, a todo el equipo de vestuario, maquillaje y peluquería, que eran los mejores del mundo y sobre todo a mi primer asistente personal que me ponía de los nervios.

Volví a ese micro mundo especial de los sueños, llamado el rodaje de La Peste el 5 de abril y me despedí, después de 13 horas de trabajo de todos ellos. Ese día me acompañó Fran Rodríguez, al que desde aquí agradezco de todo corazón, porque me vino de perla, su ayuda y su compañía. Ese día todo fue muy rápido, muy intenso y me hizo ver que había dos clases de actores,  los que están a ese nivel y nosotros.
  
Y por ello, por intentar entrar en ese nivel comencé a trabajar en mi " nuevo proyecto" el cual, por falta de tiempo y de valor, aún no he acabado. Para ese "nuevo-proyecto", este año, he renovado mi book, gracias a la gran María Vargas y mi videobook gracias al gran Sergio Sánchez.
  
Y lo mejor de todo fue, preparar el personaje al lado de la GRAN MAESTRA, María del Mar Peláez, que dedicó parte de su tiempo a ayudar a un actor pequeño como yo.  Las grandes son pequeñas, digo una vez más.

Veis todo eso es muy positivo ¿verdad? pero no  todo ha sido color de rosa este año.
  
He repetido proyectos, que ya digo no es nada normal en los actores de mi nivel, he trabajado en una gran serie de televisión, pero no ha habido nuevos proyectos y que significa eso: ¿Mi carrera está estancada?  Y me pregunto ¿Qué puedo hacer para desestancarla? y pienso ¿Con quién quiero trabajar?  Me planteo que grupos o directores malagueños hay ¿Con cuales quiero trabajar y qué hago para trabajar con ellos? Realmente me motiva alguno... Quizá debo dar el gran salto a mi carrera pero... ¿Como?  ¿ Será el momento de ir a Madrid? o ¿Será el momento de cambiar el rumbo? o ¿ Será el momento de dejarlo y pensar en otra cosa?.

Si a todo esto se le sumas que en junio, estuve metido en un gran follón, debido a que compañeros, que trabajan en toda clases de condiciones, de pronto exigen unos requisitos extremos o que ves como el empresario de una sala, por su propio ego, es capaz de destrozar la relación de los actores de un grupo que está actuando en su sala e incluso estropear el espectáculo. Me hizo plantearme aún más que si era necesario tanto esfuerzo para eso...
  
Cuando acabó el verano las dudas volvieron, puesto que me encanta dar clase de teatro a mis niños, por muchas razones: Su dedicación, su entrega, su cariño, su trabajo, su esfuerzo y sus resultados, puesto que esos niños hicieron que en junio me subiera cinco veces al escenario del teatro Alameda a recoger 5 premios, en el festival infantil de dicho teatro con mis niños del colegio Salvador Allende y con nuestra pieza La  Magia de los libros. (Mejor montaje, mejor director, mejor guion, mención especial del jurado por el mensaje y mejor actor para Saúl) pero me planteé... ¿Lolo estudiaste para actuar y ser actor o para ser profesor?... Más dudas y más conflictos internos.
Y si a todo esto le sumamos que...mis grandes puntales malagueños, Nora Aguirre y Steven Lance, se han ido a vivir a Madrid y mi otro gran apoyo, el otro gran profesional con el que trabajaba se fue también pero este se fue para convertirse en una estrella, en un genio, el gran Nacho Albert... Pues me quedé algo solo y desamparado.

Todo eso me ha hecho tener más dudas que satisfacciones...

Pero bueno sigo.

El verano no puedo olvidarlo porque de nuevo volví a pasar los meses de julio y agosto y parte de mayo y septiembre en el Jardín Botánico de Málaga. Este año por partida doble: los miércoles haciendo, de nuevo, a ese entrañable vasco Don Rafael Echevarría, que volvió a conquistar a los visitantes veraniegos de Un paseo por el tiempo y losvjueves,  a un desesperado Jorge Loring, que desató los aplausos, los oles, el consuelo y la risas del público que vino al jardín a ver La historia jamás contada.

Si el 2016 lo acababa yendo casi todos los meses al jardín, el 2017 fue igual, puesto que, entre reuniones, cumpleaños (que al final de año no me dieron más...) y actuaciones fui casi mensualmente al jardín.
Este año tuve el placer y el honor de ser el duende del jardín, gran responsabilidad, puesto que Juanpe lo borda a la perfección y lo hice para el Día de los enamorados y también volví en Halloween esta vez como brujo/guía de los visitantes.
  
También he repetido Los Viajes del Quijote, este año he ido a Alhaurin de la Torre, Alhaurin el Grande, Teba, Nerja y Málaga entre otros. Volví a servir a mi adorado Juan Luna, por fin se estrenó Fran Rodríguez, con gran éxito por cierto y me salvó la vida, desde aquí GRACIAS, Fran Chica.

 En el 2017 también, repetí con personas que hacía tiempo con las que no trabajaba y esos son: Eduardo Nieto con el que hice, en octubre, Las noches de verano en San Miguel, haciendo de un invidente y donde descubrí  a la gran  Rakel, y en Mundamortis, donde hice de Marco. Aunque hubo un previo un poco chungo, el día de la actuación en Monturque, con esos pedazos de compañeros y el trabajar con José Luis lo compensó todo. José Luis es mi actor revelación del 2017. Volví a ponerme a las órdenes de Sergio Sánchez, en esa agradable mañana que rodamos La Bolsa, junto a Juan Fleta y de nuevo volví con Marc Montijano y su equipo para Celebratio Vacuum y como siempre un placer.
Perdonarme todos, pero la mejor vuelta fue la que tuvo lugar en mayo y fue el reencuentro entre Anai, Salva y yo. Desde mayo a diciembre, todo ha sido un camino de rosas, teatro, cariño por el teatro, aprendizaje, proyectos, fiestas, piscina, comilonas, confesiones y mucho y muy gratificante trabajo.
  
Este año para concluir ya, fui "director" a mí no me gusta llamarlo así porque el trabajo de director son palabras mayores y yo solo colaboré, guié o ayudé a José y Fabiola en la pieza Las confesiones de la gran puta. Fue un placer currar con ellos, aprender juntos, fallar juntos, reírnos juntos, pero como digo cierto empresario creó una mancha negra que... ensució mucho el recuerdo...

Por cierto, la promoción del festival de cine de Fuengirola, grabada dos años antes, se convirtió en un cortometraje, Un tipo apresurado, que me llevó a un concurso de RTVE y a muchos festivales.

Fui coordinador de un proyecto para Vialia, donde me dieron muchos dolores de cabeza, pero trabajé con tres grandes... que si no.. Allí conocí a Inma, mi actriz revelación del 2017.

Qué he sacado en limpio de este año: "No currar más en cosas donde no me sienta valorado y aprender a decir que no a ciertas cosas". ( Enseñanza de Nora Aguirre).


Y poco más que decir, me ha salido largo ¿no? Bueno espero que os haya gustado, que el nuevo año nos traiga mucho más que contar y solo quiero cerrar diciendo a Nacho Albert,  que este año por desgracia ha sido tu año y solo puedo decirte una vez más GRACIAS POR TODO, MAESTRO.










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