viernes, 12 de enero de 2024

VISITAS AL CONSERVATORIO MARIA CRISTINA. CRONICAS

 

Visitas teatralizadas al Conservatorio María Cristina. Tras acabar cada uno de los pases, me preocupé en escribir las crónicas de lo que había vivido para que después no me faltara detalle y aquí están:



1. Rápido y nervioso :


Estaba deseando salir, había aportado algunas cosillas nuevas: Hacer mi entrada con las manos en los bolsillos, para que la presentación fuera más humana, más terrenal y menos grandilocuente y cambiaría el final, lo haría mucho más litúrgico y menos sobreactuado. Quería quitar todas las pausas de un texto retórico y donde parece o realmente voy pensando qué toca, y para poder mostrar todo eso nuevo deseaba salir. 


Justo antes me puse nervioso, porque este personaje es muy corto con un texto muy complicado, es sota, caballo y rey y como te saltes una palabra, la lías bien liada. Hay cero probabilidad de improvisación y cero libertad, pese a ello deseaba salir. 

Oí el nombre de mi personaje, me metí las manos en los bolsillos y salí con ese aire, nuevo, de guay, de coleguita, pero cuando iba de camino, despacito, al lugar donde empiezo a hablar, me vinieron pensamientos de inseguridad y me puse nervioso, estos pasaron al comenzar a hablar. 

Hice la parte guay, la melancólica y la del pregón/director de orquesta, creo que a buen ritmo. ( Si leísteis la entrada de la actuación anterior, dividí el breve texto en partes con distintas emociones). Ni corriendo, porque quisiera soltar ese texto difícil, ni lento para hacerlo más largo, pero se me hizo muy breve, al sentarme pensé :" Pero si esto ya se está  terminando y acabo de empezar". 

Creo que evite las pausas raras y fue fluido.

La parte melancólica la hice abusando del llanto, del personaje destrozado, pues aunque lo hago de forma inconsciente creo que es una manera de demostrar lo que sé. Lo siento, es de chulo  pensar así pero soy realista.

Y la última bien.

Comenzó el baile, y bien pero de pronto como que me entró un poco de ansiedad, en plan :"¡¡¡ Cuanto tiempo debo pasar sentado!!! ¿ Y si me levanto?" Y me puse de nuevo nerviosillo.

La música entró perfecta, la primera frase bien y siniestra, la otra fue bien pero era un manojo de nervios pues hice lo peor que se puede hacer, no me dejé llevar y pensé la frase antes y mientras la iba diciendo, por ello me equivoqué y cambié una palabra por otra. El grito salió desgarrador.

Pero luego me metí super bien, y sentí la música y como si los movimientos fueran reales o quizá no los eran, porque en ese momento, caí en cuenta que podría haber visto videos de pianistas para hacer los movimientos más realistas. 

Era raro estaba otra vez fuera del personaje y en mis cosas. Pasé toda la actuación  totalmente dentro y totalmente fuera.  Lo peor. 

La parte coloquial final muy bien y creo que la litúrgica también, pero debo pillarle el tono.

Me fui, de nuevo manos en los bolsillos, se entendió el final y aplausos."




2. Cuadrado: 


"Al acabar he sentido que todo estuvo cuadrado, ha salido el engranaje perfecto de la actuación. 

Esta vez yo no estuve en ningún momento, estuvo el personaje, dejándome llevar y no pensado ni un segundo. 

Aunque Paula va por su lado y yo por el mío, estamos juntos en escena, ella complementa lo que hago y yo lo que hace ella, pero no interactuamos ni mucho menos, pues esta vez he sentido que la música, ella y yo hemos estado unidos, hemos sido uno. Se ha creado algo, un hilo transparente nos ha unido a los 3.

Es más, he sentido que hemos creado atmósfera. No he sentido nunca eso en Eventos y está vez sí, fue como un sueño. 

He entrado más vivo, no he dejado que los nervios, ni mi mente me hablen. Ahora mandaba yo. 

Justo antes de salir, se me ocurrió entrar hablando, diciendo frases cortas y casi que no se oyeran bien, era como si el personaje estuviera recordando vivencias y no romper a hablar a bocajarro. Llegué a mí sitio y jugué con el suelo y aunque me costó y me dije a ver si con tanto improvisar te lías. No me lie. 

El principio coloquial fue maravilloso y enganché muy bien. 

Me sabía el texto, pero tenía dudas, así que entre pase y pase, bueno más bien pocos minutos antes de salir, me volví a leer el original y recuperé palabras pequeñas, sueltas, sin importancia, pero que le daba orden y lógica a mi actuación. 

El repaso me ha hecho enganchar muy bien. Y iba más seguro, como más formado.


La parte feliz muy feliz, muy coloquial,  en la del pregón me he regodeado, con pausas, repeticiones y respiraciones,  la  parte melancólica la he visto muy real, la tenebrosa, muy siniestra y el grito enorme casi sin voz el final, porque no lo preparé pero quedó más desesperado y bonito.

La música entró perfecta, parte musical fue conexión absoluta, disfruté, me he dejado llevar y me he olvidado de todo. Ha sido muy real, o yo lo sentía así. ¡¡¡ Qué guay, guay y guay. Me encanta!!!.

El momento coloquial fue tal, lo hice mirando al público. Manos en el bolsillo, me marché y aplausos. 

Satisfecho y feliz."


Málaga, viernes 12 de enero 2024.





1 comentario:

  1. Que gustito da cuando todo sale redondo, en este caso cuadrado. Me alegro.

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