miércoles, 14 de diciembre de 2016

OTRO VIAJE MÁS AL BOTÁNICO, QUÉ GUAY.


En Ciudad Jardín hay un parque,  que tiene que ser muy bonito, desde fuera lo es  y supongo que habrá hasta  personas privilegiadas que han podido verlo desde dentro, pero yo no tengo esa suerte, no soy uno de esos privilegiados. Dicho parque está plagado de puertas pero TODAS  siempre cerradas.

Cuando  vengo al Botánico en autobús, llego antes de tiempo y  en todas las ocasiones  me digo: “Me voy a sentar en ese parque y escribir la entrada al blog”, pero imposible porque siempre está cerrado.  Desde la parada del bus, hasta que me he cansado de andar, he visto tres puertas y las tres cerradas. La que está abierta no se donde está, pero alguna estará abierta, porque siempre hay gente dentro.


Por ello,  acabo sentado en un escalón, escribiendo, en verano no me importaba, pero hoy, 10 de diciembre del 2016, otoño, nublado y con humedad porque ha llovido, me apetece muy poco sentarme en el suelo,  así que voy  escribiendo esta entrada a la vez que  voy caminando.

Hoy sábado, vuelvo al mundo laboral o más bien dicho al mundo vegetal, ya que, vuelvo a trabajar en mi amado Botánico, la última vez fue,  el 3 de noviembre.  Hace ahora un mes y una semana y de nuevo vuelvo aquí. ¡Qué alegría!

Como  ya os dije, voy  a un cumpleaños, de apoyo, por lo tanto, interpretar voy a interpretar poco. Voy más bien a jugar, animar y controlar  a los niños. Bueno, tampoco sé realmente que debo de hacer o a qué voy, nadie me aclaró nada.. Me han explicado muy poco, muy por encima, con lo cual, voy un poco inseguro, un poco de nuevas y  sin saber a lo que voy ni a lo que me enfrento y sabéis que a mí… esas cosas… no me gustan.

He dormido perfectamente, eso sí, se me ha hecho la noche cortísima.

Cuando a las 9:45 me llamó mi mamá manager y me dijo: “Antes de irte coge un paraguas”  pensé: “Si me llevo un paraguas es  porque está lloviendo  y cuando llueve no se realizan los cumpleaños en el jardín porque es al aire libre”. Me desperté y efectivamente hacía muy mal día, llamé  a mi compañero David y a  Samuel para que me confirmaran si había cumpleaños y ambos lo han hecho, pero  cuando salí de casa llovía...

Entonces os confesaré;  entre que no sé bien a lo que voy y que está a punto de volver a llover,  no voy muy animado, es más, ni desanimado, o sea, que  voy como que “ni fu ni fa” ya que,  me ronda en la cabeza la  opción de que cuando yo llegue me digan que el cumpleaños no se va a hacer y eso me va a producir  un estado de muy poca gracia. 


También es verdad que  he salido de mi casa  lloviendo, con  el cielo negro,  el suelo mojado pero en  cambio, ahora, aquí, ya en Ciudad Jardín,  aunque sigue nublado, está aclarando un poco y el suelo está seco. Parece que  aquí no ha llovido. Pero bueno, son las 10:45 y tras dejar el autobús, intentar entrar al parque  y escribir,  emprendo mi caminito hacia el Botánico. Chao.




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