domingo, 3 de diciembre de 2023

AL EMPERADOR LE DIO TIEMPO A TODO, AL TRAJE Y A TODO LO DEMÁS.

 

No hacía ni 7 horas que había llegado de Granada de concluir La cena de las emociones y ya estaba de nuevo sobre un escenario y metido en otro personaje. Este era el emperador del traje del susodicho perteneciente a la visita infantil teatralizada de Los Cuentos de Andersen para Eventos con historia


Conseguí descansar, pues tras el almuerzo me eché un siestón de los que hacen historia, pero cuando iba a comenzar a vestirme para llevar a cabo una tarde que tenía más que planeada, todo se trastocó.

Alguien muy allegado a mí, no me gusta dar datos muy personales, necesitaba un medicamento y eso hizo que me vistiera a toda prisa y me fuera en busca de él.

No me importó nada, pero sí cierta pasividad y el hecho de que se me trastocaron los planes. 

Pero como dice el refrán: " Cuando Dios cierra una puerta abre una ventana".

Aprendí que a veces hay que dejarse llevar y recibir lo que te llega, pues es mucho más atractivo que hacer lo planeado y esta tarde fue un ejemplo de ello.



Ese domingo se inauguraba el adviento y quería celebrarlo yendo a alguna iglesia, al ir a buscar el medicamento se me solapaban los horarios y esto se convertía en misión imposible. 

Pues bien, compré el medicamento, fui caminando al ensayo, al barrio de Nueva Málaga y casi ya en el lugar de destino, justo al lado del local de ensayo, hay una iglesia donde estaba a punto de comenzar el culto. 

Así que entré, y pude disfrutarlo, puesto que era tal y como deseaba, con música, palmas y fiesta. Fue precioso. 

Acabó sobre las 20:08 h. El ensayo empezaba a las 20:00 h. 


Pues cuando llegué, 2 o 3 minutos después, habían faltado muchos miembros del elenco y estaba mi compañera María José acabando de contar mi cuento. 

La esperé que acabara, me subí al escenario e hice mi monólogo. 

No hubo problema ninguno, claro está como siempre.

Aunque con todo el trasiego, la tarde tan ajetreada y tanto vaivén de emociones, faltas de sueño y cansancio. El texto estuvo más inseguro que nunca, lo hice un poco rápido sin pararme tanto. 


Lo tenía más que controlado y asegurado así que ese día lo dije pero sin interiorizar mucho, sin ahondar, ni en entonaciones, ni movimientos, ni gestos. 

Además mi garganta andaba regularcilla y tampoco era plan de estropearla más. 

Lo hice, acabé y para casa. La tarde había sido mucho más interesante e impresionante de lo que inicialmente habia planeado. Además como colofón al llegar a casa todo marchaba de lujo. 

Aprendizaje del día: " No pienses tanto y déjate llevar que pasan cosas mejores". 


Málaga, domingo 3  de diciembre de 2023.





No hay comentarios:

Publicar un comentario