lunes, 9 de febrero de 2015

FALTA 1 DÍA, PARA EL NACIMIENTO DE "LO QUE LOLA QUIERA".


-DOMINGO 8 DE FEBRERO DE 2015: Os preguntareis, no falta un día, es el día, pues sí es el día del nacimiento, pero hice mal las cuentas, a todas las embarazadas le pasa, se lían con las cuentas, las lunas, las faltas y esas cosas.
Pero además hasta las 19: 00 horas que se estrenara Lola aun faltaba un día entero que fue rarisimo.
Me levanté y lo primero que hice fue irme a correr, para relajar, tenía tanto que hacer, que si no desfogaba..
Pero al llegar a casa y mientras me duchaba, veo que tengo el interior del ojo izquierdo rojo, como soy hipocondríaco, me preocupo mucho por el ojo y dejo de pensar en Lola, ¿habrá sido la tensión?, ¿el estres?, ¿ un sobre esfuerzo?, tras ducharme y un rasurado extremo en piernas, brazos y pecho, bajo y cuento lo del ojo a mi madre que me tranquiliza.
Por tanto, me pongo a hacer estrellas, en goma-eva, de purpurina de diversos colores, para decorar las paredes del local, que al ser todas negras y de cemento, sin lucir, parece que actuamos en una casa tras un incendio.
Tras el almuerzo y con muchas estrellas recortadas, siguiendo un modelo hecho por mi padre, porque las que yo había hecho el día anterior eran de pena, me pongo a preparar todo lo que me tengo que llevar, escenografía, vestuario, cables, bridas, etc.
Y antes de las 16:00 horas me meto en el baño, para comenzar,el proceso de chapa y pintura, o sea, maquillaje.
No se lo que ocurrió ahí, puse la canción de Roko, a la que quiero dar las gracias, por esa canción tan llena de energía, La Ciudad, y me entró un estado donde me sentí relajado, emocionado, con muchas ganas, con mimo y con el ojo ya blanco, comencé a maquillarme siguiendo las indicaciones de Natalia, aquello fue saliendo bien o muy bien.
Cuando acabé el maquillaje, que emocióm, vi por primera vez la cara de Lola y entre eso y la música, me encerré en mi cuarto y me dio un subidón que jamás en la vida me había dado antes de una obra.
Tenía ganas de saltar, de bailar, de gritar, de llorar, de demostrar a todos el esfuerzo y la lucha de tantos días de lucir a Fernando, de demostrar orgulloso mi trabajo y de disfrutar en escena, estaba pleno seguro y con muchas ganas.
Pensaba en Marta, en Alba, en Víctor, en Diego y en mi madre, en todos los que habían hecho Lola posible.
Que ganas tenía de que llegará la hora e irme a la sala.
Llegué a la  sala, maquillado y oculto tras capucha y gafas de sol, mi padre me acercó en coche porque iba de nuevo cargado hasta arriba.
En cuanto abrió la sala, comencé a montar, cuando Alba llegó montamos juntos y empezamos a vestirnos maquillarnos, todo sin prisa pero sin pausa, a buen ritmo y estábamos tranquilo.
Yo ya demasiado, esperando publico aunque  no tenía mucha fe en eso.
Dieron las 19:00 Lola y empezó a empujar y vio la luz por primera vez.




 

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