jueves, 27 de septiembre de 2018

"HAS ESTADO MUY BIEN, BUENO TU SIEMPRE ESTAS MUY BIEN".


Ya estoy acostado así que os escribo desde la cama. Estoy realmente cansado, el aporte de adrenalina de hoy ha sido tan fuerte que ahora mi cuerpo está medio apagado, se me cierran los ojos, pero ya sabéis lo que me gusta a mí un refrán, y está ese que dice :" No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" y yo le hago caso.

Hoy Jueves, 27 de septiembre del 2018, como dice la promoción de la serie:" Es jueves de Cuéntame" y he podido ver el capítulo, donde hemos casado a Carlitos Alcantara, gracias a Gloria y a su familia sin ellos no hubiera llegado a tiempo para verlo. Venía de representar  Lluvia fina. Estaba viendo la serie: satisfecho, feliz, relajado, orgulloso, contento. Me sentía en paz conmigo mismo, con mi profesión y sobre todo me sentía realizado como actor. Mientras cenaba, no paraba de hablar con mi madre y viendo el capítulo disfrutaba de él, de cada segundo, porque no quería perderme nada de esta noche. Es más, cuando acabó la serie, dejé el móvil a mi madre que quería ver otra serie. Para que pudiera oírla bien, yo estaba viendo el televisor sin sonido, pero me daba igual porque me encerré en mi pompa de recuerdos y momentos.

Esta tarde en La Caja Blanca he vuelto a los escenarios después de seis meses sin subirme a las tablas. He actuado en bibliotecas, jardines botánicos, salas de exposiciones, restaurantes, cementerios, autobuses, es decir, en miles de lugares y todos estupendos, pero no en las tablas de un escenario  y lo siento pero las tablas son las tablas. Ellas son las que te acojonan de verdad, pero también las que luego te hacen volar.

Como decía en mi entrada anterior; el alto escenario de La caja blanca, a veces, me odia y otras me adora, pues hoy creo que hemos hecho las pases definitivas porque se ha convertido en parte de mi.

Lo mismo que digo que hace mucho tiempo que no me subo a un escenario, también debo confesaros que hace mucho tiempo que no siento miedo y nervios, de verdad, antes de salir a actuar, esto es sinónimo de RESPETO POR  LO QUE PISAS Y POR EL PÚBLICO. Esta tarde casi pueden conmigo, antes de salir a escena fui al baño y pensaba:" ¿Yo que hago aquí? Vete a tu casa" y esa era la sensación que sentía cuando empezaba, y el miedo a la escena o al público eran los protagonista de mis previos.

También me decía:" Lo tuyo es actuar con el público directamente de tu a tú, ya que eso no te provoca este estrés" pensaba eso y mil cosas más. Es que para mí, el escenario es tan importante que puede conmigo. En los demás lugares de actuación yo controlo todo pero en el escenario manda él.

Luego me arrepentí de todo esto, porque lo que te da el escenario no te lo da nada y es ahí donde te sientes un verdadero actor y más si te codeas con pesos pesados como el grandísimo Fernando Jimenez con una trayectoria que no voy a descubrir aquí, Pepa Costa o también llamada Doña Naturalidad y Carmen Esteban que trabaja con El espejo negro entre otros.

No sé si recordáis, pero  la última vez que hice esta función en La Caja Blanca y escribí sobre ella en este blog, la titulé algo así como :" Simón el tonto" puesto que con la inseguridad de no querer estar sentado entre escena y escena, no disfruté de la actuación, pero hoy no, hoy he disfrutado cada segundo y los tiempos que actuaban mis compañeros y yo esperaba, no ha sido una espera, ha sido gozar de verlos actuar tan cerca de mí y teniendo un lugar de privilegio. Además después de tantos ensayos, el verlos actuar para el público, con el vestuario y las luces, me hacía sentir orgulloso de ellos y de nuestro producto.

En una de las escenas donde yo no actúo, pero se enciende el patio de butacas me dediqué a contar los huecos y si mis cálculos no fallan han venido a vernos unas 130 personas, o sea, mucho más de la mitad o sea, casi un 75 % del total de localidades. ¡Vamos un éxito!.

Es verdad que la pieza no ha sido perfecta, porque al soltar las cariocas, pisé la tela de una de ellas y casi tropiezo, una compañera no me ha dado pie para una frase, otra respondió tarde y nos pisamos, me lié en una frase y la terminación de otra no la dije pero vamos, eso son menudencias porque hoy ha habido momentos mágicos.

La primera escena siempre cuesta más arrancar y como mi compañera a penas habla y Simón toma decisiones muy rápidas, no sé si pudo ser un poco agotadora para el público.

En cambio en la segunda me he sentido genial, hubo momentos en los que sentí de verdad, que Carmen y yo estábamos solos en la playa, me senté en el suelo del escenario, me tumbé, jugué con él y en él y por eso dije al principio que eso no es comparable a nada. ¡Qué agustito se está sobre unas tablas!!. Esa madera negra, algo descolorida, iluminada de amarillo y Carmen y yo en el suelo sentados....¡¡Mágnifico!!.

Además creo que puedo decir que Simón hoy ha brillado, si su entrada fue buena, puesto que hizo que todo el patio de butacas tocara palmas e incluso sacó a una niña a bailar que hubo quién pensó que era conocida mía, su salida no fue peor, pues mi última frase y mi salida fue aplaudida por el público, no sé si pensaron que la pieza acabó, pero la despedida de Simón fue aplaudida.

Simón suele triunfar ante público adolescente o infantil, hoy el público era adulto, así que aunque no he oído carcajadas, si han hecho la ola cuando la pedí, volvieron a corear con palmas otra canción y oí risas en mis comentarios, especialmente en la última escena.

No quiero olvidar mi momento de baile con Carmen y los comentarios improvisados.

Desde el escenario tienes una visión de lo que ocurre y desde el patio otra, pero hoy han venido a ver nuestro trabajo: Gloria, Juanjo, Alex e Ismael y les ha gustado mucho. ¡¡Gracias por venir y por acercarme a casa!!.

Ellos me han dicho cosas como : " Lolo sirves para todo, anda que también bailas", "Lolo es que en esta obra te luces que no veas, tu personaje es para lucirte", "Me he reído mucho" , " He oído decir, es que Lolo es muy gracioso"  gracias por todos estos comentarios, pero con vuestro permiso me quedo con el comentario de Paco Bernal, autor de la pieza y un hombre serio, que no regala el oído. Estaba felicitando a Carmen cuando pasé por su lado y me dijo:" Y tu muy bien, bueno como siempre, siempre lo haces muy bien" y sus palabras eran sinceras, al igual que el fuerte abrazo que dio después. Tras sentir esa reacción  pensé :" Lolo hoy has estado bien" y como ese comentario me llenó de orgullo, es el principio y el final de esta crónica lluviosa.


Gracias Nacho y uno de tus abrazos.



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