viernes, 5 de agosto de 2016

CUMPLIENDO CON EL DEBER.







Previo a salir. Después de la euforia de ayer veremos como se plantea hoy el día.

Ya está todo listo, solo queda un pequeño repaso y Rafael está ya pa comérselo.

Estoy sentado en el "sitio estratégico" escondido de miradas indiscretas. Pero el calor es insoportable, parece que hay un ventilador de aire caliente echando calor a maldad. Ofú...

Empieza el tercer grupo, desde aquí oigo como Dani los está recibiendo y yo aún esperando al primero.







1.- Acento:

El primer pase ha estado bien pero le ha faltado acento, no estaba caliente. ¿Demasiada confianza quizá? Nunca se debe ir sobre seguro.

Y de nuevo muchos niños que me han rodeado y casi no  han dejado hacer mi entrada porque me tocaban la espalda.

Ya digo todo correcto, monólogos a su ritmo, colaboración del público, juegos con ellos, risas por su parte. Pero todo muy sutil, o sea, muy correcto, sin la magia de ayer.

Como digo he cumplido con lo establecido. Hoy yo he interpretado a Rafael, pero él no ha estado. A ver en el otro pase.









2.-Todo bien pero, mucho niño:


Cuando vengo de vuelta del primer pase pienso: " ¿o Rafael no ha estado hoy aquí o yo soy muy exigente?"

Porque al acercarme a un muchacho y preguntarle si le gustaba mi casa, me ha dado la enhorabuena, porque lo hago muy bien, palabras textuales y desde que me volví al público y lo saludé, todo el mundo me hablaba en vasco o me preguntaba si era de Bilbao. O sea perfecto.

Pero de nuevo no lo he sentido vivo sino que he hecho lo establecido.

En este pase el público no  ha querido jugar conmigo. Pero también es verdad que al haber tantos niños y tan activos, reclaman tanto mi atención que se hace imposible actuar para los mayores, que realmente, es lo que yo quiero. Porque entre otras cosas creo que los mayores se aburren en esos pases.

Lo mejor ha sido un chaval nacido en Finlandia, con padre de Canadá y criado en Málaga, la verdad que el chico tenía mucha vida en tan poca edad, pues conocía medio mundo o las confidencias con una señora mayor, hablando, en secreto y al oído, sobre las cosas del servicio, he alucinado. Además todo el público, pero especialmente los niños, eran muy  finos.

 3.- Perder el sentido por el agua:


Al final conseguí hacer los tres pases con la chaqueta puesta. Rebeca me pidió que no la llevara. Pero como un "compañero" jefe llevaba la suya puesta, yo hice lo propio con la mía.

Hacia tanto, pero tanto calor y tan desagradable, que parte del público se me sentaba y mi frente no paraba de sudar. Era horroroso. Debo contaros y esto es verdad, que  en el  momento de la actuación, cuando me siento en un banco, una señora,  se puso en frente mía, sacó una botella de agua grande y se puso a beber. Todo se me nubló y solo veía a esa señora. Yo seguía hablando pero mi mente y mi sentido estaba en ella y mi cabeza me decía:"pídele" o "acaba ya esto y vete a beber". Fue raro,  la verdad.

El resto, más de lo mismo. Corrección, juegos, personas pendientes, muchos niños reclamando mi atención y yo correcto. Aunque al final si noté que el acento iba ya más perdido que el barco del arroz, pero me dio igual. Aquello era un morir de calor y creo que todos queríamos acabar ya.

Bueno de vuelta a casa me empecé a comer la cabeza hasta que recapacite y me dije:"Lolo hoy ha estado perfecto, esto es lo normal. Lo que no es normal y no te puedes exigir  es que todos los días sean mágicos porque la musas o la magia no aparece siempre." fin. Y más feliz que una perdiz me fui a mi camita.


1 comentario: