miércoles, 2 de diciembre de 2015

" EL PRINCIPE Y EL DRAGÓN 2" ESTA GENTE, SIEMPRE TRIUNFANDO.



Pues si otra vez tuvieron lleno absoluto, es que vamos a ver, en estos tiempos y como está todo, ver gente que curre tanto y tenga su resultado es una alegría la verdad y que yo forme parte de ellos es más alegría aun.

Aun con mi mente puesta en Ser o… ¡no sé! el domingo 29 de noviembre, madrugué. Después de una semana de reposo, debido al resfriado. Me levanté que parecía que me habían dado una paliza.
Salí apurado de tiempo, pero llegué muy bien de hora, abrigado hasta las orejas y con las calles de Málaga completamente muertas.

En cuanto llegué mi primera función fue la de inflar globos, mientras terminaban de poner la escenografía, maquillarse, preparaban el vestuario, ensayaban o hacían pruebas de luces, yo infla que te infla.


Esta vez fue todo mucho más relajado, gracias a Dios no había lista de reservas de entradas, promociones etc., que es lo más complicado, así que tuve poco que hacer con el tema de las entradas, algo que se agradece.

El resto fue genial,  con los globos ya listos. Yo sabía lo que tenía que hacer y cómo. Con lo cual, mucho más relajado que la semana pasada, lo fui haciendo todo. 

Ya me movía por el teatro como pez en el agua, además al saber que mis compañeros estaban más relajado, yo me iba con más soltura.  El domingo si sentía que En Blanco Teatro era mío.

Vuelvo a decir que me encanta esa labor, de realización. Mientras ellos andaban en sus cosas, yo sentado en el patio de butacas, con mi móvil a expensas de que Nora me dijera que faltaba algo de última hora y solucionarlo. 

Eres el enlace entre el mundo de la fantasía y el real y tu función es que los actores estén en lo que tienen que estar y no en el exterior y me gusta eso.

Solucionar el problema de las faltas de toallitas desmaquillarte para Nora, o cambiar a última hora la pila del micro de Laura sin que el publico notara nada... fue mi trabajo.

La verdad, que todo fue muy sencillo, el publico llegó a buena hora, empezamos solo cinco minutos más tarde, porque ya habían llegado todos, yo lo llevaba todo controlado, con lo cual pude disfrutar de la pieza mucho más que la semana pasada.

Debo  decir que es una maravilla, tenéis que ir a verla. Además mis compañeros estaban más tranquilo y sacaron muchas más cosas.

Cuando sales de la misma te has enamorado de los tres personajes. Steven, estuvo el domingo para comérselo, que grande es y no porque lleve zancos.

Por cierto, tres sorpresas antes de marcharme, tuve el honor de llevar en mis manos al Príncipe Hugo, durante la sesión de fotos, Nora ya me habló de otro proyecto  donde yo podría aparecer… y  el hermano de Nora, Hugo,  me dijo que ya era de la familia y que me tenía un regalito pendiente, yo sé lo que es, pero no quiero decirlo aun.

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