viernes, 31 de diciembre de 2021

MUY HOSPITALARIO PERO POCO SOCIABLE Y ESTUDIADO.


Y como dije en la entrada anterior, el domingo 29 de agosto del 2021, nos reuniamos en la sede de la Asociación de vecinos Victoriana de Capuchinos y de la Fuente, para el primer ensayo de la XII Edición de los Premios Ciudad de Málaga. Estando todos citados a las  18:00h.

Toda la presentación podría durar unos 3 o 4 minutos como mucho. Por tanto, yo tenía unas 3 frases. Con ellas no podía mostrar grandes dotes artísticas, pero tampoco quería salir a escena como un busto parlante soltar mis frases e irme. Tenía que darle una vuelta a ese marino, pero no sabía cuál. 

Tampoco tuve mucho tiempo para ocuparme de él, ni ganas, pues el personaje de Judá de El auto de Santa Elena, era lo que ocupaba mi tiempo, quería buscarle matices, personalidad, afianzar lo marcado con mi María José en el ensayo del miércoles pasado, etc. Así que de forma rápida, la noche antes, me aprendí las 3 frases,  y decidí tirar por lo fácil, hacer un hombre angustiado que improvisé en el ensayo.  Con esta tristes directrices y este pobre trabajo previo llegué al ensayo. 

Por cierto, muy puntual, porque la última parte del trayecto de casa a la asociación, la hice en el coche de Mariangeles. Esta me vio, me pitó y me subió a su coche. Me encanta la pasión y el lado positivo que le saca a cualquier trabajo. 

Pues nada aparcamos, fuimos a la asociación y entramos en aquella sala. 

Todo estaba listo. Unas sillas formando un círculo, Edu al frente y  algunos compis ya sentados.

Ángeles y yo hicimos lo propio y ocupamos una silla. Estábamos en un incómodo silencio hasta que alguien inició una conversación típica de ascensor ,o sea, por socializar. Estilo:  “Bonito proyecto", “si, si, si", “va ser muy inteseante", “si, si,si”, “para mi es un reto", “si, si, si"…Y como ya me tocaba a mi intervir y desde que cumplí 40 años me prometí participar en las mínimas conversaciones de ese tipo, con toda mi cara, y sin reparo alguno, pillé mi móvil, me sumergí en él y dejé de socializar. Suena muy feo pero fue así. 

A falta de un compañero, el tiempo avanzaba y Eduardo empezó el ensayo, pues a las 18: 30 había otro. Nos marcó los turnos y los movimientos que eran bastante sencillos:  Nos presentaban, salíamos, decíamos y nos íbamos

Se hizo un pase completo y al acabar, como ya estaba todo el reparto se hizo otro.

Cuando un texto es largo si morcilleas, o cambias algo, no se nota, pero hacerlo en un texto tan breve, es una falta de respeto a Edu,  así que como no me lo sabia bien y no quería hacer el ridículo, tiré de móvil y lo leí. ¡¡ Qué vergüenza para 3 frases!! 

Lo hice en plan angustiado pero tal y como me temía, salió lo que no quería, un Judá II, así que había que darle una vuelta. 

Con el segundo pase listo, todos a casa, bueno menos yo que entraba al cementerio para otro ensayo más de El Auto de Santa Elena.




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