Este jueves, 21 de julio del 2016, los pases de las visitas nocturnas del Jardín Botanico, han sido estupendo, pero debo confesar que no los he disfrutado como en otras semanas. Porque esta vez en cada pase a ocurrido algo...
1.- EL PASE DEL PEQUEÑO: Ni yo, ni Don Rafael, ni el mirador,
ni la finca completa, fuimos los protagonistas del primer pase. El protagonista
fue un chavalito pequeño y travieso del que no quiero decir el nombre. Desde
que me di la vuelta y saludé me dijo su nombre y desde ese momento fue el total
protagonista del pase. Todo su grupo lo conocía y hablaba de él.
Claro si no puedes con tu enemigo únete a él. Es
broma, el niño era muy travieso pero era muy gracioso y a mí me dio mucho
juego. Lo desvié dos veces del camino, para jugar con él y me siguió el rollo.
Cuando dije que lo iba a adoptar y le pedí que me abrazara y me llamara Aita,
la madre se partía y todo el grupo entró en el juego. La verdad que me hizo
improvisar mucho, pero también es verdad que me gané al grupo completo y me
ayudó para saber adaptar el texto y el personaje a cualquier circunstancia.
Igualmente en ese pase hablé con una señora de Madrid que era toda una
SEÑORA, me gustó mucho, también, ese paseo con ella.
Pero el pequeñín fue ya digo el protagonista,
aunque al final me impidió hacer ciertas cosas y eso, pues, no me
gustó. De hecho el pase no fue como está establecido, pero era el primero, los
demás saldrían mejor. ¿O eso pensaba yo?
2 y 3.- DOS PASES EN UNO, QUE HORROR: Después
de sentir que el primer pase era como de calentamiento. Comencé con muchas
ganas el segundo, pero mientras esperaba, de espalda, la venida del público, noté
que iban llegando. Me sentía rodeado por ellos, pero en cambio no había oído la
entradilla de Juanpe, eso me preocupó. Me volví y me encontré solo con 5 o 6
personas, pero comencé mi actuación. Al rato fueron llegando más, muchos más.
De
hecho iban entrando de uno en uno o de dos en dos. Es más cuando iba por mi
segundo monólogo, continuaban llegando gente.
Era un grupo "
especial", personas muy mayores y muchos de ellos con cierta
imposibilidades físicas para seguir el pase, con lo cual, tuve que entrar
y salir del personaje casi en cinco ocasiones. Estuve dando indicaciones sobre
los peligros del recorrido, sobre la situación de los baños, sobre el
horario e itinerario a seguir, sobre si dábamos o no bocadillos. Hasta me
preguntaron donde debían coger el autobús que lo llevaba de vuelta. Creo que el
grupo no estaba bien informado de lo que iban a ver y muchos se
dispersaban, se aburrían, me preguntaban de muchas cosas como si Don Rafael
fuera su cuidador. Fue un pase duro, de hecho cuando iba de vuelta, oí el
sonido de flauta que me avisa que Juampe se acerca con el siguiente grupo y
tuve que despedir al mío a toda prisa. Creo que para las condiciones del grupo,
estuvo bien. Me dio pena por dos familias, jóvenes, que venían en dicho pase y
no pudieron disfrutarlo en su totalidad, porque me vi obligado a recortar
textos, juegos y demás para poder estar pendiente de que ninguno sufriera daños. De
hecho cuando estaba a punto de recoger al siguiente grupo aun seguían llegando
personas del
anterior y he de reconocer que algunas no te hablaban muy
amablemente.
Pues lo dicho cuando llego a recoger al siguiente
grupo ya estaba allí, disperso por todo el paseo de las palmeras. Por tanto,
estaban muy perdidos y me costó mucho reunirlos, despertar su atención y tuve
que improvisar todo el principio, vamos un trabajazo y que me hizo, al principio,
estar un poco perdido.
El grupo como había estado un tiempo solo, lo
pillé frio, desmotivado y desganado. Pero al final hice complicidad con una
niña llamada Lucia y con una señora de Granada, con la que tuve largas
conversaciones, pero claro me hizo muchas preguntas personales que me obligó
muchas veces a salirme del personaje, porque veía que si no lo hacía podría
enfadarse. Eso sí me dijo: " Tu eres de Málaga, niño ¿Como consigues
hablar así?" Menos mal alguna recompensa tuve.
4.- GANÓ EL ACTOR: Sí al final ganó el actor. No estaba siendo un día fácil,
cada pase tenía una complicación y debido al hecho de que el dos y tres fueran
solo uno, el cuarto tenía que aprovecharlo y disfrutarlo, porque con lo que
llevaba encima, sino lo disfrutaba yo, el publico, del cuarto pase, se me moría.
Así que decidí hacerlo como siempre y pasar del texto original, del
formalismo y crear una fiesta entre todos como siempre hago, o intento.Pero pese a ello, el cansancio de lo anterior, la presión de la visita del gerente, el compañero vigilando y demás, no me hizo sentirme a gusto y estar al cien por cien. A ver, yo di lo mejor de mí, pero reconozco que estaba, dentro del personaje de Rafael, pero a la vez, fuera. Lolo estaba desde fuera vigilando cada palabra, cada gesto, Rafael no estaba vivo. Hasta el acento, al final, se fue un poco.
De hecho ya digo, me juzgaba mucho y por eso aunque jugué e hice bromas con el público y vi a mi compañero hacerme un gesto de "ok" y vi al gerente sonreír en dos ocasiones, fui más políticamente correcto y no jugué, tan gamberro, con el publico. Para evitar, posibles consecuencias por exceso de confianza. Pero pese a ello, estuvo bien pero yo diría que solo correcto.
Al acabar y llevar mi vestuario a la sala donde los guardamos, vi a mis dos
compañeros del jardín, Samu y Dani muy serios.
De hecho el primero me dijo que me mandaría algunas indicaciones por
Whatsapp con cosas buenas y malas de mi interpretación.
Me quedé un poco pillado, pero luego me dijo que era solo que yo acentuaba
mal mi apellido y poco más. De hecho me dijo que el gerente se había ido muy
contento y Dani me dijo que tras verme hay gente que quiere viajar a Bilbao.
Pero yo un poco preocupado esperaba con ansias el Whatsapp con las
indicaciones.A día de hoy, sábado, no ha llegado.
Lo mejor una chica de Santander con la que paseé y me siguió mucho el rollo, menos mal. Ella calificó el paseo, como " un paseo muy agradable" y así fue.
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